PRIMERO DE MAYO – UN DÍA SIN MEXICANOS

Un dia sin mexicanXs.

Sucede que el 1 de mayo en EE.UU.(donde no es fiesta el 1 de Mayo) se va a hacer realidad la película «Un día sin mexicanos», esto quiere decir que ningún emigrante trabajará ese día en aquel país. Y han solicitado a sus connacionales (o sea nosotrXs ¿por qué no?) que no compremos nada estadounidense ese día. Esto con el objetivo de que se les reconozca su derecho al trabajo, a la educación de sus hijXs y a servicios médicos en ese país. Lo que solicitan es que el 1 de mayo no se compre nada gringo en el país ni se consuma nada en franquicias norteamericanas, esto quiere decir, no Dunkin Donuts, no Mc Donalds, no Burguer King, no Starbucks, no Sears, no Crispy Cream, no Walmart y otras… de la interminable lista de empresas gringas en México.

Este es un esfuerzo que todXs podemos hacer, por la gente que prácticamente está manteniendo el sistema productivo estadounidense con su trabajo casi esclavo.

Casualmente hoy no funciona mexico.indymedia.org. ¿Una avería? ¿Una casualidad? ¿o es esta una convocatoria demasiado peligrosa? Aún sin la página de Indymedia bajo el concepto «primero de mayo, un día sin mexicanos» podéis encontrar mucha otra información en internet.

Para las personas interesadas en la Historia del 1 de Mayo aquí va un enlace sencillito:

Primero de mayo, el recuerdo de los mártires de Chicago

EDUCAR PARA SER LIBRES…

El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República en todo el Estado español. Fué una oportunidad para todos los pueblos del Estado Español. Acabado el mal rollo monárquico de Alfonso XIII y la cutre dictadura de Primo de Rivera, la II República Española encarnó la democracia y la modernidad, la libertad, la educación y el progreso, la igualdad y los derechos universales para todos los ciudadanos.

Una escuela pública, obligatoria, laica, mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana, donde la actividad era el eje de la metodología. Así era la escuela de la II República española. De todas las reformas que se emprendieron a partir de abril de 1931, la estrella fue la de la enseñanza. «Sin ninguna duda, la mejor tarjeta de presentación de la República fue su proyecto educativo», asegura el catedrático de Historia de la Educación de la Universidad de Alcalá de Henares Antonio Molero. «Efectivamente, fue la piedra angular de todas las reformas: había que implantar un Estado democrático y se necesitaba un pueblo alfabetizado. Era el Estado educador», ratifica la doctora en Historia por la Universidad de Huelva Consuelo Domínguez. Tanto ella como Molero se han especializado en la enseñanza de la II República, un ambicioso proyecto que los maestros acogieron con entusiasmo.

El 14 de abril de 1931, la República encontró una España tan analfabeta, desnutrida y llena de piojos como ansiosa por aprender. Y los más ilustres escritores, poetas, pedagogos, se pusieron manos a la obra. De pueblo en pueblo, con la cultura ambulante.

A la espera de que se aprobara la Constitución, en diciembre, el Gobierno tomó, mediante decretos urgentes, las primeras medidas: se reconoció el Estado plural y las diferencias lingüísticas (se respeta la lengua materna de los alumnos) y al frente del Consejo de Instrucción Pública que haría caminar las reformas se nombró a Unamuno.

Se proyectó la creación paulatina de 27.000 escuelas, pero mientras, los ayuntamientos adecentaron salas donde educar a los niños. Y a los mayores. «Hubo incluso alguna escuelita en las salas de autopsia de los cementerios. Donde se podía». Entonces las maestras desempeñaron un papel primordial: enseñaban en sus casas con la subvención del ayuntamiento.

La República se propuso llenar las escuelas con los mejores maestros. Pero los docentes de la época tenían una formación casi tan exigua como su salario. Con Marcelino Domingo al frente del Ministerio de Instrucción Pública y Rodolfo Llopis de director general de Primera Enseñanza, se elaboró el «mejor Plan Profesional para los maestros que ha existido en nuestra historia», asegura Domínguez. Y prácticamente las mismas palabras usa Antonio Molero para defender esa idea. El sueldo miserable de aquellos voluntariosos maestros subió a 3.000 pesetas al tiempo que se organizaban para ellos cursos de reciclaje didáctico. En aquellas Semanas Pedagógicas recibían asesoramiento de los inspectores, para remozar su formación. La carrera de Magisterio, elevada a categoría universitaria, dignificó la figura del maestro. A los aspirantes se les exigió, desde entonces, tener completo el bachillerato antes de matricularse en las Escuelas Normales, donde se enseñaba pedagogía y había un último curso práctico pagado. «Se hizo del maestro la persona más culta, eran los intelectuales de los pueblos y, con toda la precariedad en que vivían, ejercieron de una forma digna», señala Consuelo Domínguez.

Con aquellas mimbres comenzó a tejerse un sistema educativo que puso el énfasis en el alumno, le hizo protagonista de las clases y de su formación. Los críos salían al campo para estudiar ciencias naturales, se trataron de sustituir los monótonos coros infantiles recitando lecciones de memoria por el debate participativo y pedagógico; los niños y las niñas se mezclaron en las mismas aulas, donde se educaban en igualdad, y se favoreció un tránsito sin sobresaltos desde el parvulario a la universidad. «Fue una escuela en la que se educó a los niños atendiendo a su capacidad, su actitud y su vocación, no a su situación económica. La educación pública recibió financiación para ello, y eso era algo que la escuela privada miró con recelo», recuerda Molero. «Todo tenía el aroma pedagógico de la Institución Libre de Enseñanza, que fue el soporte intelectual en el que se apoyó la República. Aunque diseñó una escuela más laica».

Efectivamente, laica y unificada, dos palabras que se convirtieron en el terror de la clase conservadora. Aprobada la Constitución, al ministro Fernando de los Ríos le tocó lidiar con la reforma más drástica y conflictiva: la disolución de la Compañía de Jesús; a las órdenes religiosas se les prohibió impartir enseñanza mientras a los maestros se les «libera» de la obligación de dar doctrina religiosa en clase.

«Es una medida discutible en un régimen de libertades, pero lo cierto es que era constitucional», asegura Molero. «La España de la época quizá no estaba preparada para estos cambios», razona Domínguez. En todo caso, la política de sustitución de la escuela religiosa «fracasó, porque las órdenes religiosas pusieron los colegios en manos de seglares con los derechos civiles reconocidos. Tenían otro nombre, pero era lo mismo. De hecho, el número de centros privados era mayor en 1935 que en 1931». Unos colegios privados a los que se permitió fijar su ideario.

La llamada escuela unificada, tan criticada en las filas conservadoras, no se refería, asegura Molero, «a la cesión al Estado del monopolio educativo. Se trataba de una educación sin escalones, que permitiera un camino fluido y continuo desde unos niveles a otros».

En 1933 hay de nuevo elecciones. La mujer estrena el voto femenino y la derecha -la CEDA de Gil Robles- llega al poder. Los progresistas verán cómo se va destejiendo parte del sistema diseñado. «Ellos mismos se llamaron el bienio rectificador», recuerda Cristóbal García, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva. Se frenó la financiación educativa y las medidas laicas, aunque no se derogaron, fueron escamoteadas.

«Aquel bienio dedicó su política docente a frenar, si no a liquidar, las medidas anteriores», critica Molero. Pero señala, «en justicia», dos iniciativas considerables de aquel periodo: «Un buen plan de bachillerato y una comisión para la reforma técnica de la escuela que no pudo dar sus frutos». Por entonces comenzó el baile de ministros de Instrucción: «16 hubo en el total de la República: imposible hacer políticas a medio plazo», lamenta Molero. Luego se sucedería el Frente Popular y después un golpe de Estado que resultó largamente nefasto para la educación.

Misiones Pedagógicas y Colonias Escolares

Antes que educar, la República se vio obligada a dar de comer a los niños. Incluso a vestirlos. Había cantinas y roperos escolares y cobraron fuerza las Colonias Escolares que ya antes había puesto en marcha Bartolomé Cossío. Los niños viajaban al mar o a la montaña. Hacían deporte, se divertían. Pero, sobre todo, comían. «En 15 días algunos ganaban hasta cuatro kilos de peso», dice la doctora en Historia Consuelo Domínguez, que ha estudiado con detalle este extremo.

Hubo medidas urgentes que no podían esperar y que se adoptaron a golpe de decreto, hasta que fue aprobada la Constitución. El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva Cristóbal García ve en algunas de ellas un espíritu muy reformista: «Lo más revolucionario que puede hacerse, después de facilitar alimentación, fueron aquellas Misiones Pedagógicas» de cuyo patronato fue también presidente Cossío, y que todavía recuerdan los más viejos de los pueblos. En destartaladas camionetas llegaron a las aldeas perdidas bibliotecas itinerantes, proyecciones cinematográficas, teatro, museos ambulantes. El 70% de los hombres eran analfabetos; mucho más las mujeres. En aquellas Misiones Pedagógicas se embarcaron grandes poetas, afamados escritores y maestros con su corbata y maletín a los que los lugareños recogían en burro donde las camionetas ya no tenían acceso.

Había que hacer escuelas, muchas escuelas. Y con los mejores maestros. Éste es el contexto histórico que describe Rodolfo Llopis (1885-1983), profesor y director general de Primera Enseñanza entre 1931 y 1933, los años de las grandes reformas. En La revolución en la escuela (publicado en 1933 y reeditado ahora en facsímil por Biblioteca Nueva), Llopis hace balance de su desempeño político y de las ideas que impulsaron sus iniciativas.

– Las escuelas. Para combatir la ignorancia «no hay más que un medio: la escuela». «Crear escuelas, muchas escuelas. Sembrarlas a voleo. Cayeran donde cayeran, germinarían, que en todas partes habrían de encontrar tierra preparada para fructificar y vivir plenamente». «Hay que cuidar de ellas a lo largo de su existencia. Protegerlas. Velar por ellas para que progresen y se perfeccionen».

– El maestro. Es «el alma de la escuela». «Sin buenos maestros, todo lo que se haga en beneficio de la escuela resultará estéril». «Había que preocuparse de todos ellos, pero principalmente de los rurales». «Con una sinceridad que hubiésemos querido ver en los demás sectores del país, confesaban que si no hacían más ni mejor era porque no les daban medios, porque no les habían enseñado otra cosa. Sabían que se podía hacer más y querían aprender».

– La inspección. «La reforma de la escuela primaria no sería completa si no se lograba que el trabajo de la Inspección alcanzase su máxima eficacia. […] Había que llegar hasta la escuela del último pueblo y recoger información exacta de la realidad escolar».

– La religión. «Estamos saliendo de unos tiempos en los que la Iglesia lo era todo. El Estado tenía religión oficial». «Se ha pretendido combatir […] el laicismo afirmando que, al suprimir la enseñanza religiosa, habíamos suprimido la moral de la escuela. ¿Cómo es posible que todavía a estas alturas se atrevan a identificar la moral con la religión?». «La escuela laica no abandona la formación moral. Obliga a pensar seriamente en esta clase de problemas».

La escuela de niñas de El Saucejo (Sevilla), donde nació Dolores Velasco Torres era, en 1920, un caserón desconchado en el que aquella niña de tres años comenzó su andadura escolar junto a otras cuarenta compañeras. Ella tenía suerte; su abuelo era el maestro… Uno de los 36 que la familia Velasco acumula en cuatro generaciones.

La motivación del alumnado con preguntas constantes para que no se distraigan, el esfuerzo para despertar su curiosidad, el argumento imposible para centrar la atención de la clase… La dedicación específica e individual siempre que se pueda: «Siempre que me ha sido posible le he puesto a cada alumno un problema… Como hacía mi tío Antonio, del que aprendí muchísimo», recuerda. Pero también, «como se llaman hoy, las actividades complementarias» han ocupado un tiempo importante en la actividad docente de Lola Velasco. A ella le gustó mucho pintar, bordar, coser… Y así se lo ha hecho saber a los miles de alumnos que han pasado por sus manos; a todos les invitaba a aficionarse «con algo». «Porque el tiempo no admite tregua». «Hay que hacer cosas, sea como sea», insiste, recordando a aquellas maestras y maestros de la República que vivían para la escuela…

Fuente original: http://www.foroporlamemoria.info/documentos/2006/fmv_23042006.htm

¡MOVILÍZATE!

25 de abril a las 18 horas:

CONCENTRACIÓN ante la Consejería de Educación

10 de mayo: HUELGA

 Por la dignificación del profesorado.

 Incremento de plantillas.

 Mejora de las condiciones laborales y retributivas.

 Homologación en prestaciones sociales con el resto de empleados públicos de la Comunidad de Madrid.

 Homologación de las condiciones laborales del profesorado interino con el resto del profesorado.

 Regulación de la salud laboral de los docentes.

 Reducción horaria para mayores de 55 años.

 Por el Cumplimiento del Acuerdo Educativo

 Por una normativa que garantice la escolarización equilibrada de todo el alumnado.
 Por un plan de atención preferente en la ESO.

 Por un Plan Regional para la Mejora de la Convivencia Escolar.

 Dotación de otros profesionales en los centros educativos.

 Por la Enseñanza Pública

 Contra la privatización del sistema educativo.

 El suelo público para la escuela pública.

 Por una evaluación que sirva para diagnosticar los déficit y poner en marcha propuestas de mejora y no para clasificar de forma engañosa e interesada a los centros educativos.

¡ ACUDE !

Convocan: CC OO ANPE FETE-UGT CSI-CSIF STEM CSIT-UP

Carta: «ESTOY ORGULLOSA DE QUE MI HIJO VAYA AL BOTELLÓN»

Barcelona:
Enviat el 2006-03-20 17:11:07 per Liberinfo – Redacio, repressió i llibertat

Querido señor alcalde Joan Clos y queridísima consellera de Interior señorita Montserrat Tura. Nací y vivo en Barcelona, y el pasado día 17 de Marzo mi hijo y yo salimos por la noche a participar del «macobotellón» convocado espontáneamente en toda España, ese que, como ustedes bien saben, no pudo celebrarse en esta ciudad.

Por supuesto que los días previos a la convocatoria yo había leído en los medios de comunicación repetidas veces sus titulares: «se prohibirá el acceso a la Rambla del Raval para impedir el macrobotellón», «350 polícias listos para impedir la reunión juvenil en Barcelona», «la Ordenanza cívica se aplicará con toda firmeza, asegura el alcalde Joan Clos», etc, no obstante, lo que presencié la otra noche por las calles de mi barrio superó, con creces, todas mis figuraciones previas.

La convocatoria del macrobotellón llegó hasta mi, en primera instancia, gracias a mi hijo quien me informó a viva voz de los mensajes sms y mails que estaban corriendo por todas partes, fue más tarde cuando recibí en mi buzón aquella invitación en la que aparecía una foto de usted, señor alcalde, muy parecida a esa que nos envía cuando quiere felicitarnos las pascuas, o informarnos de alguno de sus últimos inventos (como el Fórum aquél de las culturas), en esta ocasión, a diferencia de otras veces, aparecía usted anunciando «el acto público: macrobotellón». Me pareció muy gracioso el retoque fotográfico, la verdad, porque he de reconocerle que andaba yo algo disgustada con usted últimamente, me explico:

soy del Raval, vivo muy cerca de las Ramblas, allí nací y allí me he criado, y estoy de acuerdo con ustedes dos cuando afirman a diario y en todos los periódicos que tienen a su alcance que, en todos estos años que llevo aquí viviendo, 58 para ser más exacta, «nunca se habían detectado tantas actuaciones incívicas como ahora». Es verdad, yo nunca había visto las aceras tan llenas de suciedad, ni tantas personas montando jaleo y desorden público como estoy presenciando desde hace unos pocos años, lo que sucede es que todo ese «incivismo», todo ese «mal uso del espacio público», proviene, muy al contrario de lo que ustedes dos piensan, de un sector social que no son»los jóvenes», ni «los jóvenes violentos», ese día a día cada vez más insoportable para nosotros los vecinos, se debe, ni más ni menos, que al turismo. Se debe a esos viajes organizados de una semana que tanto ha animado su gobierno y que tantas ganancias deben estar generando en algunas cuentas corrientes, se debe a ese modelo de ciudad basado en la creación de eventos multitudinarios (Olimpiadas, Fórum de las culturas, Feria de la telefónia, Festival Sonar, año Dalí…), y se debe también, a esos fines de semana llenos de alcohol y drogas consumidas en discotecas y bares que pagan adecuadamente sus impuestos y que por esa razón, parece que deja de ser el mismo alcohol que se consume en un botellón para convertirse, por arte de magia, en acto vandálico, o como han llegado a asegurar algunos medios estos días, en «causante de peleas e incluso muertes». Si atendiésemos a la prensa, parecería que el alcohol cuando se ingiere al aire libre, con los amigos y sin aportar ganancias a ningún ayuntamiento dejase de ser la diversión más extendida entre los jóvenes de todo el mundo, para pasar a ser un acto casi casi terrorista.
Señor Clos y señora Tura, nada más llegar a la Rambla del Raval la otra noche, recibí un porrazo que me propinó uno de sus policías. También hirieron a mi hijo y a dos de sus amigos. En ese momento todavía no habíamos podido ni tan siquiera comprar unas latas de cerveza. Lo mismo, que nos sucedió a nosotros, o algo peor, le pasó a mucha gente a mi alrededor.
Ustedes dos son bien conscientes de que acaban de aprobar una ordenanza, la famosa «Ordenanza cívica» sin que haya sido consultada, en ningún momento, con la población residente en esta ciudad.
Antes de su aprobación se realizó una manifestación por las calles de Barcelona que mostró su rechazo ante tal proyecto. esa manifestación pasó por debajo de mi casa y puedo asegurarles que era multitudinaria, y que ningún vecino protestó a su paso, es más, mucho fuimos los que salimos a aplaudir desde nuestras ventanas. Justo la víspera de que la Ordenanza entrase en vigor también se concentró muchísima gente en la plaza de Sant Jaume para expresar su disconformidad. ¿Se acuerdan?.

El otro día no permitieron el acceso a la Rambla del Raval, «el espacio público» como ustedes le llaman, se convirtió en espacio blindado antes de que se le diese un uso diferente al que ustedes desean. Eso no puede ser. Tampoco puede ser que centenares de vecinos hayan sido expulsados de este barrio para sustituirlos por planes urbanísticos como el hotel «lámpara» de cinco estrellas que se disponen a construir precisamente allí donde el otro día no nos podíamos sentar a tomar unas cervezas con los amigos.
Este hotel traerá más turistas que ensuciarán más, gritarán más, se emborracharán y molestarán más, pero lo harán pagando, no gratis como parece que iban a hacer los jóvenes el día 17 de Marzo.

Algunas voces exclaman que eso del botellón está muy mal, que la juventud debería movilizarse por otras causas. No es esa mi opinión.
Yo creo que el botellón viene a decirnos algo que hoy por hoy es importantísimo: la juventud está harta de tener que pagar por todo, y quiere poder disponer de la calle como les venga en gana, igual que lo hacen las constructoras, o los eventos organizados por ustedes. Los jóvenes se han empezado a organizar para hacer un uso del espacio público diferente del que ustedes quieren. Su respuesta ante tal situación ha sido clara: represión y de la dura. Ahora le toca a los jóvenes ver cómo reaccionan ante su postura señor alcalde y señora consellera.

Mientras tanto yo, como madre, me siento orgullosa al ver que mi hijo es uno de esos jóvenes que no van a aceptar de brazos cruzados y sentado en un sofá, que se pierdan los derechos a usar la calle como la usaba yo a su edad, cuando por fin murió Franco.

Una madre orgullosa, Raval 20 de marzo de 2006

DESEQUILIBRIO EDUCACIÓN PÚBLICA-EMPRESA PRIVADA EN VALLADOLID (Concejo Educativo)

Publicado por Otros colectivos | 17 de marzo de 2006

Un sistema educativo, para cubrir el derecho que asiste a todas las personas a la educación, debe tener carácter público. Este término engloba los valores que aporta la educación Pública: democracia, participación, laicismo, atención a la diversidad del alumnado con un buen nivel de calidad, compensación educativa, inclusión.

A la Plataforma por la Escuela Pública de Valladolid le preocupa que esos valores no se puedan seguir desarrollando en la educación que reciben las personas de esta provincia.

Si la educación entra a formar parte de un simple sistema de mercado, todos estos valores quedarán marginados y aparecerá un mayor grado de exclusión. A la Plataforma por la Escuela Pública de Valladolid le preocupan algunos datos de la provincia que muestran el desequilibrio tan enorme existente, en esta provincia y en esta capital, entre la Red pública y la privada-concertada. Por ejemplo que:

– Se destine un elevado porcentaje del presupuesto a centros privados concertados, a pesar de que éstos sólo representan una pequeña parte respecto a los públicos.
– Dichos centros estén ubicados, preferentemente y salvando algunas excepciones, en lugares donde no existe población que presenta problemas educativos y que no tengan acceso a ellos (centro de la ciudad o lugares donde es necesario el transporte en el caso de la capital o núcleos de más población en el caso de la provincia).
– Como consecuencia sólo se escolarice en ellos a una pequeña parte de la población inmigrante o de etnia gitana o de alumnado con necesidad de adaptaciones o apoyos de algún tipo (teniendo en cuenta, además, que esa población se concentra dentro de algunos centros concertados específicos y no en su totalidad) .
– Se supriman unidades y ciclos de FP en centros públicos para concertarlos en privados con escasa demanda, despreciando así los recursos que la escuela pública tiene.

A pesar de las trabas que se han ido poniendo, la red de Escuelas Públicas mantiene un alto nivel de calidad, que hace, por ejemplo, que existan en Valladolid experiencias educativas reconocidas en muchos lugares del Estado. La Plataforma por la E.P. de Valladolid se siente preocupada de que la Red Pública no pueda desarrollarse como debiera para cumplir con la misión que tiene y que eso sea debido a las condiciones de falta de apoyo y financiación a la que la somete la Administración.

Le inquieta a esta Plataforma también que esas condiciones de menosprecio y desequilibrio de la Administración se mantengan e, incluso, puedan empeorarse en el futuro a la hora de la aplicación de una nueva ley que debiera servir para avanzar en los valores expuestos al inicio de este documento.

La Plataforma se alegra de que la Escuela Pública sea una opción cada día más consciente; de que reúna en ella a una mayoría de las familias que han decidido elegir la solidaridad y la calidad; de que se puedan compartir lenguas y culturas distintas que tanta riqueza aportan a este mundo globalizado; de que la tolerancia sea constitutiva de su ideario, al no estar sometida a una sola y excluyente ideología.

Enlace con el artículo en CONCEJO EDUCATIVO:

http://www.concejoeducativo.org/article.php?id_article=96

ENTREVISTA A MARÍA JOSÉ DÍEZ-AGUADO

Publicada en EL PAÍS

Lleva 25 de sus 48 años analizando la convivencia en la escuela. María José Díaz-Aguado, catedrática de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad Complutense, es la directora de un reciente estudio sobre violencia escolar (presentado en octubre de 2004 y elaborado junto al Instituto de la Juventud) realizado en Madrid a 825 escolares.

El País Pregunta. ¿Qué causa el acoso escolar?

Respuesta. No hay un único motivo. Si hubiera que destacar uno, sería la incoherencia de la sociedad frente a la violencia. Por un lado se condenan las expresiones de violencia graves y por otro, se justifican, dependiendo de quién sea el agresor y quién la víctima. Para enseñar a rechazar la violencia es preciso enseñar a rechazarlas todas. No se puede enseñar a los niños a eludirla cuando se usa el castigo físico, que debe ser erradicado. Una madre me contó que le había comprado unos cromos a su hijo de nueve años. Estaban repetidos. El niño se alteró y ella le dio una torta. El crío contestó: «En la tele dicen que las madres no pueden pegar a los niños». Los niños ahora son más espabilados, exigen más de los adultos, captan más nuestras incoherencias.

P. ¿Existe más acoso ahora?

R. Ha existido siempre, tanto en escuelas públicas como privadas, y en todos los países. Se investiga desde los años setenta. Que ahora se llame acoso indica que existe un rechazo social superior. En número de agresiones no es mayor pero los niños están expuestos a mayor información sobre tipos de violencia más grave, en la televisión o en videojuegos.

P. ¿Hay algo nuevo?

R. Sí, en los últimos años existe un acoso de profesores a alumnos y de alumnos a profesores. Los estudiantes son conscientes y lo justifican. Podrían sentirse como David frente a Goliat.

P. ¿Se considera hoy el acoso como algo más grave?

R. La sociedad mira menos hacia otro lado. En los últimos meses se ha producido una toma de conciencia colectiva, similar a la que ocurrió a finales de los noventa con la violencia machista.

P. ¿Hay similitudes entre ambas conductas violentas?

R. Sí. La violencia escolar y la machista son similares. Las dos se fundamentan en un modo de relación basado en el dominio y en la sumisión. En nuestro estudio, los agresores justifican más la violencia racista y machista.

P. ¿Cuál es la primera señal de que el niño es víctima de acoso?

R. Que tenga miedo a ir al colegio, aunque eso no siempre puede reflejar sólo el acoso, puede que sufra problemas académicos. Otro signo es que eluda salir al recreo o que nunca hable en casa de sus amigos.

P. ¿Existen niños con más riesgo de padecer acoso?

R. En todos los fenómenos de violencia se tiende a culpar a la víctima y eso hay que corregirlo. Cualquier niño puede ser objeto de acoso por el mero hecho de ser elegido por otros que tengan más fuerza y más si el sistema no garantiza su protección. Dicho esto, los alumnos en mayor riesgo serían aquellos que se encuentran aislados del grupo. Algo que, de nuevo, debemos considerarlo como una característica del sistema. Las potenciales víctimas poseen menos autoestima o son de minorías étnicas desfavorecidas, tienen necesidades educativas especiales o son chicos que no coinciden con el estereotipo machista.

P. ¿Qué se puede hacer en la escuela para prevenirlo?

R. Trabajar activamente. Hay programas que enseñan a detectar y combatir el racismo y el sexismo con cuentos o vídeos. Y se pueden organizar en las clases grupos heterogéneos donde se integren los niños con más riesgo. Mi equipo lo llama aprendizaje cooperativo. Puede ser aplicado en todas las materias. Y funciona.

Estos programas disminuyen la violencia en el ocio.

P. Todos los profesores tendrían que implicarse, ¿no?

R. Sí, la escuela ya no se puede basar en la obediencia incondicional. Los profesores tienen que recuperar su autoridad de una forma nueva. Deberían ser aliados de los alumnos para que saquen buenas notas, para ayudarles a solucionar conflictos y transmitir confianza.

P. Pero los niños no acuden a los profesores si sufren acoso.

R. Es cierto. En nuestro estudio hallamos que un 34% de alumnos expresó que no pediría ayuda a sus profesores en caso de sufrirlo. En uno de los vídeos de nuestro programa los alumnos elaboran un decálogo contra la violencia escolar, y decían que pedirían ayuda primero a los amigos, luego a su madre y después a su padre. Afirmaban: «Los profesores no están aquí para resolver tus problemas, sino para enseñarte». Una de las alumnas matizó: «A un profesor que sea amigo, sí». Al final concluyeron que se lo dirían a «profesores que den confianza».

P. ¿Qué hay que hacer cuando se detecta un caso de acoso?

R. La impunidad de la violencia la incrementa. Tiene que suceder algo. La escuela debe de dejar claro que rechaza la violencia. Hay que hacer entender al agresor que lo que ha hecho está mal, procurar que se arrepienta y reparar el daño. Esto último debe ser consensuado con la víctima.

P. ¿Y si hay agresiones físicas?

R. Acudir a las autoridades, porque hay que garantizar la integridad del alumno. Estamos viendo, por ejemplo, que la policía de barrio se está ofreciendo para mediar en los conflictos.

© Copyright e-leusis.net – Artefinal Studio SL 2004

¿HACIA EL FIN ANUNCIADO DE LA HERENCIA DE LAS LUCES?

Marieme Lucas Helias

Resumen de los hechos:

30 de septiembre de 2005: el diario conservador danés Jullands-Posten publica 12 caricaturas del profeta Mahoma; ello ha provocado peticiones de disculpas, amenazas de muerte y manifestaciones en Copenhague
20 de octubre: varias embajadas de países musulmanes protestan oficialmente.

29 de diciembre: La Liga Árabe protesta

21 de enero de 2006: La Unión Internacional de los Ulemas en El Cairo llama al boicot de los productos daneses y noruegos, pues un magazín noruego, ante la marea mediática, acaba de publicar en enero las caricaturas; el 1 de febrero, por las mismas razones, otros periódicos europeos las publican.

En efecto, a pesar de las ‘disculpas’ y ‘pesares’ expresados por los periódicos incriminados y las declaraciones ambiguas de los gobiernos danés y noruego que buscan nadar y guardar la ropa, los países árabes reclaman ahora sanciones, llaman a sus embajadores, finalmente estallan disturbios, se queman embajadas de países incriminados en Oriente Medio y finalmente cualquier ciudadano oriundo de países donde se publicaron estas caricaturas es diana potencial para los integristas.

Lo que me parece más preocupante en este rocambolesco asunto de las caricaturas danesas, es que las fuerzas políticas presentes en Europa van menguando:

por un lado los integristas musulmanes, es decir una fuerza de extrema derecha disfrazada de movimiento religioso, que aprovechan cualquier ocasión para presentarse como víctimas del Occidente ateo y para avanzar sus peones en una Europa dispuesta a todos los compromisos para preservar la paz social.

del otro, la extrema derecha europea racista que no espera más que un nuevo desbordamiento de parte de aquellos para obtener finalmente el derecho de machacar a la población inmigrante originaria de países musulmanes, que no es culpable.

¿Dónde está la izquierda?, ¿dónde están las fuerzas progresistas? Están sumidas en las dudas e indecisiones precisamente por causa del racismo, del pasado colonial y de las discriminaciones que sufre la población inmigrante originaria de países musulmanes. Ha abandonada su lugar. Ya no distingue entre musulmanes, inmigrados e integristas, sirviendo de este modo los intereses de las dos extrema-derechas en presencia. Ya no tiene análisis que proponer.

Pues, ¿qué pasa de hecho? Han visto las famosas caricaturas? No son especialmente buenas pero sobre todo son particularmente sosas. A parte de la que pone una bomba en el turbante de Mahoma, y confunde así musulmanes e integristas terroristas, no hacen daño ni a una mosca.
Recordemos un instante caricaturas contra la iglesia católica por ejemplo, contra el Vaticano que se publican de forma permanente en Francia, mil veces más divertidas, crueles y malévolas que estos tristes dibujos… Imaginen un segundo que los millones de católicos del mundo entero, y no solo un puñado de iluminados como ya ha ocurrido, hubieran quemado embajadas y amenazado la vida de todo ciudadano de la misma nacionalidad que los editores de los periódicos que hubiesen publicado estos dibujos…

Gritarían “¡Loco!”, tendrían razón… pero entonces ¿cómo es que no se grita “loco” cuando son unos integristas musulmanes que hacen esto? ¿Dónde chirría esto, para que la izquierda pierda su sentido crítico y deje la exclusiva de la reacción a la extrema derecha racista?

Ciertamente la izquierda no aprueba los “excesos” de los integristas y otros locos de Dios pero, veamos, en el fondo hay que matizar… no ofendamos, no blasfememos,… Sí, aquí está la palabra que se pronuncia constantemente en las televisiones francesas, por las bocas más políticamente diversas: ¡“blasfemia”¡ ¿Desde cuándo esta palabra pertenece al vocabulario de la República laica francesa? Hay que creer en Dios para blasfemar… Y una no es islamófoba por la única razón de no imponerse las restricciones diversas que los creyentes se imponen a si mismos. Recordemos la controversia sobre el velo en la escuela (es decir para las menores de diez y seis años en el interior de los locales escolares exclusivamente), recordemos igualmente la exigencia de piscinas separadas para los hombres y las mujeres, la exigencia de servicios médicos enteramente femeninos en los hospitales públicos, la exigencia no solamente de que no se sirva carne de cerdo en los comedores escolares, sino también de que toda la carne que se sirva en ellos sea hallal, la petición de modificación de programa escolar para las niñas: sin clases de deporte, de biología, de música, de dibujo, etc. – ¿de dibujo, decíamos? Pues sí: si para los integristas musulmanes la representación humana está prohibida, será necesario que el resto de la humanidad deje de dibujar, sino es que es islamófoba y que no respeta las creencias de los demás…

Es desde hace décadas ya la táctica de los integristas: si no piensan, no actúan como nosotros, no obedecen a nuestros imposiciones, no es porque ustedes se oponen a una forma de fascismo, es porque están en contra del Islam puesto que el Islam somos nosotros.

Es el discurso que han sostenido en Argelia, es decir frente a otros musulmanes que consideraban como kofr y asesinaban por esta razón. Es también el discurso que sostienen en Europa. Y funciona…. ¡consiguen intimidar a tanta gente con este razonamiento cojo!

Ahora bien lo que vemos llegar progresivamente en Europa y en Francia, mayormente bajo la dirección de los integristas musulmanes, es la imposición de identidades religiosas y el respeto forzado de maneras de ser y de pensar especificas de una religión. Así los integristas musulmanes ganan terreno en Francia, puesto que no tienen nadie enfrente, a la izquierda, que fije los límites de su libertad en relación a la de los demás; los únicos que levantan la voz son los musulmanes progresistas y los ciudadanos agnósticos y ateos originarios de países musulmanes – que saben perfectamente lo que tienen que perder en este aumento del integrismo en Europa -, pero no interesan a los medios.

Pues desgraciadamente, los únicos a quien los medios dan la palabra son los integristas – como si los únicos verdaderos musulmanes a sus ojos, fueran los integristas, como si un musulmán debiera ser un integrista para ser un verdadero musulmán. ¿Racismo inconsciente?

Pero la verdad es que en la actualidad, ni Voltaire, ni Montesquieu se publicarían en Francia: los editores no asumirían este riesgo. Y si un pequeño editor valiente se atreviera, sería objeto de una fatua… ¿Habría alguien para defenderle? Probablemente no: le dirían que ha provocado a “los musulmanes”, que no respeta las creencias y la cultura de los demás. Recordemos que la obra de Voltaire ha sido retirada de los programas en Ginebra bajo la presión de los integristas musulmanes que la consideraban blasfema y ofensiva. Esto no ha levantado ningún clamor.

Vamos, está claro, hacia una profunda modificación de los valores en Europa. Recibimos ya índices significativos cuando la Unión Europea consideró mencionar al cristianismo como valor común de los europeos en la Constitución, y luego cuando se habló de criminalizar la blasfemia en las leyes europeas. En los dos casos, los representantes de la Francia laica se opusieron. Pero vemos cada vez más sus dudas y su debilidad, incluso en el momento de la controversia sobre el velo en la escuela, frente al aumento del integrismo musulmán. Se les ve dispuestos a aceptar compromisos, en nombre del respeto a las culturas y las religiones, en nombre del anti-racismo, en nombre de la libertad de expresión, etc…

Las fuerzas progresistas tienen una inmensa responsabilidad en este asunto, han adoptado el discurso apolítico de los derechos humanos, que sirvió con eficacia los intereses de la fracción fascista de los llamados “musulmanes” y favoreció la representación exclusiva de toda una comunidad por una alianza que va de los conservadores a los fascistas barbudos.

La izquierda europea ha incumplido gravemente, desde el asunto Rushdie – y a los Estados europeos les ha faltado claridad política, y especialmente a Dinamarca que desde hace décadas ha extendido su benevolencia a los asesinos del FIS y del GIA que encontraron en ese país un remanso de paz y constituyeron una retaguardia desde donde preparaban y financiaban, entre otros, los atentados cometidos en Argelia. Recoge ahora los frutos de su ceguera.

Si un bien pudiera salir de un mal, esperemos que el grotesco asunto de las caricaturas del Profeta, lejos de llevar a ciertos Estados a disculparse ante los musulmanes del mundo entero – que recordémoslo, no les piden nada, son los integristas que lo piden – plantee por fin la pregunta en términos políticos: los Estados europeos, las fuerzas progresistas europeas, dejarán que los integristas sigan hablando en nombre de todos los “musulmanes” (es decir, para ellos: creyentes y no creyentes originarios de países musulmanes), o darán por fin a las fuerzas progresistas originarios de países musulmanes el lugar de interlocutores que merecen? Con su ayuda, plantearán por fin las preguntas sociales urgentes que deben resolverse, para que dejen de servir de pretexto y de justificación al adoctrinamiento religioso integrista de una juventud que tiene sed de reconocimiento social, de mezcla social, de trabajo, de integración en Europa.

Traducción del francés: Yolanda Rouiller, Mujeres de Negro

También está disponible la traducción al inglés

MIS AMIGAS LAS CATÓLICAS

En la página del Sindicato de Enseñanza de CGT de Córdoba José García Oliva de Jerez escribe así de unas amigas suyas:

Tengo unas amigas católicas y maestras que no van a la manifestación contra la LOE. Porque fueron a la manifestación contra la pobreza, aunque no se la «recomendara» ningún obispo. Porque saben que la LOE no va en contra de la libertad en ningún sentido. Porque saben que la LOE no va a afectar a las clases de Religión en las escuelas. Porque, claro, se han leído el borrador de la LOE y no se dejan confundir. Porque diferencian religión de política, e Iglesia de PP. Porque saben, y se sonrojan, de los privilegios de la Iglesia con ese acuerdo de 1979 que no tiene ningún otro país. Porque saben que en esa mayoría de católicos que son los españoles, algo más de la mitad no son practicantes y, por lo tanto, la supuesta mayoría queda en minoría, por lo que…

Si quieres saber qué más dice de sus amigas puedes pinchar en este enlace:

MIS AMIGAS LAS CATOLICAS