SOPA DE CULTURAS

Si la democracia viene de los griegos,
el cristianismo, de los judíos,
y la técnica de meditación, de Oriente. . .

– Si las cifras que sumamos son árabes,
las letras que escribimos, latinas. . .
y la imprescindible rueda, es persa. . . .

– Si Asia entregó el arroz,
los países mediterráneos, el trigo
y América el maíz. . .

– Si muchos ritmos que bailamos son africanos . . .
la noviolencia que más inspira es india. . . .
y el universal villancico “Noche de Dios” es germánico. . .

– Si la raza humana es
de todas las personas de esta tierra . . .
¿por qué no luchar para que todas las culturas
dialoguen y aporten en la construcción
de un mundo en justicia y en paz?

FUENTE: Agenda Latinoamericana Mundial. 2002

EMPIECEN POR LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS

AUTORA: Josie Mendelson

La pequeña Noha, de 4 años de edad, acaba de terminar su primer curso en el jardín de infancia. Sus padres, Olga, una inmigrante de la antigua Unión Soviética, y David, un israelí de la 4ª generación, la enviaron a una escuela infantil árabe-judía en Jerusalén que forma parte de la escuela bilingüe “Mano a Mano” (Main dans la Main – Hand in Hand). David me contó que, en un principio, él había sido completamente reacio a esta idea porque pensaba que Noah era demasiado pequeña como para ser situada “en el centro del conflicto”, pero ante la insistencia de Olga, aceptó ir a visitar aquella escuela infantil. “Me bastó estar allí durante tan sólo media hora para convencerme de que aquello sí era un lugar para mi hija: vi a los niños/as jugar, cantar y hablar en hebreo y en árabe; escuché a sus profesoras contarles historias en ambas lenguas y entonces me di cuenta de que en aquella escuela no había ningún conflicto. Así es como tendrían que ser las cosas. Lo que más me extrañaba era como todo esto era completamente normal y natural. Al día siguiente nosotros matriculamos a Noah en esta Escuela Infantil.”

Un año más tarde los padres y las madres de los/as alumnos/as estuvieron de acuerdo en valorar el curso como un año extraordinario. Hoy en día Noah entiende, canta y habla en árabe y su vocabulario es cada vez más rico. Tiene amigos/as judios/as y árabes, ha estado en casas árabes y judías, ha participado en fiestas judías, cristianas y musulmanas… y todo por acudir a una escuela en la cual estas experiencias se viven de forma absolutamente normal, estimulante y placentera.

Las familias han añadido que, para ellas, personalmente, este año había sido una experiencia muy interesante durante la cual se habían beneficiado enormemente del contacto y del diálogo con las otras familias y con el personal de la escuela.

Más de 500 niños y niñas comparten esta vivencia extraordinaria de Noah y sus padres en las tres escuelas que “Mano a Mano” tiene hoy en día en Israel.

“Mano a Mano”, el centro para una educación árabe-judía fue creado en 1.997 con el objetivo de favorecer una educación igualitaria, bilingüe y multicultural para los niños y niñas judios/as y árabes. En medio del conflicto israelo-palestino y sorteando difíciles obstáculos los dos cofundadores, Lee Gordon y Amin Kahalef, empezaron a buscar lugares en Israel que estuvieran preparados para empezar esta experiencia revolucionaria. Recibieron respuestas positivas de dos lugares: la ciudad de Jerusalén y el Consejo Regional de Misgav que estaban dispuestos a crear una asociación con el fin de abrir una escuela en la ciudad árabe de Saknin y otra en el pueblo judío de Shaab.

Así fue como en el mes de Septiembre de 1.998 “Mano a Mano” abrió sus dos primeras escuelas con 20 niños y niñas de edades correspondientes a la escuela maternal en Jerusalén y 25 niños y niñas de primer curso de Primaria en Galilea.

Hoy en día la escuela de Jerusalén tiene 11 aulas que comprenden desde la Educación Infantil hasta sexto de Educación Primaria, mientras que en Galilea, el primer grupo ha terminado la escuela primaria y ha empezado estudios de humanidades.

Cada escuela cuenta con dos directores/as, uno árabe y otro/a judío/a y, de la misma forma, cada clase dispone de dos profesores/as, uno/a árabe y otro/a judío/a. Los niños/as se distribuyen de forma equitativa: el 50% son árabes y el otro 50% son judios/as.

En colaboración con un grupo de padres y madres llamado “Gesher al Ha -Wadi” (El puente sobre el valle) “Mano a Mano” ha abierto su tercera escuela el pasado día 1 de Septiembre de 2.004. En un soberbio edificio abovedado en la ciudad árabe de Kfar Kara, 100 niños con edades que abarcan desde el primer curso de Educación Infantil hasta el tercer curso de Primaria acompañados/as de sus padres han acudido a esta jornada de inauguración tan especial.

“Mano a Mano” ha conseguido, con la colaboración de los niños/as, sus familias, el resto de la comunidad, el Ministerio de Educación y de las autoridades locales, construir una red de cooperación que permite a todos/as los/as implicados/as estudiar y desarrollarse juntos/as, apoyando y reforzando la lengua y las tradiciones de cada grupo y aprendiendo a conocer a los demás sobre una base de igualdad y respeto mutuo.

Magda de Bet Safafa es la madre d’Azam, un niño de 10 años que ha acudido a la escuela durante 5 años. Magda resume: “En esta escuela todos somos iguales: yo me siento igual al resto de las madres, un/a profesor/a árabe se siente igual que un/a profesor/a judío/a y mi hijo se siente igual que el niño judío que se sienta junto a él”.

Los dos profesores de la clase imparten sus áreas simultáneamente en las dos lenguas, con el fin de que nada sea traducido, los profesores establecen una interacción entre ellos trabajando e interpretando la frase del otro. Cada profesor o profesora enseña en su propia lengua y motivan a los alumnos/as para que se expresen en aquel idioma en el que ellos se sienten más seguros/as.

Nuestros niños/as, como todos los niños/as en Israel, están expuestos/as continuamente a la violencia que rodea el conflicto. En “Mano a Mano” los niños/as son animados a expresar sus ideas y sus emociones, a ver y preocuparse por esta realidad tan complicada. Un visitante de la escuela preguntó a Zahwer de 10 años cual era la razón del conflicto. “Los Árabes y los Judíos no llegan a ponerse de acuerdo sobre la división del país” – respondió. Ante la pregunta sobre que es lo haría falta hacer según su opinión, él contestó: “Tendrían que sentarse juntos y debatir, y si ellos me preguntaran a mí, yo les diría que si no llegan a ponerse de acuerdo, este país no pertenecerá a nadie, pero que si ellos encuentran una solución el país pertenecerá a todo el mundo.”
Adam, un niño judío de 7 años de 2º curso de primaria estaba jugando en casa de unos vecinos cuando una bomba explotó dentro de un autobús en Jerusalén. El vecino, furioso después del atentado, gritó: “Lo único que quieren estos Árabes es matarnos”. Adam contestó: “Yo no creo que eso sea verdad, mi maestra es Manal y yo sé que ella no quiere matarme”. La capacidad de Adam de diferenciar entre el estereotipo individual y el grupal es la esperanza del futuro, y es por este objetivo por el que “Mano a Mano” continúa luchando.

“Si queremos enseñar una paz verdadera en este mundo, y si tenemos que continuar una auténtica guerra contra la guerra, debemos empezar por los niños y las niñas.” Creo que nunca fueron más apropiadas las palabras de Mohandas Gandhi.

Josie Mendelson es una educadora especializada en Educación Infantil que ha abierto el primer Jardín de Infancia en el YMCA de Jerusalén. Antes de formar parte de “Mano a Mano” era la Directora General de Educación Infantil en la ciudad de Jerusalén.

Fuente: CGNews,

Traducción del francés: Ana S. Emeterio. Red de Mujeres de Negro

Si queréis saber más sobre estas escuelas podéis pinchar en los siguientes enlaces:
Hand in Hand

Ir creando una escuela sin religión

Por qué la religión no debe enseñarse en la escuela:

razones.

Otra vez está de actualidad el asunto de la religión en la escuela. Realmente no es la razón principal por la que los obispos han movilizado a sus feligreses, que esa razón es mucho más prosaica, pero es una de las razones y, desde luego, la principal excusa esgrimida para convencer a los fieles. Bien, pues yo tengo mil razones para que la religión no se enseñe en la escuela.

La primera es una razón pedagógica, de pedagogía social. Considero que la presencia de la religión en la escuela, su enseñanza y sus símbolos, constituye un obstáculo para construir solidaridad en la multiculturalidad. Y no se trata sólo de favorecer las buenas relaciones entre la diversidad étnica ahora existente, sino de garantizar la diferencia cultural existente dentro de cada una de las etnias distintas. Especialmente pienso en las personas que no tienen religión, que no creen en ningún Dios. Ni se me ocurre pensar que esas personas deberían organizar una clase de ateísmo, paralela a la de las otras religiones, pero sí es exigible que los ateos, los agnósticos y los creyentes que optan por vivir en la privacidad sus creencias, para favorecer la convivencia social o por cualquier otra razón, sean respetados en la escuela. Los símbolos religiosos y la clase de religión son un ataque ideológico para estas personas y, por lo tanto, un obstáculo para la buena convivencia escolar.

Visto desde otro lado, la religión en la escuela provoca insolidaridad, agresividad social, falta de cohesión ciudadana. Y esto no sólo porque al agrupar a los niños y a las niñas por sus creencias se les impide convivir y conocerse, de donde nace el afecto y la solidaridad, sino porque las religiones siempre y necesariamente se consideran las únicas verdaderas y consideran a las otras falsas y, en consecuencia, eliminables. Por eso, los niños y niñas educados aisladamente en una religión concreta son convertidos en enemigos de los niños y niñas de las otras religiones o de ninguna religión. Se ataca así a un derecho esencial de los niños, a los que corrompen su inmaculada y solidaria conciencia por decisión de los mayores.

Si esto es grave desde el punto de vista de los derechos individuales, es mucho peor desde el punto de vista social, porque esa educación sectaria avoca necesariamente a considerar enemigos a los miembros de otras religiones. Para que esto no fuese así, todas las religiones tendrían que unificarse en una sola (lo que tampoco habría de ser tan difícil, si creyesen lo que afirman sobre la existencia de un solo Dios), aunque entonces tampoco se resolvería el conflicto, porque pervivirían los ateos y ahí sí que la contradicción es irresoluble. Educar a los creyentes por un lado y a los ateos por otro les convertiría en enemigos irreconciliables, por el desconocimiento mutuo aunque sólo fuera. Todo esto no lo digo de memoria: me limito a rememorar aquello que me enseñaron de pequeño y a lo que he tenido que sobreponerme con no poco esfuerzo a lo largo de los años. Además, me lo enseña la historia y me lo confirma cada día la realidad en Yugoslavia, en Irak, en Palestina.

Tengo también razones teológicas para oponerme a la enseñanza de las religiones en la escuela, las he deducido de la lectura de los textos del Concilio Vaticano II sobre la autonomía humana, pero, sobre todo, las deduzco de la lectura del Evangelio por más vueltas que le doy buscando otra cosa. No obstante, dejaré esas razones para otra ocasión.

Renuncio, en consecuencia, a tratar de convencer a los que dicen ser creyentes, porque es una tarea imposible por definición; y recurro a las razones personales que me asisten para defenderme de la imposición de la religión (y de los símbolos religiosos) en la escuela. Acepto que cada uno estudie la religión que desee, también en la escuela, y que rece al Dios que desee, incluso en la escuela, pero no permito que quieran hacerme a mí rezar a otro Dios o estudiar otra religión, porque yo no quiero estudiar ninguna. Supongamos que asiste un derecho a las personas a recibir enseñanza escolar de su religión. Aceptémoslo, aunque no les asista el derecho, para evitar acentuar el conflicto. Pero eso no puede suponer la conculcación de mi derecho a no estudiar religión, como si me obligasen a ir a los toros los domingos por la tarde si renunciase a ir al fútbol. No puede haber alternativa a la religión, porque eso es obligarme a hacer lo que no quiero.

Ni puede haber alternativa, ni la religión puede decidir el currículo escolar en ninguna de sus partes. No se puede hacer renunciar a niños y niñas inocentes a dejar de aprender arte, lengua o matemáticas o cualquier saber escolar democráticamente decidido por que unos padres deseen que estudie religión. Que la estudie, pero fuera del currículo, porque la decisión de uno no puede decidir el currículo de los demás, ni la decisión de un padre puede decidir los estudios de los niños y niñas de España.

El estudio de la religión no es una opción de consenso, ni lo puede ser, porque la distancia entre creer y no creer es absoluta. Se trata de una contradicción irresoluble y, como no sería bueno que se enseñase ateísmo a los niños creyentes, tampoco se puede enseñar ninguna religión concreta o una amalgama de todas las existentes a los niños y niñas no creyentes. La mera propuesta de esa alternativa es ya un delito, pues obliga directa o indirectamente a confesar la creencia. Por lo tanto, si la religión no puede quedar fuera de la escuela, como sería lo lógico y lo deseable, es imprescindible que quede fuera del currículo por el respeto a los Derechos Humanos. Así de simple. Y esto no lo digo yo, lo dice el Tribunal Constitucional.

Fuente y valiosos comentarios: Concejo Educativo

Dinámica – AMO MUY EN SECRETO A:

Una dinámica de distensión apropiada para un grupo que ya se conoce bien. Aún me cuesta creer cómo este juego puede tener tanto éxito entre chicos y chicas tan mayores, pero cada curso constato que es su favorito.

Nos sentamos en círculo. Esta vez es necesario que coloquemos las sillas, eso sí, con el mayor cuidado posible para no molestar al resto de clases.

Dejamos una silla libre. La persona que está sentada con su lado derecho hacia la silla vacía comienza el juego e inicia la frase:

ESTOY SENTAD@,

La persona siguiente por su izquierda añade,

Y AMO

Continúa la ronda siempre girando desde la izquierda de la persona que ha hablado

MUY EN SECRETO A: fulanita/fulanito

La fulanita o fulanito que ha sido nombrada/o ha de dejar su sitio rápidamente para ocupar la silla vacía tratando de evitar a sus actuales vecinos/as que intentarán impedir «la escapada».

Vuelve a quedar una silla vacía y se recomienza el juego de nuevo con la persona que tiene su lado derecho junto a esa silla vacía.


Y si al final del juego la atmósfera es adecuada se puede abrir un pequeño debate sobre la opinión que tiene la sociedad sobre las parejas del mismo o distinto sexo.

¿Han cambiado algo las cosas?

¿Piensan nuestros abuelos o abuelas lo mismo que pensamos las generaciones más jóvenes?

¿Se pueden imponer las relaciones que deben tener otras parejas o hay libertad para que cada uno o cada una elija?

Dinámica – ESCENAS DE LA VIDA COTIDIANA

Escenas de la vida cotidiana

Con esta dinámica trataremos de poner en practica la toma de decisiones rápida: la predisposición al acuerdo puede aprenderse y desarrollarse.

Pedimos 4 pequeños grupos de personas voluntarias.

Tenemos 3 minutos para ponernos de acuerdo y decidir una escena de foto fija (puede haber algo de movimiento pero preferiblemente poco) y, por supuesto, muda; una especie de foto colectiva que represente una acción habitual de nuestra vida en sociedad.

Representamos las escenas una detrás de otra y pedimos a las personas que están observando que apunten sus opiniones sobre cada una de las escenas, lo que creen que se ha representado y cualquier otra opinión sobre lo visto.

Nos reunimos toda la clase, mejor si lo hacemos formando un círculo rápido y silencioso. Si ha funcionado seguimos con el debate sobre la dinámica.

¿Cómo me he sentido? ¿Cómo nos hemos sentido? ¿Qué podemos mejorar en la próxima interpretación de un rol?

¿Puede alguien adivinar de qué trata la escena? ¿Si hubiera podido pensar más qué habría pasado? ¿Ha sido un consenso forzado por la presión del tiempo? ¿Cómo son nuestras tomas de decisiones en la vida real?

Juego de Rol – REPARADORAS DE BICICLETAS

REPARADORAS DE BICICLETAS

Juego de Rol

Pide a un grupo pequeño que haga un juego de rol sencillo ante la clase. Reparte las fichas «PAPELES PARA GEMMA Y MARCOS», en función del rol que deban vivir. Pueden identificarse con los roles más de una persona en cada papel.

La escenificación del juego de rol durará no más de 2 minutos. Al cabo de este tiempo se debe interrumpir aunque no haya acabado.

Gemma

Sabes reparar perfectamente una bici. Cuando estabas en el taller del cole arreglaste por lo menos 100. Recibiste poquísimas quejas. Paco, tu profe, te dijo un día bromeando que por qué no te dedicabas a esto, que se te daba muy bien.

En el juego de roles intenta convencer al cliente de que te deje su bicicleta para arreglársela.

Marcos

Ves un letrero que indica que allí se reparan bicicletas. Te alegras porque tienes la bici estropeada y no sabías de la existencia de ningún taller especializado en repararlas por tu barrio. Cuando la bajas ves que son dos chicas quienes se ocupan de arreglarlas. Te quedas extrañado. No te fías de que una chica sepa arreglar tu bici.

En el juego de roles intenta encontrar alguna forma de no dejar la bici en el taller.

DEBATE

1.Describe tus sentimientos cuando hacías de Genma.

2.Describe tus sentimientos cuando hacías de Marcos.

3.Al final, ¿deja Marcos su bici o no? ¿Qué otros argumentos entran en la decisión? ¿Qué otros prejuicios tienen las personas sobre las niñas o las mujeres? ¿Cómo perjudican a las mujeres estos estereotipos? ¿Qué podemos hacer nosotros y nosotras para contrarrestar los sentimientos que dañan a las personas en razón de su sexo?

OTRA VERSIÓN:

Después de varios años realizando este juego de rol he ido adaptándolo a otra versión que me resulta más efectiva.

En la actualidad propongo que un grupo de 3 chicas, con un master en tecnología del automóvil realizado en Alemani abren un taller de reparación de vehículos en nuestro barrio. Un grupo de 3 hombres, propietarios de la red de autoescuelas más grande lde la región llega al taller con idea de contratar los servicios de este nuevo y moderno establecimiento. ¡Qué sorpresa descubrir que las titulares son estas tres jóvenes!

Dejamos unos minutos, no más de 5 para que se realice esta versión del juego y pasamos a cambiar los roles. Los chicos harán de chicas y las chicas de chicos.

No es necesario dejar tiempo para la preparación, valdrá con uno o dos minutos para confirmar que la idea está clara. Vale con que se explique claramente el contenido de cada rol, el de los chicos y el de las chicas reforzando la idea de que se trata de representar la realidad de nuestro barrio y no la realidad ideal de esa otra sociedad que queremos construir.

Tras un juego de rol es siempre muy importante que se pregunte a las personas que han actuado cómo se han sentido. Debemos cuidar este momento y evitar forzar a alguien a pasar un verdadero mal rato. En el caso de que alguien se haya «pasado» es muy importante hablarlo y tratar de reparar, con mucha cercanía y cuidado, cualquier daño que se haya podido hacer.