Ante la próxima prueba de sexto de primaria…

Si lo que estás buscando son los resultados de la prueba de 2008 en Madrid puedes visitar: ampalalatina.wordpress.com

Si además te interesa saber qué pasó y qué se dijo en 2007 aquí lo encontrarás. Es perfectamente válido para analizar lo que ha pasado también en 2008.

A AQUELL@S PADRES Y MADRES, EDUCADORES Y EDUCADORAS QUE DESEEN PENSAR EN COMÚN…

ANTE LA PRÓXIMA “PRUEBA EVALUATIVA” QUE NO EVALÚA NADA… SERIO.

Como bien sabréis, se avecina en breve la prueba de supuesta evaluación que la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid lleva realizando durante los últimos cursos a nuestros chicos y chicas de sexto curso de Educación Primaria.
Queremos compartir con vosotr@s algunas reflexiones que, desde nuestro punto de vista, son enormemente relevantes a la hora de tomar decisiones al respecto:

* Evaluar en educación no es solamente “medir”. Lo que nuestros hijos e hijas aprenden en el Centro Educativo depende no sólo de los contenidos (objetos de conocimiento) desarrollados en las asignaturas, sino del cómo esos contenidos son transmitidos, compartidos, motivados, cooperados y posteriormente aprehendidos, hechos suyos, a ser posible de forma grata en un ambiente donde el profesorado y el alumnado se embarcan en un periodo de investigación y de acción. Esto forma parte de un proceso amplio y complejo que es imposible medir a través de una sola prueba individual sobre nuestros chavales. Un examen hecho “desde fuera” en el que únicamente se les pide contestar a determinadas cuestiones puntuales descontextualizadas del proceso de enseñanza/aprendizaje, en donde los procedimientos, las actitudes, la cooperación y los afectos y emociones juegan un papel decisivo a la hora de aprender.

* Para que una evaluación sea eficaz, efectiva y digna de llamarse tal “evaluación” debe recoger, además de lo explicitado en el punto anterior, la evaluación del profesorado, del proceso de enseñanza y aprendizaje, del contexto social donde se realiza la tarea educativa, y de la organización del Centro Escolar donde se lleva a cabo esta tarea social de primer orden que llamamos aprendizaje educativo.

* Para que una evaluación sea honesta -social y profesionalmente hablando- sus objetivos e instrumentos deberían responder a los intereses democráticamente establecidos por todos los componentes de la Comunidad Educativa, en donde se reflejasen los intereses de la sociedad, especialmente de aquellas personas y colectivos menos favorecidos, porque creemos que la Educación o trata de mejorar la sociedad -mejorándonos como personas- o no sirve sino para seguir estableciendo las desigualdades que nos están conduciendo a un mundo irrespirable (medio ambiental y humano).

* El alumnado, supuestamente evaluado mediante esta prueba, una sola, que mide contenidos exclusivamente, no ha recibido durante los años en que se está realizando este “examen”, ningún tipo de ayuda para la mejora “de” y “en” su proceso de aprendizaje por parte de los gestores de este examen, en nuestra Comunidad, los responsables de la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma madrileña.

* Consideramos que la Consejería de Educación nos lleva a una trampa de gran calado: se limita a establecer el Plan General de Mejora de Destrezas Indispensables (CDI) que no incluye nuevos recursos, como la formación del profesorado, o cambios en la organización de los centros, profesorado de apoyo… por ejemplo, elementos que influyen en la mejora real de los resultados del proceso de aprendizaje del alumnado. Se han limitado a seleccionar a los Centros “examinados” a través del alumnado para establecer un ranking tan ficticio como injusto e irreal. Se han publicado en todos los periódicos de tirada nacional las listas de los resultados y se ha establecido un ranking que pretende seguir ninguneando a la Escuela Pública para dejar en manos privadas un asunto tan importante como es la educación de nuestros hijos e hijas, convertida en negocio para unos pocos.

* Muchos movimientos, asociaciones y colectivos de gran prestigio educativo, como por ejemplo la Federación de Movimientos de Renovación Pedagógica, se han opuesto ya a la realización de esta “chapuza” y os invitamos nosotros a oponeros también a ella… Os invitamos a visitar las páginas webs de estos colectivos (Movimiento por la Calidad de la Educacion en el Sur y Este de Madrid, Movimientos de Renovación pedagógica, Plataformas por la Defensa de la Escuela Pública, sindicatos: CCOO, UGT, STEs, CGT…) de fácil acceso a través de Internet.

Dado que muchos centros de enseñanza no están tomando ninguna decisión colectiva (y los centros que institucionalmente lo hicieron en anteriores cursos, están sufriendo presiones y expedientes por parte de la CAM), dejando a los padres y madres la decisión personal de que su hijo/hija participe o no en la susodicha prueba, consideramos relevante dar a conocer estas cuestiones y por si os resulta de utilidad, acompañamos una carta, dirigida a la dirección del Centro, que puede servir de modelo para quienes consideren que sus hijos/as no deben participar en la misma.

Un saludo cordial.
Asociación Cultural Candela


A LA DIRECCIÓN DEL COLEGIO …………………

D. /Dña……………………………………….
con DNI……………………………………….
padre/madre de ……………………………………………..
alumno de 6º de primaria del Colegio ………………………………..
me opongo expresamente a que se realice a mi hijo/a la evaluación prevista por las autoridades educativas de la Comunidad de Madrid para el día 29 de mayo DE 2007. Y ello por los siguientes motivos:

1º – Mi hijo/a y sus compañeros/as ya son objeto de las correspondientes evaluaciones por los profesores del colegio. Es a ellos a los que les compete legalmente realizar esta labor y son solo ellos los que están capacitados para valorar adecuadamente su rendimiento y capacidad, de acuerdo, además con las circunstancias personales y sociales de cada uno.

2º – Considero inadecuado tanto el contenido como el procedimiento para la realización de la evaluación. La prueba tan solo va a evaluar dos aspectos muy concretos -lengua, y matemáticas- excluyendo otras materias o circunstancias como el nivel de dotaciones, el porcentaje de alumnos de integración o la cantidad de profesores y su relación con las específicas necesidades del centro. Pero además, dicha prueba no afecta a los valores en que se educa, nada importa a la Comunidad la enseñanza de valores como la responsabilidad, la libertad, la participación, la solidaridad, etc-

3º – Considero irresponsable por parte de la Consejería de Educación la publicación de los resultados de la prueba aplicada, como se hizo en anteriores convocatorias, sin ninguna consideración por las circunstancias que rodean los centros y su respectivo alumnado.

Por todo ello me niego a que mi hijo/a sea utilizado/a como instrumento y exijo que se respete mi voluntad y no se realice la prueba mencionada a mi hijo/a. Asumo directa y personalmente las responsabilidades que se deriven de mi decisión, exonerando completamente a los profesores y la dirección del Colegio Público que tan solo cumplen con mi decisión.

Madrid a …… de mayo de 2007

Fuente Original: Asociación cultural Candela

COMUNICADO SOBRE LA PUBLICACIÓN DEL RÁNKING DE COLEGIOS DE LA
COMUNIDAD DE MADRID A PARTIR DE LA PRUEBA DE 6º DE PRIMARIA

Ante la realización de la prueba por parte de la C.M. el 10 de mayo de 2005, la Junta
Directiva de la AMOP aprobó un documento dirigido a sus socios, en el que se
expresaban las siguientes consideraciones:

Nos manifestábamos conformes a la realización de pruebas de carácter
diagnóstico del sistema educativo por parte de las Administraciones educativas,
siempre que dichas pruebas carecieran de carácter clasificador del alumnado y/o de
los centros, y por el contrario su finalidad exclusiva fuera conocer las necesidades y
dificultades del sistema y del proceso de enseñanza y aprendizaje, para disponer los
medios y apoyos oportunos para su mejora. Asimismo, señalábamos en su día que
dichas pruebas debían evaluar competencias básicas socialmente consensuadas,
estar enmarcadas dentro del proceso de evaluación continua y formativa del
alumnado, y tener en cuenta su historia escolar, los recursos y el contexto
sociocultural de las familias y de los centros, y cuantos factores permitan comprender
bien los resultados.

Por otro lado señalábamos la falta de sentido de plantear dicha prueba en el
último curso de una etapa como la Primaria, en la que el alumnado -especialmente el
de la pública- se marcha a otros centros a continuar su escolaridad, por ser imposible
asegurar el apoyo a aquellos con bajo rendimiento. Nos preguntábamos entonces
también si se iban a trasladar los resultados individuales de esa prueba a los Institutos,
propiciando que así también éstos, no sólo los centros, quedaran marcados en su
escolaridad posterior, contribuyendo a que se cumpla la profecía… Una evaluación
externa debe tener función diagnóstica sin duda, pero también formativa, de mejora, y
no sólo para la futura actuación de la Administración y los centros, sino para el apoyo
inmediato a los alumnos con resultados insatisfactorios en la prueba. ¿Qué utilidad si
no podrán verle las familias? Por ello señalábamos que la prueba debía realizarse
antes, cuando aún existen posibilidades reales de tomar decisiones de mejora y apoyo
a los centros, los profesores, y también a los alumnos, que son al final lo que nos
preocupa a todos.

Insistíamos también en que aquellos centros que por su contexto social
presentaran niveles bajos de rendimiento, fueran dotados de los medios y recursos
necesarios para que el principio de equidad educativa pudiera hacerse realidad.
Finalmente demandábamos que, en ningún caso, esa prueba sirviera para emitir
juicios de valor sobre centros y profesorado, pues además de existir sistemas
ordinarios de evaluación para ese fin -el Servicio de Inspección Educativa- sería una
actuación de todo punto injusta si no se tenía en cuenta el contexto sociocultural y
escolar en el que desarrollan su trabajo.

La salida a la luz pública del ránking de los “100 primeros colegios en la
prueba de 6º de Primaria” de la Comunidad de Madrid, y posteriormente de todos
los colegios -en vez de un Informe técnico cualitativo y explicativo como habría
sido deseable- ha confirmado lo fundado de nuestros temores e interrogantes
sobre su diseño, finalidad y repercusiones, y nos lleva a manifestar
públicamente nuestra posición.

Dicha prueba, realizada desde Ordenación Académica, evalúa unas
competencias que no han sido consideradas “básicas” mediante un
procedimiento de consenso profesional y social que les daría la legitimidad
necesaria, no se ha enmarcado en el proceso de evaluación continua y formativa que
llevan a cabo los centros, no ha tomado en consideración la evaluación más global y
cualitativa que viene realizando el Servicio de Inspección Educativa, ni ha observado
muchos de los criterios y recomendaciones técnicas empleados en estudios
rigurosos de naturaleza también diagnóstica, como el PISA de la OCDE, en el que
vienen participando con muestras representativas desde 2000 otras Comunidades
Autónomas españolas (no así la Comunidad de Madrid, que también ha rehusado
hacerlo en el PISA 2006). Este programa internacional señala que no es posible
entender y valorar con fiabilidad, validez y equidad el rendimiento escolar o la calidad
educativa del sistema, sin tener en cuenta factores tan decisivos como la inversión
pública en educación, la historia escolar de los alumnos (que comprende los años
cursados en educación infantil y las repeticiones de curso, entre otras variables), el
nivel sociocultural de las familias o el carácter inclusivo/segregador del sistema.

Los distintos aspectos señalados sobre el proceso de diseño, validación y
aplicación de la prueba, nos llevan incluso a cuestionarnos la propia fiabilidad y
validez de sus resultados, lo que también se ve reforzado por algunas
inconsistencias observadas en el ránking de centros. ( Sorprende la baja posición en el ránking de unos pocos pero significativos colegios concertados de prestigio, que escolarizan alumnos de nivel sociocultural medio y alto, e invierten recursos privados adicionales en la educación de sus alumnos).

Pese a que la Consejería de Educación de la C.M. aseguró que no se
harían públicos los resultados de la prueba de 6º de Primaria, su publicación en
la prensa ha agudizado la preocupación y recelos de la comunidad educativa.
Dicha publicación contradice por la vía de los hechos la finalidad
exclusivamente diagnóstica y formativa que ésta debía tener. Así, nos
encontramos actualmente ante una clasificación pura y dura de los centros que
desconsidera las características específicas de cada uno de ellos, su contexto, el
punto de partida del alumnado, ni otras muchas variables que ayudarían a las familias
y a la sociedad madrileña en general, a entender los resultados y a valorar
debidamente el esfuerzo de alumnos, profesores y profesionales de apoyo. En
cualquier caso no solicitamos una contextualización del ránking publicado, sino
que lamentamos su publicación misma.

Esta situación está generando varios efectos perversos para la educación que
la AMOP quiere poner de manifiesto.

Por un lado, el desaliento de muchas familias -especialmente las más
desaventajadas- y el malestar de los profesionales de la educación que desarrollan
su trabajo a menudo en unas condiciones difíciles. Se ha incrementado su sensación
de frustración y desaliento al ver tan mal reflejada su compleja tarea.

Por otro, se produce una descalificación global de la enseñanza pública, al
mostrar el fuerte desequilibrio frente a la red concertada y privada. En el ránking se
aprecia cómo sólo 29 colegios públicos de la Comunidad se encuentran entre los 100
primeros en rendimiento, frente a 71 colegios de titularidad privada (de ellos, 45
concertados). Sin embargo, hay que tener en cuenta que este tipo de centros,
representando más del 46% del total de la escolarización en Primaria, sólo escolarizan
al 17% de los alumnos con necesidades educativas especiales y al 22,7% de los que
tienen desventaja sociocultural (MEC, 2005). El desequilibrio de estas cifras crece a
medida que se avanza en la escolaridad, pues la escuela pública madrileña asume
la educación del 79% de los alumnos en desventaja sociocultural -inmigrantes y
minorías étnicas- en la etapa obligatoria.

Como hemos aprendido del último Informe PISA (OCDE), los mejores
resultados no se deben necesariamente al tipo de centro. Si se detrae el nivel
sociocultural de los padres y madres de los alumnos evaluados desaparece la
diferencia en los resultados entre centros de titularidad pública o privada en la mayoría
de los países y, muy especialmente, en España.

Si a esto se añade que -asumiendo una mayor complejidad- la escuela
pública madrileña adolece de falta de recursos básicos como consecuencia de la
insuficiente inversión en educación (sólo el 4.4% del PIB) llegamos a confirmar dos
consecuencias muy negativas de este ránking público, que ya se han puesto en
marcha. Por un lado, el envío de un mensaje a la sociedad sobre la baja calidad de
gran parte de la educación pública -que daña gravemente su “deseabilidad
social”-, aunque como vemos en PISA no es el tipo de centro lo que produce la
diferencia de resultados entre los alumnos. Por otro, y sumándose a ese mensaje, la
C.M. aumenta la asignación de fondos hacia los conciertos con entidades
privadas, recalificando y concediendo para ello suelo público, basándose en la
defensa del derecho a la libre elección de centro.

Otra consecuencia negativa de gran calado consiste en que, al colocar a
muchos centros, alumnos y profesores en una situación tan desalentadora, se está
“vacunando” a la comunidad educativa frente a las evaluaciones externas del sistema.
Esta experiencia ha creado recelos y dificultades hacia futuras y necesarias
evaluaciones que, realizadas y explicadas adecuadamente, no sólo tendrían una
relevante función diagnóstica, sino también y más importante, servirían para mejorar la
cantidad y equidad de la inversión en educación, los aspectos organizativos,
curriculares, metodológicos, de apoyo y evaluación de los centros, y los procesos de
formación del profesorado que tanto conviene revisar.

En este contexto tiene lugar la negativa de la Consejería de Educación de la
Comunidad de Madrid a que una muestra representativa de alumnos participe en
las pruebas sobre “competencias básicas” del PISA 2006 de la OCDE, estudio
que de forma rigurosa permitiría comparar la calidad de la educación madrileña
con la de otras Comunidades Autónomas, países y regiones, en el marco del
esfuerzo (incluyendo la inversión pública) que todos ponemos en ella. Hay que
recordar que en dicho estudio, con el mismo marco curricular (la LOGSE), las
diferencias entre CC.AA. son notables (a favor de las que más invierten), y de estos
resultados hay mucho que aprender. Sólo la puesta en marcha de una evaluación
regional de diagnóstico con mayor legitimidad curricular y con efectos más positivos en
la responsabilidad y la moral de la comunidad escolar que las que ofrece el PISA nos
ayudaría a entender esta posición.

Creemos que este conjunto de actuaciones más que evaluar la educación y
contribuir a crear una cultura de la evaluación, ayudan a devaluarlas socialmente.

Por todo lo argumentado, la Asociación Madrileña de Orientación y
Psicopedagogía estima necesario manifestar públicamente, las siguientes
consideraciones:

1. Estimamos de gran valor para la mejora permanente del sistema
educativo la realización de evaluaciones de diagnóstico periódicas por
parte de las Administraciones educativas, siempre que estén planteadas
con una finalidad formativa, conocida por la comunidad educativa, basadas en
competencias básicas consensuadas o establecidas en el currículo oficial,
contextualizadas y realizadas en momentos oportunos, de modo que faciliten la
adopción de medidas adecuadas para superar tanto las deficiencias
observadas en el sistema, como en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Asimismo demandamos unas pruebas que permitan conocer también aquello
que funciona bien, los progresos logrados, evitando el desaliento y valorando el
esfuerzo. En consecuencia, consideramos claramente mejorable el proceso
seguido en el diseño y aplicación de la prueba de 6º de Primaria en los
colegios de la C.M., y demandamos un mayor rigor, transparencia y cuidado en
las futuras pruebas que ya se anuncian.

2. Desaprobamos la publicación del ránking de centros, por lo que supone de
daño casi irreparable:

a. A la confianza de las familias en la educación que reciben sus hijos,
pues tampoco han recibido información adecuada de cuáles son los
problemas y qué se va a hacer para resolverlos, dejándolos con
sensación de indefensión y desconcierto.

b. Especialmente a la imagen de la escuela pública, pero también al de
aquellos centros concertados que asumen mayores compromisos con la
educación de todos los alumnos de su entorno.

c. Al prestigio y moral del profesorado, consiguiendo victimizar a todos,
por no explicar la situación en que cada equipo docente desarrolla su
tarea educativa.

3. Insistimos en que es imprescindible que los datos extraídos de ésta y
futuras evaluaciones:

a. Sean devueltos a los centros, de forma que les sirvan de referencia
para su análisis, reflexión y toma de decisiones colectivas.

b. Sean empleados por la Administración educativa para aumentar la
inversión en educación, en particular en aquellos centros que
escolarizan alumnado en desventaja y que más lo necesitan para
mejorar sus procesos educativos. El último Informe PISA muestra cómo
el mero aumento de la inversión no mejora necesariamente los
resultados educativos, pero también que, sin excepción, aquellos
países o regiones que menos invierten en educación obtienen peores
resultados.

4. Lamentamos que se haya perdido una oportunidad única para iniciar un
proceso de evaluación periódica del funcionamiento y resultados del
sistema escolar de la Comunidad de Madrid, al haberse generado un
malestar en la comunidad educativa que difícilmente presagia una actitud
participativa y motivada de ésta para formar parte de futuras experiencias de
este tipo.

5. Por último, como miembros de esa comunidad educativa, los orientadores de
la C.M. no apreciamos ni entendemos nuestra función como meros
vigilantes de dichas pruebas, por lo que también solicitamos la revisión y
adecuación del proceso de aplicación.

En Madrid, a 3 de noviembre de 2005

Asociación Madrileña de Orientación y Psicopedagogía (AMOP)

¿Defienden los sindicatos la permanencia de la religión en la escuela laica?

Nos envian del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Madrid estos comentarios sobre el posicionamiento de algunos sindicatos frente a la asignatura de religión y a los cambios que se van a producir en la situación laboral de ese profesorado.

Desde EducaRueca también nos preguntamos, como lo hace El Roto, si ha de primar esta situación laboral o deberemos poner por delante la calidad de esta escuela laica en la que creemos.

CSI-CSIF

9 de Noviembre de 2006: CSI*CSIF manifiesta su total oposición a la supresión de puestos de trabajo como consecuencia del proceso de implantación de la LOE. …
Los borradores de los Reales Decretos que regulan las enseñanzas mínimas de los diversos niveles, parece que entre otros muchos damnificados determinan la pérdida de miles de puestos de trabajo de profesores de Religión….
Por todo ello, CSI*CSIF exigirá el mantenimiento de los puestos de trabajo del profesorado de Religión.

CCOO. FE.

9 de Noviembre de 2006 : El borrador del Real Decreto que regula las enseñanzas mínimas en Secundaria propone una reducción de un tercio de horas de religión y que los alumnos que no cursen ni religión confesional ni historia de las religiones podrán irse a casa.
Frente a esta propuesta del MEC, CCOO con la misma contundencia que siempre ha defendido su modelo de escuela pública defenderá los derechos de los trabajadores y no permitirá costes laborales para los trabajadores apostando decididamente por la defensa de los más elementales derechos de los trabajadores y trabajadores, especialmente de los más vulnerables, en este caso de los profesores y profesoras de religión.

ANPE las Palmas

RECLAMAMOS AL MEC
1.. Se reconsidere la dedicación horaria de la materia de Religión en la ESO, asignándole un mínimo de 3 horas por ciclo al igual que sucede en Primaria.

2.. Que las Comunidades Autónomas completen el horario de Religión con su propia regulación.

3.. Se permita al profesorado de Religión completar horario con otras materias afines de tal manera que ninguno resulte despedido por la aplicación de la nueva normativa.

FETE-UGT (Galicia), a sus afiliados:

31 de Octubre de 2006: Ante as informacións aparecidas, en distintos medios, de comunicación, que fan referencia aó borrador do R.D. de secundaria, temos que facer fincapié, con forza e determinación, no seguinte.:
O voso sindicato está comprometido, desde o principio, na petición do respecto total á carga horaria da asignatura, a cal, repercute directamente nos traballadores/as da materia de relixión.
Por todo isto, vendo o desenvolvemento do borrador, que falla, gravemente, na carga lectiva, feito que non pode ser menos que reprobado polo voso sindicato e non asumido pola ruptura que conleva e por encamíñarnos na esfera do ámbito laboral a unha situación de precariedade.

USO-Unión Sindical Obrera

Un tercio de los cuatro mil profesores que imparten la Religión católica en la ESO en centros públicos podría perder su puesto de trabajo si finalmente se aprueba el borrador que el Ministerio de Educación presentó ayer a las comunidades autónomas. (…)
Desde USO, la entidad sindical que acoge a más profesores de Religión católica, la medida ministerial se contempla con preocupación. (…) esta pérdida de horas lectivas no sólo supondría una «reducción del número de contratos, sino que además aumentaría la precariedad laboral de estos profesores. (…)

stemstes(arroba)stemstes.org

Página web: www.stemstes.org

Fuente artículo original: http://www.europalaica.com/

De repente, el acoso escolar. Sobre los problemas sociales que aparecen y los que se silencian en los medios

En muy pocas semanas, el acoso escolar ha pasado de ser tratado como un problema secundario o marginado dentro de las noticias sensacionalistas y dramáticas a constituir uno de los grandes temas de debate de los medios generalistas. El País abría su edición del domingo con un relato dramático sobre una chica que había sido pegada y maltratada a la salida del instituto. Pocos días después asistimos en la televisión a la cobertura informativa sobre movilizaciones de varios miles de profesores en Cataluña y Extremadura. Hace un par de días, la presentadora del telediario de Antena 3 recurría al argumento del supuesto periodismo transparente:»Algo debemos estar haciendo mal cuando en menos de 24 horas tenemos que informar de otra concentración de profesores en protesta por el acoso escolar». Curioso. Ahora resulta, según las palabras de esta periodista, que los medios siempre informan de todos los problemas sociales y que sólo hace falta acudir a una concentración o movilización para recibir acceso informativo.

Las estadísticas sobre acoso escolar que he revisado son contradictorias y confusas, según donde establezcamos los límites semántico del término acoso(desde aquí, pido ayuda y enlaces sobre los últimos datos publicados), pero en cualquier caso sigue siendo llamativa la repercusión mediática que este problema social ha generado en los medios, desplazando otros de mayor importancia o, incluso, evitando la conexión con otros tipos de acoso de trágica actualidad (el acoso laboral, por ejemplo, tanto físico como psicológico).

¿Qué ha llevado a los medios a focalizar su atención informativa en el acoso escolar? Quiero aventurar desde aquí algunas hipótesis.

Primero, es inevitable sugerir el marco sensacionalista y dramático que propician este tipo de noticias. La violencia escolar, y más aún cuando está vinculada con un tema social tan complejo como es la educación, apela a patrones informativos y periodísticos que obtienen una rentabilidad mediática estupenda: los videos de las agresiones, las fotografías de los malos tratos, el relatos dramático del proceso; en fin, el acoso escolar tiene unas características que encajan muy bien dentro de los contenidos mediáticos más sensacionalistas de la franja informativa. No se produciría, por tanto, un «interés social ineludible», como pretendía sugerir la presentadora del informativo; el medio obtiene, sobre todo, historias personales de gran calado emocional, mensajes informativos directos y concisos que se lanzan atropelladamente a la audiencia (Véase Los políticos disparan relatos, ).

Después, no podemos olvidar el interés y el poder de ciertos actores institucionales, que son los que están dirigiendo el debate sobre el acoso escolar. El profesorado y los políticos son los que están recibiendo mayor cobertura informativa, por lo que el debate sobre el problema del acoso escolar se está dirigiendo hacia las agresiones, la falta de disciplina y la baja calidad educativa del sistema público… Pocos medios, o ninguno, ha sugerido que el problema del acoso escolar tiene también un origen familiar y social, y que ciertos barrios y núcleos urbanos sufren desde hace tiempo una desestructuración social tan grave y aguda que, evidentemente, la violencia de estas zonas se ha de trasladar inevitablemente a los centros escolares. La educación trabaja por y para los ciudadanos, pero no puede transformar contextos sociales que han vivido en la última década una progresiva reducción y empeoramiento de las políticas sociales. No sé si me expreso con claridad. Digo que el debate sobre los efectos de los recortes sociales sobre la calidad de la educación está ausente del debate público.

Y, por último: estoy de acuerdo en que el acoso escolar es un problema que requiere una solución, y urgente si es posible. Ahora bien, ¿por qué hemos olvidado tan pronto los fríos números del fracaso escolar en España? Cerca del 25% de los alumnos españoles no termina la ESO, y uno de cada tres alumnos ha repetido algún curso, que se dice pronto. Asimismo, los datos rotundos del último Informe Pisa dejaban claro que el sistema educativo básico en España estaba a la cola de los países desarrollados, muy por detrás de los países del este, por ejemplo. Y, sin embargo, pese a estos datos, aún no se han tomado medidas drásticas con el fin de buscar una solución consensuada al alarmante número de estudiantes que ni siquiera poseen el título de educación secundaria obligatoria. Por supuesto, dicho debate pasa por plantear la necesidad de aumentar los gastos en educación y en atención escolar, y no parece que la orientación del debate en torno al acoso escolar vaya a permitir que se produzca.

Desde hace años, asistimos a campañas mediáticas que nos recuerdan los días contados de la educación pública en España. El acoso escolar viene a sumarse a otra de las causas que, presuntamente, están debilitando las frágiles estructuras de uno de los supuestos puntales del estado del bienestar, la educación pública y gratuita. Lo peor de todo es que, según el exiguo porcentaje que se destina en los presupuestos generales, parece que las medidas de las políticas municipales y de las comunidades autónomas pasan por ceder suelo semigratuito a centros privados, y continuar favoreciendo la expansión de la enseñanza concertada. Nadie habla de mejorar o de invertir más recursos en la educación pública, y sí de proporcionar los medios y las condiciones para que aquellos que quieran una educación de calidad, la paguen. Poco a poco la educación pública contempla cómo el atributo «de calidad» va siendo disociado de su modelo.

Paradójicamente, ciertas noticias tienen unos efectos nocivos a largo plazo, efectos que tienen que ver con la imagen y el prestigio de ciertas instituciones. El tema del acoso escolar avanza y se fortalece, transmitiendo a las audiencias el terrible mensaje de que la violencia escolar es casi omnipresente en la educación. Nada más lejos de la realidad. Y, sin embargo, ese efecto, ese mensaje alarmista ya se ha producido, mientras, de fondo, los gestores de la enseñanza privada se felicitan por el efecto colateral beneficioso que puede proporcionarles este último teatro mediático.

Fuente: http://radiaciones.elvarapalo.com

SECUNDARIOS: MOVIMIENTO SOCIAL ASAMBLEARIO EN CHILE

UNA OPINIÓN LIBERTARIA Y ANTIMILITARISTA

Ya en la tercera semana, amenazados del próximo fin de
la parte más evidente del movimiento estudiantil por
el cansancio acumulado, el comienzo del mundial de
fútbol, las lluvias y el frío de un invierno que, por
fin, llegó, los secundarios pueden estar contentos,
satisfechos, de los logros obtenidos en su justa lucha
de largo plazo.

Podemos decir que comenzó este movimiento amenazado de
un pronto declive. Algunas marchas y manifestaciones
en las dos primeras semanas de mayo con unos objetivos
bien claros: que el gobierno cumpliera los compromisos
que había suscrito el año pasado el Ministerio de
Educación. Nada más. Simplemente nada más.

Pero nadie les escuchó, nadie los atendió. El gobierno
de Michelle Bachellet, recién asumido, ignoró o quiso
ignorar los acuerdos tomados por su predecesor,
también de la misma alianza en el gobierno. Una
táctica ya conocida por los y las secundarios/as:
borrar con el codo lo firmado con la mano. La idea del
gobierno era simple: empezar todo de nuevo y dejar que
el asunto muriera antes de nacer. Pero les
secundaries, de años atrás, habían aprendido a
monitorear las ofertas y compromisos del gobierno, a
no quedarse con palabras sino mantener documentos y
agendas a la vista. Por otro lado han aprendido a
desconfiar de las dirigencias y a mantener vigilancia
tambièn sobre ellas. Así, junto a los centros de
alumnos (formales, oficiales, electos según los
procedimientos de la democracia representativa) han
surgido en cada liceo colectivos y asambleas de
estudiantes que se movilizan en torno a las exigencias
“gremiales” y sociales. La participación de las
“bases” (los estudiantes) está, de este modo,
asegurada en principio: la Coordinación se realiza a
través de vocerías que responden a las bases y que son
rotativas, de mandato restringido. Toda negociación es
finalmente resuelta por las asambleas de cada liceo.
De cada liceo se designan voceros que se reúnen en
asambleas zonales (en santiago son 5: Centro, Norte,
Sur, Oriente y Poniente) y regionales. De esas
asambleas zonales surgen voceros zonales, quienes
coordinan el movimiento a esta altura nacional.
Debemos recordar aquí que el movimiento nació en
Santiago, pero inteligentemente los secundarios
santiaguinos comenzaron a plantear centralmente cuatro
temas de alcance nacional: un pase escolar único
nacional gratuito para la locomoción colectiva
(actualmente los pases son distintos por cada ciudad,
tiene horario restringido de uso, se debe pagar
anualmente su renovación -aprox. US$ 2- y además se
debe pagar por cada viaje un tercio del valor adulto
-aprox. US$0.20 por cada viaje) y gratuidad de los
viajes, gratuidad del examen de acceso a la
universidad (PSU: Prueba de Selección Universitaria),
revisión de la Jornada Escolar Completa (que significa
la extensión del horario escolar por cerca de mínimo 9
horas diarias -con máximos de 12-) y, ante todo,
derogación de la actual Ley Orgánica Constitucional de
Enseñanza, LOCE, promulgada el día anterior al finde
la dictadura pinochetista: 10 de marzo de 1990.
Estas peticiones, acrecentadas en al menos dos puntos
a nivel nacional: fin de la municipalización de la
enseñanza pública y fin de la explotación de los
alumnos en práctica técnica, comercial e industrial y
en muchos puntos a nivel regional y local fue ganado
profundidad y extensión por todo el país. Desde Arica
en el extremo norte hasta Pto. Williams en la
Provincia Antártica (Cabo de Hornos).
La lucha no amainó sino que por vía de las tomas de
los liceos (ocupación del establecimiento educacional
por las asambleas de estudiantes) fue entusiasmando no
sólo a los propios estudiantes sino a todo el país que
año a año vive la experiencia de una educación
neoliberal.

La LOCE vino a establecer finalmente en Chile el
neoliberalismo en la educación, este proceso iniciado
en los años ’80 por la dictadura mediante la
municipalización de la educación pública (traspaso de
la administración de los liceos y colegios desde el
Ministerio de Educación a las Municipalidades) y por
la destrucción de las universidades estatales y la
apertura de universidades privadas no tradicionales (o
sea no de la iglesia ni de la masonería).
Esta LOCE colocaba como valor principal la libertad de
educación por sobre el derecho a la enseñanza. Así los
dueños de colegios (“sostenedores”) se dividen en dos
grandes clases: públicos (municipalidades) y privados
(particulares). Estos últimos hay de dos tipos: los
que reciben subvención (recursos) estatal y los que
no. Así si bien en principio cualquier padre podrá
colocar su hijo donde quiera, a los colegios privados
no subvencionados sólo llegan quienes tiene dinero (y
otras cualidades) para hacerlo. A los colegios
particulares subvencionados podrá llegar cualquiera
(su costo es menor) que el establecimiento quiera
recibir -la libertad de educación según la LOCE
consiste que la libertad del sostenedor de decidir que
alumnos tener en su establecimiento-. Así los alumnos
que desecha el aparato privado llegan finalmente a la
educación municipal. Es decir, los pobres y los niños
calificados como “problema” por el sistema privado. Y
lo que es peor, dentro del sistema municipal también
se implantan jerarquías entre aquellas municipalidades
que quieren mantener “calidad” -eliminando quienes
bajan el standard- y todas las demás.

Este sistema neoliberal ha establecido una serie de
secuelas de largo plazo: el establecimiento de
verdaderos holdings de enseñanza que controlan en
vertical el proceso (básica, media, preparación para
la PSU y superior) y una caída estrepitosa de los
niveles de calidad, según se comprueba en mediciones
nacionales e internacionales.

Esto acompañado de la pérdida de ingresos de los
profesores, en fin, de todos los trabajadores de la
educación, ha hecho que hoy más que nunca el esfuerzo
por la educación sea vista como un problema a
enfrentar por cada familia, asumiendo el costo
monetario del esfuerzo educativo o asumiendo el costo
futuro de tener uno de sus hijos escolarizado en la
ignorancia y rutina de los colegios pobres de Chile.
Frente a esto, la rebelión de los secundarios (cuyas
escasas posibilidades en el mundo competitivo de la
enseñanza superior, profesional o técnica les aparece
de manera dramática mientras más se acercan al fin del
ciclo medio) vino a catalizar toda la indignación
social que el país tiene frente a esta injusticia de
décadas. Ya “los Prisioneros” lo cantaron en su
momento (los 12 juegos) pero esa canción de principios
de los ’80 sigue teniendo actualidad.

Encontraron apoyo y aliados los rebeldes secundarios
sobre todo cuando inteligentemente decidieron no salir
más a la calle pues sus salidas en marchas y protestas
eran colocadas por la prensa como “violencia” y
vandalismo”. Se quedaron al interior de los liceos
soportando hambre, frío y enfermedad y desesperando al
gobierno, que finalmente tuvo que ceder.

Gran parte del petitorio de los secundarios ha sido
aceptado, no exactamente como ellos querían pero si
bastante mejor de lo que había: el pase escolar será
gratuito (aunque deberán seguir pagando pasaje) y su
uso se extendió a todos los días, todas las horas,
casi todo el año. La PSU será gratuita para los 4
quintiles más pobres de la población. La Jornada
escolar Completa será revisada, lo mismo que la
Municipalización y ya se aseguró un sueldo mínimo para
quienes realicen su práctica de enseñanza
técnico-industrial. La LOCE entró en franca revisión
y la Presidenta de la República convocó aun amplio
Consejo Asesor para la Reforma de la Enseñanza. Amplio
aunque de corte académico-gremial tiene un fuerte
componente político en el cual ha entrado buena parte
de la izquierda extra-parlamentaria (que sueña con ser
parlamentaria).

Los secundarios fueron invitados (lo mismo que los
universitarios) a ser parte de este consejo y ese es
la discusión en que están hoy. Su movimiento ha traído
dividendos políticos a la izquierda extraparlamentaria
(han sido llamados a rehacer políticas públicas,
reconocidos como interlocutores) y al gobierno (bueno,
la Concertación siempre quiso acabar con la LOCE pero
nunca tuvo la voluntad política para ello; además
descubrieron que la educación era tan buen negocio: la
mayor parte de los partidos tiene su casa
universitaria, o varias).

Pero la enseñanza que más han entregado es que la
movilización social da frutos, que los proceso
asamblearios dan más consistencia, coherencia y
participación a las luchas sociales y que no basta con
conformarse con triunfos parciales o compromiso de
corto plazo, que los procesos hay que seguirlos y de
algún modo, administrarlos para que no decaigan.
No olvidemos que los secundarios tuvieron gran
importancia en la derrota de la dictadura, que el
valor de su lucha fue desconocido al llegar la
democracia. Que el proceso asambleario viene de la
mano de los anarquistas que a fines de los ’90 dieron
fin a la histórica Federación de Estudiantes
Secundarios de Santiago (FESES) para esa época
absolutamente controlada por las juventudes políticas.
Que el “mochilazo” del 2001 validó socialmente entre
los secundarios la forma asamblearia de organizarse
(surgió allí públicamente la Asamblea Coordinadora de
Estudiantes Secundarios ACES).

No olvidemos tampoco el intento de los partidos
políticos de todo tipo de cooptar a los secundarios y
como ellos han sabido enfrentar eso, no olvidar que
en su petición de sumarse a un paro nacional os
“trabajadores” no estuvieron (los sindicatos de todo
tipo brillaron por su ausencia, incluso los
anarcosindicalistas -aunque debemos reconocerlo, estos
en Chile, por el momento, no existen). No olvidaremos
los intentos de los neonazis de amedrentar y expulsar
las tomas, demostrando a todas luces la capacidad y
presencia que tiene y que el gobierno se niega a
reconocer como un problema social. No olvidaremos a
los miles de estudiantes detenidos, criminalizados,
abusados por la policía, heridos, enfermos, que
pasando hambre y frío sostiene el más importante y
justo movimiento social en Chile desde la ocupación de
la Mina de carbón de Lota, a mediados de los ’90 y que
tuvo el triste fin de ver trabajando en conjunto al PC
y el gobierno para poner fin a un movimiento social a
costa de dejar a toda una ciudad sin fuente de
trabajo.

Pelao Carballo desde el Ni Casco NI Uniforme para el
MOC Chile y el mundo antimilitarista y libertario

SANTIAGO, JUNIO DE 2006


Movimiento de Objecion de Conciencia
NI CASCO NI UNIFORME

www.objecion.cl

REFLEXIÓN SOBRE LA INUTILIDAD DE DAR PATADAS A UNA VERJA DELANTE DE LA SALA DE PROFESORES

Álvar es un alumno de 4º de ESO especializado en percusión. Una de sus aficiones favoritas es aporrear el pupitre logrando toda clase de ritmos, especialmente durante los primeros minutos de clase, hasta que el profesor le lanza una mirada asesina. Luego suele hundirse en la inactividad o en la charla continua, otra de sus aficiones. Hace unos días vimos a través de las ventanas de la sala de profesores a un tipo intentando saltar la valla que rodea el instituto. Era Álvar. Como no podía entrar, no se le ocurrió otra cosa que dar unas cuantas patadas contra el alambre, a ver si cedía, sin pensar que estaba actuando en directo para nosotros, los profes. Nunca habíamos visto un interés tan grande de un alumno por entrar en un centro educativo, lo que nos llenó de emoción. Pero, por otra parte, como dijo una compañera, quizá en lugar de premiar su insistencia habría que castigarle por intento de invasión. Al fin se impuso lo último, y se le expulsó del centro una corta temporada. Se nos pidió que le pusiéramos trabajos o actividades a realizar en su casa durante ese tiempo para que no confundiera un castigo con unas vacaciones. Cuando, como profesor suyo de Ética, me llegó el turno de imponerle alguna tarea, pensé en su continua charla en clase, en su molesta percusión compulsiva y en su abulia habitual, y decidí mandarle algo que parecía imposible: una reflexión de 70 líneas «sobre la inutilidad de dar patadas a una verja delante de la sala de profesores». Sonreí ante mis compañeros pensando que Álvar quedaría desbordado y sería totalmente incapaz de pasar de diez líneas, si es que hacía algo. Sin embargo, a los pocos días me entregó el siguiente trabajo, que a continuación transcribo. Como se verá, no puede no aprobar mi asignatura. Aún hoy ignoro cómo ha podido aprender ética, pero es un hecho que la ha aprendido. En mi vanidad, pienso que algo he tenido que ver. Él sabrá.

Luis Fernández-Castañeda

FUENTE:http://www.lacavernadeplaton.com/actividadesbis/patadas0304.htm

REFLEXIÓN SOBRE LA INUTILIDAD DE DAR PATADAS A UNA VERJA DELANTE DE LA SALA DE PROFESORES

La mañana empezó malamente. No sonó el despertador, y en medio de un sueño profundo y tranquilo escucho a mi madre: «rápido, que nos hemos quedado dormidos, levántate enseguida». Por supuesto no quedaba tiempo para desayunar. Así que después de gimnasia, a segunda hora, creo que no me sentí con ánimos de dar matemáticas; todavía no había desayunado, vaya, y nos saltamos la clase. ¿Qué tiene que ver con las patadas contra la verja? Cuando a la hora del recreo quisimos volver a entrar (yo había encargado un bollo en el bar del instituto), no se podía. No pensé en reglas, ni en dónde estaba la sala de profesores, sólo que si no recogía el bollo en el recreo me quedaría sin él.

Las patadas en la alambrada eran para ver qué fuerte era y si podía saltar por allí. Inútil, claro que era inútil, aunque no me hubieran llamado la atención; por allí no se podía saltar, la alambrada no se doblaba, mi desayuno se desvanecía. Decidí no darme por vencido, por fin encontré otro sitio donde entrar y recogí mi desayuno.

Que fue inútil que le diera las patadas, está claro. Y no sólo inútil, fue tonto. Tendría que haber previsto que eso llamaría la atención y que si luego entraba tendría problemas. Problemas en el cole (la expulsión, la primera en toda mi carrera escolar, no sin altibajos pero hasta ahora sin expulsiones), problemas en casa (he tenido que ir a trabajar con mi padre y encima hacer los deberes) y todo por una alambrada que se interponía entre mi bocadillo y yo. Encima hasta eso lo había liado yo saliendo del patio sin pensar en cómo volver a entrar. Además alguna otra vez había funcionado, pero entonces no era importante entrar durante el recreo porque no tenía hambre.

Simbólicamente podría pensar que dar una patada a algo es por un impulso agresivo o por una frustración. También sé que cualquier agresión normalmente provoca una defensa, aunque sea un colegio. Mi enfado con el colegio solamente ha provocado el «enfado» de éste conmigo. Es mejor adaptarse a las circunstancias (ser unos mandados), pero resulta que a los jóvenes nos cuesta mucho trabajo (también a algunos no tan jóvenes) actuar según unas órdenes dadas por personas de autoridad. Pero claro, se comprende que en cualquier sitio como un instituto donde hay mucha gente tiene que haber reglas, si no no habría convivencia.

Podemos hasta verlo en el ejemplo de la alambrada. Si todo alumno del instituto le diera una patada a la valla una vez al día, ésta no duraría ni tres, y esto sin contar con los profesores de la sala de profesores que tendrían que presenciarlo. Se tendrían que pasar el día regañando a los niños que dañan la propiedad escolar. Creo que hasta aquí pueden llegar mis reflexiones, ya me había dado cuenta antes de escribir esto que ese tipo de comportamiento no lleva a ninguna parte. Pero en esta vida se cometen fallos para aprender de ellos, si no cometiéramos errores no podríamos ni mejorar ni evolucionar. Visto así, mi comportamiento ante la valla delante de la sala de profesores ha sido un fallo del que puedo aprender. Si no hubiera sido delante de los profesores, no me hubieran llamado la atención y no hubiera podido aprender nada de este asunto.

Álvar Brune Schmitz

4ºA, IES. Mar de Alborán, Estepona, Málaga.

FUENTE: lacavernadeplaton.com

¡QUÉ BIEN VIVEN LOS MAESTROS!

Autor: Juan José Boyano, profesor de Historia del IES «Mar de Alborán» de Estepona (Málaga).

Los maestros constituyen una especie laboral cuyas excelencias nadie puede negar . Ni el más osado de los ciudadanos podría poner en duda que hoy, en nuestro país, decir maestro es decir buena vida. Intelectuales de tres al cuarto han querido cuestionar este principio básico de la sabiduría popular, pero han tenido que abandonar ante la evidencia de que los maestros, no sólo viven bien, sino que, a pesar de eso y por encima de eso, son culpables de muchos de los males de nuestra sociedad. Y a uno no le que queda más remedio que traer a la memoria, aunque con un sentido macabro, la frase bíblica: muchos son los llamados, pero pocos los elegidos. Los maestros, seleccionados por un destino de privilegio divino, han llegado a donde están y… viven muy bien.

Son muchos los ejemplos con los que podríamos ilustrar este dogma de fe, pero para no extenderme demasiado, cojamos, al azar, un caso: el Instituto de Enseñanza Secundaria Mar de Alborán de Estepona (Málaga).

Hace tres años tenía alrededor de 800 alumnos. La población estudiantil de la localidad crecía y era necesaria una respuesta rápida e inteligente. Los de arriba – ¿los dioses? pregunta mi hijo de 9 años cuando hablo del tema – tenían las cosas claras. Palabrería de mercadillo la de quienes, en nombre de la pedagogía, decían que la masificación es el primer motivo para la proliferación de conflictos.¿Hacer un nuevo instituto y crear dos unidades desmasificadas?. No. Hacer más grande el centro docente que existía incorporando un colegio de enseñanza primaria con 20 años de antigüedad. Por algo estamos donde estamos en el ranking mundial de asuntos de enseñanza.¿Dónde se ha visto que, en educación; los criterios psicopedagógicos estén por encima de los económicos y políticos?. Y todo ¿por qué?. Porque se pretendía que el maestro viviera mejor aún, con más compañeros con los que alternar y disfrutando de esa alegría que da la juventud revoloteando a su alrededor, en numero de 32 o 33 por aula. Eso se llama calidad de vida para el maestro y, por supuesto como segundo objetivo , calidad de servicio para los alumnos.

Pero no hay que establecer límites estrictos.En el curso 2004-2005 se observó con cierta inquietud que el centro de enseñanza existente era pequeño paras las demandas de felicidad del profesorado e inmediatamente los de arriba – ¡qué sabio es mi hijo! – se pusieron manos a la obra y proyectaron la ampliación del instituto existente.Con suerte nos acercaríamos alos 1300 alumnos sin contar los casi 100 profesores que veían como su bienestar crecía al mismo ritmo que crecían sus salarios. Glorioso: había que hacer un módulo más. ¿Cuándo se realizarían las obras?. En verano por supuesto, para no turbar la placentera quietud del maestro y la armónica relación con sus 33 alumnos por aula. Por avatares de un cruel destino que sólo los de arriba conocen, las obras comenzaron en pleno curso escolar. Aún así, el bienestar llegó a cotas indescriptibles: la tecnología de la construcción ( excavadoras, perforadoras, camiones, gruas sobre las cabezas)en delicada armonía con las clases de Matemáticas, Historia o Seguridad en el Trabajo.

Y la cafetería se hundió. Fue un imprevisto.¿Quién lo iba a sospechar estando como estaban todos en sus asuntos?¿Cómo es que el maestro que tanto sabe porque ha estudiado no lo advirtió?. Porque vive muy bien.Porque su bienestar le nubla los sentidos y, a veces, no atiende a sus responsabilidades; como cuando pretende enseñar una asignatura y se desentiende de educar a los 33 alunos que tiene por aula, argumentando – ignorante él – que esa es tarea de la familia. Son despistes, porque una cosa es vivir bien y otra muy distinta eludir las responsabilidad de su puesto de trabajo.

O tal vez, el maestro lo sabía todo y en un acto de debilidad, dejo pasar los acontecimientos para así tener más vacaciones, porque en esos días sin clase, como en tantos otros días, el maestro no hacía nada.

¿Para comienzos del curso 2005-2006, las obras terminadas?. Los de arriba – ¡qué sabios son los dioses! – planificaban por encima de nuestra ignorancia. Las obras continuaban, no había aulas para todos los alumnos, y algunas clases tendrían que trasladarse a la tarde. En 5 días los maestros que mejor viven de todos, que son los que mandan (el director y los jefes de estudios) tenían que hacer un horario partido para 1300 alumnos y casi 100 profesores. ¿Quién les iba a decir a ellos que iban a tener la oportunidad de estar hasta altas horas de la madrugada fuera de sus hogares, en una pura juerga?.Y, además, de añadido recibirían alabanzas, reconocimientos, honores y vítores por parte de compañeros – encantados todos con sus horarios -, alumnos – exultantes por acudir a clase hasta las 10 de la noche – y padres – que no podían entender con qué sobrenatural maestría habían conseguido en tan poco tiempo poner en marcha un nuevo curso – . Y esta vez, los de arriba quisieron quedarse en un segundo plano. Todos los honores para los maestros que, sin apenas proponérselo, ahora vivían todavía mejor porque podrían contemplar tanto los hermosos amaneceres, como las sobrecogedoras puestas de sol, acompañados de sus alumnos.

Las clases comenzaron cuando tenían que comenzar, porque para eso los de arriba son muy suyos y la normalidad debe anteponerse a la buena vida del maestro. La normalidad tiene muchas caras, pero, al fin y al cabo, normalidad es que los cables cuelguen de los techos o se arrastren a montones por los suelos; normalidad es que se tenga que hacer un pequeño receso en el relato de la Revolución Industrial porque en ese preciso momento el obrero de la construccion de turno ataca el alicatado de unos antiguos servicios a los que hay que reconvertir rápidamente en aula; normalidad es que el maestro y la maestra no tengan un aseo; normalidad es que no haya agua ni cafetería – se derrumbó ¿recuerdan? -. La normalidad tiene muchas caras. ¿Acaso no es normal que cuando todo está como está – estupéndamente, por supuesto – se tenga la suerte de recibir la dotación propia de la condición de centro TIC – Tecnologias de la Información y la Comunicación-¿. En un arrebato sólo comparable a la ceremonia de ofrenda floral que se celebraba en los lejanos meses de mayo de nuestra historia, deambulaban por los pasillos, mesas incontables, armarios mil, alumnos que no sabían donde estaba su servicio reconvertido en aula, cientos de ordenadores que luego no podían instalarse por falta de suministros (cables, enchufes, digo yo) y maestros disfrutando de esas pequeñas nuevas alegrías y sorpresas que cada día les deparaba.
Si eso no es vivir bien, que vengan los de arriba y lo vean.

Pero la monotonía se estaba adueñando de este Instituto proyectado para el bien vivir. Por manos del destino se consiguió superar ese pequeño escollo de aburrida normalidad y pronto llegaron novedades: tuberías rotas, humedades subterráneas, viguetas dañadas.Lo que haga falta para animar la fiesta que estaba decayendo.
Ahora hay que irse a otro Instituto en horario de tarde. Dicen que para poco tiempo, pero hay que confiar en que falle la proverbial seriedad de los responsables de la construcción y de las reparaciones, porque los maestros que mandan – que ahora tienen que tirar a la basura lo que hicieron en los 5 días de juerga hasta altas horas de la madrugada, y deben hacer un nuevo horario para 1300 alumnos y casi 100 profesores en tres días – y los que no mandan – que plantearon su asignatura para una enseñanza con ordenadores, y ahora no tienen ni taquilla propia donde guardar sus papeles -, todos ellos son felices. Y son felices porque viven bien.

Sólo falta que a nadie se le ocurra pedir responsabilidades, porque de ser así, todas ellas irían para los maestros que, pensando sólo en su bienestar, en sus vacaciones y en su sueldo de alto ejecutivo, han provocado estas pequeñas incomodidades en un alarde de ansiedad hedonista.Queden las cosas así.
Si alguien por la calle, se cruza con un maestro y le lanza una mirada cuanto menos desafiante, está en su derecho, todo hay que decirlo, porque los maestros y sólo los maestros son los que han desbaratado los sabios planes de los de arriba – los dioses de mi hijo – .Tal vez no era su intención, pero están acostumbrados a vivir bien.
De cualquier modo opino que los dioses deben estar locos para dejar que los maestros vivan tan bien.

FUENTE: lacavernadeplaton.com

Octubre de 2005.

Libro – HACIA LA ESCUELA LAICA

Francisco Delgado Ruiz.

Ediciones del Laberinto. 2006

La Constitución de l978 introduce la no confesionalidad del Estado: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Sin embargo esta situación jurídica y política no se ha trasladado, todavía, a ciertas instituciones, entre ellas están los centros escolares.

Francisco Delgado (fue diputado constituyente y en la actualidad es vicepresidente de la asociación Europa Laica y miembro de la junta directiva de CEAPA, por CLM), junto a un grupo de amigos y amigas colaboradores, lo que han pretendido hacer, con este documento, es realizar un análisis que llame a la reflexión individual y colectiva, tanto en el ámbito escolar como político y social, sobre la importancia del respeto a la pluralidad de pensamiento y de conciencia, para la democracia, desarrollando un breve análisis de carácter histórico comparado, así como de la realidad actual de la escuela y su carácter religioso, una vez que se ha aprobado la LOE, para posteriormente trazar una serie de ideas positivas de cómo avanzar hacia un modelo democrático de escuela laica, todo ello expuesto de una forma lo más sencilla y amena posible.

El libro va dirigido, expresamente, a docentes, padres y madres, APAS, alumnado y a aquellas personas interesadas en analizar el laicismo y la influencia desproporcionada que, todavía, la iglesia católica oficial ejerce en nuestro Sistema Educativo.

Este libro, a la venta en librerías desde el 14 de abril de 2006, ha sido editado por EDICIONES DEL LABERINTO SL , lo comercializa y distribuye “Laberinto distribuidora de libros”. El PVP es de 6,95 euros por ejemplar. Tiene 160 páginas. (Es un libro solidario, de su venta, el 0,7% de los beneficios empresariales se cede a través de ONGS al desarrollo del Tercer Mundo)

La forma de adquirirlo se puede hacer en cualquier librería o a través de

e-mail: laberinto@edicioneslaberinto.es

Por teléfono 902195928 o a través del fax 902195551

También para realizar un número de pedidos superior a 50 ejemplares, en el que se puede aplicar un pequeño descuento, se puede hacer directamente a la editorial, en los contactos antes indicados o bien, a través de correo electrónico:

delgado@ono.com

NOTA DE PRENSA de los Sindicatos

CC.OO. ANPE FETE-UGT CSI-CSIF STEM-STES CSIT-UP

EN LA COMUNIDAD DE MADRID, PERAL ADELANTA EL EXAMEN DE 6º DE PRIMARIA PORQUE TEME LAS MOVILIZACIONES DEL DÍA 10
EL CONSEJERO RECONOCE IMPLÍCITAMENTE LA FUERZA DE LAS MOVILIZACIONES DEL PRÓXIMO MIÉRCOLES, 10 DE MAYO, CONVOCADAS
POR TODOS LOS SINDICATOS DE LA PÚBLICA Y EQUIVOCA SU OBJETIVO AL OCUPARSE SÓLO DE SU EXAMEN DE 6º, CUANDO DEBERÍA PREOCUPARSE POR LA ENSEÑANZA PÚBLICA.

Los sindicatos convocantes de la huelga y la manifestación del día 10 de mayo, consideran que el Consejero no sólo debe cambiar el día de la prueba de 6º, sino que debe atender las demandas de los sindicatos y de la sociedad y garantizar la calidad de la Enseñanza Pública: respetando el Acuerdo Educativo; mejorando las condiciones de los trabajadores de la enseñanza en un nuevo Acuerdo Sectorial; garantizando una escolarización equilibrada del alumnado con dificultades; proporcionando recursos a un plan de atención preferente para Secundaria y a un plan regional de convivencia; haciendo auténticas evaluaciones rigurosas y no meros exámenes de reválida y frenando el vertiginoso proceso de privatización educativa vía cesiones de suelo público para colegios privados concertados.

Los sindicatos no se oponen a una evaluación externa al sistema, realizada con rigor, valorando el contexto socioeconómico de la enseñanza, y con el objetivo de mejorar la calidad educativa. Pero Peral escucha poco, se obceca mucho y en su miedo sólo parece querer encontrar una solución para su examen, cuando todas las organizaciones sindicales, sociales y políticas están esperando una respuesta a una exigencia simple: que la Consejería de Educación de Madrid asuma ser lo que le corresponde por ley, la valedora de la Enseñanza Pública cuya titularidad ostenta.

Así pues, y en tanto no haya una respuesta satisfactoria a estas demandas, todos los sindicatos de la enseñanza pública siguen llamando, unitariamente, a la huelga el día 10 de mayo, y animan, así mismo, a todos los ciudadanos a participar en la manifestación que, bajo el lema Por una Enseñanza Pública de Calidad en la Comunidad de Madrid, recorrerá las calles de la capital, a partir de las 19 h., desde la Plaza de Colón a la Consejería de Educación, en la calle Alcalá, 32, convocada por la Plataforma Regional por la Enseñanza Pública ( FAPA Giner de los Ríos, CCOO, FETE-UGT, MRPs, S. de Estudiantes, FRAVM), así como por ANPE, CSIF, STEM, CSIT-UP, PSM-PSOE, IU, FADAE.

CC.OO. ANPE FETE-UGT CSI-CSIF STEM-STES CSIT-UP

04.05.2006

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APOYO A LAS MOVILIZACIONES DEL 10 DE MAYO

La Plataforma por la Escuela Pública de la Comunidad de Madrid apoya la huelga y la manifestación del 10 de mayo.

La política educativa de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid sigue profundizando su ataque a la Enseñanza Pública.

 El gobierno de Madrid, siendo la Comunidad más rica, está a la cola de la inversión educativa. Con tan sólo un 2,8% del PIB dedicado a educación, ocupa el 11º lugar entre las 17 comunidades autónomas.

 Es la comunidad autónoma donde más creció la enseñanza privada concertada en 2004, utilizando para ello argucias como no construir centros públicos en los nuevos barrios o conseguir que los ayuntamientos que apoyan su política cedan suelo público para construir centros concertados, algunos de los cuales segregan al alumnado por sexos.

 En nombre de una falaz libertad de elección de centros están fomentando el paso de las clases medias hacia centros concertados, que no se responsabilizan de escolarizar al alumnado más desfavorecido, así la enseñanza pública escolariza al 76 % del alumnado inmigrante.

 No se preocupan en cambio de la elección de las familias cuando de las 31.000 solicitudes, que el curso pasado se hicieron, de Escuelas Infantiles públicas, más de 20.000 no obtuvieron plaza. Serían necesarias 200 nuevas escuelas infantiles públicas en nuestra Comunidad, que se reducen a 85 en el acuerdo educativo y buena parte de ellas están sin construir.

 La creación de centros bilingües se concibe como una operación de marketing que está saliendo adelante gracias al entusiasmo del profesorado, limitando su formación a cursos de tres meses, priorizando el conocimiento del inglés sobre las especialidades y generando serios agravios laborales entre el profesorado.
 Se engañó a toda la comunidad educativa el curso pasado con una prueba de evaluación de 6º de primaria que era técnicamente inapropiada, que se prometió que sería confidencial y cuyos resultados fueron publicados con el claro objetivo de elaborar un ranking de centros y no para solucionar los problemas educativos del alumnado.

La derecha y la Iglesia han salido a la calle para conseguir una LOE que satisfaga los intereses de las patronales de la enseñanza y de la Iglesia.

Creemos que es el momento de que toda la comunidad educativa de la enseñanza pública manifestemos nuestra disconformidad con las políticas privatizadoras y exijamos:
 Que se detenga el acoso a la Escuela Pública y la política de privatización de la Comunidad de Madrid.

 Que se denuncie el incumplimiento del acuerdo educativo en relación a construcciones escolares, escolarización, ratios, etc.

 Que las pruebas de evaluación tengan carácter científico, tengan en cuenta la realidad de cada centro y sirvan para dotar de más apoyo a los centros que más lo necesiten.

 Que se creen comisiones de escolarización centralizadas que eviten la selección del alumnado.

 Que desde las administraciones públicas se priorice la creación y el mantenimiento de los centros públicos y no se ceda suelo público para la creación de centros privados.

 Que se negocie un nuevo acuerdo sectorial que mejore las condiciones laborales de los docentes.

Por todo ello creemos que hay motivos sobrados para movilizarse el día 10 de mayo contra la política educativa del gobierno de la comunidad de Madrid e invitamos a toda la comunidad educativa de los centros públicos a que expresemos públicamente nuestro desacuerdo con dichas políticas.

4 de abril de 2006

PLATAFORMA POR LA ESCUELA PÚBLICA DE LA COMUNIDAD DE MADRID

CARTA INFORMATIVA A LAS FAMILIAS

Los sindicatos de la enseñanza madrileña, CCOO, ANPE, CSI-CSIF, FETE-UGT, STEM y CSIT han convocado el 10 de mayo una huelga que afectará a los centros públicos de la Comunidad de Madrid.

Pretenden exigir al Consejero de Educación una mayor atención a la a enseñanza
pública y a quienes trabajan en ella. Las profesoras y los profesores y el personal de administración de los centros no podemos entender que, siendo nuestra Comunidad la de mayor nivel de renta, el Gobierno de Madrid se sitúe en el furgón de cola en inversión por alumno. Ese abandono de la educación como servicio público ha tenido como consecuencia que sea en Madrid donde más ha crecido la enseñanza privada. Lo que no hubiera ocurrido si hubiesen tenido en cuenta a las más de 20.000 familias que pidieron Escuela Infantil pública y quedaron sin plaza. Un servicio público educativo de calidad es la mejor garantía para conseguir una sociedad bien integrada.

Las causas de la huelga son:

– El cumplimiento del Acuerdo educativo firmado el año pasado: nuevo decreto que garantice una escolarización equilibrada en centros públicos y concertados; recursos para un plan de atención preferente en la ESO; recursos para la puesta en marcha de un plan para la mejora de la convivencia, incorporación de otros profesionales a los centros educativos.

– A favor de la enseñanza pública: contra la privatización del sistema educativo. Exigimos que el Consejero de Educación paralice las cesiones de terreno. ¡El suelo público para la escuela pública! Exigimos un sistema de evaluación en la Comunidad de Madrid con la participación de los profesionales de la enseñanza y todos los sectores implicados, que sirva para poner en marcha propuestas de mejora de la educación madrileña.
La prueba de 6º que realiza la Consejería no es una evaluación.

– La negociación de un nuevo Acuerdo sectorial, El vigente está prorrogado desde hace tres años. El nuevo acuerdo incluiría las justas mejoras económicas y laborales, entre las que está el incremento de las plantillas de los centros. (No es
habitual, y tampoco sería de recibo en otros sectores, que la patronal se negase a negociar un convenio durante tanto tiempo).

¡La falta de inversiones en educación amenaza el porvenir de la sociedad!

¡La educación de nuestras niñas y niños es lo más importante!

Se ha convocado, también, una manifestación el día 10 a las 7 de la tarde desde la Plaza Colon hasta la Consejería de Educación.

¡Por la Enseñanza pública! ¡Acude a la manifestación!

EDUCAR PARA SER LIBRES…

El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República en todo el Estado español. Fué una oportunidad para todos los pueblos del Estado Español. Acabado el mal rollo monárquico de Alfonso XIII y la cutre dictadura de Primo de Rivera, la II República Española encarnó la democracia y la modernidad, la libertad, la educación y el progreso, la igualdad y los derechos universales para todos los ciudadanos.

Una escuela pública, obligatoria, laica, mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana, donde la actividad era el eje de la metodología. Así era la escuela de la II República española. De todas las reformas que se emprendieron a partir de abril de 1931, la estrella fue la de la enseñanza. «Sin ninguna duda, la mejor tarjeta de presentación de la República fue su proyecto educativo», asegura el catedrático de Historia de la Educación de la Universidad de Alcalá de Henares Antonio Molero. «Efectivamente, fue la piedra angular de todas las reformas: había que implantar un Estado democrático y se necesitaba un pueblo alfabetizado. Era el Estado educador», ratifica la doctora en Historia por la Universidad de Huelva Consuelo Domínguez. Tanto ella como Molero se han especializado en la enseñanza de la II República, un ambicioso proyecto que los maestros acogieron con entusiasmo.

El 14 de abril de 1931, la República encontró una España tan analfabeta, desnutrida y llena de piojos como ansiosa por aprender. Y los más ilustres escritores, poetas, pedagogos, se pusieron manos a la obra. De pueblo en pueblo, con la cultura ambulante.

A la espera de que se aprobara la Constitución, en diciembre, el Gobierno tomó, mediante decretos urgentes, las primeras medidas: se reconoció el Estado plural y las diferencias lingüísticas (se respeta la lengua materna de los alumnos) y al frente del Consejo de Instrucción Pública que haría caminar las reformas se nombró a Unamuno.

Se proyectó la creación paulatina de 27.000 escuelas, pero mientras, los ayuntamientos adecentaron salas donde educar a los niños. Y a los mayores. «Hubo incluso alguna escuelita en las salas de autopsia de los cementerios. Donde se podía». Entonces las maestras desempeñaron un papel primordial: enseñaban en sus casas con la subvención del ayuntamiento.

La República se propuso llenar las escuelas con los mejores maestros. Pero los docentes de la época tenían una formación casi tan exigua como su salario. Con Marcelino Domingo al frente del Ministerio de Instrucción Pública y Rodolfo Llopis de director general de Primera Enseñanza, se elaboró el «mejor Plan Profesional para los maestros que ha existido en nuestra historia», asegura Domínguez. Y prácticamente las mismas palabras usa Antonio Molero para defender esa idea. El sueldo miserable de aquellos voluntariosos maestros subió a 3.000 pesetas al tiempo que se organizaban para ellos cursos de reciclaje didáctico. En aquellas Semanas Pedagógicas recibían asesoramiento de los inspectores, para remozar su formación. La carrera de Magisterio, elevada a categoría universitaria, dignificó la figura del maestro. A los aspirantes se les exigió, desde entonces, tener completo el bachillerato antes de matricularse en las Escuelas Normales, donde se enseñaba pedagogía y había un último curso práctico pagado. «Se hizo del maestro la persona más culta, eran los intelectuales de los pueblos y, con toda la precariedad en que vivían, ejercieron de una forma digna», señala Consuelo Domínguez.

Con aquellas mimbres comenzó a tejerse un sistema educativo que puso el énfasis en el alumno, le hizo protagonista de las clases y de su formación. Los críos salían al campo para estudiar ciencias naturales, se trataron de sustituir los monótonos coros infantiles recitando lecciones de memoria por el debate participativo y pedagógico; los niños y las niñas se mezclaron en las mismas aulas, donde se educaban en igualdad, y se favoreció un tránsito sin sobresaltos desde el parvulario a la universidad. «Fue una escuela en la que se educó a los niños atendiendo a su capacidad, su actitud y su vocación, no a su situación económica. La educación pública recibió financiación para ello, y eso era algo que la escuela privada miró con recelo», recuerda Molero. «Todo tenía el aroma pedagógico de la Institución Libre de Enseñanza, que fue el soporte intelectual en el que se apoyó la República. Aunque diseñó una escuela más laica».

Efectivamente, laica y unificada, dos palabras que se convirtieron en el terror de la clase conservadora. Aprobada la Constitución, al ministro Fernando de los Ríos le tocó lidiar con la reforma más drástica y conflictiva: la disolución de la Compañía de Jesús; a las órdenes religiosas se les prohibió impartir enseñanza mientras a los maestros se les «libera» de la obligación de dar doctrina religiosa en clase.

«Es una medida discutible en un régimen de libertades, pero lo cierto es que era constitucional», asegura Molero. «La España de la época quizá no estaba preparada para estos cambios», razona Domínguez. En todo caso, la política de sustitución de la escuela religiosa «fracasó, porque las órdenes religiosas pusieron los colegios en manos de seglares con los derechos civiles reconocidos. Tenían otro nombre, pero era lo mismo. De hecho, el número de centros privados era mayor en 1935 que en 1931». Unos colegios privados a los que se permitió fijar su ideario.

La llamada escuela unificada, tan criticada en las filas conservadoras, no se refería, asegura Molero, «a la cesión al Estado del monopolio educativo. Se trataba de una educación sin escalones, que permitiera un camino fluido y continuo desde unos niveles a otros».

En 1933 hay de nuevo elecciones. La mujer estrena el voto femenino y la derecha -la CEDA de Gil Robles- llega al poder. Los progresistas verán cómo se va destejiendo parte del sistema diseñado. «Ellos mismos se llamaron el bienio rectificador», recuerda Cristóbal García, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva. Se frenó la financiación educativa y las medidas laicas, aunque no se derogaron, fueron escamoteadas.

«Aquel bienio dedicó su política docente a frenar, si no a liquidar, las medidas anteriores», critica Molero. Pero señala, «en justicia», dos iniciativas considerables de aquel periodo: «Un buen plan de bachillerato y una comisión para la reforma técnica de la escuela que no pudo dar sus frutos». Por entonces comenzó el baile de ministros de Instrucción: «16 hubo en el total de la República: imposible hacer políticas a medio plazo», lamenta Molero. Luego se sucedería el Frente Popular y después un golpe de Estado que resultó largamente nefasto para la educación.

Misiones Pedagógicas y Colonias Escolares

Antes que educar, la República se vio obligada a dar de comer a los niños. Incluso a vestirlos. Había cantinas y roperos escolares y cobraron fuerza las Colonias Escolares que ya antes había puesto en marcha Bartolomé Cossío. Los niños viajaban al mar o a la montaña. Hacían deporte, se divertían. Pero, sobre todo, comían. «En 15 días algunos ganaban hasta cuatro kilos de peso», dice la doctora en Historia Consuelo Domínguez, que ha estudiado con detalle este extremo.

Hubo medidas urgentes que no podían esperar y que se adoptaron a golpe de decreto, hasta que fue aprobada la Constitución. El profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Huelva Cristóbal García ve en algunas de ellas un espíritu muy reformista: «Lo más revolucionario que puede hacerse, después de facilitar alimentación, fueron aquellas Misiones Pedagógicas» de cuyo patronato fue también presidente Cossío, y que todavía recuerdan los más viejos de los pueblos. En destartaladas camionetas llegaron a las aldeas perdidas bibliotecas itinerantes, proyecciones cinematográficas, teatro, museos ambulantes. El 70% de los hombres eran analfabetos; mucho más las mujeres. En aquellas Misiones Pedagógicas se embarcaron grandes poetas, afamados escritores y maestros con su corbata y maletín a los que los lugareños recogían en burro donde las camionetas ya no tenían acceso.

Había que hacer escuelas, muchas escuelas. Y con los mejores maestros. Éste es el contexto histórico que describe Rodolfo Llopis (1885-1983), profesor y director general de Primera Enseñanza entre 1931 y 1933, los años de las grandes reformas. En La revolución en la escuela (publicado en 1933 y reeditado ahora en facsímil por Biblioteca Nueva), Llopis hace balance de su desempeño político y de las ideas que impulsaron sus iniciativas.

– Las escuelas. Para combatir la ignorancia «no hay más que un medio: la escuela». «Crear escuelas, muchas escuelas. Sembrarlas a voleo. Cayeran donde cayeran, germinarían, que en todas partes habrían de encontrar tierra preparada para fructificar y vivir plenamente». «Hay que cuidar de ellas a lo largo de su existencia. Protegerlas. Velar por ellas para que progresen y se perfeccionen».

– El maestro. Es «el alma de la escuela». «Sin buenos maestros, todo lo que se haga en beneficio de la escuela resultará estéril». «Había que preocuparse de todos ellos, pero principalmente de los rurales». «Con una sinceridad que hubiésemos querido ver en los demás sectores del país, confesaban que si no hacían más ni mejor era porque no les daban medios, porque no les habían enseñado otra cosa. Sabían que se podía hacer más y querían aprender».

– La inspección. «La reforma de la escuela primaria no sería completa si no se lograba que el trabajo de la Inspección alcanzase su máxima eficacia. […] Había que llegar hasta la escuela del último pueblo y recoger información exacta de la realidad escolar».

– La religión. «Estamos saliendo de unos tiempos en los que la Iglesia lo era todo. El Estado tenía religión oficial». «Se ha pretendido combatir […] el laicismo afirmando que, al suprimir la enseñanza religiosa, habíamos suprimido la moral de la escuela. ¿Cómo es posible que todavía a estas alturas se atrevan a identificar la moral con la religión?». «La escuela laica no abandona la formación moral. Obliga a pensar seriamente en esta clase de problemas».

La escuela de niñas de El Saucejo (Sevilla), donde nació Dolores Velasco Torres era, en 1920, un caserón desconchado en el que aquella niña de tres años comenzó su andadura escolar junto a otras cuarenta compañeras. Ella tenía suerte; su abuelo era el maestro… Uno de los 36 que la familia Velasco acumula en cuatro generaciones.

La motivación del alumnado con preguntas constantes para que no se distraigan, el esfuerzo para despertar su curiosidad, el argumento imposible para centrar la atención de la clase… La dedicación específica e individual siempre que se pueda: «Siempre que me ha sido posible le he puesto a cada alumno un problema… Como hacía mi tío Antonio, del que aprendí muchísimo», recuerda. Pero también, «como se llaman hoy, las actividades complementarias» han ocupado un tiempo importante en la actividad docente de Lola Velasco. A ella le gustó mucho pintar, bordar, coser… Y así se lo ha hecho saber a los miles de alumnos que han pasado por sus manos; a todos les invitaba a aficionarse «con algo». «Porque el tiempo no admite tregua». «Hay que hacer cosas, sea como sea», insiste, recordando a aquellas maestras y maestros de la República que vivían para la escuela…

Fuente original: http://www.foroporlamemoria.info/documentos/2006/fmv_23042006.htm