Película – KRÁMPACK

Esta película de Cesc Gay nos traslada a un verano en la costa y a las relaciones y peripecias de Dani y Nico, compañeros de instituto, durante ese verano.

Dani y Nico viven, sienten y descubren muchas cosas, entre ellas, las relaciones sexuales. Relaciones sexuales entre hombres y mujeres y entre hombres. En fin, relaciones sexuales entre personas. Y esa es una de las mayores perlas de la cinta, enfocar la temática de la homosexualidad desde esta óptica absolutamente natural y sensata.

Esta película es una película sobre la adolescencia ante la amistad, el amor, la sexualidad… Es una película profunda, emocionante y bonita pero además exhala frescura, calor, alegría y esas ganas, muchas ganas de vivir y descubrir que tienen muchos y muchas adolescentes.

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Así opinaron en su página (que os recomendamos encarecidamente) jóvenes del TEB – Casalnet 2005. Un muy interesante proyecto de página con gente joven en el barrio del Raval en Barcelona. ¡¡¡Enhorabuena por vuestro trabajo!!!

El pasado lunes vimos la película krampack y alguna gente le gusto y otros no.

Sinopsis: Este verano será diferente para
Dani. Su familia se ha ido y él aprovecha la casa de la playa para pasar unos
días con su mejor amigo. A pesar de la vigilancia de la asistenta, y de la
profesora particular, los dos adolescentes se meterán de lleno en el cálido
ambiente estival.

http://bloc.ravalnet.org/joves/

http://php.ravalnet.org/ravalnet/

-I’m American. -Me, too.

Autor: Ricardo Baeza-Yates

«I am American», dijo. «Me too», repliqué,
mientras el fruncía las cejas en un gesto de sorpresa.

Hace tiempo que le tenía ganas a este tema, pero lo posponía por no ser urgente. Sin embargo cada día se hacía más necesario, y parte de él debe estar en inglés. Defendamos lo nuestro, nuestra cultura, nuestro idioma. Esto no implica promover el nacionalismo, sólo expresarnos como corresponde, en particular en informática.
Un Poco de Castellano

¿Cuántas veces escuchamos hablar de los americanos refiriéndose en realidad a los estadounidenses? (el gentilicio correcto). Es cierto que el nombre oficial de México es Estados Unidos Mexicanos pero el gentilicio es mexicanos. ¿Acaso nosotros no somos americanos?. Esta influencia no sólo se observa en reducir América a Estados Unidos, sino también en traducciones incorrectas (ver ejemplos adjuntos), en comida rápida (que no sería problema si fuera buena), de cine y televisión con violencia (divinizando el portar armas o la pena de muerte, pero sin sexo, aunque esto sí sea algo natural y cotidiano), de música diabólica, etcétera.

Sin menospreciar todo lo bueno de la cultura estadounidense, su avallasadora invasión económica viene de la mano de una forma Ptolomeica de ver el mundo. Medios de comunicación centrados en lo nacional, las pocas noticias internacionales son negativas. Deportes locales con series mundiales. Todo esto produce ignorancia de conocimientos básicos, como en geografía (recordar la famosa encuesta de National Geographic hace unos 10 años y la actual). En este sentido, un país interesante es Canadá, que ha tratado de conjugar lo bueno de Estados Unidos, con los beneficios sociales de Europa.

Una Lección de Geografía

El uso de americano tiene una connotación más profunda. Estados Unidos de América es un pésimo nombre, pues América es mucho más que las trece colonias inglesas originales. En inglés, muchas personas usan América en vez de Estados Unidos. Una forma parcial de resolver esta ambiguedad, es la teoría de los seis continentes, donde Norteamérica y Sudamérica son continentes distintos y entonces ya se puede hablar de las Américas. Supongamos que esto es cierto, entonces:

* ¿Por qué la bandera olímpica tiene sólo cinco círculos?

* ¿A que continente pertenecen Centroamérica y el Caribe?

Notar que estas visiones históricas del mundo fueron hechas antes que la Antártica fuera considerada otro continente. En ese caso tendríamos seis o siete continentes. He visto también dividir América como Norteamérica y Latinoamérica, para así pensar que México no es parte de Norteamérica (aunque con el tratado de libre comercio ya es difícil negarlo). No dejemos que nos usurpen nuestro continente. América es una sola y podemos compartirla. Por eso, debemos replicar con orgullo que nosotros también somos americanos más aún, los verdaderos (en el sentido continental).

FUENTE: http://www.dcc.uchile.cl/ rbaeza/inf/americano.html

Película – AGUA

La película AGUA de la directora india DEEPA MEHTA, cuenta una intimista, tierna y dura historia de amor a orillas del río Ganges, marcada por la presencia de las viudas hindúes que viven reclutadas y condenadas a todo tipo de privaciones.

En el año 2000, después de obtener todos los permisos necesarios y la aprobación del guión por parte del gobierno de la India, los actores y el equipo técnico viajaron a Varanasi para empezar el rodaje de Agua. A los dos días de comenzar a rodar, se desataron violentas protestas protagonizadas por fundamentalistas.

Se acusó a la película de ir contra la religión hindú, los decorados fueron destruidos y tirados al río, y las manifestaciones se sucedieron en las calles de Varanasi. Ante las crecientes protestas y amenazas, el rodaje tuvo que ser suspendido.

El proyecto tardó cuatro años en volver a ponerse en marcha, esta vez en Sri Lanka donde entre otras cosas, hubo que cambiar el reparto por completo.Tras rodar varias películas sobre la sociedad india (“Fuego”, “Tierra”), Deepa Mehta se convirtió en persona “non grata” en su país por haber enseñado al mundo imágenes rechazadas por la cultura india.

D.Mehta arremete contra la religión que fomenta ignorancia.

Chuyia tiene ocho años. Está en la edad en que otras niñas sólo piensan en jugar y, sin embargo, ella ya es viuda. Y, peor aún, en la India de 1938, lugar y tiempo en los que se sitúa la historia que cuenta Agua y que Chuyia protagoniza, su vida ya no vale nada.

Hasta que muera, de acuerdo con las creencias hindúes, permanecerá recluida en un ashram, una especie de lóbrego gineceo destinado a las viudas, y habrá de mendigar o, incluso, prostituirse para sobrevivir.

La sólida directora y guionista india instalada en Canadá Deepa Mehta (Amristar, 1950) ha recurrido a este personaje para denunciar con contundencia el fundamentalismo religioso.

En Agua -film con el que la cineasta concluye su trilogía iniciada con Fuego y continuada con Tierra- arremete contra lo que ella llama «el fomento de la ignorancia» a través de las religiones.

Una ignorancia que, en el país de origen de la directora, pervive por lo que respecta, entre otros, al asunto que aborda el filme. En la actualidad, explica Deepa Mehta, hay en India 34 millones de viudas, 11 millones de las cuales viven en ashrams en medio de una miseria absoluta.

Lo que sí ha cambiado, añade, es que los matrimonios de hombres mayores con niñas hoy están prohibidos. El drama de Chuyia, por tanto, en los tiempos que corren sigue siendo factible, con la salvedad de que la protagonista debería ser algo mayor.

Deepa Mehta, cuya mirada se encuentra entre las más comprometidas del nuevo cine indio, lamenta que, pese a las políticas sociales y sobre todo al trabajo «sobre el terreno» de activistas de organizaciones no gubernamentales, se mantengan en India tradiciones execrables como la de encerrar a las viudas.

«El problema, según lo veo yo», reflexiona la directora, «es de base. Son las propias mujeres las que se avienen a estas costumbres porque creen que si no lo hicieran traicionarían los textos sagrados, renegarían de su religión».

La cineasta, sin embargo, no quiere circunscribir la lacra del integrismo ni a su país, ni al hinduismo. «En todo el mundo», dice esta directora cuyo trabajo ha sido elogiado por Salman Rushdie, «continúa habiendo mucha dependencia de las religiones.

Basta con mirar, por ejemplo, qué está pasando en Estados Unidos con el fundamentalismo cristiano. A mi juicio, las grandes religiones del mundo han sido mal interpretadas, lo que conduce a unas reacciones que, personalmente, me asustan mucho».

La misma intransigencia que llevó a grupos fundamentalistas a boicotear las proyecciones de Fuego en Bombay y en Nueva Delhi, en 1998, porque el filme versaba sobre una relación homosexual entre dos mujeres, condujo a colectivos religiosos radicales de Benarés a entorpecer, en el 2000, el rodaje de Agua -que se estrenará en India a finales de este año-. Tanto que hubo que suspenderlo.

Cuatro años después, Deepa Mehta pudo filmar la película, pero en Sri Lanka, con un reparto distinto, en el que se mezclan actores profesionales con debutantes. De él destaca «el talento» de la actriz infantil, la cingalesa Sarala, de Seema Biswas -«una gran dama de la escena india»- y de John Abraham, estrella de Bollywood.

Fuentes: Eleusis y Ciudad de Mujeres. Allí podréis encontrar, además de otras muchas cosas interesantes, más información sobre la película.

HE APRENDIDO A AMARME SOLA

Alison Lapper, una pintora sin brazos. La vida no le ha sonreído a esta inglesa de 38 años. Nació sin ninguna de sus extremidades superiores y con las piernas más cortas de lo normal; sus padres la abandonaron y tuvo que pasar su infancia en un colegio junto a otros niños minusválidos, “éramos niños de exposición”. Sin embargo, no se resignó y, con 19 años, viajó sola a Londres donde consiguió diplomarse en Bellas Artes y convertirse en una pintora reconocida. Ha tenido que soportar exclusiones y miradas de rechazo por ser diferente, pero ha sabido ver el lado positivo y ahora es feliz junto a su hijo de tres años. “Vivo sin obligaciones, al día, ¿quién puede decir lo mismo?”.

Para saber más cosas sobre Alison aquí van dos enlaces:

http://www.el-mundo.es/magazine/2003/205/1062158306.html

http://www.rtve.es/tve/program/documentostv/gestor/entry.php?id=135

Película – EL LARGO VIAJE

Narra el viaje de un padre y su hijo desde el sur de Francia hasta La Meca. Los dos pertenecen a una cultura en la cual la comunicación entre ambos es difícil pero no imposible. El abismo entre ellos (generacional, cultural y linguístico) es más grande debido a su estatus de exiliados en Francia. A lo largo de este viaje lograrán entender qué los separa pero también que los une.

Kenni Cabrera/El País. Premio a la mejor ópera prima del Festival de Venecia 2004, premio a la mejor película en el Festival de Mar de Plata 2005, y segundo premio a la película y a la interpretación masculina en la Mostra de Valencia, hoy llega a los cines españoles El largo viaje (Le grand voyage), primer largometraje de Ismaël Ferroukhi, que narra una peregrinación en coche hacia La Meca; una road movie que explora la difícil relación generacional, cultural y lingüística entre un padre y su hijo, que no comparte la normas del islam de su progenitor.

El director, de origen marroquí, ha querido retratar en la película un doble recorrido. Por una parte, se trata del primer rodaje dentro de La Meca. Una peregrinación en coche de 5.000 kilómetros, desde el sur de Francia a Arabia Saudí, atravesando Italia, Serbia, Turquía, Siria y Jordania. El filme se convierte también en un recorrido interior hacia el encuentro de un padre y su hijo marcados por una relación de incomunicación.

«He querido contar una historia universal, algo humano, independientemente de la religión. Siempre me ha interesado la falta de comunicación entre las personas. Es una película que trata de la relación entre padres e hijos», dice el cineasta radicado en Francia.

Antes de empezar los exámenes para ingresar en la universidad, Réda (Nicolas Cazale) se ve obligado a acompañar a su padre (Mohamed Majd) a La Meca, el sueño que quiere cumplir todo musulmán antes de morir. Con pocos recursos económicos, les espera un largo recorrido en silencio en un coche viejo. Gracias a las adversidades a las que tienen que enfrentarse, la relación entre ambos evoluciona desde la hostilidad e indiferencia mutuas hacia el reconocimiento y la afectividad.

La idea del filme existía en la imaginación de Ferroukhi desde su infancia, cuando su padre decidió hacer el mismo viaje. «Siempre que uno se pone a escribir un guión pone algo de sí mismo», comentó el director durante la presentación de la película en Madrid. Mediante este viaje, Ismaël F. refleja como aprendió a no rechazar sus orígenes, su cultura y a «rehumanizar una comunidad

El director francés de origen árabe tuvo grandes problemas para rodar «El largo viaje», con la que ganó el León a la Mejor Ópera Prima en el Festival de Venecia, debido al toque de queda en Serbia, la cercana Guerra de Irak, los problemas burocráticos para rodar escenas en mezquitas en Turquía o la incesante marea de gente que rodea a La Meca.

TITULO ORIGINAL: Le grand voyage
AÑO 2004
DURACIÓN 108 min.
PAÍS Marruecos
DIRECTOR Ismaël Ferroukhi
GUIÓN Ismaël Ferroukhi
MUSICA Fowzi Guerdjou
FOTOGRAFÍA Katell Djian
REPARTO Nicolas Cazalé, Mohamed Majd, Roxane Mesquida, Kamel Belghazi, Jacky Nercessian, Ghina Ognianova
PRODUCTORA Coproducción Marruecos-Francia

Dinámica / Juego de rol – PRESIÓN GRUPAL

Con este juego de rol queremos abordar la tan negativa presión grupal que muchos chicos y chicas tienen que soportar para no sentirse excluídos de lo que consideran su único grupo afín.

A través de una lluvia de ideas podemos hacer una lista en la pizarra con situaciones típicas en las que alguien se puede sentir obligadX a vivir una situación desagradable.

A continuación os relacionamos alguna de las más típicas:

Tener que robar un CD en unos grandes almacenes …

Ser incitadX a beber ó a beber más …

Tener que participar en una huelga o tener que hacer «pellas» …

Tener que montarse en una atracción de feria de mucho riesgo …

Tener que fumar …
……………

Seleccionamos las 4 situaciones que más relación puedan tener con la clase y las escribimos en cuatro papelitos. Dividimos la clase en cuatro grupos. Cada grupo toma un papelito y dispone de 15 minutos para debatir sobre cómo van a interpretar el juego de rol.

Probablemente con un juego de inicio para despertar más la primera lluvia de ideas y el debate en pequeños grupos para organizar el juego de rol hayamos consumido los 50 minutos de la sesión. Si no contamos con más tiempo es mejor que cortemos aquí para continuar el próximo día. Si han tomado nota sobre los acuerdos de los roles repartidos será bueno que nos las entreguen y en la próxima ocasión se las devolveremos para que puedan continuar.

Recomenzamos el trabajo con otra pequeña reunión en 4 grupos para repasar los acuerdos tomados en la anterior. Tendrán que decidir quién va a ser la persona que presiona y quién va a sentirse presionadX. El resto del grupo, que pueden ser hasta 5 ó 6 personas, tomará una de las dos partes. Es bueno dejarles que se organizen libremente, sin ninguna intervención por nuestra parte.

Tras la representación de cada grupo pasaremos a una detenida evaluación. Cómo se han sentido será la pregunta inevitable a cada una de las personas que han actuado. También es conveniente comentar en qué medida se ha representado la realidad y si conocen casos similares. Esto sacará a la luz, probablemente, situaciones reales que nos ayudarán a conocer mejor a nuestro alumnado.

Para una tercera sesión podemos realizar un nuevo juego de rol en el que la persona presionada o la que ejerció la presión tiene un encuentro con su padre y su madre en el que comentan sobre esa situación vivida. Aquí se puede determinar qué tipo de padre o madre tiene esa persona tratando de escenificar diversos modelos de padre o madre.

De nuevo daremos mucha importanticia a la evaluación, escuchando sentimientos y emociones sobre lo vivido y sobre su cercanía o no a su realidad. Huelga decir que nuestra función no es la de juzgarles, es simplemente la de escuchar, incitar al diálogo, a que expresen sus vivencias y sus situaciones. Valorar muy positivamente aquellas actitudes que indiquen voluntad de ser uno o una misma ante situaciones difíciles. Darles tiempo para madurar y un número importante de diferentes respuestas para que puedan elegir cuál es la quieren como propia.

Yolanda Juarros Barcenilla – EducaRueca.org

Algunas ideas más sobre el tema: http://abru5-6.blogspot.com

Y también en: http://complementaria.wordpress.com

LA HISTORIA QUE NO PUDO SER

Autor: Eduardo Galeano

«Cristóbal Colón no consiguió descubrir América, porque no tenía visa y ni siquiera tenía pasaporte.

A Pedro Alvares Cabral le prohibieron desembarcar en Brasil, porque podía contagiar la viruela, el sarampión, la gripe y otras pestes desconocidas en el país.

Hernán Cortés y Francisco Pizarro se quedaron con las ganas de conquistar México y Perú, porque carecían de permiso de trabajo.

Pedro de Alvarado rebotó en Guatemala y Pedro de Valdivia no pudo entrar en Chile, porque no llevaban certificados policiales de buena conducta.

Los peregrinos del Mayflower fueron devueltos a la mar, porque en las costas de Massachussetts no había cuotas abiertas de inmigración.»

Eduardo Galeano

Enlace: BIBLIOTECA EDUARDO GALEANO donde podréis encontrar reseñas de varios títulos del autor además de uno de sus libros electrónicos.

Un mismo proyecto educativo para alumnos de 26 nacionalidades y cuatro continentes

El Instituto Iturralde de Carabanchel Alto es un ejemplo de la diversidad social de la ‘nueva’ sociedad madrileña. Sus aulas acogen a más de un 50% de población inmigrante, un reto diario y estimulante para los profesores de este centro.

Mª Ángeles Sallé/Madrid entre dos Orillas* (23/03/2006)
En las aulas españolas aprenden y conviven 447.525 niños y jóvenes extranjeros, en su inmensa mayoría hijos de los inmigrantes que han venido a trabajar en nuestro país. Esta ‘explosión’ de diversidad en la escuela española es muy reciente, hasta el extremo de que, en diez años, se ha multiplicado por ocho la presencia de estos nuevos habitantes que llegan hasta nosotros cargados de lenguas, acentos, colores y, por encima de todo, de juventud, mucha juventud.

Un vez más, Madrid se lleva la palma, con 102.978 estudiantes cuya nacionalidad de origen no es la española. Un gran reto en esta región si tenemos en cuenta que los colegios e institutos son, junto a una vibrante realidad presente, un certero espejo del porvenir que nos aguarda.

Uno de los centros educativos que mejor reflejan la diversidad de nuestra sociedad es el Instituto Iturralde, situado en pleno barrio de Carabanchel, en lo que hace ya muchos años fue un antiguo hospital.

Hoy en día, el ya remodelado instituto Iturralde acoge a 68 profesores (de los cuales alrededor de 40 son mujeres) y 700 alumnos, de entre 12 y 18 años, con una proporción de inmigrantes superior al 50% en la ESO. Sus países de origen son tan diversos como sus circunstancias personales: proceden de Ecuador, Argentina, República Dominicana, Colombia, Honduras, Marruecos y Rumanía, entre otros.

A pesar de esta mezcla de culturas, intereses, costumbres y educaciones, Jesús Martín Montalvo, director del centro, reconoce que si bien siempre hay pequeños conflictos entre los alumnos, sólo un pequeñísimo porcentaje se debe a motivos étnicos.“Lo de mezclarse entre ellos va por rachas, explica. «A veces se pelean, pero al menos significa que contactan, que se relacionan o se han relacionado de alguna forma”.

Algo importante si tenemos en cuenta que hay otros centros donde hacen grupos aparte en las zonas de convivencia comunes y no se relacionan para nada.

Compensar la enseñanza, compensar las dificultades
En el Iturralde, como en muchos otros centros, cuentan con las llamadas clases de compensatoria que reúnen a alumnado con dificultades de aprendizaje para darles la oportunidad de trabajar, de un modo mucho más personalizado, las asignaturas más complicadas.

Una de estas aulas de compensatoria es donde se encuentran Fátima, Estefan, Yamiled, Iris, Carlos, Johana, José y hasta quince alumnos de entre 14 y 15 años, de segundo de ESO, que miran a la vida -y a su profesora, Olga- con ojos entre esperanzados, retadores y tristes. Olga, jefa de estudios del Instituto, nos habla con un suave acento argentino: “Sí, yo también, como emigrante, he sufrido en mis propias carnes el dolor de la pérdida y la dificultad de adaptarme a un mundo nuevo y desconocido. Para los hijos es todavía más duro porque ellos no eligen y, en bastantes ocasiones, ni siquiera aciertan a comprender la causa que les ha obligado a dejar atrás sus raíces, su casa, sus amigos”, dice.

Quizás por eso, Olga mira a esa muchachada con tanta cercanía, cariño e instinto protector. Mientras hablamos, una jovencita aprovecha para levantarse e irse, con gran energía. “¿Qué sucede, Fátima?”, pregunta Olga sin inmutarse. Ella contesta que no quiere hablar ni ser fotografiada ni salir en ningún periódico, que su madre le ha advertido que no lo haga. Se marcha ante las miradas intranquilas de sus compañeros.

¿De dónde eres? “Yo de Ecuador, yo de Colombia, yo de Rumanía, yo de Toledo, yo de República Dominicana, yo de Salamanca”…. El aula es un botón de muestra de la diversidad de un centro que, en total, alberga alumnos de veintiséis países y cuatro continentes.

«Para los hijos de inmigrantes es todavía más duro porque ellos no eligen y, a menudo, ni siquiera comprenden por qué tienen que dejar atrás sus raíces, sus amigos»
“Aquí hay más cosas, como ordenadores, MP3 y celulares. Pero en mi país teníamos más amigos”, nos resume un chico avispado sobre lo que parece ser el sentir general del grupo sobre las diferencias entre España y sus lugares de origen. Y es que la soledad es un problema acuciante en la vida de estas criaturas.

Dicen adiós a su tierra y llegan a un sitio extraño en el que no tienen ni siquiera el precario estatus de inmigrante trabajador. ¿Hay alguien en casa cuando llegáis? “No,…no”- responden uno a uno. Porque una aplastante mayoría de madres de estos pequeños trabajan en el servicio doméstico y los padres -cuando los hay- lo hacen en la construcción. Horas y horas de trabajo, de día y de noche, entre semana y en fines de semana.

¿Y vosotros qué hacéis mientras llegan? Ellas: “Deberes”. Ellos: “Jugar a la Play”. Así, comienzan a proliferar nuevos términos como ‘Niños llave’, ‘guarderías patera’, para designar estas realidades invisibles que, más pronto o más tarde, se aprestarán a analizar sociólogos y a cubrir comunicadores. Por el momento, estas personitas sólo parecen caber en la agenda y en el alma de familias medio rotas y de escuelas a punto de romperse.

Les cuesta responder a las preguntas, incluso las sencillas como si les gusta ir a clase. “Sí, -reconocen en general. Aunque aquí hay menos respeto a los maestros y tenemos muchas más materias” -dice una niña. “Y es verdad que en este aula aprendemos más y los profesores nos ayudan bastante, pero a veces es aburrido y nosotros preferimos estar todo el tiempo con nuestros compañeros del aula normal”.

Aburrirse, aburrirse es lo que le pasa esta mañana a una minoría nacional que nos mira con cierta chulería y desinterés, hasta que descubrimos la contraseña mágica: “p-l-a-y-s-t-a-t-i-o-n”. Y entonces se suman al juego de los deseos. ¿Qué deseo pedirían para este año?

Unos piden salir más, otros tener más amigos, dos de ellos quieren volver a su país, otro que su hermano no controle todo lo que hace, alguien quiere ser millonario, otro más quiere aprobar todo, y más allá, pide que su hermano deje de ser delincuente. La última dice que no pide nada porque ya ha pedido muchas cosas y nunca se le cumplen.

Esto último es la llamada de auxilio de Iris, una preciosa niña dominicana llena de tristeza interior. Iris lleva nueve meses en España y dejó allá a su hermanita pequeña. “La extraño todos los días y yo sé que ella también me extraña a mí; estábamos siempre juntas”, dice casi hipando.

Una gran lección: Nos solidarizamos, os solidarizáis, se solidarizan

Suena la sirena de la hora, se rompe el silencio y la chiquillería se precipita al patio, alegre y despreocupada, llenando con su algarabía todo el espacio hasta un hall plagado de cartelería solidaria: “Hay mucha gente en el mundo que está peor que tú”. “Hazles llegar tu granito de arena”. “Nos necesitamos”. “Ayuda para el desarrollo”. “Campaña a favor de las mujeres de la India”. Jesús explica que en el instituto es habitual organizar pequeñas campañas para recaudar fondos para distintas causas e implicar también a los chavales. “Con la campaña de la India organizamos una tómbola con lo que cada chico o chica trajo y se recaudaron 380 euros. No parece mucho pero que para nosotros, realmente lo es. Justo la semana pasada vinieron los de la ONG a recoger los fondos y a contar historias de lo que pasa en India y el trabajo que ellos hacen allí. El debate fue …no sé, enternecedor, sí, ésa es la palabra”.

Palabra forjada en un pequeño mundo que nos recuerda activamente que somos parte de una comunidad global y que no podemos encerrarnos en burbujas. Una lección digna de las grandes escuelas.

Tras la hora de salida, en las aulas quedan un grupo de profesores, con los que hablamos para conocer cómo se plantean su trabajo educativo en un entorno como éste.

* Madrid entre Dos Orillas es un proyecto que pretende aportar conocimientos, experiencias, valores y mecanismos de apoyo que contribuyan a potenciar las culturas de la diversidad y a construir puentes de mutuo entendimiento entre la comunidad inmigrante asentada en Madrid y la comunidad local.

FUENTE: Canal Solidario.com

Para leer una entrevista con profes de este centro puedes visitar el enlace de la misma página en: ENTREVISTA CON PROFES

Carta: «ESTOY ORGULLOSA DE QUE MI HIJO VAYA AL BOTELLÓN»

Barcelona:
Enviat el 2006-03-20 17:11:07 per Liberinfo – Redacio, repressió i llibertat

Querido señor alcalde Joan Clos y queridísima consellera de Interior señorita Montserrat Tura. Nací y vivo en Barcelona, y el pasado día 17 de Marzo mi hijo y yo salimos por la noche a participar del «macobotellón» convocado espontáneamente en toda España, ese que, como ustedes bien saben, no pudo celebrarse en esta ciudad.

Por supuesto que los días previos a la convocatoria yo había leído en los medios de comunicación repetidas veces sus titulares: «se prohibirá el acceso a la Rambla del Raval para impedir el macrobotellón», «350 polícias listos para impedir la reunión juvenil en Barcelona», «la Ordenanza cívica se aplicará con toda firmeza, asegura el alcalde Joan Clos», etc, no obstante, lo que presencié la otra noche por las calles de mi barrio superó, con creces, todas mis figuraciones previas.

La convocatoria del macrobotellón llegó hasta mi, en primera instancia, gracias a mi hijo quien me informó a viva voz de los mensajes sms y mails que estaban corriendo por todas partes, fue más tarde cuando recibí en mi buzón aquella invitación en la que aparecía una foto de usted, señor alcalde, muy parecida a esa que nos envía cuando quiere felicitarnos las pascuas, o informarnos de alguno de sus últimos inventos (como el Fórum aquél de las culturas), en esta ocasión, a diferencia de otras veces, aparecía usted anunciando «el acto público: macrobotellón». Me pareció muy gracioso el retoque fotográfico, la verdad, porque he de reconocerle que andaba yo algo disgustada con usted últimamente, me explico:

soy del Raval, vivo muy cerca de las Ramblas, allí nací y allí me he criado, y estoy de acuerdo con ustedes dos cuando afirman a diario y en todos los periódicos que tienen a su alcance que, en todos estos años que llevo aquí viviendo, 58 para ser más exacta, «nunca se habían detectado tantas actuaciones incívicas como ahora». Es verdad, yo nunca había visto las aceras tan llenas de suciedad, ni tantas personas montando jaleo y desorden público como estoy presenciando desde hace unos pocos años, lo que sucede es que todo ese «incivismo», todo ese «mal uso del espacio público», proviene, muy al contrario de lo que ustedes dos piensan, de un sector social que no son»los jóvenes», ni «los jóvenes violentos», ese día a día cada vez más insoportable para nosotros los vecinos, se debe, ni más ni menos, que al turismo. Se debe a esos viajes organizados de una semana que tanto ha animado su gobierno y que tantas ganancias deben estar generando en algunas cuentas corrientes, se debe a ese modelo de ciudad basado en la creación de eventos multitudinarios (Olimpiadas, Fórum de las culturas, Feria de la telefónia, Festival Sonar, año Dalí…), y se debe también, a esos fines de semana llenos de alcohol y drogas consumidas en discotecas y bares que pagan adecuadamente sus impuestos y que por esa razón, parece que deja de ser el mismo alcohol que se consume en un botellón para convertirse, por arte de magia, en acto vandálico, o como han llegado a asegurar algunos medios estos días, en «causante de peleas e incluso muertes». Si atendiésemos a la prensa, parecería que el alcohol cuando se ingiere al aire libre, con los amigos y sin aportar ganancias a ningún ayuntamiento dejase de ser la diversión más extendida entre los jóvenes de todo el mundo, para pasar a ser un acto casi casi terrorista.
Señor Clos y señora Tura, nada más llegar a la Rambla del Raval la otra noche, recibí un porrazo que me propinó uno de sus policías. También hirieron a mi hijo y a dos de sus amigos. En ese momento todavía no habíamos podido ni tan siquiera comprar unas latas de cerveza. Lo mismo, que nos sucedió a nosotros, o algo peor, le pasó a mucha gente a mi alrededor.
Ustedes dos son bien conscientes de que acaban de aprobar una ordenanza, la famosa «Ordenanza cívica» sin que haya sido consultada, en ningún momento, con la población residente en esta ciudad.
Antes de su aprobación se realizó una manifestación por las calles de Barcelona que mostró su rechazo ante tal proyecto. esa manifestación pasó por debajo de mi casa y puedo asegurarles que era multitudinaria, y que ningún vecino protestó a su paso, es más, mucho fuimos los que salimos a aplaudir desde nuestras ventanas. Justo la víspera de que la Ordenanza entrase en vigor también se concentró muchísima gente en la plaza de Sant Jaume para expresar su disconformidad. ¿Se acuerdan?.

El otro día no permitieron el acceso a la Rambla del Raval, «el espacio público» como ustedes le llaman, se convirtió en espacio blindado antes de que se le diese un uso diferente al que ustedes desean. Eso no puede ser. Tampoco puede ser que centenares de vecinos hayan sido expulsados de este barrio para sustituirlos por planes urbanísticos como el hotel «lámpara» de cinco estrellas que se disponen a construir precisamente allí donde el otro día no nos podíamos sentar a tomar unas cervezas con los amigos.
Este hotel traerá más turistas que ensuciarán más, gritarán más, se emborracharán y molestarán más, pero lo harán pagando, no gratis como parece que iban a hacer los jóvenes el día 17 de Marzo.

Algunas voces exclaman que eso del botellón está muy mal, que la juventud debería movilizarse por otras causas. No es esa mi opinión.
Yo creo que el botellón viene a decirnos algo que hoy por hoy es importantísimo: la juventud está harta de tener que pagar por todo, y quiere poder disponer de la calle como les venga en gana, igual que lo hacen las constructoras, o los eventos organizados por ustedes. Los jóvenes se han empezado a organizar para hacer un uso del espacio público diferente del que ustedes quieren. Su respuesta ante tal situación ha sido clara: represión y de la dura. Ahora le toca a los jóvenes ver cómo reaccionan ante su postura señor alcalde y señora consellera.

Mientras tanto yo, como madre, me siento orgullosa al ver que mi hijo es uno de esos jóvenes que no van a aceptar de brazos cruzados y sentado en un sofá, que se pierdan los derechos a usar la calle como la usaba yo a su edad, cuando por fin murió Franco.

Una madre orgullosa, Raval 20 de marzo de 2006