La Guerra nunca será feminista ni humanitaria: por la abolición de los ejércitos

Durante la semana del 23 al 27 de noviembre tendrán lugar en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) una serie de conferencias acerca de las Fuerzas Armadas, la integración de la mujer en las mismas y las supuestas “misiones humanitarias” que el ejército español lleva a cabo por el mundo, a cargo del Ministerio de Defensa y el Instituto de la Mujer de la UAM.

Ante ello, desde nuestra posición planteamos un rechazo doble hacia estos planteamientos. Primeramente (1) ante el militarismo, entendiendo estas jornadas como un intento de legitimación y normalización de esta institución. Se trata de un paso más en la aceptación y obediencia voluntaria por parte de la sociedad de una serie de normas, formas e ideologías de la dominación militar y de la resolución violenta de los conflictos.

Durante siglos, esta institución se ha consolidado como la punta de lanza de la represión y el mantenimiento de las desigualdades sociales; ha sido y sigue siendo representativa de valores como el autoritarismo, la sumisión, la obediencia ciega, la jerarquización, la falta de actitud reflexiva…, valores todos ellos contrarios al desarrollo completo del ser humano, negando su autonomía y su capacidad de decisión.

Todas estas actitudes retrógradas son camufladas bajo falsas ideas de libertad, solidaridad, humanitarismo, etc.; tratando de ocultar los verdaderos fines de control social y económico a que responden guerras y demás parafernalia militarista.

Por otro lado, (2) el intento de asimilar la entrada de la mujer al ejército como una conquista de género nos resulta simplemente ridículo. La lucha de la mujer por la liberación y la superación de la sociedad patriarcal no puede reducirse a una simple ocupación de los cargos tradicionalmente ejercidos por hombres, sino que supone una lucha por la igualdad, la autonomía y el libre desarrollo de su personalidad; lucha totalmente contrapuesta al militarismo y su cultura de la dominación, que crea seres autoritarios, violentos e incapaces de una convivencia en igualdad.

Todo ello nos ha llevado a creer necesaria la configuración de unas jornadas en las que podamos plasmar estas y otras ideas acerca del tema en cuestión, a la vez que denunciar la creciente intromisión del ejército en la Universidad a través de investigación militar y masters sufragados por y para el Ministerio de Defensa.

Jornadas Antimilitaristas y Feministas

Martes 24 de noviembre

13:00 –Charla: «La feminización del Estado. La mujer en el ejército»

Ponente: Prado, militante de CNT

Miércoles 25 noviembre

13:00 -Charla: «La legalización de la Guerra en el Estado español y la relación entre el ejército y la universidad»

Ponente: Eduardo Melero, profesor de Derecho Administrativo de la UAM

-Charla: “Las misiones humanitarias”

Ponente: miembros de la Asamblea Antimilitarista de Madrid

*Ambos días las charlas se realizarán en el aula 104 del Módulo 2 de la Facultad de Ciencias Económicas de la UAM

LA GUERRA NUNCA SERÁ FEMINISTA NI HUMANITARIA: POR LA ABOLICIÓN DE LOS EJÉRCITOS.

Organiza:

Federación de Estudiantes Libertarixs – UAM
fel-web.org

Fuente: http://www.fel-web.org

Marcha de las Luciérnagas: este es el momento

Voluntad y Determinación

El pueblo saharaui nos ha mostrado el significado de la palabra dignidad, de la palabra valentía, de la palabra resistencia. Desde hace 34 años, Marruecos ha intentado borrar estos significados de la memoria colectiva y ha contado para ello con la complicidad de Occidente. Sin embargo, el pueblo saharaui no ha cejado en su lucha por la justicia, otorgando así más fuerza al significado de otra palabra: esperanza.

Hoy el Sáhara nos vuelve a dar un ejemplo de dignidad, a través de la figura de Aminatou Haidar; otra vez más Marruecos muestra su cara más terrible y España supedita los Derechos Humanos a los intereses económicos.

El artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por España en 1976 y por Marruecos en 1977, señala que “toda persona tendrá derecho a salir libremente de cualquier país” así como que “nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho a entrar en su propio país”. España y Marruecos han violado flagrantemente el derecho internacional. Nosotros y nosotras, miembros de la sociedad civil, tenemos la obligación de reaccionar ante semejantes abusos.

Los medios de comunicación, a su vez, son cómplices de esta injusticia y reducen el contencioso del Sáhara a un problema humanitario, ocultando las verdaderas causas del problema. Nosotros y nosotras no nos hemos dejado engañar: el conflicto del Sáhara es de tipo político y por lo tanto la única salida posible es política. La Marcha de las Luciérnagas surge de la necesidad de trasladar la lucha del pueblo saharaui a las calles españolas. Una iniciativa que pretende romper el bloqueo mediático que rodea al Sáhara como el más infame de los muros.

Ahora es el momento de devolverle la mirada al Sáhara Occidental. De reaccionar con la fuerza que nos da la certeza de nuestra causa: la causa por los Derechos Humanos; la causa de la dignidad. No podemos permanecer impasibles frente a los desmanes de nuestros gobernantes. Ante los discursos de las excusas y la pasividad, nosotros y nosotras hemos optado por el discurso de la acción. Con la convicción de actuar por aquello que es justo y con la fuerza colectiva como estandarte, demostraremos a España, a Marruecos y a la Comunidad Internacional que el pueblo saharaui no está solo. Seremos aliados de la dignidad, de la valentía, de la resistencia. Juntos derribaremos todos los muros. Juntos seremos luz en el desierto.

Ahora es el momento de actuar con plena convicción ante la barbarie de la sinrazón. Es el momento de mostrar que la sociedad civil española no respalda las actuaciones de su Gobierno en relación al Sáhara Occidental. Es el momento de reclamar que se cumpla la legalidad internacional. Es necesario exigir que España se posicione a favor de las resoluciones de la ONU y que concluya el proceso de descolonización del Sáhara Occidental a través de un referéndum de autodeterminación que permita al pueblo saharaui decidir libremente sobre su futuro.

Por ello, el próximo viernes 11 de Diciembre a las 19:00 horas una marcha, con velas y en silencio, recorrerá el camino entre la Puerta del Sol y el Ministerio de Asuntos Exteriores, para atraer la atención sobre un conflicto que merece ser rescatado del olvido al que ha sido sumido tras 34 años de ocupación y desmemoria.

En conciencia, actúa por el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental, por Aminatou.

Es imprescindible que cada persona traiga una vela, candil o linterna para conseguir un efecto visual impactante.

Ya somos 300. Por favor, confirmad vuestra asistencia para calcular la dimensión de la acción.

Para más información 658 65 49 93 ó 660 748 803

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MARCHA DE LAS LUCIÉRNAGAS: ESTE ES EL MOMENTO

Ante la reciente e indignante actuación del Gobierno de España, en connivencia con la violación de Derechos Humanos ejercida por Marruecos sobre Aminatou Haidar, convocamos la Marcha de las Luciérnagas.

Este es el momento de mostrar que ante infames complicidades, la sociedad civil responde unida y con fuerza. Ante el abismo de su oscuridad, seremos luz en el desierto.

El próximo viernes 11 de Diciembre a las 19:00 horas saldrá de la nueva estación de metro de la Puerta del Sol, con destino al Ministerio de Asuntos Exteriores, una marcha silenciosa para exigir al Gobierno español que respete los Derechos Humanos y deje de colaborar con una dictadura que incumple por sistema las resoluciones de la ONU. El Gobierno español debe finalizar el proceso inacabado de descolonización.

La marcha, con velas y en silencio, conseguirá atraer la atención sobre un conflicto que merece ser rescatado del olvido al que ha sido sumido tras 34 años de ocupación y desmemoria.

En conciencia, actúa por el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental, por Aminatou.

Foto: Catarsis

MARKO, HISTORIA DE UN DESERTOR.

Un soldado abandona la localidad kosovar de Merdare, al norte de Pristina. Este muchacho de 21 años es uno de los cerca de 20.000 montenegrinos que han decidido abandonar el Ejército de Milosevic.

Era un chico al que, como a tantos otros, le gustaban Adriano Celentano y la canción napolitana. Llevaba pendiente, trabajaba como técnico de sonido escuchaba habitualmente a Pino Daniele y disfrutaba con el blues.

Pero un día le llegó la citación. Le dijeron que tenía que irse al Ejército. Y tuvo que abandonar a Celentano, al rhythm and blues y marcharse a pegar tiros contra el ELK…

Cinco meses después el chico ha regresado. Marko, que tiene 21 años y no quiere matar a nadie, se ha vuelto a poner el pendiente, cambia de casa todas las noches, trabaja con un nombre falso en un disco bar de Podgorica y, por fin, puede escuchar toda la música que le gusta.

Es un desertor del Ejército de Milosevic. Uno de los 4.000 muchachos montenegrinos que, en los últimos tres meses, según fuentes militares yugoslavas, han escapado de esta sucia guerra. Uno más que hay que añadir a los cerca de 20.000 que han huido hasta ahora a este pequeño país enfrentado con los hermanos serbios y desde siempre en el filo de la secesión con Belgrado.

“Estas bombas sólo las quiere un hombre, dice Marko, “un presidente que desencadena un infierno cuando siente que su puesto vacila lo más mínimo. Que mande a su hijo a luchar…”.

Desde hace 40 días, la Policía Militar se presenta a diario por sorpresa en casa de sus padres. Si lo encuentran, terminará de inmediato en primera línea de fuego, apoyando a las escuadras paramilitares de la limpieza étnica.

“Y después, si todavía estoy vivo, me llevarán ante un tribunal militar. Me pueden caer entre 7 y 12 años de cárcel”. Coloca su dedo índice en la sien, como si fuese una pistola y añade: “Antes de dejarme coger…”.

Marko no se atrevió a renunciar el día que le llegó la citación para alistarse. “Mi padre es capitán en la reserva, luchó contra los croatas en Dubrovnik, se dio cuenta de lo que está pasando y me dijo: “No te presentes”. Pero yo no estaba de acuerdo con él. Mi destino era Kosovo. Y además, no hacer la mili es un gran problema aquí. Si no vas, no te dan el pasaporte y no te contrata ninguna empresa pública. Y por eso decidí alistarme”.

Lo enviaron a Valjevo, en Serbia central, a un campo de instrucción para Artillería. Pero dos meses después, y tras soportar un estado de alerta en todo el cuartel, lo subieron a un tren sin explicación alguna. El, junto a los 1.400 miembros de su pelotón, partían para Pec (Kosovo).

“Durante una semana, no hicimos nada. Simplemente comíamos, caminábamos y fumábamos. Un día, nos enseñaron las armas. Cañones rusos del 41, un arma que dispara un cañonazo cada dos minutos. Pura chatarra”, explica.

No le faltan motivos para la indignación, pero se muestra especialmente irritado cuando habla de cómo el Ejército serbio pretendió que sirvieran de “cobayas” para el ELK. “El 5 de marzo nos mandaron al suroeste de Pec, a un bosque casi en la frontera de Albania. Teníamos nuestro kalashnikov, pero sólo una caja de munición, que guardaba nuestro sargento. Era mejor luchar con escobas. Está claro que nos habían enviado allí para que sirviéramos de cobayas: si el ELK nos mataba, ya tenían la excusa para bombardear los campos en Albania”.

Su escapada se produjo el 20 de marzo, tres días antes de que la OTAN comenzase a bombardear. “Me echó una mano un amigo de la policía, que trabaja en el cuartel de Pec. Me dejó telefonear a casa una noche y me dio una maleta y untar de vaqueros. En Pec viven muchos serbios que van a trabajar al cuartel. Aquella mañana, eran las 12, en el puesto de policía vi a un grupo de civiles que salía. Me uní al grupo y salí con ellos. Fuera, me estaba esperando mi padre”.

Desde entonces, trata de acostumbrarse a convivir con el miedo. “Mi padre ha sido humillado. Se presentó en casa un oficialillo de 25 años y le dijo: “Es usted un traidor”. A él, que tiene 52 años y estuvo dos meses prisionero de los croatas. Claro que tengo miedo. Un primo mío se fue a Trieste, pero yo no escapo. Espero que nazca un ejército bueno, el que defienda a Montenegro de los serbios. Entonces sí que estaré dispuesto a disparar. Pero contra Milosevic”.

PODGORICA.- 25 mayo 1999. FRANCESCO BATTISTINI Corriere della Sera/EL MUNDO.

ALTERNATIVAS AL MILITARISMO

Aquí en pdf encontrarás el relato de numerosos ejemplos de luchas populares sin violencia ante la injusticia y la opresión. Aquí en word.doc.

Encontrarás RECURSOS DIDÁCTICOS que cuestionan el uso de la violencia.

Bases teóricas para una alternativa al uso de la violencia en las luchas ante la injsuticia y la opresión.

Numerosos ejemplos de acciones noviolentas en la transformación social.

Información sobre algunas personas significativas en la noviolencia. Tolstoy, Gandhi, , M. L. King, . .

Grupos internacionales que utilizan sistemáticamente los métodos noviolentos como forma de lucha.

Literatura infantil y juvenil con los valores de la noviolencia.

Bibliografía sobre el tema.

Películas y recursos videográficos.

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INTERVENCIONES NOVIOLENTAS. La transformación de conflictos violentos internacionales.

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Historia de una lucha popular contra un campo de tiro militar. Anchuras (Ciudad Real) ESPAÑA.

El día sin compra

El Día Sin Compra es algo parecido a un día de huelga del consumidor, una operación de boicot no contra un producto o una multinacional concreta, sino contra la sociedad de consumo en general. La propuesta consiste en escapar de la corriente consumista que las empresas y los publicistas nos imponen tanto en Navidad como en el resto del año. Para ello se invita a toda la población a no acudir a comercios y grandes almacenes, reducir al máximo las compras de esa jornada limitándolas a lo realmente necesario, o incluso anularlas, y salir a la calle para denunciar un sistema socioeconómico injusto, alienante y ambientalmente insostenible.

Desde que se comenzó a celebrar este día, en 1992, cada año son más los países que se suman a esta iniciativa. Las formas en que las diversas organizaciones internacionales se manifiestan son muy variadas, pero mantienen en común una crítica al modelo de consumo en el que estamos instalados, homogeneizador, despilfarrador, cínico e individualista, que contribuye, de forma decisiva, al mantenimiento de una situación que nos está conduciendo al colapso social y ambiental.

Este año Ecologistas en Acción están organizado distintas actividades en varias partes del Estado español. La temática central es una crítica al modelo de consumo que suponen las grandes superficies y, en torno a este eje, se están organizado, entre otras cosas, jornadas de cine anticonsumistas, visitas guiadas a locales y tiendas con proyectos de consumo crítico y responsable, exposiciones de contrapublicidad, charlas sobre alternativas y mercadillos de trueque.

La gente comienza a estar cansada, y busca un espacio para rebelarse contra el sistema establecido. El Día sin Compra no es una revolución, pero sí es uno de esos espacios en los que la ciudadanía busca un hueco para expresar su rabia y su descontento con el sistema socioeconómico imperante.

El día sin compra: 27 de noviembre de 2009

En la página de

http://www.ecologistasenaccion.org/diasincompras
podrás encontrar el cartel y el programa para ese día.

EL MOVIMIENTO CONTRA LA GUERRA.

En el verano de 1963, la Liga de Resistentes a la Guerra creó un comité de acción para la paz que fundamentalmente luchaba contra el terrorismo antibudista que ejercía el gobierno de Ngo Dinh Diem, de Vietnam del Sur, apoyado por los EE.UU. El 25 de julio hubo piquetes en la casa del observador permanente de Vietnam del Sur para la ONU, y en octubre, una manifestación para dar la “bienvenida” a la señora Ngo Dinh Nhu durante su visita a Nueva York.

LA PRIMERA PROTESTA A ESCALA NACIONAL.

La primera manifestación importante contra la guerra tuvo lugar en Nueva York el 19 de diciembre de 1964, y fue apoyada por la LRG, por CNVA, por FOR, por el partido socialista y por SPU. Mil quinientas personas salieron a la calle a pesar de una temperatura bajo cero para oír denunciar la guerra a Muste, a Norman Thomas y a . Philip Randolph. En San Francisco, cien personas oyeron cantar a Joan Baez. Otras manifestaciones tuvieron lugar en Minneapolis, Miami, Austin, Sacramento, Filadelfia, Chicago, Washington, Boston y Cleveland. Una característica de la movilización fue la divulgación de “un Llamamiento a la conciencia americana”, que impulsó un alto el fuego inmediato y la retirada más temprana posible de las tropas estadounidenses.

EL AÑO DE VIETNAM.

1965 fue “el año de Vietnam”. El comunicado del primer bombardeo estadounidense en Vietnam del Norte el 7 de febrero generó piquetes y sentadas por todo el país. Éstos se perpetuaron a lo largo del mes, y se invirtieron muchos esfuerzos en recoger firmas para un nuevo llamamiento que incitaba a la desobediencia civil. El grupo Pacifistas de Cincinnati organizó un “Comité contra los impuestos por la guerra de Vietnam” para reivindicar una resistencia fiscal. En diciembre de 1969, se creó un grupo independiente Resistencia Fiscal a la Guerra que llegó a tener unos 200 centros de resistencia fiscal por todo el país.
El 16 de marzo de 1965 Alice Herz, una viuda de 82 años que había huido del nazismo, se puso en llamas en un cruce muy concurrido de Detroit; murió diez días después. El 2 de noviembre Norman Morrison, secretario de un Encuentro de Amigos, se quemó hasta morir en frente del Pentágono. Una semana después, Roger La Porte, un joven voluntario del movimiento Obrero Católico de Nueva York, se inmoló delante de la ONU.
La primera manifestación nacional contra la guerra se organizó el 17 de abril a cargo de Estudiantes por una Sociedad Democrática, como una marcha por Washington para dar fin a la guerra de Vietnam.
La Asamblea de Personas No Representadas, del 6 al 9 de agosto, reunió a los movimientos pacifistas y de derechos civiles en lo que resultó la mayor manifestación en Washington por la desobediencia civil hasta la fecha. Una marcha desde el monumento a Washington hasta el Capitolio finalizó con una sentada en la que fueron detenidas 350 personas.
Al mismo tiempo, estudiantes de Berkeley y de otros centros de enseñanza de Bay Area intentaron parar los trenes que llegaban a Oakland con soldados destinados a Vietnam.
La Asamblea de Personas No Representadas también generó el Comité Coordinador Nacional para Finalizar la Guerra de Vietnam, que hizo los preparativos de las manifestaciones del 15 y 16 de octubre de 1965, Días de Protesta Internacional. Esto llevó a la formación en Nueva York del Comité de Desfile Pacifista de la Fifth Avenue, una coalición singular de todos los grupos contrarios a la guerra de Vietnam, incluyendo liberales, pacifistas, comunistas, y la nueva y vieja izquierda. Bajo la dirección de A. J. Muste, una marcha por Fifth Avenue alcanzó más de 50.000 participantes, y se creó un modelo organizativo para movilizaciones futuras a escala nacional.

LA QUEMA DE CARTILLAS MILITARES.

El 15 de octubre David Miller, un Obrero Católico, decidió quemar su cartilla militar en lugar de pronunciar un discurso. El acto recibió una publicidad tremenda, ya que era la primera cartilla que se quemaba tras la promulgación ese verano de una ley del Congreso que equiparaba la destrucción de una cartilla militar al grave delito de no ir a filas.
Quemar las cartillas había sido una forma tradicional de protesta pacifista contra la llamada a filas. En mayo de 1964, doce hombres quemaron sus cartillas en la ciudad de Nueva York como protesta contra el servicio militar obligatorio. Unas semanas antes de la Asamblea de Personas No Representadas, hubo otra quema de cartillas en Nueva York, que fue denunciada en los medios de comunicación nacionales, e hizo que los patriotas de Washington se apresuraran a aprobar un proyecto de ley en el Congreso para prohibir esta práctica.
El 6 de noviembre, en la ciudad de Nueva York, A. J. Muste presidió una quema de cartillas muy bien organizada.

EL PRINCIPIO DE UNA CONTRACULTURA

Hacía tiempo que los pacifistas incitaban a la gente a dejar de trabajar en industrias bélicas y a desligarse del gobierno belicoso. Muchos jóvenes llegaron a considerar a toda la sociedad como parte de una cultura bélica, y se automarginaron; no colaborarían más con la forma de vida americana que había generado lo de Vietnam. Este movimiento tenía el propósito de ser apolítico, pero en realidad fue un rechazo político decisivo del militarismo y del Estado. Como se oponía a la violencia y apelaba al estilo de vida en vez de a una retórica encubierta, los pacifistas radicales vieron que podían relacionarse con él muy fácilmente. El grupo WIN de Nueva York, Jim Hayes y unos amigos de New England, la gente entorno a la LRG-Oeste de San Francisco y un nuevo capítulo de orientación anarquista de la LRG en Los Ángeles empezaron a dirigirse a la comunidad automarginada en un intento de llenar de contenido político el nuevo estilo de vida. Había llegado el momento oportuno para este tipo de transformación y, en consecuencia, el movimiento pacifista fue más que un movimiento contra la guerra de Vietnam, y los cambios que produjo alcanzaron lo más profundo de la forma básica en que los estadounidenses se veían y estructuraban su vida.

UNA PROTESTA VISIBLE

Este cambio se produjo de forma gradual: empezó en 1966, alcanzó su punto más alto con la euforia del verano del amor de 1967 y topó con la realidad de las manifestaciones de Chicago en 1968.
Las manifestaciones callejeras fueron frecuentes en 1966. La mínima provocación bastaba para reunir en las calles a gente que piqueteaba una cena cuyo anfitrión era el Secretario de Estado Dean Rusk, para bloquear el tráfico como protesta contra un nuevo bombardeo de Vietnam del Norte, para cerrar el paso a oficiales de reclutamiento en las universidades, para ocupar las oficinas de Dow Chemical contra la producción de napalm; para distribuir folletos contra la llamada a filas en centros de quintas a altas horas de la noche, inducir a los jóvenes a que se negaran a realizar el servicio militar y asesorarles sobre cómo no volver abía una manifestación para todo.

LA RESISTENCIA

Los pacifistas radicales siempre habían insistido en que “las guerras cesarían cuando los hombres se negaran a luchar”. Por lo tanto, gran parte de su energía se vertía en organizar actividades de resistencia al servicio militar. Durante los primeros años del conflicto de Vietnam, hubo numerosos ejemplos de hombres que se negaban a ir a filas e incluso a alistarse. Los Pacifistas publicaron una lista de no-colaboradores que se alargaba cada mes, y muchos activistas relacionados con la CNVA quemaron cartillas militares o se negaron a formar quintas, pero ninguno de estos esfuerzos se organizó de forma colectiva.
La primera acción colectiva contra el servicio militar tuvo lugar el 15 de abril de 1967 en lo que se constituyó como la mayor manifestación pacifista de la historia de EE.UU. hasta la época: una agrupación en Sheep’s Meadow, en el neoyorquino Central Park, seguida de una marcha a la ONU de centenares de miles de participantes. Esa mañana, 175 hombres quemaron sus cartillas militares. También se reunieron Amigos no quintables, que organizaron grupos de apoyo que con el tiempo se reunieron como Resistid: Apoyo-en-Acción.
La primera restitución de las cartillas militares al gobierno la protagonizaron más de 1500 hombres el 3 de octubre de 1967. La segunda, el 4 de diciembre, trajo consigo a 475 resistentes más; y el 3 de abril de 1968, otros 630 iniciaron su nocooperación con el servicio militar.

LA CONFRONTACIÓN CON LOS BELICISTAS.

La acción crucial, y probablemente la más memorable, se anunció como una “confrontación con los belicistas” y tuvo lugar en el Pentágono los días 21 y 22 de octubre de 1967. Miles de personas marcharon sobre el edificio y, cuando los soldados bloquearon el paso, se sentaron a sus pies en una improvisada agrupación educativa colectiva que duró toda la noche del sábado hasta el domingo por la noche. Centenares de personas fueron detenidas, y muchas recibieron una paliza a manos de oficiales de justicia estadounidenses, que intentaron desanimar a los manifestantes con una brutalidad desenfrenada. La gente se llevó recuerdos distintos: algunos recordaban la comunidad que se creó entre extraños en la escalinata del Pentágono, el compartir de la comida, la resolución de no contraatacar ni de romper filas ante las agresiones del gobierno; otros recordaban más la sensación de unidad con los soldados, y se fueron con la idea de que éstos no eran los enemigos, a pesar de los uniformes, que compartían muchos valores y creencias del movimiento y deberían ser tratados como hermanos. Y otros, irritados porque no consiguieron pasar la barrera de militares ni invadir el Pentágono, lo consideraron todo un fracaso y echaron las culpas a la táctica noviolenta.
Una segunda acción crucial ocurrió en Bay Area durante la semana de la confrontación en el Pentágono. Con el fin de cerrar el centro de quintas de Oakland, se organizó la Semana para Acabar con el Servicio Militar. El lunes, una sentada pacifista cerró el centro durante tres horas y generó 123 detenciones.
El 15 de noviembre de 1969, más de medio millón de personas acudieron a Washington a la manifestación antibelicista más grande de la historia de los Estados Unidos. También se montaron centros pacifistas por todo el país, que organizaban a la gente en la lucha por un final inmediato de la guerra.

RESISTENCIA AL RECLUTAMIENTO.

A lo largo de la guerra, algunos grupos pacifistas y antibelicistas asesoraron a los resistentes al reclutamiento, y ocasionalmente les ayudaron a encontrar refugio en Canadá y otras partes. Así, la gente daba albergue a soldados ausentes sin permiso con regularidad, y les procuraban seguridad de la misma manera que los abolicionistas crearon una vía férrea subterránea para los esclavos fugitivos durante la Guerra Civil de Estados Unidos. Se estima que hubo entre 80.000 y 100.000 desertores y prófugos, sobre todo en Canadá, pero también en Suecia, en Francia y en la mayoría de países del oeste de Europa, en muchos de los cuales se les había concedido asilo legal.

LA OPOSICIÓN SE GENERALIZA.

En los años 70, el conjunto del movimiento antibelicista se fragmentó en las facciones violenta y noviolenta. Ninguna pudo encauzar el entusiasmo de un gran número de activistas como lo había hecho la SDS en 1969. Más adelante supimos que parte de esto fue debido a la táctica destructiva del FBI. En mayo de 1970, cien mil personas se trasladaron a la capital, con una semana de aviso, para protestar contra la invasión de Camboya y el asesinato de cuatro estudiantes en Kent State University, Ohio.
Para los pacifistas, el principio de la década de los 70 se vio marcado por pequeños asaltos noviolentos a oficinas de selección de reclutas y, en una ocasión, a la oficina del FBI de Media, Pennsylvania.
Aproximadamente un millón de archivos de quintas fueron destruidos en varias acciones muy difundidas; los participantes destruían los informes en público buscando su detención o huían después. Aunque muchos acabaron en la cárcel, estos asaltos agudizaron y fomentaron los sentimientos antibelicistas.

LA VUELTA A LA NOVIOLENCIA.

En mayo de 1971, la Tribu de S.O.S., un grupo formado por activistas pacifistas y no pacifistas, organizó una manifestación de una semana con el objetivo de paralizar la ciudad de Washington mediante una táctica noviolenta de obstrucción del tráfico. Más de 13.500 personas fueron detenidas en tres días de acción noviolenta.

EL FINAL DE LA GUERRA.

El 20 de enero de 1973, miles de manifestantes se dirigieron a Washington para protestar contra la toma de posesión del cargo de presidente de Richard Nixon y contra el intento navideño de atemorizar y someter a Vietnam del Norte con 36.000 toneladas de bombas. Cuando concluyeron los Acuerdos de Paz de París, la mayoría de los estadounidenses se sintieron aliviados de que la guerra de Vietnam por fin hubiera acabado. No sabían que en realidad la guerra continuaría durante más de dos años, con cada vez más víctimas vietnamitas.
La paz llegó por fin en abril de 1975, pero no como consecuencia de los Acuerdos de París. A pesar del enorme apoyo de EE.UU., el esfuerzo bélico en Vietnam del Sur y Camboya se desmoralizó y fracasó. El 11 de mayo en Sheep’s Meadow, en el neoyorquino Central Park, unas 80.000 personas salieron a celebrar el final de la guerra.

Cinco mujeres

18 de enero de1978

La Paz (Bolivia)

—El enemigo principal, ¿cuál es? ¿La dictadura militar? ¿La burguesía boliviana? ¿El imperialismo? No, compañeros. Yo quiero decirles estito: nuestro enemigo principal es el miedo. Lo tenemos adentro.

Estito dijo Domitila en la mina de estaño de Catavi y entonces se vino a la capital con otras cuatro mujeres y una veintena de hijos. En Navidad empezaron la huelga de hambre. Nadie creyó en ellas. A más de uno le pareció un buen chiste:

—Así que cinco mujeres van a voltear la dictadura.

El sacerdote Luis Espinal es el primero en sumarse. Al rato ya son mil quinientos los que hambrean en toda Bolivia. Las cinco mujeres, acostumbradas al hambre desde que nacieron, llaman al agua pollo o pavo y chuleta a la sal, y la risa las alimenta. Se multiplican mientras tanto los huelguistas de hambre, tres mil, diez mil, hasta que son incontables los bolivianos que dejan de comer y dejan de trabajar y veintitrés días después del comienzo de la huelga de hambre el pueblo invade las calles y ya no hay manera de parar esto.

Las cinco mujeres han volteado la dictadura militar.

Publicado en: Memoria del fuego

Fuente original: http://www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano/memoria.del.fuego/19780118.htm

Paraíso Wintuka: Un grito a la concienciación


Néstor Calvo, presenta en el Pabellón Villanueva del Real Jardín Botánico de Madrid su particular visión fotográfica de los indígenas de Colombia. Un interesante viaje que muestra la subsistencia de uno de los escasos pueblos indígenas sudamericanos que sobreviven en pleno siglo XXI a pesar de las constantes amenazas externas.

«Los Indígenas con el pacifismo como bandera, pedimos al pueblo español que tome conciencia de lo que
sucede en nuestras tierras» (líder de la Comunidad Arhuaca)

“Paraíso Wintukwa” intenta desvelar por un lado la riqueza cultural y ambiental de los pueblos indígenas en general y de la Comunidad Colombiana Arhuaca en particular, pero también, por otro, destapar los miedos y amenazas de sus gentes.

Después de esta convivencia, Néstor Calvo quiere transmitir a través de su visión fotográfica la forma de vida de los Indios “en parajes lejanos de la civilización, abrigados por los ríos, las montañas, los árboles, los animales y la tierra donde aire que respiran y la comida que comen siguen siendo puros, vírgenes y carentes de contaminación. Su cultura ancestral ha logrado convivir durante miles de años en equilibrio con el medio que les rodea, y protegerlo. Conciben la vida en armonía y en respeto con la naturaleza como un todo unitario. Un gran cosmos de convivencia pacífica y fértil.

Estos paraísos naturales son vergeles altamente cotizados, por lo que actualmente los pueblos indígenas sufren el constante hostigamiento. La extorsión, el robo, la violencia física y la muerte son el precio que pagan por vivir en la tierra que cuidan desde hace miles de años. Ellos mismos nos piden socorro.”

“Toda cultura indígena y civilizada tiene una visión del universo, del mundo, de la naturaleza y la sociedad,
interpretada desde su propia mirada cultural que le permite organizar su sociedad y territorio de acuerdo con su experiencia de vida”. (Pensamiento Arhuaco)

«El respeto por las culturas y territorios de los pueblos indígenas, es un bien universal inalienable de todo hombre. Sin distinción», Néstor Calvo.

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“Paraiso wintukwa” es una exposición fotográfica que muestra un territorio colombiano de extrema belleza
donde su población, la Comunidad Indígena Arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, vive en perfecta
comunión con su territorio y la naturaleza.

“Conseguir algunas de estas fotografías me llevó días de caminatas por senderos de montaña. Otras las pude
realizar con más celeridad. Todas ellas reflejan la paz interior de un pueblo que lucha por defender sus derechos
territoriales y culturales», asegura Néstor Calvo, conocido director de fotografía de películas como Flores Negras, Los Años Bárbaros, El Lobo, Los novios Búlgaros o Los Lobos de Washington y nominado en el 2003 a un Goya a
la mejor dirección de fotografía por su trabajo en la película “Nos miran”.

Madrid, 14 de octubre 2009

Noticia original: http://nestorcalvo.com/

Fotografía: Nestor Calvo

Reclutamientos forzados para el servicio militar

Bitácora de un Secuestro Legal…

El día 18 de noviembre de 2009, a la 8:30 pm, un camión con 15 militares, escoltados por una patrulla de la policía llegaron a la cancha polideportiva del barrio Progreso, donde un grupo de niños jugaban al futbol, sin medir palabras con fusiles al frente se tomaron el escenario y de forma agresiva les sometieron contra la malla para requisarlos, procedieron a pedirles los documentos; los jóvenes entregaron sus tarjetas de identidad, de ellos solo Gustavo Guzmán tenia la mayoría de edad, un soldado se dirige a él y le dice “móntese al camión que ya usted esta listo para prestar el servicio”.

A empujones dos soldados lo embarcan en el camión; en ese momento llega su mamá quien desesperada les ruega que no se lleven a su hijo, manifestándoles que su hijo acaba de cumplir los 18 años en el mes de octubre, que son desplazados por la violencia y que en el distrito no han querido tramitarle la libreta; Intervine dirigiéndome a un soldado para preguntar quien estaba a cargo de la batida, y a que batallón pertenecían, el respondió mi teniente Pérez y somos Batallón Especial Energético y vial Nº 7.

Seguidamente me acerque al señor Pérez, manifestándole que lo que estaban haciendo era irregular, respondió quítese y déjeme trabajar, insistí pidiéndole que explicara en que se basaba para cometer estos atropellos y respondió en voz alta “señor hay un librito que se llama la constitución política la cual me habilita para hacer lo que estoy haciendo”.

Le dije discúlpeme señor Pérez pero la constitución no habla de que ustedes tengan la potestad de atropellar a la comunidad. Ante mi insistencia llamó a la policía para que me apartara; dos policías me sujetaron y me alejaron diciéndome en voz baja evítese problemas.
El camión continua su marcha en busca de mas jóvenes, Gustavo nos cuenta que llegaban directamente a los escenarios deportivos; esa misma noche estuvieron el la cancha del barrio barranca, la cancha del barrio el chico, recogiendo jóvenes que cumplieran la mayoría de edad, sin importar que argumentaran exenciones o aplazamientos.

Continuando con su marcha llegan a la cancha de mini futbol del barrio nueve de abril, la cual se encontraba llena de jóvenes, rápidamente rodean la cancha para evitar la huida de los jóvenes. Sin embargo muchos logran correr, la policía intenta detenerlos logrando atrapar dos jóvenes, los cuales fueron estrujados y agredidos verbalmente, luego fueron esposados contra el camión como si fueran delincuentes, para que no escaparan. Inician con el procedimiento de requisarlos y pedir sus documentos, y posteriormente subidos al camión; luego el camión dirigió su marcha hacia la estación de policía de las granjas, en su recorrido recogen dos jóvenes que se encontraba dentro de una casa en el barrio progreso.

A las 11:00 pm, Llegan a la estación de policía del barrio las granjas, donde hacen una verificación de antecedentes de los jóvenes detenidos; allí se dan cuenta que muchos de los reclutados son menores de edad y les permiten regresar a su casa, muchos no tenían dinero para retornar a sus alejados barrios.

El grupo queda reducido a 10 muchachos que son llevados a la base del centro, donde pasan la noche, su descanso fue interrumpido a las 5:00 am, por un fuerte grito militar (de pie todo el mundo, a formar). Y en fila india les asigna labores logísticas.; (aseo, lavado de baños, arreglar el césped). Entre otras tareas. Así los tuvieron los siguientes 4 días. El sábado a las 5:00 pm inician los exámenes de los jóvenes reclutados durante toda la semana en circunstancias similares a la del reclutamiento de Gustavo, 150 muchachos detenidos en contra de su voluntad. El primer examen realizado fue el odontológico en el cual descartó algunos muchachos entre ellos Gustavo, que hoy tristemente nos cuenta que sus amigos no contaron con la suerte y hoy están reclutados en contra de su voluntad y con la amenaza de que si intentan escapar abren fuego contra su humanidad.

Estas irregularidades hoy se están viviendo en muchas ciudades del país, desde hace dos semanas el ejercito nacional escoltado de la policía recorren las calles, tomándose arbitrariamente los parques, las canchas, discotecas raptando jóvenes para la guerra, jóvenes que no queremos ser parte de un ejercito, que objetamos a toda practica militarista.

Las fuerzas militares premeditadamente confunden fuerza con autoridad y rompen el marco jurídico que rige su comportamiento, convirtiéndose de facto en un actor armado ilegal como cualquiera de los que dice combatir, pero nunca reconocerán su proceder ilegal pues su prepotencia las lleva a concluir que son las hacedoras y modificadoras, a su antojo, de las leyes.

Particularmente en Barrancabermeja las guarniciones militares conocen la opinión No.8/2008 del grupo de trabajo de detenciones arbitrarias de naciones unidas, en reiteradas ocasiones les hemos argumentado que el reclutamiento forzado vulnera el «derecho a la libertad personal (artículo 7), la protección de la dignidad humana (artículo 11) y el derecho de circulación (artículo 22), garantizados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos; Igualmente esta práctica vulnera el derecho a la libertad (Art 13) Libertad de conciencia (Art 18), Libertad de opinión (Art 20) La libertad individual (Art. 28) consagrados en la constitución política de Colombia.

Es claro que el reclutamiento es regulado en Colombia en la ley 48 de 1993. Mientras que esta ley requiere “clarificar la situación militar de uno cuando cumple los 18 años de edad” (Art 14), la falta de no poder hacerlo solo puede ser sancionada con una multa (Art 41 y 42). La ley no especifica en estos casos el procedimiento normal de reclutamiento, descrito en el Artículo 14 – 21 de la ley.

En contraste a lo expresado en la norma, se hace evidente que el ejército no la respeta, pues de uso cotidiano comete actos prohibidos por la ley tales como batidas o detenciones arbitrarias en las calles y lugares públicos contra los jóvenes que no pueden acreditar su situación militar. En estas acciones somos tratados como delincuentes y son vulnerados nuestros derechos.

Barrancabermeja 25 de noviembre 2009.

Colectivo de objetores Quinto Mandamiento.