HE APRENDIDO A AMARME SOLA

Alison Lapper, una pintora sin brazos. La vida no le ha sonreído a esta inglesa de 38 años. Nació sin ninguna de sus extremidades superiores y con las piernas más cortas de lo normal; sus padres la abandonaron y tuvo que pasar su infancia en un colegio junto a otros niños minusválidos, “éramos niños de exposición”. Sin embargo, no se resignó y, con 19 años, viajó sola a Londres donde consiguió diplomarse en Bellas Artes y convertirse en una pintora reconocida. Ha tenido que soportar exclusiones y miradas de rechazo por ser diferente, pero ha sabido ver el lado positivo y ahora es feliz junto a su hijo de tres años. “Vivo sin obligaciones, al día, ¿quién puede decir lo mismo?”.

Para saber más cosas sobre Alison aquí van dos enlaces:

http://www.el-mundo.es/magazine/2003/205/1062158306.html

http://www.rtve.es/tve/program/documentostv/gestor/entry.php?id=135

EDUCAR PARA SER LIBRES…

El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República en todo el Estado español. Fué una oportunidad para todos los pueblos del Estado Español. Acabado el mal rollo monárquico de Alfonso XIII y la cutre dictadura de Primo de Rivera, la II República Española encarnó la democracia y la modernidad, la libertad, la educación y el progreso, la igualdad y los derechos universales para todos los ciudadanos.

Una escuela pública, obligatoria, laica, mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana, donde la actividad era el eje de la metodología. Así era la escuela de la II República española. De todas las reformas que se emprendieron a partir de abril de 1931, la estrella fue la de la enseñanza. «Sin ninguna duda, la mejor tarjeta de presentación de la República fue su proyecto educativo», asegura el catedrático de Historia de la Educación de la Universidad de Alcalá de Henares Antonio Molero. «Efectivamente, fue la piedra angular de todas las reformas: había que implantar un Estado democrático y se necesitaba un pueblo alfabetizado. Era el Estado educador», ratifica la doctora en Historia por la Universidad de Huelva Consuelo Domínguez. Tanto ella como Molero se han especializado en la enseñanza de la II República, un ambicioso proyecto que los maestros acogieron con entusiasmo.

El 14 de abril de 1931, la República encontró una España tan analfabeta, desnutrida y llena de piojos como ansiosa por aprender. Y los más ilustres escritores, poetas, pedagogos, se pusieron manos a la obra. De pueblo en pueblo, con la cultura ambulante.

A la espera de que se aprobara la Constitución, en diciembre, el Gobierno tomó, mediante decretos urgentes, las primeras medidas: se reconoció el Estado plural y las diferencias lingüísticas (se respeta la lengua materna de los alumnos) y al frente del Consejo de Instrucción Pública que haría caminar las reformas se nombró a Unamuno.

Se proyectó la creación paulatina de 27.000 escuelas, pero mientras, los ayuntamientos adecentaron salas donde educar a los niños. Y a los mayores. «Hubo incluso alguna escuelita en las salas de autopsia de los cementerios. Donde se podía». Entonces las maestras desempeñaron un papel primordial: enseñaban en sus casas con la subvención del ayuntamiento.

La República se propuso llenar las escuelas con los mejores maestros. Pero los docentes de la época tenían una formación casi tan exigua como su salario. Con Marcelino Domingo al frente del Ministerio de Instrucción Pública y Rodolfo Llopis de director general de Primera Enseñanza, se elaboró el «mejor Plan Profesional para los maestros que ha existido en nuestra historia», asegura Domínguez. Y prácticamente las mismas palabras usa Antonio Molero para defender esa idea. El sueldo miserable de aquellos voluntariosos maestros subió a 3.000 pesetas al tiempo que se organizaban para ellos cursos de reciclaje didáctico. En aquellas Semanas Pedagógicas recibían asesoramiento de los inspectores, para remozar su formación. La carrera de Magisterio, elevada a categoría universitaria, dignificó la figura del maestro. A los aspirantes se les exigió, desde entonces, tener completo el bachillerato antes de matricularse en las Escuelas Normales, donde se enseñaba pedagogía y había un último curso práctico pagado. «Se hizo del maestro la persona más culta, eran los intelectuales de los pueblos y, con toda la precariedad en que vivían, ejercieron de una forma digna», señala Consuelo Domínguez.

Con aquellas mimbres comenzó a tejerse un sistema educativo que puso el énfasis en el alumno, le hizo protagonista de las clases y de su formación. Los críos salían al campo para estudiar ciencias naturales, se trataron de sustituir los monótonos coros infantiles recitando lecciones de memoria por el debate participativo y pedagógico; los niños y las niñas se mezclaron en las mismas aulas, donde se educaban en igualdad, y se favoreció un tránsito sin sobresaltos desde el parvulario a la universidad. «Fue una escuela en la que se educó a los niños atendiendo a su capacidad, su actitud y su vocación, no a su situación económica. La educación pública recibió financiación para ello, y eso era algo que la escuela privada miró con recelo», recuerda Molero. «Todo tenía el aroma pedagógico de la Institución Libre de Enseñanza, que fue el soporte intelectual en el que se apoyó la República. Aunque diseñó una escuela más laica».

Efectivamente, laica y unificada, dos palabras que se convirtieron en el terror de la clase conservadora. Aprobada la Constitución, al ministro Fernando de los Ríos le tocó lidiar con la reforma más drástica y conflictiva: la disolución de la Compañía de Jesús; a las órdenes religiosas se les prohibió impartir enseñanza mientras a los maestros se les «libera» de la obligación de dar doctrina religiosa en clase.

«Es una medida discutible en un régimen de libertades, pero lo cierto es que era constitucional», asegura Molero. «La España de la época quizá no estaba preparada para estos cambios», razona Domínguez. En todo caso, la política de sustitución de la escuela religiosa «fracasó, porque las órdenes religiosas pusieron los colegios en manos de seglares con los derechos civiles reconocidos. Tenían otro nombre, pero era lo mismo. De hecho, el número de centros privados era mayor en 1935 que en 1931». Unos colegios privados a los que se permitió fijar su ideario.

La llamada escuela unificada, tan criticada en las filas conservadoras, no se refería, asegura Molero, «a la cesión al Estado del monopolio educativo. Se trataba de una educación sin escalones, que permitiera un camino fluido y continuo desde unos niveles a otros».

En 1933 hay de nuevo elecciones. La mujer estrena el voto femenino y la derecha -la CEDA de Gil Robles- llega al poder. Los progresistas verán cómo se va destejiendo parte del sistema diseñado. «Ellos mismos se llamaron el bienio rectificador», recuerda Cristóbal García, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva. Se frenó la financiación educativa y las medidas laicas, aunque no se derogaron, fueron escamoteadas.

«Aquel bienio dedicó su política docente a frenar, si no a liquidar, las medidas anteriores», critica Molero. Pero señala, «en justicia», dos iniciativas considerables de aquel periodo: «Un buen plan de bachillerato y una comisión para la reforma técnica de la escuela que no pudo dar sus frutos». Por entonces comenzó el baile de ministros de Instrucción: «16 hubo en el total de la República: imposible hacer políticas a medio plazo», lamenta Molero. Luego se sucedería el Frente Popular y después un golpe de Estado que resultó largamente nefasto para la educación.

Misiones Pedagógicas y Colonias Escolares

Antes que educar, la República se vio obligada a dar de comer a los niños. Incluso a vestirlos. Había cantinas y roperos escolares y cobraron fuerza las Colonias Escolares que ya antes había puesto en marcha Bartolomé Cossío. Los niños viajaban al mar o a la montaña. Hacían deporte, se divertían. Pero, sobre todo, comían. «En 15 días algunos ganaban hasta cuatro kilos de peso», dice la doctora en Historia Consuelo Domínguez, que ha estudiado con detalle este extremo.

Hubo medidas urgentes que no podían esperar y que se adoptaron a golpe de decreto, hasta que fue aprobada la Constitución. El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva Cristóbal García ve en algunas de ellas un espíritu muy reformista: «Lo más revolucionario que puede hacerse, después de facilitar alimentación, fueron aquellas Misiones Pedagógicas» de cuyo patronato fue también presidente Cossío, y que todavía recuerdan los más viejos de los pueblos. En destartaladas camionetas llegaron a las aldeas perdidas bibliotecas itinerantes, proyecciones cinematográficas, teatro, museos ambulantes. El 70% de los hombres eran analfabetos; mucho más las mujeres. En aquellas Misiones Pedagógicas se embarcaron grandes poetas, afamados escritores y maestros con su corbata y maletín a los que los lugareños recogían en burro donde las camionetas ya no tenían acceso.

Había que hacer escuelas, muchas escuelas. Y con los mejores maestros. Éste es el contexto histórico que describe Rodolfo Llopis (1885-1983), profesor y director general de Primera Enseñanza entre 1931 y 1933, los años de las grandes reformas. En La revolución en la escuela (publicado en 1933 y reeditado ahora en facsímil por Biblioteca Nueva), Llopis hace balance de su desempeño político y de las ideas que impulsaron sus iniciativas.

– Las escuelas. Para combatir la ignorancia «no hay más que un medio: la escuela». «Crear escuelas, muchas escuelas. Sembrarlas a voleo. Cayeran donde cayeran, germinarían, que en todas partes habrían de encontrar tierra preparada para fructificar y vivir plenamente». «Hay que cuidar de ellas a lo largo de su existencia. Protegerlas. Velar por ellas para que progresen y se perfeccionen».

– El maestro. Es «el alma de la escuela». «Sin buenos maestros, todo lo que se haga en beneficio de la escuela resultará estéril». «Había que preocuparse de todos ellos, pero principalmente de los rurales». «Con una sinceridad que hubiésemos querido ver en los demás sectores del país, confesaban que si no hacían más ni mejor era porque no les daban medios, porque no les habían enseñado otra cosa. Sabían que se podía hacer más y querían aprender».

– La inspección. «La reforma de la escuela primaria no sería completa si no se lograba que el trabajo de la Inspección alcanzase su máxima eficacia. […] Había que llegar hasta la escuela del último pueblo y recoger información exacta de la realidad escolar».

– La religión. «Estamos saliendo de unos tiempos en los que la Iglesia lo era todo. El Estado tenía religión oficial». «Se ha pretendido combatir […] el laicismo afirmando que, al suprimir la enseñanza religiosa, habíamos suprimido la moral de la escuela. ¿Cómo es posible que todavía a estas alturas se atrevan a identificar la moral con la religión?». «La escuela laica no abandona la formación moral. Obliga a pensar seriamente en esta clase de problemas».

La escuela de niñas de El Saucejo (Sevilla), donde nació Dolores Velasco Torres era, en 1920, un caserón desconchado en el que aquella niña de tres años comenzó su andadura escolar junto a otras cuarenta compañeras. Ella tenía suerte; su abuelo era el maestro… Uno de los 36 que la familia Velasco acumula en cuatro generaciones.

La motivación del alumnado con preguntas constantes para que no se distraigan, el esfuerzo para despertar su curiosidad, el argumento imposible para centrar la atención de la clase… La dedicación específica e individual siempre que se pueda: «Siempre que me ha sido posible le he puesto a cada alumno un problema… Como hacía mi tío Antonio, del que aprendí muchísimo», recuerda. Pero también, «como se llaman hoy, las actividades complementarias» han ocupado un tiempo importante en la actividad docente de Lola Velasco. A ella le gustó mucho pintar, bordar, coser… Y así se lo ha hecho saber a los miles de alumnos que han pasado por sus manos; a todos les invitaba a aficionarse «con algo». «Porque el tiempo no admite tregua». «Hay que hacer cosas, sea como sea», insiste, recordando a aquellas maestras y maestros de la República que vivían para la escuela…

Fuente original: http://www.foroporlamemoria.info/documentos/2006/fmv_23042006.htm

LA CARTA DE LA TIERRA

La Carta de la Tierra está siendo adoptada y utilizada por educadores alrededor del mundo en una gran diversidad de ambientes educativos – escuelas, instituciones de educación superior, así como en desarrollo comunitario y profesional. Educadores de Secundaria y universidad encuentran en la Carta de la Tierra un recurso útil para incorporar en los cursos que tienen que ver con temas como ética, ambiente, justicia social, desarrollo sostenible, globalización y relaciones internacionales. Los trabajadores comunitarios se han dado cuenta de que la Carta de la Tierra puede jugar roles importantes en concientizar a la gente acerca de los retos globales que enfrentamos y ayudarlos a evaluar su propia situación tomando cursos positivos de acción. Los maestros de escuelas primarias encuentran que la Carta de la Tierra es un vehículo de inspiración para que los jóvenes piensen positiva y creativamente acerca de su futuro.

La educación es la clave para avanzar en cuanto a la transición hacia formas de vida más sostenibles. Se necesita educación transformadora: educación que se refiera a los cambios fundamentales que demandan los retos de la sostenibilidad. Acelerar el progreso hacia la sostenibilidad depende reactivar relaciones de más cuidado entre los seres humanos y el mundo natural y facilitar la exploración creativa de formas de desarrollo más ambientales y socialmente responbles. La Carta de la Tierra brinda un marco único para el desarrollo de programas y currículo educacional con miras hacia el aprendizaje transformativo para un mundo más justo, sostenible y pacífico.

http://www.cartadelatierra.org

POBREZA CERO

10 Propuestas de acción

Colabora en la difusión de Pobreza Cero

Redacción CONGDE (08/04/2005)

Si ya te has adherido a la Campaña y has firmado las cartas dirigidas hacia los líderes políticos, te proponemos una serie de sencillas propuestas de acción para lograr multiplicar la difusión de Pobreza Cero. Con tu ayuda conseguiremos que muchas más personas se adhieran y presionen.

“No podemos ser unos pocos: tenemos que ser todos” Federico Mayor Zaragoza

1. Consigue que otros se adhieran. Difunde la Campaña entre tus amigos, familiares, conocidos, compañeros de trabajo, vecinos y si formas parte de una organización, da a conocer Pobreza Cero entre sus trabajadores y colaboradores. Tienes una hoja de firmas que te puedes descargar desde nuestra web.

2. Envía un correo electrónico a los contactos de tu libreta de direcciones pidiendo la adhesión a la Campaña y la firma de las cartas a los líderes políticos.

3. Incluye el logo de la campaña o frases de apoyo en la firma de tus mensajes de correo electrónico o utiliza en tu nick del chat en enlace con Pobreza Cero o la frase “Pobreza Cero. Presiona”

4. Distribuye este boletín a tus contactos para que conozcan la Campaña y estén informados de las últimas noticias, artículos y acciones en las que pediremos la movilización de la ciudadanía.

5. Habla con tu ayuntamiento o comunidad autónoma para que colaboren en la difusión de la Campaña mediante el pegado de carteles en sus sedes, la distribución de folletos, mesas redondas, actos, etc), o pídeles que pongan en los edificios oficiales una banda blanca como símbolo de lucha contra la pobreza.

6. Realiza acciones de incidencia política en todos los ámbitos a los que tengas acceso. Puedes escribir o visitar directamente a tus representantes políticos (concejales, diputados, alcaldes…) para que colaboren en la difusión de la Campaña y se comprometan en la lucha eficaz contra la pobreza.

7. Asiste y trae al mayor número de personas a los actos convocados por Pobreza Cero en las distintas ciudades del territorio español. Te daremos buena cuenta de las movilizaciones que vayamos a realizar a través de este boletín.

8. Escribe y participa en los medios de comunicación de tu zona (Prensa, TV, Radio).

9. Puedes realizar una campaña en el colegio de tus hijos y hablar con los profesores. Pueden escribir cuentos, hacer dibujos, exposiciones, teatro, poner carteles en la puerta del colegio…

10. Anima a participar a otros colectivos, asociaciones de vecinos, grupos ecologistas, pacifistas, verdes, partidos políticos, sindicatos, iglesia, etc.


http://www.pobrezacero.org

Dinámica – CARTAS CLASIFICADAS

CARTAS CLASIFICADAS

Dividimos la clase en 4 grupos. Cada grupo recibe un paquete de cartas de la baraja completo. 40 en total. Los grupos tienen un problema que resolver. Tienen que conseguir clasificar todas las cartas de un solo palo. Reunir en un sólo montón todos los oros, otro todas las copas, otro…

Sería conveniente dar a los grupos por escrito la definición del problema que tienen que resolver:

“Reunir cada palo en un solo montón”.

La única condición es que la negociación sólo puede llevarse a cabo por medio de una persona que va a negociar los cambios y para ello tendrá que visitar a los distintos grupos. La persona que ejerce de mediadora puede cambiarse a lo largo del juego.

Disponemos de un máximo de 30 minutos.

Al final del tiempo, tanto si lo hemos conseguido como si no, nos reunimos para evaluar la negociación.

¿Ha sido fácil o difícil la tarea?

¿Por qué ha sido lo uno o lo otro?

¿Podemos imaginarnos otras situaciones en las que la gente no puede intervenir para resolver sus propios conflictos? ¿Qué falla? ¿Qué tipo de comunicación se ha dado durante la negoción?

¿Algún grupo ha decidido dar más cartas de las que estaba recibiendo?

¿Algún grupo ha entendido el mensaje de otra forma? ¿Se podrían haber hecho todos los montones en un solo grupo? ¿Alguien pensó en esta opción? ¿Era un juego de cooperación o de competición? Podemos profundizar en este tema y ver aspectos relacionados con la vida real. Nuestra predisposición a competir o a cooperar.

¡MOVILÍZATE!

25 de abril a las 18 horas:

CONCENTRACIÓN ante la Consejería de Educación

10 de mayo: HUELGA

 Por la dignificación del profesorado.

 Incremento de plantillas.

 Mejora de las condiciones laborales y retributivas.

 Homologación en prestaciones sociales con el resto de empleados públicos de la Comunidad de Madrid.

 Homologación de las condiciones laborales del profesorado interino con el resto del profesorado.

 Regulación de la salud laboral de los docentes.

 Reducción horaria para mayores de 55 años.

 Por el Cumplimiento del Acuerdo Educativo

 Por una normativa que garantice la escolarización equilibrada de todo el alumnado.
 Por un plan de atención preferente en la ESO.

 Por un Plan Regional para la Mejora de la Convivencia Escolar.

 Dotación de otros profesionales en los centros educativos.

 Por la Enseñanza Pública

 Contra la privatización del sistema educativo.

 El suelo público para la escuela pública.

 Por una evaluación que sirva para diagnosticar los déficit y poner en marcha propuestas de mejora y no para clasificar de forma engañosa e interesada a los centros educativos.

¡ ACUDE !

Convocan: CC OO ANPE FETE-UGT CSI-CSIF STEM CSIT-UP

Unidad Didáctica de la Semana de Acción Mundial 2006

Propuesta para el aula elaborada por la coordinación española de la Semana de Acción Mundial por la educación adaptada a la realidad educativa española. La propuesta incluye material de fondo para trabajar las causas que impiden a muchos niños y niñas acceder a la escuela y la realidad del profesorado.

Author: Coordinación Semana de Acción Mundial en España

http://www.cme-espana.org/action.html

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La Semana de Acción

Si puedes leer estas palabras, agradéceselo a tus profes

El mundo no podrá alcanzar los objetivos de la Educación para Todos y Todas, si no existe un número suficiente de docentes motivados, capacitados y suficientemente remunerados.

La CME exige que los políticos y representantes oficiales cumplan los compromisos asumidos para garantizar que todos los niños y niñas no sólo puedan ir a la escuela, sino que tengan un docente cualificado en una clase que no supere los 40 estudiantes.

En la página de la Semana de Acción encontrarás información sobre:

La Semana de Acción

Por qué los profes

Qué pedimos

La misma acción en todo el mundo

Memoria de otras Semanas de Acción en España

Preguntas frecuentes

Te invitamos a participar en la Semana de Acción Mundial:

Creación de un dossier. Con vuestra clase, vuestro grupo de jóvenes, en las escuelas sensibilizad a los niños, niñas y jóvenes mediante el material educativo de la Campaña y la elaboración de un dossier sobre el tema del profesorado y de la calidad de la Educación para Todos y Todas. Se titulará «El Caso de los Profes» y tratará sobre uno o más de los siguientes temas.

Necesitamos un profe porque…

Envíen un profe a mi amigo/a, mi amigo/a no tiene un profe porque…

Los profes son indispensables para una educación de calidad para todos y todas, porque…

La Gran Audiencia. Se organizarán encuentros públicos a nivel nacional y regional, destinados a atraer la máxima atención sobre las cuestiones identificadas y planteadas durante la Semana de Acción Mundial. Estos encuentros se realizarán en forma de una «audiencia» o «vista», donde se reunirán los dossieres procedentes de todo el país, y se utilizrán en la presentación en defensa del profesorado ante los responsables políticos.

Pero si de verdad quieres saber de qué va la Semana de Acción Mundial por la educación mejor que entres en la página de la campaña:

http://www.cme-espana.org/action.html

Libro – YO ACUSO

Autora: Ayaan Hirsi Ali. Texto reseña: Soledad Gallego-Díaz

Traducción de Natalia Fernández Díaz

Galaxia Gutenberg

Círculo de Lectores. Madrid 2006

La somalí Ayaan Hirsi Ali es una feroz crítica del multiculturalismo y de la incapacidad del mundo islámico para afrontar una Ilustración que devuelva los derechos a las mujeres y acabe con la sumisión a Dios.

Hirsi Ali está harta, con toda razón, de occidentales empeñados en fomentar y en financiar la educación religiosa de los inmigrantes musulmanes y de sus hijos.

La moral sexual del Corán

YO ACUSO es una recopilación de ensayos y escritos, en los que convive el testimonio personal de Ayaan Hirsi Ali (terrible la historia de su hermana) con sus análisis sobre el tratamiento de la inmigración o las características políticas del islam. Una parte importante, la que da origen al subtítulo del libro, trata de los derechos de las mujeres en las sociedades musulmanas, enfocados no como la consecuencia de unos textos coránicos mal interpretados, sino como la obligada secuela de la moral sexual del islam, en la que la virginidad se convierte en el centro de una cultura del honor. La única esperanza de esas mujeres son los quince millones de musulmanes que viven en el mundo occidental y que gozan de las condiciones favorables para poner a prueba los valores morales del Corán. Por eso es un crimen no exigirles que reflexionen y no ayudar a las voces más críticas. Hirsi es consciente de que millones de mujeres musulmanas defienden su propio sometimiento, pero lo considera casi como una muestra del síndrome de Estocolmo que las asemeja a esclavos que prefieren la seguridad a una libertad incierta. Sin el reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres musulmanas, tantas veces ignorados y postergados por los occidentales, el islam no experimentará su Ilustración, advierte.

El libro incluye el guión que escribió Hirsi para la película Submission que dirigió Theo van Gogh, asesinado posteriormente por un holandés de ascendencia marroquí. Hirsi, continuamente amenazada, prepara la segunda parte de la película y lamenta la falta de compromiso de los políticos occidentales. Aburrida por las dudas del partido socialdemócrata por el que fue elegida diputada, milita ahora en el Partido Liberal holandés. Sería lamentable que su formidable voz en defensa de la libertad y los derechos humanos fuera ignorada por una izquierda europea que ya cuenta en su historia reciente con la negativa a reconocer el Gulag.

Lo que falla en el mundo islámico

¿Se puede reformar el islam a través de su propio texto sagrado, el Corán?, ¿o la única forma de hacer avanzar las sociedades islámicas es establecer otro equilibrio entre religión y razón, y rechazar la religión como medida de la moral? Ayaan Hirsi Ali es una decidida partidaria de la segunda opción y una gran crítica de los relativismos culturales que tanto proliferan en Occidente y que, a su juicio, encierran a los seguidores del islam en su atraso. «Eso es racismo en su acepción más pura», escribe.

Ayaan Hirsi Ali

Ayaan Hirsi se ha hecho famosa porque, como ella misma dice, es una mujer negra que critica el islam. Para la gran mayoría de los seguidores del islam es simplemente una blasfema que se declara atea. Pero no son sólo ellos quienes la rechazan. Muchos académicos occidentales tampoco le prestan mayor crédito. A lo sumo, reconocen que es una mujer valiente, pero, a continuación, añaden: es demasiado radical, al rechazar el camino de una interpretación más amable del Corán no ayuda a hacer avanzar la condición de las mujeres. En definitiva, está demasiado influida por su propia experiencia personal, una joven somalí, con estricta educación islámica, que sufrió la ablación y que estuvo a punto de ser casada con un primo al que no conocía.

Cualquiera que lea este libro comprenderá enseguida que se trata de descalificaciones vergonzosas, probablemente de quienes en el fondo creen que por ser una mujer musulmana no tiene capacidad para discutir de temas tan profundos, dignos de sabios islámicos y de intelectuales, éstos sí hombres y mujeres, occidentales. Resulta que Ayaan Hirsi Ali es una mujer inteligente, culta y educada, licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad de Leiden y perfectamente capaz de debatir sobre lo que habla: el islam.

Hirsi Ali está harta, con toda razón, de occidentales empeñados en fomentar y en financiar la educación religiosa de los inmigrantes musulmanes y de sus hijos. Quiere que Occidente ayude a quienes preconizan que el islam necesita de una Ilustración, capaz de dejar las creencias religiosas en el ámbito privado, a quienes luchan por la reforma de esas sociedades. «Mi crítica a la fe y la cultura islámica se percibe como dura, ofensiva e hiriente, pero la posición de los relativistas culturales es, de hecho, más dura, más ofensiva y más hiriente. Se sienten superiores y en un proceso de diálogo tratan a los musulmanes no como sus iguales, sino como ‘el otro’ que debe ser respetado. Y nos abandonan a nuestra suerte a los musulmanes que hemos atendido la llamada de nuestro espíritu cívico».

A Ayaan Hirsi le subleva que se aliente el atraso de los musulmanes como una cuestión de derechos. Para ella, la experiencia de la propia identidad y el reconocimiento del pluralismo sólo son posibles cuando los derechos del individuo están garantizados. Y eso no sucede en la inmensa mayoría de las sociedades islámicas. ¿Por qué? «Porque estamos saturados de fe y de superstición». Hirsi, que consiguió asilo en Holanda y que trabajó durante años con inmigrantes, asegura que los miles de musulmanes que llegan a Europa tienen problemas para adaptar su mentalidad a la vida occidental, pero que una cosa es entender esa dificultad y otra estimularles a seguir con sus valores y tradiciones. «Hay que ofrecer a los musulmanes aquello que en su propia cultura les falta: dignidad como personas».

Ayaan Hirsi cree que el islam actual no es compatible con las exigencias del Estado de derecho occidental, porque es una religión, y una cultura, basada en el sometimiento a la voluntad de Dios, que fomenta el fatalismo y la pasividad. «Bush y Blair deberían evitar declaraciones como que el islam está secuestrado por una minoría terrorista. El islam está secuestrado por sí mismo. Sería más útil que mostraran lo que ocurre en Arabia Saudí». Para la escritora somalí la obligación de Occidente es dar un entorno seguro a los voltaires del islam, no aceptar unas enseñanzas que son incompatibles con la defensa de la libertad, como son la cultura de la vergüenza o la obediencia jerárquica. Hay que admitir la interacción entre el retraso socioeconómico y los factores culturales, o el islam no podrá avanzar. Y eso es precisamente lo que falla en el mundo musulmán, bajo la mirada complaciente y racista de Occidente.

Fuente: El País/Babelia

1 abril 2006

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Película – EL LARGO VIAJE

Narra el viaje de un padre y su hijo desde el sur de Francia hasta La Meca. Los dos pertenecen a una cultura en la cual la comunicación entre ambos es difícil pero no imposible. El abismo entre ellos (generacional, cultural y linguístico) es más grande debido a su estatus de exiliados en Francia. A lo largo de este viaje lograrán entender qué los separa pero también que los une.

Kenni Cabrera/El País. Premio a la mejor ópera prima del Festival de Venecia 2004, premio a la mejor película en el Festival de Mar de Plata 2005, y segundo premio a la película y a la interpretación masculina en la Mostra de Valencia, hoy llega a los cines españoles El largo viaje (Le grand voyage), primer largometraje de Ismaël Ferroukhi, que narra una peregrinación en coche hacia La Meca; una road movie que explora la difícil relación generacional, cultural y lingüística entre un padre y su hijo, que no comparte la normas del islam de su progenitor.

El director, de origen marroquí, ha querido retratar en la película un doble recorrido. Por una parte, se trata del primer rodaje dentro de La Meca. Una peregrinación en coche de 5.000 kilómetros, desde el sur de Francia a Arabia Saudí, atravesando Italia, Serbia, Turquía, Siria y Jordania. El filme se convierte también en un recorrido interior hacia el encuentro de un padre y su hijo marcados por una relación de incomunicación.

«He querido contar una historia universal, algo humano, independientemente de la religión. Siempre me ha interesado la falta de comunicación entre las personas. Es una película que trata de la relación entre padres e hijos», dice el cineasta radicado en Francia.

Antes de empezar los exámenes para ingresar en la universidad, Réda (Nicolas Cazale) se ve obligado a acompañar a su padre (Mohamed Majd) a La Meca, el sueño que quiere cumplir todo musulmán antes de morir. Con pocos recursos económicos, les espera un largo recorrido en silencio en un coche viejo. Gracias a las adversidades a las que tienen que enfrentarse, la relación entre ambos evoluciona desde la hostilidad e indiferencia mutuas hacia el reconocimiento y la afectividad.

La idea del filme existía en la imaginación de Ferroukhi desde su infancia, cuando su padre decidió hacer el mismo viaje. «Siempre que uno se pone a escribir un guión pone algo de sí mismo», comentó el director durante la presentación de la película en Madrid. Mediante este viaje, Ismaël F. refleja como aprendió a no rechazar sus orígenes, su cultura y a «rehumanizar una comunidad

El director francés de origen árabe tuvo grandes problemas para rodar «El largo viaje», con la que ganó el León a la Mejor Ópera Prima en el Festival de Venecia, debido al toque de queda en Serbia, la cercana Guerra de Irak, los problemas burocráticos para rodar escenas en mezquitas en Turquía o la incesante marea de gente que rodea a La Meca.

TITULO ORIGINAL: Le grand voyage
AÑO 2004
DURACIÓN 108 min.
PAÍS Marruecos
DIRECTOR Ismaël Ferroukhi
GUIÓN Ismaël Ferroukhi
MUSICA Fowzi Guerdjou
FOTOGRAFÍA Katell Djian
REPARTO Nicolas Cazalé, Mohamed Majd, Roxane Mesquida, Kamel Belghazi, Jacky Nercessian, Ghina Ognianova
PRODUCTORA Coproducción Marruecos-Francia