30 de enero – Día Escolar por la Noviolencia y la Paz (DENYP)

Aniversario de la muerte de Gandhi.

Os sugerimos algunos enlaces que os pueden dar ideas para trabajar este día tan señalado.

EducaRueca.org – Taller sobre Noviolencia (2 horas)

Materiales y dinámicas variadas que encontraréis sobre EducaRueca en el tema: Educación para la Paz

Intermon / Oxfam – DENYP

Wikipedia – La Independencia de la India – La generación de Gandhi –

Carta a los educadores y educadoras por la Casa de la Paz de Sevilla con motivo del día 30 de ENero.

La voz de las mujeres en la resolución del conflicto: Apuntes desde el feminismo

Ante el proceso de paz en Euskadi, desde de una perspectiva de género.

Después de decir que estamos enormemente esperanzadas por la declaración de tregua indefinida por parte de la organización armada ETA, así como por el tímido inicio de conversaciones entre los partidos políticos más representativos del panorama político, me gustaría señalar que este comentario va a ir esencialmente a analizar diferentes cuestiones desde de una perspectiva de género y de las alternativas feministas que puede haber en el camino de la resolución del conflicto en Euskal Herria. Dejo de lado, pues, salvo pequeñas menciones, la consideración más general del conflicto y su resolución. Asimismo me gustaría destacar, nada más empezar y para separar cuestiones, que no me parece que estamos hablando sólo de un tema de participación de las mujeres en los espacios públicos, sino del análisis del conflicto desde una mirada de las mujeres y de las salidas feministas al mismo. No me planteo únicamente que en la foto salgan las mujeres participando activamente en las negociaciones que va a haber. Imagino una agenda con temas que afectan específicamente a las mujeres, y con soluciones y salidas especialmente para ellas, o sea, para nosotras, mujeres que habitamos en Euskal Herria. Lógicamente este planteamiento sólo lo podemos hacer desde las mujeres

Nosotras en el conflicto

Quiero reconocer de entrada la dificultad que nos está suponiendo abordar este tema a los diferentes grupos feministas que estamos en ello. A pesar de que es frecuente decir que ya todo está inventado y no tenemos más que mirar a otras experiencias, sencillamente no veo ninguna negociación precedente en la que se hayan tenido en cuenta las cuestiones que afectan esencialmente a las mujeres, de una manera satisfactoria, excepción hecha, quizá, de la consideración de las mujeres como víctimas en los recientes conflictos de violación y asesinatos masivos. Ello no quita para que releamos todas las experiencias y nos alimentemos en alguna medida de lo ya avanzado. Teóricamente y también en la práctica, solo puedo vislumbrar, casi a modo de intuición, que en la resolución del conflicto vasco nosotras tenemos algo que decir, por supuesto, diferente y genérico, pero señalo el esfuerzo que creo que tenemos todas que hacer para acertar siquiera con los parámetros del debate, a ver si realmente estamos hablando de lo mismo y queremos articularun nuevo lenguaje y recrear unos fenómenos hasta ahora muy escasamente insinuados por la historia. En resumen, pienso que esta osadía de entrar de lleno al conflicto y querer ser, no solamente sujeto de la Mesa, sino también protagonista, no tiene que ver ni con la paridad, ni con la igualdad, ni con la participación, con ser ello importante, sino que vislumbra otro paradigma, la consideración de las mujeres como sujeto específico, diferente y genérico. Tradicionalmente y también desde importantes sectores del movimiento feminista, las mujeres hemos asumido la tarea de «pacificadoras», negociadoras o mediadoras en los conflictos. Por nuestra poca implicación en las guerras, por el rol de género que nos ha tocado vivir en la procreación y en el sostenimiento de la vida, por nuestro rol de madres, por ser las supervivientes, por nuestra cultura y ética de negociación,…. por muchas razones que no voy a entrar a analizar y reconociendo su mayor o menor veracidad, así como su diferente importancia y peso en nuestra historia, desde siempre ha habido corrientes de mujeres y en el feminismo ligadas a los gritos pacificadores y a las soluciones negociadas. Esta es una parte importante en nuestro conflicto y ya hay voces -Ahotsak- que están haciendo es-fuerzos unitarios encomiables. No es ésa la participación y el análisis que yo ahora pretendo. Diríamos que va a otro nivel de planteamiento de fondo.

Verdad, justicia y reparación.

Estos tres parámetros, pensamos que universales, son los concitados por muchos grupos de mujeres de América del Sur y Centro América y que nos van a servir de referencia, reformulados, para decir algo sobre nuestra tarea.

— – Cuando decimos verdad, queremos decir que se cuente lo que ha pasado, de verdad, en este caso a las mujeres. En este conflicto que lleva ya tantos años y está causando tantos sufrimientos personales tenemos, por encima de todo, que visibilizar a las mujeres. Cómo actúan, cómo viven el conflicto, cómo son víctimas de la represión y de las tácticas del «enemigo», cómo mueren o son dañadas por las ciegas bombas criminales que ni siquiera se dirigen contra ellas, cómo luchan, cómo pasan por las cárceles, cómo salen de ellas y se reintegran o no en esta sociedad, qué relaciones mantienen dentro de su actividad militante, en la clandestinidad, o en la legalidad en el entorno visibilizado… Ésta, entiendo, tiene que ser la primera tarea, de orden preeminente en nuestro trabajo: realizar un análisis desde una perspectiva de género del conflicto, en lo que se refiere a las vivencias de las mujeres. Hay que señalar, además, que no podemos reducir el papel de las mujeres únicamente al papel de víctimas, con ser éste específico, sino que también constituyen parte del sujeto político del conflicto. En todo caso, es muy importante, por doloroso que nos parezca, que haya un relato femenino, en primera persona, del conflicto. Como se puede ver, esto no depende de la mayoría de las que estamos analizando esto. Tenemos que persuadir a las mujeres que viven el conflicto muy en primera persona que verbalicen la es-pecificidad de género. ¿Tenemos legitimidad para ello? Queremos ser cómplices y también sujetos: nosotras también, lo queramos o no, hemos participado en alguna medida en el conflicto y hemos tomado posición, y lo hemos vivido como mujeres y como feministas. Nosotras conocemos a mujeres que han estado en las cárceles y han sufrido agresiones, violaciones, vejaciones; sabemos de mujeres que han sido madres en las cárceles; hemos visto a mujeres que encarceladas han dejado a sus hijas e hijos con sus familiares; hemos escuchado los relatos de mujeres que al salir de la cárcel han rehecho sus relaciones personales, afectivas y familiares en su entorno; hemos visto a activistas luchadoras que han optado por la maternidad en condiciones de clandestinidad; hemos visto a mujeres que han dejado el activismo y la militancia; seguimos viendo a miles de mujeres cuidadoras de sus familiares más cercanos encarcelados; conocemos a muchas mujeres que han vivido bajo el miedo y la amenaza, viéndola en demasiadas ocasiones cumplida; hemos tenido cerca a mujeres a la fuerza escoltadas, tantas veces ni siquiera por su propio protagonismo… todas estas experiencias tan cercanas y tan específicas en nuestra sociedad de las mujeres, deben ser conocidas y reconocidas como genéricas. A partir de ahí, de visibilizar estas experiencias, sí podemos empezar a hablar de justicia. — Y cuando decimos justicia queremos decir en realidad asunción de responsabilidades. En este conflicto que estamos viviendo, es muy fácil reconocer, por un lado, a las víctimas de la organización armada ETA y a sus militantes, pues se reconoce y se reivindica expresamente por parte de esa organización, y las víctimas son consideradas como tales mediante disposiciones legales. Pero del otro lado, del lado del aparato del Estado, quedan muy difuminadas las actividades y las acciones que han marcado los relatos antes señalados. Si no se reconoce la actividad represiva desmedida, la dispersión carcelaria, las inhumanas condiciones de las cárceles, las agresiones, torturas y violaciones, las detenciones absolutamente arbitrarias, la criminalización del entorno de ETA…. ¿cómo va a existir un relato y una visibilización de las experiencias de las mujeres afectadas?. Solamente el reconocimiento de las otras, también por parte de ETA, hará justicia a las mujeres que han participado en el conflicto o que han sido víctimas del mismo. Nosotras tenemos que reconocer a las víctimas, en su dolor, y declarar que en éste todas somos legítimamente iguales, aunque las valoraciones políticas, también legítimamente, difieran.

— – Y si se ha visibilizado y se ha reconocido el particular recorrido de las mujeres en este conflicto, y sus costes para ellas, -y para nosotras- la reparación sería sin más la posibilidad de reubicación de las mujeres en su sitio: mujeres con todos los derechos, con todas las posibilidades, con todas las oportunidades para reiniciar o seguir una trayectoria autónoma y querida.

En esta reubicación es donde podemos plantear los derechos en femenino y unirnos todas las mujeres a esa resituación social. Hablaríamos de nuestros derechos más queridos no reconocidos, ni siquiera mentados en pomposas declaraciones autodenominadas universales: el derecho a nuestro cuerpo, a decidir sobre nuestra sexualidad y maternidad; el derecho a nuestra imagen, autonomía e independencia: a no ser la señora de nadie, ni la viuda de un don, ni generalizada en un masculino, ni beneficiaria de prestaciones sanitarias y sociales por el derecho de otro, ni subsumida en el negocio familiar de titularidad patriarcal,….; el reconocimiento del trabajo realizado de cuidados y de reproducción de la vida; el derecho a tener derechos de las mujeres inmigrantes, ….. Y es en esa reivindicación de una reconceptualización de todos los derechos para todas las mujeres donde nos podemos encontrar nosotras y las otras y construir algo en común que nos sitúe a las mujeres en un marco de autonomía y libertad suficiente para decidir nuestro futuro y restañar nuestras heridas pasadas, esperemos que para siempre.

Fuente: Feminismos

Tejedoras de sueños

En algún lugar del mundo y en todas partes

Creemos en un mundo donde quepan muchos mundos, con sus matices, sus colores, sus diversidades, sus miradas, sus músicas y sus olores. Creemos en la palabra que convoca los sueños, los trenza, los interpela, los suma, los transforma. Nos interesan las semillas que germinan las ideas y no tanto quién las tiene. Es por eso, que nosotras, Tejedoras de Sueños, podemos ser cualquiera de ustedes. Nuestras palabras, canciones, poemas, afirmaciones, presencias, interrogaciones, no van a tener ni rostro, ni nombre. Porque el anonimato no es un acto de cobardía sino de afirmación. Porque el poder ya nos enseñó demasiado a competir, a dirigir, a dividir, a castigar, a juzgar, a menospreciar, a subyugar, a someter, a odiar, a violentar, a renunciar, a pensar por las otras y no con las otras. Porque no necesitamos sentirnos importantes por las ideas que generamos. Porque, como el pasamontañas de ustedes, lo fundamental es que somos mujeres con capacidades, ideas y palabras que aportar y aportarnos y no que nombres tenemos. Y porque las mujeres hemos tenido que vivir demasiado la invisibilidad de la negación, el rechazo y la exclusión y a pesar de eso y desde la resistencia cotidiana, nos hemos llenado de sabiduría, estrategias, creatividad e inteligencia para construir caminando ese mundo donde quepan muchos mundos. Las mujeres hemos sido siempre y seguiremos siendo imprescindibles para la lucha. Las mujeres sabemos de resistencias. Y nuestro anonimato quiere visibilizar esa fuerza que es de todas.

Nos llamamos Tejedoras de Sueños. Como idea que convoca y nos convoca. Las mujeres sabemos de tejidos. Y no sólo los de algodón. Las mujeres tejemos afectos, solidaridades, inteligencias, resistencias, comunidades, proyectos, cuidados, creaciones, mundos, desde la sabiduría de la inclusión, la riqueza del matiz, el gesto, la diferencia, lo sutil. Y lo hacemos a través de las herramientas aprendidas de nuestras antepasadas, nuestras abuelas, nuestras madres, nuestras hermanas: los sueños, los saberes, los abrazos, las risas, las caricias, las melodías, las ideas, las palabras. Herramientas que hemos generado y utilizamos a pesar del juicio cotidiano al que somos sometidas, a pesar de la molestia que genera nuestra originalidad, capacidad y autonomía. Herramientas que revuelven, nos revuelven, nos modifican porque sabemos que somos hijas e hijos de un sistema injusto que nos ha impregnado las pieles y los modos de violencia. Y debemos romperla con la palabra que sueña, que nos pregunta sobre nosotras y nosotros mismos para transformarnos.

Tejemos sueños. Porque soñar es alimento de la vida. Esa de la que tanto sabemos. Cuando soñamos construimos esos mundos con matices y colores. Soñar es el alimento necesario como el agua a la milpa, como parte de la tierra y la naturaleza. Todas las luchas tienen su sueño, todos los sueños tienen su lucha. Cuando soñamos, somos libres y aprendemos la necesidad de caminar. Cada paso caminado es un sueño realizado donde es difícil borrar la huella. Debemos romper el cerco a nuestros sueños que nos quieren imponer los enemigos de la vida. Porque cuando soñamos nos hacemos fuertes para lanzar nuestros pasos al esfuerzo colectivo de tejer una realidad donde la alegría, el baile, el apoyo, la justicia, el amor, la unidad, el respeto, la creación, la locura sean los pilares fundamentales que sostengan nuestro mundo. Desde ya, desde ahora, desde nuestro día a día, con nuestras amistades, nuestros compañer@s, nuestras relaciones, nuestras luchas, nuestros trabajos, nuestro entorno. Sueños atrevidos y no complacientes para quién no quiera mirarse a fondo y destruir todo aquello que en su interior mate la vida y los sueños.

Aportaremos nuestra palabra desde nuestras herramientas, nuestro accionar y todos los medios que nuestro soñar nos diga. Lanzaremos ideas al viento con la intención de que aporten, agiten, rompan, generen, fertilicen y penetren en los poros de la piel, limpien y ayuden a su muda. Como las serpientes. Le apostamos a mudarnos y mudar el mundo. Transformarnos y transformar el mundo.

A nuestras antepasadas, nuestras abuelas, a pesar de resistir y crear, las convirtieron en páginas en blanco y su historia, que es la de todas y todos, nunca fue escrita ni contada; porque después, nuestras palabras ya se escucharon pero nos convirtieron en un anexo y los anexos no se leen. Porque nos da coraje tener que insistir en algo ya demostrado a lo largo de los siglos. Porque ahora ya no vamos a pedir permiso para ser libres. Seguiremos caminando sin rumbo escrito y sin fin porque tenemos nuestra brújula y nuestra brújula es nuestro corazón que nos guía, nos encamina y nos da la fuerza para caminar.

Un paso hacia delante,

Tejedoras de sueños

DECLARACIÓN ANTE EL DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO. HOMBRES CONTRA LA DESIGUALDAD DE GÉNERO

POR SER HOMBRE NO SOY MÁS

POR SER «MACHO» SÍ SOY MENOS

El grupo de HOMBRES CONTRA LA DESIGUALDAD DE GÉNERO expresa su APOYO a los
diversos actos organizados con motivo de la celebración del DÍA
INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO.

LA VIOLENCIA DE GÉNERO ES TERRORISMO, en tanto que expresión extrema y
brutal de una voluntad de dominación demasiado extendida, en diverso grados,
entre nosotros, hombres.

Por ello, NOS URGIMOS Y URGIMOS a todos los HOMBRES a sumarse al empeño
ético y político por erradicar esta lacra social, asumiendo públicamente
nuestra responsabilidad:

– Participando activamente en dichas iniciativas y otras que tengan lugar en
el futuro

– Fomentando la libre convivencia basada en el respeto mútuo

– Indagando, reconociendo y corrigiendo comportamientos propios originados
por las injustas ventajas de una cultura machista en la que seguimos
acomodados. Porque postergaciones degradantes, superioridades vanas, chistes
necios y otros hábitos de conducta irresponsables, no son insignificantes
dificultando la convivencia armónica e igualitaria.

La LEY Integral contra la Violencia de Género supuso, y la Ley de Igualdad
supondrá, un avance hacia la IGUALDAD.

Pero HACE FALTA MÁS. Un esfuerzo político institucional aún mayor para hacer
de los derechos legales una realidad social y, sobre todo, nuestro propio
COMPROMISO PERSONAL para renunciar, en nuestra vida cotidiana, a los
injustificables y abusivos privilegios masculinos cuyo mantenimiento está en
la base del maltrato hacia las mujeres y de los que tantas veces todos los
hombres nos aprovechamos o pretendemos hacerlo, ya sea en la relación de
pareja, en el hogar o en la familia, en el trabajo o en la vida asociativa.

25 de noviembre, 19 h., Puerta del Sol de Madrid

junto a las mujeres, allí debemos estar
o en los actos similares que tendrán lugar en otros lugares de España

Si quieres ponerte en contacto con nosotros puedes escribirnos a:

stopmachismo(arroba)nonosresignamos.net

Hombre: participa y difunde este comunicado. Mujer: si te parece bien,
pásalo a tus amigos y conocidos.

Más información: http://www.nonosresignamos.net

Presentación del libro: «Pilares para una cultura de la no-violencia»

El ARCA y ACOMPAZ, se complacen en invitar a todas las personas interesadas en profundizar el tema de la noviolencia, a que participen de la presentación de este interesante libro y de la conferencia «¿Por qué es urgente construir una cultura de paz?».

Alaín J. Richard es un veterano de las luchas noviolentas en diferentes países del mundo, su mensaje se basa en las vivencias personales marcadas por la muerte, a causa de la guerra, de varios miembros de su familia, y por su activa reflexión y acción de oposición a la violencia como paradigma dominante.

El próximo 11 de noviembre en la sala Forum de la FNAC de Madrid (calle Preciados, 28), a las 18:00 h., se llevará a cabo la presentación del libro «Pilares para una cultura de la no-violencia», escrito por el sacerdote franciscano Alaín J. Richard y publicado en español por la editorial PPC. El acto contará con la presencia del autor.

Se tratará de una presentación ampliada, pues las asociaciones El ARCA DE LANZA DEL VASTO y ACOMPAZ, han solicitado al padre Richard, ofrecer en ese mismo espacio, una conferencia sobre el ¿por qué es urgente construir una cultura de la noviolencia?.

La presentación y la conferencia tendrán una duración de 90 minutos, por lo cual solicitamos la máxima puntualidad a las personas interesadas en participar del evento.

Agradecemos la difusión de esta invitación.

ALGUNOS DATOS BIOGRÁFICOS DE ALAIN J. RICHARD

Nacido en 1924, tenía 2 años cuando mi padre al que habían gaseado durante la guerra de 1914-1918, murió por enfermedad. En junio de 1944, mi hermano mayor, oficial de la Marina y miembro de la Resistencia, fue arrestado, torturado y asesinado. Otros miembros de mi familia fueron igualmente asesinados durante la guerra de 1939-1945.

Diplomado Ingeniero por el Instituto Agronómico de París en 1946, ingreso en 1947 como Novicio franciscano, donde pronuncio mi compromiso definitivo y posteriormente en 1953 recibo el sacerdocio.

Capellán de Acción Católica, me convierto en vicario de una parroquia. Después, fui capellán de la Facultad de Ciencias de Orsay durante 6 años, viviendo por entonces en una pequeña fraternidad franciscana de capellanes. En 1967, solicito ser liberado del ministerio de capellán al que amaba enormemente, para explorar con otros 2 hermanos el ministerio que nos parece esencial en la vida franciscana en sí misma; comienzo a trabajar así para un arquitecto urbanista.

En marzo de 1973 me uno, a petición suya, a un slum de Chicago, una pequeña fraternidad insertada. Durante 6 años, trabajé principalmente como jornalero industrial, casi siempre en fábricas metalúrgicas.

A finales de 1979 en respuesta a la invitación de la Provincia franciscana del Oeste de EEUU, me marcho a Oakland (California). Allí trabajo durante 3 años en una fábrica de tulipas, después me dedico al artesanado de iconos que me da flexibilidad para responder a las llamadas del exterior. Para apelar a la justicia y a la paz organizo una red de grupos de ayunantes. Algunos de los lugares en los que he participado en ayunos han sido: San Francisco, Oakland, Washington DC, New Cork, Panamá, Guatemala y Las Vegas.

En agosto de 1981, promuevo una red llamada Internacional Fast for Peacemakers (IFFP), en respuesta a la situación global de injusticia y de violencia, y para la celebración del octavo centenario del nacimiento de S. Francisco de Asís. IFFP invitó a organizar ayunos públicos colectivos de acuerdo con la tradición gandhiana. IFFP coordinó diversos ayunos durante la Segunda Sesión Especial de Desarme de la ONU, celebrada en New York en junio de 1982. Algunos de los ayunos coordinados por IFFP fueron los de Fall en 1981 durante las charlas sobre Norte-Sur, celebradas en Cancún (Méjico), en Lent 1982 en comunión con las vigilias celebradas en la puerta de la Sede de Investigación Nuclear de Nevada.

En marzo de 1983, participé en la organización junto a SERPAJ Panamá y SERPAJ de Sao Paulo, en 10 días de ayuno en Panamá, para la paz en América Central. El impacto fue muy importante en Panamá. El ayuno acabó con una marcha a la tumba de Monseñor Romero en el Salvador, y otra marcha a Guatemala, el día en el que finalizó la ocupación.

También en 1983 Me piden que participe en la puesta en marcha de un equipo de Brigadas Internacionales de Paz en Guatemala. Allí viajo otras 4 veces más por periodos de 2 a 7 meses. Guatemala se convirtió en mi segundo país, ¡a pesar de que un dictador decidió que era necesaria mi expulsión!.

En 1989, durante mi estancia en la comunidad de Las Vegas, en Nevada, participé en la fundación de Pace e Bene, un servicio franciscano de no violencia y de crítica de la cultura, en el que actúo como principal dinamizador durante casi 10 años. Simultáneamente, participo de vez en cuando en la puesta en marcha de equipos de Brigadas Internacionales de Paz: en Sri-Lanka, N.E. Canadá, Haití, y además dinamizo algunas sesiones y retiros en EEUU, en diferentes países latino-americanos y en Australia.

A finales de 1998, regreso a Francia, y aquí vivo en la comunidad de Toulouse, donde dedico gran parte de mi tiempo a dar conferencias, sesiones y retiros en relación con la no violencia, la violencia, los miedos…..y más ampliamente sobre las relaciones humanas y la Trinidad.

Soy representante internacional de Los Franciscanos en la Coordinadora para el Decenio 2000-2010 por una cultura de la no violencia y de la paz, aprobada por la ONU. La urgencia de trabajar por la paz continúa vive en mí. La no violencia me parece el medio más conforme a mi calidad de Hombre y de Cristiano para que la paz crezca.

He publicado diversos artículos y libros en inglés y en francés, entre ellos: “Raíces de la Violencia en la Cultura de EEUU: un Diagnóstico para la Curación”, publicado en el año 2000 por Blue Dolphin Publishing, y “Pilares para una cultura de la No Violencia”, publicado en 2001 por Harmattan.

Para ver invitación y más información: http://www.acompaz.org

V JORNADAS DE NOVIOLENCIA ACTIVA –

Sábado 4 de noviembre de 2006

Palacio Miramar, de San Sebastián

Organiza: Bidea Helburu.

Sobre qué queremos reflexionar

Decíamos en los «Apuntes» realizados en base a los escritos de Jean Mari Muller que se repartieron en las anteriores jornadas de 2005 que la resolución de los conflictos o su transformación pasa por poner en marcha iniciativas civiles que, por un lado, humanicen la confrontación y, por otro, conlleven un entendimiento y confianza mutua para poder decidir juntos, todas las partes, lo que queremos como personas y como pueblo. Seguimos en esa idea.

Nuestra sociedad atraviesa actualmente momentos de temor y esperanza. En el proceso abierto se juegan nuestros deseos de paz, de libertad y reconciliación, de apertura de escenarios de verdadera democracia, de derechos civiles y políticos para todas y todos. Temor a que se frustren, esperanza de que se cumplan. Sin embargo, temor y esperanza son afectos pasivos: pareciera como si todo dependiera de otros, como si la ciudadanía no tuviera nada que decir, como si el lazo social afectado por décadas de conflicto no pudiera engendrar iniciativas y espacios de diálogo y decisión. ¿Es así? ¿Es irreversible el proceso de paz sin presión social? ¿Será entonces un proceso de paz profundo, duradero y completo?

Desde Bidea Helburu creemos que el proceso de paz se quedará cojo si no hay un proceso social de creación de otra forma de vivir juntos, de resolver y afrontar los conflictos, de entender la justicia, lo común, la política. Pensamos que esos valores no son el producto de una complicada ingeniería social orquestada desde arriba, sino una creación que sólo puede darse desde abajo.

Es así que, como humilde contribución al proceso abierto, queremos aportar tres experiencias. En primer lugar, un tema difícil, correoso, polémico, pero a la vez clave, que está y va a seguir estando presente en el devenir de nuestro pueblo: la ubicación y actitud de las víctimas. En el año 2003 incorporamos a nuestros jornadas el tema de «Reconciliación, víctimas multilaterales y conflicto vasco». No logramos nuestro objetivo: se polarizó el debate, que en momentos fue tenso, y no hubo acercamiento de posiciones. Las personas invitadas al acto eran del País Vasco. En esta ocasión, las personas que hemos llamado a compartir y contrastar con nosotros y nosotras su dolor y sus propuestas, no han nacido aquí. Vienen de realidades distintas, como distintas son las situaciones que nos van a relatar. Queremos escucharlas con respeto, independientemente de que estemos de acuerdo o no en determinados aspectos.

Las experiencias que traemos a Donostia nos han impresionado en primer lugar a nosotros: son víctimas, familiares y allegados que luchan diariamente por transformar su dolor y la pérdida de sus seres queridos en caminos de paz, de búsqueda de diálogo y justicia. Luchan para romper la cadena fatal de resentimiento y violencia, más resentimiento y más violencia. Luchan para evitar que se instrumentalice su sufrimiento para acumular poder. Luchan para aprender de nuevo a ver el mundo no sólo desde la posición de víctima y no juzgar la realidad desde una jerarquía del dolor en la que el sufrimiento se puede medir, pesar e intercambiar (por dinero, poder…). Sus testimonios nos hablan de resistencia y creación: de resistencia a la fatalidad, al odio, a la manipulación; y de creación de nuevos vínculos, otras maneras de vivir juntos.

En segundo lugar, está la cuestión de «humanizar los conflictos». Es decir, si conflictos hubo, hay y habrá, porque afortunadamente no estamos hechos todas las personas en el mismo molde, ¿cómo evitar que reproduzcan la lógica de guerra a través de la que se nos gobierna (amigo-enemigo)? ¿Cuál es la forma más eficaz de oponernos a las sucesivas guerras y conflictos? Pensamos que la noviolencia activa ha sido y es un vastísimo campo de experimentación de propuestas de acción pública que conllevan otros valores, otros imaginarios, otra relación con lo social, otras formas de hacer y de pensar. Queremos abrir espacio en las jornadas para hacer balance del rico muestrario de formas de desobediencia civil en nuestro país, pero también de sus sombras y límites de cara a trazar perspectivas de futuro.

Por último, quisiéramos cerrar las jornadas con la posibilidad de un nuevo comienzo: es decir, queremos acabar compartiendo expectativas, preocupaciones e ideas en torno al proceso de paz en marcha en el País Vasco y a los nuevos caminos que pudieran abrirse o cerrarse. Lanzamos decenas de preguntas al viento para quien quiera atreverse a responderlas. O a modificarlas, o a sugerir nuevas. Diríamos que es el colofón de todo un día de reflexiones sobre cuestiones paralelas y a la vez un primer momento de un intercambio que queremos tenga continuidad durante los próximos meses.

Bidea Helburu

PROGRAMA

10.00 – 10.45: Saludo del Comité de Apoyo

Patty Adams, Global Call For Non-Violent Civil Resistance.

David Aristegui, Grupo Tortuga y Asamblea Antimilitarista de Madrid.

Tamara Muruetagoiena, miembro del Green Party de New York.

Beñat Erezuma, miembro de Astra Gernikentzako (Astra: antigua fábricA de armamento ocupada en Gernika).

Begoña Huarte, 18/98 Nafarroako Lan Taldea Grupo de apoyo a los inmigrantes del Estado francés.>

11.00 – 12.30

Propuestas y testimonios de víctimas. (Cuando el sufrimiento no impide pensar ni actuar).

Jo Berry, hija de un diputado conservador muerto por el IRA en el atentado contra Margaret Thatcher en Brighton.

Pat Magee, miembro del IRA que participó en el atentado de Brighton.

Victoria Mendoza, psicoterapeuta torturada por la Policía mexicana.

Ivana Molinari, Movimiento Cromañón de Buenos Aires

Grupo de Análisis tras el 11-M de Madrid

Modera: Juan Gutiérrez, miembro de la Red Global

Café

12.45 – 14.30

Discusión colectiva a partir de los relatos anteriores.

Modera: Txema Auzmendi

Comida

16.30 – 18.00

Talleres optativos:

Taller A: Haciendo amigo del enemigo. La propuesta de Jo Berry y Pat Magee.

Taller B: Azken urteetako ibilbide desobedientea. Balance de la desobediencia civil en Euskal Herria.

Café

18.15 – 19.45

Elementos de reflexión y acción ante la guerra

Patty Adams, Global Call For Non-Violent Civil Resistance

Jana El Horr, estudiante libanesa-iraquí.

20.00 – 20.30

Presentación del debate sobre el papel de la sociedad civil en el proceso de paz en Euskal Herria.

Más información: http://www.bideahelburu.org

Visto en: http://www.acompaz.org

EDUCACIÓN ANTIRREPRESIVA por Colectivo Escuela Libre

Escribimos este artículo desde el Colectivo Escuela Libre para informaros de la publicación del tercer número de Aula Abierta. Revista de Educación Crítica, cuyo título es “Educación Antirrepresiva”. Dentro de este número encontraréis los materiales educativos “¡No Estamos Todos!”, así como el artículo “Entre el Miedo y la Violencia: Estrategias de Terror y de Represión para el Control Social”.

“Educación Antirrepresiva” intenta, precisamente, situar el debate en el binomio Seguridad-Libertad, partiendo de la base que la Seguridad que promete el poder no es más que una trampa para encarcelarnos en sus imposiciones. Analizar sus estrategias de dominio y sus mecanismos represivos puede servirnos para situar el poder allí dónde más incómodo se mueve; allí dónde todas sus estrategias de miedo, de control y subyugación se debilitan y se muestran ineficaces. Allí donde sus muros pierden sentido y se abre un horizonte más esperanzador.

Paralelamente, hemos publicado el segundo cuaderno de la colección “Sin Fronteras: Cuadernos de Comunicación, Educación y Sociedad”, dedicado al antimilitarismo y cuyo título es “Los Senderos de la Guerra”.

Todo ello lo podéis consultar en la web del CEL:

http://www.escuelalibre.org.

Para más información escuelalibre@escuelalibre.org.

NI UN EURO, NI UNA PALABRA, NI UNA VIDA MÁS PARA LAS GUERRAS. NO EN MI NOMBRE.

AUTORA: Alicia Barbero Domeño

La tendencia del ciclo armamentístico internacional de estos últimos años muestra un
aumento del gasto militar mundial a unas cifras que ya superan el billón de dólares y se sitúan en los mismos niveles que la Guerra Fría. Por otro lado, la política de
exportaciones de las principales potencias también muestra una tendencia al alza, y es desalentador conocer que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU acumulan el 88% de estas. Otro aspecto a sumar es la proliferación ilícita de armamento ligero sin ningún tipo de legislación que controle este tipo de exportaciones.

Además, recientemente, la campaña “Armas Bajo Control” publicó un informe
denunciando las violaciones de embargos de armas impuesto por Naciones Unidas
durante la última década, sin haber llevado a tribunales a ninguno de sus infractores.

Esta tendencia armamentística mundial muchas veces viene justificada dentro del actual marco de la lucha antiterrorista cuando hasta el momento no se ha demostrado que la estrategia óptima de combatir este problema sea la militar.

Diversos organismos internacionales alertan que la inversión en gastos militares a nivel mundial es de media diez veces más que los gastos en ayuda humanitaria, dieciocho veces más que la ayuda al desarrollo transferida al tercer mundo desde los países de la OCDE (los económicamente más desarrollados) y siete veces más grande que los pagos que se exigen a los países del Sur en concepto de servicios (intereses y amortizaciones) de la deuda externa. Es decir, pareciera ser que los derechos básicos quedasen supeditados a cuestiones de defensa y de militarización. Esta tendencia de comportamiento que manejan los gobiernos plantea una concepción militarista de la seguridad que olvida por completo los paradigmas de seguridad humana promulgados hace una década por el PNUD, centrados en la satisfacción de las necesidades básicas y diarias de la población y en la expansión de sus oportunidades y libertades fundamentales.

El Estado Español, aunque no es uno de los países europeos que más destina en defensa, también se incluye en esta tendencia mundial militarista: su inversión en gasto militar estaría en torno al 2% de su PIB y dedica un 26% del total del fondo para I+D presupuestado para este año mientras que para grupos de investigación de las Universidades y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas dedica sólo el 9’2%. España es el segundo país que más porcentaje de su PIB destina a I+D militar, superado únicamente por los EEUU, mientras que estamos a la cola de países europeos en la inversión de educación, salud, cooperación al desarrollo, entre otros.

Pero por suerte, este actual y desalentador panorama que predomina en las altas esferas de decisiones políticas coexiste al lado de los inmensos esfuerzos ciudadanos que desde hace años de un lado a otro del mundo cuestionan esta concepción militarizada de la seguridad. Es esperanzador el incremento de iniciativas ciudadanas que realzan una seguridad basada en asegurar los derechos básicos y libertades fundamentales a la mayoría de la población. Por tanto, al lado de esta falsa concepción de la seguridad que nos imponen, siempre han convivido prácticas que hacen avanzar, por un lado, hacia la regulación del ciclo armamentístico y de proliferación de exportación de armas (la campaña Armas Bajo Control liderada por AI, IANSA y Oxfam sería un ejemplo), la existencia de códigos regionales vinculantes de control de exportaciones de armas, o el impulso a conseguir en el presente año la implementación de un Tratado Internacional de Comercio de Armas. Por otro lado, se incrementan las prácticas de desobediencia ciudadana a mantener las estructuras y gastos militares en los países mediante campañas de objeción de consciencia, objeción fiscal a los impuestos de guerra… insumisión a los ejércitos, así como de denuncia a la investigación armamentista, a la ocupación del cuerpo, mente y territorio, a la militarización de las fiestas y la vida civil tanto en tiempos de guerra como de paz.

Todas estas iniciativas pasan desapercibidas cuando están marcando otras concepciones de seguridad así como plantean estrategias diferentes de prevenir y/o resolver los conflictos, ambas desde una perspectiva humana y constructiva. En conclusión, las voluntades políticas deberían desempeñar un mayor papel en escuchar, promocionar y incorporar en sus decisiones los puntos de vista de todas estas iniciativas pacifistas y feministas que se fundamentan en el reconocimiento de las necesidades y fragilidades de las personas y de sus territorios como punto de partida para promover la sostenibilidad de la vida y el planeta. Desde una visión a largo plazo e incorporando las voces de mujeres palestinas, grandes víctimas de una doble militarización, “es importante la denuncia continuada en la oscuridad, pero a la vez, encender velas sin parar que nos guíen el camino para un mañana donde nuestras hijas e hijos puedan vivir en paz y con dignidad”.

Escola de Cultura de Pau (UAB)

Dones x Dones

FUENTE: Escola de Pau

DECLARACIÓN del Sexto Encuentro Internacional de la Marcha Mundial de las Mujeres

Lima, 9 de julio de 2006. Nosotras, mujeres de la Marcha Mundial,
venidas de 31 países de todo el mundo, reunidas en nuestro Sexto
Encuentro Internacional en Lima, Perú, del 2 al 9 de julio 2006,
rechazamos la globalización neoliberal y patriarcal, la militarización
y la imposición de los acuerdos dichos de “libre comercio” por sus
efectos devastadores sobre las mujeres y los hombres, los pueblos y el
planeta.

Nosotras luchamos por erradicar la pobreza y la violencia y por la
construcción de un mundo basado en la libertad, igualdad, justicia,
solidaridad y paz. Unimos nuestras fuerzas para contrarrestar la
impunidad, las intervenciones y agresiones extranjeras y para lograr
nuestra soberanía alimentaria. Actuamos en alianza con otros
movimientos sociales, que como nosotras, están resistiendo y tomando
acciones en todos los rincones del mundo. Nosotras creemos que es
posible crear este mundo.

Para las mujeres esta globalización neoliberal y patriarcal se traduce
en un retroceso en todas las esferas de su vida, tanto en lo público
como lo privado. Se vive un aumento, del sexismo, de los
fundamentalismos religiosos, del conservadurismo, de la xenofobia y del
racismo. Los derechos sociales, sexuales y reproductivos que las
mujeres han logrado en los últimos años, por ejemplo el acceso legal y
seguro al aborto, están siendo son cuestionados en varios Estados. Las
mujeres tienen cada vez menos acceso a obtener un trabajo digno, de
justa remuneración, mientras continúan haciendo el trabajo doméstico.
Se incrementan las discriminaciones contra las lesbianas, mujeres
migrantes, mujeres que viven con incapacidades de todo tipo y contra
otras mujeres marginadas. La pobreza de las mujeres aumenta, incluso
dentro de los países llamados “ricos”.

Nosotras denunciamos que, para satisfacer el consumo desenfrenado de
recursos de los Estados Unidos y sus aliados en Europa o en otras
partes del mundo, impulsan guerras a través del mundo e imponen
tratados económicos que impiden la soberanía alimentaria de los
pueblos, confrontan su autonomía política, la paz y el derecho de las
personas a circular libremente. Ellos hacen esto en nombre de la guerra
contra el terrorismo. Usan las organizaciones financieras
internacionales (FMI, BM, OMC), imponen los tratados y crean áreas
dichas de « libre comercio » para las transnacionales quienes sacan de
estas guerras enormes ganancias.

Estas políticas causan el agotamiento de los recursos naturales, que
son propiedad de los pueblos que siempre las han valorado y usado para
producir alimentos y medicinas. Estas guerras se acompañan de múltiples
formas de violencias, particularmente hacia las mujeres, las cuales son
violadas, violentadas, prostituidas, usadas como esclavas sexuales y
asesinadas; las mujeres sufren traumas físicos (mutilaciones, heridas y
el incremento del VIH/SIDA) y traumas sociológicos profundos.

Denunciamos los feminicidios y la utilización del cuerpo de las mujeres
como terreno de batalla y botín de guerra.

Estas políticas aumentan también el tráfico de seres humanos,
particularmente de niñas y mujeres a las que se les considera su cuerpo
como mercancía, fuente de ganancias para las organizaciones criminales.
Hoy en día, las ganancias adquiridas de la trata de mujeres y de la
prostitución constituyen la tercera fuente de ganancias en el mundo,
después del tráfico de armas y de drogas.

Estas guerras destruyen las poblaciones civiles, causan
desplazamientos, privan a las campesinas y campesinos del acceso a la
tierra, al agua y, por lo tanto, les impide la producción de alimentos
necesarios para su sobrevivencia. Por varios años, existe la
circulación de una gran cantidad de armas, como en la región de los
Grandes Lagos Africanos, en Colombia y, a través del mundo donde
existen conflictos armados desde muchos años.

Además, hemos visto la instalación de bases militares y de bloqueos
políticos y económicos, como en las Filipinas y en Cuba
respectivamente, así como en otros países del mundo. Hay territorios
ocupados e invadidos por fuerzas extranjeras en donde los gobiernos
pierden la posibilidad de su soberanía. Nosotras, denunciamos
particularmente las intervenciones militares de EE.UU. en Irak y
Afganistán, las agresiones y la ocupación de Israel en Palestina y en
otros países árabes. Nosotras exigimos el retiro de todas las fuerzas
que ocupan estos países, el desmantelamiento de todas las bases
militares, la destrucción de las armas y el fin de los bloqueos
políticos y económicos.

Nosotras reconocemos que las mujeres de los pueblos indígenas,
populaciones indígenas, populaciones tradicionales y afrodescendientes
son sabias y protectoras de la naturaleza. Exigimos respeto de sus
territorios y culturas. La privatización de los recursos naturales, el
agua, el aire, la biodiversidad y la propiedad intelectual causan una
pérdida de soberanía y el empobrecimiento generalizado de los pueblos y
las naciones.

Las guerras y los ataques a la soberanía de los pueblos son fruto del
modelo patriarcal y capitalista que denunciamos y rechazamos. También
denunciamos el deterioro de las responsabilidades sociales de los
Estados, la pérdida de soberanía y de legitimidad de los gobiernos, en
donde la corrupción y la impunidad reinan. Cuando un gobierno se somete
a los dictámenes de otro país o de una institución financiera y cuando
la búsqueda de ganancias se hace en detrimento del bienestar de las
mujeres, de los hombres y de los pueblos constatamos un retroceso
enorme en el respeto a sus derechos.

Nosotras apelamos a nuestras aliadas y aliados a unirse en esta lucha.
¡Juntas y juntos podremos cambiar la vida de las mujeres.
Cambiaremos el mundo!

EL NEGOCIO DE LAS ARMAS – Texto de Mujeres de Negro

Aquellos que se benefician de la guerra constituyen un poderoso lobby a favor del gasto militar y las iniciativas bélicas. Para combatir su influencia es necesario identificar y sacar a la luz sus actividades e intereses.

Sin duda una de las industrias más boyantes, con mayores beneficios y a la que no se le conocen épocas de crisis es la llamada industria militar. Desde la fabricación y venta de armamento hasta la logística y mantenimiento de los diversos ejércitos y cuerpos armados de los Estados, la omnipotencia de esta gran industria es abrumadora. Téngase en cuenta que la mayor parte de los presupuestos de los países se gasta en lo que eufemísticamente se llaman “gastos de defensa”, es decir, armas y ejército. Si tenemos en cuenta también los beneficios que, a cuenta de los impuestos, se adjudican las empresas dedicadas a descubrir nuevas y mejores formas de matar y destruir, más las ganancias del comercio, legal o ilegal, de armas es fácil llegar a la conclusión de que es rentable dedicarse a la industria de la destrucción.

El negocio es redondo y beneficia a Banqueros, Empresarios, Laboratorios y Políticos se lucran individualmente gracias a las máquinas de la guerra que construyen. En su defensa se argumenta que crea puestos de trabajo. Éticamente ¿podemos defender los puestos de trabajo que se consiguen fabricando aparatos que su uso es ocasionar la muerte y el empobrecimiento a nuestros iguales?

Para hacerse una idea de la cantidad de dinero que mueve esta fructífera industria, basta tener en cuenta que el gasto militar sólo en España en el 2006 supera los 58 millones de euros diarios.

El gasto que se dedica a la investigación armamentista en los Presupuestos generales del Estado, I+D, para el año 2006 , asciende al menos a 1683,89 millones de euros, entre el 26 y el 30% del total. La práctica totalidad se destina al diseño, construcción y modernización de 9 tipos distintos de armamentos de carácter claramente ofensivo, lo que se aviene mal con la declarada vocación humanitaria del ejército español, y van a parar a compañías especializadas en la fabricación de armamento. Sólo una de ellas, General Dinamics, recibirá del Estado español unos fondos para I+D militar superiores a los que se dedican a investigación Sanitaria. Todo esto con nuestros impuestos.

Sin embargo, hay un condicionante importante a la obtención de los astronómicos beneficios: Es imprescindible que los productos tengan salida. Eso sí, estas guerras deben estar convenientemente alejadas de los países productores, que, casualmente, suelen coincidir con los más poderosos económica y militarmente. Así, dos tercios de la exportación de armas va a parar al llamado tercer mundo, aquejado de un endémico estado de guerra inducido, en muchas ocasiones, por los intereses de las grandes empresas del llamado primer mundo.mencionar El gobierno miente cuando da datos
La industria militar española se desarrolló bajo el amparo del sector público y dentro del antiguo Instituto Nacional Industria (INI), hoy Sociedad Española de Participaciones Estatales (SEPI), creando cuatro grandes industrias para cada uno de los cuatro subsectores militares. La Armada para Bazán, hoy Navantia; el aeronáutico para CASA, hoy EADS-CASA; el de armamentos y municiones para Santa Bárbara, hoy General Dynamics; el electrónico para Inisel, hoy Indra. Estas cuatro grandes industrias representan el 70% de la facturación y agrupan al 80% de la mano de obra de los 13.500 trabajadores del sector. De ellas, tan sólo Navantia persiste al 100% como empresa pública.

Nosotras, Mujeres de negro contra la guerra, nos resistimos y oponemos a esta cultura militarista, apostando por la noviolencia y el antimilitarismo en la búsqueda de un mundo sin guerras ni violencias.

Empresas vinculadas a la industria armamentista en España:

ALCATEL; AMPER; BANCO DE BILBAO VIZCAYA; ARGENTARIA; BANCO ZARAGOZANO; CAJA DE AHORROS PROVINCIAL SAN FERNANDO DE SEVILLA Y JEREZ; CAJA MADRID; CONSTRUCCIONES Y AUXILIAR DE FERROCARRILES; DAIMLER-CHRYSLER; EL CORTE INGLÉS; EL MONTE; ERICSSON; IBERIA; IBM; NISSAN MOTOR IBÉRICA; ROLLS ROYCE; S.A. ESPAÑOLA DE DINAMITA Y PRODUCTOS QUÍMICOS (PRIVILEGIOS A. NOBEL); SAINCO; SANTANA MOTOR; SIEMENS; SOCIEDAD ESPAÑOLA DEL ACUMULADOR TUDOR; TELEFÓNICA; ZODIAC ESPAÑOLA.

En primer lugar dejemos claro lo obvio desde el principio para evitar dobles lecturas: las armas sirven para matar. El único destino razonable de la producción armamentística es su desaparición.

Investigación y puestos de trabajo éticos con fines sociales

GASTOS MILITARES PARA FINES SOCIALES

Mujeres de Negro contra la guerra de Madrid

Madrid a 25 de junio del 2006