AHORA QUE EL CURSO TERMINA

AUTOR: Mag Castañón

Ahora que el curso llega a su fin, es tiempo de evaluaciones. Las prácticas evaluativas, bajo su apariencia de simplicidad, rigor y objetividad, son, en realidad, complejas, contradictorias, dogmáticas e incluso patológicas porque inciden en ellas multitud de factores y es posible que no determinen con objetividad lo que un alumno sabe y lo que desconoce. No sabemos lo que hay detrás de cada nota en un examen: ¿ Se evalúa un proceso de aprendizaje significativo y relevante o una recitación memorística de lo que viene en el libro o en los apuntes?.

Teóricamente la evaluación es una actividad que consiste en recoger información para emitir un juicio con el fin de tomar decisiones. Pero, generalmente no se toman decisiones de orientación, recuperación o ayuda, sino que tiene como objetivo la calificación selectiva expresada cuantitativamente.

El suspenso y/o el aprobado se considera generalmente como la medida del éxito o del fracaso en la escuela, pero no es más que un índice externo que puede deberse a muchas causas. Lo importante es entonces tratar de detectar cuáles son esas causas y ponerles remedio.

Los exámenes y los suspensos ( y los aprobados) son una forma de control social y de ordenación de los individuos. Detrás de cada suspenso hay varios problemas y debemos tratar de encontrar esos problemas si queremos que el alumno progrese. Las soluciones que habitualmente se buscan son hacerle que repita o enviarle a clases particulares.
Si un alumno aprueba una asignatura recibiendo clases particulares fuera del sistema académico esto puede deberse a tres causas: o bien a que el procedimiento de enseñanza en la escuela es abiertamente malo y entonces deberá cambiarse, o bien a que ese alumno lo que necesita es un contacto más personal y más directo con la persona y eso lo tiene con el profesor particular, pero no es entonces lo que éste le enseña, sino la atención que se le presta en esta situación y que probablemente no recibe por otros lados, lo que le ayuda a aprender; o finalmente a que lo que se le exige es un puro aprendizaje memorístico o de recetas y el profesor particular enseña esas recetas. En cualquiera de los tres casos la solución debería darse dentro de la institución educativa.
Un examen extremadamente riguroso de todas las investigaciones sobre la repetición de curso conduce a afirmar que los efectos negativos de la repetición de curso sobrepasan con mucho los beneficios que se pueden derivar de ella. ( C.T. Colmes y K.M. Maatthews). Los países escandinavos y también Japón que han abolido la repetición, se caracterizan generalmente por resultados superiores a la media internacional. Así pues, ineficaz, la repetición de curso a menudo es también resultado de una decisión subjetiva del docente, lo que convierte dicha práctica en injusta. Hoy día está demostrado que la repetición afecta a la confianza que tiene el alumno en su capacidad de aprendizaje. Para denunciar ese proceso C. Deck ha propuesto el concepto de learned helplessness (que podríamos traducir por sentimiento de incapacidad adquirida). Esta investigadora americana ha demostrado que la repetición es en sí misma portadora de una evaluación negativa que afecta a la persona. El perjuicio es más grave en la medida en que profesores, padres y compañeros imputan los problemas escolares a la capacidad intelectual del alumno y conciben la inteligencia como algo innato. En definitiva, el alumno aprende a interpretar las dificultades, no como obstáculos que superar, sino como la prueba misma de su ineptitud. El fatalismo y la renuncia están al final de este proceso.
Las repeticiones de curso y más aún las clases de recuperación son, por lo general, perfectamente inútiles si lo que queremos es que los alumnos aprendan y se desarrollen realmente. Si lo que pretendemos es tan sólo que aprendan de memoria una materia determinada, es evidente que cuantas más horas dediquen a un aprendizaje memorístico mas fácil es que se consiga, pero los resultados no serán buenos porque con igual velocidad se olvidará. Pero para entonces ya habrá pasado el examen y creeremos ilusamente que el alumno ha aprendido algo. Si queremos conseguir un auténtico aprendizaje en nuestros alumnos, debemos detectar las causas por las que no aprenden y ponerles remedio. La mayoría de las dificultades se deben a defectos en la forma de enseñar o en las relaciones en el aula o en casa. Darse cuenta de esto será un primer paso para remediarlo.

FUENTE: El cazurro ilustrado

VISTO EN: Docencia.es

SECUNDARIOS: MOVIMIENTO SOCIAL ASAMBLEARIO EN CHILE

UNA OPINIÓN LIBERTARIA Y ANTIMILITARISTA

Ya en la tercera semana, amenazados del próximo fin de
la parte más evidente del movimiento estudiantil por
el cansancio acumulado, el comienzo del mundial de
fútbol, las lluvias y el frío de un invierno que, por
fin, llegó, los secundarios pueden estar contentos,
satisfechos, de los logros obtenidos en su justa lucha
de largo plazo.

Podemos decir que comenzó este movimiento amenazado de
un pronto declive. Algunas marchas y manifestaciones
en las dos primeras semanas de mayo con unos objetivos
bien claros: que el gobierno cumpliera los compromisos
que había suscrito el año pasado el Ministerio de
Educación. Nada más. Simplemente nada más.

Pero nadie les escuchó, nadie los atendió. El gobierno
de Michelle Bachellet, recién asumido, ignoró o quiso
ignorar los acuerdos tomados por su predecesor,
también de la misma alianza en el gobierno. Una
táctica ya conocida por los y las secundarios/as:
borrar con el codo lo firmado con la mano. La idea del
gobierno era simple: empezar todo de nuevo y dejar que
el asunto muriera antes de nacer. Pero les
secundaries, de años atrás, habían aprendido a
monitorear las ofertas y compromisos del gobierno, a
no quedarse con palabras sino mantener documentos y
agendas a la vista. Por otro lado han aprendido a
desconfiar de las dirigencias y a mantener vigilancia
tambièn sobre ellas. Así, junto a los centros de
alumnos (formales, oficiales, electos según los
procedimientos de la democracia representativa) han
surgido en cada liceo colectivos y asambleas de
estudiantes que se movilizan en torno a las exigencias
“gremiales” y sociales. La participación de las
“bases” (los estudiantes) está, de este modo,
asegurada en principio: la Coordinación se realiza a
través de vocerías que responden a las bases y que son
rotativas, de mandato restringido. Toda negociación es
finalmente resuelta por las asambleas de cada liceo.
De cada liceo se designan voceros que se reúnen en
asambleas zonales (en santiago son 5: Centro, Norte,
Sur, Oriente y Poniente) y regionales. De esas
asambleas zonales surgen voceros zonales, quienes
coordinan el movimiento a esta altura nacional.
Debemos recordar aquí que el movimiento nació en
Santiago, pero inteligentemente los secundarios
santiaguinos comenzaron a plantear centralmente cuatro
temas de alcance nacional: un pase escolar único
nacional gratuito para la locomoción colectiva
(actualmente los pases son distintos por cada ciudad,
tiene horario restringido de uso, se debe pagar
anualmente su renovación -aprox. US$ 2- y además se
debe pagar por cada viaje un tercio del valor adulto
-aprox. US$0.20 por cada viaje) y gratuidad de los
viajes, gratuidad del examen de acceso a la
universidad (PSU: Prueba de Selección Universitaria),
revisión de la Jornada Escolar Completa (que significa
la extensión del horario escolar por cerca de mínimo 9
horas diarias -con máximos de 12-) y, ante todo,
derogación de la actual Ley Orgánica Constitucional de
Enseñanza, LOCE, promulgada el día anterior al finde
la dictadura pinochetista: 10 de marzo de 1990.
Estas peticiones, acrecentadas en al menos dos puntos
a nivel nacional: fin de la municipalización de la
enseñanza pública y fin de la explotación de los
alumnos en práctica técnica, comercial e industrial y
en muchos puntos a nivel regional y local fue ganado
profundidad y extensión por todo el país. Desde Arica
en el extremo norte hasta Pto. Williams en la
Provincia Antártica (Cabo de Hornos).
La lucha no amainó sino que por vía de las tomas de
los liceos (ocupación del establecimiento educacional
por las asambleas de estudiantes) fue entusiasmando no
sólo a los propios estudiantes sino a todo el país que
año a año vive la experiencia de una educación
neoliberal.

La LOCE vino a establecer finalmente en Chile el
neoliberalismo en la educación, este proceso iniciado
en los años ’80 por la dictadura mediante la
municipalización de la educación pública (traspaso de
la administración de los liceos y colegios desde el
Ministerio de Educación a las Municipalidades) y por
la destrucción de las universidades estatales y la
apertura de universidades privadas no tradicionales (o
sea no de la iglesia ni de la masonería).
Esta LOCE colocaba como valor principal la libertad de
educación por sobre el derecho a la enseñanza. Así los
dueños de colegios (“sostenedores”) se dividen en dos
grandes clases: públicos (municipalidades) y privados
(particulares). Estos últimos hay de dos tipos: los
que reciben subvención (recursos) estatal y los que
no. Así si bien en principio cualquier padre podrá
colocar su hijo donde quiera, a los colegios privados
no subvencionados sólo llegan quienes tiene dinero (y
otras cualidades) para hacerlo. A los colegios
particulares subvencionados podrá llegar cualquiera
(su costo es menor) que el establecimiento quiera
recibir -la libertad de educación según la LOCE
consiste que la libertad del sostenedor de decidir que
alumnos tener en su establecimiento-. Así los alumnos
que desecha el aparato privado llegan finalmente a la
educación municipal. Es decir, los pobres y los niños
calificados como “problema” por el sistema privado. Y
lo que es peor, dentro del sistema municipal también
se implantan jerarquías entre aquellas municipalidades
que quieren mantener “calidad” -eliminando quienes
bajan el standard- y todas las demás.

Este sistema neoliberal ha establecido una serie de
secuelas de largo plazo: el establecimiento de
verdaderos holdings de enseñanza que controlan en
vertical el proceso (básica, media, preparación para
la PSU y superior) y una caída estrepitosa de los
niveles de calidad, según se comprueba en mediciones
nacionales e internacionales.

Esto acompañado de la pérdida de ingresos de los
profesores, en fin, de todos los trabajadores de la
educación, ha hecho que hoy más que nunca el esfuerzo
por la educación sea vista como un problema a
enfrentar por cada familia, asumiendo el costo
monetario del esfuerzo educativo o asumiendo el costo
futuro de tener uno de sus hijos escolarizado en la
ignorancia y rutina de los colegios pobres de Chile.
Frente a esto, la rebelión de los secundarios (cuyas
escasas posibilidades en el mundo competitivo de la
enseñanza superior, profesional o técnica les aparece
de manera dramática mientras más se acercan al fin del
ciclo medio) vino a catalizar toda la indignación
social que el país tiene frente a esta injusticia de
décadas. Ya “los Prisioneros” lo cantaron en su
momento (los 12 juegos) pero esa canción de principios
de los ’80 sigue teniendo actualidad.

Encontraron apoyo y aliados los rebeldes secundarios
sobre todo cuando inteligentemente decidieron no salir
más a la calle pues sus salidas en marchas y protestas
eran colocadas por la prensa como “violencia” y
vandalismo”. Se quedaron al interior de los liceos
soportando hambre, frío y enfermedad y desesperando al
gobierno, que finalmente tuvo que ceder.

Gran parte del petitorio de los secundarios ha sido
aceptado, no exactamente como ellos querían pero si
bastante mejor de lo que había: el pase escolar será
gratuito (aunque deberán seguir pagando pasaje) y su
uso se extendió a todos los días, todas las horas,
casi todo el año. La PSU será gratuita para los 4
quintiles más pobres de la población. La Jornada
escolar Completa será revisada, lo mismo que la
Municipalización y ya se aseguró un sueldo mínimo para
quienes realicen su práctica de enseñanza
técnico-industrial. La LOCE entró en franca revisión
y la Presidenta de la República convocó aun amplio
Consejo Asesor para la Reforma de la Enseñanza. Amplio
aunque de corte académico-gremial tiene un fuerte
componente político en el cual ha entrado buena parte
de la izquierda extra-parlamentaria (que sueña con ser
parlamentaria).

Los secundarios fueron invitados (lo mismo que los
universitarios) a ser parte de este consejo y ese es
la discusión en que están hoy. Su movimiento ha traído
dividendos políticos a la izquierda extraparlamentaria
(han sido llamados a rehacer políticas públicas,
reconocidos como interlocutores) y al gobierno (bueno,
la Concertación siempre quiso acabar con la LOCE pero
nunca tuvo la voluntad política para ello; además
descubrieron que la educación era tan buen negocio: la
mayor parte de los partidos tiene su casa
universitaria, o varias).

Pero la enseñanza que más han entregado es que la
movilización social da frutos, que los proceso
asamblearios dan más consistencia, coherencia y
participación a las luchas sociales y que no basta con
conformarse con triunfos parciales o compromiso de
corto plazo, que los procesos hay que seguirlos y de
algún modo, administrarlos para que no decaigan.
No olvidemos que los secundarios tuvieron gran
importancia en la derrota de la dictadura, que el
valor de su lucha fue desconocido al llegar la
democracia. Que el proceso asambleario viene de la
mano de los anarquistas que a fines de los ’90 dieron
fin a la histórica Federación de Estudiantes
Secundarios de Santiago (FESES) para esa época
absolutamente controlada por las juventudes políticas.
Que el “mochilazo” del 2001 validó socialmente entre
los secundarios la forma asamblearia de organizarse
(surgió allí públicamente la Asamblea Coordinadora de
Estudiantes Secundarios ACES).

No olvidemos tampoco el intento de los partidos
políticos de todo tipo de cooptar a los secundarios y
como ellos han sabido enfrentar eso, no olvidar que
en su petición de sumarse a un paro nacional os
“trabajadores” no estuvieron (los sindicatos de todo
tipo brillaron por su ausencia, incluso los
anarcosindicalistas -aunque debemos reconocerlo, estos
en Chile, por el momento, no existen). No olvidaremos
los intentos de los neonazis de amedrentar y expulsar
las tomas, demostrando a todas luces la capacidad y
presencia que tiene y que el gobierno se niega a
reconocer como un problema social. No olvidaremos a
los miles de estudiantes detenidos, criminalizados,
abusados por la policía, heridos, enfermos, que
pasando hambre y frío sostiene el más importante y
justo movimiento social en Chile desde la ocupación de
la Mina de carbón de Lota, a mediados de los ’90 y que
tuvo el triste fin de ver trabajando en conjunto al PC
y el gobierno para poner fin a un movimiento social a
costa de dejar a toda una ciudad sin fuente de
trabajo.

Pelao Carballo desde el Ni Casco NI Uniforme para el
MOC Chile y el mundo antimilitarista y libertario

SANTIAGO, JUNIO DE 2006


Movimiento de Objecion de Conciencia
NI CASCO NI UNIFORME

www.objecion.cl

ESTUDIAR BAJO LA OCUPACIÓN ISRAELÍ

Autora: NAIARA GALARRAGA – Jerusalén

Las restricciones para desplazarse y la crisis
ahuyentan de la Universidad a los palestinos.

Lo que más le impresionó a Julud Abud, una palestina de 22 años que pronto terminará su licenciatura en Literatura Inglesa y Traducción, durante una visita estudiantil de dos semanas a Suecia el año pasado, fue algo, aparentemente, muy natural: «Es muy agradable ir en tren sin toparte con controles militares, sin que nadie te pida la documentación o te pregunte adónde vas y a qué. Envidio su libertad». Para ella, como para cualquiera que viva en Cisjordania o Gaza, territorios ocupados por Israel desde 1967, esas restricciones son el pan nuestro de cada día.

Cuatro estudiantes palestinas, en un descanso entre las clases.

Alumnas palestinas, a las puertas del centro educativo.

Tampoco se libran las escuelas y universidades. La de Birzeit, donde estudian Abud – velo verde a juego con la sombra de ojos y el bolso – y otros 7.100 alumnos más, ilustra la difícil situación que atraviesan los estudiantes en esta zona del mundo. Un lustro atrás, el campus, cercano a Ramala, era un fiel reflejo de la diversidad palestina. «El origen de los alumnos ha cambiado. Antes aquí podías estudiar la sociedad palestina al completo. Había jóvenes de la diáspora, refugiados, de Gaza y de toda Cisjordania», recuerda Yaser Dawish, sociólogo y encargado de atender a quienes visitan el centro.
Obtener hoy un permiso del Ejército israelí para viajar de Gaza a Cisjordania es prácticamente imposible. «En 2000 había 400 alumnos de la franja; hoy son sólo 18», explica Dawish. También es muy complicado moverse entre las tres zonas en las que está dividida Cisjordania, salpicada a su vez por 500 puestos de control, algunos fijos y otros muchos que hoy están aquí pero mañana pueden aparecer allá. Eso, más los toques de queda y el cierre de ciudades, ha reducido al mínimo los alumnos del norte y, además, «tiene un impacto catastrófico en el bienestar económico, social y psicológico del alumnado y del profesorado», aseguran Riham Barghuti, ex directora de Relaciones Públicas de la universidad, y Helen Murray, ex coordinadora de la campaña Por el derecho a la educación, que promueve Birzeit desde hace años.

Sostiene la universidad que los principios que guían su labor, «la defensa de la independencia de pensamiento, libertad de debate y la libre circulación de ideas, son, irónicamente, los que han convertido a Birzeit en objetivo del acoso de la ocupación militar».

Las universidades palestinas han sido en las últimas décadas fuente esencial en la creación de la sociedad civil. Incluso el ex primer ministro israelí Ariel Sharon las temía. «La educación palestina y la propaganda son más peligrosas para Israel que las balas palestinas», declaró en 2004 en el diario israelí Haaretz.

De las restricciones al movimiento sabe bien Jalil Tumar, que con 22 años estudia cuarto de Ingeniería Civil. Es de Hebrón, y como muchos compañeros, vive en un piso de estudiantes cerca del campus para asegurarse que llega a clase. Hace tiempo que se eliminaron del programa educativo las visitas sobre el terreno para ver infraestructuras. Tumar regresa al hogar familiar de tanto en cuanto, porque los 36 kilómetros que hay en línea recta hasta su casa se convierten en unas dos horas y media de viaje a causa del bloqueo de carreteras y controles militares. Un desplazamiento que, como cuenta Dawish, depende muy a menudo del humor del soldado veinteañero con el que uno se cruce en el camino.

El futuro.

Los académicos palestinos suelen hablar con orgullo de su educación; a falta de riquezas naturales o industria, es fundamental para su futuro. La formación académica es la principal preocupación de un 60% de los niños y jóvenes entre 10 y 24 años, según una encuesta realizada en 2003 por Unicef y el Instituto Central de Estadística palestino.

En Birzeit, la más prestigiosa de las 11 universidades palestinas, las mujeres son el 54% del alumnado y el 21% del profesorado. Sus cinco facultades (Arte, Comercio y Economía, Ingeniería, Derecho y Administración Pública, y Ciencias) imparten 20 licenciaturas, además de masters y doctorados. Las tasas (entre 390 y 550 euros al semestre) sólo cubren el 40% del coste. El resto se financia con donativos procedentes de particulares e instituciones de Palestina y del exterior.

La prolongada crisis económica, agudizada desde el fin de las ayudas de la Unión Europea y Estados Unidos tras la llegada al Gobierno de los islamistas de Hamás, ha abocado a muchos estudiantes a abandonar los estudios y ponerse a trabajar. Las matriculaciones han descendido y eso no sólo afecta a los estudiantes: este mes los empleados de Birzeit cobrarán sólo la mitad de sus sueldos.

Niños que van a la cárcel para poder aprender.

En las cárceles israelíes también hay niños y adolescentes palestinos. Son unos 405 menores de 18 años, según datos difundidos por el Ministerio de Educación el pasado mes de mayo.

«Los soldados se los suelen llevar cuando van a arrestar a sus hermanos mayores», explica una joven en la Universidad de Birzeit. La mayoría, un tercio, fueron detenidos en la zona de Belén, donde, según alertan algunos expertos, se ha empezado a dar un inquietante fenómeno: chavales que se entregan a los soldados israelíes para, una vez en la cárcel, poder estudiar con cierta tranquilidad.

Desde febrero, ha habido varios casos en que chicos armados con un cuchillo se acercan a un puesto de control y se entregan. El abogado de la Asociación de Prisioneros Mahmoun Al Hashim recordó que «los jóvenes tienen pocas oportunidades» y explicó a la agencia palestina Maan que «algunos buscan una oportunidad para estudiar para los exámenes finales de secundaria, porque la ocupación y el miedo constante dificultan el estudio». Añade que otros buscan emular a sus mayores, muchos de los cuales han estado entre rejas en algún momento de su vida.

Catorce de los 89 estudiantes de Birzeit encarcelados están en detención administrativa, es decir, sin cargos; una situación que puede durar meses e incluso años.

5 junio 2006

FUENTE: elpais.es

Dinámica – DIAL RADIOFÓNICO

Nos colocamos en fila, hombro con hombro. Una persona se situará frente a la fila y se irá moviendo de un lado para otro igual que si fuera el dial de una radio. Si se para frente a alguna persona, está tendrá que comenzar la emisión de un programa de radio imaginario; puede ser musical, deportivo, noticias, anuncios, …. lo que deseen. Cuantas más personas formen la fila más programas podremos encontrar. Si alguien duda demasiado tiempo puede pasar a convertirse en dial, aunque esto tiene el inconveniente que el rol de dial es muy atractivo y habitualmente lo prefieren. Ojalá vuestra experiencia sea distinta.

Al evaluar comentaremos cómo nos hemos sentido. ¿Nos resulta fácil improvisar? ¿Nos bloqueamos ante la urgencia?

Aplicándolo a nuestra vida diaria podemos analizar si alguna persona de la clase es de las que disfruta constantemente improvisando chistes, a veces hasta en exceso. Todos los extremos, los de mucho y los de poco, tienen algo en común ¿o no? Contamos algunas experiencias personales, siempre evitando implicar a otras personas que puedan estar presentes en la clase.

Película – LA MARCHA DE LOS PINGÜINOS

Ganadora del premio Oscar al mejor largometraje documental, película extranjera más exitosa en la historia de los Estados Unidos, el film francés «La marcha de los pingüinos» tiene todo para ser aquí -al igual que en el resto del mundo- una atracción de multitudes.

Con un nivel de producción, un desarrollo narrativo y una capacidad emotiva que superan ampliamente la media de los habituales emprendimientos de Animal Planet y de National Geographic, «La marcha de los pingüinos» parece una película con toda la carga sentimental y la llegada familiar de los productos concebidos por el estudio Disney. Hay aquí padres capaces de realizar cualquier sacrificio por el bien de sus hijos, hay grandes historias de amor con danzas de seducción y encuentros románticos, hay aventuras de tono épico (los pingüinos marchando en fila entre los glaciares durante más de 100 kilómetros o resistiendo unidos tormentas de nieve con temperaturas de 70 grados bajo cero y vientos de más de 150 kilómetros por hora), hay villanos de fuste (un leopardo de mar que se devora a una madre o unas aves gigantes que atacan a las crías) y, claro, un final feliz con las supervivencia de los más aptos tras un invierno que dura nueve meses.

Si las imágenes en pantalla ancha tomadas en súper 16 milímetros durante 13 meses en la Antártida son espectaculares en sus tomas panorámicas y cautivantes en los detalles de sus minuciosos primeros planos, si el trabajo fotográfico es de una belleza arrasadora, si la edición le da sentido y genera identificación con este conmovedor ciclo de vida, la contrapartida negativa de este film de Jacquet es el uso exagerado, supuestamente lírico, subrayado y agotador del relato en off.

Mientras en la versión francesa fueron cotizados actores como Charles Berling y Romane Bohringer los encargados de prestar sus voces para interpretar a los principales personajes con frases siempre ampulosas y recargadas, en la versión en castellano esa misión queda en manos de intérpretes sin grandes luces y acentos que generan más distancia e irritación que empatía. Seguramente hubiese sido mejor imitar a la versión norteamericana, donde este imposible off subjetivo fue reemplazado por una narración convencional a cargo del gran Morgan Freeman.

Más allá de las heridas que semejante off seudopoético le inflige al film, los verdaderos ganadores de este documental de Jacquet son los propios pingüinos, que por momentos parecen herederos de los mejores cómicos del cine mudo y, en otros, modelos por imitar en cualquier causa humanitaria por su arrojo, su devoción, su nobleza y su valentía. Sus experiencias de vida, tan bien retratadas por el documental a gran escala, son tan atractivas, tan subyugantes, que ninguna voz humana -ni siquiera las grandilocuentes frases que aquí se escuchan- está en condiciones de arruinar.

Diego Batlle (La Nación)

FUENTE: http://www.fotograma.com

Más información:
[http://www.lacoctelera.com/migatocalcetines->http://www.lacoctelera.com/migatocalcetines/
post/2006/01/25/la-marcha-los-pinguinos#c503375]

POR LA LIBERTAD EN PALESTINA – Campaña de Verano

Organizada por: Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM)

El ISM (Movimiento de Solidaridad Internacional) es un movimiento de
resistencia no violenta encabezado por palestinos y con participación
de internacionales que pretende llamar la atención sobre la ocupación militar israelí de los territorios de Gaza y Cisjordania. En estos momentos se preparan varias campañas de acción directa contra la ocupación israelí que
tendrán lugar sobre el terreno en los próximos meses y para las cuales son
necesariosvoluntarios internacionales. La sección del Estado español del ISM
manda un llamamiento invitando y organizando grupos de activistas del Estado
español para participar en la campaña de verano por la Libertad en Palestina.

Ahora más que nunca – ¡Lucha por la libertad en Palestina!

Mientras que el mundo cree que el conflicto palestino-israelí esta siendo
resuelto y que Israel se ha convertido en un estado de la paz, cada día y
sobre el terreno en la Palestina ocupada, lo que se está construyendo es un
apartheid y no la paz. ¡Es más importante que nunca venir a Palestina para
participar en la resistencia no-violenta contra la ocupación militar de Israel!

El Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM) necesita de la
participación de activistas que deseen comprometerse con los principios de la
acción no violenta en la defensa de los Derechos Humanos y la justicia.
Convocamos urgentemente tu presencia aquí, en Palestina, junto a nosotros,
para apoyar la continúa resistencia no-violenta por el pueblo palestino contra
la ocupaciónisraelí y participar en la campaña de Verano 2006 por la Libertad
que comienza en el mes de Junio.

Las comunidades palestinas están demandando a los activistas del ISM que les
apoyen en sus manifestaciones no-violentas contra la construcción del muro del
apartheid y en sus diversos esfuerzos para quedarse en la tierra de sus
antecesores a pesar del continuo robo de la tierra y la constante violencia
del ejército israelí y los colonos ilegales.

Con el fin de eliminar posibles testigos de los crímenes de guerra
cometidos por el ejército israelí y los colonos armados, las autoridades
israelíes han denegado el acceso a Gaza y Cisjordania a activistas defensores
de los Derechos Humanos. ¡No podemos permitirles que consigan aislar al pueblo
palestino!

Organizaremos entrenamientos para los activistas que quieran ir a Palestina
este verano a finales de Junio en Barcelona y Madrid. Si estás pensando en
unirte a la campaña, por favor, contacta con nosotros tan pronto como te sea
posible con el fin de organizar los entrenamientos.

Para más información y para registrarse, por favor contacta con nosotros en:

www.internacionalesporpalestina.org
info@internacionalesporpalestina.org

ism_catalunya@yahoo.es

En solidaridad y resistencia

El Movimiento de Solidaridad internacional-sección del Estado español.

Dínámica – PONERLE LA COLA AL BURRO

Dibujamos algo, lo más parecido a un burro, en un folio.

El burrito, el pobre, no tiene cola. Alguíen va a salir de forma voluntaria y le va a pegar una que hemos dibujado o fabricado con lana.

Sólo hay un pequeño inconveniente. La persona que sale a la pizarra tedrá los ojos tapados y no ha visto dónde hemos colocado el dibujo del burro.

La clase tendrá que organizarse para que aquello no se convierta en un griterío sin efectividad.

Pasamos a la evaluación. Como siempre preguntaremos a la persona que ha salido voluntaria cómo se ha sentido. ¿Qué le ha ayudado más y por qué?

A pesar de que lo hemos propuesto como un juego de distensión es una buena herramienta para analizar los roles del alumnado. ¿Quién ha asumido los roles más protagonistas? ¿Quén ha preferido esperar? ¿Por qué?

Podemos buscar alguna situación de la vida real en la que las consignas que nos dan tampoco están muy claras o fáciles de interpretar. ¿Qué hacemos en esos casos?

Cuento – UN NIÑO

«Esto que cuenta la historia, nos diréis, en secundaria no pasa. En secundaria cuidamos más esos detalles … Habrá también quien no esté, para nada, de acuerdo. EDUCARUECA»

“Una vez el pequeño niño fue a la escuela. Era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño niño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.

Una mañana, estando el pequeño niño en la escuela, su maestra dijo:
-Hoy vamos a hacer un dibujo.
-Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.

Pero la maestra dijo: – Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados.
-Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores.
-¡Qué bueno! – pensó el niño, – me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.

Pero la maestra dijo: – Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde.
El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.

Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo:
-Hoy vamos a hacer algo con barro.
-¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.

Pero la maestra dijo: – Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados.
-Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato.
-¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.

Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar.
El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.

Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.

Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela.
En su primer día de clase, la maestra dijo:
-Hoy vamos a hacer un dibujo.
-Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón.
Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo:
-¿No quieres empezar tu dibujo?
-Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer?
-No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra.
-¿Y cómo lo hago? – preguntó.
-Como tú quieras contestó.
-¿Y de cualquier color?
-De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo?
-Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.”

Helen Buckley

FUENTE: http://www.lafabricadelaparticipacion.org/un-nino.htm

Enlace con otra actividad en EDUCARUECA sobre el tema –
Firmado: La maestra

English version:

THE LITTLE BOY by Helen Buckley

Once a little boy went to school

One morning,

When the little boy had been in school awhile,

The teacher said

“Today we are going to make a picture.”

“Good!” thought the little boy.

He liked to make pictures.

He could make all kinds.

Lions and tigers,

Chickens and cows, trains and boats.

He took out his box of crayons

And began to draw.

But the teacher said, “Wait!

It is not time to begin!”

And she waited until everyone looked ready.

“Now,” said the teacher,

“We are going to make flowers.’

“Good!” thought the little boy.

He liked to make flowers,

And he began to make beautiful ones

With his pink and orange and blue crayons.

But teacher said, ”Wait!

And I will show you how.”

And it was red, with a green stem.

“‘There,” said the teacher.

“Now you may begin.

The little boy looked at the teacher.

Then he looked at his own flower

He liked his flower better than the teacher’s.

But he did not say this.

He just turned his paper over

And made a flower like the teacher’s.

It was red, with a green stem.

On another day, the teacher said,

“Today we are going to make something with clay.”

“Good!” thought the little boy.

­He liked clay.

He could make all kinds of things with clay.

Snakes and snowmen,

Elephants and mice, cars and trucks,

And he began to pull and pinch

His ball of clay.

But the teacher said,

“Wait! It is not time to begin!”

And she waited until everyone looked ready

“Now, “ said the teacher,

“We are going to make a dish.”

He liked to make dishes.

And he began to make some

That were all shapes and sizes.

But the teacher said, “Wait!

And I will show you how.”

And she showed everyone how to make

One deep dish..

There,” said the teacher.

“Now you may begin

The little boy look at the teacher’s dish.

Then he looked at his own.

He liked his dishes better than the teachers

But he did not say this.

He just rolled his clay in to a big ball again

And made a dish like the teacher’s.

It was a deep dish.

And pretty soon

The little boy learned to wait

And to watch,

And to make things just like his teacher.

And pretty soon

He didn’t make things of his own anymore

Then it happened

That the little boy and his family

Moved to another house

In another city,

And the little boy

Had to go to another school.

And the very first day

He was there,

The teacher said:

“Today we are going to make a picture

“Good! thought the little boy,

And he waited for the teacher

To tell him what to do.

But the teacher didn’t say anything.

She just walked round the room.

When she came to the little boy

She said, Don’t you want to make a picture?”

“Yes,” Said the little boy,

“What are we going to make?”

“I don’t know until you make it,”

Said the teacher.

“How shall I make it?” asked the little boy.

“Any way you like,” said the teacher.

“And any color?” asked the little boy.

“Any color,” said the teacher.

“If everyone made the same picture,

And used the same colors,

How would I know who made what,

And which is which?”

“I don’t know,” said the little boy,

And he began to make a red flower with a green stem.