Más Allá del Edén

Más Allá del Edén

Para una Educación y una Sociedad Atea

Vivimos un nuevo auge de la religión como explicación de la realidad. Tanto desde las religiones tradicionales como desde las nuevas explicaciones esotéricas adaptadas a los nuevos tiempos, el pensamiento religioso golpea sin cesar las sociedades actuales, empujando hacia una regresión social. Un contexto histórico marcado por una vuelta a la fe, a la creencia ciega, en detrimento del pensamiento crítico como forma de abordar el conocimiento del mundo en que vivimos. La luz agoniza. Aumenta la oscuridad.

Nos encontramos, efectivamente, ante una fuerte apuesta desde las instancias del poder por el uso del pensamiento esotérico como tecnología de control social, tanto en la imposición de pautas de conducta como en la construcción de enemigos. Es por ello que vemos necesario debatir desde posiciones críticas sobre esta dinámica de dioses, creencias ciegas, espíritus y revelaciones modernas, para replantearnos este modelo social que nos conduce a una vida más impregnada de Fanatismo que de Escepticismo Crítico.

Para ello Más Allá del Edén se inicia con el artículo Las redes de la fe. La sociedad en la trampa de la religión donde se analiza el fenómeno del pensamiento religioso como instrumento de dominación tanto de individuos como de sociedades enteras.

Además se incluye Ídolos de Barro, materiales que permiten trabajar el tema desde el punto de vista educativo, y cuyo objetivo es crear una concienciación sobre la problemática de la religión y del pensamiento esotérico en la actual sociedad.

Más Allá del Edén es el cuarto volumen de la serie de materiales titulados SIN FRONTERAS: Cuadernos de Educación, Comunicación y Sociedad. Esta colección está formada por Vientos del Sur: Para una Educación y una Sociedad Antirracista; por Los Senderos de la Guerra: Para una Educación y una Sociedad Antimilitarista; y por Horizontes de Libertad: Para una Educación y una Sociedad Antirrepresiva. El objetivo es crear un escenario que permita la reflexión crítica sobre temas diversos. Desde este espacio se ofrecen ideas que colaboren en el desarrollo de una sociedad más libre, igual y justa.

Para más información del libro: escuelalibre (arroba) escuelalibre.org

Fuente original: http://www.escuelalibre.org

VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela

Os damos la bienvenida al VII-CIO (Séptimo Claustro Ideal Oficial).

Como no podía ser de otro modo, dado el contenido de la página que alberga esta convocatoria, vamos a iniciar la sesión participando en un juego de rol. Os proponemos que leáis los diálogos representados más abajo y tratéis de poneros en la piel de los diferentes actores.

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LAS MADRES (Y ALGUNOS PADRES) FRENTE A LAS CONDUCTAS DISRUPTIVAS DE SUS HIJOS E HIJAS

Tutora – Pedro le ha llamado «hijo de p***» al profesor de matemáticas.

Jefe de Estudios – ¡¿Otra más?! – Hay que expulsarle. Se va a ir para un mes a su casa. ¡Ya no podemos aguantarlo más!

Tutora – Ya. Pero si le expulsamos, cuando vuelva estará todavía peor.

Jefe de Estudios – Eso es muy, pero que muy grave. No se puede ir «de rositas». A ese alumno le hemos perdonado ya demasiadas cosas.

Tutora – Pero sabemos que va a estar todo el mes en la calle.

Jefe de Estudios – A mí me da igual. Que le preparen trabajo para todo el mes y que se lo lleve.

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Madre (al teléfono) – Hola, ¿Quién es?

Tutora (al teléfono) – Soy la tutora de su hijo y le llamo para decirle que va a ser expulsado durante un mes.

M – Pero… ¿Qué ha hecho esta vez?

T – Ha insultado muy gravemente a un profesor. Vd. tiene que venir a firmar el informe y recoger al chico.

M – Algo le habrá dicho el profesor. ¡Que parece que todos le tienen manía en ese centro! Además, yo trabajo y no puedo ir por la mañana. Que traiga el papel y ya lo firmaré. ¡Se va a enterar cuando llegue a casa!

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Tutora – Hola Pedro.

Pedro – ¡¿Qué?! ¿Me van a expulsar otra vez? Me da igual. En este centro son todos unos c***

Tutora – Vamos, Pedro… Reconoce que esta vez te has pasado.

Pedro – Y el de matemáticas… ¿Qué? Él se pasa todos los días. Ya me tiene harto. ¡Sois todos iguales!

Tutora – Tienes que llevar este informe para que lo firme tu madre. Mañana lo traes firmado y recoges el trabajo que te van a poner tus profes.

Pedro – ¡Y una «m***»! ¡Yo aquí no vuelvo! Me voy a poner a trabajar.

EVALUACIÓN

¿Cómo creéis que se han sentido los diferentes personajes: tutora, jefe de estudios, madre, alumno,…?

¿Esta escena, o alguna similar, es frecuente en nuestro entorno educativo?

¿Existen alternativas de solución a estas situciones que sean educativas, consensuadas y satisfactorias para todas las partes?

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PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN EN EL VII-CIO

En el contexto educativo actual, ¿nuestra intervención aleja o acerca a la escuela a padres y madres? ¿Cómo lograr la implicación de los padres y madres que más necesitamos que participen?

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¿Defienden los sindicatos la permanencia de la religión en la escuela laica?

Nos envian del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Madrid estos comentarios sobre el posicionamiento de algunos sindicatos frente a la asignatura de religión y a los cambios que se van a producir en la situación laboral de ese profesorado.

Desde EducaRueca también nos preguntamos, como lo hace El Roto, si ha de primar esta situación laboral o deberemos poner por delante la calidad de esta escuela laica en la que creemos.

CSI-CSIF

9 de Noviembre de 2006: CSI*CSIF manifiesta su total oposición a la supresión de puestos de trabajo como consecuencia del proceso de implantación de la LOE. …
Los borradores de los Reales Decretos que regulan las enseñanzas mínimas de los diversos niveles, parece que entre otros muchos damnificados determinan la pérdida de miles de puestos de trabajo de profesores de Religión….
Por todo ello, CSI*CSIF exigirá el mantenimiento de los puestos de trabajo del profesorado de Religión.

CCOO. FE.

9 de Noviembre de 2006 : El borrador del Real Decreto que regula las enseñanzas mínimas en Secundaria propone una reducción de un tercio de horas de religión y que los alumnos que no cursen ni religión confesional ni historia de las religiones podrán irse a casa.
Frente a esta propuesta del MEC, CCOO con la misma contundencia que siempre ha defendido su modelo de escuela pública defenderá los derechos de los trabajadores y no permitirá costes laborales para los trabajadores apostando decididamente por la defensa de los más elementales derechos de los trabajadores y trabajadores, especialmente de los más vulnerables, en este caso de los profesores y profesoras de religión.

ANPE las Palmas

RECLAMAMOS AL MEC
1.. Se reconsidere la dedicación horaria de la materia de Religión en la ESO, asignándole un mínimo de 3 horas por ciclo al igual que sucede en Primaria.

2.. Que las Comunidades Autónomas completen el horario de Religión con su propia regulación.

3.. Se permita al profesorado de Religión completar horario con otras materias afines de tal manera que ninguno resulte despedido por la aplicación de la nueva normativa.

FETE-UGT (Galicia), a sus afiliados:

31 de Octubre de 2006: Ante as informacións aparecidas, en distintos medios, de comunicación, que fan referencia aó borrador do R.D. de secundaria, temos que facer fincapié, con forza e determinación, no seguinte.:
O voso sindicato está comprometido, desde o principio, na petición do respecto total á carga horaria da asignatura, a cal, repercute directamente nos traballadores/as da materia de relixión.
Por todo isto, vendo o desenvolvemento do borrador, que falla, gravemente, na carga lectiva, feito que non pode ser menos que reprobado polo voso sindicato e non asumido pola ruptura que conleva e por encamíñarnos na esfera do ámbito laboral a unha situación de precariedade.

USO-Unión Sindical Obrera

Un tercio de los cuatro mil profesores que imparten la Religión católica en la ESO en centros públicos podría perder su puesto de trabajo si finalmente se aprueba el borrador que el Ministerio de Educación presentó ayer a las comunidades autónomas. (…)
Desde USO, la entidad sindical que acoge a más profesores de Religión católica, la medida ministerial se contempla con preocupación. (…) esta pérdida de horas lectivas no sólo supondría una «reducción del número de contratos, sino que además aumentaría la precariedad laboral de estos profesores. (…)

stemstes(arroba)stemstes.org

Página web: www.stemstes.org

Fuente artículo original: http://www.europalaica.com/

Religión en las escuelas: el experimento británico

Mientras en el Reino Unido se incluye la religión en las escuelas, en Francia se prohíbe el uso del velo en los colegios. Una vez más, el debate sobre la educación se centra en el Islam.
¿Necesita Gran Bretaña más colegios religiosos? (Foto, Hector Ferniza – Flickr)
Los franceses lo llaman la rentrée, los alemanes, der Schulbeginn, lo llamen como lo llamen, a medida que los niños de toda Europa vuelven a las aulas tras el descanso estival, tan sólo un asunto concreto causa más polémica que nunca. Francia abrió la brecha en 2004 al prohibir “los símbolos religiosos evidentes” para defender lo que el Gobierno anunciaba como una amenaza creciente a la consabida tradición gala de laicismo (separación de la Iglesia y el Estado). Alemania, por su parte, todavía está enfrascada en su propia polémica entre los Estados (Länder), para determinar si se debe o no permitir que profesoras y niñas musulmanas acudan a las escuelas públicas ataviadas con pañuelo en la cabeza. Con este panorama, la cuestión sobre cuál es el papel de la religión en las escuelas europeas, si acaso tiene alguno, parece estar más en el candelero periodístico que nunca.

Poca separación entre religión y Estado

En Gran Bretaña, el ambiente no está menos caldeado. Por una parte, la Reina se agarra a su título de “defensora de la fe”, por otra, el Primer Ministro es quien designa al mismísimo jefe de la Iglesia anglicana. No es de extrañar que, así las cosas, las discusiones en este país no se centren en la separación entre Iglesia y Estado, pues ambos han permanecido intrínsecamente unidos desde hace mucho tiempo. Sin embargo, el tema que muchas veces ocupa multitud de columnas en los rotativos británicos es el que cuestiona la conveniencia de una educación basada en la fe. Si bien es cierto que las escuelas religiosas no son ninguna novedad en Gran Bretaña, ya que no hay que olvidar que, por ejemplo, la Iglesia de Inglaterra es responsable de la educación de alumnos en cerca de 4.700 colegios, hoy en día, el asunto ha cobrado un nuevo significado. El ejecutivo de Blair quiere ahora financiar escuelas que representen a otros grupos religiosos, como el musulmán, constituido por un millón y medio de personas en el país. Como describe el destacado comentarista liberal, Polly Toynbe, “la idiotez constitucional que supone la Iglesia establecida en las escuelas nos parecía algo irrelevante; ahora, esta misma medida obliga a otorgar privilegios similares al resto de religiones”. El resultado se ha traducido en un aumento en el número de escuelas públicas musulmanas. En este momento, el Gobierno planea introducir hasta 100 escuelas islámicas ya existentes dentro del sistema educativo estatal en los próximos años, y también tiene pensado crear una escuela pública para seguidores de la doctrina Sikh en Hillingdon, al oeste de Londres. Del mismo modo, se ha dado luz verde a una escuela pública hindú en Harrow.

¿Segregación o transparencia?

Los episodios de terrorismo recientes están haciendo emerger la cuestión sobre cuál es el grado de integración de las minorías étnicas en Gran Bretaña y, por qué un número ínfimo de musulmanes británicos se han adherido a las ráfagas de fundamentalismo islámico. Los que critican la política del Gobierno, como la Sociedad Nacional Secular (NSS) aseguran que la segregación de niños en los colegios por motivos religiosos es sin duda un paso en la dirección equivocada. Tal y como alega el director ejecutivo de esta organización, Keith Porteous Wood, esta tendencia creciente que clasifica a los niños según la religión de sus padres aumenta la ignorancia y la desconfianza entre distintas comunidades, que tendrán menos oportunidades de conocerse mutuamente.

“No es exactamente así”, replican los ministros del Gobierno, quienes también afirman que “la mejor manera de dejar constancia de lo que se enseña a los niños en escuelas religiosas es precisamente convirtiendo estos centros escolares en públicos, de forma que sea más fácil observarlos desde cerca. “Además”, dicen, “el hermanamiento entre diferentes centros escolares religiosos ayudará a fomentar el entendimiento intercultural”. De acuerdo con las palabras del doctor Muhamad Mukadam de la Asociación de Escuelas Musulmanas en el Reino Unido (AMSUK), los alumnos que asisten a escuelas religiosas obtienen, por lo general, mejores resultados que los alumnos de colegios laicos. Se cree que la ética religiosa que preconizan tales escuelas da como resultado estudiantes mejores y más atentos en clase. Pero los detractores afirman que esta circunstancia no es tanto producto de una educación religiosa, sino más bien responde al hecho de que las escuelas religiosas pueden elegir a sus alumnos, mientras que en las estatales no existe tal selección. No obstante, el jefe de la Comisión para la Igualdad Racial (CRE), Trevor Philipps, asegura que aquellos que se oponen a la política del Gobierno están en peligro al sugerir que “no se les puede confiar a los musulmanes la gestión de las escuelas de la misma forma que los cristianos lo han venido haciendo desde hace siglos”. En consecuencia, si el sistema actual de escuelas públicas patrocinadas por la Iglesia sigue vigente, el ofrecer a otras religiones sus propias escuelas es simplemente una cuestión de igualdad.

Sistemas en crisis

Todavía no está claro si la postura del Gobierno de Blair dará sus frutos en la complicada batalla contra la exclusión social y el fundamentalismo religioso. Sin embargo, el descubrimiento reciente de un presunto entramado terrorista en el que unos jóvenes musulmanes pretendían hacer estallar una bomba en las compañías aéreas transatlánticas sirve como ejemplo una vez más para darnos cuenta de la verdadera magnitud del asunto al que se hace frente. Por su parte, los que apoyan la política de Tony Blair señalan que la alternativa del modelo integracionista francés es un fracaso. Y así lo atestiguan las oleadas de violencia y los disturbios que se adueñaron de las zonas periféricas de París a finales de 2005. Estos altercados son prueba de que ni una defensa férrea de la separación entre la Iglesia y el Estado, ni una insistencia en que las comunidades de inmigrantes adopten las normas y los valores que determina el Estado, han conseguido mejores resultados que el modelo multicultural británico. Es más, si tenemos en cuenta que el 20% de los alumnos franceses vuelven este mes a escuelas católicas independientes, aunque con importantes subvenciones del Estado, está claro que ni tan siquiera en Francia el asunto está tan zanjado como a muchos les gustaría. Si a esto sumamos el hecho de que Turquía, Estado oficialmente laico, es hoy en día candidato oficial para adherirse a la Unión Europea, , es más que probable que la polémica sobre el uso del pañuelo en la cabeza en las aulas continúe debatiéndose después del próximo curso escolar.

Chris Reynolds – Munich – 18.9.2006 | Traducción: Paula Criado Barga

http://cafebabel.com/es/article.asp?T=T&Id=8073

Página vista en: docencia.es

SECUNDARIOS: MOVIMIENTO SOCIAL ASAMBLEARIO EN CHILE

UNA OPINIÓN LIBERTARIA Y ANTIMILITARISTA

Ya en la tercera semana, amenazados del próximo fin de
la parte más evidente del movimiento estudiantil por
el cansancio acumulado, el comienzo del mundial de
fútbol, las lluvias y el frío de un invierno que, por
fin, llegó, los secundarios pueden estar contentos,
satisfechos, de los logros obtenidos en su justa lucha
de largo plazo.

Podemos decir que comenzó este movimiento amenazado de
un pronto declive. Algunas marchas y manifestaciones
en las dos primeras semanas de mayo con unos objetivos
bien claros: que el gobierno cumpliera los compromisos
que había suscrito el año pasado el Ministerio de
Educación. Nada más. Simplemente nada más.

Pero nadie les escuchó, nadie los atendió. El gobierno
de Michelle Bachellet, recién asumido, ignoró o quiso
ignorar los acuerdos tomados por su predecesor,
también de la misma alianza en el gobierno. Una
táctica ya conocida por los y las secundarios/as:
borrar con el codo lo firmado con la mano. La idea del
gobierno era simple: empezar todo de nuevo y dejar que
el asunto muriera antes de nacer. Pero les
secundaries, de años atrás, habían aprendido a
monitorear las ofertas y compromisos del gobierno, a
no quedarse con palabras sino mantener documentos y
agendas a la vista. Por otro lado han aprendido a
desconfiar de las dirigencias y a mantener vigilancia
tambièn sobre ellas. Así, junto a los centros de
alumnos (formales, oficiales, electos según los
procedimientos de la democracia representativa) han
surgido en cada liceo colectivos y asambleas de
estudiantes que se movilizan en torno a las exigencias
“gremiales” y sociales. La participación de las
“bases” (los estudiantes) está, de este modo,
asegurada en principio: la Coordinación se realiza a
través de vocerías que responden a las bases y que son
rotativas, de mandato restringido. Toda negociación es
finalmente resuelta por las asambleas de cada liceo.
De cada liceo se designan voceros que se reúnen en
asambleas zonales (en santiago son 5: Centro, Norte,
Sur, Oriente y Poniente) y regionales. De esas
asambleas zonales surgen voceros zonales, quienes
coordinan el movimiento a esta altura nacional.
Debemos recordar aquí que el movimiento nació en
Santiago, pero inteligentemente los secundarios
santiaguinos comenzaron a plantear centralmente cuatro
temas de alcance nacional: un pase escolar único
nacional gratuito para la locomoción colectiva
(actualmente los pases son distintos por cada ciudad,
tiene horario restringido de uso, se debe pagar
anualmente su renovación -aprox. US$ 2- y además se
debe pagar por cada viaje un tercio del valor adulto
-aprox. US$0.20 por cada viaje) y gratuidad de los
viajes, gratuidad del examen de acceso a la
universidad (PSU: Prueba de Selección Universitaria),
revisión de la Jornada Escolar Completa (que significa
la extensión del horario escolar por cerca de mínimo 9
horas diarias -con máximos de 12-) y, ante todo,
derogación de la actual Ley Orgánica Constitucional de
Enseñanza, LOCE, promulgada el día anterior al finde
la dictadura pinochetista: 10 de marzo de 1990.
Estas peticiones, acrecentadas en al menos dos puntos
a nivel nacional: fin de la municipalización de la
enseñanza pública y fin de la explotación de los
alumnos en práctica técnica, comercial e industrial y
en muchos puntos a nivel regional y local fue ganado
profundidad y extensión por todo el país. Desde Arica
en el extremo norte hasta Pto. Williams en la
Provincia Antártica (Cabo de Hornos).
La lucha no amainó sino que por vía de las tomas de
los liceos (ocupación del establecimiento educacional
por las asambleas de estudiantes) fue entusiasmando no
sólo a los propios estudiantes sino a todo el país que
año a año vive la experiencia de una educación
neoliberal.

La LOCE vino a establecer finalmente en Chile el
neoliberalismo en la educación, este proceso iniciado
en los años ’80 por la dictadura mediante la
municipalización de la educación pública (traspaso de
la administración de los liceos y colegios desde el
Ministerio de Educación a las Municipalidades) y por
la destrucción de las universidades estatales y la
apertura de universidades privadas no tradicionales (o
sea no de la iglesia ni de la masonería).
Esta LOCE colocaba como valor principal la libertad de
educación por sobre el derecho a la enseñanza. Así los
dueños de colegios (“sostenedores”) se dividen en dos
grandes clases: públicos (municipalidades) y privados
(particulares). Estos últimos hay de dos tipos: los
que reciben subvención (recursos) estatal y los que
no. Así si bien en principio cualquier padre podrá
colocar su hijo donde quiera, a los colegios privados
no subvencionados sólo llegan quienes tiene dinero (y
otras cualidades) para hacerlo. A los colegios
particulares subvencionados podrá llegar cualquiera
(su costo es menor) que el establecimiento quiera
recibir -la libertad de educación según la LOCE
consiste que la libertad del sostenedor de decidir que
alumnos tener en su establecimiento-. Así los alumnos
que desecha el aparato privado llegan finalmente a la
educación municipal. Es decir, los pobres y los niños
calificados como “problema” por el sistema privado. Y
lo que es peor, dentro del sistema municipal también
se implantan jerarquías entre aquellas municipalidades
que quieren mantener “calidad” -eliminando quienes
bajan el standard- y todas las demás.

Este sistema neoliberal ha establecido una serie de
secuelas de largo plazo: el establecimiento de
verdaderos holdings de enseñanza que controlan en
vertical el proceso (básica, media, preparación para
la PSU y superior) y una caída estrepitosa de los
niveles de calidad, según se comprueba en mediciones
nacionales e internacionales.

Esto acompañado de la pérdida de ingresos de los
profesores, en fin, de todos los trabajadores de la
educación, ha hecho que hoy más que nunca el esfuerzo
por la educación sea vista como un problema a
enfrentar por cada familia, asumiendo el costo
monetario del esfuerzo educativo o asumiendo el costo
futuro de tener uno de sus hijos escolarizado en la
ignorancia y rutina de los colegios pobres de Chile.
Frente a esto, la rebelión de los secundarios (cuyas
escasas posibilidades en el mundo competitivo de la
enseñanza superior, profesional o técnica les aparece
de manera dramática mientras más se acercan al fin del
ciclo medio) vino a catalizar toda la indignación
social que el país tiene frente a esta injusticia de
décadas. Ya “los Prisioneros” lo cantaron en su
momento (los 12 juegos) pero esa canción de principios
de los ’80 sigue teniendo actualidad.

Encontraron apoyo y aliados los rebeldes secundarios
sobre todo cuando inteligentemente decidieron no salir
más a la calle pues sus salidas en marchas y protestas
eran colocadas por la prensa como “violencia” y
vandalismo”. Se quedaron al interior de los liceos
soportando hambre, frío y enfermedad y desesperando al
gobierno, que finalmente tuvo que ceder.

Gran parte del petitorio de los secundarios ha sido
aceptado, no exactamente como ellos querían pero si
bastante mejor de lo que había: el pase escolar será
gratuito (aunque deberán seguir pagando pasaje) y su
uso se extendió a todos los días, todas las horas,
casi todo el año. La PSU será gratuita para los 4
quintiles más pobres de la población. La Jornada
escolar Completa será revisada, lo mismo que la
Municipalización y ya se aseguró un sueldo mínimo para
quienes realicen su práctica de enseñanza
técnico-industrial. La LOCE entró en franca revisión
y la Presidenta de la República convocó aun amplio
Consejo Asesor para la Reforma de la Enseñanza. Amplio
aunque de corte académico-gremial tiene un fuerte
componente político en el cual ha entrado buena parte
de la izquierda extra-parlamentaria (que sueña con ser
parlamentaria).

Los secundarios fueron invitados (lo mismo que los
universitarios) a ser parte de este consejo y ese es
la discusión en que están hoy. Su movimiento ha traído
dividendos políticos a la izquierda extraparlamentaria
(han sido llamados a rehacer políticas públicas,
reconocidos como interlocutores) y al gobierno (bueno,
la Concertación siempre quiso acabar con la LOCE pero
nunca tuvo la voluntad política para ello; además
descubrieron que la educación era tan buen negocio: la
mayor parte de los partidos tiene su casa
universitaria, o varias).

Pero la enseñanza que más han entregado es que la
movilización social da frutos, que los proceso
asamblearios dan más consistencia, coherencia y
participación a las luchas sociales y que no basta con
conformarse con triunfos parciales o compromiso de
corto plazo, que los procesos hay que seguirlos y de
algún modo, administrarlos para que no decaigan.
No olvidemos que los secundarios tuvieron gran
importancia en la derrota de la dictadura, que el
valor de su lucha fue desconocido al llegar la
democracia. Que el proceso asambleario viene de la
mano de los anarquistas que a fines de los ’90 dieron
fin a la histórica Federación de Estudiantes
Secundarios de Santiago (FESES) para esa época
absolutamente controlada por las juventudes políticas.
Que el “mochilazo” del 2001 validó socialmente entre
los secundarios la forma asamblearia de organizarse
(surgió allí públicamente la Asamblea Coordinadora de
Estudiantes Secundarios ACES).

No olvidemos tampoco el intento de los partidos
políticos de todo tipo de cooptar a los secundarios y
como ellos han sabido enfrentar eso, no olvidar que
en su petición de sumarse a un paro nacional os
“trabajadores” no estuvieron (los sindicatos de todo
tipo brillaron por su ausencia, incluso los
anarcosindicalistas -aunque debemos reconocerlo, estos
en Chile, por el momento, no existen). No olvidaremos
los intentos de los neonazis de amedrentar y expulsar
las tomas, demostrando a todas luces la capacidad y
presencia que tiene y que el gobierno se niega a
reconocer como un problema social. No olvidaremos a
los miles de estudiantes detenidos, criminalizados,
abusados por la policía, heridos, enfermos, que
pasando hambre y frío sostiene el más importante y
justo movimiento social en Chile desde la ocupación de
la Mina de carbón de Lota, a mediados de los ’90 y que
tuvo el triste fin de ver trabajando en conjunto al PC
y el gobierno para poner fin a un movimiento social a
costa de dejar a toda una ciudad sin fuente de
trabajo.

Pelao Carballo desde el Ni Casco NI Uniforme para el
MOC Chile y el mundo antimilitarista y libertario

SANTIAGO, JUNIO DE 2006


Movimiento de Objecion de Conciencia
NI CASCO NI UNIFORME

www.objecion.cl

¡QUÉ BIEN VIVEN LOS MAESTROS!

Autor: Juan José Boyano, profesor de Historia del IES «Mar de Alborán» de Estepona (Málaga).

Los maestros constituyen una especie laboral cuyas excelencias nadie puede negar . Ni el más osado de los ciudadanos podría poner en duda que hoy, en nuestro país, decir maestro es decir buena vida. Intelectuales de tres al cuarto han querido cuestionar este principio básico de la sabiduría popular, pero han tenido que abandonar ante la evidencia de que los maestros, no sólo viven bien, sino que, a pesar de eso y por encima de eso, son culpables de muchos de los males de nuestra sociedad. Y a uno no le que queda más remedio que traer a la memoria, aunque con un sentido macabro, la frase bíblica: muchos son los llamados, pero pocos los elegidos. Los maestros, seleccionados por un destino de privilegio divino, han llegado a donde están y… viven muy bien.

Son muchos los ejemplos con los que podríamos ilustrar este dogma de fe, pero para no extenderme demasiado, cojamos, al azar, un caso: el Instituto de Enseñanza Secundaria Mar de Alborán de Estepona (Málaga).

Hace tres años tenía alrededor de 800 alumnos. La población estudiantil de la localidad crecía y era necesaria una respuesta rápida e inteligente. Los de arriba – ¿los dioses? pregunta mi hijo de 9 años cuando hablo del tema – tenían las cosas claras. Palabrería de mercadillo la de quienes, en nombre de la pedagogía, decían que la masificación es el primer motivo para la proliferación de conflictos.¿Hacer un nuevo instituto y crear dos unidades desmasificadas?. No. Hacer más grande el centro docente que existía incorporando un colegio de enseñanza primaria con 20 años de antigüedad. Por algo estamos donde estamos en el ranking mundial de asuntos de enseñanza.¿Dónde se ha visto que, en educación; los criterios psicopedagógicos estén por encima de los económicos y políticos?. Y todo ¿por qué?. Porque se pretendía que el maestro viviera mejor aún, con más compañeros con los que alternar y disfrutando de esa alegría que da la juventud revoloteando a su alrededor, en numero de 32 o 33 por aula. Eso se llama calidad de vida para el maestro y, por supuesto como segundo objetivo , calidad de servicio para los alumnos.

Pero no hay que establecer límites estrictos.En el curso 2004-2005 se observó con cierta inquietud que el centro de enseñanza existente era pequeño paras las demandas de felicidad del profesorado e inmediatamente los de arriba – ¡qué sabio es mi hijo! – se pusieron manos a la obra y proyectaron la ampliación del instituto existente.Con suerte nos acercaríamos alos 1300 alumnos sin contar los casi 100 profesores que veían como su bienestar crecía al mismo ritmo que crecían sus salarios. Glorioso: había que hacer un módulo más. ¿Cuándo se realizarían las obras?. En verano por supuesto, para no turbar la placentera quietud del maestro y la armónica relación con sus 33 alumnos por aula. Por avatares de un cruel destino que sólo los de arriba conocen, las obras comenzaron en pleno curso escolar. Aún así, el bienestar llegó a cotas indescriptibles: la tecnología de la construcción ( excavadoras, perforadoras, camiones, gruas sobre las cabezas)en delicada armonía con las clases de Matemáticas, Historia o Seguridad en el Trabajo.

Y la cafetería se hundió. Fue un imprevisto.¿Quién lo iba a sospechar estando como estaban todos en sus asuntos?¿Cómo es que el maestro que tanto sabe porque ha estudiado no lo advirtió?. Porque vive muy bien.Porque su bienestar le nubla los sentidos y, a veces, no atiende a sus responsabilidades; como cuando pretende enseñar una asignatura y se desentiende de educar a los 33 alunos que tiene por aula, argumentando – ignorante él – que esa es tarea de la familia. Son despistes, porque una cosa es vivir bien y otra muy distinta eludir las responsabilidad de su puesto de trabajo.

O tal vez, el maestro lo sabía todo y en un acto de debilidad, dejo pasar los acontecimientos para así tener más vacaciones, porque en esos días sin clase, como en tantos otros días, el maestro no hacía nada.

¿Para comienzos del curso 2005-2006, las obras terminadas?. Los de arriba – ¡qué sabios son los dioses! – planificaban por encima de nuestra ignorancia. Las obras continuaban, no había aulas para todos los alumnos, y algunas clases tendrían que trasladarse a la tarde. En 5 días los maestros que mejor viven de todos, que son los que mandan (el director y los jefes de estudios) tenían que hacer un horario partido para 1300 alumnos y casi 100 profesores. ¿Quién les iba a decir a ellos que iban a tener la oportunidad de estar hasta altas horas de la madrugada fuera de sus hogares, en una pura juerga?.Y, además, de añadido recibirían alabanzas, reconocimientos, honores y vítores por parte de compañeros – encantados todos con sus horarios -, alumnos – exultantes por acudir a clase hasta las 10 de la noche – y padres – que no podían entender con qué sobrenatural maestría habían conseguido en tan poco tiempo poner en marcha un nuevo curso – . Y esta vez, los de arriba quisieron quedarse en un segundo plano. Todos los honores para los maestros que, sin apenas proponérselo, ahora vivían todavía mejor porque podrían contemplar tanto los hermosos amaneceres, como las sobrecogedoras puestas de sol, acompañados de sus alumnos.

Las clases comenzaron cuando tenían que comenzar, porque para eso los de arriba son muy suyos y la normalidad debe anteponerse a la buena vida del maestro. La normalidad tiene muchas caras, pero, al fin y al cabo, normalidad es que los cables cuelguen de los techos o se arrastren a montones por los suelos; normalidad es que se tenga que hacer un pequeño receso en el relato de la Revolución Industrial porque en ese preciso momento el obrero de la construccion de turno ataca el alicatado de unos antiguos servicios a los que hay que reconvertir rápidamente en aula; normalidad es que el maestro y la maestra no tengan un aseo; normalidad es que no haya agua ni cafetería – se derrumbó ¿recuerdan? -. La normalidad tiene muchas caras. ¿Acaso no es normal que cuando todo está como está – estupéndamente, por supuesto – se tenga la suerte de recibir la dotación propia de la condición de centro TIC – Tecnologias de la Información y la Comunicación-¿. En un arrebato sólo comparable a la ceremonia de ofrenda floral que se celebraba en los lejanos meses de mayo de nuestra historia, deambulaban por los pasillos, mesas incontables, armarios mil, alumnos que no sabían donde estaba su servicio reconvertido en aula, cientos de ordenadores que luego no podían instalarse por falta de suministros (cables, enchufes, digo yo) y maestros disfrutando de esas pequeñas nuevas alegrías y sorpresas que cada día les deparaba.
Si eso no es vivir bien, que vengan los de arriba y lo vean.

Pero la monotonía se estaba adueñando de este Instituto proyectado para el bien vivir. Por manos del destino se consiguió superar ese pequeño escollo de aburrida normalidad y pronto llegaron novedades: tuberías rotas, humedades subterráneas, viguetas dañadas.Lo que haga falta para animar la fiesta que estaba decayendo.
Ahora hay que irse a otro Instituto en horario de tarde. Dicen que para poco tiempo, pero hay que confiar en que falle la proverbial seriedad de los responsables de la construcción y de las reparaciones, porque los maestros que mandan – que ahora tienen que tirar a la basura lo que hicieron en los 5 días de juerga hasta altas horas de la madrugada, y deben hacer un nuevo horario para 1300 alumnos y casi 100 profesores en tres días – y los que no mandan – que plantearon su asignatura para una enseñanza con ordenadores, y ahora no tienen ni taquilla propia donde guardar sus papeles -, todos ellos son felices. Y son felices porque viven bien.

Sólo falta que a nadie se le ocurra pedir responsabilidades, porque de ser así, todas ellas irían para los maestros que, pensando sólo en su bienestar, en sus vacaciones y en su sueldo de alto ejecutivo, han provocado estas pequeñas incomodidades en un alarde de ansiedad hedonista.Queden las cosas así.
Si alguien por la calle, se cruza con un maestro y le lanza una mirada cuanto menos desafiante, está en su derecho, todo hay que decirlo, porque los maestros y sólo los maestros son los que han desbaratado los sabios planes de los de arriba – los dioses de mi hijo – .Tal vez no era su intención, pero están acostumbrados a vivir bien.
De cualquier modo opino que los dioses deben estar locos para dejar que los maestros vivan tan bien.

FUENTE: lacavernadeplaton.com

Octubre de 2005.

Libro – HACIA LA ESCUELA LAICA

Francisco Delgado Ruiz.

Ediciones del Laberinto. 2006

La Constitución de l978 introduce la no confesionalidad del Estado: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Sin embargo esta situación jurídica y política no se ha trasladado, todavía, a ciertas instituciones, entre ellas están los centros escolares.

Francisco Delgado (fue diputado constituyente y en la actualidad es vicepresidente de la asociación Europa Laica y miembro de la junta directiva de CEAPA, por CLM), junto a un grupo de amigos y amigas colaboradores, lo que han pretendido hacer, con este documento, es realizar un análisis que llame a la reflexión individual y colectiva, tanto en el ámbito escolar como político y social, sobre la importancia del respeto a la pluralidad de pensamiento y de conciencia, para la democracia, desarrollando un breve análisis de carácter histórico comparado, así como de la realidad actual de la escuela y su carácter religioso, una vez que se ha aprobado la LOE, para posteriormente trazar una serie de ideas positivas de cómo avanzar hacia un modelo democrático de escuela laica, todo ello expuesto de una forma lo más sencilla y amena posible.

El libro va dirigido, expresamente, a docentes, padres y madres, APAS, alumnado y a aquellas personas interesadas en analizar el laicismo y la influencia desproporcionada que, todavía, la iglesia católica oficial ejerce en nuestro Sistema Educativo.

Este libro, a la venta en librerías desde el 14 de abril de 2006, ha sido editado por EDICIONES DEL LABERINTO SL , lo comercializa y distribuye “Laberinto distribuidora de libros”. El PVP es de 6,95 euros por ejemplar. Tiene 160 páginas. (Es un libro solidario, de su venta, el 0,7% de los beneficios empresariales se cede a través de ONGS al desarrollo del Tercer Mundo)

La forma de adquirirlo se puede hacer en cualquier librería o a través de

e-mail: laberinto@edicioneslaberinto.es

Por teléfono 902195928 o a través del fax 902195551

También para realizar un número de pedidos superior a 50 ejemplares, en el que se puede aplicar un pequeño descuento, se puede hacer directamente a la editorial, en los contactos antes indicados o bien, a través de correo electrónico:

delgado@ono.com

EDUCAR PARA SER LIBRES…

El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República en todo el Estado español. Fué una oportunidad para todos los pueblos del Estado Español. Acabado el mal rollo monárquico de Alfonso XIII y la cutre dictadura de Primo de Rivera, la II República Española encarnó la democracia y la modernidad, la libertad, la educación y el progreso, la igualdad y los derechos universales para todos los ciudadanos.

Una escuela pública, obligatoria, laica, mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana, donde la actividad era el eje de la metodología. Así era la escuela de la II República española. De todas las reformas que se emprendieron a partir de abril de 1931, la estrella fue la de la enseñanza. «Sin ninguna duda, la mejor tarjeta de presentación de la República fue su proyecto educativo», asegura el catedrático de Historia de la Educación de la Universidad de Alcalá de Henares Antonio Molero. «Efectivamente, fue la piedra angular de todas las reformas: había que implantar un Estado democrático y se necesitaba un pueblo alfabetizado. Era el Estado educador», ratifica la doctora en Historia por la Universidad de Huelva Consuelo Domínguez. Tanto ella como Molero se han especializado en la enseñanza de la II República, un ambicioso proyecto que los maestros acogieron con entusiasmo.

El 14 de abril de 1931, la República encontró una España tan analfabeta, desnutrida y llena de piojos como ansiosa por aprender. Y los más ilustres escritores, poetas, pedagogos, se pusieron manos a la obra. De pueblo en pueblo, con la cultura ambulante.

A la espera de que se aprobara la Constitución, en diciembre, el Gobierno tomó, mediante decretos urgentes, las primeras medidas: se reconoció el Estado plural y las diferencias lingüísticas (se respeta la lengua materna de los alumnos) y al frente del Consejo de Instrucción Pública que haría caminar las reformas se nombró a Unamuno.

Se proyectó la creación paulatina de 27.000 escuelas, pero mientras, los ayuntamientos adecentaron salas donde educar a los niños. Y a los mayores. «Hubo incluso alguna escuelita en las salas de autopsia de los cementerios. Donde se podía». Entonces las maestras desempeñaron un papel primordial: enseñaban en sus casas con la subvención del ayuntamiento.

La República se propuso llenar las escuelas con los mejores maestros. Pero los docentes de la época tenían una formación casi tan exigua como su salario. Con Marcelino Domingo al frente del Ministerio de Instrucción Pública y Rodolfo Llopis de director general de Primera Enseñanza, se elaboró el «mejor Plan Profesional para los maestros que ha existido en nuestra historia», asegura Domínguez. Y prácticamente las mismas palabras usa Antonio Molero para defender esa idea. El sueldo miserable de aquellos voluntariosos maestros subió a 3.000 pesetas al tiempo que se organizaban para ellos cursos de reciclaje didáctico. En aquellas Semanas Pedagógicas recibían asesoramiento de los inspectores, para remozar su formación. La carrera de Magisterio, elevada a categoría universitaria, dignificó la figura del maestro. A los aspirantes se les exigió, desde entonces, tener completo el bachillerato antes de matricularse en las Escuelas Normales, donde se enseñaba pedagogía y había un último curso práctico pagado. «Se hizo del maestro la persona más culta, eran los intelectuales de los pueblos y, con toda la precariedad en que vivían, ejercieron de una forma digna», señala Consuelo Domínguez.

Con aquellas mimbres comenzó a tejerse un sistema educativo que puso el énfasis en el alumno, le hizo protagonista de las clases y de su formación. Los críos salían al campo para estudiar ciencias naturales, se trataron de sustituir los monótonos coros infantiles recitando lecciones de memoria por el debate participativo y pedagógico; los niños y las niñas se mezclaron en las mismas aulas, donde se educaban en igualdad, y se favoreció un tránsito sin sobresaltos desde el parvulario a la universidad. «Fue una escuela en la que se educó a los niños atendiendo a su capacidad, su actitud y su vocación, no a su situación económica. La educación pública recibió financiación para ello, y eso era algo que la escuela privada miró con recelo», recuerda Molero. «Todo tenía el aroma pedagógico de la Institución Libre de Enseñanza, que fue el soporte intelectual en el que se apoyó la República. Aunque diseñó una escuela más laica».

Efectivamente, laica y unificada, dos palabras que se convirtieron en el terror de la clase conservadora. Aprobada la Constitución, al ministro Fernando de los Ríos le tocó lidiar con la reforma más drástica y conflictiva: la disolución de la Compañía de Jesús; a las órdenes religiosas se les prohibió impartir enseñanza mientras a los maestros se les «libera» de la obligación de dar doctrina religiosa en clase.

«Es una medida discutible en un régimen de libertades, pero lo cierto es que era constitucional», asegura Molero. «La España de la época quizá no estaba preparada para estos cambios», razona Domínguez. En todo caso, la política de sustitución de la escuela religiosa «fracasó, porque las órdenes religiosas pusieron los colegios en manos de seglares con los derechos civiles reconocidos. Tenían otro nombre, pero era lo mismo. De hecho, el número de centros privados era mayor en 1935 que en 1931». Unos colegios privados a los que se permitió fijar su ideario.

La llamada escuela unificada, tan criticada en las filas conservadoras, no se refería, asegura Molero, «a la cesión al Estado del monopolio educativo. Se trataba de una educación sin escalones, que permitiera un camino fluido y continuo desde unos niveles a otros».

En 1933 hay de nuevo elecciones. La mujer estrena el voto femenino y la derecha -la CEDA de Gil Robles- llega al poder. Los progresistas verán cómo se va destejiendo parte del sistema diseñado. «Ellos mismos se llamaron el bienio rectificador», recuerda Cristóbal García, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva. Se frenó la financiación educativa y las medidas laicas, aunque no se derogaron, fueron escamoteadas.

«Aquel bienio dedicó su política docente a frenar, si no a liquidar, las medidas anteriores», critica Molero. Pero señala, «en justicia», dos iniciativas considerables de aquel periodo: «Un buen plan de bachillerato y una comisión para la reforma técnica de la escuela que no pudo dar sus frutos». Por entonces comenzó el baile de ministros de Instrucción: «16 hubo en el total de la República: imposible hacer políticas a medio plazo», lamenta Molero. Luego se sucedería el Frente Popular y después un golpe de Estado que resultó largamente nefasto para la educación.

Misiones Pedagógicas y Colonias Escolares

Antes que educar, la República se vio obligada a dar de comer a los niños. Incluso a vestirlos. Había cantinas y roperos escolares y cobraron fuerza las Colonias Escolares que ya antes había puesto en marcha Bartolomé Cossío. Los niños viajaban al mar o a la montaña. Hacían deporte, se divertían. Pero, sobre todo, comían. «En 15 días algunos ganaban hasta cuatro kilos de peso», dice la doctora en Historia Consuelo Domínguez, que ha estudiado con detalle este extremo.

Hubo medidas urgentes que no podían esperar y que se adoptaron a golpe de decreto, hasta que fue aprobada la Constitución. El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva Cristóbal García ve en algunas de ellas un espíritu muy reformista: «Lo más revolucionario que puede hacerse, después de facilitar alimentación, fueron aquellas Misiones Pedagógicas» de cuyo patronato fue también presidente Cossío, y que todavía recuerdan los más viejos de los pueblos. En destartaladas camionetas llegaron a las aldeas perdidas bibliotecas itinerantes, proyecciones cinematográficas, teatro, museos ambulantes. El 70% de los hombres eran analfabetos; mucho más las mujeres. En aquellas Misiones Pedagógicas se embarcaron grandes poetas, afamados escritores y maestros con su corbata y maletín a los que los lugareños recogían en burro donde las camionetas ya no tenían acceso.

Había que hacer escuelas, muchas escuelas. Y con los mejores maestros. Éste es el contexto histórico que describe Rodolfo Llopis (1885-1983), profesor y director general de Primera Enseñanza entre 1931 y 1933, los años de las grandes reformas. En La revolución en la escuela (publicado en 1933 y reeditado ahora en facsímil por Biblioteca Nueva), Llopis hace balance de su desempeño político y de las ideas que impulsaron sus iniciativas.

– Las escuelas. Para combatir la ignorancia «no hay más que un medio: la escuela». «Crear escuelas, muchas escuelas. Sembrarlas a voleo. Cayeran donde cayeran, germinarían, que en todas partes habrían de encontrar tierra preparada para fructificar y vivir plenamente». «Hay que cuidar de ellas a lo largo de su existencia. Protegerlas. Velar por ellas para que progresen y se perfeccionen».

– El maestro. Es «el alma de la escuela». «Sin buenos maestros, todo lo que se haga en beneficio de la escuela resultará estéril». «Había que preocuparse de todos ellos, pero principalmente de los rurales». «Con una sinceridad que hubiésemos querido ver en los demás sectores del país, confesaban que si no hacían más ni mejor era porque no les daban medios, porque no les habían enseñado otra cosa. Sabían que se podía hacer más y querían aprender».

– La inspección. «La reforma de la escuela primaria no sería completa si no se lograba que el trabajo de la Inspección alcanzase su máxima eficacia. […] Había que llegar hasta la escuela del último pueblo y recoger información exacta de la realidad escolar».

– La religión. «Estamos saliendo de unos tiempos en los que la Iglesia lo era todo. El Estado tenía religión oficial». «Se ha pretendido combatir […] el laicismo afirmando que, al suprimir la enseñanza religiosa, habíamos suprimido la moral de la escuela. ¿Cómo es posible que todavía a estas alturas se atrevan a identificar la moral con la religión?». «La escuela laica no abandona la formación moral. Obliga a pensar seriamente en esta clase de problemas».

La escuela de niñas de El Saucejo (Sevilla), donde nació Dolores Velasco Torres era, en 1920, un caserón desconchado en el que aquella niña de tres años comenzó su andadura escolar junto a otras cuarenta compañeras. Ella tenía suerte; su abuelo era el maestro… Uno de los 36 que la familia Velasco acumula en cuatro generaciones.

La motivación del alumnado con preguntas constantes para que no se distraigan, el esfuerzo para despertar su curiosidad, el argumento imposible para centrar la atención de la clase… La dedicación específica e individual siempre que se pueda: «Siempre que me ha sido posible le he puesto a cada alumno un problema… Como hacía mi tío Antonio, del que aprendí muchísimo», recuerda. Pero también, «como se llaman hoy, las actividades complementarias» han ocupado un tiempo importante en la actividad docente de Lola Velasco. A ella le gustó mucho pintar, bordar, coser… Y así se lo ha hecho saber a los miles de alumnos que han pasado por sus manos; a todos les invitaba a aficionarse «con algo». «Porque el tiempo no admite tregua». «Hay que hacer cosas, sea como sea», insiste, recordando a aquellas maestras y maestros de la República que vivían para la escuela…

Fuente original: http://www.foroporlamemoria.info/documentos/2006/fmv_23042006.htm

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO Y SECRETARIO GENERAL DEL PSOE

Sr. Rodríguez Zapatero:

Nos dirigimos a Vd. cuando se cumplen dos años del triunfo del PSOE en las elecciones generales y de su nombramiento como Presidente del gobierno y lo hacemos para decirle que el proyecto de ley de educación, que está en trámite parlamentario en el Senado, no cumple en numerosos aspectos el programa electoral con el que Vd. y su partido ganaron dichas elecciones.

Su programa electoral daba contestación a la política educativa que venía aplicando el PP en los años anteriores y, sobre todo, a la mal llamada Ley de Calidad (LOCE), sin embargo, el proyecto de LOE no refleja diversos aspectos que sí que figuran en su programa electoral, entre los que queremos señalar los que siguen.

No sólo no se refleja ni en el espíritu ni en la letra del proyecto de ley, el primer objetivo que se marcaba el PSOE en su programa, que la enseñanza pública debía ser el “eje vertebrador del sistema educativo”, lo que “exige que las administraciones públicas le otorguen una atención prioritaria”; sino que, al contrario, por primera vez en la historia de la educación española, el Estado hace dejación en una ley orgánica de una de sus obligaciones fundamentales. Se dice en el Preámbulo de la ley, y se repite en el art. 108.4, que “El servicio público de la educación puede ser prestado por los poderes públicos y por la iniciativa social, como garantía de los derechos fundamentales de los ciudadanos ”; el Estado abandona una de sus obligaciones y el gobierno se salta la Constitución que dice en su art. 27.5 que “Los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación”, cómo pretenden que la “iniciativa social”, la enseñanza privada, garantice un derecho fundamental como es la educación cuándo su objetivo es o ganar dinero o adoctrinar?. Pero no sólo es esta grave cesión: se pretende igualar en todo a las dos redes, pública y privada, que son muy diferentes, como Vd. bien sabe, en cuanto a su origen, objetivos, gestión, admisión del alumnado, contratación del profesorado…, con el objeto de que la red privada concertada reciba todo tipo de sobredotación económica y de personal, como se recoge en tanto en distintos apartados de la Ley como en los Presupuestos Generales del Estado.

Proponían en su programa “Programas integrales de compensación educativa”, con distintas medidas entre la que destaca “la reducción de la ratio a 15 alumnos por aula, en aquellos niveles (…) y situaciones concretas de déficit que lo precisen”, y, sin embargo, el proyecto no contempla estas medidas y sí el aumento de las ratios en un 10% cuando exista demanda del alumnado.

Su Programa planteaba la autonomía de los centros “en la organización y funcionamiento de los centros” y en la “organización del tiempo”, así como “incrementar el tiempo específico destinado a la función tutorial”, como factor de calidad, y en el proyecto de ley no se contempla. Planteaban la necesidad de “recuperar la elección democrática” de los equipos directivos “como factor de calidad y mejora de la participación”, y el proyecto sigue manteniendo la participación de la administración en una elección que, por este motivo, deja de ser democrática.

En cuanto al Profesorado, cabe destacar que se comprometían a formalizar un “Contrato con el Profesorado”, entendemos que con todo el Profesorado, con contenido diverso y en la ley se especifican aspectos contrarios, dado que no se garantiza a todo el profesorado “un sistema de incentivos salariales” y ahora quieren que sea sólo para unos pocos. Proponían Vdes. en su programa lectoral la reducción de las “horas lectivas de la jornada del profesorado mayor de 55 años, sin merma en sus retribuciones” y ahora el proyecto de ley dice que es con reducción de retribuciones. Su partido propuso hace

Sobre la religión confesional en la enseñanza, decían que iban a “potenciar (…) una escuela pública y laica en los términos del artículo 27 de la Constitución”, y, sin embargo, en la ley se dice que se ajustará al Acuerdo con la Santa Sede (acuerdo que, como Vd. bien sabe, no resistiría su paso por el Tribunal Constitucional) y a los acuerdos con otras confesiones.

En el programa electoral del PSOE, recordará Vd., figura el compromiso era llegar en esta legislatura a la media de la Unión Europea y, sin embargo, en el proyecto de ley se dice que alcanzaremos la media de la Unión Europea en los próximos 10 años. No entendemos, y creemos que la mayor parte de las personas que les votaron tampoco, cómo el octavo país más rico del mundo tardará todavía 10 años -hasta 2016- en equipararse con la media de los invierten en educación otros países con menos recursos. Y luego seguirán comparando resultados y diciendo que la educación es una prioridad.

El talante negociador del que Vd. y su gobierno hace gala no se refleja en el Ministerio de Educación, dado que no se reúne la Mesa Sectorial desde hace más de cinco meses y sólo consultan a las organizaciones que pueden parecer más afines, marginando a la representación del profesorado.

Queremos, por último hacerle una breve reflexión y las peticiones que de ella emanan. El Programa Electoral de un partido es el contrato que este partido realiza con el conjunto del electorado antes de las elecciones y que está obligado a cumplir, por respeto democrático a sus votantes y a toda la ciudadanía, si llega al gobierno.

Por este respeto democrático, le pedimos que inste al MEC a que negocie en la Mesa Sectorial, que no cedan a las presiones de la derecha y de las patronales de la enseñanza privada. que cumpla el programa electoral que le llevó al poder, y que la nueva ley de educación, que todavía puede ser modificada, sirva para fortalecer la escuela pública y para mejorar las condiciones de trabajo en la enseñanza.

Beatriz Quirós y Augusto Serrano,

por el Secretariado de la Confederación de STES-intersindical.

Madrid, marzo de 2006


NOTAS DE PRENSA Y ARTÍCULOS DE OPINIÓN

Confederación de Sindicatos de Trabajadores

y Trabajadoras de la Enseñanza – Intersindical

Carretas, 14-7º E-F 28012 Madrid Telf: 915322264

Fax: 915322280 stes@stes.es –

www.stes.es

DESEQUILIBRIO EDUCACIÓN PÚBLICA-EMPRESA PRIVADA EN VALLADOLID (Concejo Educativo)

Publicado por Otros colectivos | 17 de marzo de 2006

Un sistema educativo, para cubrir el derecho que asiste a todas las personas a la educación, debe tener carácter público. Este término engloba los valores que aporta la educación Pública: democracia, participación, laicismo, atención a la diversidad del alumnado con un buen nivel de calidad, compensación educativa, inclusión.

A la Plataforma por la Escuela Pública de Valladolid le preocupa que esos valores no se puedan seguir desarrollando en la educación que reciben las personas de esta provincia.

Si la educación entra a formar parte de un simple sistema de mercado, todos estos valores quedarán marginados y aparecerá un mayor grado de exclusión. A la Plataforma por la Escuela Pública de Valladolid le preocupan algunos datos de la provincia que muestran el desequilibrio tan enorme existente, en esta provincia y en esta capital, entre la Red pública y la privada-concertada. Por ejemplo que:

– Se destine un elevado porcentaje del presupuesto a centros privados concertados, a pesar de que éstos sólo representan una pequeña parte respecto a los públicos.
– Dichos centros estén ubicados, preferentemente y salvando algunas excepciones, en lugares donde no existe población que presenta problemas educativos y que no tengan acceso a ellos (centro de la ciudad o lugares donde es necesario el transporte en el caso de la capital o núcleos de más población en el caso de la provincia).
– Como consecuencia sólo se escolarice en ellos a una pequeña parte de la población inmigrante o de etnia gitana o de alumnado con necesidad de adaptaciones o apoyos de algún tipo (teniendo en cuenta, además, que esa población se concentra dentro de algunos centros concertados específicos y no en su totalidad) .
– Se supriman unidades y ciclos de FP en centros públicos para concertarlos en privados con escasa demanda, despreciando así los recursos que la escuela pública tiene.

A pesar de las trabas que se han ido poniendo, la red de Escuelas Públicas mantiene un alto nivel de calidad, que hace, por ejemplo, que existan en Valladolid experiencias educativas reconocidas en muchos lugares del Estado. La Plataforma por la E.P. de Valladolid se siente preocupada de que la Red Pública no pueda desarrollarse como debiera para cumplir con la misión que tiene y que eso sea debido a las condiciones de falta de apoyo y financiación a la que la somete la Administración.

Le inquieta a esta Plataforma también que esas condiciones de menosprecio y desequilibrio de la Administración se mantengan e, incluso, puedan empeorarse en el futuro a la hora de la aplicación de una nueva ley que debiera servir para avanzar en los valores expuestos al inicio de este documento.

La Plataforma se alegra de que la Escuela Pública sea una opción cada día más consciente; de que reúna en ella a una mayoría de las familias que han decidido elegir la solidaridad y la calidad; de que se puedan compartir lenguas y culturas distintas que tanta riqueza aportan a este mundo globalizado; de que la tolerancia sea constitutiva de su ideario, al no estar sometida a una sola y excluyente ideología.

Enlace con el artículo en CONCEJO EDUCATIVO:

http://www.concejoeducativo.org/article.php?id_article=96