Juego de rol : Despidos laborales – Llegan las nuevas tecnologías a la empresa

SITUACIÓN:
La empresa despedirá a 200 personas que llevaban ya muchos años prestando su servicio en la empresa. La adquisición de maquinas basadas en modernas tecnologías será una inversión muy favorable para el negocio. Esos puestos de trabajo serán ahora más baratos.

JUEGO DE ROL:

Hemos elegido 3 grupos para el juego de rol.

Por un lado 5 personas que van a defender a los y las trabajadoras. Serán enlaces sindicales, que trabajan en la misma empresa pero que no podrán ser despedidos. Han sido elegidos asambleariamente en el aula.

Por otro lado 5 integrantes del departamento de Recursos Humanos de la empresa vamn a ser quienes les expliquen, que, a pesar del alto valor del trabajo realizado en todos estos años, se ven «en la obligación» de despedir a estas 20 personas que han trabajado allí durante los últimos 10 años. No es viable económicamente para la empresa seguir en la situación actual por lo que se imponen estos despidos, por otra parte totalmente legales.

Por último el grupo de personas despedidas que estará formado por otros 5 chicos y chicas propondrá y coordinará todas las alternativas de futuro que surjan para apoyar a estas familias.

Los 3 grupos han tenido 10 minutos previos de preparación antes de comenzar el juego de rol.

Un buen momento también para analizar la situación de los y las más de 200 trabajadoras de Coca Cola que perdieron su trabajo en Leganés.

*Aunque todxs sabemos que la causa para los despidos en CocaCola de Fuenlabrada no ha sido por la llegada de máquinas sino por una deslocalización, es interesante que asociemos este juego de rol a esa injusta situación por todas las causas judiciales que han ganando las personas despedidas.

Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra

* Hoy empieza en Cochabamba, Bolivia, la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, convocada por el presidente boliviano Evo Morales.

Mensaje a la Cumbre de la Madre Tierra

“Los derechos humanos y los derechos de la naturaleza son dos nombres de la misma dignidad”

Lamentablemente, no podré estar con ustedes.

Se me atravesó un palo en la rueda, que me impide viajar.
Pero quiero acompañar de alguna manera esta reunión de ustedes, esta reunión de los míos, ya que no tengo más remedio que hacer lo poquito que puedo y no lo muchito que quiero.

Y por estar sin estar estando, al menos les envío estas palabras.

Quiero decirles que ojalá se pueda hacer todo lo posible, y lo imposible también, para que la Cumbre de la Madre Tierra sea la primera etapa hacia la expresión colectiva de los pueblos que no dirigen la política mundial, pero la padecen.

Ojalá seamos capaces de llevar adelante estas dos iniciativas del compañero Evo, el Tribunal de la Justicia Climática y el Referéndum Mundial contra un sistema de poder fundado en la guerra y el derroche, que desprecia la vida humana y pone bandera de remate a nuestros bienes terrenales.

Ojalá seamos capaces de hablar poco y hacer mucho. Graves daños nos ha hecho, y nos sigue haciendo, la inflación palabraria, que en América latina es más nociva que la inflación monetaria. Y también, y sobre todo, estamos hartos de la hipocresía de los países ricos, que nos están dejando sin planeta mientras pronuncian pomposos discursos para disimular el secuestro.

Hay quienes dicen que la hipocresía es el impuesto que el vicio paga a la virtud. Otros dicen que la hipocresía es la única prueba de la existencia del infinito. Y el discurserío de la llamada “comunidad internacional”, ese club de banqueros y guerreros, prueba que las dos definiciones son correctas.

Yo quiero celebrar, en cambio, la fuerza de verdad que irradian las palabras y los silencios que nacen de la comunión humana con la naturaleza. Y no es por casualidad que esta Cumbre de la Madre Tierra se realiza en Bolivia, esta nación de naciones que se está redescubriendo a sí misma al cabo de dos siglos de vida mentida.

Bolivia acaba de celebrar los diez años de la victoria popular en la guerra del agua, cuando el pueblo de Cochabamba fue capaz de derrotar a una todopoderosa empresa de California, dueña del agua por obra y gracia de un gobierno que decía ser boliviano y era muy generoso con lo ajeno.

Esa guerra del agua fue una de las batallas que esta tierra sigue librando en defensa de sus recursos naturales, o sea: en defensa de su identidad con la naturaleza.

Hay voces del pasado que hablan al futuro.

Bolivia es una de las naciones americanas donde las culturas indígenas han sabido sobrevivir, y esas voces resuenan ahora con más fuerza que nunca, a pesar del largo tiempo de la persecución y del desprecio.

El mundo entero, aturdido como está, deambulando como ciego en tiroteo, tendría que escuchar esas voces. Ellas nos enseñan que nosotros, los humanitos, somos parte de la naturaleza, parientes de todos los que tienen piernas, patas, alas o raíces. La conquista europea condenó por idolatría a los indígenas que vivían esa comunión, y por creer en ella fueron azotados, degollados o quemados vivos.

Desde aquellos tiempos del Renacimiento europeo, la naturaleza se convirtió en mercancía o en obstáculo al progreso humano. Y hasta hoy, ese divorcio entre nosotros y ella ha persistido, a tal punto que todavía hay gente de buena voluntad que se conmueve por la pobre naturaleza, tan maltratada, tan lastimada, pero viéndola desde afuera.

Las culturas indígenas la ven desde adentro. Viéndola, me veo. Lo que contra ella hago, está hecho contra mí. En ella me encuentro, mis piernas son también el camino que las anda.
Celebremos, pues, esta Cumbre de la Madre Tierra. Y ojalá los sordos escuchen: los derechos humanos y los derechos de la naturaleza son dos nombres de la misma dignidad.

Vuelan abrazos, desde Montevideo.

Página de la Conferencia:
Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra

===================

Carta de la Asamblea de los Movimientos Sociales

Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático – Cochabamba

21 de Abril de 2010

Los movimientos, redes y organizaciones sociales reunidos en la Asamblea
de los Movimientos Sociales realizada en Cochabamba, en el marco de la
Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático, saludamos
la iniciativa del compañero Presidente Evo Morales Ayma y respondemos a
la convocatoria global para enfrentar la mercantilización y
privatización de los bienes comunes y del propio debate sobre el cambio
climático.

Evaluamos que la cuestión del cambio climático es importante junto a
otras manifestaciones de la crisis sistémica global. Para confrontar
realmente la ofensiva imperialista debemos frenar la militarización de
nuestros territorios y la criminalización de los movimientos sociales,
toda la agenda neocolonial contenida en los Tratados de Libre Comercio,
el poder de las transnacionales y especialmente el modelo del
agronegocio y extractivo que promueven en la privatización de la vida y
la naturaleza.

Las resistencias están siendo construidas desde la interrelación de
diversas perspectivas anticapitalistas, antipatriarcales, anticoloniales
y antiracistas, que afirman que esta crisis sistémica no la pagarán los
pueblos, al mismo tiempo que se avanzan en las alternativas que buscan
otro paradigma centrado en la igualdad, el buen vivir y la soberanía de
los pueblos.

Este proceso de articulación en permanente construcción es de carácter
dinámico, amplio, popular y descentralizado, y procura una mayor
concertación de los movimientos sociales para fortalecer las
movilizaciones populares. Desde la Asamblea de los Movimientos Sociales
nos comprometimos a ampliar esta articulación fortaleciendo los procesos
en Asia, África, Norteamérica y Europa.

Ratificamos que uno de los retos principales es fortalecer nuestra
plataforma de luchas y alternativas comunes en un proceso que se
refuerza por las regiones y que procura repercutir a nivel global.

Este proceso de la Asamblea de los Movimientos Sociales interactúa en
una agenda que se compone de muchos momentos clave, entre los cuales la
Cumbre de los Pueblos Enlazando Alternativas IV en Madrid (14 a 18 de
mayo), el Foro Social de los Estados Unidos, el Foro Mesoamericano
contra los Agronegocios en El Salvador (3 a 5 de junio), el IV Foro
Social Américas en Asunción (11 a 15 de agosto), el 21 de setiembre como
día mundial contra las plantaciones y el Día de Acción Global contra
Monsanto (16 de octubre), el IV Foro Social Mundial de las Migraciones
en Ecuador (octubre), el acto de la Tercera Acción Internacional de la
Marcha Mundial de las Mujeres en Congo (14 a 17 de octubre) y el proceso
de movilización hacia Cancún donde se realizará la COP 16. En ese
proceso evaluamos además realizar en ese mes de octubre una semana de
acción directa global por la justicia climática, unificando las luchas
como se ha venido haciendo desde los movimientos que resisten la
privatización y mercantilización del agua en el “Octubre Azul”.

Apostamos a que la Asamblea de los Movimientos Sociales continúe siendo
un espacio dinámico y articulador de nuestros procesos y acciones, y
actúe como otra herramienta para coordinar nuestras luchas.

Esperamos que los resultados de esta conferencia en Cochabamba
fortalezcan la movilización y resistencia, principalmente el Referéndum
Mundial sobre el Cambio Climático -que debemos promover, impulsar,
debatir y articular en nuestros movimientos- como parte importante de
ese proceso de concientización hacia Cancún, así como el Tribunal de los
Pueblos sobre Deuda Ecológica y Justicia Climática.

Llamamos a los movimientos sociales del continente y del mundo a
impulsar una amplia movilización unitaria y popular para exigir cambios,
denunciando a los responsables que impulsan las falsas soluciones a la
crisis sistémica -incluyendo la crisis climática.

(por favor difundir ampliamente)

— Ecologistas en Acción Área Agroecología y Soberanía Alimentaria c/ Marques de Leganés 12 – 28004 Madrid Teléfono fijo: +34 91 531 27 39 Teléfono móvil: +34 619 94 90 53 Fax: +34 91 531 26 11 Correo electrónico: agroecologia@ecologistasenaccion.org

www.hablamosdeeuropa.org www.enlazandoalternativas.org

www.ecologistasenaccion.org www.quiendebeaquien.org _______________________________________________ Redalternativas-impunidad mailing list Redalternativas-

impunidad@listas.nodo50.org http://listas.nodo50.org/cgi-bin/mailman/listinfo/redalternativas-impunidad

El día sin compra

El Día Sin Compra es algo parecido a un día de huelga del consumidor, una operación de boicot no contra un producto o una multinacional concreta, sino contra la sociedad de consumo en general. La propuesta consiste en escapar de la corriente consumista que las empresas y los publicistas nos imponen tanto en Navidad como en el resto del año. Para ello se invita a toda la población a no acudir a comercios y grandes almacenes, reducir al máximo las compras de esa jornada limitándolas a lo realmente necesario, o incluso anularlas, y salir a la calle para denunciar un sistema socioeconómico injusto, alienante y ambientalmente insostenible.

Desde que se comenzó a celebrar este día, en 1992, cada año son más los países que se suman a esta iniciativa. Las formas en que las diversas organizaciones internacionales se manifiestan son muy variadas, pero mantienen en común una crítica al modelo de consumo en el que estamos instalados, homogeneizador, despilfarrador, cínico e individualista, que contribuye, de forma decisiva, al mantenimiento de una situación que nos está conduciendo al colapso social y ambiental.

Este año Ecologistas en Acción están organizado distintas actividades en varias partes del Estado español. La temática central es una crítica al modelo de consumo que suponen las grandes superficies y, en torno a este eje, se están organizado, entre otras cosas, jornadas de cine anticonsumistas, visitas guiadas a locales y tiendas con proyectos de consumo crítico y responsable, exposiciones de contrapublicidad, charlas sobre alternativas y mercadillos de trueque.

La gente comienza a estar cansada, y busca un espacio para rebelarse contra el sistema establecido. El Día sin Compra no es una revolución, pero sí es uno de esos espacios en los que la ciudadanía busca un hueco para expresar su rabia y su descontento con el sistema socioeconómico imperante.

El día sin compra: 27 de noviembre de 2009

En la página de

http://www.ecologistasenaccion.org/diasincompras
podrás encontrar el cartel y el programa para ese día.

La contrapublicidad como herramienta para una educación crítica en consumo

* Consumo responsable

En las últimas décadas, nuestro consumo de recursos naturales, bienes y servicios ha aumentado de forma espectacular. Para casi 2000 millones de personas en el planeta, ser hoy ciudadano supone, sobre todo, ser cliente o consumidor, porque el consumo para clases medias vertebra buena parte de su actividad social. Sin embargo, cada vez es más evidente que este modelo de consumo no puede extenderse a todos los habitantes del planeta. Es social y ambientalmente insostenible.

En todo esto parece que la publicidad ha tenido un papel relevante, como uno de los canales más importantes de transmisión del consumismo, toda una ideología vertebrada por el ideal del crecimiento productivo ilimitado y el libre mercado como fuente de satisfacción plena de nuestras necesidades. La contrapublicidad aparece en este contexto, primero, como una forma de respuesta comunicativa que aprovecha su creatividad para difundir los límites de este modelo de consumo (todo aquello que nunca dicen los anuncios). Pero en un segundo paso, la contrapublicidad parte de un análisis crítico del papel de la publicidad y se muestra como una sugerente herramienta para la educación crítica de los consumidores y las consumidoras que no sólo deciden qué tetrabrick de leche compran sino también qué modelo de consumo quieren.

¿Cómo es nuestro modelo de consumo? Repasemos el escenario del que parte el análisis contrapublicitario.

La fábrica olvidada

A principios de siglo XX no era necesario insistir en la exclusividad del último modelo de automóvil porque todavía se elaboraban artesanalmente, uno a uno, y la posesión misma de un ejemplar era considerada un lujo. Pero en pocos años terminó por desenvolverse una transformación espectacular: la división del trabajo según teorías de Taylor y la cadena de montaje en la fábrica de Highland Park, permitió que Ford pasara de producir 10.000 vehículos en 1908 a producir 300.000 vehículos en 1916. Durante los 19 años que estuvo disponible en el mercado el resultado de esta revolución productiva, el Ford modelo T, se vendieron 15 millones de estos coches y su precio descendió hasta sólo un cuarto del inicial. Henry Ford dijo, por entonces, que sus trabajadores debían ser también clientes de la empresa y desarrolló una publicitaria subida de sueldos para tal fin. Había comenzado la etapa de expansión del consumo que hoy denominamos consumo de masas.

Sólo unas décadas después, en los años 50, una gran gama de lavadoras, aspiradoras, secadoras o tostadoras poblaba ya el imaginario mediático y el confort se convertía en el eje alrededor del que la actividad fabril giraba. Pero todavía el consumo de masas significaba, sobre todo, homogeneidad: la de los bienes y servicios que había que adquirir para no quedar fuera de esa naciente clase media consumidora. Es entonces cuando parece que la colección de objetos que el mercado ofrece tiene hasta una dimensión lingüística que satura la comunicación de alusiones comerciales: “en la Enciclopedia, el hombre pudo ofrecer un cuadro completo de los objetos prácticos y técnicos de que estaba rodeado. Después se rompió el equilibrio: los objetos cotidianos (no hablo de máquinas) proliferan, las necesidades se multiplican, la producción acelera su nacimiento y su muerte, nos falta un vocabulario para nombrarlos”, diría Baudrillard a finales de los 60.

El mercado de electrodomésticos del hogar, estandarte del consumo de masas en décadas anteriores, estaba en los 70 saturado de modelos y marcas. El automóvil, símbolo de bienestar de la clase media próspera, se había extendido en EEUU hasta llegar a la cifra de un automóvil por cada dos ciudadanos. Incluso las familias españolas, que dedicaban a principios de los 60 la mitad de su presupuesto a la alimentación, dos décadas después ya dedicaban el 30%.

Pronto la publicidad utilizará de forma normalizada eslóganes como “Porque yo lo valgo” o “Innovate, don’t imitate” y apuntará abiertamente al ego del consumidor como método. En vez de prometer el acceso a la clase media, el consumo se va presentando como la llave de su salida, como una herramienta de diferenciación. Pero esta vez, la diferenciación es para clases medias y la industria del lujo, reducida hasta ahora al compromiso con lo exclusivo, comienza a ser una aspiración asequible.

Por eso en el dominical de El País un anuncio de bolsos Louis Vuitton comparte hoja con uno de cereales Kellogg’s o una oferta de conexión a Internet de Movistar se encuentra entre una de Loewe y otra de Jean Paul Gaultier . Tampoco ya es novedad, en esta dura guerra por la sofisticación, que este último modista haya diseñado una edición limitada de botellas de agua Evian. La marca francesa no ha dudado en llamarle colección Prêt-à-porter.

Mientras, la cadena de producción fordista se ha ido sustituyendo por el más eficiente laboratorio de producción japonés, del que Toyota ha sido ejemplo destacado al vencer en 2007 el clásico patriotismo estadounidense vendiendo más coches en EEUU que Ford o que General Motors. Una cultura de eficiente practicidad oriental llamada “Lean management” recorre ahora la fabrica postfordista. Y sin embargo, la verdadera revolución productiva en el consumo de las clases medias es bastante más modesta: millones de personas trabajando durante 12 horas, con raquíticos sueldos y sin protección laboral ni miramientos ambientales. De momento y en una perspectiva global, el modelo maquila (taller manual en países del Sur) sigue triunfando sobre la fábrica automatizada de alta tecnología y, como resultado, el país más poblado de mano de obra barata, China, se ha convertido en pocas décadas en la fábrica del Mundo.

Así, relegada la producción por los países del Norte, sus empresas han preferido especializarse en la más rentable venta de esos productos que ya no fabrican y en la gestión de una nueva fuente de valor que ha venido a denominarse bien intangible. El producto pasa a ser sólo un momento dentro de un amplio proceso comunicativo; es el “instrumento más poderoso de marketing”, decía el presidente de Nike, Phil Knight, una empresa que no tiene ni una sola fábrica de zapatillas y que se ha centrado en el comercio vía exaltación épica de los deportistas de élite.

Como resultado, el mapa de objetos cotidianos del que hablaba Baudrillard es ahora una colección de productos todavía más difícil de nombrar. Pero en realidad, la idea no es tanto nombrarlos como sentirlos: “Hay pocos productos que se vendan dejando de lado la emoción. Existen pocas diferencias entre productos; la diferencia recae en el vínculo con la marca y en la confianza del consumidor. Eso se crea tras construir durante años un lazo emotivo que te haga elegir una marca y no otra”, dice el presidente de la agencia publicitaria BBDO . Es un lazo emotivo importante para las grandes marcas, pero imprescindible para el sector de los artículos de lujo accesible, principales rentistas del aspecto más simbólico del consumo.

A pesar del cotidiano esfuerzo publicitario por resaltar lo contrario, la globalización y la deslocalización productiva han ido incrementando la homogeneización entre los productos, así que “las diferencias específicas son producidas industrialmente y por ello, la elección que puede realizar [el cliente] está petrificada de antemano: lo que queda es sólo la ilusión de una distinción personal”, avisaba Baudrillard . Pero funciona. La propia Nike ha logrado que unas zapatillas fabricadas en maquilas termine como un producto de lujo expuesto con glamour en imponentes centros comerciales.

Gadgets electrónicos llenos de gigas, reproductores-grabadores de códecs MPEG con ranuras multi-card, aparatos de telecomunicación con conexión inalámbrica a través de novedosos protocolos informáticos; la colección de los electrodomésticos de los 60 ha dado paso a un enmarañado mapa de bienes de consumo para una exclusiva clase media mundial que cuenta con casi 2000 millones de personas. Buena parte de esos aparatos terminarán en montañas de trocitos de metal y plástico en manos de algunas de las restantes 4500 millones de personas. China, India o Pakistán son países expertos en la separación manual de chatarra tecnológica y en hacer más barata, no sólo la producción, sino también la eliminación de los productos que los países del Norte no saben casi nombrar.

El vertiginoso ritmo de producción para clases medias se asienta hoy en la muy eficiente maquinaria de las modas efímeras, la evolución constantemente mínima de los productos y en su calculada obsolescencia. El consumidor, más altivo y caprichoso que nunca pero también más saturado de información prescindible que nunca, no sabe aún cómo llamar a ese pequeño dispositivo portable de memoria que se conecta al ordenador mediante el puerto USB . Lo mismo ocurre con los zumos-lácteos con omegas, calcios y L-Caseis imunitass o con los ABS, ESP y E.B.V. del automóvil.

Justamente por eso, la empresa sentimental, especialmente simbolizada por las grandes empresas multinacionales, se caracteriza por su capacidad para expresar de forma sintética los valores emocionales que ofrece su producto, más allá de los gigas, centímetros cúbicos o watios que vende. Y para ello se reduce la información útil del producto a la promesa del papel que cumplirá en nuestra vida, mostrándose una empresa preocupada por el cliente, solidaria con los que le rodean y sostenible con el entorno. A pesar de que la empresa sentimental ha dejado de producir y, por lo tanto, de mantener las condiciones laborales de los que fabrican sus productos, de gestionar materias primas y de cumplir o incumplir las normativas ambientales que regían su actividad, su relación afectiva con el cliente le obliga a parecer cada vez más responsable de todo ello. En estos tiempos de relucientes memorias de Responsabilidad Social Corporativa viene bien recordar quiénes llevan tres décadas despidiendo trabajadores y trasladando su producción al Sur para que ese pequeño dispositivo portable de memoria que se conecta al ordenador mediante el puerto USB sea tan barato como para instalarse en nuestra cotidianidad, a pesar de no tener nombre.

A la empresa sentimental ya no le interesa producir y va camino de olvidarse hasta del producto. “Vuelve a ilusionarte por sólo 330 euros”, decía hace unos días el anuncio de una agencia de viajes en una marquesina de autobús. La actual Enciclopedia del consumo casi sólo maneja ilusionantes promesas, pero no puede dejar de mostrar sus propios fracasos: ¿Cómo definir si no al consumidor que en cada ocasión necesita volver a ilusionarse por 330 euros?

El vocabulario de la experiencia consumidora termina reduciéndose a palabras como ilusión, sueño, quiero… Ideas sencillas, comodines del mapa lingüístico del consumo desde hace décadas. Sólo que detrás de ese mapa ya no se encuentra la aspiración a una vida confortable, sino más bien la búsqueda de lo excitante a través de una vía interior, una ruta personal e intrasferible a través del consumo. Fundamentalmente porque el individualismo y la obsesión por mirarse las tripas del alma anima las ventas mientras que lo colectivo tiende al anticonsumismo.

El resultado de tanta oratoria de consumo sentimental es, sin embargo, un discurso sencillo con un recurrente argumento de fondo: el consumo es la solución. Si tienes problemas laborales ya no vas al sindicato: pagas un abogado; si estás estresado ya no te replanteas tu ritmo de vida: te tomas un Actimel; si sufres un desengaño amoroso ya no hablas con una persona amiga: vas al psicólogo o te vas de compras; si vas un día a colgar un cuadro en la pared ya no le pides la maquina taladradora al vecino: te compras la tuya.

Aprendiendo a leer spots

A pesar del importante papel formativo de la publicidad (transmitiendo valores consumistas, construyendo modelos monetarizados de comportamiento, señalando insistentemente el consumo como patrón del éxito social…) es una materia muy poco habitual en las aulas. En aquellos espacios donde se aprende a hacer publicidad sólo se aborda como un modelo práctico dentro de la cadena comercial. Ni rastro de su papel formativo o ideológico.

Sin embargo, al extraer de su contexto habitual un anuncio publicitario (30 segundos de estudiada narrativa a través de símbolos y sentidos) se despliegan fácilmente las distintas estrategias comerciales que lo sostienen. Algo parecido ocurre cuando reflexionamos sobre nuestros hábitos de consumo y sobre los efectos que estos hábitos tienen en otras personas y en nuestro medioambiente.

El análisis de anuncios publicitarios puede convertirse en una herramienta transversal en cuanto permite abordar temas tan distintos como los que aborda la propia publicidad: género, roles de poder, estereotipos del éxito social, exclusión y marginación, sostenibilidad ambiental… Podemos utilizar para ello un sencillo esquema que permite el análisis del anuncio propuesto en dos fases: 1. Análisis sintáctico y semántico del anuncio y 2. Análisis de veracidad.

1. Análisis sintáctico y semántico.

En esta fase se hace un doble análisis del anuncio propuesto: a) Por un lado, podemos analizar el uso del lenguaje gráfico a un nivel formal o sintáctico. b) Por otro, el sentido de estos recursos gráficos delimitando su papel semántico. En grupos pequeños trabajaremos y pondremos en común las siguientes cuestiones:


a) Plano sintáctico

– ¿Qué hacen los protagonistas del anuncio?
– ¿Qué colores y formas se utilizan en el anuncio?
– ¿Dónde y cómo aparece el producto anunciado?
– ¿Qué textos se utilizan en el anuncio y en que orden se destacan?

b) Plano semántico

– ¿Qué papel representa cada protagonista?
– ¿Qué nos ofrece el producto y la marca anunciados?
– ¿A quién crees que va preferentemente dirigido el anuncio?

2. Análisis de veracidad

Esta segunda fase completa el análisis anterior intentando responder a una sóla pregunta: Lo que en el anuncio dicen ofrecer el producto y la marca, ¿Hasta qué punto es cierto? Esta fase implica una labor mínima de investigación que refuerza el papel activo, en cuanto consumidores críticos, de quienes participan en el taller. El grado de profundización lo marcará el tiempo disponible y los objetivos del taller.


Contrapublicidad en el aula

En el último cuarto de siglo XX, mientras el consumo de la imitación da paso al consumo de la diferenciación, la crítica del modelo de sobreproducción y sobreconsumo se va constituyendo en una línea de trabajo más dentro de los colectivos sociales. A la vez, toman cuerpo tres tendencias en torno al consumo crítico: Las institucionales asociaciones de defensa del consumidor, el heterogéneo movimiento por la agricultura ecológica y el mundo rural, y las redes de comercio justo gestionadas por ONGs de cooperación al desarrollo.

Esto tuvo su propia expresión en el ámbito de la contracultura y el arte político, confluyendo en un entendimiento ocasional, pero fructífero, entre el vanguardista mundo de la contracultura y las heterogéneas plataformas sociales de finales de siglo XX. A finales de los 60 se había consolidado el arte POP, reacción frente al intelectualista expresionismo abstracto, reutilizando el lenguaje de la calle (los anuncios publicitarios, el cómic, las pintadas, el collage..). Mientras, las vallas publicitarias de las grandes urbes sufren alteraciones, más pasionales que otra cosa, a base de graffitis.

En los años 80, un colectivo de San Francisco llamado BLF (Frente de liberación de vallas publicitarias) modifica de forma insistente y a plena luz del día vallas e incluso luminosos publicitarios, una plataforma social llamada Recleim the streets organiza fiestas sorpresa en cualquier calle londinense, en Canadá se constituye la asociación Adbusters con un sitio web, carteles contrapublicitarios, una revista contracultural y hasta una fundación que realiza spots televisivos anticonsumistas. El movimiento contrapublicista comienza a tomar forma y su intervención en lo político se hace más evidente.

Poco a poco, la contrapublicidad se va mostrando como un tipo de respuesta social con un marcado sesgo ideológico, pero que al final también implica técnicas comunicativas y grandes dosis de creatividad. Es una herramienta que parte del análisis crítico de la sociedad de consumo y el papel ideológico de la comunicación comercial, pero se aprovecha de técnicas comunicativas y creativas innovadoras. Por ello, su espacio en el aula como herramienta educativa introduce ambos elementos: habilidades comunicativas y crítica social al modelo consumista.

Si queremos aprovechar el anterior trabajo de análisis publicitario, podemos aplicar una técnica contrapublicitaria a la primera fase de este ejercicio:

1. Guión contrapublicitario.

El guión de la contrapublicidad partirá de ese análisis publicitario que ya hemos hecho. Tenemos primero que apuntar aquellos aspectos negativos del producto a los que el anuncio no hace referencia y también aquellas características del producto que el anuncio remarca como verdaderas cuando hemos podido comprobar que no lo son (Análisis de veracidad). Este listado lo repasaremos en grupo y lo ordenaremos por orden de importancia.

2. Elaborando una respuesta gráfica.

Ahora habrá que buscar un eslogan adecuado para la idea o ideas más relevantes y plasmarlo en una imagen que sugiera el eslogan. El dibujo resultante será pues un boceto de cómo quedaría el contranuncio.

Para esta fase se puede utilizar una técnica de creatividad gráfica, que parte de la relación entre los conceptos clave del anuncio. Podéis ver cómo funciona acá>

Estos y otros recursos educativos puedes encontrarlos desarrollados en el Cederrón Didáctico de ConsumeHastaMorir:
www.cederron.org

Visto en: http://www.economiasolidaria.org/node/1982

Por el Comercio Justo

Espejo recibe de manera pionera en España el título de “Pueblo por el
Comercio Justo”

La Organización de Comercio Justo IDEAS entregará el diploma acreditativo al
alcalde de Espejo, don Francisco Antonio Medina, el jueves 31 de julio a las
20 horas en el Ayuntamiento de Espejo (Córdoba) en rueda de prensa.

A
partir de las 22 horas se realizará además una fiesta presentación del
Proyecto “Objetivo África” en la Asociación Cultural Peña los Amigos de
Espejo, abierta a toda la ciudadanía y visitantes de la localidad, que
contará con la presencia del Diputado de Cooperación de la Diputación de
Córdoba y del Alcalde del Ayuntamiento de Espejo e incluirá una degustación
de productos de Comercio Justo.

Un Pueblo por el Comercio Justo acerca los productos de Comercio Justo a la
ciudadanía a través de la administración, los comercios, las empresas, la
comunidad educativa y el tejido asociativo.

Actualmente hay más de 500 localidades europeas con este título, que se
engloban dentro del programa europeo “Ciudades Europeas por el Comercio
Justo”: Dublín, Bruselas o Roma son algunas de ellas. En España sólo la
ciudad de Córdoba había conseguido hasta ahora el título. Espejo es ahora el
primer pueblo español en obtener el estatus.

Este programa está coordinado a nivel estatal por IDEAS, Organización de
Comercio Justo.

Este título se entrega a las localidades que, como Espejo, cumplen con cinco
criterios:

1. Aprobar una resolución favorable al Comercio Justo y al consumo de
este tipo de productos por parte del Ayuntamiento.

2. Ofrecer productos de Comercio Justo en cafés, restaurantes y
tiendas de la ciudad.

3. Compromiso del sector privado y organizaciones para introducir este
tipo de productos en su consumo interno.

4. Creación de grupos de trabajo locales que coordinen el Programa
5. Comunicación del Programa a la ciudadanía.

Estos criterios implican un compromiso de todos a favor del Comercio Justo
y a contribuir, desde unas relaciones comerciales más equilibradas, a la
transformación de un mundo más justo y solidario. El programa sobre el acto
posterior más abajo.

Contacto para los Medios:

Ander Díaz

comunicacion (arroba) ideas.coop/ 685 705 154

www.ideas.coop

Presentación del proyecto: “OBJETIVO ÁFRICA” A partir de las 22:00 horas en
la Asociación Cultural peña de los Amigos de Espejo, Espejo (Córdoba)

INTERVIENEN:

– D. ANTONIO SÁNCHEZ VILLAVERDE, Diputado de Cooperación de la Diputación de
Córdoba

– D. FRANCISCO ANTONIO MEDINA RASO, Alcalde Presidente del Ayuntamiento de
Espejo

– D. JUAN PÉREZ ORTIZ, Concejal de Participación Ciudadana y Cooperación del
Ayuntamiento de Espejo

– D. JOSÉ Mª GRACIA PORRAS, Presidente de la Asociación Cultural Peña los
Amigos de Espejo

– UN REPRESENTANTE DE LA FUNDACIÓN RODAT

– UN REPRESENTANTE DE LA ONG INTERED

Durante el acto se hará entrega pública al alcalde de Espejo del Diploma “
Pueblo por el Comercio Justo”, por CAROLA REINTJES, Coordinadora de
Relaciones Institucionales de la Organización de Comercio Justo IDEAS.

EXPOSICIONES:

“GRANDES LAGOS”, CRUZ ROJA ESPAÑOLA

“OBJETIVOS DEL MILENIO”, AYUNTAMIENTO DE CÓRDOBA

Al finalizar habrá DEGUSTACIÓN con productos de Comercio Justo. Amenizará la
velada la cantante: AURORA BARONA

Logo nuevo IDEAS correo

IDEAS / Iniciativas De Economía Alternativa y Solidaria

Ander Díaz

Coordinador Comunicación y Marketing

C/Del Labrador, 20. Madrid. 28005

coordinacion (arroba) ideas.coop

Tlf: (+34) 91 407 41 15

Fuente: http://www.ideas.coop

Elige tus regalos de Comercio Justo en SETEM Madrid

Los próximos meses llegan cargados de oportunidades para ejercer el Consumo Responsable. Este año desde SETEM Madrid te proponemos muchas alternativas especiales de Comercio Justo para que tus compras y regalos tengan un valor añadido.

Te ofrecemos una gran variedad de productos de Comercio Justo (artesanía, bisutería, ropa y textil, menaje…) para que elijas ya mismo tus regalos con la seguridad de que todos ellos garantizan sueldo y condiciones laborales dignas para las personas que los realizan y de que adquiriéndolos fomentamos el auto-desarrollo de los países del Sur.

*
Visita nuestro Especial Navidad , descarga nuestros CATÁLOGOS DE REGALOS, nuestro CATÁLOGO DE CESTAS DE REGALO y muchas más opciones para estas fechas que ya se acercan.

*
Visita nuestra nuestra Tienda on-line y realiza tu pedido de alimentación.

Y recuerda, desde el 17 de diciembre en nuestra Tienda de Comercio Justo SETEM (C/Gaztambide 50) tendremos horario ininterrumpido de 10:00 a 21:00 horas de lunes a domingo.

Tortillas o biocombustibles

Ese nuevo mercado de biocombustibles, en vertiginoso ascenso, está afectando la vieja necesidad de alimentarse de los más pobres

Los biocombustibles están de moda. En todo el mundo -desde Estados Unidos hasta Indonesia- se sustituyen campos de cultivo de alimentos por desiertos verdes. Pequeños cultivos y bosques por extensos monocultivos de oleaginosas para producir bioetanol y biodiésel biocombustible. Una alternativa rentable tanto al declive de la producción de petróleo como a la creciente inseguridad energética. Todo parecen ventajas.

Sin embargo, ese mercado de biocombustibles en vertiginoso ascenso está afectando la vieja necesidad de alimentarse de los más pobres. Lo hemos visto últimamente en las manifestaciones de México después de que la principal comercializadora de grano del mundo, la norteamericana Cargill, hubiera preferido vender el maíz a las compañías energéticas norteamericanas a futuro que a las tortillerías mexicanas al presente. En México, cuna de este cereal, la tortilla dobló automáticamente su precio. Este fenómeno se está reproduciendo en muchos otros lugares. Así, nuestro voraz consumo energético en el Norte se enfrenta hoy a la seguridad alimentaria del Sur. Se confrontan derechos de distinta naturaleza entre personas muy alejadas entre sí. Derecho, por ejemplo, a utilizar aires acondicionados o manejar automóviles cuatro por cuatro en España, frente al derecho a alimentarse con tortillas de maíz (lo más barato de comer en América Latina) de los que están en la retaguardia de la globalización. Una nueva interferencia peligrosa y de moda que debemos tener muy en cuenta.

David Llistar i Bosch, (coordinador del Observatorio de la Deuda en la Globalización. Càtedra Unesco de Sostenibilitat de la Universitat Politècnica de Catalunya)

David Llistar i Bosch, Cartas Director El País

Fuente: http://www.attacmadrid.org

Los pobres y los muy ricos

“Poco antes de fin de año, el World Institute for Development Economics Research (WIDER) de la Universidad de las Naciones Unidas en Helsinski, ha publicado un nuevo estudio en el que por vez primera se investiga de manera detallada la distribución del ingreso, de la riqueza y su evolución hasta el año 2000, tomando en cuenta un 94% de la población mundial. Con ello empieza a cerrarse una gran laguna en la investigación, de la que se había justamente quejado el gobierno federal alemán en su informe sobre la pobreza de 2006. En el bienentendido de que una investigación sobre la riqueza de los ricos y superricos del mundo -y sobre los fortunas privadas y el capital, bases del poder en el mundo actual- es un hierro candente del que la ciencia social oficial ha querido inveteradamente apartar sus dedos”

Los pobres y los muy ricos

Ya hace algo más de 250 años que la Academia de Dijon (1754) lanzó una pregunta y ofreció un premio para quien lograra responderla de manera adecuada: ¿Cuál es el origen de la desigualdad entre los hombres? ¿Es acaso la consecuencia de una ley natural? Jean Jacques Rousseau se interesó por la cuestión y en respuesta escribió su obra Sobre el origen de la desigualdad entre los hombres. Como Rousseau dejó apuntado, la desigualdad social y política no es natural, no deriva de la voluntad divina, ni tampoco es una consecuencia de la desigualdad natural entre los hombres. Por el contrario, su origen es el resultado de la propiedad privada, de la apropiación privada de la riqueza del mundo entero y de los beneficios privados derivados de esa apropiación. Desde ese momento, tratar de explicar el origen de la desigualdad social se ha convertido en una cuestión central para las ciencias sociales, y también desde ese momento la crítica a la sociedad burguesa apunta a señalar tanto la estructura de la desigualdad social como la de la falta de libertad -íntimamente conectada con la desigualdad- de una inmensa mayoría de personas en todo el mundo.

Ya es harto sabido que actualmente miles de millones de personas están condenadas a subsistir con menos de un dólar por día, y que la mitad de la población mundial vive con apenas 2 dólares diarios. También sabemos que la desigualdad mundial aumenta rápidamente, y que también crece la desigualdad entre “pobres” y “ricos” en el interior de los países. En los tiempos de Rousseau -según dicen los datos- la desigualdad económica entre las distintas regiones del mundo era menor. Desde 1800 la situación ha variado radicalmente. A partir del año 1900, aproximadamente, se ensanchó el hiato entre el nivel de ingreso medio en los países ricos del “norte” y el de los países pobres del “sur”, hasta llegar a una proporción de 1 a 4. Un siglo después -en la era de la globalización, la proporción es de 1 a 30-.

El hierro candente

En consecuencia, en el mundo entero crece la brecha entre ricos y pobres, aun cuando en los últimos tiempos parezca que ha disminuido el número de pobres en términos absolutos. Y esto es principalmente consecuencia del ascenso de “países emergentes” como China, India, Brasil, Corea del Sur y Turquía. Sin embargo, ahora como antes, hay 2.8 mil millones de pobres en todo el mundo, y 1.3 mil millones viven en la miseria. En Alemania, uno de los países más ricos, creció el número de pobres hasta llegar a un 13,5 por ciento de la población, como han reconocido, entretanto, dos informes gubernamentales sobre la pobreza. Una buena prueba, ésta, de la infertilidad de siete años de gobierno roji-verde.

Los estudios científicos sobre la distribución de la riqueza y la pobreza son escasos. Los informes más actuales sobre la evolución de los ingresos datan de 1998. La medición de la desigualdad social mundial nunca ha sido un tema prioritario para el Banco Mundial y el FMI. Sí lo ha sido para las Naciones Unidas. En su informe sobre el Desarrollo Social Mundial del 2005, el Banco Mundial considera que la creciente desigualdad económica entre las distintas regiones del mundo y dentro de los mismos países, es una causa decisiva de la violencia y del peligro de guerra (civil), y duda de que sea posible acercarse y menos aún alcanzar la meta para el milenio fijada por la Conferencia Mundial de Copenhague de 1995: reducir a la mitad la pobreza mundial.

Poco antes de fin de año, el World Institute for Development Economics Research (WIDER) de la Universidad de las Naciones Unidas en Helsinski, ha publicado un nuevo estudio en el que por vez primera se investiga de manera detallada la distribución del ingreso, de la riqueza y su evolución hasta el año 2000, tomando en cuenta un 94% de la población mundial. Con ello empieza a cerrarse una gran laguna en la investigación, de la que se había justamente quejado el gobierno federal alemán en su informe sobre la pobreza de 2006. En el bienentendido de que una investigación sobre la riqueza de los ricos y superricos del mundo -y sobre los fortunas privadas y el capital, bases del poder en el mundo actual- es un hierro candente del que la ciencia social oficial ha querido inveteradamente apartar sus dedos.

Hace mucho que sabemos -por los estudios en los diferentes países- que por lo general la distribución de la riqueza es aún más desigual que la de los ingresos. Para tener un esquema acabado de la desigualdad económica real, es necesario analizar ambos parámetros. Los investigadores del estudio del WIDER lo han hecho por vez primera. Gracias a su trabajo pionero, contamos finalmente con datos medianamente fiables sobre la relación entre ricos y pobres, y sobre la riqueza en el mundo de hoy. Se investigó la distribución global de la riqueza en la población adulta en función del ingreso familiar (neto, luego de las deducciones. El estudio llega hasta el año 2000; datos más recientes no están disponibles a escala planetaria. WIDER sólo pudo contar con estadísticas completas para un número relativamente pequeño de 18 países. Para un buen número de otros países hubo que conformarse con datos de encuestas, los cuales, como es obvio, tienen un tremendo inconveniente: las deudas y el patrimonio financiero (particularmente inmobiliario) no se recogen por lo común de modo completo, o sólo a un nivel muy bajo. Eso se refleja en las estimaciones de los autores, que se vieron obligados a proyectar a 150 países los datos tomados de 38.

En la primera división de los ricos

Del material recogido se infiere lo siguiente: el 90 por ciento de la riqueza mundial (ingreso familiar neto) está concentrado en Norteamérica, Europa y en la región pacífico-asiática (Japón y Australia). Sólo a Norteamérica -con un seis por ciento de la población adulta del mundo- le corresponde un tercio del ingreso mundial; a la India, con más de un 15 por ciento de la población adulta mundial, en cambio, sólo corresponde un escaso uno por ciento. Pero también entre los países ricos del norte varía de modo considerable el nivel de riqueza. Del 1 por ciento mundial de los ingresos familiares privados más altos, a Irlanda le corresponde el 10,4 por ciento; a Suiza, no menos del 34,8 por ciento; y a los EEUU (a causa de la notoria incompletud de los datos acerca de los muy ricos), “solo” un 33 por ciento. A lo que hay que añadir que a los grupos situados en la cúspide del 10 por ciento de ingresos más altos en EEUU corresponde casi un 70 por ciento del ingreso familiar privado de todo el país; en China, el 10 % en la cúspide detenta exactamente un 40 por ciento.

Quien quiera pertenecer a la primera división de los ricos de este mundo, debe disponer de una fortuna superior a los 500.000 dólares. Este grupo de cabeza comprende en total unos 37 millones de adultos. Desde el año 2000, sin embargo, la suma mínima para ascender a esa categoría ha aumentado, según se estima, en un 32 por ciento.

De ahí se sigue que un buen 85 por ciento de la riqueza mundial pertenece al decil más elevado. Para contarse en ese grupo del 10% de los elegidos, hay que poseer, de promedio, cuarenta veces más que el ciudadano promedio del mundo. En la mitad baja de esa pirámide, sin embargo, la mitad de la población mundial adulta tiene que conformarse con un 1 por ciento de la riqueza mundial.

Tomemos la famosa tarta dilecta de damas y caballeros conservadores que quieren convencerse -y convencernos- de que cualquier redistribución es un sinsentido, puesto que, como es obvio, no se puede distribuir más de lo que se produce. Traslademos la estructura de la distribución mundial de la riqueza a un grupo de diez personas que se parten la consabida tarta. Tenemos entonces que imaginarnos a un caballero que exige para sí el 99% de la tarta, mientras que los otros nueve tienen que repartirse el resto. Si la tarta fuera redistribuida, el caballero no se moriría, y los otros nueve les iría visiblemente mejor.

¿Dónde están los ricos y los muy ricos de la Tierra? Norteamérica, Europa, Japón y Australia ya fueron mencionados. En EEUU, por ejemplo, viven el 37 por ciento de los muy ricos; luego viene Japón, con un 27%. A Brasil, India, Rusia, Turquía y Argentina, les corresponde, a cada uno, un escaso 1% del grupo de cabeza global; China tiene ya un 4.1 por ciento de los ciudadanos más ricos del mundo. Según el estudio WIDER, en el año 2000 había ya 13.5 millones de personas que tenían más de un millón de dólares (notoriamente más, pues, de lo que indican los estudios de los administradores de fortunas Merrill-Lynch y Forbes), y exactamente 499 fortunas de más de mil millones de dólares. Ahora serán bastantes más.

Michael R. Krätke es un analista político especializado en problemas sociales y económicos que escribe regularmente en el semanario alemán de izquierda Freitag

Traducción para www.sinpermiso.info: María Julia Bertomeu

Si le ha interesado este artículo, recuerde que sinpermiso electrónico se ofrece semanalmente de forma gratuita y considere la posibilidad de contribuir al desarrollo de este proyecto político-cultural con una DONACIÓN

Freitag, 12 enero 2007

Juegos y juguetes: consumo responsable

* «Consumo responsable es detenernos antes de consumir e intentar conocer las implicaciones que un acto de consumo tiene sobre nuestra vida, nuestra sociedad y nuestro medio»


¿Qué entendemos por consumo responsable? ¿De qué forma se puede aplicar este concepto al sector del juego y el juguete?

Se pueden entender distintas cosas. Nosotros entendemos que es el hecho de no consumir sin pensar, tal como nos viene dado, sino de detenernos antes de consumir e intentar conocer las implicaciones que un acto de consumo tiene sobre nuestra vida, nuestra sociedad y nuestro medio. Por eso preferimos llamarle consumo consciente: lo asociamos más con una reflexión personal buscando algún grado de coherencia con uno mismo que con la adopción de ciertas pautas dadas.

En cualquier sector, hacer un consumo consciente empieza por plantearnos cuál es la necesidad o deseo que queremos satisfacer, y buscar formas de hacerlo que no impliquen un consumo de nuevos recursos (es decir reutilizando; por ejemplo, juguetes de hermanos mayores u objetos como cajas de cartón o telas viejas, que a la vez permiten a los niños desarrollar la imaginación y las habilidades manuales). Si decidimos que necesitamos comprar, busquemos calidad material (que sea duradero: un cochecito resistente a los golpes) y funcional (que sea eficaz: un lápiz de colores que pinte bien, un juguete que aporte algo al niño (formación, estimulación de la creatividad, desarrollo de las aptitudes, etc.)) y adecuación a quien vaya a usarlo (que nos guste, que se adecúe a la edad…). Busquemos que la producción sea lo más respetuosa posible con el medio (producción cercana, materiales de extracción sostenible…) y con las personas (fabricación sin explotación, publicidad no engañosa…).

Una de las primeras cosas que nos saldrán al plantearnos el consumo de juguetes es que de lo que se trata es de jugar y para ello los juguetes no siempre son necesarios. Y cuando lo son, tienen que ser una herramienta y no un fin en sí mismos.


¿Qué agentes están implicados en la formación para el consumo responsable?

Hacer un consumo consciente hoy es imprescindible si queremos que la vida en el planeta perdure y sea pacífica y placentera. Pero requiere un cambio cultural de gran envergadura. Por lo tanto cualquier agente debería estar implicado en ello. Es igualmente fundamental el papel de cada individuo (que es quien lleva a cabo los cambios de hábitos en última instancia), el de los gobiernos (que tienen la posibilidad de introducir pautas de cambio de envergadura), el de los sectores productivos (que pueden transformar formas de producción y dinámicas comerciales), el de las familias (que transmiten patrones culturales a sus hijos), el de las organizaciones sociales (que reflexionan sobre las necesidades comunes y luchan por satisfacerlas)…


¿Cómo se debe repartir la responsabilidad educativa, en materia de consumo responsable, entre las familias y los educadores?

De la misma forma en que se reparta la responsabilidad educativa en cualquier otra cuestión. Mi opinión personal es que es la vida en casa la que más configura para el niño una visión del mundo, y que la mayor responsabilidad sobre cómo se oriente la vida de esa persona es claramente de sus padres.


¿Qué edad es la más adecuada para introducir este concepto?

No hay edad, porque no se trata de introducir un concepto sino de adoptar hábitos de conducta. El niño viene al mundo y ve que las cosas se hacen de determinada forma. Se sale a comprar por doquier y se tiene la casa llena de juguetes no usados, o se habla entre todos de a qué jugamos y con qué. De nada sirve tratar de introducir el concepto de consumo responsable en el primer caso, y en el segundo tampoco porque ya está incorporado en el comportamiento.

¿Existen materiales didácticos, proyectos o actividades adecuados para educar en el consumo responsable?

Existe una Guía educativa para el consumo crítico (Ediciones de la Catarata, 1999) para secundaria. La red Edualter quizás tenga algún material o proyecto. Nos consta que varias escuelas utilizan la revista Opcions como fuente de información para preparar las clases.


¿Considera que los profesionales de la educación está preparados para formar en el consumo responsable? ¿Debería haber profesionales que se dedicaran específicamente a estas acciones formativas?

No específicamente. Cada uno lo estará más o menos según su formación personal.
Creemos que idealmente no, ya que tendría que ser una actitud general más que una materia específica, como hemos dicho. Ahora bien, hoy por hoy sin duda necesitamos formación específica para llegar a dar este giro cultural.

En la actualidad, muchos juegos y juguetes reciben la calificación de “juego educativo”, ¿considera que esta etiqueta es importante para que los consumidores se definan por un juguete u otro? ¿Cómo afecta este hecho al consumo responsable?

Seguramente este reclamo hace que algunos consumidores se decanten por ese juguete. No tenemos ningún dato sobre qué proporción pueden ser.

Los reclamos pueden ser una buena herramienta de información para el consumidor, siempre que respondan a realidades y haya un control para evitar desinformaciones. Lamentablemente no es el caso. En cualquier caso los padres deberían valorar por sí mismos (ayudados por fuentes de información en las que confíen) cuán educativo es el juego; si no puede ser antes de comprarlo, después.


¿Qué influencia tienen las campañas publicitarias en el consumo de juguetes? ¿Estas campañas pueden contribuir a fomentar el consumo responsable? O por el contrario, ¿generan situaciones de consumismo?

Mucha. Desde luego potencian mucho más el consumismo que el consumo responsable, al igual que todo el sistema publicitario y de hecho prácticamente todo en nuestra sociedad, muy bien definida por el término sociedad de consumo: lo que en el discurso público se admite muy mayoritariamente como bueno es justamente consumir inconscientemente (el crecimiento económico sostenido es el objetivo sagrado cuya persecución justifica no tener en cuenta ninguna otra consideración). Otra cuestión es que uno internamente pueda intuir que ese consumismo tiene inconvenientes muy significativos en varios ámbitos, incluyendo la felicidad de uno mismo.

FUENTE: educaweb.com