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Juego de Rol – LA HERMANA PEQUEÑA
Como siempre es bueno que para el juego de rol elijamos unas 8 personas lo que compensará los distintos tipos de actores y actrices que tenemos en la clase. En este caso al ser un rol familiar podemos completar fácilmente una familia estereotipada.
1.- Hermana pequeña
2.- Hermano mayor
3.- Madre
4.- Padre
5.- Abuela
6.- Abuelo
7.- Tía o tío que se encuentra de visita, normalmente afín a la parte
adolescente.
8.- Vecina o vecino muy cercano a la familia que pasa largos ratos en la casa familiar.
Vamos que si habéis leído Manolito Gafotas es lo más parecido a una familia tipo ”Carabanchel Alto” (justo al lado de mi barrio de Aluche en Madrid).
Como ya habremos realizado algún juego de rol en esta ocasión vamos a pedir que actúe absolutamente toda la clase. Para ello dividimos la clase en 4 grupos y adjudicamos los roles eligiendo papelitos que no se podrán cambiar. Tomamos nota de quién es quién y comienza el tiempo de preparación.
Podemos, si nos parece conveniente y suele serlo, escribir otros papelitos marcando los roles de cada miembro de la familia. No siempre funciona igual. Según nuestra experiencia unas veces nos alegramos de haberlo hecho y otras nos alegramos de no haberlo hecho. Dejamos a vuestra elección que decidáis si necesitan este pequeño empuje para que la actuación no sea opinión personal sino verdaderamente un rol claro que quieren interpretar.
Cuando están preparando el trabajo, si nos damos una vuelta por las grupos y preguntamos, veremos el grado de implicación de cada actor o actriz. Siempre estará la gente que no se atreve o no quiere decir nada. Incluso si este papel lo tiene un miembro importante no pasará nada. No se trata en ningún caso de forzar a nadie.
No más de 10 minutos es tiempo suficiente para la preparación. Sería bueno si pudiéramos tener dos actuaciones el primer día de este juego de rol. Tras cada actuación: evaluación. ¿Cómo nos hemos sentido actuando?. No debemos olvidar expresar nuestra visión positiva de toda la gente que ha participado y si cabe aún más de aquella gente que ha participado, aunque sea sólo un poquito, por primera vez.
¿Es la realidad tal y como la han interpretado? ¿Podríamos mejorar alguna cosa? ¿Qué nos ha podido faltar en este tipo de situación?
Llegados a este punto habréis notado que no hemos dicho nada más que el título del juego de rol. De eso se trata: ¿Cómo se ve a la hermana pequeña y adolescente? Eso es todo lo que diremos. Es la protagonista del juego. Ha de tener el papel principal y el debate familiar ha de ir en torno a los puntos que esa hermana plantee.
Si es necesario deberíamos dejar tiempo en una segunda sesión para que todos los grupos puedan actuar. Que nadie sienta que su preparación y su idea son excluídas porque en la próxima ocasión no se implicará para no volver a correr el mismo riesgo.
Juicio a los Escorpiones
Hola,
Acabo de leer un texto de Jasmina Tesanovic (de Mujeres de Negro de Belgrado). Me ha impresionado no sólo por lo que cuenta sino por cómo lo cuenta (y cómo lo ha traducido Marisa). No quiero que se me pase el deseo de pediros que lo leáis, por favor. Aunque tengáis otras cosas importantes que hacer. Justo hoy, aquí en Inglaterra (donde ahora vivo) se habla de este «historiador» David Irving, que ha sido juzgado y condenado a 3 años de cárcel en Austria por negar el Holocaustro. Aquí también se le juzgó en el 2000 y se le condenó pero no fue a la cárcel porque en G.B. negar el holocaustro no está penado con prisión. Todo quedó en una condena declarándole antisemita y racista.
Me imagino, como dice Jasmina, que cuando estos escorpiones salgan de la cárcel, si entran, negarán todo y tendremos que seguir probando lo evidente.
Un abrazo,
Yola jb
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Jasmina Tesanovic
¿Quién dio la orden? Juicio de los Escorpiones (2)
1er día, 23 de enero de 2006
El quinto acusado Escorpión casi no habla. Cuando lo hace, no se le puede entender en esta pequeña sala del juzgado donde hoy continúa el juicio contra los Escorpiones. Hace 11 grados bajo cero en Belgrado, nieva, todavía tenemos el gas ruso para calentarnos, pero ¿hasta cuando?
Gruñe, refunfuña y mueve su cabeza mientras la jueza, severa, le interroga. Desde detrás, veo su grueso cuello y su cuerpo torcido, como si le doliera. Está un par de metros delante de mí. Se le pide que hable más alto, pero realmente no tiene nada que decir; se declara no culpable. Hasta ahora su defensa ha sido el silencio. Hoy las pocas palabras que le ha sacado la impaciente jueza han sido NO RECUERDO, NO SE… Se agita y sus ojos se dirigen al suelo. Fue el conductor que llevó a los seis prisioneros musulmanes al campo donde fueron ejecutados. Tenía un Kalashnikov, tenía una pistola, y dice que él no disparó. Vio como les ejecutaban, pero dice: mis ojos se cegaron por una oscuridad súbita, no sé nada.
Durante cinco horas, cuenta esta historia. Era el conductor, se suponía que debía llevar pan a sus compañeros soldados, pero les trajo prisioneros y luego muerte. Dispararon primero a cuatro prisioneros, luego obligaron a los dos restantes a coger sus cuerpos y llevarlos a una casa cercana donde también les dispararon. Abogados y jueces le interrogan. No tiene nada que decir.
Finalmente, otro acusado miembro de este grupo paramilitar comenta que él fue el que disparó a los dos últimos prisioneros en la casa. Entonces grita: claro que disparé, todos disparamos… vuelve a perder los estribos. La noche impidió su visión. La jueza se enfada con él. Dice: ¡Hasta ahora ha defendido otra cosa! El se vuelve atrás… caos en el juzgado.
“Vi la película por primera vez en la TV y creo que la película fue manipulada, algunos de los que estaban allí, no aparecen….”
¿Quien falta? Las víctimas, los oficiales bosnios, sus amigos paramilitares…. Vuelve a no saber nada. Se levanta la sesión.
Estamos en silencio, nosotras las Mujeres de Negro, junto a amigos y amigas de las víctimas que han venido otra vez a Belgrado. La brutalidad y banalidad de la actuación del asesino ha agotado mi sentido de la moralidad. Si no tiene remordimientos, ni nada que decir, ¿hay algo que decir en este mundo?
2º día, 24 de enero del 2006
Día de mapas y careos. Hoy casi nadie menciona cuerpos o armas. Es una día de jerga militar y exhibición. Si no se supiera que el juicio es contra los Escorpiones, hasta podría interesar este discurso. Todos tienen unos egos desmesurados y una alta autoestima: ahora están sentados unos enfrente de otros, contradiciéndose ante la jueza con sus variadas versiones de quien dijo qué, quien era responsable de qué, quien estaba dónde…. Hace diez años, el mismo día que civiles inocentes fueron ejecutados a sangre fría.
Pero éste no es el tema principal para ellos. Sus temas son la lealtad, el silencio de la “omerta”, el honor a la jerarquía y los sagrados deberes militares. Son familia, allegados, padrinos de ellos y de sus hijos. Uno está casado con la hermana de otro. La jueza le pide que explique sus relaciones familiares. Contesta: ¿por qué piensa que estar en la cama con una mujer me hace estar más cerca de ella que de su hermano?
Es el principal acusado, obviamente responsable de la ejecución, pero se las da de duro, niega todo, mientras mueve su largo cabello con arrogancia y exhibe sus músculos como si fuera un modelo gay. Desprecia al tribunal, a los jueces, a la audiencia. Se contesta sólo a sí mismo y al honor serbio y miente. Miente todo el tiempo, negando todo.
Sus subordinados se sienten embaucados. Están totalmente decepcionados y tristes. Están “cantando” y revelan lo que piensan que saben, pero la verdad de fondo se abre paso. Ni siquiera el arrogante jefe dio las órdenes últimas. Las recibió de alguien, de una autoridad serbia, de la policía secreta, del régimen.
Dígale a la sala quién le dio la orden.
Dígalo USTED, si lo sabe. Se disputan unos con otros. El nombre flota en el aire. Nadie lo dice.
Sus alegaciones de simpatía e inocencia no tienen nada que ver con la razón o con la política.
La sala del juicio estaba abarrotada, la prensa trabajaba intensamente en nuestro centro de prensa y se quejaba de que no podía conseguir una información adecuada. Otro juicio paralelo tiene lugar al mismo tiempo, el juicio por el asesinato de nuestro anterior primer ministro Zoran Djindjic. No el juicio de los paramilitares Escorpiones, sino el juicio del clan mafioso de Zemun.
Todos nos encontramos en la cafetería. Nos miramos los unos a los otros durante los descansos. Un tipo siniestro de un clan mafioso nos sisea: ¡Mujeres de Negro! ¡Cuando el partido radical llegue al poder, nos encargaremos de vosotras!
He sabido que muchos jueces que actuaron firme y justamente contra las estructuras de poder del clan fueron apartados de sus cargos después. ¿Quien gobierna hoy en Serbia? ¿Quién mueve los hilos y da las órdenes, seis años después de que Milosevic fuera a La Haya?
3er día, 25 de enero de 2006
Después de días de ver a criminales y a sus abogados, las víctimas aparecen en el estrado. Son los afligidos supervivientes. No están las víctimas reales porque no sólo están muertas sino que, como prueban los análisis de ADN, sus huesos fueron esparcidos en varias fosas comunes. Algunos huesos no han sido encontrado todavía… ¿Hay alguna esperanza de establecer la identidad de los que no han aparecido?
Entran en la sala seis familiares de seis víctimas. Madres, hermanas, hijos y otros familiares llegan a Belgrado desde Srebrenica y alrededores para testificar e identificar a sus personas queridas. Con vestimenta y nombres musulmanes, son ajenos a esta ciudad sucia y grande, con criminales de guerra campando por ella, y a este limpio y moderno juzgado donde se intenta hacer justicia.
Cada día, la cadena de TV B92 emite material documental sobre los Escorpiones. Oigo que, incluso estando en la cárcel, siguen figurando entre los personajes que más ricos se hicieron en Serbia durante la guerra. Incluso si la condena es de por vida, ¿qué significa en la práctica 20 años de prisión? Cuando estén fuera, como ahora están en la treintena, serán hombres ricos y poderosos.
La jueza en la sala dice: La ley internacional está por encima de la ley nacional, así que tenemos que respetar la decisión de varios familiares de las víctimas que tienen miedo a venir aquí y testificarán vía Internet. Es una gran ofensa que tienen que tragar los criminales y sus abogados nacionalistas
La primera testigo declara, con más desesperación que lágrimas. Esta madre reconoce a su hijo desaparecido, de 16 años, en la grabación del asesinato. La audiencia se estremece.
Esta mañana me he mezclado con las familias de los criminales. Son siempre ruidosos y se sientan en las primeras filas. Rompo su sólida línea y me siento en la primera fila yo también. Ahora, las mujeres y hermanas de los criminales sollozan incontroladamente, igual que yo.
La hermana del chico muerto tiene que interrumpir su testimonio porque no puede continuar hablando. Se las arregla para decir: No se pueden imaginar la situación de aquel 11 de julio de 1995. Las tropas de la ONU no hicieron nada. La milicia serbia era incontenible. Bombardeaban, expulsaban a la gente de un lado a otro del país, los dividían, los ejecutaban…. las jóvenes eran arrancadas de sus familias y violadas. En el campo donde pasamos la noche, quince mil pobres almas, nos despertaban gritos de horror y nos poníamos a temblar. Temiendo a la ejecución, la gente se suicidaba o se volvía loca. Nadie sabía que estaba pasando pero todos sentíamos la muerte y estábamos en lo cierto.
El hijo de 18 años de un padre ejecutado dice: Yo tenía 8 años. Le vi cuando nos dejaba. Supe que no le volvería a ver más. Vi la película, filmada unas horas más tarde, que se mostró aquí diez años después de que él fuera asesinado. Llevaba la misma camisa y tenia la misma cara que yo amaba tanto. Nunca olvidaré. No necesito análisis de ADN. Sé que es mi padre.
A su padre le filmaron mientras lo ejecutaban. Y el niño de 8 años también fue filmado, mientras Ratko Mladic le daba dulces, el hijo comía caramelos mientras asesinaban a su padre.
Otra madre no puede hacer las identificaciones con las fotos. Ni siquiera solloza, simplemente se desmaya. Entiendo perfectamente a esta mujer. Cuando nos dicen, si no estabas allí no puedes entender, yo puedo reconocer esto: sé que no entiendo. Estas seis personas enfrente de mi perdieron casi todos los más queridos y cercanos a ellas en aquellos pocos días de matanzas.
Todos hacían la misma pregunta: POR QUÉ. Los que fueron asesinados no eran soldados. Todo lo que querían era huir del enclave de la ONU y vivir. Invariablemente, después de sus declaraciones, se vuelven estupefactos a mirar la cara de los que lo hicieron. Les miran fijamente. Los hombres aguantan la mirada. Nadie pronuncia las palabras: limpieza étnica.
Uno de los acusados intenta una disculpa. Un testigo le oye decir: mi más sentido pésame, pero yo obedecía órdenes.
En este juicio, hay una cuestión central. ¿Quién dio las órdenes? Natasha Kandic, activista de derechos humanos, quiere probar que fue terrorismo de estado. Los criminales se quieren definir a sí mismos como honorables combatientes civiles. Nos sentamos por la tarde con nuestras nuevas amistades bosnias. Sólo piden justicia e incluso creen que la obtendrán aquí, en este tribunal especial de Belgrado.
Tejemos juntamente nuestras nuevas vidas. Hablamos la misma lengua, aunque la denominemos de forma diferente. Compartimos una historia, aunque desde lugares opuestos. Compartimos las mismas creencias. Las llamamos justicia y verdad, o amor a la humanidad.
En esta segunda fase del juicio a los Escorpiones, estas simples seis voces que hablaban desde el corazón pusieron de manifiesto la banalidad del mal.
Belgrado, 26 de enero de 2006.
Traducción del inglés: Marisa Méndez-Vigo, Red de Mujeres de Negro
Libro – APRENDER A SER PERSONAS Y A CONVIVIR
Os recomendamos un libro que todavía no hemos leído. Cuando encontramos este texto nos sorprendió. Parecía escrito para describir EDUCARUECA. Utiliza en la presentación un lenguaje algo sexista pero suponemos que sólo es cosa de la editorial.
Si alguien nos puede contar algo más nos vendría fenomenal.
Gracias. Yolanda jb
APRENDER A SER PERSONAS Y A CONVIVIR. UN PROGRAMA PARA SECUNDARIA
Mª VICTORIA TRIANES – CARMEN FERNÁNDEZ FÍGARES
Resumen
La enseñanza secundaria obligatoria es, quizás, la etapa percibida con más problemas y desesperanza por parte del profesorado. Uno de estos problemas es, específicamente, la violencia en contextos escolares, que va incrementándose lenta pero inexorablemente en nuestros colegios e institutos en los últimos años. Dentro de esta problemática, el maltrato y la violencia contra compañeros -bullying- y las peleas entre compañeros -individualmente o en pandillas- son las categorías más frecuentes, aunque también aparecen comportamientos de vandalismo, mala educación y desplantes -cuando no enfrentamiento- hacia profesores e, incluso, episodios aislados de agresión. Frente a este estado de cosas, la intervención psicoeducativa, dirigida a mejorar las relaciones sociales y los climas de la clase y el centro, se ha mostrado como una eficaz arma de prevención de comportamientos violentos, así como un complemento enriquecedor de la educación, dirigido a formar personas socialmente hábiles, que aprendan comportamientos de trabajo en grupo, de voluntariado inducido, de mediación en conflictos, y otros orientados por valores de paz, cooperación y solidaridad. El programa que se presenta se enmarca en esta área de trabajo y contiene numerosas actividades diseñadas para conseguir objetivos que se articulan en cuatro módulos: potenciar la construcción personal en el alumno; mejorar la convivencia y cooperación en la clase; mejorar la convivencia en el centro y participar en la comunidad. Compagina unos sólidos marcos conceptuales con materiales prácticos que pueden ayudar al profesor tanto en el desarrollo de tutorías como en la docencia de las áreas transversales del currículum. Mª Victoria Trianes es profesora de la Universidad de Málaga, directora del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, autora de numerosos libros sobre esta temática. Carmen Fernández-Figarés es orientadora del IES «Victoria Kent» de Marbella. Ambas se dedican a la formación de profesores y al asesoramiento a grupos de trabajo en centros escolares, en conexión con la Administración educativa de Málaga, así como a dar a conocer estos materiales por todo el país.
ISBN 8433015621
Colección APRENDER A SER
Edición 1
Páginas 348 pág. 15X21
Precio sin IVA 14,42
PVP 15
EL JUEGO DE SIMULACIÓN
El juego de simulación reposa sobre procedimientos más formalizados y relaciones más estructuradas que el juego de rol. Algunos juegos de simulación pueden estar muy cercanos a los juegos de rol, otros pueden estar muy alejados asemejándose más a juegos de mesa, con reglas precisas y bastante rígidas. Algunos, finalmente, pueden tener un enorme grado de abstracción, con conexiones “oscuras” con la realidad.
Características comunes esenciales de los juegos de simulación:
a) Se utilizan sobre todo para aprender cómo los sistemas reaccionan en condiciones de continuo cambio.
b) Frecuentemente no son más que simples abstracciones sacadas de complejas situaciones reales o imaginarias.
c) Se trata de reducir operaciones complejas a una serie de acciones expresadas simplemente y controladas por reglas precisas.
d) Quienes participan se enfrentan a ciertos datos preselecionados, en circunstancias controladas.
e) Pueden emplearse concertadamente modelos físicos, representaciones matemáticas y operadores humanos.
f) Las personas participantes deben asumir papeles que implican diferentes grados de cooperación o rivalidad y resolver conflictos entre jugador@s o equipos tomando decisiones que reflejan su comprensión de los elementos esenciales del modelo.
g) Se prevén sanciones para las decisiones, castigos o recompensas, según el azar, las evaluaciones humanas o reglas y fórmulas preestablecidas.
h) Las decisiones modifican la situación. Se experimentan nuevas situaciones y la relación entre decisiones y cambios.
i) El juego tiene un tiempo propio, más rápido que el real, en líneas generales. Todo sucede aceleradamente. Cada fase del juego representa un periodo preestablecido.
En resumen, el juego de simulación pretende representar la esencia de una situación. Las relaciones internas entre los numerosos factores que intervienen debe ser mostrada, visiblemente manipulada y continuamente regulada. Las jugadoras son colocadas en diversos grados de rivalidad o cooperación, en los que sus acciones son en parte reguladas por diferentes procedimientos. En la mayor parte de los juegos se vive un proceso de toma de decisiones que comprende elementos cuantitativos y cualitativos. El juego de simulación a veces se combina con el juego de rol.
¿Por qué los juegos de simulación?
A) Hay que dar una importancia particular a los planteamientos didácticos basados en la solución de problemas concretos.
1. Los juegos de simulación reproducen, bajo una forma simplificada y didáctica la naturaleza compleja de los problemas sociales.
2. La situación de juego puede dar cuenta de los diversos factores que intervienen -naturales, sociales, culturales, etc. …- así como de los diferentes valores, intereses, actitudes, tipos de comportamiento de los diferentes actores sociales. Se crea un escenario adecuado para la interdisciplinariedad.
3. En el juego se da al alumnado la ocasión de experimentar la duda, la complejidad, el placer de la implicación y la investigación, el riesgo de la elección, etc. … al mismo tiempo que la adquisición y utilización de conocimientos. Todo ello en relación con la toma de decisiones.
B) El juego de simulación permite fácilmente poner de manifiesto los valores, las actitudes, las finalidades, las ideologías . . . desvelando lo oculto, permitiendo la actuación sobre ello (análisis, crítica y transformación). Permite potenciar lo que el proceso de enseñanza-aprendizaje debe y puede tener de entrenamiento para la acción. Implica, por tanto, una ruptura con el modo tradicional de entender el saber, la ciencia, . . .
C) El juego de simulación permite el entrenamiento en la resolución noviolenta de conflictos, tanto en su fase de análisis como en la elaboración de estrategias y en el conocimiento práctico de determinadas tácticas específicas de la noviolencia.
D) Permite también el conocimiento integral (datos, conceptos, teorías, valores, procedimientos y habilidades intelectuales) de los conflictos que más afectan a nuestro mundo actual, no sólo en su situación presente, sino también en sus raíces históricas, lejanas o próximas.
E) También hace posible la experiencia de la vida del grupo, orientada a analizar situaciones, tomar decisiones y asumir responsabilidades colectivamente. Es muy importante hacer notar aquí la ruptura de la polarización estudiante-enseñante, para pasar a la posición de grupo, con enseñante, que aprende.
F) En esta vida del grupo y en la participación en su actividad de aprendizaje el individuo puede desarrollarse en la noviolencia, como persona que vive alternativamente.
Texto tomado del libro: EDUCAR PARA LA NOVIOLENCIA.
Juego de Rol – LA FAMILIA
CONFLICTO EN LA FAMILIA
Muy al principio de curso, es bueno comenzar a introducir el juego de rol. Un conflicto en la familia es una situación fácil de improvisar y nos ayudará a dar nuestros primeros pasos en el conocimiento de esta forma de dramatización que es el Juego de Rol.
Suelo pedir en clase que hagan una lluvia de ideas sobre los conflictos más representativos de su familia. Salen temas de peleas entre hermanos o hermanas, la paga del fin de semana, horas de salir a la calle, momentos de ordenador y otras maquinitas, etc.. Cualquiera es bueno para iniciarnos.
El primer día doy yo los papeles ya redactados. El segundo día dividimos la clase en 4 grupos y cada grupo ha de interpretar una familia. En esta segunda ocasión sólamente les haré coger un papelito por el que sabrán qué miembro de la familia les ha tocado interpretar. El resto se lo tienen que imaginar según sea el conflicto que les ha tocado. Tienen unos 10 minutos para preparar su actuación. A continuación vemos los grupos que tienen el juego preparado y quieren interpretarlo públicamente.
Os transcribiré los roles del primer juego que vamos a interpretar. Estos roles son secretos. Los reciben en papelitos que solamente leerán para sí mismas las personas que van a interpretar ese rol.
MADRE
Trabajas en un hospital y cuando llegas a casa tu marido no colabora con las tareas domésticas. Esta situación no es nueva. Es así desde que os casasteis. Has decidido tomar una decisión que ponga fin a esta situación de injusticia en la que vives.
PADRE
Cuando llegas de trabajar te sientes demasiado cansado como para colaborar en las tares de la casa por lo que dejas todo para tu mujer.
HIJO
Sabes que en casa hay un problema por la poca colaboración de tu padre en las tareas de las casa. Tu tienes tu propia opinión.
HIJA
Sabes que en casa hay un problema por la poca colaboración de tu padre en las tareas de la casa. Tú tienes tu propia opinión.
ABUELO
Vives con tu hijo y su familia. En la casa hay un conflicto porque el padre no colabora con las tareas del hogar. Le entiendes perfectamente y le apoyas. Siempre ha sido así y no estás dispuesto a que nada cambie
ABUELA
Vives con tu hijo y su familia. En la casa hay un conflicto porque el padre no colabora con las tareas del hogar. Con tu marido las cosas fueron aún peor y tú sufriste esa misma situación. Ahora quieres que cambie esta situación de injusticia hacia la mujer.
UN MUNDO AL REVÉS
UN MUNDO AL REVÉS
-Vengo por lo del anuncio, señora.
-Bien-dice la jefe de personal-. Siéntese.
¿Cómo se llama usted?
-Bernardo…
-¿Señor o señorito?
-Señor.
-Déme su nombre completo.
-Bernardo Delgado, señor de Pérez.
-Debo decirle, señor de Perez que,
actualmente, a nuestra direcci6n no le gusta
emplear varones casados. En el departa-
mento de la señora Moreno, para el cual
nosotros contratamos al personal, hay varias
personas de baja por paternidad. Es legítimo
que las parejas jóvenes deseen tener niños
-nuestra empresa, que fabrica ropa de
bebé, les anima a tener hijos-,pero el
absentismo de los futuros padres y de los
padres jóvenes constituye un duro handicap
para la marcha de un negocio.
-Lo comprendo, señora, pero ya tenemos
dos niños y no quiero más. Además
-el señor de Perez se ruboriza y habla en
voz baja-,tomo la píldora.
-Bien, en ese caso sigamos. ¿Qué
estudios tiene usted?
-Tengo el certificado escolar y el primer
grado de formacion profesional de
administrativo. Me habría gustado terminar el
bachillerato, pero en mi família éramos cuatro
y mis padres dieron prioridad a las chicas,
lo que es muy normal. Tengo una hermana
coronela y otra mecánica.
-¿En qué ha trabajado usted últimamente?
-Básicamente he hecho sustituciones,
ya que me permitía ocuparme de los niños
mientras eran pequeños.
-¿Qué profesión desempeña su esposa?
-Es jefa de obras de una empresa de
construcciones metálicas. Pero está
estudiando ingenieria, ya que en un
futuro tendrá que sustituir a su madre,
que es la que creó el negocio.
-Volviendo a usted. ¿Cuáles son sus
pretensiones?
-Pues…
-Evidentemente con un puesto de trabajo
como el de su esposa y con sus perspectivas
de futuro, usted deseará un sueldo
de complemento. Unos duros para gastos
personales, como todo varón desea tener,
para sus caprichos, sus trajes. Le ofrecemos
42.000 pesetas para empezar, una
paga extra y una prima de asiduidad. Fíjese
en este punto, señor de Pérez, la asiduidad
es absolutamente indispensable en todos
los puestos. Ha sido necesario que nuestra
directora crease esta prima para animar al
personal a no faltar por tonterías. Hemos
conseguido disminuir el absentismo masculino
a la mitad; sin embargo, hay señores
que faltan con el pretexto de que el niño
tose o que hay una huelga en la escuela.
¿Cuántos años tienen sus hijos?
-La niña seis y el niño cuatro. Los dos
van a clase y los recojo por la tarde cuando
salgo del trabajo, antes de hacer la compra.
-Y si se ponen enfermos, ¿tiene usted
algo previsto?
-Su abuelo puede cuidarlos. Vive cerca.
-Muy bien, gracias, señor de Pérez. Ya
le comunicaremos nuestra respuesta dentro
de unos días.
El señor de Pérez salió de la oficina lleno
de esperanza. La jefa de personal se fijó en
él al marcharse. Tenia las piernas cortas, la
espalda un poco encorvada y apenas tenía
cabello. «La señora Moreno detesta los calvos»,
recordó la responsable de la contratación.
Y, además, le había dicho: «Más bien
uno alto, rubio, con buena presencia y soltero».
Y la señora Moreno será la directora
del grupo el año próximo.
Bernardo Delgado, señor de Pérez, recibió
tres días más tarde una carta que
empezaba diciendo: «Lamentamos…».
France de Lagarde
LE MONDE, 28-29 septiembre 1975
(texto recogido por Enriqueta García
y Aguas Vivas Català)
Ficha C7 (Unidad Didáctica – Sistema sexo-género (APDH)
SI ÉL HUBIERA NACIDO MUJER – If he had been born a woman
SI ÉL HUBIERA NACIDO MUJER
If he had been born a woman – English version at the end.
De los 16 hermanos de Benjamín Franklin, Jane es la que más se le parece en cuanto a talento y fuerza de voluntad.
Pero a la edad que Benjamín se marchó de casa para abrirse camino, Jane se casó con un talabartero pobre, que la aceptó sin dote, y 10 meses después dio a luz a su primer hijo. Desde entonces, durante un cuarto de siglo, Jane tuvo un hijo cada dos años. Algunos niños murieron, y cada muerte le abrió un tajo en el pecho. Los que vivieron exigieron comida, abrigo, instrucción y consuelo. Jane paso noches en vela acunando a los que lloraban, lavó montañas de ropa, bañó montoneras de niños, corrió del mercado a la cocina, fregó torres de platos, enseñó abecedarios y oficios, trabajó codo a codo con su marido en el taller, y atendió a los huéspedes cuyo alquiler ayudaba a llenar la olla. Jane fue esposa devota y viuda ejemplar, y cuando ya estuvieron crecidos sus hijos se hizo cargo de sus propios padres achacosos y de sus hijas solteronas y de sus nietos sin amparo.
Jane jamás conoció el placer de dejarse flotar en un lago, llevada a la deriva por un hilo de cometa, como suele hacer Benjamín a pesar de sus años. Jane nunca tuvo tiempo de pensar, ni se permitió dudar. Benjamín sigue siendo un amante fervoroso, pero Jane ignora que el sexo puede producir algo mas que hijos.
Benjamín, fundador de una nación de inventores, es un gran hombre de todos los tiempos. Jane es una mujer de su tiempo, igual a casi todas las mujeres de todos los tiempos, que ha cumplido su deber en esta tierra y ha expiado su parte de culpa en la maldición bíblica. Ella ha echo lo posible por no volverse loca y ha buscado, en vano, un poco de silencio.
Su caso carecerá de interés para los historiadores.
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Eduardo Galeano
Memoria del fuego / Las caras y las máscaras
Publicado por: Editorial Siglo XXI
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If He Had Been Born a Woman
Of Benjamin Franklin’s sixteen brothers and sisters, Jane is the one most resembling him in talent and strength of will.
But at the age when Benjamin leaves home to make his own way, Jane
marries a poor saddler, who accepts her without dowry, and ten months later
bears her first child. From then on, for a quarter of a century, Jane has a child
every two years. Some of them die, and each death opens a wound in her
breast. Those that live demand food, shelter, instruction, and consolation. Jane
spends whole nights cradling those that cry, washes mountains of clothing,
bathes stacks of children, rushes from market to kitchen, washes piles of
dishes, teaches ABC’s and chores, toils elbow to elbow with her husband in
his workshop, and attends to the guests whose rent helps to fill the stewpot.
Jane is a devoted wife and exemplary widow; and when the children are
grown up, she takes charge of her own ailing parents and of her unmarried
daughters and her orphaned grandchildren.
Jane never knows the pleasure of letting herself float in a lake, drifting over
the surface hitched to the string of a kite, as Benjamin enjoys doing despite his
years. Jane never has time to think, nor allows herself to doubt. Benjamin
continues to be a fervent lover, but Jane doesn’t know that sex can produce
anything except children.
Benjamin, founder of a nation of inventors, is a great man of all the ages.
Jane is a woman of her age, like almost all women of all the ages, who has
done her duty on this earth and expiated her share of blame in the Biblical
curse. She has done all she could to keep from going mad and sought, in vain, a
little silence.
Her case will awaken no interest in historians.
En la misma línea tenemos otra historia que, tal vez, también os interese
Mileva Maric, la primera esposa del misógino Einstein.
Mileva Maric y Albert Einstein se conocieron en la Universidad Politécnica de Zürich a finales del siglo XIX. Maric era la única mujer que estudiaba matemáticas y física en aquella universidad. En 1896 iniciaron una relación sentimental y Einstein estaba fascinado por la intensa colaboración intelectual que recibía de parte de su compañera serbia. A la única persona que disgustaba aquella relación era a la madre del genio, una alemana misógina y xenófoba, que nunca vio con buenos ojos a la serbia: “Ella es un libro igual que tú, pero lo que tú necesitas es una mujer. Cuando tengas 30 años, ella será una vieja bruja”.
Como sea, la pareja estaba flechada porque ambos hablaban el mismo lenguaje: ella le dio clases de matemáticas (que nunca fueron el fuerte de Einstein), preparaban juntos sus exámenes y compartían el mismo interés por la ciencia y por la música. Einstein le escribió en 1900: “Estoy solo con todo el mundo, salvo contigo. Qué feliz soy por haberte encontrado a ti, alguien igual a mí en todos los aspectos, tan fuerte y autónoma como yo”.
En 1902, Einstein se trasladó a la ciudad de Berna, Suiza, donde consiguió empleo en una oficina de patentes. Tras cinco años de convivencia Albert y Mileva terminaron casándose a comienzos de 1903 y tuvieron su primer hijo al año siguiente. En sus ratos libres, Einstein desarrolló, entre otras cosas, la Teoría de la relatividad especial que habría de revolucionar la física moderna. Los frutos de su trabajo fueron publicados en 1905, en la -en aquel entonces- prestigiosa revista Annalen der Physik.
Cuando se le preguntaba a Mileva por qué no firmaba los artículos que elaboraba junto a su esposo, su respuesta era: «Wir sind ein Stein!» (Somos Einstein), que en alemán significa “somos una piedra”.
Esta es más o menos la historia oficial, la que todos sabemos; pero se puede ahondar un poco más en la vida privada del genio, en sus inicios y sobre todo, en la relación con su primera esposa.
Aunque Mileva fue una sobresaliente matemática, nunca terminó formalmente sus estudios, en cambio Albert pudo defender su tesis doctoral en 1905.
Para 1908, Einstein consiguió finalmente un puesto de profesor en la Universidad de Berna. En cuanto a Mileva, el matrimonio la obligó a abandonar definitivamente la universidad y la física.
Existen varias cartas del noviazgo en las que Einstein debate con ella sus ideas de la relatividad e inclusive se refiere a “nuestra teoría” y le da un trato de colega. A partir de estas evidencias hay estudiosos que concluyen que las ideas fundamentales de la teoría de la relatividad fueron de Mileva Maric, quien no pudo continuar con su carrera puesto que se hizo cargo del cuidado de los hijos, uno con retraso mental, lo que desde luego le exigió más cuidados maternales. Incluso ahora se sabe que engendraron una niña en 1902, antes de casarse, de la cual se sabe muy poco, sólo que la entregaron en adopción.
Mientras ella cuidaba de sus hijos y renunciaba a la ciencia, Einstein desde su puesto académico tuvo el tiempo suficiente para concluir sus estudios y desde luego para desarrollar la teoría, de la que se sabe ahora,
no todo el crédito era suyo. En esa pareja de físicos alguien tenía que cuidar a los niños, alguien tenía que lavar y preparar la comida; y ése fue el papel que Einstein y la sociedad patriarcal asignaron a Mileva, quien
subordinó todas sus aspiraciones a los objetivos de su esposo y puso todos sus conocimientos a su servicio.
«Mi gran Albert ha llegado a ser célebre, físico respetado por los expertos que se entusiasman por él. Trabaja incansablemente en sus problemas. Puedo decir que sólo para eso vive. Tengo que admitir, no sin vergüenza, que para él somos secundarios y poco importantes», escribía Mileva a unos amigos.
Einstein a su vez admitía: «Nuestra vida en común se ha vuelto imposible, hasta deprimente, aunque no sé decir por qué».
Con el paso del tiempo la relación se tornó disfuncional. Ella ya no le resultaba divertida y tampoco le aportaba nuevas ideas ni conocimientos.
Las “Reglas de conducta” que Albert Einstein le impuso por escrito en 1914 son una cruda muestra de su autoritarismo y, a su vez, del machismo y violencia sicológica que ejerció en contra de Mileva:
“A. Te encargarás de que:
mi ropa esté en orden,
que se me sirvan tres comidas regulares al día en mi habitación,
que mi dormitorio y mi estudio estén siempre en orden y
que mi escritorio no sea tocado por nadie, excepto yo.
B. Renunciarás a tus relaciones personales conmigo, excepto cuando éstas se requieran por apariencias sociales. En especial no solicitarás que:
me siente junto a ti en casa,
que salga o viaje contigo.
C. Prometerás explícitamente observar los siguientes puntos cuanto estés en contacto conmigo:
no deberás esperar ninguna muestra de afecto mía ni me reprocharás por ello,
deberás responder de inmediato cuando te hable,
deberás abandonar de inmediato el dormitorio o el estudio y sin protestar cuanto te lo diga.
D. Prometerás no denigrarme a los ojos de los niños, ya sea de palabra o de hecho.”
Con este tipo de imposiciones obviamente que las cosas no funcionarían nunca, por lo que los Einstein terminaron separándose en 1914. Einstein volvió a casarse en 1915 con una de sus primas, Elsa Einstein, quien también era divorciada y tenía dos hijas. Esta nueva relación marital fue como un necesario soplo de vida para el aún desconocido físico, ya que apenas un año después y con una inusual lucidez y energía dio a conocer su famosa Teoría General de la Relatividad.
Elsa fue la mujer sumisa que Einstein buscaba. En silencio y total sumisión supo mantenerse a prudente distancia, dedicada al hogar y facilitándole el trabajo de investigación. Su doméstica obediencia dio un paso más cuando aceptó organizarle la agenda y restringirle el número de visitantes que aspiraban hablar con él, a medida que crecía su fama.
De los hechos se desprende que Einstein nunca necesitó una esposa sino una secretaria, y que no quiso formar una pareja científica ni conceder crédito alguno en su teoría a su ex esposa Mileva. Quizá por eso, de alguna manera le pagó por su aporte, al otorgarle el dinero que ganó por el Premio Nobel de Física.
Un detalle bastante revelador aportado por la feminista alemana Senta Trömel-Plözt es que, cuando Albert y Mileva se separaron oficialmente en 1919, el documento del divorcio incluyó una cláusula de que, en caso de recibir Einstein algún premio por los artículos publicados en 1905 en los Annalen der Physik, debía entregárselo íntegramente a Mileva. ¿Tenía la esperanza Mileva que ese trabajo revolucionaría al mundo? ¿Cómo pudo saberlo si no fue parte del mismo? Fue en los años de su vida conjunta, hasta 1914, cuando nacieron las obras más importantes de Einstein, por lo que algunos creen que el papel de su mujer era significativo, sobre todo en matemáticas, materia en la que alguna vez brilló en su Facultad.
Mileva Maric
Y fue así que en 1921 Albert Einstein ganó el Nobel de Física por sus publicaciones de 1905, y un año después le entregó la totalidad del dinero del premio a su ex-esposa. Y también hay que decirlo: Einstein era un misógino empedernido. Estaba convencido de que “muy pocas mujeres son creativas. No enviaría a mi hija a estudiar física. Estoy contento de que mi segunda mujer no sepa nada de ciencia”. Decía también que “la ciencia agría a las mujeres”, de ahí la opinión que tenía de Marie Curie: “nunca ha escuchado cantar a los pájaros”. Aun así, dentro de ese machismo recalcitrante, fue quien acuñó la célebre frase: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”.
Mileva vivió hasta el último de sus días en Zúrich, en un apartamento con vista a la facultad en la que estudiaron juntos. El piso fue comprado justamente con el dinero del Premio Nobel.
Sirva este pequeño retrato de Mileva Maric como homenaje a esas miles, millones de abnegadas esposas y madres, que han sacrificado sus sueños,carreras e ideales, porque el instinto maternal y el amor han sido más fuertes que el estatus.
Escrito por Maria Suarez Toro. Todo nuestro agradecimiento hacia ella.
Parte de la tesis de María Suarez Toro de la Univ de Costa RIca, sobre el aporte invisibilizado de las mujeres. Esa tesis despues fue teatralizada por el grupo Alas de Mariposa
http://www.alasdemariposa.org/p_esp/10cartas_apoyo/10tesis_maria_s.htm
Gracias a Barbara Gil, Coca Trillini entre otras de las mujeres de la red Rima, que son lo Más
http://mujeresabordo.blogspot.com/
Fuente original del artículo: http://heroinas.blogspot.com.es/2012/08/mileva-maric-la-primera-esposa-del.html
EDUCAR A NIÑOS Y NIÑAS SINGULARES
EDUCAR A NIÑOS Y NIÑAS SINGULARES
AUTORA: Graciela Hernández Morales
Quiero centrar mi intervención sobre los objetivos de la coeducación y las líneas de acción necesarias para lograrlos. Quiero hacer previamente una pregunta que la dejaré en el aire: ¿es la igualdad el objetivo fundamental? Y si es así: ¿qué sentido y qué significado le damos a esa palabra?
Hay para mí dos grandes objetivos que deben ir unidos a la hora de hacer coeducación:
– Por un lado la justicia, que niños y niñas tengan iguales derechos y oportunidades.
– Por otro lado la libertad, que unos y otras puedan expresar su “ser hombre” o su “ser mujer” como quieran, sin violencia y sin clichés preconcebidos.
Para lograr estos objetivos es importante desarrollar o afianzar cuatro grandes líneas de acción. A continuación señalaré cada una de estas líneas y haré una reflexión sobre su puesta en marcha.
1.La superación de los estereotipos sexistas
Para hablar de este punto tengo que hacer referencia al cuerpo sexuado que todos y todas tenemos.
La gran mayoría de las criaturas aprenden antes los estereotipos que los significados reales de tener uno u otro sexo. Aprenden que ser niña es jugar con muñecas o tener vestidos, y que ser niño es tener pelo corto y jugar con camiones. Y, desde este planteamiento, un niño puede llegar a sentir miedo de dejar de ser niño cuando se maquilla o se pone una falda, y una niña puede llegar a temer dejar de ser niña cuando se corta el pelo. Eso pasa porque no saben que lo que les diferencia realmente es su cuerpo, sus genitales.
Si tuvieran la oportunidad de aprender desde temprano que:
– Los niños son niños porque tienen un pene y testículos.
– Las niñas son niñas porque tienen una vulva con su vagina, clítoris y meato. Y no porque carecen de pene (tal como llegan a representarse muchas).
– Se es de uno y otro sexo para siempre: que a una niña no le crecerá un pene en el futuro ni a un niño le saldrá una vulva.
– Los genitales no son algo oculto, prohibido ni sucio.
Podrán comprender más fácilmente que se puede ser niño y ser niña de muchas formas. Les resultará más fácil estar a gusto con su propio cuerpo y su propio sexo sin ver en ello restricciones.
Darles a conocer su propio cuerpo es un modo de allanar el camino para que nuestras alumnas no terminen sintiendo la necesidad de esconden sus cuerpos cuando vayan, por ejemplo, a una entrevista de trabajo, en un vano intento de ocultar que son mujeres, como hacía yo cuando era adolescente poniéndome jerseys y pantalones largos.
2.Reconocimiento y valor de las niñas y las mujeres
Para abordar este punto quiero hacer referencia a algunas prácticas que se llevan a cabo con el fin de visibilizar a las mujeres y que pueden resultar contraproducentes cuando no se atiende a sus trampas.
a.Cuando se hace hincapié en la injusticia y la discriminación sufrida por las mujeres.
Es necesario nombrar y visibilizar la injusticia vivida por muchas mujeres. Es importante que se sepa que muchas cobran menor salario que los hombres por el mismo trabajo, que muchas sufren violencia sólo por el hecho de ser mujeres, que a muchas se les niega su sexualidad y se les impone otra, etc.
Ahora bien, cuando hablamos de las mujeres sólo en términos de injusticia, la representación que una niña se hace de sí misma y de las demás es sólo de ser víctimas, de miseria, de esclavitud, etc. Y este tipo de representación, además de parcial, quita fuerza.
Esta forma de acercamiento a la realidad femenina se hace patente en los medios de comunicación. Parece como si las mujeres no aportáramos nada o aportáramos poco a la política, a la economía o a la cultura. Sin embargo, cada vez aparecemos más representadas como víctimas de maltratos o violaciones.
Un ejemplo de esto que digo, es cómo se ha visibilizado el trabajo doméstico desde diversas instancias. Es común hablar sobre el injusto reparto de esta tarea, cada vez se señala con más rotundidad las condiciones en las que es realizado por muchas mujeres (jornadas interminables, falta de valoración, sin vacaciones ni fines de semana, sin remuneración, etc.). Todo ello lleva, sin pretenderlo y de un modo sutil, a que ni niños ni niñas lo quieran realizar, de hecho pienso que ahora nos enfrentamos a un problema de salud grave por las consecuencias que el abandono de estas tareas supone.
Se habla poco, para mí gusto, de lo que estas tareas han supuesto para la civilización. No es frecuente reconocer su importancia para la supervivencia de la humanidad, más aún en momentos de guerras o de grandes catástrofes. Se habla poco de las aportaciones cotidianas de las mujeres al mundo, a la economía y a la historia. Y todo ello es un patrimonio de gran valor, no sólo para las mujeres, sino para hombres y mujeres.
b.Cuando se habla de mujeres ilustres
Es habitual que, con el afán de hacer visibles las aportaciones de las mujeres a la historia, se citen a unas cuantas mujeres ilustres que han sabido tener presencia en esa parte del mundo estipulada, pensada y gestionada por hombres.
Ahora bien, nombrar y valorar sólo a unas cuantas lleva a que una niña se quede con la sensación de que sólo algunas han hecho algo importante por el mundo. Además, si juntamos esta información con lo señalado en el punto anterior, esta niña llegaría a pensar que todas las demás mujeres estaban relegadas, marginadas y excluidas de la historia.
Pero, en realidad, siempre ha habido mujeres, algunas más anónimas que otras, haciendo ciencia, cultura, política, pedagogía… y creando mundo tanto dentro de las familias como en espacios diversos.
c.Cuando se habla de “las mujeres” como un añadido o un apartado
Tener presente a ambos sexos es afrontar el mundo, la historia y las diferentes disciplinas contemplando las aportaciones y las experiencias de unas y otros. No es contar la historia tal como la vivieron los hombres y añadir un “pero las mujeres también hicieron algunas cosas…”, restando fuerza y grandeza a todo eso que ellas han desarrollado.
Es, por ejemplo, hablar sobre las diferentes guerras que han existido señalando sus causas, los tratados de paz, el desarrollo armamentístico y las grandes batallas, pero señalando también y con igual fuerza (o si me apura, en este caso, con mayor fuerza) el trabajo de las enfermeras, de las amas de casa, de las mujeres en general que han hecho posible sanar heridos, enterrar muertos y evitar epidemias, buscar y gestionar alimentos evitando más muertes aún, etc.
d.Cuando se habla de “las otras mujeres”.
Es común hablar de las mujeres como si fueran una categoría diferente a las niñas y mujeres concretas que están en las escuelas y en las aulas. Pero, reconocer y valorar a las mujeres es dar crédito, valor e importancia a lo que hacen, dicen, sienten y desean las niñas, y también a lo que hacemos, sentimos y deseamos nosotras, sus maestras.
3.Erradicación del modelo de masculinidad violento
El patriarcado ha entendido que la masculinidad se expresa a través del poder sobre otros y otras, y que para obtener ese poder vale cualquier método, también la fuerza bruta.
A muchos niños se les sigue enseñando a ser competitivos, a ser violentos para hacerse valer, a vivir una sexualidad reducida al coito y a la conquista y, sobre todo, a no ser como las mujeres. Es un modelo que considera que reconocer a las mujeres y aprender de ellas es signo de debilidad, de falta de hombría y, para confundir todo aún más, de homosexualidad. Como si sólo hubiera una forma de ser homosexual y como si ser homosexual fuera algo negativo.
Se sigue considerando que aquellos niños que se desmarcan de este modelo de masculinidad tradicional, que se muestran dulces o sensibles, que les gusta jugar con muñecas, que no les gusta el fútbol o que les gusta adornarse, tienen un problema. Cuando en realidad son aquellos y aquellas que no son capaces de aceptar que la masculinidad se puede expresar de formas diversas, que no son capaces de dejar que los hombres y niños se expresen con libertad, quienes tienen realmente un problema.
Este es un modelo que resta libertad y produce mucho sufrimiento no sólo a los hombres, sino a toda la humanidad: la lógica del más fuerte, produce exclusión, miseria y violencia en gran parte del planeta.
Por todo ello, es importante reconocer y sacar a la luz la experiencia de aquellos hombres que no han necesitado de la fuerza bruta ni del poder para sentirse valiosos, ya que de ellos también tenemos mucho que aprender. No hay que irse muy lejos para encontrarlos, en todas las escuelas y pueblos existen niños, chicos y hombres que pueden servir de referente, aunque también son relevantes algunos nombres que han destacado en la política o en la cultura. Darles valor es hacer visible a los niños y a los chicos formas más sensatas y humanas de vivir la masculinidad.
Asimismo, no hay que olvidar que algunas formas de entender la igualdad entre los sexos han significado una presión para que las chicas se desplacen a lo que se ha entendido tradicionalmente como el mundo de los hombres, para que ellas también pudieran tener reconocimiento y valor.
De tal modo, que, si a las chicas se les mide con los chicos, y se les presenta como único horizonte ser iguales o más que ellos para ser consideradas valiosas, no es extraño que algunas lleguen a la conclusión que la fuerza bruta y la competitividad es un medio eficaz para dejar de ser víctimas y tener reconocimiento.
Este fenómeno sí suele ser noticia. Fue portada de algún periódico la primera mujer-bomba en Palestina, también se habló mucho de lo “masculina” que parecía Margaret Thatcher, o Condolezza Rice o las 500 milicianas que van a la guerra en el Kusdistán.
Ellas no son mujeres que se parecen a hombres. Son mujeres sin más, pero que han asumido como propio este modelo. Para mí, sus formas de romper estereotipos no suponen una conquista, más bien una pérdida.
4.Atención a la singularidad
Atender a la singularidad es facilitar el camino para que cada cual pueda expresar su ser niño o su ser niña de un modo propio y original, pueda realizar deseos propios y originales sin caricaturizar ni renunciar aquello que es (un hombre o una mujer).
Para ello es muy importante la escucha. La escucha implica interés por entender de verdad qué vive y quién es el niño o la niña con quien nos relacionamos.
Para escuchar hace falta tomarse muy en serio a la criatura y partir del hecho de que ella es quien mejor sabe lo que vive y lo que siente, aunque le falten las palabras y la experiencia para comprender esas vivencias y sensaciones. No se trata, por tanto, de interpretar, juzgar o anticiparse a lo que nos quiere expresar.
Muchas veces es más interesante escuchar que explicar, porque la escucha les ayuda a entenderse y a entender desde lo que son, viven y sienten, y eso les da confianza en sí, gusto por ser cómo son e interés por quienes les rodea.
La escucha es un camino para que salga a la luz lo nuevo que cada criatura lleva dentro, para que salga la libertad y, por tanto, formas originales e imprevisibles de ser hombres y de ser mujeres.
Para acabar, quiero recordar la pregunta inicial: ¿es la igualdad el objetivo fundamental de la coeducación? Creo que estaremos de acuerdo con la necesidad de fomentar la justicia, pero no de trabajar hacia una homologación, menos aún con una homologación a un modelo violento que no da libertad ni a hombres ni a mujeres.
Finalmente, quiero señalar que desarrollar con profundidad estas cuatro líneas de acción (y no sólo en educación) es dejar sin sentido cualquier guerra, como esta que se nos avecina, y hacer realmente posible otro mundo.
Dinámica – EL CUENTO DE PEPA Y PEPE
EL CUENTO DE PEPA Y PEPE
Este es un cuento colectivo. Dividimos la clase en cuatro grupos. Cada uno de ellos recibe la consigna de escribir un cuento sobre la vida de uno de estos dos personajes. En total tendremos 2 cuentos sobre Pepa y 2 cuentos sobre Pepe.
No es conveniente que los grupos sean demasiado grandes para que la actividad resulte más participativa.
Cada grupo decidirá quién es la persona que va a ir tomando nota para luego poder leer el cuento a toda la clase.
Los cuentos deben recoger toda la vida, cuanto más completa mejor, desde el mismo momento de su nacimiento. Tendrán toda la hora. La lectura y el debate posterior se puede realizar en la siguiente sesión de tutoría.
Nada más comenzar el debate, lo primero que preguntaremos es cómo se han sentido, cómo ha funcionado la actividad y qué se podría mejorar para el próximo cuento colectivo que escribamos.
Durante el debate sobre las vida de Pepa y Pepe trataremos de que salgan los temas relacionados con sexismo, prejuicios, roles, machismo, incluso si hubiera ocasión, momentos violentos en sus vidas y si esta violencia puede ser considerada violencia de género o no. Podemos buscar paralelismos con algún personaje real que puedan conocer.
Dinámica realizada con el Colectivo Noviolencia y Educación de Madrid.