Cientos de activistas cerrarán los accesos a la factoría de armas
nucleares en un llamamiento al desmantelamiento de los misiles británicos
Trident y la abolición del armamento nuclear. Diecisiete activistas de
Alternativa Antimilitarista – MOC procedentes de Madrid, Zaragoza, Elche,
Las Palmas y Valencia participarán en el bloqueo de grupos europeos, en
una de las puertas de acceso. En los días previos ha tenido lugar un
entrenamiento de acción directa noviolenta y un encuentro-seminario (…)
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Convocatoria y comunicado de Mujeres de Negro de Madrid
El último domingo de mes
En la Plaza Mayor (junto al caballo), a las 12 horas
Mujeres de Negro
Invita
a una concentración de negro y en silencio.
EL 29 de NOVIEMBRE DE 2009
Ante el 25 de noviembre,
DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER
MUJERES DE NEGRO CONTRA LA GUERRA-DE MADRID
Recuerda y apoya
La respuesta de las mujeres ante la violencia militarista, haciendo visibles sentimientos, propuestas y alternativas a la violencia y a la guerra.
Expulsemos la guerra y la violencia
de la historia
y de nuestras vidas.
C/ San Cosme y San Damián, Nº 24, 2º
28012 – Madrid
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COMUNICADO:
Mujeres de Negro contra la guerra – de Madrid-
25 de noviembre, Día Internacional contra la violencia hacia la mujer.
LA RESPUESTA DE LAS MUJERES ANTE LA VIOLENCIA MILITARISTA.
“No queremos ni mencionar el numero de muertes porque para nosotras es fundamental que ninguna muerte se convierta en número y que las razones fundamentales de esta lucha no pierdan la perspectiva de las historias propias y únicas de cada una de estas vidas hoy muertas, no queremos esta lucha disuelta en la importancia numérica de la muerte, sino en el respeto de la vida”.
(Colectivo de “Mujeres creando” de Bolivia).
La guerra es la expresión última de la violencia y del militarismo. Las guerras suponen un enfrentamiento organizado de grupos armados con el propósito de controlar, desarmar, someter y en su caso destruir al enemigo. El militarismo, presente en mayor o menor grado en las sociedades, expresa un modo de pensar, de sentir, de comportarse, profundamente enraizado en nuestra conciencia y nuestros sistemas político-sociales.
La violencia que sufren las mujeres en situaciones de conflicto armado es una manifestación extrema de la discriminación y los abusos que sufren en tiempo de paz, y de la desigualdad en las relaciones de poder entre hombres y mujeres en la mayoría de las sociedades. Cuando las tensiones políticas y la militarización latente estallan en forma de conflicto abierto, las actitudes y abusos habituales adoptan nuevas dimensiones y todas las formas de violencia contra las mujeres se exacerban.
Existen formas específicas de violencia contra las mujeres en situaciones de conflicto armado y son cometidas, en mayor o menor grado, por todos los actores armados participantes, la violación como arma de guerra es quizá la forma más conocida y brutal en la que los conflictos afectan a las mujeres y las niñas; el sometimiento a esclavitud, sexual y doméstica; la restricción de la libertad de circulación a causa del miedo al secuestro y la violación; en la guerra, muchas mujeres deben asumir papeles adicionales como únicas cabezas de familia y proveedoras de sustento -mujeres, niñas y niños constituyen el 80% de los millones de desplazad@s y refugiad@s que huyen de situaciones de conflicto-.
Muchas mujeres tienen y han tenido un importante protagonismo en la causa de la Paz, no sólo como grupos organizados, sino desde el quehacer cotidiano de tantas mujeres cuyo trabajo supone el sostenimiento de la vida. La voz de las mujeres se visibiliza para expresar sentimientos, necesidades, propuestas y alternativas al militarismo latente y a la guerra, tales como desmilitarizar nuestra forma de sentir, pensar y comportarnos; impulsar la educación para la Paz; promover el cambio social noviolento; participar en las mesas de negociación de Paz; trabajar por la autonomía y la equidad; crear una paz justa y duradera y clamar verdad, justicia y reparación para que el horror no se vuelva a repetir.
“Los valores universales de amor, compasión, solidaridad,
cuidado y tolerancia deberían formar la base de la ética global
que debiera permear la cultura, política, comercio, religión y filosofía”.
(Wangari Muta Maathai, Mujer activista de Kenia,
Premio Nobel de la Paz, 2004).
Mujeres de Negro contra la Guerra // mdnmadrid (aroba) mujerpalabra.net
La Guerra nunca será feminista ni humanitaria: por la abolición de los ejércitos
Durante la semana del 23 al 27 de noviembre tendrán lugar en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) una serie de conferencias acerca de las Fuerzas Armadas, la integración de la mujer en las mismas y las supuestas “misiones humanitarias” que el ejército español lleva a cabo por el mundo, a cargo del Ministerio de Defensa y el Instituto de la Mujer de la UAM.
Ante ello, desde nuestra posición planteamos un rechazo doble hacia estos planteamientos. Primeramente (1) ante el militarismo, entendiendo estas jornadas como un intento de legitimación y normalización de esta institución. Se trata de un paso más en la aceptación y obediencia voluntaria por parte de la sociedad de una serie de normas, formas e ideologías de la dominación militar y de la resolución violenta de los conflictos.
Durante siglos, esta institución se ha consolidado como la punta de lanza de la represión y el mantenimiento de las desigualdades sociales; ha sido y sigue siendo representativa de valores como el autoritarismo, la sumisión, la obediencia ciega, la jerarquización, la falta de actitud reflexiva…, valores todos ellos contrarios al desarrollo completo del ser humano, negando su autonomía y su capacidad de decisión.
Todas estas actitudes retrógradas son camufladas bajo falsas ideas de libertad, solidaridad, humanitarismo, etc.; tratando de ocultar los verdaderos fines de control social y económico a que responden guerras y demás parafernalia militarista.
Por otro lado, (2) el intento de asimilar la entrada de la mujer al ejército como una conquista de género nos resulta simplemente ridículo. La lucha de la mujer por la liberación y la superación de la sociedad patriarcal no puede reducirse a una simple ocupación de los cargos tradicionalmente ejercidos por hombres, sino que supone una lucha por la igualdad, la autonomía y el libre desarrollo de su personalidad; lucha totalmente contrapuesta al militarismo y su cultura de la dominación, que crea seres autoritarios, violentos e incapaces de una convivencia en igualdad.
Todo ello nos ha llevado a creer necesaria la configuración de unas jornadas en las que podamos plasmar estas y otras ideas acerca del tema en cuestión, a la vez que denunciar la creciente intromisión del ejército en la Universidad a través de investigación militar y masters sufragados por y para el Ministerio de Defensa.
Jornadas Antimilitaristas y Feministas
Martes 24 de noviembre
13:00 –Charla: «La feminización del Estado. La mujer en el ejército»
Ponente: Prado, militante de CNT
Miércoles 25 noviembre
13:00 -Charla: «La legalización de la Guerra en el Estado español y la relación entre el ejército y la universidad»
Ponente: Eduardo Melero, profesor de Derecho Administrativo de la UAM
-Charla: “Las misiones humanitarias”
Ponente: miembros de la Asamblea Antimilitarista de Madrid
*Ambos días las charlas se realizarán en el aula 104 del Módulo 2 de la Facultad de Ciencias Económicas de la UAM
LA GUERRA NUNCA SERÁ FEMINISTA NI HUMANITARIA: POR LA ABOLICIÓN DE LOS EJÉRCITOS.
Organiza:
Federación de Estudiantes Libertarixs – UAM
fel-web.org
Fuente: http://www.fel-web.org
Cuento – Música de laúd en la placeta
La placeta hoy, como ha ocurrido con la plaza, se ha quedado sin gente. En verano tiene algunos vecinos más, pero en invierno no se ve salir humo de ninguna chimenea. Pasas por las puertas, cerradas a cal canto, y parece un lugar desierto. Bajas la cuesta hacia las escuelas, donde, afortunadamente, todavía se oyen voces de niños en el recreo, y ahí, a la derecha, a veces, a las horas más insospechadas, se oye la música de un laúd.
Las notas salen de la única casa habitada en invierno.
¿Sabéis por qué?
No, no os voy a desvelar todo el misterio. No quiero quitarle encanto a la placeta. Solamente, os voy a contar una historia que explica esa música ahí, en ese lugar del pueblo. Una historia que, aunque os parezca un tanto fantástica, pudo ser verdad.
Los hechos se remontan a un pasado de siglos, cuando el pueblo todavía no era una villa, cuando el señor Diego López de Haro aún no había construido el castillo que lleva su nombre al lado del río, ni su apellido había pasado a formar parte del nombre de Villaescusa y de los pueblos de alrededor.
Era un tiempo en que Villaescussa ( no sé cómo se llamaba entonces) se movía todavía al ritmo del canto del almuédano. Lo mismo pasaba en Tresjuncos, Alconchel, La Almarcha, Almonacid, Albacete (Al Bazit),Alcázar, pueblos y ciudades de por aquí, que, con pequeñas modificaciones, han conservado sus nombres de aquella época.
Eran años de paz y prosperidad, aunque no hubiera los lujos ni riquezas de las ciudades importantes del Califato, ciudades situadas al Sur, como Córdoba.
Durante siglos habían convivido musulmanes, judíos y cristianos en perfecta armonía. Cada uno practicaba su religión respetando la del vecino, todos pagaban sus impuestos y hacía mucho, mucho tiempo que habían dejado de temer las escaramuzas de los africanos. A los Reyes Cristianos todavía no se les había ocurrido eso de la Reconquista y Villaescusa era una aldea del Andalus donde se mezclaban las razas y las religiones.
Aunque la mayoría iba a la mezquita, y a los mozárabes no les estaba permitido levantar iglesias, sino sólo conservar las que ya estaban construidas desde el tiempo de los visigodos, por la zona había unas cuentas ermitas y allí acudían a oír misa.
Los nombres de estas ermitas recordaban la clase de milagros que la gente iba a pedir allí con sus rezos y exvotos: la ermita de la Salud, la de Santa Bárbara, protectora de las tormentas, etc.
En ese lugar de donde sale hoy la música, vivía una familia de artistas muy respetados en el pueblo. Su trabajo era amenizar las fiestas, los bautizos, las bodas y los entierros. Tenían un amplio repertorio, distinto para cada ocasión. Y como eran muy buenos, la gente los contrataba siempre que había un acontecimiento.
Actuaban gratis, aunque lo normal era que la gente les pagara en especie: una docena de huevos, un saco de trigo, un anafre de aceite, un cesto de frutas o vegetales del tiempo. Incluso había algún rico que les pagaba con dinero. Pero ellos tocaban igual de bien les dieran poco o mucho. Tocaban por amor al arte. La música era sagrada para ellos y hubiera sido un sacrilegio tener tratos de favor con algunos por el solo hecho de que pagaran mejor.
Con tantos regalos no tenían que ocuparse de trabajar en el campo o en otros oficios para poder comer, así que siempre estaban dispuestos a tocar cuando se lo pedían.
Durante muchos, muchos años, todo el pueblo pudo disfrutar con su música que alegraba los corazones de la gente, los consolaba en los entierros y los animaba a bailar unos con otros y hacerse amigos.
Pero un día alguno de los que trabajaba en la atalaya de los pinos vino diciendo que en otros pueblos había soldados y que aquí, en este, también había que formar un ejército por si acaso atacaban los de los otros pueblos. Este señor convenció a las autoridades, que hasta entonces habían vivido en paz, para que llamasen a unos soldados de fuera y les enseñase a manejar las armas con las que poder matar a los posibles enemigos.
Vinieron los soldados y los tuvieron que alimentar y alojar en sus casas. Venían con uniformes muy bonitos, así que las chicas los preferían a ellos en vez de a los chicas del pueblo.
Estos dejaron sus trabajos y se dedicaron a aprender el arte de la guerra que es el arte de matar tú primero para que no te puedan matar a ti. Con el dinero que tenían se hicieron vistosos uniformes y tuvieron que pedir prestado para comprar las armas.
El pueblo se fue empobreciendo poco a poco. Ya no había gente para trabajar porque los jóvenes se pasaban el tiempo entretenidos con las armas. Apenas quedaban cereales, ni frutas ni vegetales, ni gallinas ni huevos….
Con los soldados en el pueblo, la gente se olvidó de celebrar las fiestas como antes y ya no llamaban a los músicos. Ni les llevaban huevos, ni vegetales, ni trigo….
Una mañana, la familia de artistas decidió irse del pueblo dónde habían vivido siempre y buscar otro sitio dónde poder vivir sin traicionar su arte. Se fueron todos menos los abuelos a los que las piernas no les permitían grandes caminatas. Y como ninguno en esa familia podía vivir sin tocar cada día algo de música, se quedaron con un viejo laúd para entretener la espera hasta que los hijos regresaran.
Llegaron al pueblo de al lado (no se sabe cuál fue) y cual no sería la frustración de la familia de músicos al ver que también allí se estaban armando para la guerra. Al ver que venían del Villaescusa, los detuvieron como enemigos y menos mal que como las armas de verdad aún no les habían llegado no los pudieron matar. Los llevaron a la cárcel y los acusaron de pertenecer al pueblo que quería invadirlos ¿por qué si no habían comprado tantas armas? Ellos no se iban a quedar atrás. Si querían guerra, iban a tenerla. Para defenderse, estaban preparando un ejército mucho mayor que el de sus vecinos.
Cuando llegaron las armas, mataron a los músicos, por precaución, no fuera ser que fueran espías de los otros. O a lo mejor fue para probar si funcionaban o no. Después, como estaban mejor armados, tomaron la decisión de atacar ellos primero, por si acaso. Lo llamaron guerra preventiva, y dijeron que lo hacían en defensa propia.
Cuando llegaron las tropas vecinas a Villaescusa, los abuelos, como todos los días, estaban sentados junto a la ventana tocando el laúd. Dicen que ese día la música sonaba mejor que nunca. Que incluso los soldados que vinieron a prender fuego a la casa se quedaron quietos un momento antes de echar la tea encendida sobre el techo de paja. Y que las notas eran sublimes. Tanto que uno de los soldados se arrepintió y tuvo la debilidad de intentar apagar el fuego incipiente con su turbante. Pero el oficial al mando, que lo vio todo, lo acusó de traición y de faltar a su deber. Sacó su sable y lo ajustició allí mismo.
Entonces, dicen, cambió el tono de la música que, sin dejar de ser alegre, se tornó compasiva.
El techo empezó a arder y los viejecitos siguieron tocando cada vez con más energía. El resplandor de las llamas iluminaba sus siluetas, uno al lado del otro, con el laúd en los brazos. Poco a poco, las llamas fueron cubriéndolo todo y todavía se oía su música.
La casa se derrumbó, todo se redujo a cenizas y escombros y aún así, se les seguía escuchando. Dicen que se siguió oyendo durante mucho tiempo y que todavía hoy, en ese lugar, puede oírse a veces, a las horas más insospechadas.
Luz González
LA OBJECIÓN FISCAL A LOS GASTOS MILITARES
Una de esas pequeñas cosas que podemos empezar a hacer para cambiar el mundo y sus injusticias.
Cuando ya parecía que lo habíamos leído todo …
Cuando ya parecía que lo habíamos leído todo y escuchado todo nos siguen llegando textos con detalles difíciles de imaginar sobre la vida diaria en Gaza y Cisjordania. Esta mañana escuchaba en RNE al portavoz militar israelí para medios de comunicación en castellano. No podía dar crédito a su límitado discurso: «sontodosterroristasynoslanzanmisiles». A pesar de que alguien le aclaraba que esos objetos que lanzan no pueden ser denominados misiles sino cohetes, por su corto alcance y por no contar con cabezas teledirigidas el repetía su cantinela «sontodosterroristasynoslanzanmisiles» prepotente e inmutable como si la audiencia fuera completamente estúpida.
EducaRueca.org
CARTA A LOS POLÍTICOS ITALIANOS Y NO SÓLO A ELLOS
de Luisa Morgantini, Vicepresidenta del Parlamento Europeo
Roma, 3 enero 2009
Ni una palabra, ni un pensamiento, ni una señal de dolor por los centenares de personas muertas, mujeres, niños y niñas, ancianos y militantes de Hamás, que también son personas. Casas, edificios enteros, ministerios, escuelas, farmacias y comisarías de policía; todos completamente destruidos. Pero dónde ha quedado nuestra humanidad. Dónde están ahora los Veltroni, con su I care [Me preocupa], cómo es posible guardar silencio o defender la política de agresión israelí.
La población de Gaza y de Cisjordania, el conjunto de los palestinos, paga el precio de la incapacidad de la Comunidad Internacional para obligar a Israel a respetar la legalidad internacional y a detener su política colonialista.
Ciertamente, con el lanzamiento de cohetes, Hamás genera miedo y constituye una amenaza para la población civil israelí. Son acciones ilegales que deben ser condenadas; es necesario que paren. Pero ya basta de la impunidad de Israel y del chantaje de sus líderes.
Desde 1967, Israel ocupa militarmente los territorios palestinos: una ocupación brutal y colonial. Robo de tierra, demoliciones de casas, checkpoints donde se humilla, se golpea y se menosprecia a la población palestina, colonias que crecen a ritmo alarmante, apoderándose de la tierra y de las reservas de agua y destruyendo cosechas. Miles de prisioneros políticos, a los que se les niega incluso la visita de familiares.
Ustedes, líderes políticos, ¿han visto alguna vez la desesperación de un campesino palestino que se aferra a su olivo mientras una excavadora lo arranca de raíz y soldados israelíes lo golpean con sus rifles y le obligan a soltarlo? ¿Y a una mujer dando a luz detrás de una roca y a su marido cortando el cordón umbilical con una piedra porque los soldados israelíes no les permiten pasar para ir al hospital? ¿O a Um Kamel, a la que desalojaron de su casa, comprada con mucho sacrificio, porque unos judíos fanáticos (no supervivientes del Holocausto, sino de Brooklyn, de los que creen que esa tierra y por lo tanto esa casa son suyas por derecho divino) entraron en la casa por la fuerza y la ocuparon, porque querían construir otra colonia judía en ese barrio árabe de Jerusalén?
¿Han visto alguna vez a los niños y niñas de los pueblos de alrededor de Tuwani, en el sur de Hebrón, que, para ir al colegio deben andar más de una hora y media, porque en la carretera que va del pueblo a la escuela hay un asentamiento judío y sus habitantes los golpean y los atacan?
¿Y los pastores de Tuwani, que se encuentran sus depósitos de agua o sus ovejas envenenadas por colonos fanáticos? ¿O la ciudad de Hebrón, reducida a ciudad fantasma porque cuatrocientos colonos viven en la ciudad vieja protegidos por varios miles de soldados que han expulsado a miles de palestinos y les han obligado a cerrar más de ochocientas setenta tiendas?
¿Han visto el muro que separa calles y barrios, que le roba tierras a los pueblos, que separa a la propia población palestina, que deja tierra fértil y reservas de agua en el lado israelí, un muro que además ha sido declarado ilegal por el Tribunal Internacional de Justicia? ¿O acaso no han visto a los enfermos de cáncer que tienen que esperar en el cruce de Eretz, porque no los dejan pasar por “motivos de seguridad”? En los últimos diecinueve meses, 283 personas han muerto por falta de la atención médica que deberían haber recibido en hospitales extranjeros, pero que no han podido recibir por falta de autorización para salir, a pesar de contar con el apoyo de médicos israelíes del grupo Médicos por los Derechos Humanos.
¿Ustedes han sentido alguna vez el frío glacial de las noches de Gaza que penetra en los huesos, ya que no hay ni electricidad ni calefacción? ¿Y qué hay de los bebés prematuros que nacen en el hospital de Shifa, con sus pequeños cuerpos que intentan vivir, pero que mueren tras treinta minutos sin electricidad?
¿Acaso han visto el miedo y el terror en los ojos de los niños; sus cuerpos mutilados? Desde luego que el miedo de los niños de Sderot no es diferente, y los cohetes también pueden matar, pero al menos tienen lugar donde resguardarse, y, por suerte, nunca han visto edificios destrozados y decenas de cuerpos sin vida a su alrededor, ni aviones que los bombardean. Una sola muerte basta para decir no, pero la proporción también cuenta, así, desde 2002, veinte personas han muerto en ataques con cohetes de extremistas palestinos: demasiados. Sin embargo, al mismo tiempo, miles y miles de casas han sido destruidas en Gaza y más de 3000 habitantes en esta zona han muerto, incluidos cientos de niños, que no tenían nada que ver con el lanzamiento de cohetes.
Después de las manifestaciones de Milán donde se quemaron banderas israelíes, ustedes, los líderes políticos, expresaron su indignación, exclamaron su condena. Están en su derecho.
Yo no me dedico a quemar banderas ni de Israel ni de ningún otro país, y creo que Israel tiene el derecho de existir como un Estado normal, un estado para su ciudadanía, según las fronteras de 1967, mucho más amplias que las del plan de partición de las Naciones Unidas de 1947.
Sin embargo, me habría gustado escuchar su indignación y su humanidad y oírles exclamar por el dolor de tantas muertes y tanta destrucción, por tanta arrogancia, por tanta falta de humanidad, por tantas violaciones del derecho internacional y humanitario. Me habría gustado oír cómo le decían al Gobierno israelí: cesen el fuego, detengan el asedio a Gaza, paren la construcción de asentamientos en Cisjordania, acaben con la ocupación militar, respeten e implementen las resoluciones de las Naciones Unidas. Este es el camino para no dejar lugar ni al fundamentalismo ni a las amenazas contra Israel.
Y escuchen a los miles de israelíes de Tel Aviv que les dicen: nos negamos a ser enemigos, paren la ocupación, paren la masacre.
¡Díos mío, en qué terrible mundo vivimos!
INFO: Luisa Morgantini, 0039 348 39 21 465
TELÉFONO: 0039 340 56 49 335 / 0032 22 84 7151;
luisa.morgantini (arroba) europarl.europa.eu;
Para la gente que quiere pasar a la acción …
Porque todas y todos estamos pensando en qué podemos hacer para que acabe la masacre en Gaza os sugerimos que leáis este artículo. Encontraréis un texto en el que nos recuerdan lo importante que es nuestra capacidad de pensar. No podemos seguir delegando y mirar para otro lado. También encontraréis un enlace con una lista de productos israelíes a los que podéis boycotear. Por último hemos recogido un texto con 25 acciones para lograr una paz con justicia.
Y desde EducaRueca.org aprovechamos para recordaros que tal vez no podamos parar esta guerra inmediatamente pero lo que sí podemos hacer es no colaborar con la preparación de la siguiente. Si estás de acuerdo no dudes en ponerte en contacto con nosotrXs y te informaremos sobre las posibilidades de objetar al gasto militar que nos ha propuesto nuestro gobierno para 2009. Como se dice más abajo y en versión no sexista:
General, el ser humano es muy útil.
Puede volar y puede matar.
Pero tiene un defecto:
Puede pensar.
Una carta de respuesta al General
Yigal Bronner
Yigal Bronner, un jóven profesor de sanscrito y cultura hindu de la Universidad de Tel Aviv acaba de ser enviado a 28 dias de prisión militar por negarse a servir de reservista en el ejército de ocupación. Bronner, casado y padre de 2 hijos pequeños, había respondido a la órden de reclutamiento con la carta que reproducimos a continuación.
GENERAL, SU TANQUE ES UN PODEROSO VEHICULO
El derriba bosques y aplasta a cien personas
Pero tiene un defecto:
Necesita un conductor
(Bertolt Brecht)
Estimado General,
En la carta que me envió, usted me escribe que «considerando la continua Guerra en Judea, Samaria y en la Franja de Gaza, y en vista de las necesidades militares», soy convocado a «participar en operaciones militares» en la Márgen Occidental.
Yo le escribo para informarle que no tengo intención de acudir a su llamado.
Durante la década de los ’80, Ariel Sharon erigió docenas de colonias y asentamientos varios en el corazón de los territorios ocupados, una estrategia cuyo objetivo ultimo era dominar al pueblo Palestino y expropiar su tierra. Hoy, estas colonias controlan aproximadamente la mitad de los territories ocupados y estan estrangulando las ciudades y aldeas palestinas, asi como obstruyendo si no es ya impidiendo el movimiento de sus habitantes. Sharon es ahora primer ministro, y durante el año pasado ha avanzado hacia la fase definitive de la iniciativa que comenzó hace 20 años. Efectivamente, Sharon dió su orden a su lacayo, el Ministro de Defensa, y desde ahí fue bajando por la cadena de mando.
El Jefe de Estado Mayor ha anunciado que los Palestinos constituyen una amenaza cancerosa y ha dado orden de aplicar quimoterapia contra ella. El brigadier ha impuesto toques de queda ilimitados, y el coronel ha ordenado la destrucción de los campos sembrados por los Palestinos. El comandante de division ha ubicado tanques en las lomas entre sus casas, y no ha permitido que las ambulancias evacuen a sus heridos. El teniente coronel anunció que las instrucciones sobre apertura de fuego han sido corregidas hacia una indiscriminada e invariante órden de «fuego!».El comandante del tanque, a su vez, in turn, señaló a algunas personas y ordenó a su artillero lanzar el misil.
Yo soy el artillero. Yo soy el pequeño tornillo en la perfecta máquina de Guerra. Soy el último y más pequeño eslabón en la cadena de mando. Se supone que simplemente debo obedecer órdenes reducir mi existencia a una serie de estímulos y reacciones, oir la voz de «fuego» y apretar el gatillo, llevar a cabo el plan.Y se espera que haga todo esto con la simplicidad y naturalidad de un robot, que cuanto más siente el estremecerse del tanque cuando el misil sale disparado al objetivo.
Pero como escribió Bertolt Brecht:
General, el hombre es muy útil.
Puede volar y puede matar.
Pero tiene un defecto:
Puede pensar.
Y efectivamente, general, quien seas — coronel, brigadier, Jefe de Estado Mayor, Ministro de Defensa, Primer ministro, o todo lo mencionado yo puedo pensar.
Probablemente no soy capaz de mucho más que eso. Confieso que no soy un soldado muy hábil o valiente; no soy el mejor tirador, y mis aptitudes técnicas son mínimas.Ni siquiera soy buen atleta, y mi unoforme ni siquiera se acomoda cómodamente en mi cuerpo.Pero soy capaz de pensar.
Soy capaz de ver a donde me conducen. Entiendo que nosotros mataremos, destruiremos, nos heriran y moriremos, y que no hay un fin a la vista. Yo se que la «continuada guerra» de la que usted habla, continuará y continuará. Yo puedo ver que si las «necesidades militares» nos llevan a sitiar, cazar y hambrear a todo un pueblo, entonces algo relacionado a estas «necesidades» esta terriblemente equivocado.
Me veo entonces forzado a desobedecer a su llamado. No apretaré el gatillo. No me hago ilusiones, por supuesto. Usted me deshechará. Encontrará otro artillero uno más obediente y talentoso. No faltan esos soldados. Su tanque continuará andando; un tábano como yo no puede frenar a un tanque en movimiento, seguramente no a una columna de tanques, y definitivamente no al entero desfile de la estupidez. Pero un tábano puede zumbar, fastidiar, golpetear, y a veces hasta picar.
Eventualmente otros artilleros, conductores, y comandantes, que observarán las matanzas sin sentido y el infinito círculo de violencia comenzarán a pensar y zumbar. Ya somos varios cientos.Al final del día, nuestros zumbidos se transformarán en un sonido ensordecedor, un sonido que hará eco en sus orejas y en las de sus hijos. Nuestra protesta quedará grabada en la historia, a la vista de todas las generaciones.
Entonces general, antes de desecharme nuevamente, tal vez usted tendría que ponerse a pensar.
Sinceramente,
Yigal Bronner –
1 de noviembre del 2002
Y si tú no has dejado de pensar y buscas opciones para que algo cambie aquí tienes unas sugerencias:
En Rebelión nos hablan de los productos de Israel que podemos boicotear: Boycot a los productos israelíes
Del Centro Palestino para el Acercamiento entre los Pueblos hemos copiado estas 25 propuestas:
Los civiles muertos en Gaza se cuentan ya por centenas. Cinco hermanas de la misma familia, otros cuatro niños en otra casa, dos niños en un carro tirado por un burro. Universidades, centros educativos, escuelas, comisarías de policía, carreteras, bloques de pisos, todos ellos han sido blanco de las bombas. El relator especial de la ONU para los derechos humanos en la Palestina ocupada emitió una declaración que afirmaba que “los bombardeos aéreos israelíes sobre la franja de Gaza constituyen una vulneración grave y a gran escala del derecho internacional humanitario según lo definen las Convenciones de Ginebra, tanto en lo que concierne a las obligaciones del poder ocupante como en cuanto al cumplimiento de los términos de las leyes de guerra”
Veinticinco acciones para lograr una paz con justicia
1) Estar informado/a de los acontecimientos y difundir esa información. En estas páginas se encuentra una información básica de referencia:
http://www.btselem.org/english/Gaza_Strip
http://electronicintifada.net/v2/article4933.shtml
http://www.mepeace.org/forum/topics/the-true-story-behind-this-war La verdad sobre esta guerra
http://www.unitedforpeace.org/downloads/If%20Gaza%20falls.pdf Si Gaza cae
http://electronicintifada.net/v2/article10055.shtml Las masacres de Gaza deben impulsarnos a la acción.
2) Contactar con los medios locales. Escribir cartas y tribunas de opinión a los periódicos locales. Escribir también a los organismos oficiales relacionados con la información tanto en formato impreso como audiovisual.
3) Contactar con parlamentarios y líderes políticos pidiéndoles que presionen para poner fin a los ataques.
4) Organizar y participar en manifestaciones ante de las embajadas de Israel y Egipto, o, en su defecto, ante el parlamento, las sedes de los partidos o cualquier otro espacio con visibilidad pública (y procurar que los medios las cubran).
5) Realizar seminarios, mesas redondas, visionado de documentales, etc,; esto da resultado: hay que decidir el local, el tipo de persona que debe intervenir y hacer publicidad sobre el acto.
6) Distribuir folletos con datos y cifras sobre Palestina y Gaza (procurando señalar las implicaciones para la audiencia, por ejemplo: el aumento de la inestabilidad internacional y la incertidumbre económica, y, de modo directo, para los contribuyentes en USA).
7) Poner una bandera palestina en la ventana.
8) Llevar un pañuelo palestino (Koufiya).
9) Llevar tiras negras en el brazo (esto ayuda a iniciar conversaciones con la gente).
10) Enviar ayuda directa a Gaza mediante la agencia de Naciones Unidas UNRWA:
11) Llevar a cabo boicots, desinversiones y sanciones a todos los niveles pidiendo a los líderes que expulsen a los embajadores israelíes (un embajador de un estado de apartheid y canalla). Ver el llamamiento palestino: http://electronicintifada.net/v2/article10056.shtml
12) Emprender iniciativas para llevar a los líderes israelíes ante los tribunales de crímenes de guerra (las iniciativas de esta naturaleza ante los tribunales han impedido a los líderes israelíes viajar a ciertos países como Reino Unido, donde corren el riesgo de enfrentarse a cargos).
13) Hacer llamamientos a los israelíes para que se manifiesten ante su ministerio de guerra y que se enfrenten a su gobierno de una manera más directa.
14) Hacer trabajo de persuasión ante los vecinos y amigos de forma directa. Y vía internet a muchos otros (se puede recibir y mandar información a varios listas.
15) Montar un grupo de activistas propio o sumarse a otros grupos locales (una simple búsqueda en su ciudad con la palabra Palestina puede proporcionar una lista de candidatos para el grupo que han trabajado antes sobre temas de Palestina). Algunos han logrado buenos resultados formando coaliciones para un trabajo conjunto a partir de grupos procedentes de diferentes ámbitos (grupos de derechos humanos, activistas sociales, civiles o religiosos, etc.).
16) Emprender una campaña de sentadas ante los edificios gubernamentales o en otros lugares en que se reúnen los líderes influyentes.
17) Hacer un día de ayuno grupal por la paz y llevarlo a cabo en un sitio público.
18) Visitar Palestina (por ejemplo con http://www.sirajcenter.org).
19) Apoyar a grupos de derechos humanos y otros grupos que trabajen sobre el terreno en Palestina.
20) Preparar carteles grandes y colocarlos en las esquinas de las calles y donde se reune la gente.
21) Contactar con las iglesias, mezquitas y sinagogas locales, así como con otros centros de oración y pedirles que tomen posición y actúen. Pedir a la mezquita local que dedique este Viernes a acciones en favor de Gaza.
22) Firmar llamamientos en favor de Gaza, por ejemplo:
http://www.avaaz.org/en/gaza_time_for_peace/98.php?cl_tf_sign=1
http://www.petitiononline.com/freegaza/petition.html
23) Escribir y llamar por teléfono a personas de Gaza
24) Trabajar con otros grupos que no comparten sus puntos de vista políticos (la segmentación por afinidades y las divisiones dentro de los grupos de activistas han permitido a los partidarios de la guerra salirse con la suya).
25) Dedicar un tiempo al activismo y a la paz cada día (1 hora) y pensar en otras posibles acciones distintas de estas 25.
Para apoyar a y contactar con la gente de Gaza o trabajar como voluntario, contactar por favor con el Palestinian Center for Rapprochement Between People, en gaza@imemc.org, o llamar al 972 2277 2018.
Acción en la Corte del Tribunal Supremo de los EEUU como testimonio de denuncia contra la tortura en Guantánamo
Si pincháis en el título y entráis en el artículo podréis ver un vídeo con la primera protesta, el 11 de enero de 2008, en el edificio de la Corte Suprema de los EEUU. Se arrestó a 80 estadounidenses dentro y fuera del edificio. Simbólicamente al ser detenidXs se negaron a dar sus propios nombres, Únicamente se identificaron con los nombres de los detenidos en Guantánamo para que estos nombres puedan entrar en la Corte Suprema. El 27 de mayo han repetido la acción en otra Corte de Washington DC.
Impresionante el edificio y lo que con él nos quieren transmitir las personas que idearon su construcción.
¡No te paralices! ¡Firma contra las bombas de racimo!
Hoy, a las 10:00 de la mañana, activistas de Greenpeace han accedido a las instalaciones de la empresa armamentística Expal para denunciar que esta empresa fabrica bombas de racimo y reclamar su prohibición total.
Los activistas han exigido una reunión con los responsables de la empresa para expresarles su posición con respecto a este tipo de arma y hacerles entrega de la copia de una prótesis y de un vídeo con un testimonio recogido en Camboya en el que una víctima de este armamento se dirige directamente a ellos.
Puedes seguir la acción minuto a minuto en su página web: Greenpeace
Las bombas de racimo actúan de forma indiscriminada, no distinguen entre blancos civiles y militares, causan muertes y mutilaciones especialmente entre los niños .
Por eso también nos piden que firmemos para exigir la prohibición del uso, fabricación, almacenamiento y comercialización de las bombas de racimo
Fuente: Greenpeace
Pedro. Un desertor en Colombia.

Pedro en prisión
Hace un año, tras presenciar y vivir en directo las condiciones de vida llevadas a cabo por los militares colombianos, el soldado raso PEDRO MANUEL SANCHEZ CALIX prefirió convertirse en un desertor del ejército colombiano, en abandonar su bandera, antes que volver a incorporarse a las filas en una guerra criminal y a una institución que desconoce la condición de sus soldados. Se dio cuenta que esa institución no representaba la bandera que con gusto representaría por un país en donde hombres y mujeres son más importantes y que merecen ser reconocidos y reconocidas como verdaderos ciudadanos de esta amada patria.
Pedro está ahora en Sincelejo, donde se ha unido a un número cada vez mayor de soldados colombianos que desertan, no de la institución, desertan a la guerra, a la muerte y a la deshumanización del conflicto.
Pedro habló con los jóvenes de Paz Caribe, y relató parte de su experiencia que lo convierte hoy en un “desertor”.
“Una noche lluviosa pensé: hoy es el día, hoy es la noche que me alejo de este grupo…y ya lo había decidido sin mirar hacia atrás….nos dijeron que cambiáramos de camuflado y yo lo hice y cuando estaba quitándome las medias se me vino el cuero de la parte de la planta y me quedó el pie en carne viva…en ese momento me di cuenta que no podía caminar…ya sentía la frialdad de la muerte, pues tenia yagas en el cuerpo y ahora con la planta del pie en carne viva…dije no mas en esa situación tan cruel y torturante…aproveche el momento en que me dijeron que tenía que ser el centinela de la noche y a eso de la 1ó 2 de la mañana para continuar camino, para mis adentros dije, prestaré centinela pero no llamaré a nadie…y así lo hice cuando todos dormían arranque con el camuflado y en chancletas y bolso de asalto con algunos víveres, pensando en el tiempo y el camino que me esperaba, dejando el armamento, equipos y municiones, dejé el camuflado mojado y emprendí mi huida sin caminar arrastrándome como la culebra pues no podía caminar, me arrastré hasta llegar a una casa donde me auxiliaron varios días, el dueño de la casa tenía miedo por tenerme ahí…me encerraron en esa casa y me protegieron curándome con remedios caseros. Decidí votar el camuflado, me regalaron ropa y me vestí de civil, me colaboraron con dinero para que continuara el camino.”
Pedro nació en Boyacá corregimiento al sur de Bolívar, ayudando a su familia a trabajar en fincas ajenas, ordeñando ganado, sembrando diferentes frutas, etc, se dedicaba a la cría de animales de corral y le gustaba la pesca, se divertía mucho pescando en la ciénaga. Le gustaba salir en las tardes a jugar microfútbol, escuchar música con amigos…vivía en el campo como campesino, una vida que quería, libre. Sin embargo, una situación empezó a agobiarlo al ver como sus compañeros del campo empezaron a dejarlo por causa de la violencia pensando que nunca podría llegar el conflicto hasta donde él estaba y un día cuando el conflicto se agudizó le tocó salir también a la ciudad, sin saber qué iba hacer en ella, sin saber cómo iba a vivir, la familia empezó a separarse y se quedó solo.
Estando en la ciudad, se enteró que su padre, que viví al sur del departamento de Bolívar, estaba enfermo y es cuando decide regresar y asistir a su padre. Pedro cuenta: “… un día salí de la finca para donde mi hermana venía yo en una moto, y llegando al pueblo estaba un reten del ejercito deteniendo a todo vehículo, pero cuando me detuvieron me pidieron los papeles y yo pregunte ¿de qué se trata esto aquí? y nos dijeron este era un puesto de control y estaban pidiendo papeles, luego me dicen que estaban reclutando, entonces yo les solicite mis papeles y me preguntaron si ya había definido mi situación militar, yo les dije que no, entonces me dijeron que me iba con ellos para el comando de la policía, y me llevaron para el comando…. Allá nos dijeron, que todo ciudadano, tienen que prestar el SMO, el que no sirva es por que tiene problemas en su cuerpo físico o mental, luego de varios día detenido, pasando hambre y privaciones, nos hicieron el examen médico, faltaba yo, yo le pedía a Dios tener cualquier cosa para no servir…pero cuando me toco el turno SALI BUENO e ingrese inmediatamente a la fila de los buenos y pregunté por que nos hacen esto si nos dijeron en San Pablo que solo veníamos a una revisión y según eso nos darían boleta para regresar el 6 de enero y me contestaron: “teníamos que decirles así para que pudieran venir tranquilos, por que si no, no venían voluntariamente”. Desde ese momento ingrese a las filas del ejercito , y empecé a sufrir mucho, y todavía a los tres meses mi familia no sabia donde estaba, nadie le colabora a uno para hacer una llamada y me empecé a preocupar por mi familia y por mi estado triste internamente.”
Pedro comprendería más tarde que los reclutadores sabían exactamente qué cosas tenían que decirle, manipulando su falta de seguridad en un empleo y la carencia de asistencia social para él y su familia. Al tomar en serio las seguridades que le dieron –que podría adquirir las habilidades y técnicas que necesitaba para su trabajo- pensó que unirse al ejército era una buena decisión.
Pasando el tiempo en sus actividades habituales como soldado raso de una patria que defiende a los ciudadanos de bien de la violencia, él mismo empezó sentirse violentado en sus derechos más mínimos como a continuación él relata:
“Cansado de esta actividad militar, pensando en los múltiples inconvenientes para el bienestar, cansado del maltrato de los superiores, la mala alimentación y las extensas jornadas de camino, decidí un día: DESERTAR. Empecé a enfermar, con hinchazones, rasquiña y me brote en la pierna , pensé que era un picazón pero fue poco a poco subiéndome, desde la pierna hasta la cintura, en la pierna afectada (derecha) me salieron unos granos y se me enconó y se me insertaron gusanos en las heridas ocasionadas por la rasquiña, dolores en los oídos, los testículos, la espalda, los pies…mejor dicho todo me dolía en ese momento y empezaba a aumentarse la jornadas de camino, tocaba hacer una travesía aproximadamente de 25 días, pero yo ya no aguantaba mas …yo todo el tiempo le comunique a el teniente Frias mi situación de salud, y él me contestaba que yo no tenia nada y que solo se brindaba apoyo por ser herido por el enemigo o agonizando, fueron pasando los días y todo el tiempo mojados por la lluvia , esto empeoraba mi situación de salud…mi cuerpo olía a muertecina y un día salimos de un filo (un filo o teta es la punta del cerro), hacia un pueblo aproximadamente caminamos unas 7 horas por que ya todos estábamos cansado y no aguantábamos mas el camino y el comandante nos dijo que íbamos a pasar en el pueblo 5 días, mas o menos a las 8 de la noche y yo pensé que era cierto y en cuatro o cinco días me podía recuperar y según ellos me iban a brindar atención medica, cosa que no fue así, pues a las 9 pm de esa noche dieron la orden de empacar recoger campaña y proseguir a otro pueblo a las dos de la mañana pues decían que el enemigo lo teníamos cerca….pero yo dije si es así prefiero desertar…”
¿Quién es el enemigo?, ¿Cuál era su bandera?. Pedro empieza a identificar que los únicos que estaban atentando contra su integridad era la institución que lo había reclutado, apartado de su familia y de su vida, con la esperanza de construir un mejor futuro para él y su familia decide enfrentar este nuevo reto que la vida le impone, al verse afectado física y mentalmente, ve la deserción como la salida única a su condición. Pero veamos cómo fueron esos momentos después que este soldado “desampara su bandera, que abandona una opinión o causa”
“Una vez que me recupere en la casa que me escondieron, me colaboraron con dinero para que continuara el camino….pero mi familia estaba muy lejos. Siempre tenía la incertidumbre de ser capturado por el ejercito o por los grupos que en esa zona operan….ya mis pies estaban un poco mejor, por lo menos ya afirmaba y podía caminar..….seguí caminando y llegue a un pueblo llamado Montecristo en el sur de Bolívar, esa caminata duro mas o menos unas diez horas donde me contacté con persona que me ayudaron y me llevaron donde el alcalde le presentaron mi situación, y él me apoyo con dinero para viajar hasta mi casa. ….en esta travesía dure aproximadamente un mes para llegar a casa, pues tenia que tener en cuenta los retenes que estaban montados por el ejercito, muchas veces me tocó devolverme para evadir al ejercito.”
Pedro no está solo, “..en el mes de septiembre cuando me citaron a indagatoria y me tocó asesorarme con mis pastores, quienes me conectaron con la Corporación y el grupo de objetores de conciencia, empecé a escuchar la OC por primera vez y seguí asistiendo con el grupo que me empezaron a brindar información sobre este proceso…poco a poco he ido entendiendo que mi practica de fe es también OC y que desde que opte por seguir a Cristo, hace tres años, mi compromiso con la No violencia era un principio de mi posición como objetor”.
Pedro piensa terminar sus estudios, actualmente tiene 24 años y quiere culminar el bachillerato, entrar a una universidad y estudiar sistemas, administración de empresas, o montar un negocio para sostenerse y llevar una vida normal con una familia, tener un hogar y ser feliz con ellos…
Esta situación de Pedro inevitablemente nos lleva a recordar a dos grandes poetas que en sus relatos hacen alusión a situaciones como las descritas.
Palabras del poeta Hugo Cortés Lozano en el lanzamiento del libro “Apunto de llover. Poema de un desertor” de Carlos Luis Torres:
“Aceptar o no aceptar, he aquí el dilema del ser, de aquel que despierta y frente a su conciencia cuestiona el mundo que le impone la vida. Fue la obsesión de la validez o no de su existir, del convencimiento pleno de la misión única del ser: Transformador de llantos, generador de bálsamos, cantor ambicioso de amarguras, re-afirmador de miserias prehistóricas….”
Y para finalizar un poema de Daniel Echeverri Jaramillo | (1908- )
El Desertor
El comandante dio la orden
y todos, menos uno,
acataron sin reproches sus designios.
Un ejército,
al que falta apenas
un soldado,
yace en el campo de batalla.
Sobre esta lápida de bronce
hay nueve nombres de metal;
guía una estrella cada nombre:
nunca su luz se extinguirá.
Contra el fanático enemigo
fuimos diez hombres nada más;
ciento eran ellos en la cima;
sólo yo quise escapar.
Por los peldaños de la sangre
fueron a la inmortalidad…
Hay nueve estrellas sobre el bronce:
¡…nadie de mí se acordará!
¡Ya nadie puede llamarme desertor!
Aquí va un video sobre la objeción de conciencia al servicio militar en Colombia.