«REFLEXIONES FEMINISTAS SOBRE LA ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LOS CUIDADOS»

INVITACIÓN A LAS JORNADAS

Queridas compañeras,

Tenemos el gusto de invitaros a un encuentro para reflexionar conjuntamente
acerca de un tema importante para el feminismo: los cuidados.

La invitación nace de una inquietud compartida. Tenemos, o más bien creamos,
desde las organizaciones y mujeres feministas pocos lugares para pensar
colectivamente, no cada una sola o en su propio grupo. Una vez al año nos
juntamos muchas para idear y celebrar el 8 de marzo y algunas echamos en
falta un acercamiento más tramado, más rico en contenidos y propuestas, que
se prolongue en el tiempo y vaya sumado ideas, alianzas y diferencias
puestas a dialogar. Queremos acercarnos y enriquecer de este modo los
lenguajes del movimiento feminista. Romper con la fragmentación y apostar
por el encuentro de voces…

Las que tenemos el gusto somos mujeres y organizaciones feministas que nos
movemos en distintos ámbitos y abordamos cuestiones diversas. Algunas nos
conocemos más y otras apenas. Algunas han pensado y actuado en torno a los
cuidados, la organización social del cuidado, y las implicaciones que tiene
para las mujeres, para las distintas mujeres, y en general para todas y
todos, y otras quieren aproximarse a ellos acompañadas. Todas, en general,
sentimos un déficit en los discursos e intervenciones feministas en este
terreno y nos gustaría «irnos aclarando» juntas.

¿Por qué los cuidados? Desde distintos lugares en el feminismo se habla de
los cuidados y se advierte inquietud sobre cuestiones vinculadas a los
mismos. El envejecimiento (feminizado), la sobrecarga de muchas en la doble
o múltiple jornada, la incertidumbre acerca de cómo somos y seremos cuidadas
o cuidaremos a los demás, la falta de reparto de las tareas en los hogares,
las dificultades de cuidar en entornos transfronterizos… pero también la
redefinición de la relación entre las identidades femeninas y el cuidado,
nuestro siempre problemático posicionamiento respecto a esta actividad cuya
complejidad va más allá del deseo individual y la obligación social. O los
diseños y efectos de las políticas –de género, laborales, familiares, de
extranjería, etc.– para redistribuir y transferir la carga global de cuidado
en un contexto de menos servicios, más mercado y si acaso alguna ayuda a
todas luces insuficiente. Los cuidados, lo hemos dicho muchas veces, son
invisibles a pesar de su importancia social. Son un ámbito donde también se
manifiesta la precarización de la existencia. En realidad, los cuidados
dicen mucho sobre nuestras concepciones de la ciudadanía, la participación
política… la familia, el amor, la sexualidad.

Para poner un poco de orden en un debate tan rico y tan abierto hemos ideado
unos ejes que se desarrollarán en forma de talleres y para cuya preparación
nos hemos mezclado mujeres de aquí y de allá:

(1) ciudadanía y la división autonomía/dependencia: tres conceptos claves al
hablar de cuidados… ¿quién es (in)dependiente?, ¿qué autonomía queremos
desde el feminismo?, ¿por qué ciudadanía apostamos?

(2) cuidados, sexo y sexualidad: ¿qué tienen que ver los cuidados con el
sexo?, ¿es la heteronormatividad el régimen de política sexual que sostiene
la división sexual del trabajo?

(3) transferencias de cuidados: ya sabemos que están mal repartidos, pero,
yendo más allá… ¿cómo se están reorganizando los cuidados hoy?, ¿quién(es)
se responsabiliza(n)?, ¿en qué condiciones?

(4) políticas del cuidado: ¿qué políticas se están poniendo en marcha? Ley
de igualdad, ley de “dependencia”, conciliación… ¿qué reivindicamos
nosotras?

Además cada eje aportará tres textos breves para continuar con la reflexión
y las propuestas.

Estas jornadas no son un punto de llegada. Son un momento más para juntarnos
en ese proceso que arrancó el pasado 8 de marzo y que vamos transitando
hasta el siguiente 8M. El debate organizado por la Asamblea Feminista sobre
la ley de “dependencia” fue nuestro primer encuentro. Esta es la segunda
oportunidad para debatir, para aclararnos ideas… o para desbaratárnoslas,
quién sabe. A veces hay que desmontar certidumbres para construir lugares
comunes, ¿no? Y por eso, porque no queremos que sea sólo “hablar por
hablar”, intentaremos sacar conclusiones que nos ayuden a ir afianzando ese
camino.

El encuentro transcurrirá del siguiente modo:

HORARIO: Sábado 18 de noviembre de 10 a 20.30
Domingo 19 de noviembre de 10 a 14.30

LUGAR: Consejo de la Juventud (C/ Aduana Nº 13; 6º, entrada por puerta
garaje; metro Sol o Gran Vía),

El sábado nos tomaremos unas cañas de 21 a 24h. en La Eskalera Karakola

(Embajadores 52, metro Embajadores o Lavapiés). Para que no todo sea
blablabla bliblibli.

Así que nada, esperamos que os interese esta propuesta y que os suméis a su
preparación y desde luego a participar en el encuentro. Para cualquier duda
podéis contactar con nosotras en esta dirección:

jornadascuidado(arroba)gmail.com

ORGANIZAMOS: Asamblea Feminista, Eskalera Karakola, Feminismo y Cambio
Social, Forum de Política Feminista, Genera, Grupo de Mujeres de Vallecas,
L.I.L.A.S., Mujeres de Negro, Mujeres y Teología, Precarias a la deriva,
Secretaría de la Mujer de CGT-Madrid, y otras amigas

Curso UNED: Cultura y Violencia de Género

Presentación y Objetivos

El objetivo del Curso es dar cuenta de la inmensa influencia de la cultura en la violencia de género. La erradicación de este tipo de violencia exige una educación global de la población que ha de partir necesariamente de la concienciación de los agentes educativos y sociales sobre los modelos de género que proporciona la cultura. Estos modelos, estructurados en una relación violentamente jerárquica, se transmiten por distintos medios siendo los más importantes en orden de eficacia los que más seducen por su poder de difusión (televisión, cine, videojuegos), su estética (arte), y retórica (literatura), todos ellos en un proceso de retroalimentación constante. Estos medios no son sólo vía de transmisión de discursos sino que a través de los modelos que proponen se convierten en factores esenciales de construcción de la subjetividad femenina y masculina, con su correspondiente asimetría en la asignación de papeles sociales. El programa atiende al estudio del impacto de esta asimetría en la violencia por razón de género.

Destinatarios

TITULACIÓN MÍNIMA: Licenciado. Excepcionalmente podrán realizar este curso Diplomados Universitarios. Para ello deberán incluir en el sobre de matrícula una carta solicitando la autorización del Vicerrectorado de Profesorado y Formación Contínua de la UNED, un curriculum vitae y la fotocopia COMPULSADA de la titulación con la que acceden al curso, o bien del certificado oficial donde consta que se ha cursado el primer ciclo completo de carrera.

Las personas con titulación extranjera o de universidades no oficiales, deberán solicitar previamente a la matrícula la autorización del Vicerrectorado de Profesorado y Formación Contínua de la UNED para poder acceder al curso. Para ello deben enviar a la Fundación gestora una carta de solicitud de admisión al curso, un breve curriculum vitae y la fotocopia COMPULSADA de la titulación con la que acceden al mismo. Una vez autorizados por el Vicerrectorado, podrán proceder a formalizar la matrícula.

NIVEL DE PREPARACIÓN: Diplomados y Licenciados relacionados con el ámbito de la educación: profesores (primaria, secundaria, bachillerato, FP, universidad), educadores y trabajadores sociales.

Mas información: FUNDACIÓN UNED

LISÍSTRATA

Comedia de Aristófanes (450-385 a. de C.),

Una matrona ateniense, la sagaz y enérgica Lisistrata, viendo lo poco que cabe esperar del buen juicio de los hombres y comprobando que todo marcha hacia la ruina (cuando la comedia fué estrenada estaba reciente el trágico fin de la empresa de Sicilia), tiene la convicción de que si se quieren remediar las desgracias que pesan sobre Grecia corresponde a las mujeres tomar la iniciativa y obligar a los contendientes a firmar la paz. Con tal fin reúne en una conjura a sus colegas de la ciudad en guerra y, sin dificultad, las convence para que adopten una actitud pasiva, negando a los maridos todo trato conyugal: ocupa la Acrópolis y cierra bajo llave el tesoro del Estado. Se desarrollan entonces una serie de episodios sazonados con una picante y maliciosa comicidad, en la que el poeta, sin dejarse dominar por rencores partidistas, asesta valientemente duros golpes contra amigos o enemigos, doquiera descubra debilidades y vicios. (…)

Os sorprenderá si os decimos que en Colombia un grupo de mujeres han decidido poner en práctica una estrategia similar.

El diario El Tiempo publica la iniciativa de un grupo de mujeres jóvenes que en la ciudad de Pereira han decidido suspender temporalmente las relaciones sexuales con sus compañeros, hasta tanto estos se comprometan a no participar más en la violencia que afecta a esta ciudad cafetera y a suspender sus conductas de violencia intrafamiliar. Factores como el desempleo, el machismo y los valores «guerreros» de los hombres que hacen parte de las pandillas de esta ciudad, hacen particularmente difícil llevar adelante la iniciativa.

LENGUAJE INCLUSIVO

Página crítica al lenguaje de la exclusión y la opresión por Mujer Palabra Nosotras, como feministas, aspiramos a una sociedad de hombres y mujeres que sean personas, donde no quede rastro de los aspectos injustos del ser femenino y ser masculino que hemos conocido, de esos patrones que se basan en la opresión, el desprecio y la explotación hacia todo un grupo humano, las mujeres. La lucha por el lenguaje inclusivo es la lucha por usar un lenguaje más justo, menos violento, esto es, un lenguaje que no sea utilizado contra nadie como arma de exclusión y opresión en la sociedad. Intentar ser sensibles a usar un lenguaje menos machista y masculinista neutralizando los usos del masculino singular al sustituirlos por otras expresiones o por la inclusión también del femenino singular es un gesto democrático y civilizado, fundamental, como dejar de usar expresiones que podrían herir a grupos que tradicionalmente han sido maltratados, como gente con rasgos físicos distintos a los del grupo dominante. El uso de lenguaje inclusivo se da de manera espontánea y también consciente, y no está exento de problemas, como veremos. No juzgamos a quienes se sienten incómodas/os con usar expresiones que aún no se han normalizado, pero consideramos absurdo que se ridiculice la búsqueda y el uso espontáneo de un lenguaje que incluya a las mujeres como personas. En el verano del 2004 nos han enviado casos de virulentos ataques antifeministas publicados en la prensa más reputada: continúan arremetiendo contra la búsqueda de un lenguaje no machista o masculinista. (No se aburrirán, como tampoco se aburren de facilitar que se vendan coches con anuncios donde se usa a las mujeres como objetos sexuales.) Machista, decimos, porque lo masculino -es decir, el modelo ideológico-biologicista imperante y no los hombres como personas- es producto de un sistema patriarcal que recibimos de una sólida tradición transcultural de siglos, sistema que hasta ahora contaba entre sus más preciadas herramientas (junto con la Iglesia, el Ejército y los Monstruosamente Ricos) con un lenguaje parcial, que no permitía que se visualizara o incluyera la percepción o existencia de la mujer como ser humano (tras la revolución francesa, Mary Wollstonecraft tuvo que escribir la declaración de los derechos de la mujer, para completar la que habían hecho del hombre). Un lenguaje además que reduce/reducía el ser hombre a un modelo de identidad, de comportamiento que sin duda alguna no le sirve a todo hombre que aspire a ser una persona. (Y más: que también le daña, si no es hombre de la Iglesia, militar o monstruosamente rico o, u hombre que, falto de todo poder mencionado porque se lo quedan sus congéneres, cree el ideal machista de que por ser hombre algún poder tiene como mínimo: derecho sobre las mujeres, la brutal promesa.) Qué irritante les parece que la gente busque soluciones para superar una omisión tan grave, omisión, por ejemplo, que se observa si se analiza el hecho de que en toda nuestra anterior historia sólo han accedido al conocimiento escrito sin restricciones no ya todos los hombres, sino los hombres vinculados al poder, como clase en sí, y que en los escritos, cuando creían hablar del ser humano, en realidad hablaban sólo de ellos, en realidad sólo los dirigían a hombres con su mismo estatus. Claro que se han filtrado obras de gente independiente, pero entendámonos, hablamos de lo imperante entonces (y en gran parte, ahora), no de las excepciones. (Por cierto, qué fácilmente se sacan excepciones frente a críticas feministas y qué fácilmente se aceptan generalizaciones en temas mucho más difíciles de generalizar.) Ciertamente, no sólo los hombres en el poder han mantenido la opresión. No sólo ellos se burlan de las feministas, del lenguaje inclusivo, de los hombres no machistas, de todo lo que cuestione el estatus quo. Incluso entre quienes parecen pasarlo tan bien y estar tan refrendados, hay buenas personas. No vamos a poner ejemplos brutales. Recordemos los amos de esclavos, por ejemplo, siempre habría alguno que tratara bien a su «mercancía», y habría más que serían incluso buenas personas, pero eso no invalida el hecho de que existía la esclavitud y la esclavitud era mala para la gente negra y posiblemente para esas mismas buenas personas, porque, quieras que no, con su «seguir la onda» se degradaban. La discriminación contra cualquier ser humano sólo nos aleja de lo que sería una sociedad inteligente y justa. Pensar que el lenguaje no tiene nada que aportar a la creación de una sociedad más justa, cuando el lenguaje conforma como poco gran parte de nuestros pensamientos (Los límites de mi lenguaje son los límites de mi conocimiento, decía el filósofo Wittgenstein) es idiota, o malintencionado. Esta omisión de la mujer como persona (y no como constructo desde el poder de lo que debe ser una mujer para que ese poder funcione como lo desean quienes lo detentan) se puede investigar analizando el uso del masculino singular en textos de todas las épocas. Podéis saber a qué nos referimos si hacéis el «Ejercicio» que proponemos en la columna de la derecha. Es un hecho constatable que el lenguaje está cambiando con la democratización de la vida social, que estos cambios son productos de nociones de libertad, solidaridad y justicia. En nuestra sociedad y en muchas otras, la incorporación de las mujeres a lugares distintos de la casa, el mercado y la peluquería, a actividades que siglo tras siglo sólo se le permitían a los hombres, tiene un impacto directo e inevitable en el lenguaje, guste o no guste a quienes se sienten tan molestos con este hecho. El lenguaje se amolda a esa nueva situación, se enriquece con ese avance social, y esto se manifiesta, por ejemplo, en la inclusión en el uso de los femeninos singulares. Hace diez años decir abogada, doctora, presidenta, ministra, jueza, cartera, licenciada… daba risa y hoy da tristeza, o incluso risa, oír que una mujer abogada se llama a sí misma abogado, o que una licenciada rellena sin rechistar (¿por irrelevante?) un documento oficial donde pone: licenciado, en lugar, por ejemplo, de licenciatura, o licenciado/a. Estas transformaciones del uso de las palabras para ajustarlas a una percepción más democrática o inclusiva de la estructura social, ocurrirán inevitablemente aunque las personas que tan nerviosas se ponen con el tema sigan burlándose en los medios de comunicación o dando órdenes que recuerdan al franquismo para evitar que los documentos oficiales se redacten correctamente, incluyendo opciones no masculinistas («licenciatura», allí donde escriben «licenciado»; «población refugiada» allí donde hablan de «los refugiados») o versiones «bilingües («licenciado/a», «las y los refugiados»). Además de los usos espontáneos, han sido precisamente las feministas conscientes de serlo y en general las mujeres librepensadoras que no podían constreñirse a los moldes femeninos quienes han identificado la problemática de un lenguaje no adecuado. Su lucha les ha reportado burlas, agresiones, pero ésta no ha hecho más que abrir, allanar el camino a un hecho social que despuntaba. (Desde aquí, un reconocimiento a nuestra dura tarea.) Corregir un hecho discriminatorio lingüístico puede parecer artificial, pero la costumbre se genera rápido cuando la población hablante percibe su necesidad, y eso ha sido lo que ha ocurrido y lo que está ocurriendo, si contamos a las mujeres, y sobre todo a las niñas, pues a medida que van incorporándose a la vida social, consciente o inconscientemente adaptan el lenguaje. Y es que las lenguas son maravillosas, y están vivas, por más empeño que ponga la Real Academia en fosilizar su uso. Como hemos mencionado, es cierto que sigue habiendo una resistencia ideológica que, como con todo lo que tenga que ver con cuestionar el estatus quo, ridiculiza y arremete con cualquier intento de mejorar la situación civilizadamente. Esa resistencia sirve como medida de la violencia que usan quienes se beneficiaban de esa situación. Es duro, lo comprendemos, pasar a tener que compartir las parcelas exclusivas con todo el mundo, pero la especie humana debe aspirar a algo más que la barbarie de la injusticia y la guerra, pensamos, y estamos en el grupo que así lo pretende y persigue. La cuestión de si la inclusión puede convertir el lenguaje en algo que no sirva para la comunicación es irrelevante, a nuestro modo de ver, primero porque lo importante es que las personas estén bien, no respetar la tradición (que el lenguaje sea como siempre ha sido), y segundo, porque el lenguaje se va regulando sólo, siempre en función de lo posible, de lo más fácil. Los avances que hacemos se combinan con casos difíciles de resolver, pero esto no invalida lo que se va resolviendo, y no debería crear ceguera sobre lo que se resuelve. Se hace lo que se puede, y tiene valor lo que se resuelve. (Podéis ver ejemplos en uno de los epígrafes de la columna de la derecha.) Es decir, nosotras rechazamos la criminalización, la tabuización (se entiende, ¿no?) del uso del lenguaje, lo que implica tolerancia, convivencia normalizada con quienes se sienten extrañadas/os del lenguaje si usaran el que a nosotras nos parece mejor, y nosotras estamos a favor de la crítica razonada de las actitudes que nada tienen que ver con esto de sentirse mal usando un lenguaje que no te sale natural, tenemos un compromiso con desenmascarar la «ofensiva de los machistas recalcitrantes», supuestamente velada. ¿Por qué no nos pone nerviosas que la gente no haga lo que nos parece importante hacer? Pues porque lo importante no es convencer, sino que la gente asuma cosas de manera natural, y eso lleva tiempo; en el caso del lenguaje, además, poco tiempo, porque muchas cosas con un poco de uso se asumen rápido, y si no lo creéis, fijaros en los femeninos singular de oficios antes «prohibidos» que hemos mencionado arriba. ¿Cuántos años han tardado en arraigar en el uso común? Las soluciones para democratizar el lenguaje las aplicamos todos los días, seamos conscientes de ello o también de manera inconsciente, y si lo observáis, lo podréis comprobar. Y está empezando a ocurrir que cuando no se aplican y seguimos hablando nos empezamos a sentir mal, como si el lenguaje nos forzara. Algo importante está ocurriendo en el lenguaje. Cuando la sociedad no conciba la omisión de la mujer, no tendremos que estar echando luz sobre estos hechos. A nosotras nos aburre tener que estar escribiendo sobre estas cosas, pero vemos que sigue siendo necesario, porque como sabe cualquier persona inteligente, a veces lo más difícil de ver es justamente lo evidente. La gente no tiende a querer ser consciente de todas las cosas que lleva encima «aprendidas por defecto», y como eso es parte de su constructo de identidad, se pone muy agresiva frente a cualquier cuestionamiento crítico, incluso aunque intuya que es justo. Daremos la bienvenida a reflexiones sobre este tema, sea en la forma de aforismo, listado, artículo, viñeta, audiovisual, etc. Esto quiere decir, colateralmente, que no dudaremos en no publicar falacias que se exhíben en todos los medios públicos y privados, escritos ideológicos basados en la oratoria y la fobia al contenido, ideas recalcitrantes que validen la violencia que se le hace a la gente y al lenguaje intentando fosilizarlo y perpetuar una situación injusta que se intenta superar. Las cosas buenas hay que defenderlas, porque siempre son las que menos espacio tienen y las más atacadas. Y es que estamos a favor de la libertad de expresión y cansadas de oír sandeces de quienes no pueden convivir si los demás no hacen lo que ellos o ellas quieren que hagamos, principalmente servirles. La Webmistress en nombre de Mujer Palabra © 2004. Se puede usar este artículo siempre que sea para fines no comerciales y se cite el vínculo a este sitio web: Mujer Palabra,www.mujerpalabra.net Más cuestiones… 2005 «Préstamos para la igualdad. Género; análisis conceptual, lingüístico y social», por Michelle Reñé. Análisis del discurso machista: «Machismo en Internet», por Flavia Limone. Campaña para sensibilizar a El País: 8 marzo 2005 ¿Machismo o sexismo? Nosotras hablamos de machismo y no de seximo (cuando se quiere decir machismo, jajaja…) -aunque sabemos que lo llamábamos sexismo para que no se pusiera la gente tan nerviosa- porque pensamos que ya se le puede llamar por su nombre, que ya hemos sido extremadamente cuidadosas mucho tiempo y que ya hay más gente que no se va a alarmar con la mención de un concepto tan real y operativo (a pesar de los importantes avances). Reflexiones en debate… Lenguaje y sexismo en Mujeres en Red Lenguaje no sexista de Mujeres Universia Lenguaje sexista en Federación de Mujeres Progresistas Educación no sexista en CEAPA Campaña por una educación no discriminatoria en América Latina A = O, por Moema L. Viezzer 21 de junio. Día por una educación humana no sexista, por Red de Educación Popular Entre Mujeres En nuestros foros, concretamente en el foro de debate titulado Sexo, género y rock-n-roles, hay varias aportaciones: Sobre el machismo en el lenguaje Sobre el machismo en el lenguaje 2 V.V. y su odio al feminismo Nota: Como en ellos se menciona la labor que desde el Instituto de la Mujer se hizo en el Parlamento para combatir el «sexismo en el lenguaje», quisiéramos anotar no obstante que a nosotras nos respondieron un día que el uso del masculino singular podía ser de neutro (será por eso que la UNED tiene toda su web en masculino singular), algo que sencillamente no es así, y si no, que se lo pregunten a las niñas, que gracias al momento social que viven ya desarrollan intuitivamente el uso de la inclusión del femenino. En cualquier caso, reconocemos la labor que hicieron en este sentido y animamos al IMU a seguir en ello Artículos antiguos pero aún útiles/interesantes: Hablar en femenino, por el colectivo feminista Ruda, Zaragoza, 1994. De la página web de Ruda. No queremos ser espectadoras de la vida, por el colectivo Dones Esmussades, 1992. De la sección Maldita Sociedad de la desaparecida web Flor de Loto. Ejercicio Cuando nos dicen que el masculino singular es neutro no nos preocupa nada, ya ni nos altera, porque sencillamente no es cierto. Para no extendernos, os proponemos que leáis el Manifiesto surrealista de Breton, por ejemplo. Aclaramos, adelantándonos a la gente que se precipita al hablar y lo hace sin fundamento, que respetamos y aplaudimos las contribuciones del movimiento surrealista a nuestras sociedades. Sabemos lo difícil que es, cuando se lucha por transformar la percepción de las realidades, identificar todas las claves, y comprendemos que estos esfuerzos no pueden ser perfectos. Se hace lo que se puede, y no pasa nada. Lo sucio es mentir, engañar, para manipular a la gente, lo que no tiene ninguna conexión con este manifiesto que nació, más bien, para abrir nuevos caminos de libertad. Ejemplos Los refugiados. Para evitar que la idea de gente refugiada no facilite la visualización de que el problema afecta a las mujeres, en lugar de hablar todo el tiempo de «los refugiados», se puede escribir «las refugiadas y los refugiados» al inicio del texto o párrafo y luego seguir con el masculino plural (que no es tan excluyente como el masculino singular) y al anotar una forma en singular volver a poner el morfema de los dos géneros o decir sencillamente «la población refugiada», «las personas refugiadas» o incluso, que ocurrirá, posiblemente, al final «la gente refugiada»… Soluciones así las aplicamos todos los días gente consciente de lo que hace y otra que lo hace inconscientemente, con naturalidad (un sector de este grupo fue gente consciente primero, esto hay que anotarlo porque se «olvida»). Webs que usan un lenguaje inclusivo. Si queréis ver un más ejemplos de lenguaje inclusivo, que demuestran que usarlo no tiene por qué resultar en algo pesado e impronunciable, podéis navegar por todo este sitio, Mujer Palabra, que como veis, no está lleno de arrobas. Podéis ver concretamente, por ejemplo, la Página web para estudiantes de secundaria. Incluso el título respeta este tema: «estudiantes» evita «alumnos», que es un término más «masculino» y menos neutro que «estudiante». De hecho, «alumnos» es un término con el que ya bastantes estudiantes se sienten mal o que lo sienten raro, y no sólo por el jerarquismo que parece emanar). Hablar en femenino, por el colectivo feminista Ruda, Zaragoza, 1994. De la página web de Ruda. No queremos ser espectadoras de la vida, por el colectivo Dones Esmussades, 1992. De la sección Maldita Sociedad de la desaparecida web Flor de Loto. Ejercicio Cuando nos dicen que el masculino singular es neutro no nos preocupa nada, ya ni nos altera, porque sencillamente no es cierto. Para no extendernos, os proponemos que leáis el Manifiesto surrealista de Breton, por ejemplo. Aclaramos, adelantándonos a la gente que se precipita al hablar y lo hace sin fundamento, que respetamos y aplaudimos las contribuciones del movimiento surrealista a nuestras sociedades. Sabemos lo difícil que es, cuando se lucha por transformar la percepción de las realidades, identificar todas las claves, y comprendemos que estos esfuerzos no pueden ser perfectos. Se hace lo que se puede, y no pasa nada. Lo sucio es mentir, engañar, para manipular a la gente, lo que no tiene ninguna conexión con este manifiesto que nació, más bien, para abrir nuevos caminos de libertad. Ejemplos Los refugiados. Para evitar que la idea de gente refugiada no facilite la visualización de que el problema afecta a las mujeres, en lugar de hablar todo el tiempo de «los refugiados», se puede escribir «las refugiadas y los refugiados» al inicio del texto o párrafo y luego seguir con el masculino plural (que no es tan excluyente como el masculino singular) y al anotar una forma en singular volver a poner el morfema de los dos géneros o decir sencillamente «la población refugiada», «las personas refugiadas» o incluso, que ocurrirá, posiblemente, al final «la gente refugiada»… Soluciones así las aplicamos todos los días gente consciente de lo que hace y otra que lo hace inconscientemente, con naturalidad (un sector de este grupo fue gente consciente primero, esto hay que anotarlo porque se «olvida»). Webs que usan un lenguaje inclusivo. Si queréis ver un más ejemplos de lenguaje inclusivo, que demuestran que usarlo no tiene por qué resultar en algo pesado e impronunciable, podéis navegar por todo este sitio, Mujer Palabra, que como veis, no está lleno de arrobas. Podéis ver concretamente, por ejemplo, la Página web para estudiantes de secundaria. Incluso el título respeta este tema: «estudiantes» evita «alumnos», que es un término más «masculino» y menos neutro que «estudiante». De hecho, «alumnos» es un término con el que ya bastantes estudiantes se sienten mal o que lo sienten raro, y no sólo por el jerarquismo que parece emanar). http://www.mujerpalabra.net/pensamiento/lenguaje/lenguaje_inclusivo.htm ================================ Manual del Lenguaje Integrador Nosexista editado por CGT:

Attached documents

LA FEMINIZACIÓN DE LA POBREZA

AUTORAS: Rosa Cobo y Luisa Posada

Hablar de feminización de la pobreza es hablar de una realidad que viene de lejos: el feminismo lleva tiempo utilizando esta expresión para connotar el creciente empobrecimiento material de las mujeres, el empeoramiento de sus condiciones de vida y la vulneración de sus derechos fundamentales. Cuando la impresión generalizada es la de que las vidas de las mujeres están mejorando en todo el mundo, las cifras desmienten este tópico. Es un hecho verificable, por ejemplo, que en las familias del Primer y del Tercer Mundo, el reparto de la renta no sigue pautas de igualdad, sino que sus miembros acceden a un orden jerárquico de reparto presidido por criterios de género.

También es un hecho palpable el que uno de los efectos más rotundos de los programas de ajuste estructural inherentes a las políticas neoliberales es el crecimiento del trabajo gratuito de las mujeres en el hogar, resultado de los recortes de los programas sociales por parte de los gobiernos: aquellas funciones de las que el Estado abdica -salud o nutrición o educación, entre otras- vuelven a recaer en la familia. La Ley de Dependencia, de reciente creación en España, tiene como objetivo precisamente reducir algunas cargas de las cuidadoras y cuidadores de las personas dependientes en las familias, ya que el trabajo no remunerado que realizan las mujeres en el hogar les impide acceder a trabajos que requieran dedicación exclusiva.

Hasta la fecha no se han encontrado otras políticas que debiliten tanto la explotación económica y la subordinación social que las medidas de acción positiva. Por eso, cuando de lo que se trata es de que el Estado abandone su papel redistribuidor de recursos sociales y lo deje en manos del mercado, criticar las políticas públicas con el argumento de que tutelan a quienes van dirigidas es cuanto menos un sarcasmo.
Si bien es cierto que está creciendo el segmento de mujeres que se insertan en el mercado de trabajo global, también lo es que este proceso se está realizando bajo condiciones laborales inimaginables hace sólo 30 años. Las mujeres reúnen las condiciones que pide el nuevo mercado laboral global: personas flexibles, con gran capacidad de adaptación, a las que se pueda despedir fácilmente, dispuestas a trabajar en horarios irregulares o parciales, a domicilio, etcétera. Saskia Sassen no sólo sostiene que se está feminizando la pobreza, sino que se está feminizando la supervivencia. En efecto, la producción alimenticia de subsistencia, el trabajo informal, la emigración o la prostitución son actividades económicas que han adquirido una importancia mucho mayor como opciones de supervivencia para las mujeres. Lo cierto es que las mujeres entran en las estrategias de desarrollo básicamente a través de la industria del sexo, del espectáculo y de las remesas de dinero que envían a sus países de origen. Y que éstas son las herramientas de los gobiernos para amortiguar el desempleo y la deuda externa.

La globalización, en su versión neoliberal, es un proceso que está ahondando cada vez más la brecha que separa a los pobres de los ricos. Sin embargo, no se puede desconocer que las grandes perdedoras de esta nueva política económica son las mujeres. En efecto, patriarcado y capitalismo se configuran como las dos macrorrealidades sociales que socavan los derechos de las mujeres, al propiciar la redistribución de los recursos asimétricamente, es decir, en interés de los varones.

Por eso no es de extrañar, ni tampoco es una casualidad, que uno de los lenguajes que habla el feminismo en la bisagra de los siglos XX y XXI sea el de las políticas públicas de igualdad, orientadas a reducir las desigualdades económicas y a debilitar las jerarquías. Las políticas públicas tienen una función redistribuidora en sociedades estratificadas y se manifiestan a través de acciones positivas. Este tipo de políticas sociales han vertebrado los Estados de bienestar europeos, aplicándose a diversos colectivos sociales y muy especialmente a la clase obrera: la educación, la salud y el sistema de pensiones, junto a otras políticas sociales, han sido la manifestación más explícita de una redistribución más justa de los recursos y del reconocimiento de nuevos derechos sociales para grandes sectores de la ciudadanía. Hasta la fecha no se han encontrado otras políticas que debiliten tanto la explotación económica y la subordinación social que las medidas de acción positiva. Por eso, cuando de lo que se trata es de que el Estado abandone su papel redistribuidor de recursos sociales y lo deje en manos del mercado, criticar las políticas públicas con el argumento de que tutelan a quienes van dirigidas es cuanto menos un sarcasmo.

En España hay ocho millones de pobres, de los cuales la mayoría son mujeres. Y la tendencia a la feminización de la pobreza es contrastable en los países del norte y en los de sur. Ese viejo sueño de deshacernos de la pobreza se ha convertido en una quimera. Frente a la pertinaz pobreza de las mujeres y frente a una inmigración femenina situada mayoritariamente en la prostitución, en el servicio doméstico y en otras tareas mal pagadas y definidas como nuevas clases de servidumbre, el feminismo no puede negar la necesidad de que se amplíen las políticas sociales. Lo contrario sería negar su dimensión vindicativa y emancipatoria.

Rosa Cobo es profesora de Sociología de la Universidad de A Coruña, y Luisa Posada, profesora de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.

FUENTE: El País 15 de Junio de 2006

Visto en: Unidad Cívica por la República

DOÑA VIKY

Doña Vicky

-¡Ahhhh!, ¡qué Palemón, cómo se le ocurre querer cargar los huevos en la cabeza!, -dijo la noche de su velorio uno de sus amigos de cantina que siempre albureaba.

-No se conformó con los que llevaba entre las piernas. -respondió otro que siempre acompañó al difunto en las fechorías de mujeres.

Palemón no tenía pensado dejar a dos hijas y tres hijos por irse al cielo. El carro en que viajaba, saliendo de la última curva antes de llegar al pueblo de Teposcolula se volcó, y una caja de madera que tenía tres mil quinientos once huevos de guajolota le destrozó el cráneo.

Entre las niñas que se quedaron estaba una que se llamaba Refugio pero casi todos la conocían como Virginia y por eso siempre le dijeron Vicky; aunque su madre y sus hermanos le gritaron toda la vida:

-¡Virgiñaaa!.

Refugio era la mayor de los cinco hermanos de un mismo padre, porque después aunque siguió siendo la mayor, lo fue de siete, pues su mamá parió dos hermanas más de otro marido. Desempeñó actividades de madre de una marimba de muchitos. De marido de su madre, enferma por los golpes de la vida y el accidente que la dejó viuda y a sus hijos huérfanos.

A ella le quitaron su nombre de pila desde los primeros años y, sin que nunca se supiera porque, le comenzaron a llamar Virginia. La escuela la perdió tiempo después del nombre, antes de terminar el sexto año de primaria; todo por el pleito entre sus obligaciones a los once años: andar en la venta de chiles, tomates y cebollas; ir bien en la lectura y cuidar a sus hermanos, que tenían la puta maña de dar mucha guerra.

Los lunes, cuando Refugio ya era Virginia y no iba a Chicahuaxtla, amarraba junto a la puerta de su casa de madera trenzada, al flaco de su hermano, quien desde entonces era el más mulita -decía. Luego corría, sin peinarse los cabellos, a la escuela. Marchaba por toda la orilla del río, aprisa, sin la menor oportunidad de poder disfrutar el olor de los ocotes o el de las lenguas de vaca, y menos saborear el aroma dulzón de los capulines. Nunca le alcanzaba el tiempo para disfrutar la frescura del rocío, que caía de los ahuehuetes con el empujón del viento y escurría por sus brazos desnudos, mojando su gastado y sucio mandil. Después de un recorrido acompañada del gorjeo de los petirrojos y el murmullo del agua resbalando entre las piedras, nada representaba para ella que la maestra le volviera a lastimar, señalándola como india piojosa y greñuda.

Virginia, a quien las pocas amistades que tuvo en la escuela le comenzaron a decir Vicky, supo del odio y el desprecio por los gritos que le pegaron en todo el cuerpo sus compañeros y compañeras; los golpes que siempre recibió de la maestra Yolanda Blanco, porque ésta, no aceptaba que una niña como Vicky pudiera pasar todas las pruebas.

-Seguro alguna copia se da, ¡es tan mañosa!

Pero sobre todo, Vicky aprendió el dolor en su casa. Porque a cada regreso de la escuela con los libros barrigones de historias patrias, el alma llena de ilusiones junto a su cuerpo y corazón mallugados por las ofensas del día: miraba a su desnutrido hermano durmiendo amarrado a la puerta: con la cara, manos y todo el cuerpo llenos de caca. Sus cachetes con marcas de haber llorado, surcos por donde se arrastraron tantas lágrimas que la llamaban y nunca alcanzaron a verla. Por eso dejo el colegio, pues siempre se olvidaba de los libros cuando miraba así a sus hermanos. Y aunque los limpiaba con agua y el cariño de hermana, la visión no se le quitaba.

Pese a que Vicky se dedicó a trabajar como burro, siempre tuvo problemas para dar comida y educación a los muchitos, sobre todo a ese flaco que nunca tomaba otra cosa que no fuera leche y que jamás lograron engañar para que tomara café; aunque le dijeran, ella y su padrino de bautizo:

-¡Bebe hijo!, es leche negra, ordeñamos una vaca medio prieta.

Pasado el tiempo, Vicky gano el respeto de propios y extraños. Se volvió mujer muy entendida: dulce con sus hermanos y brava con los cabrones. Es cierto, jamás estudio profesión alguna, pero ella dijo siempre:

-Si la vida es l’unica que nos enseña a ser padres, la esperencia es la niversidad que nos titula.

Vicky tuvo de obsesión un sueño, que se le metió en la cabeza desde el día que ya no fue a la escuela.

-O’nque sea uno de mis hijos será maestro.

Ya de vieja, Vicky vivió de la venta de dulces en una escuela donde cuidaba a todos los pequeñines, para que ningún maestro los mal mirara y menos cortara sus alas con las que habrían de volar la vida. Trabajaba cantidad pero nunca tenía dinero. La ganancia de todos los días, se iba en fiar dulces a niños que dejaban empeñada la sonrisa y la promesa:

-Luego le pagamos Doña Vicky.

El día que sólo le quedaba un hijo, El Trompudo, en la escuela «Ricardo Flores Magón» donde era presidenta del Comité de Padres de Familia, los niños de los dos turnos de la primaria, los padres de familia y los maestros le pidieron que siguiera de algo en la institución, pues todos aseguraban que Doña Vicky, aunque anduviera por el mundo sin estudios: quien sabe como le hacia pero siempre ayudaba a resolver problemas. Se le miraba gritando hasta con las manos en las asambleas de maestros, para exigirles mejor enseñanza y menos faltas.

Doña Vicky andaba con su regordeta figura en los tequios y las manifestaciones. Organizaba las fiestas patrias, las del día del niño, del maestro y hasta el de las madres, que no debiera. Y nunca dejó de exigir a los padres borrachos y desobligados:

-P’ que dejen la pedera y atiendan un poco a sus muchitos -expresaba cuando protestaban qué se metiera donde no le importaba.

Muchos se acostumbraron a ver a Doña Vicky exigiendo, a funcionarios y autoridades de varias dependencias, mobiliario, libros, pizarrones y etcétera para la escuela; ir y venir a tocar con impaciencia las oficinas para pelear en todas: becas, desayunos, servicio médico y demás para sus niños. Quizá por ello la festejaban el 15 de mayo como a ninguno: los niños robaban las flores del jardín escolar y se las regalaban junto con su travesura; los maestros cooperaban para agasajarla y todas las mamás le daban un abrazo.

Ese día Doña Vicky lloraba y perdonaba en su interior a todos sus compañeros que la ofendieron, a la desgracia que la dejó huérfana y a su maestra que la corrió del sexto año de primaria y de la vida. Recuerda con tristeza los años cuando no sabía que se llamaba Refugio y que la Virgiña, como le gritaban, tenía piojos y una maraña de cabello. Luego, mientras bebía la sal de sus gordas lágrimas, con el pecho inflamado de orgullosa fuerza y energía explicaba a los niños:

-Mientras viva, por muy inditos que seamos, ningún maestro los tratará mal y nadie dejará la escuela.

Hace algunos años murió una de las hermanas y mi abuela. Quedaron con Doña Vicky seis hermanos sin madre. Ahora que te cuento toda esta historia, hija mía, espero comprendas, porque de vez en cuando me da por gritarte:

-¡Virgiñaaaaa!

O decirte jugando, como le dijo muchas veces tu tío José a tu abuela:

-Refugio Cuevas Escondite.

Aunque ahora que es la fecha del fallecimiento de tu abuela y te pido, vayas al homenaje que año con año organizan profesionistas, ex estudiantes de la escuela que te platico, tu insistas:

-Papá, voy si entiende que no soy Refugio ni Virgiña y me llamas Virginia o Vicky simplemente

FUENTE: http://www.nodo50.org/cipo/documentos/vicky.htm

LOS ELEGIDOS

A una semana de la inauguración de la Asamblea Constituyente en Bolivia A una loca no la puede tomar en serio nadie Petiso, moreno, gordito, borracho y maricón me confesaba una pasión incontenible mientras intentaba besarme cualquier parte del cuerpo, sujetándose apenas en mis caderas. Esta pasión la había desatado su hermana; madre soltera y homofóbica que había decidido votar por esta loca en las elecciones a la constituyente. Ese voto era simplemente inexplicable para él mismo, era la señal que había esperado por más de diez años, era el vínculo entre un hermano y una hermana separados por la más absurda de las incompresiones y necesitados el uno de la otra para mirarse en un mismo espejo, para compartir un domingo, para hacer antesala juntos en hospitales y velatorios. La pastelera, madre de dos niñas y un niño me utilizó en cambio para romper por fin el vínculo con su pareja; guardia de seguridad, celoso, violento y borracho también. Descaradamente me cuenta como me utilizó para desencadenar con él un conflicto con mis panfletos en mano, azuzar con mi cara su rabia para por fin decirle que se vaya de su vida. Exactamente como quien le tira un pedazo de carne fresca a un perro rabioso, para poder escapar de la jaula que compartían. El brillo de sus ojos era tan bonito que me olvidé preguntarle si realmente había votado por mí. Parece que el domingo aquel ella ni siquiera llegó a la urna, se quedó rumiando paralizada en una plazuela del barrio pensando por donde empezaría su vida nuevita y sin usar. Me usaron también sermoneros cristianos en sus salones de oración para anunciar el Apocalipsis, el castigo de Dios y la proximidad del fin del mundo, dejando la única posible salvación en los hombros cansados de mujeres sumisas, silenciosas y enfermas, sostenidas sobre dos columnas de estrías con várices en altorrelieve que son sus piernas. Sermón de domingo que ellas escuchan mientras esconden su boca entre mantas y sus manos entre mandiles, dejando en algunos casos que lágrimas amargas caigan, mientras ellas piden perdón al Señor por la candidatura de tan demoniaca pecadora. En cambio, en medio de un debate abierto entre ollas gigantes y platos repletos de donde se va derramando la sopa sobre la acera, una cocinera callejera me dice de frente que todo esta bien, que está de acuerdo con todo y que le gusta. Pero, pero menos la locura. Que a una loca no la puede tomar en serio nadie, ella tampoco. Ante frase tan contundente, dicha además con todo el cuerpo, como solo una hermosa y gorda cocinera lo puede hacer, yo no digo nada. Pero pienso, pienso y me sonrío y sé que si la sociedad fuese una olla, el único cucharón que movería la mermelada desde el fondo sería el de la locura. Ha ganado Evo, ha perdido Eva

Es así que los 1877 votos cayeron pesadamente dentro de las urnas para sedimentarse bien al fondo y transformarse en abono de rebeldías que nada, nada?, nada¡ tienen que ver con un proceso electoral. Son votos que hacen más bien de palanca para tomar decisiones existenciales. Son votos que no construyen representación. Los imagino bailando al fondo de las urnas, cantando y rompiendo el aburrimiento de los cientos de miles de votos que corean un sí y que tienen como contenido una renovada forma de clientelismo estatal, una renovada forma de caudillismo esta vez indígena.Los cientos de votos que en el fondo de la urna piden pegas, los cientos de miles de votos que suicidan dignidades y entierran disidencias. Como es el caso de mi comadre que eligió la gorrita azul y el grupo de choque [[los grupos de choque son grupos que organizan los partidos poĺíticos]] para insultar a sus adversarios políticos para conseguir la pega 1 que desde la campaña del 2002 le vienen ofreciendo. Ella claro no votó por mi, ni me saludó, ni me apoyó, ni siquiera me escucho. Yo era simplemente incómoda, inconveniente e inoportuna. Madre soltera como es, tiene que velar no por la dignidad de su maternidad, sino por la miseria de su propia maternidad.

A mis amigas que cada vez son más las que suman sin contar en las bases del MAS y a las que suman entre las funcionarias del MAS 2 que cada vez son más también les digo sinceramente que había que estar ahí. Había que ver como se hostigaba a nuestras delegadas con insultos escogidos del gran basurero de la homofobia, del racismo y del machismo.

Como se pegaban los busca-pegas por las actas. Como se impusieron los candidatos y las candidatas sin respetar la decisión de las organizaciones, como esos candidatos no asistieron a debates porque tenían como único discurso el “yo soy Evo”. Así se armo esta constituyente a la mala; sin aire para respirar, sin ideas para discutir y sin voluntad de cambiar nada de nada. Como dice el vicepresidente Alvaro García Linera, no se trata de cambiar la Constitución Política del Estado, se trata de reescribirla con otros protagonistas, reescribiendo, reiterando y copiando todos los odios. Reescribir tomando como base las formas de repartija del poder; sea este autonómico, regional o nacionalista. Sea este empresarial, militar, de color de piel, de sexo o de edad. Reescribir con omnipotencia y prepotencia las leyes patriarcales como quien dicta el génesis; no volarán los peces, ni nadarán los pájaros. Quedará cerrada con un pesado candado la puerta de ley una vez más y quien sabe por cuantos años. Cerrada esta la puerta a “los otros”, a los ajenos y a los impropios. Hemos quedado afuera, bien afuera tanto que nuestra voz resuena en el eco de los abismos, tanto que nuestras propuestas se gritan al “sordo cielo” porque no tienen en este proceso constituyente ninguna cabida. Se refundará el país en base a los elegidos. No son las leyes que nos devolverán nuestra maternidad a las mujeres, aunque son leyes y mandatos que nos la expropian. No son leyes que nos devolverán a las mujeres la soberanía sobre nuestros cuerpos aunque son leyes las que nos la arrebatan en violaciones, maternidades impuestas y formas de cosificacion varias que nos convierten en cosas sin decisión, ni dignidad. Nuestras familias sin padres seguirán siendo de segunda y de segunda nuestros hijos e hijas. En los colegios religiosos o no, religiosamente repetirán nuestras criaturas que mamá no trabaja , que papá es el que manda y que la patria se la defiende en los cuarteles. Seguirá proscrita del aula la poesía, proscritas las formas del amor entre hombres y entre mujeres. Vetadas las historias y las literaturas que no hagan referencia a héroes, vetadas las historias de quienes se rebelan contra las culturas “originarias” para plasmar peligrosas originalidades. Se refundará el país en base a los elegidos para reescribir las leyes a medida del poder y de los poderosos y a ese hecho y a ese acto se nombra hoy en Bolivia como Asamblea Constituyente.
  1. Pega es el nombre popular para un puesto de trabajo por lo general dentro de El Estado. ↩︎
  2. Movimiento al Socialismo ↩︎

DESAPRENDIENDO EL MACHISMO

– Entrevista a Patrick Welsh, Vicepresidente de la Asociación de Hombres contra la Violencia en Nicaragua –

Patrick Welsh, nacido en 1960 en Irlanda del Norte, tiene experiencia de Cooperación Internacional en Nigeria y en América Central, y una larga trayectoria en la educación popular. Patrick es Vicepresidente de la Asociación de Hombres contra la Violencia en Nicaragua. A lo largo de diez años, un millar de hombres han pasado por los talleres que él dirige.

Si hablamos de machismo, ¿es distinta la situación en Centroamérica que en Europa?

El modelo de ser hombre es muy similar. A los hombres desde la familia, la escuela o la religión tradicionales y desde los medios de comunicación se nos han asignado unas actitudes, valores y conductas que no varían mucho de país a país. Nos han indicado y enseñado que debemos ser fuertes, tener poder y mandar. Ha habido y sigue habiendo, sistemas distintos de crianza y socialización para los niños y para las niñas, traducidos en símbolos, colores, valores, expectativas y atribución de derechos distintos. Los hombres no nacemos con el machismo en la sangre, es algo que aprendemos, y que, desde luego, podemos desaprender.

¿El machismo tiene diferentes manifestaciones según culturas o geografías?

Impresiona que el machismo sea algo tan universal y generalizado. Hay matices culturales, obviamente. Incluso en algunas culturas los hombres asumen tareas domésticas que en otras no son propias de los varones. Todo depende de cómo se construyen sobre el sexo biológico las diferentes identidades masculina y femenina, y de las creencias que se van inculcando.

¿Se puede pensar que algunas mujeres son machistas?

No es correcto plantear las cosas así. Lo que sucede es que las mujeres actúan dentro de los valores de un sistema machista. Hombres y mujeres tenemos roles asignados. Hasta que empecemos a reflexionar, analizar y hacer propuestas nuevas vamos a seguir en la misma situación.

En Nicaragua, ¿la revolución sandinista contribuyó a cambiar algo las cosas?

Las mujeres sandinistas lograron en la revolución muchos cambios y avances legales, pero la agenda feminista de género no fue incorporada. Al terminar la revolución, en el año 90, muchas mujeres se organizaron en diversos colectivos. Desde entonces el movimiento de mujeres ha sido el movimiento social más fuerte y organizado en Nicaragua.

Y los hombres ¿cómo reaccionan cuando se les invita a abandonar el machismo?

Nosotros les explicamos que eso del machismo es un asunto social, que no tiene nada que ver con la genética. Hay gente que cree que la valentía viene en la sangre. Algunos hombres nos han dicho: “yo soy agresivo, porque nací agresivo”. Nosotros les enseñamos a diferenciar lo que es agresividad de lo que es violencia. Sentimientos o emociones humanas que tenemos, como la ira por ejemplo, no deben orientarse hacia el uso de la violencia. Pero la reacción violenta es común en hombres que se sienten frustrados o que no tienen control de las situaciones. La violencia es la herramienta aprendida para manejar determinadas situaciones y conflictos entre personas o entre grupos.

¿La violencia es la más extrema manifestación del machismo?

Sin duda. La violencia de los hombres hacia las mujeres es, a menudo una violencia grave. Más de cien mujeres fueron asesinadas por sus compañeros el año 2004 en España. Pero hay violencia también entre los hombres. Un estudio que se hizo en México, hace ya unos años, identificó que las tres causas de muerte más frecuentes entre hombres en el Estado de Veracruz eran accidentes de tráfico y laborales, homicidios causados por otros hombres, y cirrosis hepática; y esas tres causas estaban relacionadas con hábitos típicos masculinos. Al conducir hay que ser el más veloz, no hay que ceder ni un centímetro a nadie. Al consumir alcohol se llega al límite para la salud, y aparece a menudo la bronca, no existe capacidad de escuchar o negociar. Hay un modo de ser hombre que no sólo es fuertemente negativo para las mujeres, sino que perjudica también a los propios hombres.

¿Crees posible la reeducación, la reinserción social de hombres maltratadores y de violadores?

Ese es un asunto polémico ahora en bastantes países. En los países del Norte los intentos de rehabilitación no han tenido los resultados esperados. Creo que eso ha tenido que ver con la doble opción que se ha ofrecido a los maltratadores: ir a la cárcel o pasar por un proceso de conciliación. Es claro que todos eligen el camino más fácil, nadie quiere acabar en la cárcel. Habría que buscar una manera de que esos hombres, voluntariamente, entren en un proceso de reflexión y cambio, analizando su forma de ser. Y no basta con contemplar cada caso individualmente, porque este es un asunto social y cultural que afecta a muchísimos hombres.

¿Qué métodos usáis para desaprender el machismo?

Trabajamos con una metodología de educación popular. Facilitamos espacios y procesos continuados en el tiempo, para que los hombres reflexionen sobre sus vivencias, sus valores y comportamientos. No les damos clases sobre género o masculinidad, nada de eso. Pondré un ejemplo: cuando trabajamos con los jóvenes sobre el tema de la violencia, hacen un listado de los juegos infantiles que practicaron y de sus formas de diversión actuales y analizan los elementos de agresividad, competitividad e incluso de violencia que hay en esos juegos. Luego, por grupos en la sala de capacitación, algunos juegan y los demás observan el juego. Sigue un análisis de lo que sucede y se toma conciencia de cómo lo juegos son un factor socializador de los valores pretendidamente masculinos. Es un aprendizaje vivencial. Se descubre la raíz social de muchos sentimientos y comportamientos. Cada grupo hace, al final, propuestas que suelen ser distintas.

¿Qué papel pueden jugar las mujeres para que los hombres desaprendan su machismo?

En Nicaragua comenzamos algunos grupos de hombres que deseábamos cambiar nuestras ideas y comportamiento. Pero hemos tenido una relación muy cercana con la Red de Mujeres contra la Violencia, que aglutina a más de 350 grupos de mujeres. Algunas participan en nuestro consejo asesor, nos dan apoyo y nos acompañan. Eso nos parece muy importante, porque nosotros queremos que lo que hacemos contribuya al bienestar de las mujeres.

¿Y qué ayudas y métodos aporta esa Red de Mujeres?

Hay Asociaciones de Mujeres en Nicaragua que ya tienen una experiencia de muchos años. Ellas nos facilitan la convocatoria, igual en la ciudad de Managua que en comunidades campesinas, para aglutinar a grupos de hombres y facilitan también después espacios mixtos de mujeres y hombres para que puedan compartir un trabajo conjunto. El trabajo de educación popular que habían iniciado en los años ochenta algunas mujeres los sistematizaron y nos ayuda mucho ahora al proponer adaptaciones para los hombres.

¿Cuesta mucho cambiar?

Cuesta descubrir en uno mismo actitudes, valores y conductas que anteriormente no tenía identificadas como machistas. Por ejemplo, muchos hombres nicaragüenses piensan que es la cosa más natural que sus mujeres les tengan que pedir permiso para salir de casa. Otros no entregan todo su salario en casa, se reservan una parte que gastan en beber y beber. Cuesta cambiar. Hay mucha resistencia interna y mucha presión externa para llegarlo a hacer.

¿Qué cambios trae este esfuerzo?

Unas relaciones más humanas y gratificantes, que no se basan en el dominio de los hombres y la subordinación de las mujeres, sino en la armonía y equidad. Buscamos juntos, hombres y mujeres, otro modo de ejercer el poder en la vida privada y en los espacios públicos, unas relaciones verdaderamente democráticas, donde exista capacidad de escuchar, de aportar, de construir colectivamente en libertad y sin miedo. Las mujeres ganan, sus derechos humanos son respetados. Pero, al abandonar el machismo, los hombres salimos ganando también: nos damos cuenta de que no tenemos siempre la razón ni la verdad, nos hacemos más sensibles, expresamos mejor nuestros sentimientos y emociones no sólo con nuestras mujeres, sino también con nuestras hijas e hijos.

¿Podemos entendernos, hombres y mujeres?

Los hombres, en primer lugar, tenemos que aprender a escuchar. La comunicación interpersonal es uno de los temas que más trabajamos. Equipamos a los hombres con herramientas prácticas, para que, cuando aparezca un conflicto en la pareja, puedan tener una conversación entre dos personas iguales y no acudan a la violencia, a los gritos y los golpes para resolverlo.

¿Hay algún termómetro para medir el cambio?

El compromiso con la justicia y la equidad de género es también un compromiso con la democracia. Ese compromiso no puede considerarse verdadero si no tiene su expresión práctica en el reparto equitativo del trabajo dentro de los espacios privados y públicos.

FUENTE: infosolidaria.org

Orfandad política, en homenaje a María José Urruzola , amiga y maestra

HOMENAJE A Mª JOSE URRUZOLA , AMIGA Y MAESTRA

El 28 de abril falleció de forma repentina Mª Jose Urruzola . Quienes la hemos conocido personalmente o a través de su obra , sabemos de su valiosa aportación a la lucha de las mujeres y a la Coeducación ; por encima de todo Mº Jose fue una mujer comprometida a tope , coherente ,generosa y con una capacidad pedagógica excepcional

El sábado 16 de junio un grupo de mujeres de la Rioja acudimos a Bilbao a participar en su homenaje con un pequeño espectáculo de danza oriental coordinado por Ana Elvira y las canciones de Belenteja .

La mejor forma de honrar su recuerdo es seguir adelante en nuestro trabajo por crear un mundo más humano y más coherente con las necesidades de la persona.

A continuación os enviamos uno de sus últimos artículos , y recordaos que
desde la asociación feminista Laguz seguimos profundizando en la línea que ella y otras mujeres comenzaron hace doscientos años. Nos encontrareis en

laguz_am@hotmail.com.
¡ Hasta siempre Mari José ¡

ORFANDAD POLÍTICA

Si en el programa “Políticamente incorrecto “ convocan a cinco hombres para hablar de las elecciones en EEUU, a la vez que en la primera cadena se hace una mesa para comentar lo mismo, convocando a seis hombres, si hay que elegir entre dos hombres para que gobiernen el mundo, si la Banca dirigida por hombres decide quién es el más conveniente de los dos ,si Bin Laden y sus seguidores nos imponen sus métodos, si todas las Comunidades autónomas del Estado Español están regidas por hombres excepto una ,y lo mismo ocurre en los partidos políticos de Euskadi. Si todos los medios de comunicación del Estado Español excepto dos están regidos por hombres. Si los recientes premios “Principe de Asturias” se dan a cinco hombres por sabios y científicos, si cuando Medem quiere mostrar la gente que ha trabajado por el pueblo vasco y elegir las opiniones que considera más representativas ,selecciona en un porcentaje cercano al cien por cien, a hombres, si el modelo de sexualidad que vende la televisión todos los días es masculino, si la prostitución se defiende haciendo ver que es razonable cubrir las necesidades de los hombres, si no nos escandaliza en la práctica , que haya hombres que asesinan a las mujeres por el hecho de serlo. Si el Gobierno y las Instituciones oficiales llaman a esto paridad , si… entonces, es que el mundo se ha quedado huérfano de madre. Tiene numerosos padres, pero no tiene madre.

Es una orfandad política que afecta negativamente a mujeres y hombres.

Si nos resignamos las unas y los otros , a vivir en esta situación como si no fuera posible otra, entonces, seguiremos oyendo hablar de las cosas “importantes” que hablan los patriarcas : la guerra , los atentados , los terroristas, el petróleo, la bolsa, los agujeros en el medio ambiente , la caza de las últimas especies animales ,el deterioro del mar, la privatización de las industrias públicas, el funcionamiento de la Banca, la carencia de identidad en la urbanización de las ciudades ,la Constitución Europea,la legalización de la prostitución…,pero oiremos hablar muy poco de las necesidades que suele tener la madre social: cómo mantener la vida, cómo hacer crecer a las criaturas ,como mejorar la alimentación, cómo cuidar a las personas mayores o incapacitadas , cómo administrar los bienes sin despilfarro, cómo conseguir que nadie pase hambre, que todo el mundo viva de su trabajo, cómo solucionar los conflictos sin matar, ni destruir, cómo dar más importancia ala educación y a la salud, cómo usar el agua y otras fuentes de energía para el bienestar de todas las personas y no en provecho de unos pocos ,cómo vivir la sexualidad como una expresión del sentir y no como una fuente de opresiones …

Y no sólo oiremos, sino que pronto empezaremos a ser conscientes ,mujeres y hombres, de las consecuencias de esta orfandad en nuestra propia vida. Quizás solo entonces, sentiremos profundamente esta grave carencia y la necesidad de que la sociedad actual, más mujeres y más hombres, reclamen el resurgimiento de esa madre social que renacera , si ellas y ellos aprenden a mirar el mundo desde otra perspectiva, construyen una concepción maternal de este planeta ,hacen necesaria la aportación de la maternidad y de la paternidad y deciden organizar la convivencia entre mujeres y hombres ,con criterios de justo reparto , de solidaridad, inteligencia , de reconocimiento y justa valoración mutuas, de respeto a la diferencia , a los proyectos propios de vida más allá de roles y programas culturalmente prefabricados ,con criterios al fín, de libertad.

Si así sucediera, entonces sí ,mujeres y hombres , habríamos recuperado la madre social, para nuestro bien.

Enviado por: Lucha de Mujeres

Libro – LA OTRA MIRADA

AUTORA: Encarna Garrido Montero

Método de Alfabetización de Mujeres

Para todas las personas, mujeres, hombres, grupos, colectivos… que luchamos contra la exclusión y la discriminación en cualquiera de sus formas

Indice:

1. Prólogo

2. Reflexionando

3. (1 y 2) Mujeres científicas

4. Las emociones

5. Gramática

6. 8 de Marzo

7. Historia de Mujeres

8. Países del mundo

9. Temas de actualidad

10. Lista de monitoras/es y alumnos/as

11. Bibliografía

Todos los archivos están en formato PDF, puedes descargar en:

http://www.nodo50.org/laotramirada/

encarnaARROBAnodo50.org