Dinámica – Juego de Rol: Mi novio quiere controlarme el WhatsApp

Juego de rol

Según las líneas de trabajo que Augusto Boal definió dentro del Teatro del Oprimidx vamos a pedir a un voluntario y una voluntaria que se ofrezcan para un juego de rol.

El chico interpretará a la chica y la chica al chico.

El tema es claro y no es necesario dar muchas pistas para permitir un improvisación más personal.

.- «Estoy harta de que me mires mi móvil. Los whatsapps que recibo son cosa mía».

.- …………………

Una ver interpretado la primera situación por la primera pareja iremos pidiendo que otras personas voluntarias se vayan sumando a cada rol y vayan sustituyendo a lxs primerxs. Así se irán creando otro tipo de situaciones con el mismo tema.

Acaba la interpretación. Nos sentamos en círculo. Empezamos por preguntar cómo se han sentido durante el juego de rol por si alguien se ha sentido verdaderamente herido o herida y necesita una reparación.

Partiendo de la premisa de Augusto Boal de que las personas opresoras nunca son las que favorecen la liberación, que todo va a depender de la opción que tome la persona oprimida, analizaremos todo lo que se ha dicho la pareja, y lo que no se han dicho también.

Es muy importante analizar si se parece o no se parece a la vida real y de ahí iremos escuchando sus opiniones y sus valoraciones. No hay un consejo final. Es la suma de todo el proceso lo que a cada uno y cada una le dará ideas para analizar su propio «yo».

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A continuación os comparto un breve resumen de cómo ha ido hoy la tutoría:

7ª hora, tutoría. Llegan a clase y se sientan en círculo. No cuesta mucho mover las sillas alrededor del aula. Veo sus caras de hambre y cansancio y me temo lo peor como casi cada lunes al comienzo de la hora de tutoría. Siempre me sorprenden. Hoy muy especialmente.

Comienzo diciéndoles que en muchas otras aulas la tutoría consiste en hablar de los problemas de clase y que conmigo eso no es así. Les pregunto si lo echan de menos y me dicen que “no saben”. La cosa empieza a bajo nivel. Les repito, como en muchas otras ocasiones, que si trabajamos lo de conocernos a nosotrxs mismxs y al resto, comunicarnos, alimentar nuestra autoestima, cooperar, tomar decisiones por consenso, respetar la diversidad del aula, relacionarnos desde la noviolencia, los conflictos en nuestra aula se regularán solos y esa regulación será la fuerza que nos haga crecer como personas así que, bienvenidos nuestros conflictos.

Les pregunto si saben qué celebramos el próximo miércoles 8 de marzo. Me dicen que sí. El día internacional de la mujer, de la mujer trabajadora que gana un 17% menos que los hombres que hacen su mismo trabajo.

¿Dónde empieza esta diferencia? Pregunto. El día que nos visten de rosa o azul, según nos toque, nos van marcando el camino. Existe la posibilidad de cambiar cosas, aseguran.

Si un chico y una chica se sientan para trabajar juntos al ordenador ¿Quién es más probable que maneje el ratón? Casi unanimidad: -el chico. Dos chicas se rebelan. Lo celebro.

Vamos a realizar un juego de rol. Necesitamos una pareja de adolescentes. La chica, con gorra rapera, hará de chico. El chico, con teléfono en mano, hará de chica. Rápido tengo dos voluntarixs dispuestxs.

.-¿Qué haces? Pregunta el/la de la gorra.
.- Nada, comenta ella/él, chatear con una amiga.
.- Déjame ver, dice el chico (siempre interpretado por una chica)
.-No quiero.
.- Venga, dámelo.
.- Que no.
.- Visto y no visto. Alarga la mano y se lo quita.
Cambiamos de persona voluntaria. Sale otrx alumnx para hacer de chica. Hay que repetir la escena anterior y dar un paso más allá. Siempre desde la visión de Augusto Boal de que no va a ser la persona opresora la que conceda la libertad a la oprimida. Tendrá que ser la oprimida la que logre liberarse.
.- ………… (repetimos el diálogo anterior)
.- He dicho que me lo des. Dame el teléfono.
.- No quiero.
.- Trae aquí. (Y se lo quita)
.- Tienes contraseña. Pero tú qué te has creído¡¡¡
.- Es mi teléfono.
.- Calla idiota.
(Nuevo cambio de persona. Sale otra persona para hacer de chico. Volvemos a repetir todo el diálogo anterior hasta lo de la contraseña.)
.- Dame la contraseña¡¡¡
.- No quiero.
.- Te he dicho que me la des o si no les cuento a tus padres lo que hacemos tú y yo.
.- No, por favor. Tómala …
(Nuevo cambio y nuevo repetir todo. Volvemos a la contraseña)

.- Dame la contraseña.
.- No quiero.
.- Si no me la das le cuento a tus padres lo que hacemos.
.- No me importa. Mis padres me apoyarán.
.- Pues subiré a Internet las fotos tuyas que tengo.
.- No, eso no, por favor. Tómala …
(Cambiamos de personaje. Vuelve a cambiar la persona que hace de chica).
.- Subiré a Internet tus fotos. -(Dice la chica que hace de chico).
.- Pues yo iré a la policía y te denunciaré -(Dice el chico que hace de chica).
Aplauso espontáneo y se acabó.

Comienza el debate.

¿Cómo os habéis sentido las personas que habéis participado?
Todas han llegado a sentir la rabia y la impotencia. Era incómodo.

¿Se parece a situaciones reales?
Todo el mundo de acuerdo en que sí. Cuentan que conocen parejas que han pasado por esa situación y peores.

¿Eso es amor?
Completamente de acuerdo en que no. Una participación maravillosa de gente explicando que eso no es amor que eso se hace por una extrema necesidad de no querer quedarse sola.
Se ha hablado también de las 12 mujeres asesinadas en los dos primeros meses del año. Conocían casos en los que son las mujeres las que amenazan y humillan también lo hemos comentado. ¿Es o no es violencia de género? ¿Qué pasa cuando la agresión es solo por el hecho de ser mujeres?

Ha salido el tema del miedo a ser violada que sufren las mujeres desde los 12 o 13 años de edad. Un miedo que en ocasiones nos genera una inseguridad por la que los chicos no pasan nunca.

Hablan de chicas, de mujeres que se prestan a ser humilladas. Hablan de que se puede salir. Vuelven a denunciar que si hay amor no hay sufrimiento.

La inseguridad que también es en muchas ocasiones inseguridad económica. La importancia de ser autónomas en temas económicos da una libertad enorme a las mujeres y hemos de trabajar más para conseguir ese puesto de trabajo que nos permita elegir.

Ninguna quiere ser la mujer de Donald Trump.

La tutoría no llega a ser una hora completa. Solemos acabar esa 7ª h. un poquito antes de que suene el timbre para que nuestro final no sea producto del sobresalto chirriante de esa maldita máquina que nos marca el tiempo. Ha sido intenso y gratificante. Yo no sé cómo nuestras autoridades nos dicen que la hora de tutoría se puede dar en inglés. Es un insulto a nuestra profesión, a nuestra función y sobre todo es un robo a nuestro alumnado. Es privarles de ese impulso colectivo para el desarrollo integral de estas personas que caminan, en ocasiones, bastante solas en su proceso de maduración. En las tutorías no son fundamentales mis preguntas pero si lo son sus respuestas.

No te líes con los chicos malos. Guía no sexista dirigida a chicas

Autoría: Lourdes Nuez del Rosario

Edición: CIMTM. Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres

Guía para chicas que ofrece algunas pautas de comportamiento que ayuden a rebelar este programa o estereotipo de mujer diseñado según intereses sexistas, recuperar vuestros derechos y defenderlos y elaborar vuestro propio programa global de vida.

Más información sobre el tema:


http://mujericolas.blogspot.com.es

Descargar documento en .pdf
no te lies con chicos malos

La soledad y la desolación

La soledad y la desolación, por Marcela Lagarde

Nos han enseñado a tener miedo a la libertad; miedo a tomar decisiones, miedo a la soledad. El miedo a la soledad es un gran impedimento en la construcción de la autonomía, porque desde muy pequeñas y toda la vida se nos ha formado en el sentimiento de orfandad; porque se nos ha hecho profundamente dependientes de los demás y se nos ha hecho sentir que la soledad es negativa, alrededor de la cual hay toda clase de mitos. Esta construcción se refuerza con expresiones como las siguientes “¿Te vas a quedar solita?”, “¿Por qué tan solitas muchachas?”, hasta cuando vamos muchas mujeres juntas.

La construcción de la relación entre los géneros tiene muchas implicaciones y una de ellas es que las mujeres no estamos hechas para estar solas de los hombres, sino que el sosiego de las mujeres depende de la presencia de los hombres, aún cuando sea como recuerdo.

Esa capacidad construida en las mujeres de crearnos fetiches, guardando recuerdos materiales de los hombres para no sentirnos solas, es parte de lo que tiene que desmontarse. Una clave para hacer este proceso es diferenciar entre soledad y desolación. Estar desoladas es el resultado de sentir una pérdida irreparable. Y en el caso de muchas mujeres, la desolación sobreviene cada vez que nos quedamos solas, cuando alguien no llegó, o cuando llegó más tarde. Podemos sentir la desolación a cada instante.

Otro componente de la desolación y que es parte de la cultura de género de las mujeres es la educación fantástica para la esperanza. A la desolación la acompaña la esperanza: la esperanza de encontrar a alguien que nos quite el sentimiento de desolación.

La soledad puede definirse como el tiempo, el espacio, el estado donde no hay otros que actúan como intermediarios con nosotras mismas. La soledad es un espacio necesario para ejercer los derechos autónomos de la persona y para tener experiencias en las que no participan de manera directa otras personas.

Para enfrentar el miedo a la soledad tenemos que reparar la desolación en las mujeres y la única reparación posible es poner nuestro yo en el centro y convertir la soledad en un estado de bienestar de la persona.

Para construir la autonomía necesitamos soledad y requerimos eliminar en la práctica concreta, los múltiples mecanismos que tenemos las mujeres para no estar solas.
Demanda mucha disciplina no salir corriendo a ver a la amiga en el momento que nos quedamos solas. La necesidad de contacto personal en estado de dependencia vital es una necesidad de apego. En el caso de las mujeres, para establecer una conexión de fusión con los otros, necesitamos entrar en contacto real, material, simbólico, visual, auditivo o de cualquier otro tipo.

La autonomía pasa por cortar esos cordones umbilicales y para lograrlo se requiere desarrollar la disciplina de no levantar el teléfono cuando se tiene angustia, miedo o una gran alegría porque no se sabe qué hacer con esos sentimientos, porque nos han enseñado que vivir la alegría es contársela a alguien, antes que gozarla. Para las mujeres, el placer existe sólo cuando es compartido porque el yo no legitima la experiencia; porque el yo no existe.

Es por todo esto que necesitamos hacer un conjunto de cambios prácticos en la vida cotidiana. Construimos autonomía cuando dejamos de mantener vínculos de fusión con los otros; cuando la soledad es ese espacio donde pueden pasarnos cosas tan interesantes que nos ponen a pensar. Pensar en soledad es una actividad intelectual distinta que pensar frente a otros.

Uno de los procesos más interesantes del pensamiento es hacer conexiones; conectar lo fragmentario y esto no es posible hacerlo si no es en soledad.

Otra cosa que se hace en soledad y que funda la modernidad, es dudar. Cuando pensamos frente a los otros el pensamiento está comprometido con la defensa de nuestras ideas, cuando lo hacemos en soledad, podemos dudar.

Si no dudamos no podemos ser autónomas porque lo que tenemos es pensamiento dogmático. Para ser autónomas necesitamos desarrollar pensamiento crítico, abierto, flexible, en movimiento, que no aspira a construir verdades y esto significa hacer una revolución intelectual en las mujeres.

No hay autonomía sin revolucionar la manera de pensar y el contenido de los pensamientos. Si nos quedamos solas únicamente para pensar en los otros, haremos lo que sabemos hacer muy bien: evocar, rememorar, entrar en estados de nostalgia. El gran cineasta soviético Andrei Tarkovski, en su película “Nostalgia” habla del dolor de lo perdido, de lo pasado, aquello que ya no se tiene.

Las mujeres somos expertas en nostalgia y como parte de la cultura romántica se vuelve un atributo del género de las mujeres.

El recordar es una experiencia de la vida, el problema es cuando en soledad usamos ese espacio para traer a los otros a nuestro presente, a nuestro centro, nostálgicamente. Se trata entonces de hacer de la soledad un espacio de desarrollo del pensamiento propio, de la afectividad, del erotismo y sexualidad propias.

En la subjetividad de las mujeres, la omnipotencia, la impotencia y el miedo actúan como diques que impiden desarrollar la autonomía, subjetiva y prácticamente.
La autonomía requiere convertir la soledad en un estado placentero, de goce, de creatividad, con posibilidad de pensamiento, de duda, de meditación, de reflexión. Se trata de hacer de la soledad un espacio donde es posible romper el diálogo subjetivo interior con los otros y en el que realizamos fantasías de autonomía, de protagonismo pero de una gran dependencia y donde se dice todo lo que no se hace en la realidad, porque es un diálogo discursivo.

Necesitamos romper ese diálogo interior porque se vuelve sustitutivo de la acción ; porque es una fuga donde no hay realización vicaria de la persona porque lo que hace en la fantasía no lo hace en la práctica, y la persona queda contenta pensando que ya resolvió todo, pero no tiene los recursos reales, ni los desarrolla para salir de la vida subjetiva intrapsíquica al mundo de las relaciones sociales, que es donde se vive la autonomía.

Tenemos que deshacer el monólogo interior. Tenemos que dejar de funcionar con fantasías del tipo: “le digo, me dice, le hago”. Se trata más bien de pensar “aquí estoy, qué pienso, qué quiero, hacia dónde, cómo, cuándo y por qué” que son preguntas vitales de la existencia.

La soledad es un recurso metodológico imprescindible para construir la autonomía. Sin soledad no sólo nos quedaremos en la precocidad sino que no desarrollamos las habilidades del yo. La soledad puede ser vivida como metodología, como proceso de vida. Tener momentos temporales de soledad en la vida cotidiana, momentos de aislamiento en relación con otras personas es fundamental. y se requiere disciplina para aislarse sistemáticamente en un proceso de búsqueda del estado de soledad.
Mirada como un estado del ser –la soledad ontológica– la soledad es un hecho presente en nuestra vida desde que nacemos. En el hecho de nacer hay un proceso de autonomía que al mismo tiempo, de inmediato se constituye en un proceso de dependencia. Es posible comprender entonces, que la construcción de género en la mujeres anula algo que al nacer es parte del proceso de vivir.

Al crecer en dependencia, por ese proceso de orfandad que se construye en las mujeres, se nos crea una necesidad irremediable de apego a los otros.
El trato social en la vida cotidiana de las mujeres está construido para impedir la soledad. El trato que ideológicamente se da a la soledad y la construcción de género anulan la experiencia positiva de la soledad como parte de la experiencia humana de las mujeres. Convertirnos en sujetas significa asumir que de veras estamos solas: solas en la vida, solas en la existencia. Y asumir esto significa dejar de exigir a los demás que sean nuestros acompañantes en la existencia; dejar de conminar a los demás para que estén y vivan con nosotras.

Una demanda típicamente femenina es que nos “acompañen” pero es un pedido de acompañamiento de alguien que es débil, infantil, carenciada, incapaz de asumir su soledad. En la construcción de la autonomía se trata de reconocer que estamos solas y de construir la separación y distancia entre el yo y los otros.


https://www.facebook.com/MarcelaLagarde

Educar en el amor

Si son estos los temas que te interesan no dudes en visitar:

http://www.educandoenigualdad.com/spip.php?article503

EDUCACIÓN Y AMOR

SAN VALENTÍN

CLAVES PARA EL PROFESORADO

MITOS DEL AMOR ROMÁNTICO

AMOR Y CONTROL DESDE EL CIBERESPACIO

PARA TRABAJAR EN EL AULA:

A tres metros sobre el cielo… te puedes estrellar

Crepúsculo: ¿un amor peligroso o un peligro cegado por el amor

Los «mordiscos» del amor romántico… ¡Que no te Eclipse nadie!

Rimando contra la violencia de género

Amarse con los ojos abiertos: citas para la reflexión

OTROS RECURSOS

SOBRE ESTAS
RUTAS DE FORMACIÓN

TUS RECOMENDACIONES

ZONA INTERACTIVA

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Más información sobre el tema: COMUNIDAD VIRTUAL DE COEDUCACIÓN del CEP de Málaga

Mirada de Género sobre la Crisis: hacia una economía feminista

Hace pocos días me llegaba de manos de una grandísima compañera de los derroteros ciberfeministas, Heroína de lo Periférico, esta conferencia online de Amaia Pérez Orozco, economista y experta en economía feminista o con perspectiva de género, esa que por desgracia no se aplica en todas las disciplinas del saber pero que cada día, gracias a la labor de numerosxs activistas, avanza un paso más para convertirse en un modelo de análisis que no puede faltar en casi ningún estudio serio y actual.

En este vídeo que enlazamos más abajo compartimos, Amaia nos habla de las alternativas a la crisis desde una pespectiva feminista, cuál es la mirada feminista sobre la crisis y, por último vertebra su discurso en dos vertientes diferentes: Hacia dónde va la lucha social por la mejora del sistema, o, siguiendo sus palabras “cuál es la vida que merece ser vivida” y cómo gestionar la organización de ese nuevo modelo de lucha social que ya no quiere luchar por el crecimiento, el desarrollo o la proyección económica internacional.

Ante su apabullante claridad y la brillantez de su discurso, como comprenderéis, no tengo más remedio que dejaros su testimonio, más un interesatísimo artículo en PDF que podéis descargar aquí para que la conozcáis un poco más: Amaia Pérez Orozco, “¿Hacia una Economía Feminista de la Sospecha?” y, finalmente, dejar a vuestras mentes abandonadas a la reflexión, a la rebeldía que Amaia nos propone y la reinvención de un nuevo modelo de gestión ciudadana y de construcción de alternativas sociales desde un prisma feminista.

Salud,

Y viva la Lucha de las Mujeres.

Vídeo -parte 1

http://www.youtube.com/watch?v=Cf1YZnMv4i8&feature=relmfu

Vídeo -parte 2

http://www.youtube.com/watch?v=kiX7Y__rhTs&feature=relmfu

Fuente original de la introducción:

http://colectivofeministasenmovimiento.wordpress.com/2012/04/09/mirada-de-genero-sobre-la-crisis-hacia-una-economia-feminista/#comments

P.D. Compartid, si os gusta lo que encontráis. Que compartir es bueno, y bonito, y así, nos enteramos todas.

Otros artículos sobre el tema:

Greek crisis hits women especially hard in The guardian

8 de marzo ¿para qué?

“Para qué un día dedicado a la mujer trabajadora, a los derechos de la mujer, en pleno siglo XXI”.

El día de la violencia machista, allá por noviembre, decíamos que ese tema era una consecuencia, hoy sigue siendo necesario denunciar las causas que originan aquella y otras consecuencias para las mujeres:

Venta de mujer como mercancía, objetivo civil en las guerras, merma en los sueldos, doble o triple jornada laboral, silencios obligados por miedo a la consecuencia violenta, pérdida de trabajos para evitar la baja maternal, rotura de sueños por hacerles cargo de realidades familiares complicadas, vuelta a la obligatoria exhibición del cuerpo con más fuerza que nunca y un largo etc., muchas veces callado o visto como algo natural.

“Para qué un día dedicado a la mujer trabajadora, a los derechos de la mujer en pleno siglo XXI”,

A eso tendríamos que avanzar, hacia el logro de que el 8 de marzo fuera poco más que una conmemoración histórica, sin sentido como lucha, porque ya la desigualdad hubiera dejado paso al derecho universal y la justicia.

Ese día la mujer podría realizar sus sueños, sin ser silenciada, ni discriminada, sin más barreras que las que la vida en igualdad impusiera.

Ese día, el hombre sería también más libre: de modelos violentos que le obligan, de tener que demostrar no se sabe qué, de poder hablar y relacionarse de tú a tú, de olvidarse de aristas y lograr “redondeces”, de compartir más y competir menos. Como dice Benedetti hablando de otros temas, “…Después de todo hay hombres que no fui y sin embargo quise ser…”

Mientras tanto, hay muchos “para qué el día 8…” que esconden a hombres que friegan poco y mujeres que se conforman demasiado, a muchos hombres y mujeres encerrados en su concha particular.

Mientras tanto, habrá que llegar a las causas, denunciarlas y cambiarlas.

Mientras tanto, habrá que avanzar en el “quise ser” para ella y para él, romper esas conchas que encierran.

Lo educativo no debe callarse en ese “mientras tanto”.

Fuente original: http://www.concejoeducativo.org

Sección: Para la hora del café. Es responsable y coordina: MAAS


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Si los «Para qué» te han despertado el interés y quieres organizar alguna actividad en tu aula aquí va una propuesta de taller con varias actividades:

http://educarueca.org/spip.php?article644

De izquierdistas machistas y féminas modernas

Madrid, 24 feb. 12. Pikara Magacine/AmecoPress. A aquellas que crecimos en condiciones materiales parejas a las del “primer sexo” (acceso a los estudios superiores, ruptura significativa con los roles de género, aparente disfrute de las oportunidades de diversión, horarios, disposición de nuestro cuerpo y mente libre de prejuicios moralistas) nos sucede que, si bien somos capaces de identificar violencias machistas que gracias al trabajo de los movimientos feministas han sido visibilizadas y han logrado incluso tener cierta incidencia en el entramado sociopolítico e institucional, difícilmente tomamos consciencia de lo intrínseca que la animadversión hacia las mujeres es al hombre, y menos aún cuándo se trata de “compañeros”.

La librera Elena Lasheras, de la Librería Mujeres de Madrid decía en una entrevista: “Hemos pasado de ser feas, machorras e inútiles a demostrar que sabemos, que escribimos, que estudiamos y que somos absolutamente necesarias para que el mundo avance y no de cualquier manera, sino a la manera de las mujeres” (periodismohumano.com). Sin embargo, la triste (y manipulada) frase “Ten cerca a tus amigos, y más aún a tus enemigas” objetable quizás para las amigas del positivismo atropológico, describe a mi juicio la realidad inconsciente de ciertos hombres que se autodefinen “de izquierdas”.

Cuando hablamos de relaciones de género, hablamos de relaciones de poder, por lo tanto, y retomando las palabras de Focault : “Es preciso comprender cómo las grandes estrategias de poder se incrustan, hallan sus condiciones de ejercicio en microrrelaciones de poder…Designar estas microrrelaciones, denunciarlas, decir quién ha hecho qué, es una primera transformación del poder. Para que una cierta relación de fuerzas pueda no solo mantenerse, sino acentuarse, estabilizarse, extenderse, es necesario realizar maniobras.” (Diálogos con M. Focault, 1977 Rev. Ornicar). En ello estamos.

El mundo laboral es un laboratorio bien equipado a la hora de estudiar estas conductas: las mujeres podemos ser trabajadoras técnicas deseables: cuidadosas, puntuales, detallistas, afables, eficientes. Sin embargo cuesta reconocer que además de todo eso, podemos pensar con una clarividencia excepcional. Me refiero a la “manera de hacer” de pensar, de tomar decisiones en el ámbito estratégico y político general. Cuesta mucho obtener el reconocimiento, incluso entre compañeros, de que somos animales sociales y políticos aún fuera del movimiento feminista. ¿Cuántas veces sucede que estas habilidades quedan sin desarrollar, relegadas, acalladas, debido a la negativa incidencia que ejercen el entorno y las condiciones laborales así cómo la interiorización de los roles tradicionales de género? Los hombres, incluso aquellos que se tienen por feministos, se sienten amenazados cuándo su trabajo es cuestionado por una mujer. He aquí el tipo de situación en el que se revela la verdadera naturaleza de la persona y del entorno sociolaboral.

Al hombre se le educa, incluso se le presuponen y se le da la oportunidad de desarrollar habilidades de tipo estratégico y de liderazgo. Y este es un punto de partida en la construcción de roles que imprime la asimetría que se irá gestando progresivamente avance la carrera profesional y la incursión en lo social de la persona.

En una situación en la que se toma la iniciativa partiendo de la ingenuidad que otorga la inexperiencia, ésta no es recibida de igual manera que si la misma proviniese de una mujer o de un hombre: en el caso de éste último, esta actitud es vista con naturalidad, incluso puede llegar a generar satisfacción y despertar la duda en los planteamientos iniciales. Cuándo se trata de una mujer, puede suceder que el atrevimiento genere un precedente peligroso, que se la tache de querer llamar la atención, e incluso, de “trepa”.

Sentimientos, emociones y comportamientos que pueden ser achacables a ambos sexos, cómo pueden ser el orgullo, necesidad de aceptación (propia y externa), envidia, inseguridad y sus derivados, la incapacidad de perdonar debilidades o errores, se exponen con mayor irreverencia y seguridad cuando la persona que se tiene delante es una mujer: los hombres en general se sienten más seguros a la hora de pasar por encima y dejar que estas cualidades y conductas se desarrollen e infelizmente, se justifiquen. Y es que, está de moda ser feministo, y algunos hasta se lo creen a pies juntillas, ignorantes de las sutilezas con que la postmodernidad reviste la pretensión de dominación del hombre sobre la mujer en sus expresiones más soterradas.

Pero, ¿y nosotras? Basta de discursos políticamente correctos. Yo acuso a las compañeras que con nuestra conducta entorpecemos el camino hacia la normalización y participación social en condiciones paritarias: sucede qué, al igual que en el caso expuesto anteriormente, las féminas modernas, abanderadas con los sloganes oficiales de igualdad, dejan al descubierto su verdadera naturaleza en su comportamiento diario.

Resultante de la acción sin reflexión, de la comodidad y confort que proporciona dejarse amparar por el estereotipo de mujer (en contraposición a lo agotador de la doble militancia, la lucha contra los clichés sociales y roles preestablecidos) este tipo de actitudes y féminas se autoengañan y engañan respecto a lo que el feminismo debe proyectar para la consecución de su objetivo político.

Tal y como expresara una de nuestras grandes clásicas, Simone de Beauvoir, realmente este estereotipo de mujer “No se reivindica como sujeto, porque carece de medios para hacerlo, porque vive el vínculo necesario que la ata al hombre sin plantearse una reciprocidad y porque a menudo se complace en su alteridad”. Es aquella trabajadora técnica sufrida e hipócrita, falta de análisis y criterio propio (o más bien del ejercicio de éstos), que antepone su estabilidad personal y laboral a la confrontación de las ideas y que es en definitiva, cobarde.

En palabras de Ana de Miguel Álvarez, “el feminismo es una teoría, es una militancia social y política y es una práctica cotidiana, una forma de entender y vivir la vida” (‘Feminismo y juventud en las sociedades formalmente igualitarias’, Revista de Estudios de Juventud, nº 83, 2008). Por lo tanto no es y no debe ser un mero slogan, un complemento de moda en nuestra militancia, o una cita más en nuestra agenda.

FUENTE ORIGINAL: http://amecopress.net/spip.php?article8815


Nuestra propuesta de taller para el 3 de marzo:

http://educarueca.org/spip.php?article644&var_recherche=taller%208%20de%20marzo

Manual Modelo para Armar – Nuevos desafíos de las masculinidades juveniles

Índice

PRESENTACIÓN 5

1. Este Cuadernillo 7

2. El género 8

3. UNA CUESTIÓN DE DOS 10

El hombre como aliado 10

La juventud como momento clave 10

Algunos desafíos 11

4. Masculinidades 12

5. Proceso de socialización de los jovenes 13

Espacios de hombres 13

Ritos de iniciación 14

6. ESTEREOTIPOS DE GÉNERO 16

Consecuencias del modelo de masculinidad hegemónica 16

7. ¿La violencia es natural en los hombres? 21

Violencia de género contra las mujeres 22

El hombre contra el hombre 24

Nocturnidad y masculinidades jóvenes 25

Señales de transformación 27

8. Promoción de la convivencia 28

Promover para prevenir 28

Trabajar para el cambio 28

Cómo motivar a los chicos 29

9. Actividades para pensar y aprender 30

10. BIBLIOGRAFÍA 41

11. RECURSOS Y SITIOS web disponibles 42


Fuente original – Cuadernillo en .pdf: https://t.co/rxeXvPEy