Dinámica – LAS DOS SILLAS

Primero os vamos a presentar la dinámica como la hemos venido haciendo hasta que llegó el COVID-19. Al final os presentamos una versión adaptada a estos nuevos tiempos de distancia de seguridad, que nos permitirá analizar cómo piensan los negacionistas en este tiempo de pandemia.

Si la clase ya tiene algo de experiencia en el juego dentro del aula, ha puesto en práctica algún juego de rol y demandan seguir en esta línea es hora de apretarles un poquito más la tuerca y proponerles esta actividad de representación en la que sólo actúan dos personas.

Se colocan dos sillas en el frente de la clase. Sobre una se coloca un cartel de A FAVOR y sobre otra colocamos EN CONTRA.

Tenemos en papelitos varios temas para el debate

1º ESO

Bici o coche

Liempieza y tareas de casa

El castigo

Salir hasta las 11 noche fin de semana

La televisión

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2º ESO

El alcohol

Las drogas

El tabaco

El fútbol

Los novios/novias a los 13 años

La moda y la ropa de marca

………

O cualquier otro que entendáis es importante en su edad.

Pedimos que salgan dos personas voluntarias. Primero les ofrecemos que elijan, sin verlo, el cartel A FAVOR o el cartel EN CONTRA. A continuación tienen que elegir, también cogiendo papelitos secretos, el tema del debate.

Comienza la primera ronda. Deben interpretar el debate metiéndose en el rol que les ha tocado. No es necesario que sea largo. Cuando se vea que se van acabando las ideas es mejor cortar.

Inmediatamente después se cambian de silla y quien interpretó el rol A FAVOR tendrá que interpretar ahora el rol EN CONTRA sobre el mismo tema.

Hemos intentado ponernos en lugar de otras personas con pensamientos y actitudes probablemente, diferentes a las nuestras. Conocernos mejor y conocer a las personas que nos rodean nos ayudará en la convivencia.

Después de cada actuación procederemos a evaluar escuchando siempre lo primero cómo se han sentido durante la interpretación. Cómo les resultó el rol. A continuación el resto de la clase podrá opinar sobre lo real o irreal de la situación siempre, y no me cansaré de repetirlo, pensando en lo que se podría decir para mejorarlo. Partimos de que salir a una interpretación con ideas diferentes a las tuyas ya está muy, pero que muy bien y sólo se podrá mejorar.

En este caso también podemos analizar las tendencias teatrales de cada una de las personas que han participado. Posturas, gestos, tonos de voz, distintos elementos que dan mayor realismo a la interpretación.

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Apliquemos la dinámica de “Las dos Sillas” a estos nuevos tiempos de pandemia. Se trata de acercar al alumnado al debate de quienes niegan la existencia del virus y de aquellas otras personas verdaderamente conscientes de lo que significa una pandemia mundial.

El alumnado sale al frente de la clase con su silla. Sobre una de ellas colocaremos el cartel de: “A favor” y sobre la otra el cartel de: “En contra”. Les presentaremos al resto de la clase, con toda la parafernalia de micrófono ficticio, focos y programa TV directo a estas dos personas que representan a dos figuras completamente opuestas. Una de ellas negacionista de la pandemia y por supuesto contra la mascarilla. La otra persona actuará como alguien súperconcienciada y casi hasta extremadamente súperprotegida. Llevar las dos opiniones al extremo nos permitirá rebajar un poco la tensión y facilitar la interpretación del “personaje” frente a la opinión personal que cada cual pueda tener.

Hemos intentado ponernos en lugar de otras personas con pensamientos y actitudes probablemente, diferentes a las nuestras. Conocernos mejor y conocer a las personas que nos rodean nos ayudará en la convivencia.
Después de cada actuación procederemos a evaluar escuchando siempre lo primero cómo se han sentido durante la interpretación. Cómo les resultó el rol. A continuación el resto de la clase podrá opinar sobre lo real o irreal de la situación siempre, y no me cansaré de repetirlo, pensando en lo que se podría decir para mejorarlo. Partimos de que salir a una interpretación con ideas diferentes a las tuyas ya está muy, pero que muy bien y sólo se podrá mejorar.
En este caso también podemos analizar las tendencias teatrales de cada una de las personas que han participado. Posturas, gestos, tonos de voz, distintos elementos que dan mayor realismo a la interpretación.

Bilingüismo, no gracias.

En esto del bilingüismo cada uno y cada una vemos poco más o menos lo que tenemos delante y nos cuesta ver de qué forma más dañina este sistema está modificando la escuela pública, (que no la concertada-privada que rechazó implantarlo en estas condiciones). Yo trabajo en un instituto no bilingüe. El claustro así lo decidió porque vio venir los efectos negativos de la segregación. Así ha sido. El alumnado que se matricula en mi IES es variado pero mayoritariamente empiezan a predominar quienes arrastran cierto nivel de fracaso. Llegan aquellos chicos y chicas con diagnóstico de necesidades educativas especiales que ha permanecido escolarizado en centros de primaria bilingües. Vienen también aquellos que en el centro bilíngüe se sintieron fuera de lugar y lo vivieron de forma traumatizante por no poder seguir el nivel. Jjunto con todos los chicos y chicas a los que no les fue bien en el bilingüismo y huyen despavoridos del cartel llegan aquellos que causaban problemas en el IES bilingüe vecino que les corresponde y no les quisieron volver a matricular por inscribirse tarde. Vienen aquellos a quienes sus maestros y maestras junto con el equipo directivo del IES bilingüe vecino les recomiendan matricularse en uno sin cartel. No damos crédito cuando nos dicen las familias que tenían plaza en el instituto bilingüe pero que tras ver su expediente algo flojo les recomendaron irse al otro. Somos además, y por elección popia un centro específico para alumnado con diversidad motórica porque creemos firmemente que la escuela tiene que ser inclusiva. Tenemos también alumnado normalizado, brillante, tanto por su capacidad como por su actitud. Pero con las ratios actuales, iguales que las de cualquier otro centro, nos resulta muy difícil poder atender a cada uno y cada una en su diversidad por esta sobrecarga bestial de necesidades que no se pueden cubrir y que llevo años y años denunciando. En los centros gueto como el que os menciono no es fácil enseñar ni inglés ni música ni nada de nada así que cuando habléis de bilingüismo no os olvidéis de que este es uno de sus daños colaterales que produce el sistema.

Aunque si queréis que os diga la verdad entre tener que dar clase en un grupo de repetidores, todos y todas juntas en un mismo aula de un instituto bilingüe, que esto está pasando, como si de desecho se tratara, o simplemente un aula de programa, sobrecargada de dificultades porque falta el alumnado seleccionado y de “excelencia” que se sienta en aulas de sección bilingüe, me quedo con mi instituto inclusivo y sin cartel segregador. Cuando salimos de excursión todavía somos suficientes para ir empujando sillas de ruedas. Padecemos las mismas ratios, sin desdobles, sin profesorado de compensatoria y con menos profesorado nativo. Mi alumnado se supone que pertenece a familias que no pagan impuestos ??? Como decía la canción «resistiré-resistiremos». Se han cebado bien con los recortes agravando la situación de quienes más lo necesitan y lo hemos dado por bueno. Y yo os aseguro que para enseñar inglés no hacía falta pasar por esto.

Aunque habrá excepciones tengo claro que en Madrid la formación del profesorado denominado “bilingüe” es insuficiente. Encontrar profesorado bilingüe capaz de transmitir pasión en asignaturas como cc naturales, cc sociales, música, plástica, EF, … es rarísimo. Y lo digo yo que he pasado más de 20 años hablando inglés en casa y que lo aprendí de jovencita en UK. ¿Cómo transmitir pasión por una asignatura cuando ni el profesorado domina la lengua ni el alumnado es capaz de entender esa lengua? Somos el único país que ha decidido vaciar de contenido asignaturas imprescindibles para poder enseñar inglés. Las han simplificado hasta el máximo privando al alumnado de la capacidad de reflexionar, abstraer, imaginar. Empobrecer un idioma es empobrecer un cerebro. En secundaria los libros en inglés que tenido en mis manos para 1º y 2º rozan el absurdo por su simplicidad. Si ya son nefastos los que pretenden enseñar inglés los de otras asignaturas lo son aún más por su invitación a la memorización sin reflexión.

Tengo dudas incluso de que el proyecto estuviera inicialmente pensado para enseñar inglés u otro idioma extranjero. Lo de la segregación siempre me ha parecido más bien objetivo final. Tú bilingüe, tú fontanero como tu padre o peluquera como tu madre que para eso no hace falta inglés. Algo así escuche a Esperanza Aguirre en una ocasión. Y eso sí, nadie nos ha impuesto el bilingüismo. Centros que perdían alumnado descubrieron la magia del cartel que les llenaba sus aulas hasta arriba. Ese fue el inicio en Madrid.

En primaria no es el temario lo que me preocupa. Es la forma en la que se enseña. Éste es un tiempo y un espacio donde es fundamental no matar la pasión por descubrir, por aprender. Si se enseña en un idioma que no se domina por ninguno de los dos lados el daño que se hace es irreparable. !Ojalá más profesionales de la educación que callan y obedecen por mantener su puesto de trabajo, se animaran a denunciar lo viven en centros bilingües¡ Y no solo hablo de profesorado funcionario, hablo también de montones de profes interinos que con el único mérito de saber inglés han conseguido plaza dejando fuera a gente con una experiencia impagable a pesar de haber sacado un 0 en el examen de oposición de esa asignatura que imparten. Eso era exactamente: impagable. Ahora la gente contratada en interinidad y sin experiencia les resulta más barata. Acababas la carrera, pasabas un año en el país cuyo idioma pretendías aprender y a la vuelta trabajo seguro. Grandes defensores y defensoras del bilingüismo.

Pero seguiremos oyendo eso de: “a mi sobrino le va bien”. Sí, el nivel de inglés de muchos chicos y chicas ha subido un montón. Tanto como si hubieran asistido a 2 horas de inglés semanales en la academia del barrio.

Más Allá del Edén

Más Allá del Edén

Para una Educación y una Sociedad Atea

Vivimos un nuevo auge de la religión como explicación de la realidad. Tanto desde las religiones tradicionales como desde las nuevas explicaciones esotéricas adaptadas a los nuevos tiempos, el pensamiento religioso golpea sin cesar las sociedades actuales, empujando hacia una regresión social. Un contexto histórico marcado por una vuelta a la fe, a la creencia ciega, en detrimento del pensamiento crítico como forma de abordar el conocimiento del mundo en que vivimos. La luz agoniza. Aumenta la oscuridad.

Nos encontramos, efectivamente, ante una fuerte apuesta desde las instancias del poder por el uso del pensamiento esotérico como tecnología de control social, tanto en la imposición de pautas de conducta como en la construcción de enemigos. Es por ello que vemos necesario debatir desde posiciones críticas sobre esta dinámica de dioses, creencias ciegas, espíritus y revelaciones modernas, para replantearnos este modelo social que nos conduce a una vida más impregnada de Fanatismo que de Escepticismo Crítico.

Para ello Más Allá del Edén se inicia con el artículo Las redes de la fe. La sociedad en la trampa de la religión donde se analiza el fenómeno del pensamiento religioso como instrumento de dominación tanto de individuos como de sociedades enteras.

Además se incluye Ídolos de Barro, materiales que permiten trabajar el tema desde el punto de vista educativo, y cuyo objetivo es crear una concienciación sobre la problemática de la religión y del pensamiento esotérico en la actual sociedad.

Más Allá del Edén es el cuarto volumen de la serie de materiales titulados SIN FRONTERAS: Cuadernos de Educación, Comunicación y Sociedad. Esta colección está formada por Vientos del Sur: Para una Educación y una Sociedad Antirracista; por Los Senderos de la Guerra: Para una Educación y una Sociedad Antimilitarista; y por Horizontes de Libertad: Para una Educación y una Sociedad Antirrepresiva. El objetivo es crear un escenario que permita la reflexión crítica sobre temas diversos. Desde este espacio se ofrecen ideas que colaboren en el desarrollo de una sociedad más libre, igual y justa.

Para más información del libro: escuelalibre (arroba) escuelalibre.org

Fuente original: http://www.escuelalibre.org

— 2ª Sesión para diciembre —

La lluvia de ideas nos dará una buena herramienta para ese análisis de lo que ha pasado durante esta primera evaluación:

La pregunta es concreta: ¿Qué queremos mejorar para la 2ª evaluación? Cuanto más concretas sean las respuestas más fácil será ponerlas en práctica y evaluarlas al final de la evaluación.

Si la lluvia de ideas la hemos realizado ordenadamente nos habrá dado tiempo a recoger el mayor número de propuestas en la pizarra. A continuación les pediremos que de esa numerosa y porudcitva «lluvia» se queden sólo con tres cambios. Tres pequeños y concretos pasos que pueden hacer un gran cambio en los resultados.

A la hora de evaluar al profesorado también podemos seguir el mismo proceso. ¿Qué cosas habría que mejorar para facilitar aún más el aprendizaje? -Una buena ocasión para practicar el ser personas positivas y respetuosas pero sin olvidar nuestra capacidad crítica.

Una segunda dinámica que os proponemos está basada en el barómetro de valores.

Las frases que podemos proponer para posicionarnos en el debate son las siguientes:

1.- El castigo es una herramienta útil que favorece el aprendizaje

2.- LXs adolescentes necesitan aprender a desobedecer

3.- La posesión de un título no garantiza un puesto de trabajo luego lo que hacemos aquí no tiene mucho sentido.

4.- Es suficiente estudiar fuerte el día antes del examen, así no se olvida lo estudiado.

5.- ….

Según sean las características de la clase pensaremos en un tipo de frases u otras. Lo importante es que haya una cierta ambigüedad en las frases para que pueda haber distintos posicionamientos y más argumentos para el debate.

¡Qué os sea divertido! Ya nos contaréis…

Libro: La globalización neoliberal y sus repercusiones en la educación

¿Hasta qué punto el proceso educativo se ve afectado por el proceso de globalización?, ¿cómo la globalización cambia las condiciones fundamentales del proceso de enseñanza y aprendizaje?, ¿qué consecuencias tiene la globalización en la transformación del sistema educativo y de la sociedad en general?

Un viejo proverbio enseña que mejor que dar pescado es enseñar a pescar. Eso está muy bien, muy buena idea, pero ¿qué pasa si nos envenenan el río? ¿O si alguien compra el río, que era de todos, y nos prohíbe pescar? O sea: ¿qué pasa si pasa lo que está pasando? La educación no alcanza (Eduardo Galeano).

En el proceso educativo (tanto de la escuela como de la familia) se enseña a comprender el mundo y la realidad que nos rodea, se transmiten y ejercitan los valores que hacen posible la vida en sociedad, se adquieren los hábitos de convivencia democrática y de respeto mutuo, se prepara para la participación responsable en las distintas actividades e instancias sociales. Para ello, primero hemos de llevar a cabo un análisis de la realidad en la que vivimos, pues el aprendizaje debe ayudar a interpretar y entender el mundo que nos rodea para poder transformarlo en un espacio más justo y habitable.

En este sentido, es necesario dar respuesta a algunos interrogantes esenciales en el contexto actual: ¿Hasta qué punto el proceso educativo se ve afectado por el proceso de globalización?, ¿cómo la globalización cambia las condiciones fundamentales del proceso de enseñanza y aprendizaje?, ¿qué consecuencias tiene la globalización en la transformación del sistema educativo y de la sociedad en general?

La globalización es como el agua para el pez. Es un fenómeno complejo. Y no porque sea difícil captar su existencia como fenómeno real. Todo el mundo parece admitir su existencia y su influencia efectiva. De la misma forma que un pez, en una fábula animada, no se percataría de vivir inmerso en un ambiente diferente al resto de las especies, los seres humanos tampoco solemos caer en la cuenta de que vivimos sumergidos en la globalización de la que somos parte y en la que nos hemos ido socializando y construyendo nuestra forma de pensar y comprender la realidad que nos rodea. La mayoría de la población cree en el mercado como mecanismo más eficiente (¡casi único!) de organización de la economía, cree en la “ley de la oferta y la demanda”, en el carácter sagrado de la propiedad privada, en que el Estado es un aparato lento y burocrático, que tiene que reducirse al mínimo y no intervenir en la economía, etc. Parece como si “declararse en contra del libre comercio ahora fuera como declararse contra la maternidad” (George, 2001, 229).

Es hasta ingenuo preguntarse “quién enseñó” estos contenidos, en qué currículo y en qué programa escolar o familiar estaban incluidos. En verdad, podríamos decir que no los enseñó (en el sentido fuerte de una acción pedagógica formal e institucionalizada) nadie y, sin embargo, han sido aprendidos y asumidos por la mayoría. Porque lo “social” se educa a través de la experiencia (la vida, el trabajo, la posición que se ocupa, etc.) y los medios masivos de comunicación han hecho el resto: convirtieron una experiencia en una doctrina, lo cual refuerza la inculcación al racionalizarla, al convertirla en un conjunto sistemático de razonamientos, de argumentaciones, de principios, repetidos insistentemente hasta configurarlos como la única realidad plausible.

Parece que la escuela siempre se ha declarado al margen de toda esta socialización, proclamando una “falsa neutralidad” que hoy día se ha revelado imposible. Su currículo, su organización, las políticas educativas que la enmarcan, construyen una red en sintonía con el sistema social imperante. “La escuela contribuye a ‘civilizar’, inculcando en la población un habitus determinado: el habitus capitalista” (Tenti Fanfani, 2003). Se ha ido configurando así un consenso de “sentido común” alrededor de ciertos temas básicos de la economía, la convivencia, la sociedad y la política, que se ha construido con la colaboración de la escuela o, al menos, su silencio cómplice.

Por eso se “hace necesario introducir en la institución escolar y en los movimientos pedagógicos y profesionales debates y contenidos sociopolíticos que vayan quebrando la idea de falsa neutralidad del sistema educativo. En este sentido adquiere una importancia fundamental desarrollar un curriculum cuyos contenidos desvelen los auténticos mecanismos económicos, sociales, políticos e ideológicos del poder” (Cascante, 1997, 34).

De ahí que el libro titulado «La Globalización Neoliberal y sus repercusiones en la educación» no es neutro ni lo pretende ser. No puede serlo jamás ningún libro, pues todos parten de la concepción ideológica de quien los escribe. Este libro está escrito desde una ideología que pretende ser abiertamente igualitaria, solidaria y emancipadora.

Trata, en este sentido, de ser una herramienta útil al profesorado y al público en general, para reflexionar sobre algo que nos afecta profundamente, tanto en lo profesional como en lo cotidiano, y que habitualmente buena parte del profesorado desconoce. Por eso, no trata tanto de ser una aportación original, como una síntesis de los conocimientos y análisis que la comunidad crítica ha adquirido hasta ahora, haciendo especial hincapié en las repercusiones en el campo educativo y las alternativas que se están gestando actualmente en él.

Intenta hacerlo en un lenguaje entendible, pues como afirma el colectivo Wu Ming (2002, 91), “para que otro mundo sea posible, debe ser posible, también, imaginarlo y hacérselo imaginable a muchos”. Espero sinceramente que sirva a este propósito.

Aunque se basa en datos de diversos tipos y en análisis y relatos de múltiples fuentes que encuentran un amplio consenso entre la ciencia social (estadísticas oficiales de los gobiernos e instituciones internacionales, monografías de investigación publicadas, noticias de prensa nacional e internacional, fuentes académicas de reconocido prestigio, etc.), he intentado construir un discurso lo menos redundante posible, integrando materiales y observaciones de varios orígenes, sin someter a quien lo lea a la visita de la jungla bibliográfica donde he vivido estos últimos años. Todo lo que voy a decir lo debe de haber dicho ya alguien antes, lo sepa yo o no. Este tipo de publicación va dirigido a un tipo de lectores y lectoras para quienes esas precisiones eruditas resultarían, sin duda, ociosas.

Pues bien, este libro está dividido en dos partes esenciales. La primera centrada en el análisis de la globalización neoliberal y su repercusión en todos los ámbitos de la vida, especialmente la educación. Si queremos entender la problemática de la educación actual, por fuerza tendremos que dar cuenta del fenómeno, tanto económico como social y cultural, de la globalización. Para analizar adecuadamente los principales problemas del mundo actual y su relación con la educación, primero tenemos que contextualizarlos adecuadamente. A partir de este análisis es como podemos entender cabalmente las repercusiones de esta globalización en la educación. Y este es el último capítulo de la primera parte del libro. En él se desarrollan las consecuencias de las reformas neoliberales en el ámbito de la educación pública y cómo está afectando a la dinámica educativa cotidiana, a la organización y funcionamiento de los centros y a la propia concepción de lo que debe ser el proceso de enseñanza-aprendizaje y en qué debe consistir el curriculum.

La segunda parte del libro, con un ánimo constructivo y esperanzador, se sumerge en las alternativas que han ido surgiendo a esta globalización en la última década y qué tipo de propuestas de educación crítica se han planteado igualmente. Se van desgranando propuestas que se han venido desarrollando a lo largo de los últimos tiempos, o que se han reeditado, desde experiencias anteriores, pero que actualmente se reconocen como parte de la lucha frente a la globalización neoliberal. En este marco se proponen en el último capítulo del libro algunas de las propuestas educativas globales que nos permiten pensar que es necesario y urgente educar en y para otro mundo posible. Aportaciones actuales que, bebiendo en esas fuentes (especialmente en Paulo Freire), tratan de articular una respuesta educativa coherente y global que impliquen en positivo a las comunidades educativas en ese cambio necesario para que otro mundo y otra educación sean posibles. Se trata de sumar esfuerzos, unos más pragmáticos, otros más utópicos, unos más inmediatos, otros más a largo plazo, pero que todos son necesarios. Siempre y cuando no se nos olvide que la perspectiva final, que el telón de fondo, la orientación básica ha de ser la construcción de una sociedad más justa, solidaria y libre para todos y todas, lo que hoy en día se está definiendo, desde el sur, como el socialismo del siglo XXI.

Quiero agradecer especialmente a Julio Anguita, como educador y como político, algo inseparable desde un concepto de ciudadanía comprometida, el haber realizado el prólogo de este libro y donde refleja la esperanza, la lucha y la urgente necesidad de construir otro mundo posible.

Enrique Javier Díez Gutiérrez – Autor de LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL Y SUS REPERCUSIONES EN LA EDUCACIÓN. (2007). Editorial: El Roure-Ciencia Barcelona. 596 páginas

FUENTE ORIGINAL: http://www.concejoeducativo.org/article.php?id_article=209

Cómo aprovechar los errores en el Proceso de Aprendizaje

Se tiende a pensar que los errores que cometen los estudiantes en la
construcción de sus aprendizajes es de su exclusiva responsabilidad, pero no es
así, los docentes tenemos mucho que ver en ello. En efecto, la metodología que
usamos en el aula incide directamente en el tipo de errores que cometen nuestros
alumnos y, más aún, qué hacemos con esos errores puede marcar la diferencia
entre un aprendizaje de veras significativo y una decepción mayúscula.
En efecto, todos los días debemos reflexionar respecto de nuestras prácticas y
métodos y cómo ellos provan, inhiben, aumentan o disminuyen la posibilidad de
que nuestros alumnos cometan errores. Analizando nuestra forma de enseñar, en
relación con los estilos de aprendizaje de nuestros niños (1) es una clave para
determinar si nuestras explicaciones son suficientemente claras, si somos
verdaderamente motivadores en el aula, si nos mostramos autoritarios,
intransigentes o intimidantes con ellos cuando se equivocan o, peor aún, si
somos francamente descalificadores.

Por otra parte, también es importante dar una mirada al material con el que
trabajamos (2) si se encuentra actualizado, si es interesante, llamativo, claro,
motivante y atractivo, porque también ello influye en los errores de nuestros
estudiantes.
Por eso entender el error como una oportunidad de aprendizaje requiere una
actitud positiva que sea percibida por el estudiante, una actitud en la cual el
niño o joven no se sienta intimidado sino que, por el contrario, motive al
alumno a expresarse. Conseguir que un estudiante sienta deseos de compartir lo
que está aprendiendo es fundamental para reforzar sus aprendizajes y, de ser
necesario, corregir aquello en lo que se equivoca.
Dicen los expertos que interesarnos con apertura y paciencia en los alumnos que
se equivocan y preguntarles cómo y por qué han llegado a esas conclusiones, es
una puerta abierta no solo para mejorar, sino también para desencadenar procesos
metacognitivos de gran importancia en el desarrollo de las habilidades de
aprendizaje de nuestros estudiantes. Darles confianza en que ellos son capaces y
tener verdaderamente altas expectativas de su aprendizaje, es un gran impulso a
la hora de definir la calidad de lo que enseñamos y de los que aprenden (3)
De hecho, si a lo largo de varias experiencias nos percatamos que persiste un
determinado error (conceptual, metodológico, procedimental, etc), es señal
inequívoca que somos nosotros quienes debemos hacer algo al respecto.

Algunas ideas que varias veces se han dado sobre este tema son las siguientes:

1. Mantener una actitud abierta y paciente frente a los errores e interesarse
verdaderamente en determinar cómo llegó el alumnos a las conclusiones
equivocadas que manifiesta.

2. Elogiar siempre y en cada oportunidad no solo sus progresos, sino también sus
intentos honestos. No nos olvidemos del importante papel que juega la
autoestima.

3. Ayudarlos a descubrir sus propios errores, entregándoles herramientas
metacognitivas útiles a su edad y su estado de desarrollo.

4. Aunque sea más lento: estimular el razonamiento de ellos, antes que la
corrección nuestra.

5. Hacer notar a los estudiantes que un error bien reconocido es crucial para
aprender, que por ello deben perder el temor de equivocarse porque dicho temor a
menudo genera que los niños no quieran desarrollar las actividades (precísamente
para no equivocarse).

6. No perder la oportunidad de promover la autonomía, la autoevaluación y la
autocorrección, es una buena forma de hacer que nuestros estudiantes adquieran
conciencia de su trabajo.

7. Observar detenidamente los estilos de aprendizaje de nuestros alumnos, la
forma cómo enfrentan la resolución de sus problemas y el proceso de trabajo, esa
información es mucho más importante que la evaluación del producto final.
En definitiva, ver siempre (de veras) el error como un trampolín para el
aprendizaje cambia la manera de enfrentarse a los alumnos y, lo más importante,
la manera como ellos lo enfrentan a uno.

Notas:

(1) Cada niño es distinto, tiene sus propios estilos y ritmos. Los grupos curso
también son distintos entre sí. Conozco docentes (como colega y alumno) que
llevan décadas usando las mismas guías de trabajo, los mismos ejemplos y las
mismas actividades, con los mismos tiempos asignados y reproducen infinitamente
la misma actividad, ignorando estas diferencias tan obvias.

(2) Una verdadera evaluación no puede solo evaluar al alumno. Es un error,
debemos evaluarnos nosotros y el material que producimos (o reproducimos) para
ellos.

(3) Está demostrado que mientras más altas expectativas tenga el docente
respecto de las capacidades y talentos de sus alumnos, mejores resultados
obtendrá.

prof. Benedicto González Vargas

Miembro de Atinachile

Fuente original: Educación y Pedablogía para el siglo XXI Blog de análisis educativo y temas culturalesPágina

Visto en: Planeta Educativo

Profes

Profes

En el Instituto a los profesores nos llaman profes:

Profe, ¿has corregido ya los ejercicios?

Oye profe, ¿puedes adelantar la clase que ha faltado el profe de inglés?

El primer día de clase, cuando me presento a mis alumnos siempre les digo:

Me llamo Víctor y no me llamo profe. Es la regla número uno.

Si alguien me llama profe, le llamo alumno y no le hago caso.Regla número dos.

Me preocupa aceptar que me llamen profe, sin más, por lo que supone de despersonalización. Hago el esfuerzo de aprenderme los nombres de mis alumnos y quiero que ellos me llamen por el mío. Es un indicador del clima de aula y de las relaciones entre los alumnos y sus profesores. No es una cuestión menor.

Hace años que vengo notando en los Institutos de Secundaria la progresiva despersonalización de la actividad docente en algunas aulas. En estas aulas, los alumnos no conocen el nombre de sus profesores, no tienen el más mínimo elemento motivador en las paredes o corchos, no hay referencia alguna a sus trabajos o al tema que están trabajando en clase y tampoco encontramos el horarios semanal o las normas. Las aulas, apenas tienen esas sillas y mesas verdes de hace 25 años, con una pizarra y el borrador. Las tizas se cogen cada día, junto con el parte, para que no se gasten y los alumnos puedan pintar entre clase y clase. Pasadas unas semanas del principio de curso, ni siquiera el cartel anunciando el curso queda en la puerta.

En ese espacio frío, impersonal, homogéneo y, en muchas ocasiones, sucio y desvencijado, damos clase de cualquier cosa. Damos clase y nos vamos, como los alumnos.

No parecemos caer en la cuenta de la importancia de crear un espacio de aprendizaje agradable y personal, que permita la vinculación de alumnos y profesores con el centro, nuestro centro. Sin ese sentimiento de pertenencia mal vamos a conseguir el mejor ambiente para aprender y enseñar.

Las Escuelas Infantiles y los Colegios de Primaria suelen tener en las clases desde una biblioteca de aula, hasta plantas, pasando por animales, corchos, espacios diferenciados para trabajo individual y en grupo, ordenadores y hasta una alfombra. En Secundaria somos más serios, por favor, mesas, libros de texto y el cuaderno.

Sacad el libro y el cuaderno.

Vale, profe.

Tampoco tenemos taquillas en los pasillos para que los chavales puedan tener un espacio personal y no cargar con tantas cosas de casa al IES y del IES a casa. Nuestros centros son tan impersonales y fríos que es difícil cogerles cariño. Si acaso a profesores concretos, pero no al centro. Cierto que es cada profesor el que genera un clima determinado en las aulas, pero sin espacios agradables difícilmente podemos educar también en el respeto hacia lo que es de todos. Eso sí, quien rompa algo lo paga. Las normas son las normas.

Mi abuela decía que “por mal camino no se llega a buen pueblo”. Sabiduría de abuelos.

FUENTE: http://victorcuevas.es/educadores21

Porque nosotros no tenemos voto de obediencia …

Esta carta nos acaba de llegar a EducaRueca.org como comentario. Por el contenido hemos creído oportuno colocarla como artículo. Esperamos que sea de vuestro interés. Como decía Lorenzo Milani al plantar cara a los militares: «la obediencia ya no es una virtud».

ENTREVÍAS

Mi nombre es Miguel Ángel Cuerva Alcántara, pertenezco desde 1.989 a la
Comunidad San Carlos Borromeo, del barrio de entrevías en Madrid.

Por esa fecha ya estaba descreído de la institución eclesiástica, mi
propia experiencia en otros comunidades católicas y las continuadas
incongruencias entre los evangelios y lo que públicamente dicen y hacen
los máximos representantes de este organismo, hicieron que me fuera de la
Iglesia para poder seguir viviendo mi fe con coherencia. Fue entonces
cuando conocí la comunidad de San Carlos Borromeo, cuya labor, sencillez,
humildad, ejemplo, acogida e igualdad, me hizo volver al seno de la
Iglesia.

De la persona que hoy soy, le debo mucho a esta comunidad, no sé si
pretendían enseñarme algo, pues nadie me dio lecciones explicitas, pero
sus vidas eran enseñanzas constantes.

Así pues, Monseñor, una vez más, las altas jerarquías eclesiásticas, de la
que es usted uno de los representantes, en su línea vuelven a dar un
varapalo, que solo ustedes desde sus cómodos y ostentosos lugares de
trabajo, absolutamente alejados del pueblo, de las personas, deben
comprender; pero desde luego ello no responde en absoluto al bien de los
católicos, ni de las comunidades, cuanto menos de los evangelios.

Sabe Monseñor, a fuerza de buscar una explicación, creo que la he
encontrado y es que nuestra comunidad, les pone en continua evidencia e
igual que en la inquisición se le negaban los libros al pueblo, para que
no tuvieran sabiduría y así, que este monopolio que ustedes manejan desde
entonces, no se les fuera de las manos, cuando las gentes adquiriesen la
cultura necesaria como para desenmascararles. Y claro, del mismo modo,
ahora en la actualidad no pueden permitir que gentes insignificantes para
ustedes puedan desde una humilde parroquia, seguir el ejemplo de Jesús y
que con trabajo tan fiel al Evangelio y tan lejos de la Iglesia, de la
Iglesia que ustedes construyen o destruyen, sea tan cuestionable todo lo
que hacen, y más aún todo lo que no hacen.

Usted apela al voto de obediencia de los tres sacerdotes, la comunidad
apelamos a su conciencia, no a la actual con jerifalte de la Iglesia, sino
a la que se le supone en algún momento, cuando sintió la llamada de Dios y
que en nada se debe parecer a la de ahora.

Monseñor, como el jefe de una gran empresa, usted ejecuta órdenes desde su
despacho y espera sean cumplidas sin rechistar, de forma absolutamente
dictatorial. No se digna en un acto de valentía a venir a dialogar con
esta comunidad a consultar con nosotros, a tenernos en cuenta. Pero claro
somos la parte más insignificante de su Iglesia, la más machacada, la no
rentable, la que jamás podrá proporcionarle bienes materiales como esas
otras por las que usted si de deja ver.

No es nuestra liturgia lo que le molesta, es nuestra fe, nuestra manera de
vivirla, porque somos lo que usted no es, porque hacemos lo que usted no
hace. Se pone su disfraz de Obispo y se siente alguien, siente el poder y
lo ejecuta. Nosotros vamos desnudos de mente y espíritu, lo que se ve es
lo que hay, por eso no tenemos miedo, porque no tenemos de que
escondernos.

En nuestra comunidad hay quien creé en Dios, y los que ya solo creemos en
las personas, unos y otros, unas y otras, a pesar de todo, le acogeríamos
bien en nuestra casa de San Carlos Borromeo, esa que es tan humilde que
quizá no esté a su altura, pero si a la altura de los evangelios. Esta
casa es su casa y en ella le esperamos sin seguir su ejemplo, es decir,
con respeto, con dialogo, con escucha, pero con opinión.

Este es un escrito libre, del cual el firmante es el único responsable de
su contenido, porque a pesar de que los sacerdotes de San Carlos Borromeo,
nos están pidiendo, prudencia y calma, nosotros no tenemos voto de
obediencia y tampoco hace falta pues ellos piden y no ordenan.

Debería usted aceptar esta invitación y venir, tiene mucho que aprender de
esta comunidad.

No me crea tan ingenuo, sé que esto para alguien como usted, es solo papel
mojado, que a estas alturas no hay quien toque su conciencia y desde su
estatus uno debe estar ya acostumbrado a estar por encima de todo y de
todos y todas. Pero como la nobleza de la Iglesia solo acostumbran a
rodearse de aduladores, al menos que de cuando en cuando le llegue una
humilde pero sincera opinión. Y auque no le importe en absoluto, de que
llegue a sus manos, ya me encargo yo.

Por último solo decirle, que yo, no me voy ha olvidar de su nombre y que
es posible que a usted comience a sonarle el mío.

Miguel Ángel Cuerva Alcántara

Hay otra Universidad

Un gusto haber encontrado esta noticia y poder compartirla. Refuerza aquello que un día dijo alguien: «Cuando enseñéis algo, enseñad a dudar sobre lo que estáis enseñando». Eso le quitaría el miedo a la Conferencia Episcopal y no necesitarían proponer la insumisión a la asignatura sobre Educación para la Ciudadanía.
Lo pensamos en EducaRueca.

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Hay otra Universidad. Cerca de nosotros. Así como hay otra forma de entender el mundo, de relacionarse con la naturaleza o de ver las cosas. Como hay otras formas de vivir y de soñar; otras formas de saludarse, de acoger y de compartir. Hay otro tipo de Universidad, con otro tipo de alumnos y de profesores, y otro tipo de cafeterías, de jardines, de encuentros. Incluso con otro tipo de bibliotecas, de horarios, de exámenes. Con otras formas de aprender, de ser y de sentir.

Hay otra Universidad. Una Universidad en la que las facultades sean sobre todo lugares de intercambios. Donde los profesores compartan sus conocimientos y los alumnos se empapen como esponjas. Una Universidad donde los estudiantes busquen aprender, enriquecerse, ensancharse; no un diploma para no conseguir trabajo. Un sistema que no invite a la mediocridad, a pasar un listón -el mismo para todos- e irse a casa; sino a imaginar y a superarse. Un sistema que, como un exprimidor, saque lo mejor de cada uno. Clases que despierten nuestro interés, en las que el alumno pueda divertirse, con tiempo para no coger apuntes y pensar. Y que después haya discusiones en los pasillos. Temarios que planteen más preguntas que respuestas, más dudas que certezas. Una Universidad donde los exámenes no sean una tormenta de datos aprendidos unos días antes, en los que el alumno sale vacío. Sino una prueba de comprensión, análisis y creatividad. Una Universidad en la que los departamentos no sean oscuros centros de conocimiento cerrado, sino campos abiertos a la especialización y al debate.

Hay otra Universidad. Se puede sentir. Una Universidad que va más allá de los conocimientos, puesto que organiza conciertos, teatros, viajes, encuentros. Una Universidad donde sea posible ser persona. En la que los profesores no son figuras inaccesibles, sino oportunidades, puertas abiertas, que abren ojos al mundo y se toman contigo un café. En la que las bibliografías no son un trabajo extra sino placeres por descubrir. Una Universidad en la que quizás se estudia menos, pero en la que se lee y se comprende más ¡Una Universidad en la que se lee! Con facultades donde se aprenden distintas lenguas y, sobre todo, distintos lenguajes a los que no estamos habituados. Donde las cafeterías son un hervidero de debates, de ideas, de proyectos. Facultades que son mucho más que sus clases: lugares para compartir inquietudes, ilusiones y risas. Sin clases en las que uno dicta y otros copian, sino en las que todos reflexionan y escuchan. Con jardines en los que se canta, se baila, se discute y se siente.

Hay otra Universidad, si creemos en ella. Una Universidad, donde se crea una verdadera elite cultural, no una continuación del instituto para jóvenes de buena familia. Una educación que amplíe fronteras, y si puede las borre; que dé una forma de ser, de sentir y de comportarse. Una nueva Universidad, fábrica de creadores y templo del conocimiento crítico. No una guardería de adultos.

Hay otra Universidad, existe, está dentro de nosotros.

* Periodista

FUENTE: http://www.ucm.es/info/solidarios

EDUCAR EN EL MÁS ALLÁ DEL AULA. MUCHAS PREGUNTAS Y UNA RESPUESTA:

BLOG “IGUALES EN LAS TRES MIL”

¿Cómo seguir conectando con nuestros alumn@s más allá del horario lectivo sin repetir fuera de ese horario el esquema tradicional de enseñanza-aprendizaje? ¿Podemos ampliar su horario de formación más allá del timbre que marca la hora de salida apresurada del instituto mediante estrategias que respondan a los retos tecnológicos de nuestro tiempo? ¿Podemos establecer con ell@s una comunidad que reciba aportaciones externas, que verdaderamente l@s conecte con la realidad del más allá de las paredes del aula? ¿Podemos darle a sus creaciones, comentarios, aportaciones, sugerencias y críticas un cauce de expresión que les haga sentirse verdaderamente dispuest@s a realizarlas? ¿Cómo ofrecerles un camino atractivo para aportar creativamente su potencial de manera que su actividad se refuerce al hacerles sentirse orgullos@s de la publicidad y repercusión que tienen sus pensamientos y creaciones?

Como much@s profesor@s nos preguntamos todo eso y mucho más a principios del curso 2006-07. Eran muchas preguntas, pero al fin dimos con una respuesta que, a día de hoy, y todo es susceptible de mejora y profundización, está resultando un auténtico éxito del que hemos sido los primeros sorprendidos. En aquel momento a todas esas preguntas sólo pudimos responder con otra “¿Y por qué no un blog en internet?”. Y nos pusimos manos a la obra con la incertidumbre de si el trabajo de la creación de nuestro blog iba o no a repercutir verdaderamente en nuestro alumnado o iba a ser una tentativa tan laboriosa como infructuosa. Había que empezar a dominar las herramientas de creación de un blog, elegir título, dotarlo de un buen y atractivo diseño, vérselas con el lenguaje informático html, buscar y dominar alojamientos para archivos de imágenes, powerpoints, videos, pdf, word, etc. Había que planificar temas, tipos de entradas publicadas, secuencia de publicación, tipos de actividades propuestas, etc. Había, en definitiva, que construir un blog serio y divertido, dirigido a nuestr@s alumn@s pero que recibiera comentaristas exteriores con los que pudieran interaccionar, un blog que les impulsara a conectarse a él cuando menos pensaban en el instituto y las clases.

Desde finales de Septiembre del 2006, en el I.E.S. Antonio Domínguez Ortiz de Sevilla venimos llevando a cabo una experiencia educativa que ha roto definitivamente las paredes del aula y está consiguiendo educar más allá del horario lectivo, del recinto del instituto y de la única interacción profesor@-alumn@. Se trata del blog “Iguales en Las Tres Mil” (http://igualdad3000.blogspot.com), puesto en marcha y desarrollado por los Departamentos de Filosofía y Educación Artística y creado y desarrollado por los tres profesores que firmamos este artículo. “Iguales en Las tres Mil” nació y se mantiene exitosamente con la idea clara de que la educación no puede circunscribirse de manera exclusiva a las horas que nuestr@s alumn@s pasan en el instituto. No podemos sospechar que somos los adultos que los educan como si más allá de la persona de su profesor@ no recibieran múltiples y decisivas influencias.

Recibimos sus aportaciones en forma de comentarios que realizan a los temas que vamos proponiendo y trabajando de forma sucesiva en cada una de nuestras nuevas entradas. Además, recibimos sus sugerencias por e-mail Les aportamos un mínimo de tres novedades semanales de forma que, aunque la estructura del blog se mantiene, se trata de un espacio permanentemente renovado. Esta renovación permanente nos permite observar qué tipo de propuestas de las que hacemos son mejor recibidas por ell@s y podemos así analizar su aprendizaje desechando con rapidez aquellas estrategias que no han obtenido la repercusión esperada y potenciando las que obtienen gran acogimiento por su parte. Los comentarios que realizan en las entradas se unen a los que cualquier otra persona puede realizar, de forma que así conseguimos abrir su aprendizaje al hacerlos interactuar con personas de distintas procedencias, intereses, gustos, formación, etc. Se ha ido creando así una auténtica comunidad de comentaristas en torno a los temas que vamos proponiendo que en nuestro caso tienen que ver siempre con la coeducación o educación para la igualdad y los valores.

El hecho de que vean sus comentarios, los de sus compañer@s y los de otras personas en internet les supone una motivación importante, ya que conseguimos así que una creación suya se lance a la red y obtenga repercusión externa, lo que les hace sentirse orgullos@s de colaborar. Además, les enseñamos en el aula a realizar presentaciones en Powerpoint y publicamos sus creaciones en el blog con su nombre y apellidos, lo que refuerza sus sentimiento de orgullo respecto a su actividad creativa a la vez que les facilita el conocimiento de un programa informático al que acceden y dominan.

Por otro lado, en “Iguales en las Tres Mil” hemos incluido otros enlaces y herramientas que refuerzan el trabajo que puede realizarse en el blog. De especial mención son las veinte noticias sobre la mujer actualizadas cada día, y los enlaces a páginas relacionadas con nuestra temática. Abrimos también de esta manera nuestro espacio a la aportación externa pudiendo proponerles a los alumn@s actividades de búsqueda y procesamiento de información en una serie de direcciones de internet que previamente hemos seleccionado y enlazado el blog.

Afortunadamente, la repercusión que “Iguales en Las Tres Mil” ha tenido en la red, con más de 6800 visitas entre el 22 de septiembre y el 2 de diciembre, ha sido espectacular. El hecho de que los alumn@s vean estas estadísticas supone un nuevo motivo de orgullo y una motivación adicional importante. Y en ello seguimos, construyendo a diario una herramienta educativa que a la vez se ha constituido en una auténtica comunidad en internet. Seguimos con el convencimiento de que es precisamente en contextos social y culturalmente marginales y degradados, como el de nuestro instituto, donde más falta hace trabajar con nuestr@s alumn@s en el uso de nuevas tecnologías. El que les potenciemos un acceso a internet formativo y solidario es, indiscutiblemente, necesario, justo y eficaz. Es nuestra respuesta a todas aquellas preguntas.

FUENTE: http://www.redvisual.net/articulos/art8.htm

VISTO EN:
(http://igualdad3000.blogspot.com)