— 1ª Sesión para septiembre — 2º ESO

Dinámicas:

(si pinchas en los títulos podrás entrar en las dinámicas que ya están recogidas en las distintas secciones de esta página)

1.- Rueda de nombres de animales

2.- Folio en 4 partes

3.- Firmado: La maestra

Las propuestas de sesión completa corresponden a un espacio de tiempo de 50 minutos. Es probable que no siempre tengamos tiempo de hacer las cuatro dinámicas así que podéis tomarlo como algo orientativo. Sí os recomendamos que agotéis el tiempo de evaluación para que este trabajo en valores sea verdaderamente eficiente. Lo enriquecedor será aquello que salga del propio grupo producto de su experiencia y de su madurez. Nuestra aportación se limita a facilitar el espacio y la dinámica pero no es necesario que nos convirtamos en absolutXs protagonistas del contenido. Sabemos que en ocasiones los debates no nos complacerán plenamente pero, sin que lleguen a ser «deformadores», es conveniente que sean «sus» debates. Todo lo amplios y diversos que el grupo permita que sean.

Película – El milagro de Ana Sullivan

http://edukacine.blogspot.com/

The miracle worker.
EE.UU., 1962, 103 min., B/N.
Dirigida por Arthur Penn.
Interpretada por Anne Bancroft, Patty Duke, Andrew Prine, Inga Swenson.
Guión de William Gibson (también de la versión teatral).
Música: Laurence Rosenthal.
Fotografía: Ernesto Caparros.

Calificación: todos los públicos

ARGUMENTO:

Una joven maestra especializada en la enseñanza de sordomudos se empeña en recuperar un caso desesperado: la pequeña Hellen Keller, ciega, sorda y muda. Para ello se tendrá que enfrentar a la inteligencia de la niña, a su naturaleza violenta y a unos padres sobreprotectores.

DATOS DE INTERÉS:

– Se basa en la historia real de Hellen Keller y Anne Sullivan. Hellen Keller se convirtió en una famosa escritora, aprendió a leer en más de 3 idiomas el sistema Braille y se graduó de una prestigiosa universidad; además Helen y Ana vivieron juntas por más de 47 años.

– La obra ya fue representada antes con éxito en Broadway (1959), con Penn en la dirección y Bancroft y Duke en los papeles principales. Y antes (1956) se emitió una versión para la televisión.

– Las dos actrices protagonistas se llevaron ambas el Oscar de la Academia (actriz principal y actriz secundaria).

SUGERENCIAS PARA EL DEBATE:

– La película contrapone dos modelos educativos respecto a alumnos que presentan algún tipo de dificultad de aprendizaje y además de esto conductas disruptivas graves.

– La primera medida educativa que adopta la maestra es alejar a la niña del entorno familiar.

– Observa la impotencia de Hellen ante su necesidad apasionada de comunicarse y no poder hacerlo. Cuando lo hace se abre un mundo para ella y responde con generosidad. Cuando no puede, reacciona con reclamos violentos hacia sus padres y educadores.

– ¿Qué estrategias utiliza Ana para educar a Helen?

– ¿De qué manera hace uso en ocasiones de su autoridad?

– ¿De qué manera creen ayudar los padres a su hija?

– Observa las conductas de la niña a lo largo de la película. ¿Qué crees que provoca el cambio de actitud en ella? ¿Cómo la motiva o provoca su curiosidad la maestra?

– ¿Cuál es la relación de los padres con la maestra?

– Analiza los clichés, estereotipos e inercias que impiden el aprendizaje y la socialización de la niña: ideas preconcebidas, proteccionismo, refuerzos negativos, pesimismo, etc.

– Observa al personaje del hermano mayor de Helen. Representa la normalidad frente a su hermana. ¿Cómo se comportan los padres con él?

WEBS DE APOYO:

– Cine y discapacidad: web completísima sobre este tema. Incluye otras temáticas esenciales y sugerencias para debatir y reflexionar.

– Películas y discapacidades: listado de películas que abordan diversas discapacidades.

– Guía de películas: fichas de películas con temática similar.

– Audiocomentario sobre Hellen Keller.

– Lengua de signos: web con diccionario, traductor y ejercicios.

– Documental El país de los sordos, de Nicolas Philibert.

OTRAS PELÍCULAS:

(que abordan el proceso de enseñanza-aprendizaje, o la relación profesor-alumno)

– El pequeño salvaje, F. Truffaut (1969)

– Educando a Rita, L. Gilbert (1983)

– Lecciones inolvidables, R. Menéndez (1988)

– El club de los poetas muertos, P. Weir (1989)

– El indomable Will Hunting, Gus Van Sant (1997)

– Educando a J., C. Lahti (2001)

– Descubriendo a Forrester, Gus Van Sant (2000)

MATERIAL AUDIOVISUAL: ….


Desde EducaRueca os recomendamos ir a la página de EDUCACINE donde podréis encontrar esta información y mucha otra de gran valor.

Dinámica – ALMAS GEMELAS

Objetivo:

– Comprobar que los jóvenes no tienen gustos y preferencias muy distantes.

– Acercar posiciones desde el conocimiento de lo que nos une.

Participantes

– Todo el grupo-clase dividido en grupos de 5 componentes

Materiales

– Bolígrafos o lapiceros.

– Hoja fotocopiada con una serie de preguntas y respuestas iguales o similares a las siguientes:

Me gustaría ser: bebé, niño, chico, joven, adulto, viejo.

Mi fiesta preferida es: un bautizo, una boda, un cumpleaños, un santo, un guateque.

Prefiero: discoteca, campo, cine, playa, bosque, mar.

Me convierto en: león, pájaro, jirafa, elefante, canario, lechuza.

Elijo: tulipán, rosa, cactus, geranio, césped.

Cambiaría: mi voz, mi cara, mis piernas, mi pelo, mis manos.

Se me da muy bien: estudiar, holgazanear, cantar, despistar, divertirme.

Se me da muy mal: dibujar, ligar, pelear, suplicar, enfadarme.

Desarrollo

– Les pedimos que en unos minutos, cada uno subraye una sola respuesta de cada una de las frases.

– Cuando hayan terminado les pedimos que se junten en grupos de 5 los que se consideren más afines. Que comenten y vean en qué respuestas coinciden y lo expresen gráficamente (dibujos, cómics, etc.) en un mural dividido en dos partes por la diagonal, en una pondrán todas las coincidencias del pequeño grupo y en la otra todas las semejanzas.

– Al final en gran grupo se hace una valoración sobre lo que tenemos en común y que las diferencias suelen ser accidentales o muy personales.

Observaciones

Una sugerencia posible es que los grupos los hagamos previamente a fin de que dos alumnos muy antagónicos queden en el mismo grupo y puedan comprobar que es menos lo que les separa de lo que ellos mismos creen.

FUENTE ORIGINAL: http://w3.cnice.mec.es/recursos2

VISTA EN: http://cuadernointercultural.wordpress.com/recursos/

I Jornadas de Software Libre en la Enseñanza en Ourense – Galiza

Programa de las Jornadas para los días 5, 6, 19 y 20 de octubre

Viernes, 5 de Octubre

10:00 – 12:00 Aula Cesga, un campus virtual basado en Software Libre.

Conferencia impartida por María Jose Rodríguez Malmierca, miembro del departamento de «Proyectos – Teleformación» del CESGA.

12:00 – 14:00 Aplicación del software libre para la enseñanza de tecnologías de redes.

Conferencia impartida por Miguel Díaz-Cacho Medina, Docente de Redes de la ESEI (Escuela Superior de Ingeniería Informática) de la Universidad de Vigo..

16:30 – 17:30 Acto inaugural del evento.

Acto inaugural de las I Jornadas de Software Libre en la Enseñanza. En el participaran representantes de las instituciones académicas y de gobierno tanto de la universidad como del gobierno local y autónomico.

17:30 – 19:00 Acercamiento al Software Libre

Conferencia impartida por David Martínez Carballo, socio fundador y miembro de la Junta Directiva de OUSLI.

19:00 – 19:30 Mancomun: Iniciativa Gallega por el Software Libre

Conferencia impartida por Xesús M. Benítez Baleato, Coordinador del Proyecto Software Libre Mancomun.

19:30 – 20:00 Software Libre como estrategia transversal del PEGSI.

Conferencia impartida por Xesús M. Benítez Baleato, Director de Proyectos FLOSS, en la Consellería de Innovación y Industria de la Junta de Galicia.

20:00 – 20:30 Red de Dinamización de la Sociedad de la Información, actuaciones en la enseñanza.

Conferencia impartida por Beatríz Montero, miembro de la Red de Dinamización de la Sociedad de la Información.
Sábado, 6 de Octubre

10:00 – 11:00 La educación musical con Software Libre.

Conferencia impartida por José Manuel Campello, Docente de piano y director del Conservatorio Profesional de Música das Pontes de García Rodríguez.

11:00 – 12:00 Galinux, Distribución diseñada para la enseñanza en los centros educativos gallegos.

Conferencia impartida por Teo Ramírez Docente en el IES Concepción Arenal de Ferrol.

12:00 – 14:00 Sistema y soporte informático en un centro educativo basado en software libre.

Conferencia impartida por Manuel Morán, Docente en el IES Chan do Monte.

16:30 – 17:45 Aplicación docente del software libre.

Conferencia impartida por Pedro Reina, Docente de secundaria y asesor de TIC de la Comunidad de Madrid.

17:45 – 19:00 La neutralidad tecnológica.

Ponente por confirmar.

19:00 – 20:30 Proyecto Ofset.

Conferencia impartida por Juan Rafael Fernández, Docente de secundaria en Andalucía, actualmente dedicado a la formación permanente del profesorado.
Viernes, 19 de Octubre

10:00 – 11:30 FAITIC.

11:30 – 13:00 Plataforma Lucuslms (lucuslms.org).

Ponencia impartida por Santiago Argüeso director técnico y Gonzalo Nuñez gerente de la empresa Pexego (www.pexego.es).

13:00 – 14:00 Mesa redonda: La importancia del software libre en la enseñanza.

16:30 – 17:30 Perspectivas de la realidad desde los medios de comunicación frente a los medios de la Cultura libre.

Ponencia impartida por Manuel Vilariño Vázquez, Licenciado en Psicoloxía en la Orientación de Psicología Social y de Trabajo.

17:30 – 18:30 El software libre para la gestion de la red educativa mas grande del mundo (4000 centros educativos y 180.000ordenadores personales).

Ponencia impartida por Rafael García Rivas y Rodrigo Salvador de la Concha, Responsables Comunicacion CGA – Consejeria de Educacion de la Junta de Andalucia.

18:30 – 19:30 Software Libre y accesibilidade a las nuevas tecnologías, posibilitando la enseñanza universal.

Ponencia impartida por David Cabrero, Docente en la UDC (Universidade de la Coruña).

19:30 – 20:30 Fundación CENATIC

Ponencia impartida por Sin confirmar, CENATIC
Sábado, 20 de Octubre

10:00 – 11:00 Formando al futuro profesional en Software Libre.

Ponencia impartida por Carlos Carrión, profesor del I.E.S. San Clemente de Santiago de Compostela.

11:00 – 12:00 Magasi CD.

Ponencia impartida por Manuel González Regal, Docente en el IES Xulián Magariños.

12:00 – 14:00 Webs Dinámicas, web en los centros educativos basadas en Software Libre.

Ponencia impartida por José Antonio Martínez Lista, administrador de «The Dynamic Web Project».

16:30 – 17:45 Iniciativas do sistema educativo catalán no eido do software libre – Proyecto JClic.

Ponencia impartida por Franscesc Busquets, Asesor técnico docente en el Departamento de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña.

17:45 – 19:00 Iniciativa EducaMadrid – MadridLinux.

Ponencia impartida por Ismail Ali Gago, Asesor Técnico-Docente. Coordinador del Grupo de desarrollo MAX:MAdrid_linuX.

19:00 – 20:30 Forja Rediris.

Ponencia impartida por Juan A. Ortega, Docente titular de la Universidade en Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Sevilla.

20:30 Acto de clausura del evento.

Acta de clausura de las I Jornadas de Software Libre en la Enseñanza. Entrega de diplomas y agradecimiento por la participación en el evento.

MAS INFORMACIÓN: https://encontros.ousli.org

Profes

Profes

En el Instituto a los profesores nos llaman profes:

Profe, ¿has corregido ya los ejercicios?

Oye profe, ¿puedes adelantar la clase que ha faltado el profe de inglés?

El primer día de clase, cuando me presento a mis alumnos siempre les digo:

Me llamo Víctor y no me llamo profe. Es la regla número uno.

Si alguien me llama profe, le llamo alumno y no le hago caso.Regla número dos.

Me preocupa aceptar que me llamen profe, sin más, por lo que supone de despersonalización. Hago el esfuerzo de aprenderme los nombres de mis alumnos y quiero que ellos me llamen por el mío. Es un indicador del clima de aula y de las relaciones entre los alumnos y sus profesores. No es una cuestión menor.

Hace años que vengo notando en los Institutos de Secundaria la progresiva despersonalización de la actividad docente en algunas aulas. En estas aulas, los alumnos no conocen el nombre de sus profesores, no tienen el más mínimo elemento motivador en las paredes o corchos, no hay referencia alguna a sus trabajos o al tema que están trabajando en clase y tampoco encontramos el horarios semanal o las normas. Las aulas, apenas tienen esas sillas y mesas verdes de hace 25 años, con una pizarra y el borrador. Las tizas se cogen cada día, junto con el parte, para que no se gasten y los alumnos puedan pintar entre clase y clase. Pasadas unas semanas del principio de curso, ni siquiera el cartel anunciando el curso queda en la puerta.

En ese espacio frío, impersonal, homogéneo y, en muchas ocasiones, sucio y desvencijado, damos clase de cualquier cosa. Damos clase y nos vamos, como los alumnos.

No parecemos caer en la cuenta de la importancia de crear un espacio de aprendizaje agradable y personal, que permita la vinculación de alumnos y profesores con el centro, nuestro centro. Sin ese sentimiento de pertenencia mal vamos a conseguir el mejor ambiente para aprender y enseñar.

Las Escuelas Infantiles y los Colegios de Primaria suelen tener en las clases desde una biblioteca de aula, hasta plantas, pasando por animales, corchos, espacios diferenciados para trabajo individual y en grupo, ordenadores y hasta una alfombra. En Secundaria somos más serios, por favor, mesas, libros de texto y el cuaderno.

Sacad el libro y el cuaderno.

Vale, profe.

Tampoco tenemos taquillas en los pasillos para que los chavales puedan tener un espacio personal y no cargar con tantas cosas de casa al IES y del IES a casa. Nuestros centros son tan impersonales y fríos que es difícil cogerles cariño. Si acaso a profesores concretos, pero no al centro. Cierto que es cada profesor el que genera un clima determinado en las aulas, pero sin espacios agradables difícilmente podemos educar también en el respeto hacia lo que es de todos. Eso sí, quien rompa algo lo paga. Las normas son las normas.

Mi abuela decía que “por mal camino no se llega a buen pueblo”. Sabiduría de abuelos.

FUENTE: http://victorcuevas.es/educadores21

Dinámica – LOS NUDOS

Nos colocamos en un círculo lo suficientemente cerrado como para que nuestro brazos estén en contacto con los de nuestrXs vecinXs. Cerramos los ojos, levantamos las manos e intentamos dar un paso al centro para coger con cada una de nuestras manos la mano de otra persona del grupo. Cuando cada mano está entrelazada con la de otra persona del grupo y ninguna se ha quedado descolgada abrimos los ojos e intentamos, sin soltarnos, deshacer el enmarañamiento que hemos creado.

Con paciencia, pasando por arriba y por abajo, saltando personas y brazos llegaremos a desenredar el nudo y crearemos un círculo o dos con una agradable sensación de éxito. Si el grupo es de más de 15 personas es más fácil separarnos en dos grupos más pequeños.

¿Nos hemos divertido todXs? ¿Se han divertido más lXs que daban más órdenes? ¿Hemos sido capaces de sentir la actitud cooperativa?

Tu hijo es una buena persona

Cuando una esposa afirma que su marido es muy bueno, probablemente es un hombre cariñoso, trabajador, paciente, amable… En cambio, si una madre exclama “mi hijo es muy bueno”, casi siempre quiere decir que se pasa el día durmiendo, o mejor que “no hace más que comer y dormir” (a un marido que se comportase así le llamaríamos holgazán). Los nuevos padres oirán docenas de veces (y pronto repetirán) el chiste fácil: “¡Qué monos son… cuando duermen!”

Y así los estantes de las librerías, las páginas de las revistas, las ondas de la radio, se llenan de “problemas de la infancia”: problemas de sueño, problemas de alimentación, problemas de conducta, problemas en la escuela, problemas con los hermanos… Se diría que cualquier cosa que haga un niño cuando está despierto ha de ser un problema. Nadie nos dice que nuestros hijos, incluso despiertos (sobre todo despiertos), son gente maravillosa; y corremos el riesgo de olvidarlo. Aún peor, con frecuencia llamamos “problemas”, precisamente, a sus virtudes.

Tu hijo es generoso

Marta juega en la arena con su cubo verde, su pala roja y su caballito. Un niño un poco más pequeño se acerca vacilante, se sienta a su lado y, sin mediar palabra (no parece que sepa muchas) se apodera del caballito, momentáneamente desatendido. A los pocos minutos, Marta decide que en realidad el caballito es mucho más divertido que el cubo, y lo recupera de forma expeditiva. Ni corto ni perezoso, el otro niño se pone a jugar con el cubo y la pala. Marta le espía por el rabillo del ojo, y comienza a preguntarse si su decisión habrá sido la correcta. ¡El cubo parece ahora tan divertido!

Tal vez la mamá de Marta piense que su hija “no sabe compartir”. Pero recuerde que el caballito y el cubo son las más preciadas posesiones de Marta, digamos como para usted el coche. Y unos minutos son para ella una eternidad. Imagine ahora que baja usted de su coche, y un desconocido, sin mediar palabra, sube y se lo lleva. ¿Cuántos segundos tardaría usted en empezar a gritar y a llamar a la policía? Nuestros hijos, no le quepa duda, son mucho más generosos con sus cosas que nosotros con las nuestras.

Tu hijo es desinteresado

Sergio acaba de mamar; no tiene frío, no tiene calor, no tiene sed, no le duele nada… pero sigue llorando. Y ahora, ¿qué más quiere?

La quiere a usted. No la quiere por la comida, ni por el calor, ni por el agua. La quiere por sí misma, como persona. ¿Preferiría acaso que su hijo la llamase sólo cuando necesitase algo, y luego “si te he visto no me acuerdo”? ¿Preferiría que su hijo la llamase sólo por interés?

El amor de un niño hacia sus padres es gratuito, incondicional, inquebrantable. No hace falta ganarlo, ni mantenerlo, ni merecerlo. No hay amor más puro. El doctor Bowlby, un eminente psiquiatra que estudió los problemas de los delincuentes juveniles y de los niños abandonados, observó que incluso los niños maltratados siguen queriendo a sus padres.

Un amor tan grande a veces nos asusta. Tememos involucrarnos. Nadie duda en acudir de inmediato cuando su hijo dice “hambre”, “agua”, “susto”, “pupa”; pero a veces nos creemos en el derecho, incluso en la obligación, de hacer oídos sordos cuando sólo dice “mamá”. Así, muchos niños se ven obligados a pedir cosas que no necesitan: infinitos vasos de agua, abrir la puerta, cerrar la puerta, bajar la persiana, subir la persiana, encender la luz, mirar debajo de la cama para comprobar que no hay ningún monstruo… Se ven obligados porque, si se limitan a decir la pura verdad: “papá, mamá, venid, os necesito”, no vamos. ¿Quién le toma el pelo a quién?

Tu hijo es valiente

Está usted haciendo unas gestiones en el banco y entra un individuo con un pasamontañas y una pistola. “¡Silencio! ¡Al suelo! ¡Las manos en la nuca!” Y usted, sin rechistar, se tira al suelo y se pone las manos en la nuca. ¿Cree que un niño de tres años lo haría? Ninguna amenaza, ninguna violencia, pueden obligar a un niño a hacer lo que no quiere. Y mucho menos a dejar de llorar cuando está llorando. Todo lo contrario, a cada nuevo grito, a cada bofetón, el niño llorará más fuerte.

Miles de niños reciben cada año palizas y malos tratos en nuestro país. “Lloraba y lloraba, no había manera de hacerlo callar” es una explicación frecuente en estos casos. Es la consecuencia trágica e inesperada de un comportamiento normal: los niños no huyen cuando sus padres se enfadan, sino que se acercan más a ellos, les piden más brazos y más atención. Lo que hace que algunos padres se enfaden más todavía. Si que huyen los niños, en cambio, de un desconocido que les amenaza.

Los animales no se enfadan con sus hijos, ni les riñen. Todos los motivos para gritarles: sacar malas notas, no recoger la habitación, ensuciar las paredes, romper un cristal, decir mentiras… son exclusivos de nuestra especie, de nuestra civilización. Hace sólo 10.000 años había muy pocas posibilidades de reñir a los hijos. Por eso, en la naturaleza, los padres sólo gritan a sus hijos para advertirles de que hay un peligro. Y por eso la conducta instintiva e inmediata de los niños es correr hacia el padre o la madre que gritan, buscar refugio en sus brazos, con tanta mayor intensidad cuanto más enfadados están los progenitores.

Tu hijo sabe perdonar

Silvia ha tenido una rabieta impresionante. No se quería bañar. Luchaba, se revolvía, era imposible sacarle el jersey por la cabeza (¿por qué harán esos cuellos tan estrechos?). Finalmente, su madre la deja por imposible. Ya la bañaremos mañana, que mi marido vuelve antes a casa; a ver si entre los dos…

Tan pronto como desaparece la amenaza del baño, tras sorber los últimos mocos y dar unos hipidos en brazos de mamá, Silvia está como nueva. Salta, corre, ríe, parece incluso que se esfuerce por caer simpática. El cambio es tan brusco que coge por sorpresa a su madre, que todavía estará enfadada durante unas horas. “¿Será posible?” “Mírala, no le pasa nada, era todo cuento”.

No, no era cuento. Silvia estaba mucho más enfadada que su madre; pero también sabe perdonar más rápidamente. Silvia no es rencorosa. Cuando Papá llegue a casa, ¿cuál de las dos se chivará? (”Mamá se ha estado portando mal…”). El perdón de los niños es amplio, profundo, inmediato, leal.

Tu hijo sabe ceder

Jordi duerme en la habitación que sus padres le han asignado, en la cama que sus padres le han comprado, con el pijama y las sábanas que sus padres han elegido. Se levanta cuando le llaman, se pone la ropa que le indican, desayuna lo que le dan (o no desayuna), se pone el abrigo, se deja abrochar y subir la capucha porque su madre tiene frío y se va al cole que sus padres han escogido, para llegar a la hora fijada por la dirección del centro. Una vez allí, escucha cuando le hablan, habla cuando le preguntan, sale al patio cuando le indican, dibuja cuando se lo ordenan, canta cuando hay que cantar. Cuando sea la hora (es decir, cuando la maestra le diga que ya es la hora) vendrán a recogerle, para comer algo que otros han comprado y cocinado, sentado en una silla que ya estaba allí antes de que él naciera.

Por el camino, al pasar ante el quiosco, pide un “Tontanchante”, “la tontería que se engancha y es un poco repugnante”, y que todos los de su clase tienen ya. “Vamos, Jordi, que tenemos prisa. ¿No ves que eso es una birria?” “¡Yo quiero un Totanchante, yo quiero, yo quiero…!” Ya tenemos crisis.

Mamá está confusa. Lo de menos son los 20 duros que cuesta la porquería ésta. Pero ya ha dicho que no. ¿No será malo dar marcha atrás? ¿Puede permitir que Jordi se salga con la suya? ¿No dicen todos los libros, todos los expertos, que es necesario mantener la disciplina, que los niños han de aprender a tolerar las frustraciones, que tenemos que ponerles límites para que no se sientan perdidos e infelices? Claro, claro, que no se salga siempre con la suya. Si le compra ese Tontachante, señora, su hijo comenzará una carrera criminal que le llevará al reformatorio, a la droga y al suicidio.

Seamos serios, por favor. Los niños viven en un mundo hecho por los adultos a la medida de los adultos. Pasamos el día y parte de la noche tomando decisiones por ellos, moldeando sus vidas, imponiéndoles nuestros criterios. Y a casi todo obedecen sin rechistar, con una sonrisa en los labios, sin ni siquiera plantearse si existen alternativas. Somos nosotros los que nos “salimos con la nuestra” cien veces al día, son ellos los que ceden. Tan acostumbrados estamos a su sumisión que nos sorprende, y a veces nos asusta, el más mínimo gesto de independencia. Salirse de vez en cuando con la suya no sólo no les va hacer ningún daño, sino que probablemente es una experiencia imprescindible para su desarrollo.

Tu hijo es sincero

¡Cómo nos gustaría tener un hijo mentiroso! Que nunca dijera en público “¿Por qué esa señora es calva?” o ¿Por qué ese señor es negro?” Que contestase “Sí” cuando le preguntamos si quiere irse a la cama, en vez de contestar “Sí” a nuestra retórica pregunta “¿Pero tú crees que se pueden dejar todos los juguetes tirados de esta manera?”

Pero no lo tenemos. A los niños pequeños les gusta decir la verdad. Cuesta años quitarles ese “feo vicio”. Y, entre tanto, en este mundo de engaño y disimulo, es fácil confundir su sinceridad con desafío o tozudez.

Tu hijo es un buen hermano

Imagínese que su esposa llega un día a casa con un guapo mozo, más joven que usted, y le dice: “Mira, Manolo, este es Luis, mi segundo marido. A partir de ahora viviremos los tres juntos, y seremos muy felices. Espero que sabrás compartir con él tu ordenador y tu máquina de afeitar. Como en la cama de matrimonio no cabemos los tres, tú, que eres el mayor, tendrás ahora una habitación para ti sólito. Pero te seguiré queriendo igual”. ¿No le parece que estaría “un poquito” celoso? Pues un niño depende de sus padres mucho más que un marido de su esposa, y por tanto la llegada de un competidor representa una amenaza mucho más grande. Amenaza que, aunque a veces abrazan tan fuerte a su hermanito que le dejan sin aire, hay que admitir que los niños se toman con notable ecuanimidad.

Tu hijo no tiene prejuicios

Observe a su hijo en el parque. ¿Alguna vez se ha negado a jugar con otro niño porque es negro, o chino, o gitano, o porque su ropa no es de marca o tiene un cochecito viejo y gastado? ¿Alguna vez le oyó decir “vienen en pateras y nos quitan los columpios a los españoles”? Tardaremos aún muchos años en enseñarles esas y otras lindezas.

Tu hijo es comprensivo

Conozco a una familia con varios hijos. El mayor sufre un retraso mental grave. No habla, no se mueve de su silla. Durante años, tuvo la desagradable costumbre de agarrar del pelo a todo aquél, niño o adulto, que se pusiera a su alcance, y estirar con fuerza. Era conmovedor ver a sus hermanitos, con apenas dos o tres años, quedar atrapados por el pelo, y sin gritar siquiera, con apenas un leve quejido, esperar pacientemente a que un adulto viniera a liberarlos. Una paciencia que no mostraban, ciertamente, con otros niños. Eran claramente capaces de entender que su hermano no era responsable de sus actos.

Si se fija, observará estas y muchas otras cualidades en sus hijos. Esfuércese en descubrirlas, anótelas si es preciso, coméntelas con otros familiares, recuérdeselas a su hijo dentro de unos años (”De pequeño eras tan madrugador, siempre te despertabas antes de las seis…”) La educación no consiste en corregir vicios, sino en desarrollar virtudes. En potenciarlas con nuestro reconocimiento y con nuestro ejemplo.

La semilla del bien

Observando el comportamiento de niños de uno a tres años en una guardería, unos psicólogos pudieron comprobar que, cuando uno lloraba, los otros espontáneamente acudían a consolarle. Pero aquellos niños que habían sufrido palizas y malos tratos hacían todo lo contrario: reñían y golpeaban al que lloraba. A tan temprana edad, los niños maltratados se peleaban el doble que los otros, y agredían a otros niños sin motivo ni provocación aparente, una violencia gratuita que nunca se observaba en niños criados con cariño.

Oirá decir que la delincuencia juvenil o la violencia en las escuelas nacen de la “falta de disciplina”, que se hubieran evitado con “una bofetada a tiempo”. Eso son tonterías. El problema no es falta de disciplina, sino de cariño y atención, y no hay ningún tiempo “adecuado” para una bofetada. Ofrézcale a su hijo un abrazo a tiempo. Miles de ellos. Es lo que de verdad necesita.

Dr. Carlos González, pediatra

Extractado de “Bésame Mucho”

FUENTE: AMPA La Latina

¿ALUMNOS? ¡PERSONAS!

Al acabar la primera evaluación, estuve un buen rato hablando con Sonia, una chica de mi tutoría, aunque no es, ni ha sido, alumna mía en ninguna asignatura. Quizá por eso es más fácil plantear según qué cosas y hablar de forma más directa y sin condicionantes.

La razón de la entrevista era de peso: los ocho suspensos que había tenido en su estreno en segundo de bachillerato. Desánimo, frustración, ganas de abandonar, pérdida de toda ilusión… Y no eran suspensos injustos: eran fruto de la desgana, de la falta de alicientes, de la incapacidad ante el esfuerzo que se le pedía.

Tras un buen rato de charla -y de hacer de psicólogo gratuito- salió de la conversación algo más animada. Al cabo de unos días, cuando la tormenta ya había amainado, volvimos a hablar para establecer un plan de actuación: cómo enfrentarse al esfuerzo que supone el estudio de manera gradual, progresiva, pero constante. Durante los meses pasados, cada vez que nos cruzábamos por un pasillo intercambiábamos gestos -por mi parte, interrogativos; por la suya, respuestas mímicas de poco convencimiento, o bien de satisfacción por pequeños logros alcanzados-. Volvimos a hablar brevemente alguna vez para que el listón del trabajo no bajara.

Ayer viernes, vino a verme a la hora del descanso: quería darme las gracias porque había bajado a tres suspensos en la segunda evaluación. Cuando le respondí que el mérito era suyo, tan sólo me comentó: de acuerdo, pero sin las palabras de ánimo que me dijiste hace unos meses, yo no habría seguido adelante.

A veces cuesta muy poco elevar el punto de mira de los alumnos, cuando sus ánimos están por los suelos: hacerles volar algo más alto en vez de arrastrarse por el suelo. Y creo que debemos intentarlo. Yo no sabría dedicarme exclusivamente a enseñar Latín y Griego, olvidándome de que delante tengo personas; con sus complejidades y sus defectos, pero que a veces están gritando en silencio que alguien les eche una mano.

FUENTE: DOCEO ET DISCO-ΔΙΔΑΣΚΩ ΚΑΙ ΜΑΝΘΑΝΩ

Nos ha gustado este artículo especialmente ahora que encontramos a algunXs profes un tanto desencantadXs por la desaparición del 0. Anima saber que hay gente que jamás le ha reconocido bondad alguna. Nota de: Educarueca

Cuento (radiofónico) – Papá, ¿cuánto ganas?

PAPÁ, ¿CUÁNTO GANAS?

CONTROL MÚSICA SUAVE

NARRADORA La noche había caído ya. El pequeño hacía grandes esfuerzos por no quedarse dormido. Estaba esperando a su papá y el motivo bien valía la pena.

EFECTO PUERTA QUE SE ABRE

NARRADORA Los traviesos ojos del niño ya se iban cerrando, cuando, al fin, se abrió la puerta. Como impulsado por un resorte, se incorporó y soltó la pregunta que lo tenía tan inquieto:

NIÑO Papá, ¿cuánto tú ganas en el trabajo?

NARRADORA El padre, molesto y cansado, fue tajante en su respuesta:

PADRE Eso, muchacho, ni siquiera tu madre lo sabe. Así que, no me molestes y vete a dormir, que es muy tarde.

NIÑO Pero, papá, solo dime cuánto te pagan por una hora de trabajo.

PADRE (MOLESTO) Y dale con lo mismo. ¿Eso quieres saber?

NIÑO Sí, dime solo eso…

PADRE Diez pesos. Eso gano por una hora de trabajo.

NIÑO Otra cosa, papá. ¿Me podrías prestar… cinco pesos?

PADRE Caramba, uno no puede llegar a casa y ya están pidiendo plata… Así que para eso querías saber cuánto gano, ¿no?… Vamos, vamos, vete a dormir y no sigas fastidiando…

NARRADORA Sin decir una palabra más, el niño se alejó y se encerró solo, como siempre, en su cuarto.

PADRE (PARA SÍ) ¿Qué le pasará a este muchacho?… Tal vez necesita algo…

EFECTO TOCA A LA PUERTA. ABRE LA PUERTA.

PADRE ¿Duermes, hijo? (PAUSA)… Hijo…

NIÑO No, papá, dime…

PADRE Aquí tienes el dinero que me pediste…

NIÑO (CONTENTO) ¡Gracias, papi!… ¡Ya completé!

NARRADORA El niño metió su manita debajo de la almohada y sacó otro billete, bien arrugado, de cinco pesos.

NIÑO Ya tengo los diez que te pagan.

PADRE ¿Cómo dices, muchacho?

NIÑO Ahora, papá… ¿me podrías vender una hora de tu tiempo?

CONTROL MÚSICA SUAVE Y TRISTE

FUENTE: Radialistas Apasionados y Apasionadas

Cinco reglas contra la manipulación informativa (caso práctico: Alcorcón)

La manipulación informativa y política que intentó darse a los sucesos ocurridos el pasado fin de semana en Alcorcón (sobre todo, el 20 y el 21 de enero) ha chocado con varios factores que, por suerte, limitaron el efecto de los medios, como intentaré explicar. Basándonos en las teorías de John Zaller, (recogidas y explicadas por Sampedro, 2000*), hemos seleccionado cinco reglas para explicar (y para defendernos de) la manipulación informativa.

1. La experiencia

Aunque parezca una obviedad, no deja de ser una de las variables más importantes a la hora de reducir el poder de los medios de comunicación: la experiencia que uno tenga sobre el tema del que los medios se ocupen, determinará considerablemente la credibilidad que le demos a la información. Cuanto mejor conozcamos, o hayamos experimentado ciertos hechos, más atentos y más receptivos estaremos sobre la información que se dé sobre ellos. Es decir: cuanto más sepamos de algo, más difícil resultará que seamos manipulados sobre esos hechos. Si vivo en Londres, por ejemplo, y no conozco España ni Alcorcón ni sus barrios, y leo la noticias que le han dedicado todos los periódicos nacionales a las peleas entre jóvenes del pasado fin de semana, es más que probable que me crea lo que dicen los medios; si, en cambio, vivo en Alcorcón y conozco la zona de los incidentes y algunos de los implicados, seguramente tenderé a desconfiar de la información dada, y preguntaré a mis compañeros de barrio, a mis «fuentes de experiencia», a las que seguramente asignaré muchísima más credibilidad que a los periodistas.

2. Intereses y posturas previas

La segunda variable que me afectará para decidirme por una información u otra será mi propia postura ideológica, la idea que ya tenga para poder explicar los hechos. Desconfío, por tanto, de las informaciones contrarias u opuestas a mis conocimientos. Si tiendo a creer, por ejemplo, que los medios exageran incidentes como los de Alcorcón porque les proporcionan rentabilidad mediática, desconfiaré de la información proporcionada, porque pienso que ya se está produciendo una manipulación; si creo que la inmigración es uno de los grandes problemas que tiene España (ocupa el 2º lugar en las preocupaciones de los españoles según el CIS), y creo, previamente, que los inmigrantes o las bandas latinas abundan, tenderé a creerme las lecturas políticas o mediáticas que se hagan en ese sentido (un problema de bandas y de inseguridad policial, según algunos; un problema de racismo latente, según otros). El peligro, claro está, es que son los medios masivos los que despiertan o sugieren semánticamente dicha interpretación, aunque los hechos referidos estén sostenidos sobre invenciones (el «Informe sobre bandas juveniles en Alcorcón», que llevó a algunos medios a afirmar que había más de mil jóvenes violentos en Alcorcón, se basaba exclusivamente en entrevistas y opiniones. No había ni un solo dato policial ni una estadística rigurosa que pudiera confirmar las cifras que circulaban por los medios el pasado miércoles y jueves).

3.Opiniones masivas

El factor más decisivo a la hora de dirigir una opinión sobre un tema sobre el que no tengo una idea clara (regla 1), ni tampoco una postura previa (regla 2), serán, claro, las opiniones más comunes o más extendidas sobre dicha idea. Si sólo recibo opiniones en un determinado sentido o postura, no dudaré lo más mínimo de la opinión mayoritaria, que será a su vez reforzada por los medios (que siempre jugarán con la opinión mayoritaria de sus audiencias). Si no sé lo que ha pasado en Alcorcón, pero cojo cualquier periódico el pasado lunes 22 de enero, pensaré que en Alcorcón bullen las bandas juveniles y violentas, porque fue la única visión que se dio al respecto (pero es que, además, todos coincidieron en mezclar las noticias de Alcorcón con los incidentes de «kale borroka» en el País Vasco. Conclusión masiva: la «kale borroka» y las «bandas latinas» son fenómenos comparables… Triste, pero pasó.)

Por otra parte, habría que preguntarse qué parte de responsabilidad tienen esas opiniones masivas o mayoritarias no sólo en condicionar la opinión pública, sino también en crearla. Aunque suene tremendo, creo que el efecto-llamada y el tratamiento-espectáculo que dieron los medios a los incidentes en Alcorcón es en gran parte la causa por la que los jóvenes acudieron en masa el pasado domingo (21 de enero), y este mismo fin de semana (27 y 28 de enero). Un grupo de jóvenes convertidos en fenómeno mediático… ¿Cómo resistirse a la llamada de los focos y las imágenes?

4. Argumentos contradictorios o dudas razonables

Finalmente, si esas opiniones masivas empiezan a debilitarse porque aparecen informaciones que las contradicen o niegan, entonces la opinión pública puede escoger entre varias interpretaciones, hasta llegar a una postura más cercana a sus conocimientos previos (regla 2), o a sus principios morales. Si empiezo a ver que el miedo que me metieron los medios y ciertos políticos era infundado, y empiezan a aparecer opiniones y hechos que lo demuestran, entonces la opinión pública comenzará a cambiar y a dirigirse lentamente hacia una nueva opinión masiva y conciliadora con la realidad . No olvidemos la regla 1: por mucho que mi ideología me condicione, ésta tiene que ponerse a prueba con la propia experiencia, así que, por ejemplo, por más que creyera ciegamente que Hussein tenía armas de destrucción masiva, cuando he visto opiniones masivas que lo desmentían y que (a causa de ellas) hasta el señor Bush ha reconocido que no existían tales armas, entonces no me quedará más remedio que reconocer que, efectivamente, las armas de destrucción masiva no existían. Ahora, y ésa es la cuestión fundamental, ¿cuándo comienzan a aparecer las opiniones críticas?** ¿cuándo surgen las visiones que se oponen a ciertas opiniones masivas, como el supuesto poder de las «bandas latinas» en Alcorcón? En tiempos de campañas pre-electorales, y con un estupendo relato que combina inseguridad e inmigración, va a ser difícil***

5. ¿Se me entiende?

Y, por último, (Zaller no lo dice, pero yo lo añado), hay que incluir el factor del registro o del tipo de discurso que estamos utilizando para transmitir opiniones críticas. Si queremos contrarrestar opiniones masivas, que están jugando con relatos y con marcos informativos, nosotros no podemos apelar ni al análisis (lo que limita su difusión, como este artículo) ni a códigos que exijan un conocimiento previo de su argot (como pasa con mucha información crítica, ¿o no?). Tenemos que jugar también con relatos y con noticias, descargadas de todo signo de tribu, para dirigirnos a la audiencia más amplia posible. Pienso, por ejemplo, en cómo ciertas imágenes o fotos condensan ideas de resistencia. Como dice un personaje de la última película de Eastwood: «perdimos la guerra de Vietnam cuando apareció aquella foto de un marine levantando la tapa de los sesos a un muchacho. Ahí fue cuando perdimos la guerra». Pues eso: vamos a esmerarnos en que perdáis todas las guerras.

*Opinión pública y democracia deliberativa, Víctor Sampedro, Istmo, 2000, Madrid. También buena parte de las intuciones y ejemplos de este artículo se deben a él.

**Una de las razones por las que se perdió la guerra de Vietnam, según Zaller, fue por la gran cantidad de informaciones críticas y negativas sobre el papel del ejército americano en su supuesta “liberación” del país.

***Si ciertos medios convencen a la opinión pública de que los dos problemas más graves de Madrid son la inseguridad y la inmigración, y a la vez transmiten la idea de que el PP es el partido que daría mejor solución a los mismos, han conseguido su objetivo: rentabilizar políticamente una noticia, sin importar si ésta se basa en datos falsos o en soluciones erróneas. Y peor aún: han silenciado mientras tanto otros problemas sociales acuciantes.

FUENTE: http://radiaciones.elvarapalo.com

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