Dinámica – CONTAR HASTA 10

¿Creéis que es fácil contar hasta 10? Pues no lo es tanto. Sólo tenéis que intentar que la clase, sin ningún acuerdo previo, intente decir los números de uno en uno y llegar hasta 10, sin repetir ninguno. Si se oye a dos personas decir el mismo número a la vez, habrá que volver a empezar.

¡Ánimo! que algún día alguien lo conseguirá y nos lo contará. yo ya he conseguido llegar hasta seis. Y eso tras muchísimos intentos.

En la evaluación hablamos sobre el espacio que utilizan algunas personas cuando intervienen y el espacio que les queda a otras. En algunos intentos algunas personas de 6 números habían ya dicho dos de ellos. Demasiado ¿No? Otras no dijeron ni un solo número en toda la sesión.

¿Dónde y cómo podemos aprender a tomar el espacio que nos corresponde? Se aceptan sugerencias.

Dinámica – REFRANES

Cada participante escribe un refrán, que constará de dos partes, en un papel que luego partirá para dividir las dos partes del refrán.

Pasamos una parte del refrán a la persona que está a nuestro lado para que intente dar sentido a las dos partes que ahora tiene en su mano. Ese trozo de papel con la primera parte del refrán que cada participante ha pasado a otra compañera o compañero que tenía delante (o detrás, o al lado pero siguiendo todas las personas un mismo criterio) seguirá viajando por toda la clase para formar múltiples y divertidas combinaciones.

Si contamos con tiempo también podemos pasar a representar teatralmente alguno de los refranes que hemos utilizado en esta dinámica.

La intención es simplemente pasar un rato divertido, favorecer la interacción entre personas que habitualmente no se sientan juntas y en definitiva, mejorar la comunicación.

Dinámica – RUEDA DE NOMBRES DE ANIMALES

A principio de curso y para conocernos pusimos en práctica la dinámica Rueda de Nombres en la que debíamos repetir nuestro nombre y todos los que habíamos escuchado anteriormente.

En esta ocasión no se trata de repetir el nombre sino el animal favorito que cada persona, sentadXs en círculo, irá introduciendo progresivamente según vaya avanzando la dinámica.

Escucha, concentración y poner la memoria a trabajar, cosa no siempre frecuente.

¿Nos ha resultado fácil o difícil? ¿Fue más divertido cuando lo hicimos con los nombres? ¿Por cuánto tiempo podremos recordarlo? Intentaremos hacerlo al principio y al final de la sesión para ver si ha funcionado.

Si vemos que el grupo va a encontrar difícil recordar el nombre del animal podemos hacer una pequeña ronda en la que cada persona presenta a su animal favorito con una pequeña descripción sobre los motivos que le convierten en su favorito.

Dinámica – EL RELOJ

Nos sentamos en círculo y alguien tendrá que esconder en su espalda un reloj. Si podemos encontrar uno de esos mecánicos con campanilla y cuerda, mucho mejor. Se le pide a alguien del grupo (que no vió cómo se escondió el reloj) que con los ojos tapados y a distancia intente encontrarlo. Seremos conscientes de la necesidad de silencio para esta tarea.

Podemos intentar poner en práctica otras versiones más o menos difíciles. Con los ojos abiertos, con los ojos tapados y el reloj que gira por el círculo, … Cualquier versión que nos ayude a poner en práctica nuestra capacidad de controlar el silencio y de cooperar con alguien que busca una meta.

Durante la evaluación debemos atender a la persona que puede no haberlo pasado muy bien en la búsqueda. No se trata de que alguien salga ridiculizado sino todo lo contrario. Si vemos que el juego puede ir mal y el resultado no coincidir con lo que queremos trabajar debemos ser capaces de no correr el riesgo y no jugarlo en ese momento. Quizás en un futuro la clase esté mejor preparada para este tipo de actividades.

Dinámica – LOBOS Y CORDEROS

Antes de proponer este juego tenemos que tener muy en cuenta el momento en el que se encuentra el grupo. Para esta dinámica es necesario que haya un nivel de confianza bastante desarrollado. Siendo así, quizás no es necesario aclarar que en este juego queremos divertirnos y que nadie sufra daño alguno.

Dividimos el grupo entre lobos y corderos. Sólo una o dos personas serán los lobos al comenzar el juego. Las personas nombradas corderos se agarrarán fuertemente para evitar que los lobos les squen del grupo. Si los lobos lobran su objetivo los corderos se convertirán en lobos. Así hasta que no quede ningún cordero.

Una vez terminado el juego la evaluación será muy importante. ¿Hemos sabido divertirnos por igual? ¿Alguien ha sufrido algún daño? ¿Ha sucedido de forma involuntaria? ¿Cómo nos hemos sentido cuando nos han sacado de nuestro grupo por la fuerza? ¿Quiénes se han organizado más y mejor, lobos o corderos? ¿Es más fácil cooperar en el ataque o en la defensa? ¿Conocemos alguna situación de la vida real donde se saca a la gente de su grupo por la fuerza?
Abrimos un debate.

Dinámica – SUBMARINOS AMARILLOS

A continuación os presentamos un juego de distensión para cualquier edad. Muy divertido y muy fácil de poner en práctica si nos encontramos fuera del aula. Dentro habrá que tener cuidado porque en estas dinámicas de distensión siempre tienden a hacer más ruido de lo deseado.

Previamente podríamos haber jugado al juego de «Latas de 7 sardinas» porque necesitamos tener grupos de 4 o 5 personas para jugar. Pararemos el juego en el momento en el que tengamos los grupos de 4 o 5 personas ya que es lo que necesitamos para esta dinámica.

Estos grupos se convertirán en submarinos. Se colocan en filas con las manos sobre los hombros de la persona que tenemos delante. La primera persona, como es lógico, no tiene en quien apoyar sus manos así que le vamos a dar una función importante: Es la dirección. Sólo hay un pequeño contratiempo: llevará los ojos tapados. La persona al final de la cola, que no tendrá las manos de nadie sobre sus hombros, es la persona conductora del submarino. ¿Qué idioma hablan los submarinos? Dos golpecitos en el hombro izquierdo dados por la persona conductora indicarán que la dirección gira hacia la izquierda, dos golpecitos con la derecha, evidentemente, a la derecha. Dos golpecitos con ambas manos, seguimos de frente. Tirar fuerte hacia atrás significa parar. Todo el engranaje del submarino que lo forman las 4 ó 5 personas del grupo tendrá también la función fundamental de que las órdenes dadas por la conductora lleguen hasta la dirección que va delante y lleva los ojos tapados. Después de un tiempecito podemos cambiar los puestos y probar en otro nuevo.

Recordad que el único idioma que habla este subamarino es el de los golpecitos así que todo el mundo irá en silencio para poder concentrarse mejor en la orden que van a recibir en el hombro y van a tener que pasar hasta que llegue a la dirección.

Un objetivo más, después de haber dado unas cuantas vueltas para aprender el lenguaje y reconocer el territorio será formar un único submarino con una única persona conductora.

Como la tarea nos habrá dejado agotadXs nos sentaremos para ver qué tal lo hemos pasado, qué tal nos han llegado las consignas. ¿Cómo nos hemos sentido? ¿Qué podemos mejorar la próxima vez que lo juguemos?

Y alguien se preguntará por qué hemos llamado a esta dinámica el submarino amarillo. Está bien claro; para no confundirlo con los submarinos nucleares que con tanta frecuencia nos visitan en Gibraltar y que nunca van pintados de amarillo. ¿Hay alguien que ha oído hablar de este tema?

Dínámica – PONERLE LA COLA AL BURRO

Dibujamos algo, lo más parecido a un burro, en un folio.

El burrito, el pobre, no tiene cola. Alguíen va a salir de forma voluntaria y le va a pegar una que hemos dibujado o fabricado con lana.

Sólo hay un pequeño inconveniente. La persona que sale a la pizarra tedrá los ojos tapados y no ha visto dónde hemos colocado el dibujo del burro.

La clase tendrá que organizarse para que aquello no se convierta en un griterío sin efectividad.

Pasamos a la evaluación. Como siempre preguntaremos a la persona que ha salido voluntaria cómo se ha sentido. ¿Qué le ha ayudado más y por qué?

A pesar de que lo hemos propuesto como un juego de distensión es una buena herramienta para analizar los roles del alumnado. ¿Quién ha asumido los roles más protagonistas? ¿Quén ha preferido esperar? ¿Por qué?

Podemos buscar alguna situación de la vida real en la que las consignas que nos dan tampoco están muy claras o fáciles de interpretar. ¿Qué hacemos en esos casos?

Dinámica – LATAS DE 7 SARDINAS

Nos movemos despacio por el aula. Una persona dice un número a través de una frase, por ejemplo: días de la semana, dias de un mes, etc. o bien dice una operación 5-2 = … y todo el mundo debe agruparse según ese número que se ha dado.

Repetimos los agrupamientos varias veces según distintos conceptos que podrá dar cualquier persona del grupo.

Esta actividad viene muy bien para crear grupos de un número determinado de gente. Así que podemos tomar la palabra y pedirles que por último hagan latas de 4 ó 5 ó 6 ó el número de sardinas que sea necesario en la actividad que pensamos realizar después.

Este juego es también adecuado para romper alguna situación tensa que se ha podido crear o para terminar una sesión o simplemente en un momento de necesaria distensión. Les podemos animar a que los grupos queden claramente delimitados con un abrazo o tratando de cogerse por el brazo, todo según el nivel de cohesión grupal que exista en ese momento.

Dinámica – LA MANADA DE ANIMALES

Un juego de distensión siempre nos vendrá bien para empezar o para terminar la sesión. El hecho de pasar unos minutos divertidos favorece la creación de grupo y rompe con la monotonía y la pasividad que generan algunas «lecciones».

Antes de un debate «sesudo», después de un juego de rol, después de una situación algo tensa, antes de decirnos adiós, hasta mañana…. hay muchos momentos que requieren el «buen cuerpo» que dejan estas dinámicas.

Asi que:

Con objeto de mover un poco el esqueleto nos sentamos en círculo, con una per­sona en el centro que imita a un animal cual­quiera, desplazándose y tocando a otras que también pasan al interior haciendo los mismos gestos y ruidos.

Cuando la persona que inició el juego se sienta, el resto ha de sentarse también. La úl­tima en hacerlo comienza con otra imitación.

Dinámica – TORMENTA CIRCULAR

Queremos simular los sonidos de una tormenta desde las primeras gotas hasta que cese el chaparrón.

Nos colocamos en círculo. La persona que va a dirigir la tormenta también se tiene que colocar en el círculo. Empieza produciendo los sonidos del aire con un suave frotar de manos. Muy importante tener en cuenta que sólo podremos iniciar el sonido si la persona que está a nuestra derecha ya lo ha hecho. Irá «in crescendo» al estilo ola.

Llegan las primeras gotas que reproducimos haciendo pitos con los dedos. Cuidado para no adelantarnos. Todos los sonidos tienen que ir entrando poco a poco. Será la suma de todas las personas, una a una, como hemos dicho anteriormente esperando a que produzca el sonido la persona que está a nuestra derecha.

El temporal va creciendo, entran las palmadas, luego golpeamos con las manos en las piernas; sigue aumentando la fuerza y para ello golpeamos también con los pies. Llegamos al punto más alto con estruendo total de pies y manos para ir después descendiendo de la misma forma escalonada con la que fue llegando la tormenta.

En círculo, esperando a que abandone el movimiento primero la persona que tenemos a la derecha. Cesan poco a poco los sonidos hasta sentir la calma tras la lluvia y así sentiremos que nos envuelve aquello tan romántico que decían en la canción de Love Story: «Que tras la lluvia de verano salga el sol y el pavimento adquiera un brillo de charol…»