Cuento – El leñador

«Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel. El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles. -Te felicito -le dijo el capataz-. Sigue así. Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano.

A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles.
«Debo estar cansado», pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol. Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol.
Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento.

El capataz le preguntó: «¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?».

-¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles.

La moraleja del cuento es muy clara, no basta únicamente esforzarse mucho, hay que reservar tiempo para preparar lo que uno está haciendo y analizar si se está haciendo de la manera más adecuada.

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En el siguiente enlace podréis encontrar algunas preguntas para trabajar el texto:

https://sites.google.com/site/tutoriaiesrodanas/actividades/aprendizaje-y-exito-escolar/tutoria-el-lenador-tenaz-y-el-estudiante-audaz

El pato en la escuela – Cuento sobre diversidad funcional

Cierta vez, los animales del bosque decidieron hacer algo para afrontar los problemas del mundo nuevo y organizaron una escuela. Adoptaron un currículo de actividades consistente en correr, trepar, nadar y volar y para que fuera más fácil enseñarlo, todos los animales se inscribieron en todas las asignaturas.

El pato era estudiante sobresaliente en la asignatura natación. De hecho, superior a su maestro. Obtuvo un suficiente en vuelo, pero en carrera resultó deficiente. Como era de aprendizaje lento en carrera tuvo que quedarse en la escuela después de hora y abandonar la natación para practicar la carrera. Estas ejercitaciones continuaron hasta que sus pies membranosos se desgastaron, y entonces pasó a ser un alumno apenas mediano en la natación. Pero la medianía se aceptaba en la escuela, de manera que a nadie le preocupó lo sucedido salvo, como es natural, al pato.

La liebre comenzó el curso como el alumno más distinguido en carrera pero sufrió un colapso nervioso por exceso de trabajo en natación. La ardilla era sobresaliente en trepa, hasta que manifestó un síndrome de frustración en la clase de vuelo, donde su maestro le hacía comenzar desde el suelo, en vez de hacerlo desde la cima del árbol.

Por último enfermo de calambres por exceso de esfuerzo, y entonces, la calificaron con 6 de 10, en trepa y con 4 de 10, en carrera.

El águila era un alumno problema y recibió malas notas en conducta. En el curso de trepa superaba a todos los demás en el ejercicio de subir hasta la copa del árbol, pero se obstinaba en hacerlo a su manera.

Al terminar el año, un anguila anormal, que podía nadar de forma sobresaliente y también correr y trepar y volar un poco, obtuvo el promedio superior y la medalla al mejor alumnado.
Esta fábula nos ayuda a reflexionar sobre la diversidad de las alumnas y alumnos en una escuela que es homogenización su camino y su meta. El niño tipo es el varón de raza blanca que habla el lenguaje hegemónico, que es católico, sano, vidente….En una palabra normal, él es propuesto como modelo para todos y todas.

Se ha vivido la diferencia como una lacra, no como un valor. Se ha buscado la homogeneidad como una meta, y al mismo tiempo, como un camino. Los mismos contenidos, las mismas explicaciones, las mismas evaluaciones, las mismas normas para todos.

Curiosamente se buscaba en la justicia el fundamento de esa uniformidad. Sin caer en la cuenta que no hay mayor injusticia que exigir lo mismo a quienes son tan diferentes.

¿ Sería razonable exigir un recorrido igual a quien puede avanzar sin obstáculos que aquel a quien se ha atado al pie una enorme bola de hierro? La bola de hierro de ser mujer, de ser pobre, de ser gitano, inmigrante, etc. Hay diferencias que exigen otra actuación política y educativa. Si uno es homosexual y otro heterosexual, la actuación pertinente no es igualarlos sino respetarlos. Amar al otro como es no como nos gustaría que fuese.

Cuando se ha calificado a algunos alumnos de “subnormales “ se les ha privado de expectativas, estímulos, menos éxito, menos felicitaciones, menos……etc. ¡ qué horror ¡ y ¡que error!
Esto mismo ocurre en todo grupo humano.

Leer más… Utopía y Educación: Cuentos para la reflexión http://www.utopiayeducacion.com/2006/07/cuentos-para-la-reflexin.html#ixzz4Rm3ZEvrl

Un tazón de caldo

Varias historias sobre el mismo tema, los prejuicios. UN TAZÓN DE CALDO Una señora de setenta y cinco años coge un tazón y le pide al camarero que se lo llene de caldo. A continuación, se sienta en una de las muchas mesas del local. Pero, apenas sentada, se da cuenta que se ha olvidado del pan. Entonces se levanta, se dirige a coger un bollo para comerlo con el caldo y vuelve a su sitio. ¡Sorpresa! Delante del tazón del caldo se encuentra sin inmutarse un hombre de color, un negro, que está comiendo tranquilamente. ¡Esto es el colmo, piensa la señora, pero no me dejará robar! Dicho y hecho. Parte el bollo en pedazos los mete en el tazón que está delante del negro y coloca la cuchara en el recipiente. El negro complaciente, sonríe. Toman una cucharada cada uno hasta terminar la sopa, todo ello en silencio. Terminada la sopa, el hombre de color se levanta, se acerca a la barra y vuelve poco después con un abundante plato de «espagueti» y… dos tenedores. Comen los dos del mismo plato, en silencio, turnándose. Al final se van. ¡Hasta la vista ! saluda la mujer. ¡Hasta la vista! responde el hombre, reflejando una sonrisa en sus ojos. Parece satisfecho por haber realizado una buena acción. Se aleja. La mujer lo sigue con su mirada, una vez vencido su estupor busca con su mano el bolso que había colgado en el respaldo de su silla. Pero … ¡sorpresa! el bolso ha desaparecido. Entonces aquel negro… Iba a gritar ¡ladrón! cuando, ojeando a su alrededor ve su bolso colgado de una silla dos mesas más atrás de donde estaba ella, y sobre la mesa la bandeja con un tazón de caldo ya frío. Inmediatamente se da cuenta de lo sucedido. No ha sido el africano el que ha comido su sopa, ha sido ella quien, equivocándose de mesa, como gran señora ha comido a costa del africano. (Esta historia fue inicialmente publicada en 2005 – Nota de EducaRueca.org) El negro Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta. Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: «Pero qué chiflados están los europeos». ROSA MONTERO 17 MAY 2005 Fuente original: http://elpais.com/diario/2005/05/17/ultima/1116280802_850215.html . Una versión original en video: NO TODO ES LO QUE PARECE. Y si lo que queréis es trabajar otra historia similar pero también con un vídeo aquí va otro enlace: http://www.youtube.com/watch?v=EyXAnmjCovY&feature=youtu.be Fuente original: Jurjo Torres Santomé -Facebook

 

Cuentos de la narrativa saharaui

LOS CUENTOS Y LOS PERSONAJES

Los cuentos en la sociedad saharaui se transmiten en la familia, fundamentalmente de abuelos a nietos. Uno de los momentos preferidos para contar estas historias es por la noche antes de dormir, como una manera de que el niño pueda dormir dulcemente. Al día siguiente comentan con sus amigos los cuentos que se han aprendido por la noche.

En la época de la sociedad beduina saharaui los niños se dedicaban por la mañana al pastoreo. Se reunían en un grupo de amigos, mientras los animales comían, en torno al que sabía más historias y se las contaba a los demás. Esto se ha transmitido a través de los años y ha sido uno de los pilares de la narrativa saharaui hasta nuestros días.

Actualmente en la vida de los saharauis los cuentos pertenecen al ámbito de las guarderías como método para que el niño aprenda el idioma. Al mismo tiempo en las jaimas saharauis se sigue transmitiendo estos cuentos desde la familia.

En la narrativa saharaui es característico que los animales hablen y tengan cualidades humanas. Cabe señalar los siguientes personajes:

El Ganfud (el erizo), es el más listo de los animales

Lehbara (la gallina del desierto o ñandú, un animal similar a la avestruz, aunque más pequeño y que vuela). Es un animal pacífico, mediador en los conflictos.

Edib (el chacal), es engañoso, ladrón, astuto, muy amigo de El Ganfud.

Enerab (la liebre del desierto), débil y manejada por los grandes.

Edbaa (el lobo), pertenece a la banda que se inclina siempre a favor de Sbaa, el león.

Sbaa (el león), es el rey de los pequeños y grandes animales. Despótico, ejerce su poder empleando la fuerza.

El personaje más conocido en la narrativa oral saharaui es Shertat. Se trata de un animal muy parecido a un oso y al igual que los demás animales, habla y se relaciona con los humanos.

Shertat cae siempre en los más catastróficos errores a causa de su torpeza, malos modos y glotonería.

Se trata de defectos que en la sociedad saharaui son mal vistos, aunque vistos en los cuentos causan mucha gracia. Es un personaje al que se pone como ejemplo de lo que no se debe hacer.

Los cuentos de Shertat están tan dentro de la sociedad saharaui que incluso frases de los mismos se utilizan para hacer crítica a un determinado comportamiento no aceptado por la opinión. También ha creado expresiones de uso común. Como ejemplo, la frase «Yama ainik ain enaya», que significa «Mamá tus ojos parecen a los ojos de una oveja», que hoy en día se utiliza para decir a alguien «Estás para comerte».

Los cuentos de Shertat, los animales con cualidades humanas, las historias épicas, las anécdotas del pasado, la lírica, eran narradas a los militares españoles frente a una fogata mientras se disfrutaba de un aromático vaso de té saharaui y la preciada carne de gacela.

Estos son algunos cuentos de Shertat.

SHERTAT Y SU MAMÁ

Un buen día Shertat se encontraba en la jaima con su madre. Ese día tenía aún más hambre de lo habitual y le rondaba por la cabeza la imagen de una oveja para comerla. Fijándose mucho en su madre, empezó a verla con aspecto de oveja. Shertat la miró fijamente a los ojos y le dijo, «mamá, mamá, tus ojos parecen a los ojos de una oveja». Y la madre respondió, sabiendo que Shertat estaba hambriento, «mis ojos no parecen en nada a los de una oveja pero si quieres comerme, cómeme».

Y Shertat, se la comió.

Alba rió con ganas pidiendo a su amigo que siguiera con más historias del glotón. Mahmud removió las brasas para hacer más luz, y después de unos instantes de reflexión prosiguió con más cuentos.

SHERTAT Y EL TROZO DE CARNE

Shertat iba caminando de noche por el desierto en busca de algo de comer. Unos cazadores habían dejado un solo trozo de carne tirado en el suelo junto a unas cuantas piedras del mismo tamaño que la carne. Se paró Shertat al llegarle el sabroso olor y exclamó, «Al hamdu lillah». Contó todas las piedras y el trozo de carne, pensando que todos eran chicha. Shertat se relamió. «Con tanta carne está noche estaré repleto». Sin pensarlo, se abalanzó sobre la primera piedra y la tragó creyéndola un trozo de la carne; la segunda, la tragó; la tercera, la tragó; así hasta se quedó sólo el pedazo de carne. Shertat lo miraba diciendo, «Al hamdu lillah, me he llenado y todavía ha sobrado un buen trozo de carne».

SHERTAT Y EL ABORTO DE LA CAMELLA

Shertat iba caminando como siempre en busca de comida. De repente se encontró las huellas de un rebaño de camellos que se dirigían en busca de agua. Es habitual que en un rebaño grande siempre haya algún slah (aborto) entre las camellas. Shertat no quería esta vez un aborto como cena sino que estaba buscando un joven y sabroso camello. Caminaba y caminaba tras las huellas del apresurado ganado hasta que se encontró con un aborto de camella. Se paró y dio varias vueltas alrededor mirándole con delirio. Sin embargo, Shertat exclamó: «¡Qué tonto soy!. Entre tantos tiernos camellos, ¿voy a comerme un aborto?. No, seguiré tras ellos».
Pasó toda la noche caminando en busca del ganado. Amaneciendo, no podía más de hambre y el ganado aún estaba muy lejos. Shertat se paró, y miró hacia atrás, recordando el slah que se había dejado y se lamentó: «Más vale cenar un aborto que quedarse una noche sin cena en el desierto». Shertat volvió sobre sus pasos y se comió el slah.

SHERTAT Y SU SUEGRA

Una mañana Shertat se encontraba en la jaima con su suegra, comentando las tareas que tenía que hacer la familia. Aquel era un año de poca lluvia y mal pasto, esos años se llaman shida (sequía). Son años de muy poca comida, en la que el ganado se muere por lo que apenas hay carne, leche o manteca. Al alcance de Shertat estaba un plato ya vacío en el que la suegra le había agasajado con una rica comida. La suegra se levantó para irse de la jaima y despedirse de Shertat y sin darse cuenta golpeó el plato vacío que quedó boca abajo. Al acto Shertat se levantó y asestó un fuerte golpe a la suegra, que cayó al suelo. Shertat exclamó, «¿Sabes que si hubiera estado mi comida en el plato la habrías echado a perder?».

*En las familias saharauis la suegra es una persona que goza de mucho respeto, sobre todo entre los yernos y las nueras. Esto hace aún más horrible el comportamiento de Shertat. Entre los saharauis no estaba bien visto que el yerno comiera delante de la suegra, y mucho menos recriminar su torpeza y golpearla.


SHERTAT Y EL ODRE

Una noche Shertat dormía en la jaima de su suegra, con su mujer, sus niños y el resto de la familia, después de haber disfrutado de una copiosa cena típica beduina. La manteca de oveja, el bulgman de cebada y la leche recién ordeñada de las camellas habían dejado a toda la familia satisfecha. La suegra solía guardar comida en el interior de la jaima. La colocaba, al estilo beduino, en lo alto de los palos que sostenían la jaima, donde no podían llegar los niños.

Durante la cena, Shertat miraba de vez en cuando hacia arriba, donde estaba colgado un odre lleno de leche y manteca pero, por respeto a la suegra, no quería pedir que lo bajaran. Cuando se fueron a dormir, Shertat boca arriba miraba fijamente el odre, pensando en la forma de comer la manteca y beber la leche sin que nadie se enterara. De repente, ya no pudo aguantar más la tentación y decidió subir a través de los palos hasta lo alto de la jaima. Agarró el odre para abrirlo, y cuando empezaba a disfrutar del festín la cuerda que lo sostenía se desató, y Shertat gritó mientras se abalanzaba hacia la familia, «¡Yeitcum, yeitcum ana ue shicua!», «Vengo, vengo, vengo yo y el odre».

SHERTAT Y LA MANTA

En la sociedad beduina saharaui era muy apreciada una manta de piel de cordero lechal, llamada elfaru en hassania, la lengua de los saharauis.

Una noche Shertat dormía con su familia, arropados todos con un faru, tan grande que cubría a todos los habitantes de la jaima. Habían cenado copiosamente y, después de dar gracias a Aláh por haberles proporcionado tan ricos platos, se fueron a dormir. Shertat se despertó en medio de la noche con mucha hambre. No sabiendo que comer, empezó a mordisquear el trozo de elfaru que le tapaba. Lo encontró muy rico y siguió comiéndolo hasta llegar a la parte que cubría a la suegra. Ahí se paró por temor a despertarla y quedar en vergüenza por lo que había hecho. Pero Shertat no estaba aún satisfecho y recordó que por la mañana había dejado en el campo un camello muerto. Decidió ir a buscarlo, mientras los pastores dormían.

Por la mañana, la familia despertó y se encontró que de elfaru sólo quedaba la parte que cubría a la suegra. Sorprendidos, empezaron a buscar a Shertat siguiendo sus huellas. Finalmente lo encontraron dormido profundamente rodeado de los restos del camello que había devorado. La familia despertó a Shertat. «¿Qué haces aquí?». Y Shertat respondió, «¡Qué vergüenza, que mal duermo!. Estuve toda la noche dando vueltas y amanecí aquí».

SHERTAT Y LOS LECHALES

En el pastoreo de la vida beduina, los lechales (eljirfan) no solían salir a pastar con el ganado grande. Los corderos se quedaban al lado de las jaimas de sus dueños, mientras los niños los vigilaban y ellos aprendían a pastar con las tiernas hierbecitas que rodeaban las jaimas. A veces los lechales se salían de los límites de sus dueños y molestaban a las jaimas vecinas. Entonces los niños avisaban a la madre de la familia para que los sacaran de allí y los llevaran a los corrales.

Un buen día, Shertat, en busca de comida como siempre, encontró unos deliciosos lechales pastando cerca de su jaima. Se abalanzó sobre ellos y empezó a perseguirles. Los corderitos alcanzaron a toda prisa la jaima de sus dueños, muertos de miedo. Shertat en su loca carrera tras ellos no se dio cuenta hasta que se encontró en el interior de la jaima. Entonces reaccionó, ante los sorprendidos dueños, diciendo «¡Eh, cuidad vuestros lechales que nos están molestando!».

B A H I A M. H. A W A H

APUNTES BIOGRAFICOS

Nací en 1960 y para precisar en la región sur de Tiris Auserd. Un poco antes
del medio día cuando mi familia que era nómada, ese dia iba Erhil en busca
de un nuevo lugar de pasto más verde para sus dromedarios, que es lo
habitual de los nómadas del desierto.

Mi padre era un militar de la metrópoli Española que compaginaba su
servicio militar con la obligación de la familia. Mi madre una mujer de
gran corazón, inteligente con muchos conocimientos de literatura árabe,
sobre todo la poesía en Hasania y la historia de la civilización
mohometana. Nuestra gran familia bien conocida con el nombre de Ahel Awah ó
Ahel Mohamed El-Alem y Awah es un apodo de mi tatarabuelo y significa en
árabe alegre, bondadoso.

Curse mis estudios segundarios y superiores telecomunicaciones entre el
Sahara, Argelia, Cuba y España. Dirigí las programaciones en español de la
Radio Nacional saharaui durante cinco años. Trabajé como columnista en el
rotativo nacional y la revista de la juventud saharaui.

Desde 1998 resido en España, en 2001 comencé retomando el espacio literario
que se editaba en la R.N.S Poemario por un Sahara Libre a través de un
emisora libre de Madrid hasta 2003. Entonces vi la necesidad de hacer llegar
esta voz literaria saharaui a los territorios ocupados del Sáhara mediante
la emisora comunitaria de Las Palmas de G.C: Radio Guiniguada 105.9 FM,
también gestiono con mi compañera una lista de correo dedicada a las
actualidades del conflicto.

Fuente Original: http://www.ariadna-rc.com

En la página original podréis encontrar más información sobre otras obras y autorXs. También hallaréis bellísimas imágenes del Sáhara.

Foto tomada del blog: http://petisme.wordpress.com/

Cuento – Música de laúd en la placeta

La placeta hoy, como ha ocurrido con la plaza, se ha quedado sin gente. En verano tiene algunos vecinos más, pero en invierno no se ve salir humo de ninguna chimenea. Pasas por las puertas, cerradas a cal canto, y parece un lugar desierto. Bajas la cuesta hacia las escuelas, donde, afortunadamente, todavía se oyen voces de niños en el recreo, y ahí, a la derecha, a veces, a las horas más insospechadas, se oye la música de un laúd.

Las notas salen de la única casa habitada en invierno.

¿Sabéis por qué?

No, no os voy a desvelar todo el misterio. No quiero quitarle encanto a la placeta. Solamente, os voy a contar una historia que explica esa música ahí, en ese lugar del pueblo. Una historia que, aunque os parezca un tanto fantástica, pudo ser verdad.
Los hechos se remontan a un pasado de siglos, cuando el pueblo todavía no era una villa, cuando el señor Diego López de Haro aún no había construido el castillo que lleva su nombre al lado del río, ni su apellido había pasado a formar parte del nombre de Villaescusa y de los pueblos de alrededor.

Era un tiempo en que Villaescussa ( no sé cómo se llamaba entonces) se movía todavía al ritmo del canto del almuédano. Lo mismo pasaba en Tresjuncos, Alconchel, La Almarcha, Almonacid, Albacete (Al Bazit),Alcázar, pueblos y ciudades de por aquí, que, con pequeñas modificaciones, han conservado sus nombres de aquella época.

Eran años de paz y prosperidad, aunque no hubiera los lujos ni riquezas de las ciudades importantes del Califato, ciudades situadas al Sur, como Córdoba.

Durante siglos habían convivido musulmanes, judíos y cristianos en perfecta armonía. Cada uno practicaba su religión respetando la del vecino, todos pagaban sus impuestos y hacía mucho, mucho tiempo que habían dejado de temer las escaramuzas de los africanos. A los Reyes Cristianos todavía no se les había ocurrido eso de la Reconquista y Villaescusa era una aldea del Andalus donde se mezclaban las razas y las religiones.

Aunque la mayoría iba a la mezquita, y a los mozárabes no les estaba permitido levantar iglesias, sino sólo conservar las que ya estaban construidas desde el tiempo de los visigodos, por la zona había unas cuentas ermitas y allí acudían a oír misa.
Los nombres de estas ermitas recordaban la clase de milagros que la gente iba a pedir allí con sus rezos y exvotos: la ermita de la Salud, la de Santa Bárbara, protectora de las tormentas, etc.

En ese lugar de donde sale hoy la música, vivía una familia de artistas muy respetados en el pueblo. Su trabajo era amenizar las fiestas, los bautizos, las bodas y los entierros. Tenían un amplio repertorio, distinto para cada ocasión. Y como eran muy buenos, la gente los contrataba siempre que había un acontecimiento.

Actuaban gratis, aunque lo normal era que la gente les pagara en especie: una docena de huevos, un saco de trigo, un anafre de aceite, un cesto de frutas o vegetales del tiempo. Incluso había algún rico que les pagaba con dinero. Pero ellos tocaban igual de bien les dieran poco o mucho. Tocaban por amor al arte. La música era sagrada para ellos y hubiera sido un sacrilegio tener tratos de favor con algunos por el solo hecho de que pagaran mejor.

Con tantos regalos no tenían que ocuparse de trabajar en el campo o en otros oficios para poder comer, así que siempre estaban dispuestos a tocar cuando se lo pedían.
Durante muchos, muchos años, todo el pueblo pudo disfrutar con su música que alegraba los corazones de la gente, los consolaba en los entierros y los animaba a bailar unos con otros y hacerse amigos.

Pero un día alguno de los que trabajaba en la atalaya de los pinos vino diciendo que en otros pueblos había soldados y que aquí, en este, también había que formar un ejército por si acaso atacaban los de los otros pueblos. Este señor convenció a las autoridades, que hasta entonces habían vivido en paz, para que llamasen a unos soldados de fuera y les enseñase a manejar las armas con las que poder matar a los posibles enemigos.

Vinieron los soldados y los tuvieron que alimentar y alojar en sus casas. Venían con uniformes muy bonitos, así que las chicas los preferían a ellos en vez de a los chicas del pueblo.

Estos dejaron sus trabajos y se dedicaron a aprender el arte de la guerra que es el arte de matar tú primero para que no te puedan matar a ti. Con el dinero que tenían se hicieron vistosos uniformes y tuvieron que pedir prestado para comprar las armas.
El pueblo se fue empobreciendo poco a poco. Ya no había gente para trabajar porque los jóvenes se pasaban el tiempo entretenidos con las armas. Apenas quedaban cereales, ni frutas ni vegetales, ni gallinas ni huevos….

Con los soldados en el pueblo, la gente se olvidó de celebrar las fiestas como antes y ya no llamaban a los músicos. Ni les llevaban huevos, ni vegetales, ni trigo….
Una mañana, la familia de artistas decidió irse del pueblo dónde habían vivido siempre y buscar otro sitio dónde poder vivir sin traicionar su arte. Se fueron todos menos los abuelos a los que las piernas no les permitían grandes caminatas. Y como ninguno en esa familia podía vivir sin tocar cada día algo de música, se quedaron con un viejo laúd para entretener la espera hasta que los hijos regresaran.

Llegaron al pueblo de al lado (no se sabe cuál fue) y cual no sería la frustración de la familia de músicos al ver que también allí se estaban armando para la guerra. Al ver que venían del Villaescusa, los detuvieron como enemigos y menos mal que como las armas de verdad aún no les habían llegado no los pudieron matar. Los llevaron a la cárcel y los acusaron de pertenecer al pueblo que quería invadirlos ¿por qué si no habían comprado tantas armas? Ellos no se iban a quedar atrás. Si querían guerra, iban a tenerla. Para defenderse, estaban preparando un ejército mucho mayor que el de sus vecinos.

Cuando llegaron las armas, mataron a los músicos, por precaución, no fuera ser que fueran espías de los otros. O a lo mejor fue para probar si funcionaban o no. Después, como estaban mejor armados, tomaron la decisión de atacar ellos primero, por si acaso. Lo llamaron guerra preventiva, y dijeron que lo hacían en defensa propia.
Cuando llegaron las tropas vecinas a Villaescusa, los abuelos, como todos los días, estaban sentados junto a la ventana tocando el laúd. Dicen que ese día la música sonaba mejor que nunca. Que incluso los soldados que vinieron a prender fuego a la casa se quedaron quietos un momento antes de echar la tea encendida sobre el techo de paja. Y que las notas eran sublimes. Tanto que uno de los soldados se arrepintió y tuvo la debilidad de intentar apagar el fuego incipiente con su turbante. Pero el oficial al mando, que lo vio todo, lo acusó de traición y de faltar a su deber. Sacó su sable y lo ajustició allí mismo.

Entonces, dicen, cambió el tono de la música que, sin dejar de ser alegre, se tornó compasiva.

El techo empezó a arder y los viejecitos siguieron tocando cada vez con más energía. El resplandor de las llamas iluminaba sus siluetas, uno al lado del otro, con el laúd en los brazos. Poco a poco, las llamas fueron cubriéndolo todo y todavía se oía su música.
La casa se derrumbó, todo se redujo a cenizas y escombros y aún así, se les seguía escuchando. Dicen que se siguió oyendo durante mucho tiempo y que todavía hoy, en ese lugar, puede oírse a veces, a las horas más insospechadas.

Luz González

HISTORIA DE LA LIEBRE Y LA TORTUGA.

Había una vez una tortuga y una liebre que estaban discutiendo sobre cuál de las dos era la más rápida. Decidieron resolver la discusión con una carrera. Se pusieron de acuerdo en una ruta y comenzaron la carrera. La liebre salió disparada por delante y corrió con todas sus fuerzas durante un tiempo. Entonces, viendo que estaba mucho más delante que la tortuga, pensó sentarse bajo un árbol durante un tiempo y relajarse antes de continuar la carrera. Se sentó bajo un árbol y en seguida se quedó dormida. La tortuga pasó arrastrándose y la adelantó, y en seguida terminó la carrera, quedando como ganadora absoluta. La liebre se despertó y se dio cuenta de que había perdido la carrera.

La moraleja:

“Lento y tenaz gana la carrera. Esta es la versión de la historia con la que todos hemos crecido.”

LA HISTORIA NO TERMINA AQUÍ, hay algunas cosas más interesantes… continúa como sigue…

La liebre estaba decepcionada por perder la carrera, así que se puso a hacer una introspección. Se dio cuenta de que había perdido la carrera solamente porque se había confiado demasiado, había sido descuidada y laxa. Si no hubiera dado las cosas por hechas, no habría sido posible que la tortuga la venciera. Así que retó a la tortuga a otra carrera. La tortuga accedió. Esta vez la liebre salió y corrió sin detenerse desde el principio hasta el fin de la carrera. Ganó por varias millas.

La moraleja:

“El rápido y firme siempre vencerá al lento y tenaz. Es bueno ser lento y constante, pero es mejor ser rápido y fiable.”

LA HISTORIA NO TERMINA AQUÍ.

La tortuga se puso a pensar esta vez, y se dio cuenta de que no habÍa forma de vencer a la liebre en una carrera del modo en que esta estaba trazada. Pensó durante un rato y después retó a la liebre a otra carrera, pero por una ruta ligeramente diferente. La liebre accedió. Salieron. Guardando el compromiso que había hecho consigo misma la liebre de ser rápida todo el tiempo, salió y corrió a toda velocidad hasta que llegó a un ancho río. La línea de meta estaba a un par de kilómetros del otro lado del río. La liebre se sentó allí pensando qué hacer. Mientras tanto, la tortuga pasó a su ritmo, se metió en el río, nadó hasta la orilla opuesta, continuó caminando y terminó la carrera.

La moraleja:

“Primero identifica tu facultad principal y después cambia el terreno de juego para que vaya bien con tu facultad”.

LA HISTORIA AÚN NO HA TERMINADO.

La liebre y la tortuga, para entonces, se habían hecho muy buenas amigas, y se pusieron a pensar juntas. Ambas se dieron cuenta de que la última carrera se podÍa haber corrido mucho mejor. Así que decidieron repetir la última carrera, pero correr en equipo esta vez. Salieron y esta vez la liebre llevó a cuestas a la tortuga hasta la orilla del río. Allí, la tortuga la sustituyó y nadó hasta el otro lado con la liebre a su espalda. En la orilla opuesta, la liebre cargó de nuevo a la tortuga y alcanzaron juntas la línea de meta. Ambas tuvieron un sentimiento de satisfacción mayor que el que habían sentido antes.

La moraleja:

“Es bueno ser brillante individualmente y tener facultades importantes; pero a menos que seas capaz de trabajar en un equipo y coordinar con las facultades de los demás, siempre lo harás peor de lo normal porque siempre habrá situaciones en las que tú lo harás regular y otra persona lo hará bien.

El trabajo en equipo trata principalmente de un liderazgo situacional, dejando a la persona con la competencia esencial relevante que tome el liderazgo en una situación.

Tomad nota de que ni la liebre ni la tortuga se rindieron después de los fracasos. Le liebre decidió trabajar más duro y poner más esfuerzo tras su fracaso. La tortuga cambió su estrategia porque ya estaba trabajando lo máximo que podía.

En la vida, cuando nos enfrentamos con un fracaso, algunas veces es apropiado trabajar más duro y poner más esfuerzo. Algunas veces es apropiado cambiar de estrategia e intentar algo diferente. Y algunas veces es apropiado hacer ambas cosas. La liebre y la tortuga también aprendieron otra lección vital. Cuando dejamos de competir contra un rival y en su lugar empezamos a competir contra la situación, funcionamos mucho mejor.

Para resumir, la historia de la liebre y la tortuga tiene mucho que decir:

Los jefes que entre ellos son rápidos y firmes siempre batirán a los lentos y tenaces.
Trabaja según tus competencias.
Reunir recursos y trabajar en equipo siempre batirá a los que trabajan individualmente.
Nunca te rindas cuando te enfrentes a un fracaso.
Y finalmente, compite contra la situación – no contra un rival.

Versión sobre Esopo, Samaniego y otras.

Cuentos para una convivencia sin violencia

Con las siguientes secciones:
CONVIVENCIA. REGULACIÓN DE CONFLICTOS, SOLIDARIDAD, INTERCULTURALIDAD, IGUALDAD DE GÉNERO, DESOBEDIENCIA CONSTRUCTIVA y DESARME.

No utilizamos los cuentos para dormir a las niñas y niños pequeños sino para mantenerlos bien despiertos.

CONVIVENCIA:

(1) Quiero un beso. (2) MAMÁ, DE QUÉ COLOR SON LOS BESOS. De Elisenda Queralt y Carla Pott. Texto. Video. DIAPOSITIVAS. (3) LAS PALABRAS DULCES. Norac, Carl y Bubois, Claude: Editorial Corimbo. Barcelona. TEXTO. VIDEO. Video. (4) POR FAVOR. Texto de Alicia Aspinwall. Video. (5) NI UN BESITO A LA FUERZA. Marion Mebes; Editorial Maite Canal. VIDEO. Diapositivas. Más diapos. Imágenes. (6) EL PODER TRANSFORMADOR DE LOS ABRAZOS. En video. (7) ADIVINA CUANTO TE QUIERO. Un libro de Sam MacBratney y Anita Jeram. Esta maravillosa historia de dos conejitos, nos muestra que el amor no es algo fácil de medir. El libro aquí. VIDEO AQUÍ. (8) ¡Beso, beso! De Wild, Margaret: Ediciones Ekaré. Caracas. (9) PIRINDICUELA. Sobre el orgullo. Texto escrito por Begoña Ibarrola. Dibujado por Ana López Escribá. Video. Editado por SM. 2007. (10) CORREPRISAS Y TUMBONA. Ayudamos a quien lo necesita. Texto escrito por Begoña Ibarrola. Video. Editado por SM. (11) La pelea del cuerpo. Anthony de Mello. (12) EL HOMBRECILLO DE PAPEL. Fernando Alonso. TEXTO. VIDEO. Otro VIDEO. (13) El ratón y los vientos. (14) UN NIÑO CREATIVO. (15) EL PUERCOESPÍN. Video. (16) EL GIGANTE EGOISTA. Oscar Wilde. Texto. Video. (17) EL TAMBORILERO MÁGICO de Gianni Rodari. Un soldado vuelve a su casa después de la guerra. Un encuentro con una anciana le dará un sorprendente poder para su tambor . . . Texto. Audio. (18) EL CUENTO DE LAS PELUSAS CALIENTES. De Claude Steiner. (19) EL CUENTO DE LAS PELUSAS CALIENTES. Versión videográfica. (20) PILOCHA. de Maita Cordero. Editorial ESLA. Autoconcepto. Texto. Diapositivas. Fotografías. A partir tres años. (21) Paula y su cabello multicolor. Autora: Carmen Parets. Video. Un cuento infantil para enseñar e identificar las emociones. (22) ¿A QUÉ SABE LA LUNA?
Michael Grejniec. Kalandraka Editora, 1999. TEXTO. VIDEO. (23) NO MÁS BESOS. TEXTO. Emma Chichester Clark. Editorial Norma. (24) EL CONSEJO DE FACUNDO. Cuento en poesía dentro del libro LA PALOMA MARIPAZ. De Carmen Gil. Editorial S.M. Texto. (25) YO TE CURARÉ. Janosch. Editorial Alfaguara. Texto completo con imágenes. Diapositivas. (26) OSO CAZAMARIPOSAS. Susanna Isern & Marjorie Pourchet
Editorial OQO. Pontevedra. VIDEO. (27) VEGETAL COMO SIENTES. Freyman y Elffers. Tuscania editorial. Presentación copia completa. Video escolar. (28) CUANDO SOY AMABLE. Moroney, Trace. VIDEO. (29) LOS BESITOS. Gutman, Anne y Hallensleben, Georg. Editorial: JUVENTUD. Algunas imágenes con texto. (30) UN PUÑADO DE BESOS. Ródenas Cancraso. Editorial ANAYA. VIDEO. Y aquí otro VIDEO. (31) LA REINA DE LOS BESOS. De Kristien Aertssen. Editorial: CORIMBO. VIDEO y VIDEO. (32) LOS COLORES.  Nunila López y Myriam Cameros. Texto e imágenes. Todo original. (33) VAYA RABIETA. Autora: Mireille d’Allancé. Editorial Corimbo. VIDEO. VIDEO leyendo el libro. Diapositivas. (34) EL LIBRO DE LOS ABRAZOS. Guido Van Genechten. Editorial SM. VIDEOLECTURA. (35) DÓNDE VIVEN LOS MONSTRUOS. De Maurice Sendak. Editorial Kalandra. VIDEO. VIDEOLECTURA. (36) CUANDO ANA TIENE MIEDO. De HEINZ JANISCH , 2002. Editorial: LUIS VIVES (EDELVIVES). ViDEO libro. Videolectura. TEXTO. Sugerencias didácticas. (37) SÉ TÚ Y NADA MÁS. Nadia Budde. Video imagen del libro. Audio. (38) SAPO Y SEPO SON AMIGOS. Arnold Lobel. Colección de capítulos en video. Libro escaneado. (39) LA CAJA LLENA DE BESOS. Texto. Video. (40) VACÍO de Anna Llenas. Editorial: Barbara Fiore Editora. Video. Texto. (41) Heidy. Películas con personajes. Heidi. Versión del año 1937 con Shirley Temple. duración 1:28:23. Heidy. Parte I y II Versión del año 1993. Duración 3:11:19. Heidy. Versión del año 2005. Un film de Paul Marcus. Duración 1:39:27 (42) TARTA PARA ENEMIGOS de Derek Munson. Video en castellano. (43) It’s Mine (1996) by Leo Lionni. Video en inglés. ES MÍO. Un cuento de Leo Lionni. Texto y video en castellano. (44) Boudin´ LA OVEJA RAPADA. Video de Pixar. (45) LOS CLAVOS EN LA PUERTA. Texto. Video A. Video B. (46) SIETE RATONES CIEGOS. Libro escaneado. Video A. Video B. (47) EL OBSTÁCULO EN EL CAMINO. Versión castellana. (48) CUANDO ANA TIENE MIEDO. Texto. Video uno. Video dos. Video tres. (49) ¿QUÉ ES EL AMOR? Autoría: Davide Cali, Anna Laura Cantone. Editorial: Edelvives. VIDEO con texto. (50) EL RATÓN Y LA TRAMPA. TEXTO. VIDEO. (51) Días con Sapo y Sepo por Arnold Lobel «MAÑANA» – Libro Leído en YouTube.

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REGULACIÓN DE CONFLICTOS:

ESTOY TRISTE. Escrito por Brian Moses. Editorial Luis Vives. TEXTO. VIDEO. (2) La fuerza de la gacela. Autora: Carmen Vázquez-Vigo. Editorial: S. M. Libro completo escaneado. Texto para imprimir. (3) Las lágrimas del dragón. (4) LAS TRES HORMIGAS. Texto escrito para escenificar. Video para leer. (5) LOS DOS MONSTRUOS. TEXTO. VIDEO. Otro VIDEO. (6) EL SUPUESTO LOBO FEROZ. (7) El oso gruñón. De Begoña Ibarrola. Ilustraciones José Luis Navarro. Editorial SM. (8) LOS DOS PÁJAROS. (9) MADRECHILLONA. De Jutta Bauer. Texto y diapositivas. Video. (10) La isla de los mimos. De Carl Norac y ClaudeK. Dubois. Editorial Corimbo. (11) EL PAÍS SIN PUNTA. De Gianni Rodari. Video. (12) DOS IDIOTAS SENTADOS CADA UNO EN SU BARRIL. (13) ¡Tengo caricias! (14) EL CORDERO LEONCIO. (15) El elefante encadenado. Texto. Video. (16) LA HISTORIA DE DRACOLINO. Begoña Ibarrola. Editorial SM. (17) PEPE, EL CAMALEÓN. Texto. Video. (18) Aniceta. 2º de primaria. (19) El balde chino. (Autoestima). Texto. Diapositivas. (20)
El imaginario de los sentimientos de Félix
. Inteligencia emocional. (21) Elmer y Mariposa. Resuelven conflictos solidariamente. (22) Yo te tengo a ti y tú me tienes a mí. Padre e hijo juntos. (23) ED YOUNG. SIETE RATONES CIEGOS. Editorial: EKARÉ. Basado en la tradición india. (24) El valor del anillo. Jorge Bucay. Video. Texto. AUTOESTIMA. (25) EL LEÓN AFÓNICO. De Pedro Pablo Sacristán Sanz. (26) LA ELEFANTA SIN TROMPA. (27) UN POCO DE MAL HUMOR. Isabelle Carrier. Editorial Juventud. Texto. Diapositivas. VIDEO. (28) La rama de olivo: FRÍO. Video de 1 minuto. Dos ardillitas que tienen frío se ponen de acuerdo para resolver un problema de mutuo acuerdo. (29) La rama de olivo: COMIDA. Video de 1 minuto. Dos ardillitas que tienen hambre aprenden a satisfacer sus necesidades de alimento sin pelearse. (30) La rama de olivo: DORMIR. Video de 1 minuto. Una quiere dormir y la otra quiere tocar la guitarra. Y consiguen hacerlo sin molestarse. (31) ¿Quién se ha llevado mi queso? En Video. (32) LEONOR Y LA PALOMA DE LA PAZ de Maite Carranza y Margarita Menéndez. Texto completo Editorial S.M. Video. (33) MIMOSAURIO de Alberto Pez y Roberto Cubillas. Versión íntegra en pdf. Versión en video. Versión en audio. (34) LA PEQUEÑA CONEJA NEGRA. Xosé Ballesteros-Óscar Villán. Editorial Kalandraka. (35) AHORA NO, BERNARDO. David McKee (autor e ilustrador).
Ed. Alfaguara y Anaya. TEXTO. VIDEO. (36) ME GUSTO COMO SOY de Nancy Carlson. VIDEO. Autoestima. (37) EL MONSTRUO DE COLORES. ANA LLENAS. Editorial FLAMBOYANT, 2012. Diapositivas y texto. Video. (38) MI MADRE ES RARA. Rachna Gilmore, Il. Brenda Jones. Edit. Juventud. Texto. [Imágenes->
http://www.editorialjuventud.es/2600.html]. [ Video->
https://youtu.be/fT74AUCANcg]. (39) ¡CUÁNTO ME QUIEREN! Texto con imagen escaneada. Las aventuras de Ricardete y Lola. De Alejandra Vallejo-Nágera. Editorial Alfaguara Infantil. Video. (40) SIENTO CELOS. Texto con imagen escaneada. De Brian, Moses. Editorial Luis Vives. [ Video->
https://youtu.be/CzvEmpo9Ssw]. (41) ¡QUE VIENE EL LOBO! de Emile Jadoul. Editorial Edelvives. TEXTO. VIDEO. (42) OREJAS DE MARIPOSA. De Luisa Aguilar y André Neves. Editoria Kalandraka. VIDEO del libro. ESCENIFICACIÓN del cuento. TEXTO para leer. Copia del libro en pdf (43) SÉ TÚ Y NADA MÁS. Nadia Budde. VIDEO LIBRO. Se puede parar en pausa para ver mejor el texto. (44) LAS JIRAFAS NO PUEDEN BAILAR. VV.AA. , 2014 Editorial: BRUÑO. VIDEO. Video lectura. (45) LA RANA que quería ser BUEY. de Esopo. VIDEO. TEXTO. (46) ¡ASÍ FUE! ¡NO, FUE ASÍ! ¡NO, ASÍ! Libro de Kathrin Schärer. Editorial OCÉANO Travesía. Video. Texto. (47) LA MÁSCARA DEL LEÓN. Texto de Margarita del Mazo. Editorial OQO. Video. (48) LA ELEFANTA MARTA. Luisa Villar Liébana y Albertoyos. Editorial PEARSON-Alhambra. Video. (49) LADRÓN DE GALLINAS. de Beatrice Rodríguez. Me gusta ponerles este video quitando el sonido y vamos leyendo las imágenes. (50) JUUL. De Gregie de Maeyer. Editorial Lóguez. En video. Un libro muy sensible, aparentemente duro, que aporta argumentos para enfrentarse a las burlas y vejaciones, a veces crueles que con tanta frecuencia se dan en los niños. Otro video. (51) EL SEÑOR GUERRA Y LA SEÑORA PAZ. TEXTO. Video. Otro VIDEO. (52) El puente. The Bridge. Un corto de Ting Chian Tey. Video. Reflexiones y dinámica. (53) Una mediación en el bosque con los tres cochinitos. Video. 18,17 min. Texto pdf (54) EL CERDO QUE SE MUERE DE HAMBRE. Texto y video. (55) Ana está furiosa. Autora: Christine Nöstlinger con ilustraciones de Arnal Ballester. Video y lectura. Texto. (56) EL CUENTO FANTÁSTICO DE LA NÚMERA CERO. Texto. Autoestima. AUDIO. (57) LA NUBE Y EL ACUERDO. VIDEO. VIDEO con el texto.

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SOLIDARIDAD:

NADARÍN de Leo Lionni. El texto. La imagen aquí. Video en inglés aquí y aquí. (2) LA GRAN MANSIÓN. (3) EL PEZ ARCOIRIS, en texto de Marcus Pfister. En video aquí. Video en inglés aquí. (4) La casa de Tres Botones. Gianni Rodari. (5) EL NABO. Cuento popular ruso. VIDEO. (6) Dime, ¿cuánto pesa un copo de nieve? (7) HISTORIA DE LA LIEBRE Y DE LA TORTUGA. (7) VAYA APETITO TIENE EL ZORRITO de Claudia Rueda. Diapositivas con texto. Video. Cuento escaneado. (8) PARA ESO SON LOS AMIGOS. Autor Valeri Gorbachov. Editorial: NORMA. Video con el texto original. Video con el texto adaptado. (9) SOPA DE PIEDRA. Video.

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INTERCULTURALIDAD. Ser diferente:

(1) EL TAZÓN DE CALDO. Texto para representar teatralmente. Video de la escenificación. Texto para leer.
(2) ELMER. (3) UN MARAVILLOSO PLANETA. (4) NEGROS Y BLANCOS. Libro escaneado aquí. (5) Asamblea en la carpintería. (6)
La niña invisible
. De J. L. García Sánchez y M. A. Pacheco. Editorial Altea. Texto y diapositivas. (7) Ratón Muy Alto y Ratón Muy Bajo. (8) CHOCO ENCUENTRA UNA MAMÁ. Escrito por Keiko Kasza . Texto. Video. (9) EL CAZO DE LORENZO. De Isabelle Carrier. DIAPOSITIVAS. Ser diferente. VIDEO. (10) Seis ciegos y un elefante. Cuento indio. (11) Uno y Siete. De Gianni Rodari. VIDEO. (12) LA JIRAFA TIMOTEA. Escrito por Begoña Ibarrola. Dibujado por Viví Escribá. Editado por SM. 2005. Texto. Video. (13) NO TODAS LAS VACAS SON IGUALES. Antonio Ventura. Camelia Ediciones. (14) POR CUATRO ESQUINITAS DE NADA. Texto. JEROME RUILLIER. Video. (15) ¡HOMBRE DE COLOR! JEROME RUILLIER, JUVENTUD. en video. (16) BALABLOK. Un video sobre interculturalidad y la lucha. (17) UN CHOCOLATE MUY ESPECIAL. Autora: Eva María Riber. [Texto y materiales->http://www.waece.org/catedra/webcuentos/unchocolatemuyespecial.htm
] complementarios. Video. (18) CUANDO LOS CUERVOS ERAN MULTICOLORES. Edith Schreiber y Carola Holland. Editorial Juventud. En video. (19) CLAVITO, EL PUERCOESPÍN. Autoras: Andrea y Claudia Paz. Video. Perú. (20) AQUÍ ES MI CASA. Jérôme Ruillier. Editorial Juventud. TEXTO. VIDEO. (21) COLORES QUE SE AMAN. Paco Abril y Anne Decis. Editorial Everest. VIDEO. (22) LA RATITA TITA Y SUS AMIGAS de Maita Cordero. Editorial Alameda. TEXTO. (23) EL PATO EN LA ESCUELA. Por Miguel Ángel Santos Guerra. Texto. Video. (24) SAPO ENAMORADO. Texto e imágenes de Max Velthuijs. Video. El amor no conoce fronteras. (25) EL JAJILÉ AZUL. De Úrsula Wölfel y Antonio Lancho. Editorial SM. Libro escaneado aquí. Video. (26) MI AMOR. De Beatrice Alemagna. Cuento escaneado. Ficha de trabajo. Editorial: Fondo de Cultura Económica. VIDEO. Otro VIDEO. (27) NO ERES UNA LAGARTIJA. De CONCHA LÓPEZ NARVÁEZ. Diapositivas y texto. Editorial: ANAYA. Audiocuento. (28) Strictly No Elephants. By Lisa Mantchev. Video en inglés. Prohibida la entrada a las elefantas. Escrito por Lisa Mantchev. Ilustrado por Taeeun Yoo. Texto en castellano. Video en castellano. (29) EL PATO EN LA ESCUELA: Por Miguel Ángel Santos Guerra. Texto. Video con texto. (30) EL ERIZO Y LOS GLOBOS DE COLORES. Texto. VIDEO. Otro VIDEO. (31) BALZOLA, A. Historia de un erizo. En video. (32) EL BOTÓN ÓSCAR. Eszter Nagy. En video. (33) Sin rumbo por el mundo. CATALINA Y EL OSO. Chistiane Pieper. En video. (34) TODAS SOMOS ESPECIALES. Autora: Arlene Maguire. En video. Diapositivas.

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IGUALDAD DE GÉNERO:

La cenicienta que no quería comer perdices. . (2) ARTURO Y CLEMENTINA. Adela Turin. Editorial Lumen. Texto. Diapositivas. Texto con imágenes. VIDEO. (3) EL PRÍNCIPE CENICIENTO. Cole, B. Ediciones Destino. BARCELONA. Video. (4) Texto de ROSA CARAMELO. Video aquí. (5) UNA FELIZ CATÁSTROFE. Adela Turín. Editorial Lumen. Texto. Diapositivas. Video. Otro video. (6) LA PRINCESA LISTILLA. Babette Cole. (7)
LA VASIJA QUE QUERÍA SER BOTELLA
. (8) EL CUENTO de los juguetes sexistas. Editorial Galera. (9) OLIVER BUTTON ES UN NENA. Tomie de Paola. Ed. Everest. Texto y diapositivas. VIDEO. (10) EL MALTRATO «SUTIL». Texto. Video.
Otro video. (11) LA MITAD DE JUAN. De Gemma Lienas y África Fanlos. Editorial La Galera. Texto. Texto con imágenes. (12) ¿HAY ALGO MÁS ABURRIDO QUE SER UNA PRINCESA ROSA? De Raquel Díaz Reguera. Texto. Video. Actividades. (13) ELENITA, LA SOPLADORA DE VIDRIO. De Cambell Geeslin . Editorial Kokinós. Video. (14) EL RATONCITO PRESUMIDO.
Texto. Video. (15) UNA MADRE PERFECTA. Guión teatral detallado. Video. Otro video.

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DESOBEDIENCIA CONSTRUCTIVA.

El espantapájaros y el bailarín. Fernando Alonso. Editorial Akfaguara. (2)
El caballo que no tenía sed
. Célestin Freinet. (3) EL PRINCIPITO Y EL MONARCA ABSOLUTO. ANTOINE DE DE SAINT EXUPERY. Texto. Video – Audio. (4) EL LOCO. De Alberto Manzi. (5) EL EXTRAÑO CASO DEL CANGURITO. (6) LA TORTUGA INSUMISA. (7) LA CEBRA CAMILA. Marisa Núñez, y Óscar Villán. Kalandraka, 2002. TEXTO. VIDEO. (8) ¡NO, DAVID! Shannon David y Teresa Mlawer. Everest, 2005. Libro completo en inglés en video. Variación en inglés video. Imágenes completas en diapositivas en castellano. (9) LAS RANAS QUE DEMANDABAN UN REY. Texto: Video. (10) ¡NO, DAVID! De Shannon, David y Teresa Mlawer. Imagen completa escaneada. Video. (10) QUERIDO HIJO: ESTÁS DESPEDIDO. Texto de Jordi Sierra i Fabra Ilustraciones de Magalí Colomer Madrid: Alfagüara. Video. Texto. (11) UN NIÑO CREATIVO. de Helen Buckley. Texto en castellano. Video con texto en castellano. THE LITTLE BOY by Helen Buckley. Video en inglés. Otro video en inglés.

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DESARME:

(1) NEGROS Y BLANCOS. Libro scaneado. David McKee. Texto del cuento. Video. (2) FERDINANDO EL TORO, Video. Munro Leaf. Texto. Video con Texto. (3) LOS CONQUISTADORES. (4) HISTORIA DE UNA BALA. TEXTO. Video.
Libro escaneado. Se demora en bajar porque pesa mucho. Mirarlo de a dos páginas a la vez en la misma pantalla. (5) LA NIÑA Y EL MONSTRUO. Escrito por Carles Vidal. (6) DE CÓMO FABIÁN ACABÓ CON LA GUERRA. Anaïs Vaugelade. Libro en diapositivas. Texto. (7) FLON-FLON Y MUSINA. Elzbieta. TEXTO. Video. Otro VIDEO. (8) EN LA RIBERA DEL OKA. (9) LA GUARDIA. Escenificación sencilla de Emilio Arranz. (10) LA AVESTRUZ TROGLODITA. Gloria Fuertes. (11) UNA DEL OESTE. Gloria Fuertes. (12) EL PAÍS DEL ESPEJO. (13) LA GUERRA QUE VENDRÁ. Juan Farias. (14) ESTA TIERRA ES MÍA. This land is mine. Video en castellano. Guía. (15) “PUK Y EL MURO” ¡Mira el vídeo aquí! (16) EL CAZADOR DESAFORTUNADO. Texto de Gianni Rodari. Ilustraciones de Federico Delicado. VIDEO. Editorial SM. Madrid. (17) UNA BUENA COSTUMBRE de David Paloma y Teresa Novoa. Combel editorial. Texto completo. Video. (18) EL ENEMIGO. Autoría de Davide Cali y Serge Bloch. Editorial S.M. Texto completo. Video. (19) EL REY CANTARÍN. Texto e imágenes de Rafael Estrada. Editorial Edebé. [Documento completo aquí->
https://pazuela.files.wordpress.com/2015/06/el-rey-cantarc3adn.pdf]. (20) LOS NIÑOS NO QUIEREN LA GUERRA. Eric Battut, escritor. Editorial Juventud. Barcelona. 2006. Texto completo. Video. -(21) LA ESPADA PACIFISTA. Texto. Video. (22) EL SOLDADO Y LA NIÑA,
Jordi Sierra i Fabra y Mabel Piérola, Editorial Destino. 2003. TEXTO. (23) ME GUSTA. SOBRINO, Javier. Kókinos, 2002. Diapositivas. (24) EL NACIMIENTO DEL DRAGÓN. Wang Fei, Marie Sellier y Catherine Louis. Faktoría Kalandraka. Muy bien leído por un niño en video. (25) INTOLERANCIA. Ninguna guerra construye la paz. VIDEO. (26) OH LA GUERRA , QUE DISPARATE!, TEATRO JUEGO DE EQUIPO 1987 JORDI VOLTAS. Texto. Video. (27) PIC-NIC. Teatro de Fernando Arrabal. Editorial Cátedra. Texto. Video. Video. (28) LA GALLINA, EL EMPERADOR Y EL ZAR. De Gommaar Timmermans. Editorial Alfaguara. Libro escaneado. (29) TROIS PETITS POINTS. Puntos suspensivos. Video. ¿Qué ha pasado? (30) The Knight and the Dragon, (1998) by Tomie De Paola. Texto escrito en castellano. Video original en inglés. El caballero y el dragón. Video en castellano. (31) ME LLAMO PAZ de Anna Obiols. Cuento escaneado. Video A. Video audiocuento. (32) EL GENERAL EXTRANJERO DE HOJALATA Y LA VIEJA DAMA DE HIERRO de RAYMOND BRIGGS. Video. (33) LA BOMBA Y EL GENERAL. Eugenio Carmi y Umberto Eco. Ediciones Destino. TEXTO. (34) EL DESTELLO DE HIROSHIMA. Toshi Maruki. Editorial Miñón. TEXTO. VIDEO.

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MEDIO AMBIENTE:

WANGARI: Y LOS ARBOLES DE LA PAZ (UNA HISTORIA VERDADERA) Jeanette Wintter. Editorial Ekaré. [Imágenes y texto->https://pequecuentos.wordpress.com/2011/05/17/wangari-y-los-arboles-de-la-paz/
]. VIDEO. Otro VIDEO.

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También podéis mirar en Literatura infantil y juvenil de educación para la paz.

¿QUIÉN SE HA LLEVADO MI QUESO?

Esta fábula puede aplicarse a todos los ámbitos de la vida.

Con palabras y ejemplos comprensibles, nos enseña que todo cambia, y que las fórmulas que sirvieron en su momento pueden quedar obsoletas.

El queso del relato representa cualquier cosa que queramos alcanzar ‘felicidad’, ‘trabajo’, ‘dinero’, ‘amor’ y el laberinto es la realidad, con zonas desconocidas y peligrosas, callejones sin salida, oscuros recovecos… y habitaciones llenas de queso.

Había una vez dos ratoncitos y dos hombrecillos que vivían en un laberinto.
Estos cuatro personajes dependían del queso para alimentarse y ser felices.
Como habían encontrado una habitación repleta de queso, vivieron durante un tiempo muy contentos. Pero un buen día el queso desapareció…

Escrito por un autor de fama internacional, este relato está prologado por un renombrado consultor empresarial.

Aquí en contrarás una versión videográfica bien interesante.

BIBLIOGRAFÍA:
¿QUIÉN SE HA LLEVADO MI QUESO? Autor: SPENCER JOHNSON Editorial: EMPRESA ACTIVA

Cuento – Saberse querido

Saberse querido

El emperador exigió a sus consejeros conocer todo lo que su pueblo escribía sobre él. Quiso que cada carta de sus ciudadanos fuera copiada, para poder leerlas cuando quisiera, y ordenó construir un inmenso almacén, de granito y mármol, donde clasificar cada misiva según el autor o el destinatario. Creó un cuerpo de inspectores imperiales, entrenados en técnicas de lectura rápida, que buscaban párrafos donde pudiera intuirse menosprecio o desdén hacia el imperio o su gobierno. El emperador descubrió satisfecho que, tras las primeras condenas a muerte, la opinión que los ciudadanos tenían de él en las cartas, mejoró espectacularmente.

Y 500 cuentos más en Cuentos de 100 palabras de Jordi Cebrián