Taller Voces de Mujeres

FANTÁSTIKAS

Coordinación: Fernanda Romeu

Jueves 1 de febrero. 18: 30 h. Presentación del Taller y entrega de material. Angela Carter. La cámara sangrienta y otros relatos.

Jueves 8 de febrero. 18: 30 h. Mujeres en el imaginario masculino: La dama del alba, de Alejandro Casona.

Jueves 15 de febrero. 18: 30 h. Las mujeres que los hombres no ven: James Tiptree Jr. (seudónimo de Alice Sheldon)

Jueves 22 de febrero. 18: 30 h. Ursula K. Le Guin: Más vasto que los imperios y más lento (y otros relatos)

Jueves 1 de marzo. 18:30 h. Epílogo

Inscripción previa : lolarobles(arroba)hotmail.com

Coste del taller: 25 euros

Lugar: Casa de Valencia. Biblioteca. Paseo Pintor Rosales nº 58. Madrid. Metro Argüelles. Bus 21.

Libro – Dios mío… ¿por qué?

Nota de EducaRueca.org: Reponemos este artículo ya publicado, hoy que nos hemos enterado del fallecimiento del Abbé Pierre.

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Dios… ¿por qué la Iglesia no evoluciona a la velocidad de los tiempos ?

«Dios mío… ¿por qué?» es el título de la última obra que reúne las ideas del Abate Pierre, el personaje preferido del pueblo francés. Sacerdote progresista, ya en los años 50 revolucionó con sus interpelaciones a la donación, incitando a la solidaridad durante inviernos crudos de la post-guerra, pidiendo a la gente alojar a quienes estaban en la calle. Así ganó el respeto de Francia, creando el movimiento Emaús, tomando partido por pobres, sin techo y sufrientes de todo tipo. Hoy a los 93 años, habla por primera vez abiertamente de su experiencia sexual, su comprensión de la union homosexual, su apoyo a la ordenación de mujeres sacerdotisas. Critica a Juan Pablo II, sostiene que la Iglesia es machista y que debe evolucionar y confiesa su desconfianza en el nuevo Papa. Un libro que ya ha creado polémica en tierras galas, y que vale absolutamente la pena procurarse, para asegurarse que hoy dentro del catolicismo no todo son palabras vacías, sino que también hay acciones concretas y discursos revolucionarios.

FUENTE: [http://www.penelopes.org/Espagnol/xbreve.php3?id_article=1778->http://www.penelopes.
org/Espagnol/xbreve.php3?id_article=1778]

Más información sobre el libro:

[http://www.elcorreo.eu.org/esp/article.php3?id_article=6032->http://www.elcorreo.
eu.org/esp/article.php3?id_article=6032]

CARTA DE UN INMIGRANTE AFRICANO A LA SOCIEDAD ESPAÑOLA

Señoras y señores de la sociedad española, las palabras no sabrían transmitir lo que siento en este momento en el que me han obligado ¡a la fuerza a volver desde donde he venido! No me ha dado tiempo a decirles lo que me ha empujado a emprender este largo y penoso viaje durante el cual han muerto muchos de mis compañeros de infortunio. Pensaba contárselo en persona, una persona que muestra sobre sí los rastros de los malos tratos y de los sufrimientos de un pueblo oprimido y explotado. Pero este muro que ha sido levantado entre ustedes y yo, hace imposible cualquier encuentro verdaderamente humano entre nosotros y nos obliga a mirarnos desde lejos como el perro y el gato, aunque todos somos ciudadanos del mismo mundo. Dado que no podemos ya hablarnos, permítanme mirarles a los ojos, a través de este muro de separación en forma de alambrada, que ahora separa África de Europa y simboliza la falsedad de la relación que han creado nuestros gobernantes entre el norte y el sur. Este muro de separación, esta alambrada, refleja esta falsa relación en la que las materias primas que vienen del sur y los productos acabados del norte, entre ellos las armas, pueden circular, pero no los hombres. Ha sido totalmente imposible encontrarnos como verdaderos hermanos y hermanas.

Por ello, lean en mis ojos, señoras y señores, el sufrimiento y el dolor que llega de nuestras tierras en las que las multinaciones siembran la muerte y el desarraigo y quieren crear un campo de ruinas en el que sólo haya materias primas, bosques y animales salvajes, para el placer de los turistas. Es el único medio que me queda para que sepan todo lo que sufrimos en África y las causas que producen dichos sufrimientos. Ya sé que los medios de comunicación quizás no se harán eco de mi voz, ni los políticos hablarán en sus reuniones sobre los derechos humanos, porque en el fondo, mi vida como la de todos los pobres del mundo, no cuenta para ellos. ¡Nos sacrifican sin escrúpulos ni vergüenza!

Efectivamente, señoras y señores de la sociedad española, yo soy africano. Vengo de un país empobrecido; un país que ha sido saqueado por las multinacionales occidentales desde hace varios siglos y que ha sufrido guerras atroces, a menudo presentadas como guerras civiles, pero que en el fondo son guerras económicas montadas con el único objetivo de saquear nuestros países y enriquecerse al igual que los dirigentes africanos, desgraciadamente al precio de la muerte de millones de mis hermanos y hermanas. ¿De verdad no podemos construir otro mundo en el que cada persona pueda vivir en paz? Comprenden ustedes, somos víctimas de un empobrecimiento continuo, organizado desde occidente, y ejecutado a menudo por medio de nuestros propios dirigentes al servicio de las multinacionales. Son estas guerras de las que yo huyo y de la miseria que han engendrado en mi país. Quiero sobrevivir y ayudar a vivir a mi familia que se ha quedado en Africa. No quiero morir como una rata atrapada en un incendio. Por eso, como superviviente, vengo a denunciar ante ustedes esta situación inhumana y a pedirles que nos ayuden a construir un mundo justo y humano. Lo que deberíamos comer, lo que debería ayudarnos a desarrollar nuestros países, va a occidente, bien para pagar las deudas que no hemos contraído nunca, bien para comprar armas que nos matan y nos amputan los miembros, haciéndonos así incapaces de contribuir a nuestra propia subsistencia.

Por eso, nos encontramos en una situación tal que no podemos ni cultivar nuestros campos, ni dormir tranquilamente, ni pensar en el futuro de nuestros hijos y de nuestros hermanos. Todo lo que producen nuestros países, sirve a los intereses de las multinacionales apoyadas por los gobiernos europeos y americanos y por nuestros propios gobiernos; mientras que nosotros nos morimos de hambre. En nuestros países, la muerte se ha convertido en un hecho banal; se ve morir de hambre a los niños día tras día, pequeñas enfermedades que podrían curarse fácilmente con un poco de dinero, son causa de numerosas muertes… ¡Ese es nuestro día a día! Como pueden imaginarse, es muy doloroso ver morir de hambre a un niño entre tus brazos, como me ha ocurrido a veces; o haber visto morir a mi padre de una malaria sin importancia que se curaría con pocos medios en cualquier centro de salud. Verdaderamente, ustedes ven hechos parecidos en la televisión; nosotros, por desgracia, nos codeamos con estos horrores todos los días, e incluso entre estas víctimas se encuentran nuestros propios familiares. ¿Creen que se puede soportar una vida así?

Por la noche, mientras esperamos el momento oportuno para poder franquear este muro de separación, nos decimos adios los unos a los unos, por que, en el fondo, ninguno de nosotros sabe qué tipo de cartucho utilizarán los militares que vigilan la alambrada o si uno de nosotros recibirá un tiro o en qué parte del cuerpo. Tampoco sabemos cómo caeremos desde lo alto de una alambrada de seis metros… Y yo me pregunto, ¿será hoy mi último día? Y durante este tiempo, pienso en los compañeros que ya han muerto en este intento y ¡siento desfallecer mi corazón! Pienso en mi familiar, en mis amigos que siguen en África, ¡en mi futuro! ¿Qué futuro? No tengo ninguno… Me siento perdido; me siento inútil, inexistente, como si no tuviésemos ningún valor a los ojos de este mundo; como si no fuésemos más que bestias, sólo buenos para el holocausto y el sacrificio. Pero ¡eso es injusto! ¡Tengo que saltar la alambrada! ¡Me doy cuenta de que no tengo elección! Mientras tanto, pienso en mi país, pienso en todas las riquezas naturales que tenemos. ¿Qué riquezas, me pregunto? ¡Todo lo que hay en nuestros países no nos pertenece!

Todos los días asistimos impotentes a nuestro expolio; quien osa abrir la boca recibe un tiro en la nuca. Por el contrario, occidente nos regala armas y las matanzas continúan en nuestra tierra. ¿Por qué en lugar de ayudarnos a salir del agujero en el que nos encontramos, se nos hunde cada vez más? De hecho, la miseria en lugar de disminuir en nuestros países, aumenta día tras día… Nuestros hijos se encuentran así condenados a vivir con los traumas de la miseria y bajo la amenaza incesante de las guerras. Aquellos que consiguen escapar de la guerra, ¡mueren de hambre! ¡Estamos condenados a la miseria en países en los que el oro, los diamantes, el coltán, el cobre e incluso el petróleo fluyen a raudales! Y ¡siempre para el bienestar de otros! El mundo es malvado ¿verdad? No se sorprendan si lloro mientras hablo; es horrible lo que estamos viviendo. Por eso, con amargura intentaré escalar el muro cuando el momento sea favorable. Vivir o morir, ya me da igual. Nadie se preocupará de mi suerte… Díganme, señoras y señores de la sociedad española, ¿qué mal hemos hecho para merecer esta suerte?

Y mientras pasa el tiempo, siento surgir en mí otro sentimiento. No estamos malditos. ¡Este mundo puede cambiar, me digo! Nosotros también somos hijas e hijos de Dios, a pesar de la miseria y de las guerras. Por eso he decidido tentar a la suerte y venir aquí a su país, para ver si puedo encontrar un trabajo ¡con el fin de sobrevivir y ayudar a vivir a los huérfanos que mi padre me ha dejado! No, no crean que ha sido fácil dejar a nuestras familias, sin saber a dónde vamos, si llegaremos o si podremos regresar. No crean que ha sido fácil para mí dejar a mi madre enferma, sin saber si la volveré a ver con vida y sin saber qué ocurrirá a mis hermanos y hermanas. Pero, ¿qué puedo hacer? No tengo elección. Me hace falta imperativamente ganar lo necesario para comprar medicinas para mi madre enferma, por miedo a verla morir como a mi padre; me hace falta ganar dinero para poder escolarizar a mis hermanos pequeños para ver si mañana quizás pueden salir del grupo de los sacrificados. Quiero trabajar para poder comprar medicamentos para mi hermano que padece el sida. Sólo pedimos eso. Saben ustedes, ¡es penoso ver morir a tu familia ante tus ojos sin poder hacer nada! ¿Creen que es fácil vivir como yo?

He aquí porque he corrido el riesgo de desafiar todo tipo de dificultades de un largo y penoso viaje y que, por suerte, he podido sobrevivir y ahora me encuentro delante de este muro de separación, que me impide decirles cara a cara mi dolor. Pero me queda la posibilidad de que al mirarme lean ustedes a través de mis ojos todo lo que sufro. Les ruego no piensen que es normal que vivamos así. Porque es sencillamente el resultado de una injusticia establecida y sostenida por sistemas inhumanos que matan y empobrecen. Por eso, vengo a pedirles que no apoyen este sistema con su silencio; al contrario, que el sufrimiento que transpira mi piel les haga comprender que es imposible ser un ser humano y callar frente a estas atrocidades inhumanas.

Dios sabe que no soy ni un ladrón ni un bandido; soy simplemente el grito de una víctima, que como todo el mundo, quiere vivir con el sudor de su frente. Estoy seguro de que si conociesen mi historia y la de mis compañeros, no me obligarían a volver de donde vengo ni me abandonarían en un desierto sin ninguna posibilidad de supervivencia. Repito, quiero vivir y ayudar a vivir a mis hermanos, ¡sólo pido eso!

¡Tras los muros de separación de Melilla, Bashige Michel, inmigrante!

12/10/2005

Dos reflexiones sobre la violencia hechas por mujeres

Creo interesante leer la entrevista a Adriana Faranda; nos puede ayudar a seguir la reflexión sobre violencia, víctimas, justicia transicional, etc.

También me llama la atención la entrevista a una ‘combatiente’ kurda que presenta la lucha como una liberación para las mujeres; Es un ejemplo de cómo se puede llegar a considerar la violencia, el martirio, el tomar las armas como una liberación para las mujeres.

Si leer a Reha Baran estremece, reconforta leer a Adriana Faranda.

Yolanda Rouiller

ADRIANA FARANDA, EX DIRIGENTE DE LAS BRIGADAS ROJAS

«Necesitas el apoyo de la otra parte para ir contra tu entorno y renegar de la violencia»

La secuestradora de Aldo Moro, fue de las primeras en desmarcarse del terrorismo y tras 16 años de cárcel culmina con un libro un largo camino de autocrítica


«La Iglesia fue fundamental para mediar con el exterior»
Las Brigadas y los ‘años de plomo’, dos décadas que sobrecogieron a Italia

Adriana Faranda, de 56 años, es uno de los rostros más conocidos de las extintas Brigadas Rojas (BR). Miembro de su Dirección Estratégica, participó en cinco atentados desde 1976 y formó parte del comando que secuestró y mató a Aldo Moro en 1978. Al año siguente fue detenida, aunque para entonces ya había abandonado la banda. Desde entonces sobre ella y su compañero de armas, Valerio Morucci, pesa una condena a muerte de la banda por su oposición a la ejecución del primer ministro italiano. En prisión promovió la disociación, el rechazo de la violencia sin colaborar con la Justicia.

Su proceso de autocrítica ha sido muy especial: encontró a las familias de las víctimas e incluso vendió su único patrimonio, un piso en Roma, para donar el dinero. Tras 16 años de cárcel, quedó libre en 1995. Actualmente es fotógrafa y acaba de publicar un libro, la novela ‘El vuelo de la mariposa’, en el que evoca sus años de prisión y ajusta cuentas con el pasado. Faranda reconoce que ese pasado en el País Vasco es aún presente y, desde su perspectiva, ha aceptado conversar sobre cómo se ve el terrorismo y su final cuando es algo que ocurrió hace 20 años, una envidiable y lejana posición, pero también muy útil en el actual momento que vive España.

-Adriana, usted tenía una hija de cinco años cuando entró en las BR.

-Fue la decisión más difícil de mi vida. Tenía un gran impulso emotivo por intentar regalarle un mundo diverso. Elegí la lucha armada y no me lo he perdonado nunca, obviamente. Creo que nada tiene el derecho de separar a una madre de sus hijos. Una de mis pesadillas era morir en un tiroteo y que a ella sólo le quedara la imagen de la combatiente dura, que yo no sentía ser. Vivía obsesionada con la idea de que no iba a poder explicarle todo.

-¿Y luego cómo se lo justificó?

-Es difícil. También su padre había tomado un camino análogo y huyó a Francia, y ella no conseguía entender nuestra ausencia. Luego he intentado explicarle, pero los traumas que ha sufrido no desaparecen, y yo siento que le he marcado la vida.

-A veces un joven llega a seguir los pasos de un familiar.

-Mi familia era humana y políticamente absolutamente contraria a mi decisión, y la educaron no según lo que yo pensaba, sino según lo que ellos creían justo, en una cultura democrática, de respeto a los demás y de no violencia. No ha tenido un ámbito familiar que me justificara. Me amaba, pero no me legitimaba.

-En el País Vasco hay casos así, aunque otras muchas familias comparten la decisión de un pariente. Usted ha escrito: «¿Por qué nadie me dijo simplemente: ‘Venga, volved a casa’?» ¿Cuánto influye el entorno para elegir la violencia y cuánto pesa para abandonarla?

-Éste es un punto fundamental. Es el mal de las ideologías integristas, como lo fue la nuestra: buscábamos nuestros iguales, todos aquellos que pudieran apoyar nuestro modo de pensar, que hablaban nuestro lenguaje. Al principio nos movimos en un humus social si no abiertamente favorable sí posibilista a la lucha armada. Tras el caso Moro se abrió una brecha con la sociedad, y luego se convirtió en una guerra privada entre las BR y el Estado. No todos se dieron cuenta.

-¿Pero por qué nadie le dijo: ‘Venga, vuelve a casa’?

-Para mí era difícil encontrar a alguien que me dijera eso… porque elegía ver y hablar con aquellos que jamás me lo habrían dicho. El camino hacia la lucha armada excluía el diálogo con quien pensaba de otra manera.

-Parece que habla de una secta.

-No me gusta esa palabra, pero hay elementos en común: un fuerte sentido místico de dedicación a la causa, un cierto dogmatismo, un sentimiento de hermandad con el grupo y el aislamiento del resto del mundo. Como las sectas, tienen una lengua propia y sienten como enemigo todo lo distinto, un rasgo integrista que es la muerte de un sentido de humanidad.

El escolta y la primavera

-Usted ha contado su crisis cuando vigilaba a los escoltas de Moro, preparando el secuestro, por un simple gesto: uno de ellos señaló al otro el paso de una bandada de golondrinas y se conmovió. ¿Allí descubrió la humanidad del otro?

-Me turbó muchísimo. Más que ver una sensibilidad hacia la vida o algo así, era por… el anuncio de la primavera. Lo que yo leí de terrible es que estas personas estaban esperando el futuro y pensé: ‘Estos hombres quizá van a morir’. En el secuestro de Moro uno de ellos sobrevivió y, esto no lo he dicho nunca públicamente, pero me vi en casa rezando para que se salvara. Aquel gesto de las golondrinas significó ser puesta ante la responsabilidad de poder decidir dar la muerte. Creo que es lo más terrible que pueda haber para un ser humano. Ésa fue mi primera duda, que se consolidó con el secuestro. En la lucha armada existe siempre la ambigüedad sobre el valor de la vida. La excusa es que estás obligado a matar porque si no el otro te mata a ti. Pero con Moro fue distinto: como prisionero pierde su identidad de símbolo y adquiere una dimensión humana.

-En su caso rechazar la lucha armada significó una condena a muerte de las BR. ¿Cuánto cuesta ir contra los compañeros, la autocrítica?

-Fue muy duro. Fue un acto rompedor porque nadie antes había desobedecido a la cúpula. La organización no se lo podía permitir y, como buenos estalinistas, se impuso la razón política sobre la vida. En prisión tuve una vida bastante dura, porque en los 80 hubo una matanza en las cárceles de ex brigadistas ‘arrepentidos’. Solían participar otros brigadistas que tenían que hacerse perdonar cosas por las BR y así podían salvarse ellos de represalias. Fue terrible.

-Después comenzó un lento proceso colectivo llamado ‘disociación’.

-Fue muy largo. Si yo llegaba a algunas conclusiones no podía expresarlas públicamente porque debía esperar a los demás, para hacer un proceso colectivo y dar una señal definitiva contra el terrorismo. Era fatigoso sacar adelante el debate, porque en la cárcel sólo tienes las cartas. Escribimos documentos que debían ser graduales, en pequeños pasos. La mayor dificultad fue la comunicación entre presos. Además nos acusaban de rendirnos y ordenaron el mismo castigo que a los ‘arrepentidos’: la eliminación.

-Entonces surgió la idea de las ‘áreas homogéneas’.

-Sí, pedimos que se instituyeran secciones de la prisión en las que pudieran confluir personas ‘homogéneas’, que empezaban a distanciarse de la lucha armada, para protegerles y que pudieran desarrollar una reflexión común.

-Más tarde llegó una fase de reconciliación. ¿Cómo nace la necesidad del contacto humano, del perdón?

-Nosotros no hicimos nunca una petición de perdón, es usar una violencia más contra quien ha sufrido ya la violencia del terrorismo, colocar al otro ante una decisión dramática, un problema de conciencia. Muchos de los parientes de las víctimas han dado luego su perdón, pero no es algo que se pueda pedir. Nosotros escribimos a casi todos expresando nuestro dolor por la responsabilidad terrible que habíamos tenido en la muerte de sus familiares. Aunque yo no maté materialmente a nadie, formé parte de una organización que lo hizo y me sentí igualmente responsable. Muchos de ellos nos respondieron. Algunos dijeron que no nos querían ver, y otros, como la hija de Aldo Moro, aceptó encontrarnos. Fue un momento muy importante de mi vida, del que no hablo, porque es muy privado.

-¿El perdón ayuda, alivia?

-Da una nueva apertura humana de posibilidades, pero no alivia de las responsabilidades, porque lo que se ha hecho es irremediable. El perdón significa que en la vida se pueden abrir relaciones que se creían inimaginables, y que te dan una gran fuerza para reafirmar el valor de la vida y de la paz.

-Usted fue más allá: vendió su piso para dar el dinero a las víctimas.

-El resarcimiento no puede compensar en absoluto una pérdida, pero yo también me sentía responsable de haber creado un posible problema económico, porque hubo fallos en las indemnizaciones. Esa casa era el único bien que yo poseía, y pensé que estas personas tenían derecho a él. Para no darles el dinero directamente, lo di a Cáritas, que se ocupó de todo.

El valor del diálogo

-Visto desde el País Vasco, parece a años luz. Quizá tienen que pasar muchos años.

-Sí, es un camino muy largo, muy sufrido, de pasos sucesivos, pero deben tener el apoyo de la otra parte. En el aislamiento total se puede tener, no sé, una conversión religiosa, pero yo creo sobre todo en la recuperación del diálogo y el contraste con el otro, con quien piensa de forma distinta, que te ayuda a poner en discusión tus posturas. Para casi todos nosotros fue fundamental. El diálogo no sólo con quien pensaba de forma similar y luego tomó caminos distintos, sino con quien siempre había pensado de forma diametralmente opuesta.

-Parece difícil. Hay un entorno que puede crear un vacío ante un cambio de rumbo.

-Nosotros también pasamos por esto. Es un problema trágico, porque te desarraigas completamente. Muchos compañeros tuvieron reacciones hostiles de su familia, de su ambiente y de un cierto tejido social que los había apoyado. Pero es entonces cuando la otra parte debe dar un paso al frente para dar apoyo y sustituirles o ayudar a cambiar lentamente la posición. Lo necesitas para ir contra tu entorno y renegar de la violencia. Porque es obvio que, emotivamente, un familiar de una persona tiende a sostenerla, pero paradójicamente cuanto mayor es la condena y el rechazo del resto de la sociedad, más se siente esta persona reconfirmada en su propio camino, porque sabe que si le falta su entorno, su familia, no habrá nadie más, estará solo.

-¿Qué piensa de aquellos compañeros suyos que, 20 años después, aún defienden la violencia?

-Son poquísimos, muchos son jóvenes, no participaron en la primera fase y no han visto la diferencia entre aquel período y el sucesivo, no pueden valorar los cambios que ha habido. Pienso que si la lucha armada en nuestros tiempos era el último residuo de una cultura, la revolución marxista-leninista, y estábamos ya un poco fuera de la historia, ellos están fuera de la historia mucho más que nosotros.

-«No es posible que de una hiena nazca una gacela», otra frase suya.

-No es posible desvincular el fin que se persigue de los medios que se usan. Si los medios no están a la altura, el fin queda reducido a algo vano.

Autor: ÍÑIGO DOMÍNGUEZ – Corresponsal de El Correo en Roma

http://www.elcorreodigital.com

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Las mujeres en la guerrilla kurda. El PKK y la mujer kurda

Autor: Paul Schemm

Las montañas Qandil, en pleno Kurdistan pero oficialmente en la frontera entre Irak e Iran, son el refugio del PKK, guerrilla kurda en la que la mujer juega un papel central. «Nosotras abrimos los ojos a la sociedad kurda», señala orgullosa la combatiente Arsehem Kurman.

Cuando una mujer abandona su hogar y toma las armas no estamos ante un hecho anodino. Es una revolución social. Nosotras abrimos los ojos a la sociedad kurda», asegura Arshem Kurman, mujer y guerrillera del PKK.

En una región del mundo donde también prima la sumisión de la mujer, las combatientes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) juegan un papel de primera línea en el movimiento de liberación kurdo, refugiado en las montañas del norte de Irak, cerca de la frontera con Irán.

Históricamente anclado en el marxismo ortodoxo, el PKK, que lucha por la independencia del Kurdistán Norte, mantiene una estructura militar que ha dado lugar a un feminismo guerrillero único. Pero no ha venido del cielo. Ha sido necesaria, y sigue siéndolo a día de hoy, la lucha constante contra los prejuicios de la sociedad, de los que participan muchos de sus camaradas varones, reconocen las guerrilleras.

«Ha sido sobre todo la cuestión del martirio lo que ha dado fuerza a nuestra causa», asegura Arshem Kurman, insistiendo en que han sido las mujeres caídas en combate o que llevaron a cabo atentados suicidas las que han forzado a los hombres de este movimiento armado a tomarlas en serio. «Las mujeres mueren todos los días, así que, cómo no va a calar nuestro mensaje», señala esta respetada instructora guerrillera, que recuerda cómo una kurda se inmoló en los años noventa causando la muerte a medio centenar de soldados de ocupación turcos.

A lo largo de sus años de lucha, el PKK ha llevado a cabo quince atentados suicidas. Once de ellos fueron protagonizados por mujeres.

En el campamento situado en las faldas del Monte Qandil, la mayor parte de los barracones muestran una fotografía de Vian Jaf, que se quemó a lo bonzo en febrero pasado para protestar por la opresión contra los kurdos por parte del Estado turco. Oficialmente, la dirección del movimiento no aprueba actualmente este tipo de acciones individuales.

Arrancar el respeto a los varones y lograr que les traten como iguales tampoco es fácil en las sociedades de Oriente Medio, reconocen las guerrilleras del PKK.

«Una mujer no puede reivindicarse en este contexto. En la sociedad tradicional kurda, sólo los varones tienen el derecho a la palabra. Si el marido no está en casa, es el hijo de más edad el que habla, sea cual sea su edad», asegura Reha Baran.

«En nuestras sociedades retrasadas, las mujeres son confinadas a los márgenes. Nuestro objetivo es resituarlas en el centro de la vida pública», añade.

Reha Baran muestra a un público compuesto por militantes feministas y responsables del PKK, en una escuela improvisada sobre la roca, cómo las mujeres han sido privadas de sus derechos y cómo pueden reconquistarlos.

Ella ha sido encargada por la guerrilla para transmitir estas ideas revolucionarias en sus aldeas y unidades guerrilleras, a fin de que se extiendan poco a poco en la sociedad kurda sin perder el inestimable apoyo por parte de la población.

La vida en el hogar familiar

Para las jóvenes combatientes del movimiento, vivir con el arma en la mano, al lado de sus camaradas masculinos, es mucho más interesante que la vida que les esperaba en sus pueblos y aldeas.

Una decena de entre ellas, con edades comprendidas entre los 15 y los 21 años, beben té contemplando la puesta de sol tras los montes Qandil, coronados por la nieve. Ellas estallan en carcajadas cuando se les pregunta si no hubieran preferido quedarse en sus casas y criar a sus hijos.

«Las mujeres que viven en la familia no tienen derecho a recibir instrucción. Muchas veces, el movimiento ayuda a adolescentes que no se resignan a ese futuro a escapar de casa y unirse a nosotras, particularmente en Irán», explica Rojbin Hajjar, una kurda llegada de Siria.

Hay que recordar que el Kurdistán está repartido en cuatro estados: Turquía, Irak, Siria e Irán.

Pero estas guerrilleras aseguran que su ejemplo va incluso más allá. «No somos tan sólo un modelo para las mujeres de Oriente Medio, sino para las del mundo entero», sentencia Sozdar Serbiliz, mujer y comandante guerrillera del PKK.

http://www.lahaine.org/index.php?blog=3&p=19034

Unidad Didáctica: Horizontes de Libertad

Una extensa red de vigilancia y de control se expande sobre la sociedad en nombre de una Seguridad vacía de contenido y de objetivos, para nada definida y, sobre todo, incuestionada. Miedos y peligros que acechan sin cesar, reales o construidos, sirven para legitimar este gran despliegue de recursos para el control y la represión. Para el castigo y el encarcelamiento.

Nos encontramos, efectivamente, ante una espiral de miedos e inseguridades gestionada desde el Estado que le sirve para legitimar el desarrollo de sus brazos represivos. Es por ello que vemos necesario debatir desde posiciones críticas sobre esta dinámica, de objetivos grises, para replantearnos este modelo social que nos conduce a una vida más impregnada de Cárcel que de Libertad.

Para ello Horizontes de Libertad se inicia con el artículo Entre el Miedo y la Violencia: Estrategias de Terror y de Represión para el Control Social donde se analiza el fenómeno del Miedo como instrumento del Estado para el control de la sociedad, y para legitimar el desarrollo de la violencia legalmente organizada.

Además se incluye ¡No Estamos Todos! , materiales que permiten trabajar el tema desde el punto de vista educativo, y cuyo objetivo es crear una concienciación sobre la problemática de la Represión y del Control en la actual sociedad.

Horizontes de Libertad es el tercer volumen de la serie de materiales titulados SIN FRONTERAS: Cuadernos de Comunicación, Educación y Sociedad . Esta colección está formada por Vientos del Sur: Para una Educación y una Sociedad Antirracista ; y por Los Senderos de la Guerra: Para una Educación y una Sociedad Antimilitarista. El objetivo es crear un escenario que permita la reflexión crítica sobre temas diversos. Desde este espacio se ofrecen ideas que colaboren en el desarrollo de una sociedad más libre, igual y justa.

Para más información del libro: escuelalibre(arroba)escuelalibre.org

http://www.escuelalibre.org/

Excarcelada una pacifista israelí acusada de colaborar con milicianos de Al Fatah

«No me arrepiento de nada. No he cometido ningún delito contra la seguridad de mi país, al que amo. Ahora que vuelvo a ser libre, continuaré mi lucha contra la ocupación». Éstas fueron las primeras palabras de la israelí Tali Fahima, al salir de la cárcel de Ramle, cerca de Tel Aviv. El servicio penitenciario decidió ayer reducir en un tercio la pena de tres años de prisión de Fahima, condenada el año pasado por «colaborar con un grupo terrorista y pasar información al enemigo», en referencia a su amigo y líder de las milicias armadas de Al Fatah en Yenín, Zacaría Zubeidi. Gracias a «su buena conducta en la cárcel», la joven, de 29 años, ha recuperado la libertad, pero con limitaciones, y durante el próximo año no podrá viajar al extranjero ni a los territorios palestinos.

En 2004, Fahima fue detenida tras violar una prohibición militar israelí y reunirse con Zubeidi y otros milicianos de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa en Yenín. En ese momento afirmó estar «dispuesta a servir de escudo humano» para evitar la muerte de Zubeidi, perseguido por Israel, que lo acusa de «cometer atentados terroristas». Ayer, tras 877 días de prisión, Fahima dejó clara su postura: «Ha valido la pena pagar este precio para defender mis ideales. El sistema penitenciario y los servicios secretos (Shin Beit) están muy podridos». Y añadió: «No me encontraré con Zubeidi porque lo tengo prohibido, pero seguiré luchando para mejorar las condiciones de los presos palestinos». El propio Zubeidi -que, según muchos, en Yenín y Tel Aviv mantuvo una relación sentimental con Fahima- aplaudió su liberación: «Es una gran noticia para mí y para los palestinos. Ella fue condenada porque en Israel no quieren escuchar lo que ha visto y dicho, que vivimos bajo la ocupación».

Fahima fue recibida como una heroína por decenas de pacifistas israelíes y europeos que se dieron cita ayer en Ramle. «Ha sufrido una persecución política y ha sido castigada por mantener contactos humanos y políticos con los habitantes del campo de refugiados de Yenín», decía ayer Adi Dagan, portavoz del grupo Coalición de Mujeres a Favor de la Paz.

Su madre, boicoteada por muchos vecinos de la ciudad natal Kiriat Gat, expresaba su alegría: «Es un día muy emocionante. Somos una democracia que debe respetar a quien piensa diferente». Fahima es vista por gran parte de la opinión pública israelí como «una traidora» o, en el mejor de los casos, como «una mujer rara». Ayer, las web locales estaban desbordadas de reacciones airadas. Sus detractores se encuentran incluso entre sus familiares. Su padre la ignora y su abuela Esther no quiere saber nada de su polémica nieta: «La veo en televisión y no me interesa. Ya es mayorcita para saber lo que hace».

Fuente: El Pais 4-1-2007

Juego de Rol: Quejas

Aprender a quejarnos es algo muy sano. No se trata de guardar un malestar dentro: provoca úlcera; tampoco se trata lanzarlo «a matar», es peor que la úlcera para quien lo recibe.

Vamos a poner en práctica unos cuantos juegos de rol que nos permitirán analizar y mejorar nuestras «formas». Seguro que tras esta experiencia nuestras críticas son más constructiva.

Estos son los temas que anotaremos en papelitos y que pasarán a interpretar de forma voluntaria escogiéndolos al azar. Iremos pidiendo que vayan saliendo personas voluntarias para la interpretación por parejas antes de elegir el papel que nos indica de qué va la queja.

1.- Un policía acaba de colocarnos una multa en nuestro parabrisas y trataremos de explicarle que no es justo ya que hemos aparcado en doble fila sólo durante unos minutos ???

2.- La comida que hoy hemos encontrado en nuestro plato no la podríamos definir precisamente como «deliciosa». No es la primera vez que nos pasa.

3.- Estamos en la cola del autobús a la hora punta y notamos que una persona se coloca en los primeros puestos sin respetar su turno de llegada.

4.- Nos acaban de entregar las notas. Los resultados son «catastróficos». El exámen era considerado por la mayoría muy difícil. Expresamos nuestras quejas al profesor o profesora que lo ha redactado.

5.- Una persona que va delante de nosotros acaba de comer unas galletas y vemos como tira el papel al suelo. Le expresamos nuestro desagrado por tal actitud.

Con estas 5 situaciones tendremos más que suficiente para una sesión completa.

Tras cada interpretación preguntaremos a las personas que han actuado CÓMO SE HAN SENTIDO. Esto, como ya hemos repetido en numerosas ocasiones, es muy importante y debemos prestarle la atención suficiente. Una vez que nos cuenten sus sentimientos y emociones durante la interpretación pasaremos al análisis.

¿Se dan situaciones como ésta en la realidad? ¿Hemos vivido alguna situación similar en primera persona? Aunque ha estado muy bien teniendo en cuenta la dificultad de la situación ¿se podría mejorar de alguna manera? ¿Se ha logrado convencer a la persona que recibe la queja o se ha creado un enfrentamiento mayor?

Esta serie de preguntas o algunas otras similares, la deberemos realizar tras cada interpretación. No se trata de tener tiempo para realizarl todos los juegos de rol propuestos, sino de analizarlos en profundidad para extraer el aprendizaje que facilite nuestras vidas (y las de las otras personas).

EL AMOR Y LA TRANSFORMACION SOCIAL

Nos planteamos cambios, transformaciones, evoluciones y revoluciones y sin embargo descuidamos desde donde surgen estos anhelos y como los vamos a materializar aquí y ahora.

La construcción de sociedad, la gestión de todo un país, va a exigir de cada una de las personas un esfuerzo, una responsabilidad, una aportación consciente para que el crecimiento inherente a las sociedades humanas, sea armónico, justo, igualitario, equitativo, etcetcetc.

Lo normal es que desde instancias de poder se obvien estas cualidades y a la ciudadanía que desea forjar una sociedad basada en estos parámetros, a la ciudadanía solo le dan el papel de votar un candidato, después de un lavado de cerebro por la propaganda, y obedecer el resto de los años. Para evitar las protestas y rebeldías posibles se pone en marcha todo un proceso de inadecuación de las personas a esta sociedad, luego se condimenta esta inadecuación con aislamiento, y se reoga todo ello con abundante publicidad de dos tipos fundamentalmente, una de escape, viajes, paraísos, deporte, ocio, etc… y otra de mantener las cosas como están, como son y como siempre han sido..

Aun así siempre existen movimientos sociales que escapan a todos estos obstáculos y aunque no indemnes si consiguen salir a flote diversas causas sociales y políticas que se plantan en la sociedad como abscesos molestos que el poder siente la necesidad de extirpar, pero no puede porque surgen de espacios muy profundos de las personas y habría que eliminarlas a todas, lo cual hoy en día en el país que nos ha tocado vivir no cuela, en otros países aun pueden y no se cortan un pelo y así lo hacen pero, como estas rebeldías surgen de lo intimo de las personas surgirán una y otra vez.

Los estados del mal llamado primer mundo han encontrado otra formula para destruir el impacto social de estos movimientos, los han convertido en moda, los recuperan rápidamente, podemos ver al CHE en camisetas, llaveros etc. Y los llevarán personas que jamás se pondrían codo a codo con el Che en ningún lado, pero queda muy mono en nuestro cuerpo y es guay la sensación de “compromiso social” del que me siento imbuída desde que me pongo esta camiseta. Ese es el espacio de rebeldía permitido por los estados de poder.

Hay espacios paralelos de construcción social, pero los mas punzantes e hirientes para los estados sobreviven en terrenos marginales y tiene encima miles de años de jamadura de tarro en cantidades inmensas…o son tratados de manera demencial por las instancias de poder para evitar que la sociedad pueda sentir una simpatía y un acercamiento hacia esas áreas.

Buscar un elemento que no pueda ser absorbido por el sistema, que destruya a su paso todo condicionamiento social, que no quepan las corrupciones, que sea inmune a las falsedades y la podredumbre política. Que cree sin cesar y siempre en función del bien común, de la vida con mayúsculas, del reparto equitativo pase lo que pase, que sea capaz de reunir en la misma mesa a enemigos de todas las vidas y que todos salgan esperanzados, que todo lo que toca se transforma en posible, que desintegre la publicidad engañosa… ese elemento, esa cualidad, solo existe en el amor.

Sí, el amor es la mayor y mejor herramienta de transformación social y política, es inequívoca, generadora de vida, de plenitud, de dignidad. Destruye cualquier intento de manipulación, no puede ser absorbida por el poder sin transformarse, exige entereza, apertura, reflexión, acción, simplicidad. Es el sujeto activo de la transformación social. de dentro a afuera. No busca fuera excusas, encuentra dentro la energía y la fuerza. Es imaginativo, sorprendente, no entiende de normas ni de condicionamientos. Se plasma de muy diversas maneras y estados, no se deja engañar…hace, siempre esta haciendo, construyendo, materializando aquí y ahora lo que la humanidad, desde su anhelo mas profundo es capaz de intuir y sacar, aunque sea en cuenta gotas, hacia el exterior para su implantación inmediata.

Hay miles de escapes del gas del amor fluyendo a través de las capas de la tierra hacia la humanidad. O atravesando el infinito para llegar al corazón del planeta y desde allí desparramarse por el mundo… esta ahí y sólo necesita ser acogido e incorporado al cotidiano.

Desde ahí podemos sin duda alguna, trabajar para superan los enormes retos que como humanidad tenemos y como personas asumir la responsabilidad de sanar nuestras sociedades y este planeta que hemos torturado de muy diversas maneras.

FUENTE: http://www.bideahelburu.org

¿Defienden los sindicatos la permanencia de la religión en la escuela laica?

Nos envian del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Madrid estos comentarios sobre el posicionamiento de algunos sindicatos frente a la asignatura de religión y a los cambios que se van a producir en la situación laboral de ese profesorado.

Desde EducaRueca también nos preguntamos, como lo hace El Roto, si ha de primar esta situación laboral o deberemos poner por delante la calidad de esta escuela laica en la que creemos.

CSI-CSIF

9 de Noviembre de 2006: CSI*CSIF manifiesta su total oposición a la supresión de puestos de trabajo como consecuencia del proceso de implantación de la LOE. …
Los borradores de los Reales Decretos que regulan las enseñanzas mínimas de los diversos niveles, parece que entre otros muchos damnificados determinan la pérdida de miles de puestos de trabajo de profesores de Religión….
Por todo ello, CSI*CSIF exigirá el mantenimiento de los puestos de trabajo del profesorado de Religión.

CCOO. FE.

9 de Noviembre de 2006 : El borrador del Real Decreto que regula las enseñanzas mínimas en Secundaria propone una reducción de un tercio de horas de religión y que los alumnos que no cursen ni religión confesional ni historia de las religiones podrán irse a casa.
Frente a esta propuesta del MEC, CCOO con la misma contundencia que siempre ha defendido su modelo de escuela pública defenderá los derechos de los trabajadores y no permitirá costes laborales para los trabajadores apostando decididamente por la defensa de los más elementales derechos de los trabajadores y trabajadores, especialmente de los más vulnerables, en este caso de los profesores y profesoras de religión.

ANPE las Palmas

RECLAMAMOS AL MEC
1.. Se reconsidere la dedicación horaria de la materia de Religión en la ESO, asignándole un mínimo de 3 horas por ciclo al igual que sucede en Primaria.

2.. Que las Comunidades Autónomas completen el horario de Religión con su propia regulación.

3.. Se permita al profesorado de Religión completar horario con otras materias afines de tal manera que ninguno resulte despedido por la aplicación de la nueva normativa.

FETE-UGT (Galicia), a sus afiliados:

31 de Octubre de 2006: Ante as informacións aparecidas, en distintos medios, de comunicación, que fan referencia aó borrador do R.D. de secundaria, temos que facer fincapié, con forza e determinación, no seguinte.:
O voso sindicato está comprometido, desde o principio, na petición do respecto total á carga horaria da asignatura, a cal, repercute directamente nos traballadores/as da materia de relixión.
Por todo isto, vendo o desenvolvemento do borrador, que falla, gravemente, na carga lectiva, feito que non pode ser menos que reprobado polo voso sindicato e non asumido pola ruptura que conleva e por encamíñarnos na esfera do ámbito laboral a unha situación de precariedade.

USO-Unión Sindical Obrera

Un tercio de los cuatro mil profesores que imparten la Religión católica en la ESO en centros públicos podría perder su puesto de trabajo si finalmente se aprueba el borrador que el Ministerio de Educación presentó ayer a las comunidades autónomas. (…)
Desde USO, la entidad sindical que acoge a más profesores de Religión católica, la medida ministerial se contempla con preocupación. (…) esta pérdida de horas lectivas no sólo supondría una «reducción del número de contratos, sino que además aumentaría la precariedad laboral de estos profesores. (…)

stemstes(arroba)stemstes.org

Página web: www.stemstes.org

Fuente artículo original: http://www.europalaica.com/

Carta abierta a Bush de Michael Moore · · · · ·

Querido Señor Presidente:

Gracias por tu mensaje a la nación. Bueno es saber que todavía deseas hablarnos después de habernos comportado como lo hicimos el pasado noviembre.

Escucha, ¿puedo serte franco? Limitarse a mandar 20.000 soldados más no servirá de nada. Será solo reestablecer el nivel que teníamos ya el año pasado. ¡ Y el año pasado perdimos ! Cerca de un millón de soldados, todo sumado, han intervenido en Irak desde 2003. Unos pocos miles más no bastarán para hallar esas armas de destrucción masiva que andábamos buscando. Bueno, quiero decir… para llevar ante la justicia a los responsables del 9/11. No, olvídelo… Veamos… ¡ah sí!: para llevar la democracia al Oriente Medio. ¡Eso es!

Tienes que mostrar un poco de coraje, viejo. Ésta la tienes que ganar. Vamos, hombre, ¡capturaste a Sadam! ¡Lo colgaste! ¡Cómo me gustó el vídeo de la ejecución! Igualito que en el viejo y salvaje Oeste. El malo colgando de un árbol, verdugos no menos locos que el ejecutado, linchamientos a discreción y todo eso.

Mira, confieso que me siento muy entristecido con la fama que te has ganado allí. Como dijo Ricky Bobby una vez, “si no eres el primero, eres el último”. Y tu humillación ante el mundo entero no le hace bien a ningún americano.

Escúchame, jefe. Tienes que mandar millones de soldados a Irak, no unos cuantos miles. La única manera de sacar los pies del fango esta vez es inundar el Irak con millones de nosotros. Está bien, ya he comprendido que andas corto de soldados, pero mira un poco en torno. Tienes que meterte en el coco que la única manera de derrotar a una nación de 27 millones -Irak- es mandar al menos 28 millones. Podría funcionar así:

Los primeros 27 millones de americanos van y matan un iraquí cada uno. Eso acabará con cualquier insurgencia. Con el otro millón restante, nos quedamos y reconstruimos el país. Sencillísimo.

Te dirás, claro, ¿y dónde encuentro yo a esos 28 millones de americanos para enviar al Irak? Ahí van algunas sugerencias:

1) Más de 62 millones de americanos votaron por tí en la última elección presidencial (la que tuvo lugar hace un año y medio, en medio de una guerra que íbamos perdiendo). Estoy seguro de que al menos un tercio de esos electores estarían dispuestos a poner su cuerpo donde pusieron su voto firmando como voluntarios. Conozco a muchas de esas gentes, y aunque discrepamos políticamente, sé que no creen que tengan que ir otros a combatir en su lugar por una causa que es la suya, mientras ellos se esconden en América.

2) Pon en marcha una campaña de encuentros festivos en todas las ciudades del país con el lema de “Mata a un iraquí”. Ya sé que suena a idea muy comienzo del siglo XXI, pero una vez fui a una fiestecilla de Lou Dobbs, y te juro que algunas de las mejores ideas vinieron después del tercer mojito. Estoy seguro de que con esta iniciativa conseguirías otros 5 millones de alistados.

3) Manda a Irak a todos los miembros de los medios de comunicación del sistema. Después de todo, fueron tus más estrechos colaboradores en punto a meternos en esa guerra, ¡ y no pocos todavía se entrenan para ser “incrustados” en la tropa! Si con todo eso no se consiguen los anhelados 28 millones, ¡enrola a todos los espectadores de los noticiarios del canal de televisión Fox!

¡No aflojes, Presidente! ¡Es el momento de ser duro y recoger la cosecha! ¡No seas nena, enviando sólo unos pocos soldados sobeexigidos! ¡Pon firme a tu pueblo detrás de tí, y dirígelos como un verdadero Comandante en Jefe! ¡No dejes en la retaguardia a un solo conservador! ¡ Adelante a toda velocidad! En lo que a nosotros hace, los de izquierda, no os dejaremos del todo solos: ¡prometo escribiros!

¡Ve, y captúralos a todos, George¡

Tuyo afectísimo, Michael Moore

Enviado por Mikel a: INFOMOC