Juego de Rol – Prohibido cantar vs libertad de expresión

En el Planeta Erebus hay dos culturas: La cultura glecovita y la cultura xanavita.

A los glecovitas les gusta mucho cantar. En la cultura xanavita se tiene la creencia de que si se canta en su presencia sus descendientes morirán. Cantar está prohibido. Nadie puede cantar en su presencia.

Un día un glecovita pasa cantando delante de la casa de xanavita. Ante este acto el xanavita saca un cuchillo y lo mata.

En el juego de rol vamos a ver la escena del juicio. Habrá representantes de las dos culturas más una persona que hará de juez. Nosotros somos la persona que ha acuchillado al xanavita. Nuestra intervención tiene que animar el debate: creencias frente a libertad de expresión.

Evaluación:

¿Cómo te has sentido con el rol que te ha tocado?
¿Esta situación se parece a nuestra realidad? ¿En qué se parece?
¿Qué intervenciones te han parecido importantes?
¿Qué cosas crees tú que no se han dicho?
¿Religión = creencia? ¿Estás de acuerdo?

Dinámica – NECESIDADES BÁSICAS

A) Cada participante cuenta con una hoja de papel y lápiz. Se formula la siguiente cuestión que ha de ser respondida individualmente: ¿Cuáles son tus necesidades básicas sin las cuales piensas que no podrías vivir o realizarte como persona?. Para contestar a esta pregunta puede ser de gran utilidad que repasen sus actividades desde que se levantan hasta que se acuestan, anotando en una lista que cosas emplean, de qué tipo de servicios precisa, qué personas le son necesarias, etc… B) Luego coloca en una columna las cosas materiales que necesita para su existencia y en otra, las necesidades de otro orden que cree imprescindibles. Una vez hecho esto coloca las necesidades por orden de mayor a menor importancia. C) Se presenta luego al grupo la siguiente hipótesis: Imaginemos que se inicia en nuestra ciudad la alarma generalizada porque va a efectuarse un bombardeo atómico. Cada uno de los integrantes del grupo puede llevarse al refugio 12 cosas. Han de elegir bien ya que éstas han de serles imprescindibles para una futura vida en la que pueden faltar muchos elementos para el desarrollo humano. Cada uno prepara su lista en particular. Una vez realizada la selección, señalar que por la gran cantidad de personas que se espera en el refugio, deben prescindir de 4 cosas o personas apuntadas en su lista anterior. Se puede comentar la elección con los compañeros. Cuando sólo se tienen 8 cosas, se añade el aviso de que sólo pueden entrar con 4 elementos de su lista ya que se ha reducido el refugio a causa de fallos en la seguridad del mismo. Hacen la nueva elección y se comenta con los vecinos. Al terminar este punto, tras 35 minutos, se puede dar al grupo un pequeño descanso. En grupos de cuatro se comentan las siguientes preguntas: ¿Cómo te has sentido al reducirse tus posibilidades de vida o de desarrollo humano? ¿Qué repercusiones tendría en tu existencia este recortar proyectos de vida o incluso la misma posibilidad de vivir? ¿Cómo sería tu vida después de un bombardeo atómico? ¿Conoces algún ataque atómico sobre población civil a lo largo de la Historia? Investigar sobre Hiroshima y Nagasaki. Después de diez minutos se realiza un pleno con participación de todos para sacar unas conclusiones. Este juego de simulación se puede hacer recordando alguna catástrofe conocida: el huracán Mitch, el sunami, el huracán de Nueva Orleáns, . . . o simplemente pensar en cuáles son las NECESIDADES BÁSICAS a las que tienen que renunciar muchas de las personas que vienen a vivir a nuestro país por necesidades económicas, políticas, de derechos humanos, etc..

 

Educación Internacionalista

Nos han escrito desde el Colectivo Escuela Libre para informarnos que han publicado el quinto número de la revista de educación crítica Aula Abierta.

Este número es un monográfico sobre el nacionalismo, y cuyo título es
«Educación Internacionalista».

En «Educación Internacionalista» se puede encontrar:

1. El artículo «Axiología del nacionalismo. Sobre patrias, nacionalistas y sus valores», escrito por Jaume Balboa.

2. Materiales Educativos centrados en el nacionalismo, cuyo título es «Sin Banderas», y coordinado por Dani Capmany.

Todo ello está disponible en nuestra página web

(http://www.escuelalibre.org).

Esperan que sea de utilidad.


Editorial: EL BOTÍN NACIONAL

Naciones, patrias, países… Todos ellos conceptos vagos y difusos, de difícil definición incluso para aquellos que creen firmemente en ellos. Como los dioses y las religiones, las naciones y los nacionalismos son creencias y ficciones que buscan ensombrecer y dificultar la comprensión del mundo, más que a su esclarecimiento. La nación es simplemente un disfraz del Estado. Y el nacionalismo es la forma de pensarlo.

Porque el nacionalismo sólo remite a la construcción y edificación de un poder, sin principios ideológicos específicos ni valores humanos que ayuden al desarrollo de la sociedad. Es por ello que ideológicamente encaja tanto con religiones como con marxismos, tanto con liberalismos como con socialdemocracias, y otras tantas formas de pensar el mundo que desembocan en un mundo parcelado en jerarquías. Políticamente es una ideología vacía, cuyo objetivo no va más allá de articular un poder y edificar una autoridad.

No obstante, este vacío tiene una gran utilidad: socialmente el nacionalismo articula a ricos y pobres como si tuviesen algo en común. Los embarca en una misma causa: la que privilegia a unos y excluye a otros. Fundamenta y legitima la desigualdad en la vida social, introduciendo una visión etnicista, cuando no xenófoba, de los “propios” frente a los “otros”. Inventa categorías de ciudadanos, unos con derechos frente a otros que sólo deben, y pueden, aspirar a su integración en la comunidad. Socialmente es una ideología racista.

Para ello, necesita alimentar una cultura más basada en criterios de diferencia que en su calidad y potencialidad humana. Se buscan folclorismos, danzas, tradiciones… todo sirve para mostrarse a sí mismos la diferencia con los demás. Con ello, el nacionalismo tiende a encerrar estas “joyas” del pasado, a impedir que se “contaminen” de otros elementos que amenazarían con hacer perder el brillo de lo provinciano. La cultura nacional es una cultura estanca, que tiende a lo grotesco y a lo muerto. Culturalmente, el nacionalismo son aguas estancadas.

Además, el nacionalismo precisa imponer los límites propios, que en realidad son límites para los demás. Representa la apropiación exclusiva de los recursos del territorio que reivindica. La explotación económica por un ficticio derecho nacional. Es por ello, que son los grupos en zonas más ricas los que con más fuerza se atribuyen nacionalidad, y más desarrollan visiones exclusivistas. Económicamente, pues, el nacionalismo es insolidario, avaro y codicioso. Si políticamente despedaza la sociedad, económicamente la estrangula.

Si políticamente divide y culturalmente empobrece; si socialmente excluye y económicamente crea privilegiados, el nacionalismo no augura nunca un mundo mejor. Sólo demuestra tener una creciente voluntad de poder que genera tensiones sociales tanto hacia dentro como hacia fuera de sus límites. Cultiva odios y desconfianzas, ciega las mentes y cierra corazones, preparando a la sociedad para confrontaciones y violencias. Crea ficticias “uniones sagradas” donde los poderosos organizan batallas de poder y gloria, mientras la sociedad se precipita hacia la muerte. Patria, Estado y Nación. Guerra, conquista y expansión. Las patrias y las naciones nunca pueden ser amigas de la sociedad. Sólo pueden destruirla o conquistarla.

http://www.escuelalibre.org

Los 7 anillos de Ester

Ester es rubia, tiene el pelo largo, peinado con raya a un lado. Estatura normal, complexión normal, belleza normal. En fin, nada destacable entre las chicas de su edad. Sólo que ella dice que está “pa´állá” y no quiere estudiar. Yo la veo normal, como digo, más pa´cá, como todas sus compañeras, pensando sólo en los chicos, en lo que van a ponerse o en lo que ponen en la televisión esa tarde

-Profe, yo veo una serie de chicos ricos, que fíjate, son como nosotros.

-¿Qué quieres decir con eso, Ester?

– Pues que sí, que los chicos ricos de esa peli son como nosotros, hacen las mismas cosas: se escapan del colegio, no van a clase, contestan a los profes. Como nosotros.

No hay manera de hacerla estudiar.

-Ester, venga, pórtate bien.

-Ay , profe, pero no me grites, si no hago nada.

-Pues eso, que hagas algo. Haz el ejercicio.

– Mira, profe , esto es me raya la cabeza.

– Léelo al menos.

– Tú no te enfades. Si me voy a estar callada.

Me sonríe y se mira los anillos. Hoy lleva siete.

-Mira Ester. Tienes que estudiar. Luego te vas a arrepentir de no haberlo hecho.

– No. Si no me voy arrepentir, tú no te preocupes, profe.

– ¡Cómo no me voy a preocupar! ¿Qué quieres? ¿Ser una fregona de mayor?

– Ay, profe. Qué va, si yo tengo mi negocio.

No consigo hacerle que abra el libro. Todo lo más que abre es una libreta de pasta dura de color rosado en la que pinta corazones partidos por una flecha. Lo que si le gusta hacer es hablar. Me cuenta que trabaja los días festivos en un puesto de tiro al blanco en una Feria, su negocio.

– ¿Sacas dinero?

– Anda que rica. Pues claro. ¿Y de qué voy a vivir si no?

– Y, y con lo que te sobra te compras esos anillos.

– Pues no, me los han regalao.

– Bueno, cuéntame la historia de cada uno. Si quieres aprobar, tienes que escribir. Venga, ponte a ello.

Te la cuento y la escribes tú, le dice a un compañero. A otro, que es árabe, lo convence para que le dibuje nombres de chicos y chicas para poner al lado de los corazones. Les pillo en este intercambio varias veces. Al final no tengo más remedio que apartarla en un rincón para que deje trabajar a los demás. La amenazo con expulsarla, con suspenderla, y se ríe.

– Anda profe, no enfades.

Al final me dice que va a escribir la historia de los anillos pero que no le meta prisa. A su ritmo.

-Ester, ¿tienes ya la historia?

-Ay profe, me la he dejado en mi casa. Mañana te la traigo.

Pasan los días y todavía no la ha traído, pero no puedo decir que Ester sea de mis alumnas peores. Al menos, ella no da malas contestaciones. Todavía no le he puesto ninguna amonestación por contestación insolente como he hecho con otros alumnos que cuando intentas hacerles que trabajen te contestan:

– Anda, profe fúmate un porro que estás nerviosa.

El colmo es que si los echo de clase por lo que han dicho, se extrañan.

– Pero sí, es verdad. No veas lo que relaja.

Luz González

Tú tienes el reloj, yo tengo el tiempo

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles…!

Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier.. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

– ¡Qué turbante tan hermoso…!-

Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

– Es de un azul bellísimo…

– A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados…

– ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?-

Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

– ¿Por qué?-

Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

– ¿Quiénes son los tuareg?-

Tuareg significa «abandonados», porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: «Señores del Desierto», nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

– ¿Cuántos son?-

Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece… «¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!», denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo..

– ¿A qué se dedican?-

Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio…

– ¿De verdad tan silencioso es el desierto?-

Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón.. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

– ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?-

Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba… Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre… Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

– ¿Sí? No parece muy estimulante. ..-

Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas… Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

– Saber eso es valioso, sin duda…-

Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

– Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?-

Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

– ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?-

Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro…

– Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja…-

Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿Por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté… Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua… y sentí ganas de llorar.

– Qué abundancia, qué derroche, ¿no?-

¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso…

– ¿Tanto como eso?-

Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos… Yo tendría unos doce años, y mi madre murió… ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

– ¿Qué pasó con su familia?-

Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa… Entendí: mi madre estaba ayudándome…

– ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?-

De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo…

– Y lo logró.-

Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

– ¡Un tuareg en la universidad…!-

Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella… Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra….

Aquí, por la noche, miráis la tele.

– Sí… ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?-

– Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa…

En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

– Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.-

Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde…

– Fascinante, desde luego…-

Es un momento mágico… Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor… La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor…

– Qué paz…-

Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo….

Entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a MOUSSA AG ASSARID,

Enviado por: Pedro Tostado

Educar en la interculturalidad.

Aquí pdf encontrarás recursos didácticos para trabajar la interculturalidad en ámbitos educativos. En word.doc.

Aprendemos a valorar la riqueza de la pluralidad y la diversidad entre los pueblos.

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Aquí puedes ver un video bien interesante sobre interculturalidad y manejo de conflictos violentos.
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BALABLOCK. O la difícil convivencia..

Otro video muy interesante sobre un experimento acerca de SER DIFERENTE en rasgos raciales:

Una clase dividida.
Peters, Cobb y Edmonds. WGHB Educational Foundation. Yale University Films. Clica aquí.

Ser mujer y ser diferente, es posible y está bien. LAS MUJERES DE CAROL ROSSETTI. Clica aquí.

QUINIENTOS AÑOS DE RESISTENCIA INDÍGENA Y POPULAR

Los libros antiguos cuentan que hase quinientos años llegaron a América multitud de personas sin visado consular y sin contrato de trabajo. Iban en unas pateras muy sofisticadas. A su llegada iban armados y no eran muy amables. No quisieron integrarse en la cultura de acogida, más bien, hicieron todo lo posible por imponer su propia cultura incluso utilizando las armas.

En este cuadernillo puedes encontrar un esquema histórico de los quinientos años de ocupasión de América Latina.

Es ameno y cargado de dibujos. Está esrito por indígenas.

Para bajarlo cliqueas aquí.

Y también aquí: Descubrir América 500 años después

Andar de extranjero

Andar de extranjé

Estar en el extranjero es vivir al tanteo, vivir de improviso, vivir al azar. Nada es seguro. Las palabras dicen otras cosas. Vuelves a escribir a mano. Aprendes de nuevo a leer. Los ojos miran distinto, los gestos indescifrables, el pensamiento intraducible. Todo es lejano por más que esté a tu lado. Estar de extranjero es vivir el silencio, dormir en sobresalto, reconocer la novedad de cada día. Cavar a cada instante una trinchera a la cual aferrarte para sobrevivir. Es dar por supuesto todo. Dar por obvio cada asunto. Decir sí, decir ah!. No tener historia ni pasado. Nadie que recuerde tus mismos juegos, tus mismos cantos. Estar de extranjero es disponerse a cumplir la mañosa tarea de colonizar memorias. Es quedar con la vida afuera, con la memoria en custodia, con el recuerdo en cuclillas.

Puesto a vivir de extranjero, todo teléfono suena equivocado; toda dirección, mal anotada. Vivir como extranjero es abolir las amistades viejas -dejarlas en suspenso-, tomar prestadas otras, quitarte años de encima; construir en días una nueva infancia y una nueva adolescencia… generar, en segundos, una nueva fe, un nuevo aroma corporal, nuevas circunstancias, nuevos temores. Es, dejarse expuesto, dejarse ir, dejarse caer, reventar en un terrón y fecundar, rehacer los tejidos, los aullidos, lavarte las orejas, intentar defenderte; componer una canción destinada al silencio.

Andar de extranjero es andar con la ropa equivocada, por la calle equivocada, por la vereda del sol. Andar de extranjero es andar con los pasos medidos, la voz cautelosa, el corazón templado, los tiempos consumidos.

Sentirse extranjero es distorsionar la vista, desenfocar los lentes; ver todo nuevo, extraño, raro, desajustado. Todo es parecido, pero distinto; todo es casi igual, pero raro. Aun así no te puedes malhumorar, puesto que debes sonreír- En el extranjero las cosas funcionan de un modo distinto, que nunca entenderás. Tratado como comentarista, nunca serás una persona. Puesto a hacer el extranjero, debes dejarte llevar y admirar la extraña belleza de esos raros paisajes viejos que por primera vez, cada vez, llegan a tu conciencia.

Puesto a vivir de extranjero no queda más camino que aprender, depositar confianza y desconfianza, desarmarte y subir peldaños para otear las posibilidades de armar esculturas faraónicas de poemas y pensamientos que digan (un poco cada vez): está bien, está todo bien; es aún tu vida, otra, pero tuya; es todavía tu sitio, otro, pero tuyo.

Pelao Carvallo

desNaturalizado

22 febrero 2008