¿Dónde se habrá metido esta mujer?

Una propuesta musical para trabajar el 8 de marzo, el 25 de noviembre, el 10 de diciembre o cualquier otro día del año, con cualquier edad desde los primeros cursos de primaria hasta bachiller.

CANCIÓN: ¿Dónde se habrá metido esta mujer?

AUTOR: Javier Krahe PROPUESTA DE TRABAJO La propuesta de trabajo que voy a presentar se inscribe en ladirección de trabajar las canciones mediante el enfoque por tareas y además, como propuesta a la vez intercultural y literaria, es decir, la canción como texto que nos ayuda a conocer la cultura de un país. “¿DÓNDE SE HABRÁ METIDO………………….?”. Una canción para hablar del machismo. Aunque el tema sea archiconocido y ya forme parte de los típicos tópicos que se trabajan en las aulas, hemos elegido la canción de Javier Krahe para hablar de este tema por varias razones: 1. Se puede trabajar con estudiantes de un nivel muy elemental. 2. El tema está tratado con humor e ironía, hecho que la distingue y le aporta algo que no tienen otras canciones que tratan este tema. 3. Permite conocer y divulgar una de las canciones de un cantautor injustamente poco conocido. 4. Es una canción que pertenece a la década de los años ochenta, década en la que en España explotó, por así decirlo, la “bomba” del feminismo. El cantautor Javier Krahe APUNTE CULTURAL en España, con la “transición” a la democracia llegó la Ley del Divorcio(1981). Varias décadas de dictadura habían impedido a las parejas separarse y varias décadas de pasividad habían impedido a los hombres ver cómo sus compañeras evolucionaban al ritmo europeo, mientras ellos seguían anclados en las mentalidades y costumbres tradicionales. El resultado era inevitable. Con sana y afilada ironía, Krahe, recorre los detalles de las inesperadas (para el hombre) repercusiones domésticas del cambio de valores. La canción nos sirve para poder hablar de este tema. Propuesta de trabajo tomada de: https://www.encuentro-practico.com/pdfw06/canciones.pdf

 

150 canciones para trabajar la prevención de la violencia de género en el marco educativo.

Propuesta didáctica que presenta una serie de recursos materiales relacionados con la utilización de las canciones como herramienta didáctica para trabajar en el aula la igualdad y la violencia de género. Las canciones recogidas van desde el año 1963 hasta la actualidad y muestran en la mayoría las preferencias musicales (en lenguas oficiales habladas en territorio español) que tienen las y los jóvenes respecto a los géneros musicales.

Dirigido a: Docentes de todas las etapas educativas.

32 SESIONES (de una hora) PARA TRABAJAR VALORES EN EL AULA

Sesiones con con cuatro o cinco dinámicas cada una, destinadas a trabajar valores en la hora de Tutoría o en la asignatura Educación para la Ciudadanía. Están cronológicamente ordenadas para que los valores se vayan asentando de forma lógica. Es evidente que no podemos cooperar si antes no hemos mejorado la comunicación o no podremos estimar positivamente a las personas que nos rodean si no somos capaces de sentir primero autoestima o que conocerse y conocer a otras personas supone algo más que compartir pupitre durante todo un curso. etc..

http://educarueca.org/spip.php?article460

‘La historia de Pepe y Pepa’ sirve para detectar la violencia machista entre adolescentes

‘La historia de Pepe y Pepa’. La socióloga Carmen Ruiz Repullo nos cuenta en un vídeo como se va subiendo la escalera hacia la violencia machista entre adolescentes como producto de comportarmientos propios del amor romántico.


https://verne.elpais.com/verne/2017/11/27/articulo/1511783569_920432.html …

La historia de Pepe y Pepa

Carmen Ruiz

escalera violencia amor romántico

escalera violencia amor romántico

Pepa y Pepe son una pareja de dieciséis años que lleva dos semanas saliendo. Se han conocido a través de un grupo de whatsapp de amistades comunes. Tanto ella como él están estudiando y por ahora se ven los fines de semana pero mantienen contacto por el móvil. Pepe le manda cada vez más whatsapp a Pepa, pero estos mensajes son cada vez menos amorosos y más controladores: «¿dónde estás?, ¿qué haces?, ¿con quién estás?, ¿a qué hora nos vemos?». Una amiga de Pepa le dice que Pepe está muy pesado pero Pepa piensa que es porque la quiere y está muy pendiente de ella. Un día Pepe se enfada con Pepa porque dice que no le contesta los whatsapp en el momento estando ella en línea, le dice que él sí que está pendiente de ella pero que ella no, que si es porque está hablando con otros chicos o es porque ya no lo quiere. Pepa le dice que eso es mentira y que ella lo quiere mucho, así que desde ese momento no tarda en contestarle a sus mensajes para demostrarle su amor.

Otro día estando en el parque Pepe le dice que le preste un momento su móvil para ver una cosa en instagram. Cuando está mirando el móvil le llega a Pepa un whatsapp de un grupo de amistades del instituto y es un chico. Pepe se molesta y comienza a invadirla a preguntas sobre el chico y sobre su amor hacia él. Pepa le dice que ella lo quiere y no está tonteando con nadie, Pepe no la cree mucho y le dice que si es así que se borre de ese grupo de whatsapp y de otros donde estén chicos. Pepa para demostrarle que no le es infiel acepta y se borra de estos grupos. Como cada día se ven más, Pepe conoce más aspectos de Pepa, aunque aún no le ha dado sus contraseñas de las redes sociales y él desconfía de ella. Una tarde le dice que se las de pero Pepa se niega, él le dice que eso es porque le oculta algo y está hablando con chicos. Pepa para demostrarle que no le engaña le dice: «tómalas para que veas que no te oculto nada». Pepe en su casa entra con la contraseña de Pepa en sus perfiles sociales y comienza a analizar sus movimientos. Ve que Pepa tiene fotos con amigos que a él no le gustan y que sigue en las redes sociales a muchos chicos, así que comienza a quitar fotos y amistades a Pepa. Ella en un primer momento se enfada pero él le dice que si sigue a estos chicos es porque quiere algo con ellos, así que de nuevo para demostrarle su amor acepta la imposición de Pepe.

A la semana siguiente es el cumpleaños de Pepa y se va de cena con Pepe. Ese día se pone un vestido corto que le han regalado, pero Pepe al verla le dice que la van a mirar todos los chicos y que a él eso no le gusta, que si se lo ha puesto para provocar. Pepa le dice que no, pero él se tira toda la noche enfadado y distante con ella. Esa misma semana cuando quedan después del instituto Pepa lleva puestas unas mallas negras y él le comenta que se le marca todo y que se nota lo que lleva debajo, que no le gusta que se las ponga, así que ella deja de ponerse las mallas.

Un sábado, Pepa sale a comprarse ropa con su familia. Pepe le dice que estando con él no se ponga pantalones cortos de los que se ve el cachete del culo, ella dice que están de moda y le gustan, pero él insiste en que no se los compre. Cuando llega la tarde Pepe le pide que se haga una foto con lo que se va a poner para verla, para comprobar si al final se ha comprado el pantalón corto. Ella le manda una foto con un vaquero y él le dice que le encanta, así que Pepa se lo pone para quedar con él. A partir de este momento Pepe comienza a prohibir a Pepa determinadas prendas de ropa, pero ella piensa que es porque la quiere mucho y no quiere que ningún chico la mire. Y sube el PRIMER ESCALÓN de control.

Un viernes Pepe le manda un whatsapp a Pepa después de comer para preguntarle qué van a hacer el fin de semana. Pepa le dice que sus amigas han quedado sobre las ocho de la tarde para tomar algo. Pepe le dice que a él no le apetece mucho el plan, además hay una amiga suya, Paula, que no lo mira bien y él se siente incómodo. Piensa que Paula le mete ideas en la cabeza a Pepa para que no siga con él. Pepa insiste en quedar con su gente pero Pepe le pide insistentemente quedar los dos solos y así conocerse mejor. Además, a Pepe no le gusta mucho que Pepa vaya sola con sus amigas ya que éstas no tienen pareja y según él, tontean con todos los chicos y eso no le gusta. Pepa después de mucha insistencia acepta y manda un whatsapp al grupo de amistades para decirles que hoy no sale con ellas, que se va con Pepe. La pareja cada vez está más aislada y Pepa lleva tiempo sin quedar con sus amistades, sólo queda con Pepe y va dos días a la semana a inglés, los martes y los jueves.

Un martes él la llama a las 16.30 para decirle qué está haciendo y ella le dice que preparando la mochila para ir a inglés. Pepe le dice que está aburrido y que no sabe qué hacer, ella le dice que si quiere la puede acompañar a inglés y así entretenerse un rato, él acepta y se va para su casa. Van caminando para la academia de inglés y cuando llegan Pepe le dice que quiere hablar con ella, le comenta que él está muy enamorado y que no quiere sufrir, que ve que ella está menos y que no está poniendo en la relación lo mismo que él. Pepa le comenta que ella está muy enamorada y que no sabe a qué vienen sus dudas, que ella se lo demuestra día a día. Pepe insiste y Pepa sigue convenciéndolo de su amor. Cuando mira la hora ya es tarde por lo que decide faltar ese día a inglés. Pepe se aburre todos los martes y jueves por lo que acompaña a Pepa a inglés para verla un rato. Un jueves le dice que se ha peleado con su mejor amigo y que no le deje solo, que no entre a inglés, así que Pepa se queda con él. A las dos semanas le vuelve a comentar que quiere comprarse una chaqueta y no quiere ir sólo y que si puede ir con él, así que de nuevo falta otro día a inglés. Las faltas continuas de ella a la academia hacen que suspenda el examen del trimestre, Pepa está agobiada porque cree que no va a poder sacar el título, así que se borra de inglés y queda todos los martes y jueves con Pepe. Así Pepa sube el SEGUNDO ESCALÓN, aislándose de sus amistades y de sus hobbies.

Este año es el viaje fin de curso de Pepa y se van a Italia de crucero todas las clases de 1º de Bachillerato. En el instituto ya comienzan los preparativos y le dicen a Pepa que si cuentan con ella. Esa tarde Pepa se lo comenta a él pensando que no le importaría, pero Pepe le dice: «Tú verás lo que haces». Pepa no entiende bien la respuesta pero sabe que ir al viaje le va a traer consecuencias negativas para la relación, así que decide no ir y poner excusas a sus amistades tales como: «Italia está muy lejos», «en los cruceros me mareo», «me pilla muy mal la fecha»… Pepe consigue que todo su ocio sea él. Los enfados de Pepe hacia ella cada vez son más comunes, Pepa intenta hacerle ver que no se comporta bien con ella, pero él le echa la culpa de todo lo que le pasa y Pepa sube el TERCER ESCALÓN.

Pepa y Pepe ya llevan cuatro meses de relación y él desde hace tiempo le pide a ella practicar relaciones sexuales. Pepa siempre ha tenido mucho miedo a un embarazo, así que le pedía a él posponer este tema. Aunque ya han realizado algunas prácticas sexuales, Pepe está cansado de lo mismo y quiere hacer más cosas. Un sábado le dice que sus padres se han ido y que si le apetece ver una película en su casa, ella le dice que vale y se ven allí por la tarde. Cuando están en el sofá Pepe comienza a tocar a Pepa y ella le dice que pare, él para un poco pero al rato comienza de nuevo. A ella le incomoda la situación y le para todo el tiempo hasta que Pepe acaba enfadándose y se levanta del sofá muy enojado. Pepa va detrás y le dice que no se enfade, él le dice que ya hace mucho que están y que si lo quisiera se lo demostraría. Ella se siente acorralada y no sabe qué hacer, no está segura pero para contentar a Pepe acepta mantener relaciones sexuales, subiendo el CUARTO ESCALÓN.

A finales de verano Pepa y Pepe van paseando por su ciudad y escuchan una voz de las ami gas de ella que están tomando algo en una cafetería. Pepa se va para allá corriendo porque hace mucho que no las veía, así que comienza a saludarlas de forma muy efusiva. Cuando termina ve que él no se ha acercado ni para saludar, así que le dice a sus amigas que se tiene que ir y que ya se verán otro día. Cuando se reúne de nuevo con él, Pepe le dice que se comporta como una tonta, que parece una gilipollas cuando está con sus amigas y que no lasoporta en esa actitud. Pepa se siente mal, no vuelve a saludar de la misma manera a sus amistades y sube el QUINTO ESCALÓN.

Pepe cada vez que está con Pepa se enfada o se pelea por algo que ella hace o dice y que a él no le gusta. Un día Pepa, cansada de sus enfados le dice que ya no puede más y que tienen que hablar. Pepe se pone muy alterado y comienza a pegar patadas a un banco del parque. Ella se asusta e intenta calmarlo pero Pepe comienza a insultarla de nuevo y se va para su casa. A la semana siguiente Pepa se acerca a casa de Pepe para ver como está, no le ha contestado a los whatsapp y está preocupada. Cuando llega él está solo en casa y comienzan a hablar de lo ocurrido la semana anterior. Pepa vuelve a decirle que tiene que cambiar, que hay cosas que le hacen daño. En ese momento suena el móvil de Pepa y es un amigo suyo para decirle una cosa de clase. Pepe de nuevo se pone muy alterado y coge el móvil de Pepa y lo estrella en la habitación rompiéndolo. Pepa se va corriendo y asustada diciéndole que la relación se ha terminado. Pepe intenta ponerse en contacto con ella pero como no tiene móvil no puede, así que le compra al día siguiente un teléfono nuevo y va a buscarla para convencerla de que siga con él. Pepa está muy dolida pero él le dice que va a cambiar, que tiene otros problemas en casa y está muy alterado. Ella le da otra oportunidad subiendo el SEXTO ESCALÓN.

Tras una semana de tranquilidad, Pepa le comenta a Pepe que el sábado es el cumpleaños de Raquel y le gustaría mucho ir con todas sus amigas. Pepa sabe que a Pepe no le gustan mucho sus amistades pero insiste para ir al cumpleaños. Pepe le dice que no, que no quiere que vaya, que sus amigas lo que quieren es que deje la relación. Pepa lo intenta convencer y le dice que ella va a ir, que hace tiempo que no está con sus amigas. Pepe se enfada mu cho y comienza a insultarla, Pepa le dice que ya no aguanta más y se va.

Cuando llega a laesquina ve que él la está persiguiendo y comienza a correr. Pepe la alcanza y cuando ella se quiere ir de su lado le agarra fuertemente del brazo, Pepa insiste en irse y Pepe para evitarlo le agarra del pelo y le dice que se espere. Pepa le dice que qué está haciendo. Él la suelta y le dice que no puede más, que la quiere mucho y que no puede estar sin ella. Pepa se pone a llorar y comienzan a hablar hasta que Pepe de nuevo la convence para no dejarlo y ella sube el SÉPTIMO ESCALÓN.

Pepa sabe que la relación con Pepe no va bien pero no sabe qué hacer, está confundida y decide contarle a una amiga lo que le ocurre. La amiga le dice que debe dejar la relación, que él no la trata bien y que no puede seguir así. Por la tarde habla con Pepe y le dice que quiere un tiempo, que está agobiada y necesita pensar si quiere seguir con la relación o no. Él comienza a ver peligrar su historia y le dice que no puede estar sin ella, que si lo deja se va a matar, que ella es la única que lo entiende. Al siguiente día por la tarde están en un banco y Pepa saca de nuevo el tema, él se pone a pegarse contra el banco en la cabeza y le dice que él no va a superar eso, que se quita la vida y que por favor, que no lo deje que va a cambiar, haciendo subir a Pepa el OCTAVO ESCALÓN.

Después de una semana en la que no han tenido peleas, Pepe le propone a Pepa pasar el sábado por la noche en su casa. La familia de Pepe está de viaje y se queda solo. A Pepa le parece bien, así que comienzan a hacer planes para el fin de semana. Cuando están en la casa solos, el sábado por la tarde, Pepe y Pepa comienzan a besarse y a mantener relaciones sexuales. En un momento de la relación, Pepe le dice a ella que se dé la vuelta que a él le gusta otra postura, Pepa lo hace pero le duele mucho, no está tranquila y le dice que pare que eso no le gusta. Él sigue y Pepa comienza a llorar diciendo que no siga que le duele. Cuando Pepe termina lo que desea, ella le dice llorando que no le ha gustado, que ha sido muy brusco y que no lo haga más. Pepe no dice nada y hace subir a ella el NOVENO ESCALÓN.

Desde ese día, la situación cada vez es más insoportable para Pepa, llora a cada instante en su cuarto para que no la vean, evade a sus amistades para que no le pregunten y la presionen para dejarlo, pero ya no puede más. Por la tarde le dice a Pepe que definitivamente quiere dejar la relación, que está harta y que la deje en paz. Pepe que ve que ella lo dice en serio se enfada mucho y la agarra fuertemente del pelo, Pepa le dice que la suelte y se va corriendo pero él va detrás de ella y la coge del cuello. Pepa nunca ha visto a Pepe tan alterado y siente mucho miedo de que le haga daño, él comienza a agredirla y la golpea fuertemente en la espalda, así que se coloca en el DÉCIMO ESCALÓN.

Publicado originalmente en Voces tras los datos, una mirada cualitativa a la violencia de género en adolescentes, publicado por el Instituto de la Mujer de Andalucía.

Fuente original: https://verne.elpais.com/verne/

Material didáctico para el fomento de la lectura crítica en secundaria y bachillerato

POR QUÉ ESTA APUESTA POR LA LECTURA CRÍTICA DE LA PALABRA Y EL MUNDO

Quienes estamos a pie de aula hace años que observamos con inquietud los efectos de dos fenómenos de alcance global e inevitablemente conectados entre sí: de un lado, las evaluaciones internacionales auspiciadas por la OCDE -las pruebas PISA- y el modo en que están condicionando las políticas educativas de medio mundo. De otro, la sustitución de los viejos libros de texto -en España tan ligados a la Iglesia o a grandes corporaciones editoriales y mediáticas- por entornos digitales que, lejos de abrirse a una pluralidad de voces y contribuir al empoderamiento de los docentes, parecen … para seguir leyendo en la fuente original: Leer la Palabra y el Mundo

La soledad y la desolación

La soledad y la desolación, por Marcela Lagarde

Nos han enseñado a tener miedo a la libertad; miedo a tomar decisiones, miedo a la soledad. El miedo a la soledad es un gran impedimento en la construcción de la autonomía, porque desde muy pequeñas y toda la vida se nos ha formado en el sentimiento de orfandad; porque se nos ha hecho profundamente dependientes de los demás y se nos ha hecho sentir que la soledad es negativa, alrededor de la cual hay toda clase de mitos. Esta construcción se refuerza con expresiones como las siguientes “¿Te vas a quedar solita?”, “¿Por qué tan solitas muchachas?”, hasta cuando vamos muchas mujeres juntas.

La construcción de la relación entre los géneros tiene muchas implicaciones y una de ellas es que las mujeres no estamos hechas para estar solas de los hombres, sino que el sosiego de las mujeres depende de la presencia de los hombres, aún cuando sea como recuerdo.

Esa capacidad construida en las mujeres de crearnos fetiches, guardando recuerdos materiales de los hombres para no sentirnos solas, es parte de lo que tiene que desmontarse. Una clave para hacer este proceso es diferenciar entre soledad y desolación. Estar desoladas es el resultado de sentir una pérdida irreparable. Y en el caso de muchas mujeres, la desolación sobreviene cada vez que nos quedamos solas, cuando alguien no llegó, o cuando llegó más tarde. Podemos sentir la desolación a cada instante.

Otro componente de la desolación y que es parte de la cultura de género de las mujeres es la educación fantástica para la esperanza. A la desolación la acompaña la esperanza: la esperanza de encontrar a alguien que nos quite el sentimiento de desolación.

La soledad puede definirse como el tiempo, el espacio, el estado donde no hay otros que actúan como intermediarios con nosotras mismas. La soledad es un espacio necesario para ejercer los derechos autónomos de la persona y para tener experiencias en las que no participan de manera directa otras personas.

Para enfrentar el miedo a la soledad tenemos que reparar la desolación en las mujeres y la única reparación posible es poner nuestro yo en el centro y convertir la soledad en un estado de bienestar de la persona.

Para construir la autonomía necesitamos soledad y requerimos eliminar en la práctica concreta, los múltiples mecanismos que tenemos las mujeres para no estar solas.
Demanda mucha disciplina no salir corriendo a ver a la amiga en el momento que nos quedamos solas. La necesidad de contacto personal en estado de dependencia vital es una necesidad de apego. En el caso de las mujeres, para establecer una conexión de fusión con los otros, necesitamos entrar en contacto real, material, simbólico, visual, auditivo o de cualquier otro tipo.

La autonomía pasa por cortar esos cordones umbilicales y para lograrlo se requiere desarrollar la disciplina de no levantar el teléfono cuando se tiene angustia, miedo o una gran alegría porque no se sabe qué hacer con esos sentimientos, porque nos han enseñado que vivir la alegría es contársela a alguien, antes que gozarla. Para las mujeres, el placer existe sólo cuando es compartido porque el yo no legitima la experiencia; porque el yo no existe.

Es por todo esto que necesitamos hacer un conjunto de cambios prácticos en la vida cotidiana. Construimos autonomía cuando dejamos de mantener vínculos de fusión con los otros; cuando la soledad es ese espacio donde pueden pasarnos cosas tan interesantes que nos ponen a pensar. Pensar en soledad es una actividad intelectual distinta que pensar frente a otros.

Uno de los procesos más interesantes del pensamiento es hacer conexiones; conectar lo fragmentario y esto no es posible hacerlo si no es en soledad.

Otra cosa que se hace en soledad y que funda la modernidad, es dudar. Cuando pensamos frente a los otros el pensamiento está comprometido con la defensa de nuestras ideas, cuando lo hacemos en soledad, podemos dudar.

Si no dudamos no podemos ser autónomas porque lo que tenemos es pensamiento dogmático. Para ser autónomas necesitamos desarrollar pensamiento crítico, abierto, flexible, en movimiento, que no aspira a construir verdades y esto significa hacer una revolución intelectual en las mujeres.

No hay autonomía sin revolucionar la manera de pensar y el contenido de los pensamientos. Si nos quedamos solas únicamente para pensar en los otros, haremos lo que sabemos hacer muy bien: evocar, rememorar, entrar en estados de nostalgia. El gran cineasta soviético Andrei Tarkovski, en su película “Nostalgia” habla del dolor de lo perdido, de lo pasado, aquello que ya no se tiene.

Las mujeres somos expertas en nostalgia y como parte de la cultura romántica se vuelve un atributo del género de las mujeres.

El recordar es una experiencia de la vida, el problema es cuando en soledad usamos ese espacio para traer a los otros a nuestro presente, a nuestro centro, nostálgicamente. Se trata entonces de hacer de la soledad un espacio de desarrollo del pensamiento propio, de la afectividad, del erotismo y sexualidad propias.

En la subjetividad de las mujeres, la omnipotencia, la impotencia y el miedo actúan como diques que impiden desarrollar la autonomía, subjetiva y prácticamente.
La autonomía requiere convertir la soledad en un estado placentero, de goce, de creatividad, con posibilidad de pensamiento, de duda, de meditación, de reflexión. Se trata de hacer de la soledad un espacio donde es posible romper el diálogo subjetivo interior con los otros y en el que realizamos fantasías de autonomía, de protagonismo pero de una gran dependencia y donde se dice todo lo que no se hace en la realidad, porque es un diálogo discursivo.

Necesitamos romper ese diálogo interior porque se vuelve sustitutivo de la acción ; porque es una fuga donde no hay realización vicaria de la persona porque lo que hace en la fantasía no lo hace en la práctica, y la persona queda contenta pensando que ya resolvió todo, pero no tiene los recursos reales, ni los desarrolla para salir de la vida subjetiva intrapsíquica al mundo de las relaciones sociales, que es donde se vive la autonomía.

Tenemos que deshacer el monólogo interior. Tenemos que dejar de funcionar con fantasías del tipo: “le digo, me dice, le hago”. Se trata más bien de pensar “aquí estoy, qué pienso, qué quiero, hacia dónde, cómo, cuándo y por qué” que son preguntas vitales de la existencia.

La soledad es un recurso metodológico imprescindible para construir la autonomía. Sin soledad no sólo nos quedaremos en la precocidad sino que no desarrollamos las habilidades del yo. La soledad puede ser vivida como metodología, como proceso de vida. Tener momentos temporales de soledad en la vida cotidiana, momentos de aislamiento en relación con otras personas es fundamental. y se requiere disciplina para aislarse sistemáticamente en un proceso de búsqueda del estado de soledad.
Mirada como un estado del ser –la soledad ontológica– la soledad es un hecho presente en nuestra vida desde que nacemos. En el hecho de nacer hay un proceso de autonomía que al mismo tiempo, de inmediato se constituye en un proceso de dependencia. Es posible comprender entonces, que la construcción de género en la mujeres anula algo que al nacer es parte del proceso de vivir.

Al crecer en dependencia, por ese proceso de orfandad que se construye en las mujeres, se nos crea una necesidad irremediable de apego a los otros.
El trato social en la vida cotidiana de las mujeres está construido para impedir la soledad. El trato que ideológicamente se da a la soledad y la construcción de género anulan la experiencia positiva de la soledad como parte de la experiencia humana de las mujeres. Convertirnos en sujetas significa asumir que de veras estamos solas: solas en la vida, solas en la existencia. Y asumir esto significa dejar de exigir a los demás que sean nuestros acompañantes en la existencia; dejar de conminar a los demás para que estén y vivan con nosotras.

Una demanda típicamente femenina es que nos “acompañen” pero es un pedido de acompañamiento de alguien que es débil, infantil, carenciada, incapaz de asumir su soledad. En la construcción de la autonomía se trata de reconocer que estamos solas y de construir la separación y distancia entre el yo y los otros.


https://www.facebook.com/MarcelaLagarde

Mirada de Género sobre la Crisis: hacia una economía feminista

Hace pocos días me llegaba de manos de una grandísima compañera de los derroteros ciberfeministas, Heroína de lo Periférico, esta conferencia online de Amaia Pérez Orozco, economista y experta en economía feminista o con perspectiva de género, esa que por desgracia no se aplica en todas las disciplinas del saber pero que cada día, gracias a la labor de numerosxs activistas, avanza un paso más para convertirse en un modelo de análisis que no puede faltar en casi ningún estudio serio y actual.

En este vídeo que enlazamos más abajo compartimos, Amaia nos habla de las alternativas a la crisis desde una pespectiva feminista, cuál es la mirada feminista sobre la crisis y, por último vertebra su discurso en dos vertientes diferentes: Hacia dónde va la lucha social por la mejora del sistema, o, siguiendo sus palabras “cuál es la vida que merece ser vivida” y cómo gestionar la organización de ese nuevo modelo de lucha social que ya no quiere luchar por el crecimiento, el desarrollo o la proyección económica internacional.

Ante su apabullante claridad y la brillantez de su discurso, como comprenderéis, no tengo más remedio que dejaros su testimonio, más un interesatísimo artículo en PDF que podéis descargar aquí para que la conozcáis un poco más: Amaia Pérez Orozco, “¿Hacia una Economía Feminista de la Sospecha?” y, finalmente, dejar a vuestras mentes abandonadas a la reflexión, a la rebeldía que Amaia nos propone y la reinvención de un nuevo modelo de gestión ciudadana y de construcción de alternativas sociales desde un prisma feminista.

Salud,

Y viva la Lucha de las Mujeres.

Vídeo -parte 1

http://www.youtube.com/watch?v=Cf1YZnMv4i8&feature=relmfu

Vídeo -parte 2

http://www.youtube.com/watch?v=kiX7Y__rhTs&feature=relmfu

Fuente original de la introducción:

http://colectivofeministasenmovimiento.wordpress.com/2012/04/09/mirada-de-genero-sobre-la-crisis-hacia-una-economia-feminista/#comments

P.D. Compartid, si os gusta lo que encontráis. Que compartir es bueno, y bonito, y así, nos enteramos todas.

Otros artículos sobre el tema:

Greek crisis hits women especially hard in The guardian

8 de marzo ¿para qué?

“Para qué un día dedicado a la mujer trabajadora, a los derechos de la mujer, en pleno siglo XXI”.

El día de la violencia machista, allá por noviembre, decíamos que ese tema era una consecuencia, hoy sigue siendo necesario denunciar las causas que originan aquella y otras consecuencias para las mujeres:

Venta de mujer como mercancía, objetivo civil en las guerras, merma en los sueldos, doble o triple jornada laboral, silencios obligados por miedo a la consecuencia violenta, pérdida de trabajos para evitar la baja maternal, rotura de sueños por hacerles cargo de realidades familiares complicadas, vuelta a la obligatoria exhibición del cuerpo con más fuerza que nunca y un largo etc., muchas veces callado o visto como algo natural.

“Para qué un día dedicado a la mujer trabajadora, a los derechos de la mujer en pleno siglo XXI”,

A eso tendríamos que avanzar, hacia el logro de que el 8 de marzo fuera poco más que una conmemoración histórica, sin sentido como lucha, porque ya la desigualdad hubiera dejado paso al derecho universal y la justicia.

Ese día la mujer podría realizar sus sueños, sin ser silenciada, ni discriminada, sin más barreras que las que la vida en igualdad impusiera.

Ese día, el hombre sería también más libre: de modelos violentos que le obligan, de tener que demostrar no se sabe qué, de poder hablar y relacionarse de tú a tú, de olvidarse de aristas y lograr “redondeces”, de compartir más y competir menos. Como dice Benedetti hablando de otros temas, “…Después de todo hay hombres que no fui y sin embargo quise ser…”

Mientras tanto, hay muchos “para qué el día 8…” que esconden a hombres que friegan poco y mujeres que se conforman demasiado, a muchos hombres y mujeres encerrados en su concha particular.

Mientras tanto, habrá que llegar a las causas, denunciarlas y cambiarlas.

Mientras tanto, habrá que avanzar en el “quise ser” para ella y para él, romper esas conchas que encierran.

Lo educativo no debe callarse en ese “mientras tanto”.

Fuente original: http://www.concejoeducativo.org

Sección: Para la hora del café. Es responsable y coordina: MAAS


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Si los «Para qué» te han despertado el interés y quieres organizar alguna actividad en tu aula aquí va una propuesta de taller con varias actividades:

http://educarueca.org/spip.php?article644

De izquierdistas machistas y féminas modernas

Madrid, 24 feb. 12. Pikara Magacine/AmecoPress. A aquellas que crecimos en condiciones materiales parejas a las del “primer sexo” (acceso a los estudios superiores, ruptura significativa con los roles de género, aparente disfrute de las oportunidades de diversión, horarios, disposición de nuestro cuerpo y mente libre de prejuicios moralistas) nos sucede que, si bien somos capaces de identificar violencias machistas que gracias al trabajo de los movimientos feministas han sido visibilizadas y han logrado incluso tener cierta incidencia en el entramado sociopolítico e institucional, difícilmente tomamos consciencia de lo intrínseca que la animadversión hacia las mujeres es al hombre, y menos aún cuándo se trata de “compañeros”.

La librera Elena Lasheras, de la Librería Mujeres de Madrid decía en una entrevista: “Hemos pasado de ser feas, machorras e inútiles a demostrar que sabemos, que escribimos, que estudiamos y que somos absolutamente necesarias para que el mundo avance y no de cualquier manera, sino a la manera de las mujeres” (periodismohumano.com). Sin embargo, la triste (y manipulada) frase “Ten cerca a tus amigos, y más aún a tus enemigas” objetable quizás para las amigas del positivismo atropológico, describe a mi juicio la realidad inconsciente de ciertos hombres que se autodefinen “de izquierdas”.

Cuando hablamos de relaciones de género, hablamos de relaciones de poder, por lo tanto, y retomando las palabras de Focault : “Es preciso comprender cómo las grandes estrategias de poder se incrustan, hallan sus condiciones de ejercicio en microrrelaciones de poder…Designar estas microrrelaciones, denunciarlas, decir quién ha hecho qué, es una primera transformación del poder. Para que una cierta relación de fuerzas pueda no solo mantenerse, sino acentuarse, estabilizarse, extenderse, es necesario realizar maniobras.” (Diálogos con M. Focault, 1977 Rev. Ornicar). En ello estamos.

El mundo laboral es un laboratorio bien equipado a la hora de estudiar estas conductas: las mujeres podemos ser trabajadoras técnicas deseables: cuidadosas, puntuales, detallistas, afables, eficientes. Sin embargo cuesta reconocer que además de todo eso, podemos pensar con una clarividencia excepcional. Me refiero a la “manera de hacer” de pensar, de tomar decisiones en el ámbito estratégico y político general. Cuesta mucho obtener el reconocimiento, incluso entre compañeros, de que somos animales sociales y políticos aún fuera del movimiento feminista. ¿Cuántas veces sucede que estas habilidades quedan sin desarrollar, relegadas, acalladas, debido a la negativa incidencia que ejercen el entorno y las condiciones laborales así cómo la interiorización de los roles tradicionales de género? Los hombres, incluso aquellos que se tienen por feministos, se sienten amenazados cuándo su trabajo es cuestionado por una mujer. He aquí el tipo de situación en el que se revela la verdadera naturaleza de la persona y del entorno sociolaboral.

Al hombre se le educa, incluso se le presuponen y se le da la oportunidad de desarrollar habilidades de tipo estratégico y de liderazgo. Y este es un punto de partida en la construcción de roles que imprime la asimetría que se irá gestando progresivamente avance la carrera profesional y la incursión en lo social de la persona.

En una situación en la que se toma la iniciativa partiendo de la ingenuidad que otorga la inexperiencia, ésta no es recibida de igual manera que si la misma proviniese de una mujer o de un hombre: en el caso de éste último, esta actitud es vista con naturalidad, incluso puede llegar a generar satisfacción y despertar la duda en los planteamientos iniciales. Cuándo se trata de una mujer, puede suceder que el atrevimiento genere un precedente peligroso, que se la tache de querer llamar la atención, e incluso, de “trepa”.

Sentimientos, emociones y comportamientos que pueden ser achacables a ambos sexos, cómo pueden ser el orgullo, necesidad de aceptación (propia y externa), envidia, inseguridad y sus derivados, la incapacidad de perdonar debilidades o errores, se exponen con mayor irreverencia y seguridad cuando la persona que se tiene delante es una mujer: los hombres en general se sienten más seguros a la hora de pasar por encima y dejar que estas cualidades y conductas se desarrollen e infelizmente, se justifiquen. Y es que, está de moda ser feministo, y algunos hasta se lo creen a pies juntillas, ignorantes de las sutilezas con que la postmodernidad reviste la pretensión de dominación del hombre sobre la mujer en sus expresiones más soterradas.

Pero, ¿y nosotras? Basta de discursos políticamente correctos. Yo acuso a las compañeras que con nuestra conducta entorpecemos el camino hacia la normalización y participación social en condiciones paritarias: sucede qué, al igual que en el caso expuesto anteriormente, las féminas modernas, abanderadas con los sloganes oficiales de igualdad, dejan al descubierto su verdadera naturaleza en su comportamiento diario.

Resultante de la acción sin reflexión, de la comodidad y confort que proporciona dejarse amparar por el estereotipo de mujer (en contraposición a lo agotador de la doble militancia, la lucha contra los clichés sociales y roles preestablecidos) este tipo de actitudes y féminas se autoengañan y engañan respecto a lo que el feminismo debe proyectar para la consecución de su objetivo político.

Tal y como expresara una de nuestras grandes clásicas, Simone de Beauvoir, realmente este estereotipo de mujer “No se reivindica como sujeto, porque carece de medios para hacerlo, porque vive el vínculo necesario que la ata al hombre sin plantearse una reciprocidad y porque a menudo se complace en su alteridad”. Es aquella trabajadora técnica sufrida e hipócrita, falta de análisis y criterio propio (o más bien del ejercicio de éstos), que antepone su estabilidad personal y laboral a la confrontación de las ideas y que es en definitiva, cobarde.

En palabras de Ana de Miguel Álvarez, “el feminismo es una teoría, es una militancia social y política y es una práctica cotidiana, una forma de entender y vivir la vida” (‘Feminismo y juventud en las sociedades formalmente igualitarias’, Revista de Estudios de Juventud, nº 83, 2008). Por lo tanto no es y no debe ser un mero slogan, un complemento de moda en nuestra militancia, o una cita más en nuestra agenda.

FUENTE ORIGINAL: http://amecopress.net/spip.php?article8815


Nuestra propuesta de taller para el 3 de marzo:

http://educarueca.org/spip.php?article644&var_recherche=taller%208%20de%20marzo

Libro: La desgracia de ser mujer

Regás pide que ser mujer deje de ser una desgracia

Reclama solidaridad para que la realidad cambie hacia la igualdad. Afirma que contar con una carrera no implica abandonar a los hijos

La desgracia de ser mujer es el título del último libro de Rosa Regás, una realidad para cerca del 85% de las mujeres en el mundo, víctimas del machismo imperante y hacia las que nuestra «privilegiada» sociedad se muestra «insolidaria», en palabras de la autora. No hay que viajar mucho en el espacio ni en el tiempo para detectar machismo en nuestra sociedad, y Regás reconoce, en una entrevista con Efe que, «despacio» avanzamos por la senda de la igualdad sexual, porque «ni las instituciones ni el gobierno han hecho tanto como cabría esperar». «Faltan recursos que hagan cumplir las leyes aprobadas en los últimos ocho años en materia de igualdad y, también, mucha educación» comenta y, por eso, cree que «pasará mucho tiempo» hasta que «el machismo se borre de nuestra alma y nuestra piel».

La escritora cuenta en este libro su decisión de matricularse en Filosofía a los 23 años, cuando ya estaba casada y era madre de dos hijos, algo que no estaba bien visto ni por los hombres, ni por las mujeres. «La historia no ha cambiado tanto, todavía hay mujeres para las que lo más importante es celebrar su boda y tener una familia y renuncian a la libertad económica y a desarrollar una carrera profesional», señala. Tampoco ha cambiado la idea del amor romántico. «Las historias de amor de ahora son las mismas que me contaban a mí en los años 40 y 50, el cuento en el que la princesa renuncia a todo por su marido y sus hijos» y, por eso, la autora cree que persisten los remordimientos. «Temen no estar a la altura en su papel de madre o esposa y creen que han de renunciar a su vida por la familia, cuando la renuncia debería estar sancionada por ley», dice medio en broma. Así, afirma: «No creo que ningún hijo quiera que su madre renuncie a su vida, ni que tener una carrera implique abandonar a los hijos. Yo no abandoné a los míos», dice orgullosa.

FUENTE ORIGINAL: http://www.diariocordoba.com/noticias/cultura/regas-pide-que-ser-mujer-deje-de-ser-una-desgracia_683757.html

Más información:

http://www.europapress.es/cultura/libros-00132/noticia-rosa-regas-todas-mujeres-sufrido-alguna-vejacion-todo-si-tienen-cargo-publico-20111215165828.html

http://www.lavanguardia.com/cultura/20111215/54240230868/rosa-regas-mujeres-han-sufrido-vejacion.html