Dinámica – LA HOJA DE PAPEL

LA HOJA DE PAPEL.

Cada participante toma una hoja de papel. Pensamos en algo que hicimos bien y alguien nos lo reconoció. Lo escribimos.

Después cambiamos los papeles por la clase para que se vayan leyendo en voz alta los de otras personas.

A continuación pensamos en palabras o expresiones de ánimo que alguien nos ha dicho alguna vez. Lo escribimos y a continuación quien quiera lo lee o lo pasamos para que sigan leyéndolo otras personas.

Finalmente les pedimos que se inventen un dibujo representando cómo se sienten cuando les reconocen algo que hacen bien.

El dibujo también lo haremos circular para que otra gente lo vea.

Comentamos la actividad. Qué nos ha parecido. Cómo nos hemos sentido. Fue difícil. . . .

Dinámica – MIS DEBILIDADES

MIS DEBILIDADES

Doblamos un folio marcando 4 partes:

Con el folio abierto escribimos en cada uno de los apartados, con letra clara y gande:

.- Mi música favorita

.- Mi lugar de la casa favorito

.- Mi ropa favorita

.- Mi persona que escucha favorita

Cuando hayamos terminado dejamos el folio abierto sobre la mesa y comenzamos una ronda para poder leer lo que ha escrito el resto de la clase. Es conveniente que no se levante toda la clase a la vez. Pueden hacerlo de 8 en 8 o algo parecido así evitaremos algo de “jaleo”.

Podemos favorecer el conocimiento del alumnado si hacemos grupos pequeños con gente que tiene intereses parecidos. ¿Podemos decir que estos intereses tienen coincidencia entre chicos y chicas o no? ¿Causas probables?

En la evaluación también sería bueno preguntar si a alguien se le pasó por la imaginación escribir más de un elemento en cualquiera de los apartados. Si fue así podemos aprovechar para hablar de la «desobediencia» como virtud. No siempre y necesariamente debemos atenernos a la norma, especialmente cuando sentimos que nos anula … . Podemos pedirles otros casos en los que la «desobediencia» se puede aceptar como algo positivo dentro de nuestra vida cotidiana. Atención que no seguir la norma a veces puede tener repercusiones verdaderamente graves.

En esta página encontrarás también esta misma dinámica con otra versión para poner en práctica el primer día de clase que hemos llamado «Folio en cuatro partes»

Dinámica – FILA MUDA

FILA MUDA

Vamos a intentar colocarnos en fila sin utilizar la palabra hablada. Las condiciones para ordenarnos pueden variar. Si el grupo no tiene costumbre de hacer dinámicas movidas es mejor empezar por algo fácil. Nos colocamos por orden según del portal de nuestra casa. Si el grupo ya está entrenado en este tipo de actividades podemos pedirles que se coloquen según el día y el mes de su cumpleaños. Es mejor no darles ninguna indicación sobre cómo pueden transmitir esta información. El grupo sabrá seguir las iniciativas más eficaces en cuanto empiece el juego.

Si se escucha una sola palabra volvemos a empezar tantas veces como sea posible hasta que se consiga el objetivo.

Nos sentamos a evaluar en un círculo. ¿Ha sido fácil o difícil? ¿Reconocemos alguno de los elementos de la comunicación? Y como siempre valorando más lo positivo que lo negativo hablamos de las cosas que hemos hecho muy bien y de las que aún podemos mejorar.

Dinámica – EL OVILLO

Vamos a aprovechar esta conocida dinámica para hacer una versión que nos ayude a reforzar esa parte positiva que siempre llevamos dentro.

También el hablar bien de nosostr@s mism@s lo vamos a poner en práctica desde otras dinámicas hasta que se haga tan normal oír nuestras cualidades como oír nuestros defectos.

Necesitamos un ovillo de lana gruesa y habremos de tener cuidado para que nose hagan nudos.

Si el grupo es mayor de quince personas, esta dinámica se hace demasiado larga.

Nos sentamos en círculo. Ya sabéis, sólo movemos las sillas. Las colocamos en un círculo completamente cerrado y aprovechamos para ir reforzando las mejoras que vayan alcanzando a la hora de hacer el círculo de forma ordenada y silenciosa.

Es obvio que si este primer paso no funciona, cualquier cosa que hagamos después, tampoco funcionará así que debemos darle su valor a este paso de hacer el círculo.

Una vez que estamos en círculo lanzamos un ovillo a otra persona del grupo, manteniendo la hebra de lana sujeta con nuestro dedo.

Antes de lanzar el ovillo debemos decir alto a todo el grupo una cosa que hacemos muy bien. Repetiremos que es una cosa que hacemos muy bien y no una cosa que nos gusta hacer.

Cada persona que recibe el ovillo, rodea uno de sus dedos con la lana y pasa el ovillo a otra persona. Así hasta que todo el grupo haya dicho algo que hace muy bien, pero muy, muy bien.

Lo primero que comentaremos, como siempre, es cómo nos hemos sentido. Nos ha costado decidirnos por una de nuestras cualidades. (Habrá ayudado si la reflexión sobre lo que vamos a decir la hemos hecho antes de comenzar la dinámica, así se evita que se copien y que dediquen un tiempo a pensar sobre su propia vida)

A continuación reflexionamos sobre lo que hemos construído:

¿Qué hemos construído al final de la dinámica?

Una tela de araña,

Un lío,

Una red, con esta última nos quedamos. Reflexionemos sobre lo que significa ser red, ahora que está tan de moda la internet (inter-red).

Cuando se trabaja en red, ¿cómo nos afectamos mutuamente?. Ejemplo: si una persona se levanta ¿qué les pasará al resto? Si se quiere ir, si no quiere sujetar la lana ¿afecta al grupo? Si tira con demasiada fuerza….

Buscamos situaciones reales de la vida para comparar esta situación. Hablamos de las ventajas o de los inconvenientes. Nos podemos centrar en el aula. ¿Somos una red? ¿Nos afectamos? ¿Cómo?

Estoy segura que no hace falta que el o la profe digan nada. Vale con que lancemos las preguntas más cercanas a la vida del grupo-clase. Si grabamos el debate tendremos una «superponencia» de lo que es el trabajo el red.

Dinámica – ESCENAS DE LA VIDA COTIDIANA

Escenas de la vida cotidiana

Con esta dinámica trataremos de poner en practica la toma de decisiones rápida: la predisposición al acuerdo puede aprenderse y desarrollarse.

Pedimos 4 pequeños grupos de personas voluntarias.

Tenemos 3 minutos para ponernos de acuerdo y decidir una escena de foto fija (puede haber algo de movimiento pero preferiblemente poco) y, por supuesto, muda; una especie de foto colectiva que represente una acción habitual de nuestra vida en sociedad.

Representamos las escenas una detrás de otra y pedimos a las personas que están observando que apunten sus opiniones sobre cada una de las escenas, lo que creen que se ha representado y cualquier otra opinión sobre lo visto.

Nos reunimos toda la clase, mejor si lo hacemos formando un círculo rápido y silencioso. Si ha funcionado seguimos con el debate sobre la dinámica.

¿Cómo me he sentido? ¿Cómo nos hemos sentido? ¿Qué podemos mejorar en la próxima interpretación de un rol?

¿Puede alguien adivinar de qué trata la escena? ¿Si hubiera podido pensar más qué habría pasado? ¿Ha sido un consenso forzado por la presión del tiempo? ¿Cómo son nuestras tomas de decisiones en la vida real?

Dinámica – LA CAJA REGISTRADORA

LA HISTORIA 1.- Definición: Consiste en rellenar un cuestionario con «verdadero» o «falso» después de escuchar la historia que os presentamos a continuación. Este cuestionario lo encontraréis en la página 3 del documento en pdf que adjuntamos al final de la dinámica. 2.- Objetivos: – Reflexionar sobre la interpretación que hacemos de los hechos – Ser conscientes de las percepciones y juicios erróneos. 3.- Participantes: Desde 6 personas. Edad: Desde los 12 años. 4.- Material: Anexo. Hojas de respuesta, una por participante. Clave de respuestas (para el dinamizador o dinamizadora). 5.- Consignas de Partida: 1º Grupo grande. 2º Individual. 3º Grupo grande. 6.- Desarrollo La persona dinamizadora lee al grupo una historia, que debe escuchar atentamente. La lectura se realiza dos veces. LA HISTORIA “Un hombre de negocios acaba de apagar las luces de la tienda, cuando un hombre apareció y le pidió dinero. El dueño abrió una caja registradora. El contenido de la caja registradora fue extraído y el hombre salió corriendo. Un miembro de la policía fue avisado rápidamente.” En segundo lugar los miembros del grupo cumplimentan individualmente un cuestionario que se les entrega (ver página 3 del anexo en pdf. al final del artículo), en el que aparecen una serie de afirmaciones referidas a la historia de las que deben indicar si son verdaderas, falsas o no saben. Finalmente, la persona dinamizadora lee en alto las afirmaciones y los y las participantes informan sobre sus respuestas a cada una de ellas. 7.-Evaluación ¿Qué argumentos tenéis para emitir esa respuesta? Se aportan los datos que aparecen en la clave de respuesta. Esto pone de relieve que una descripción de los hechos no es suficiente para emitir un juicio ni para hacer una interpretación. Conclusión: Las palabras suelen encerrar conceptos o ideas sobre determinadas cosas (hombre de negocios-dueño). Es importante reflexionar sobre lo que se escucha y lo que se interpreta o deduce de las informaciones recibidas, ya que puede conducir a juicios erróneos. 8.- Fuente Técnicas participativas para la Educación Popular. Editorial Tarea, Asociación de publicaciones educativas, 1985

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Cuento: El elefante y los seis sabios

EL ELEFANTE Y LOS SEIS SABIOS

Érase una vez seis hombres sabios que vivían en una pequeña aldea.
Los seis sabios eran ciegos. Un día alguien llevó un elefante a la aldea. Los seis sabios buscaban la manera de saber cómo era un elefante, ya que no lo podían ver.

«Ya lo sé», dijo uno de ellos. «¡Palpémoslo!». «Buena idea», dijeron los demás. «Ahora sabremos como es un elefante». Así, los seis sabios fueron a «ver» al elefante. El primero palpó una de las grandes orejas del elefante. La tocaba lentamente hacia adelante y hacia atrás. «El elefante es como un gran abanico», gritó el primer hombre. El segundo tanteó las patas del elefante. «Es como un árbol», exclamó. «Ambos estáis equivocados», dijo el tercer hombre. «El elefante es como una soga». Éste le había examinado la cola.

Justamente entonces el cuarto hombre que examinaba los finos colmillos, habló:

«El elefante es como una lanza».

«No, no», gritó el quinto hombre. «Él es como un alto muro», había estado palpando el costado del elefante. El sexto hombre tenía cogida la trompa del elefante.

«Estáis todos equivocados», dijo. «El elefante es como una serpiente».
«No, no, como una soga».

«Serpiente».

«Un muro».

«Estáis equivocados».

«Estoy en lo cierto».

Los seis hombres se ensalzaron en una interminable discusión durante horas sin ponerse de acuerdo sobre cómo era el elefante.

Probablemente esta historia te ha hecho sonreír, ya que, ¿Cuál es el problema? ¡Eso es! Cada hombre podía «ver» en su mente sólo lo que podía sentir con sus manos. Como resultado cada uno se reafirmaba en que el elefante era como él lo sentía. Ninguno escuchaba a los demás.

Esos hombres estaban inmersos en un conflicto basado en la percepción (lo que creían «ver»).

Afortunadamente su conflicto no tuvo un final violento. Aunque, desafortunadamente todavía no saben como son los elefantes.

El conflicto es tan viejo como la historia misma. El ser humano siempre ha intentado conocer su mundo y comunicarse con los demás. Aunque esto no es fácil ya que no todas las personas ven los problemas de la misma forma. Si lees este viejo cuento de la India descubrirás una de las causas de la falta de entendimiento entre las personas.