LOS ANUNCIOS DE JUGUETES EN TELEVISIÓN.

El presente trabajo está hecho con grabaciones de anuncios de la televisión en las mañanas del sábado día 1 y el domingo día 2 de Diciembre de 2007 en la ciudad de Madrid (España). No es un estudio estadísticamente científico porque tuve dificultad para grabar algunos canales de televisión. Tiene las limitaciones temporales de que se hizo en un tiempo muy limitado. Falta saber si es representativo de todo el mes de Diciembre. Tampoco sé si hay anuncios que se reservan para momentos más específicos a lo largo del mes o en distintos momentos de la semana.

Los anuncios con los que he trabajado están tomados en horario de programación infantil aunque parece que el contenido de los programas circundantes parecía más bien para preadolescentes. Es de observar que en los momentos que yo grababa de la televisión, estos eran todos los anuncios que había. Es decir, en la televisión en horario infantil en Diciembre solamente anuncian juguetes. Será que las niñas y niños no tienen otras necesidades. O será que hay algún interés en crearles esa necesidad.

Había alguna excepción anunciando alguna película para adolescentes de carácter bailarín, divertida o de acción o algún disco. Entre los anuncios que tengo incluyo algunos que considero de juguetes aunque son algo diferentes. Hay uno que solamente anuncia un gran almacén vendedor de juguetes. Otro (que se repite) anuncia un huevo de chocolate que lleva un muñequito en el interior. Y otro (que también se repite) anuncia un restaurante de comida rápida en el que dan muñequitos.

Casi un 20% de los anuncios venden productos relacionados con alguna película infantil de manera que se hace anuncio indirecto de la película y cuando se ve la película, se está vendiendo el juguete.

Casi todos los juguetes tienen su nombre en inglés. ¡Qué extraño! ¿Nos quieren ocultar que se fabrican en China o en el País Valencia? Ah, bueno, será que se vende más en inglés.

He recopilado 64 anuncios y casi todos diferentes. Solamente se repitieron cuatro anuncios (un seis %). Lógicamente no les interesa repetir mucho un anuncio en el mismo día para que las niñas no se cansen de verlos. Ya tendrán tiempo de repetirlos en días posteriores. Tampoco insisten mucho en los nombres de la empresa, más bien en el nombre del juguete. Y cada empresa hace los anuncios de todos sus juguetes con estilos muy similares en cuanto escenario, música, colores, voz de las locutoras, . . . Puede haber más de doscientos anuncios diferentes en la pantalla a lo largo de un día.

En ninguno de los anuncios que vía había referencia alguna al precio. Esto debe ser habitual en las técnicas de ventas.

La verdad es que no vi mucha televisión. No llegué a ver ni una hora cada día. Esto me parece un detalle importante. Las niñas y niños se ven bombardeados por anuncios todo el mes de Diciembre. No sé cómo decirlo de otra manera menos belicosa. Pero la verdad es que los anuncios de juguetes caen sobre las niñas y niños como ráfagas de ametralladora, sin causarles heridas físicas pero dejando unas marcas muy profundas y duraderas.

Cada uno de estos anuncios está preparado y estudiado con un meticuloso trabajo. Un anuncio de dieciseis segundos puede estar elaborado a lo largo de seis meses por un equipo de gente superinteligente: psicólogas, músicas, pintoras, modistas, cineastas, . . . Y todo eso para que en media mañana te caigan más de cien anuncios de juguetes.

De los 64 anuncios, solamente uno duró un minuto. El 35% duró 20 segundos. El 20% duró 16 segundos. Y el 22% duró 10 segundos. El resto tenía duraciones intermedias. La duración media de los anuncios fue de 16 segundos. Y el 50% de los anuncios duró menos de 16 segundos. ¿Qué supone esto para una mente infantil que está frente al televisor y que recibe estas píldoras superelaborados?

Pero ¿qué es esto si os digo que al observar minuciosamente las grabaciones podemos comprobar que cada movimiento de cámara, cada toma, cada proyección de imagen dura entre nueve y once décimas de segundo mezcladas esporádicamente con alguna otra de segundo y medio? Esto solo se puede llamar una alucinación. Esto es lo que reciben nuestras hijas e hijos cuando están delante de la tele y les toca descansar. Claro, al final, muchas alucinan. Y desde luego se les queda grabado hasta la edad adulta.

Elementos técnicos.

Al hacer los anuncios a veces se utilizan dibujos animados, dibujos en tres dimensiones, algunos efectos especiales (explosiones, magia) y efectos digitales.
En muchos anuncios está la casa como escenario de fondo, en otros el campo, en unos pocos la ciudad y en ocasiones hay un fondo totalmente aséptico.

En ocho anuncios (14%) se mezclan imágenes del juguete con otras reales de un personaje muy similar intentando confundir el juguete con algo real: Muñeco, caballo, . . . .

24 juguetes (36%) son electrónicos. Hay muñecas que cada vez hacen y dicen cosas mucho más sofisticadas de manera robotizada. Me parece una novedad el amplio uso de los DVD y el intento de que las niñas usen videojuegos.

Las personas.

En 8 anuncios (el 13%) no aparece ninguna persona real en el anuncio. Se trata de anunciar juguetes mecánicos en los que se ve claramente a qué sexo va dirigido o que van dirigidos a ambos sexos. En cuatro anuncios más no se ve ninguna persona pero se vislumbran unos dedos manipulando el juguete.

En 12 anuncios (20%) aparecen tres o cuatro niñas / os. En un par de anuncios aparece una mamá junto con niñas o niños. En un par de anuncios aparece un papá. En dos anuncios aparecen varones adultos identificándose con el juguete agresivo. En un anuncio con dos niñas aparece un niño compitiendo.

En cincuenta anuncios (78%) solo aparece una niña o niño o dos.

¿Será esto reflejo de las familias tienen pocas hijas? ¿Será que los juguetes no tienen mayor capacidad? ¿Será que así podrán vender más cantidad de juguetes? ¿Será que es bueno jugar solas?

Edades.

La gran mayoría de niñas y niños que aparecen en los anuncios tienen una edad indefinida (porque se les ve muy poco) de 8 – 9 años. Hay algunos poquitos anuncios con niñas de cinco años; y alguno, muy pocos para bebés.
¿Por qué será? ¿Será que a las pequeñas se les compra lo que decide papá? ¿Será que en primaria son más exigentes? ¿Será que las adolescentes son más independientes?

Sexismo.

23 de los anuncios (37%) tienen algunas características comunes. Resaltan mucho los colores rosados (púrpura, violeta, fucsia) en las figuras principales. Todos ellos son presentados por una locutora con voz suave y dulce. Van acompañados de música suave y alegre. Por si hubiese alguna duda, la mitad de ellos se les acompaña en voz con palabras como: diseñadora, veterinaria y cocinera, niñera, moda, dulce, mami, secretos personales, belleza, mascota, vestidos . . No sé por qué será. Da la sensación que pretenden vendérselos a las niñas.

¿Será que no hay mujeres conduciendo coches? ¿O autobuses? ¿O construyendo una casa de ladrillo?

16 anuncios (25%) tienen otras características comunes. Resaltan mucho los colores rojo y azul intensos en las figuras principales. Todos ellos son presentados por un locutor con voz grave, fuerte, decidida, agresiva. En muchas ocasiones nos encontramos con la voz de Constantino Romero animando a los niños varones a comprar. Van acompañados de música rock. Por si hubiese alguna duda y por pura casualidad ,justamente la mitad de esos anuncios van acompañados de una alusión verbal expresa en palabras como: lanzamisiles, apunta y dispara, enemigos, luchadores, duelo, ataque . . . .. No sé por qué será. Da la sensación que pretenden vendérselos a los varoncitos.

¿Será que los hombres no hacen vestidos? ¿O que no cuidan a los bebés? ¿No habrá hombres cocineros?

Y ¿porqué hay más anuncios para niñas que para niños?

25 anuncios (38%) llevan colores variados y brillantes. Son presentados por voces infantiles, mujeres u hombres sin muchos matices. Van acompañados de música coral o con canciones explicativas. Supongo que intentan vendérselos tanto a niñas como niños.

Así que solamente el 38% de los juguetes (casi el mismo número que los juguetes para niñas) son para ambos sexos aunque algunos de ellos (cuatro) tienen algunas connotaciones más orientadas a un sexo que al otro.

Sensaciones.

Frecuentemente se observa en una gran parte de anuncios que no los intentan vender mediante la explicación de su uso sino a través de sensaciones, de emociones, de connotaciones afectivas. A las niñas se les transmite suavidad, cariño, tranquilidad, . . . A los niños se les transmite fuerza, agresividad, incluso violencia. El 50% de los juguetes dirigidos a varoncitos llevan un llamado explícito al uso de la violencia. El 18% del total de los juguetes.

Otro 18% de los anuncios llevan una estimulación explícita hacia la competitividad. Se estimula la rivalidad, el enfrentamiento, el ganar unas a otras, el sacar a alguien fuera, . . . .

Entre unas características y otras, solamente el 50% de los juguetes son asépticos, sin tener influencias sexistas, competitivas, agresivas, . . .

No hay ni un solo juguetes que promueva explícitamente algún valor positivo exceptuando los anuncios sexistas que piden a la niñas que cuiden a los bebés y a las mascotas. Hay un anuncio en que se anima a los varones a ser cirujanos.

Reflexión:

Está claro que el objetivo único de los anunciantes es vender. Y para ello pasan por encima de cualquier valor cívico. Eso no importa. La nueva religión es el capital.

Los porcentajes reflejan el nivel de sexismo que tenemos. Algo más de la mitad de anuncios son sexistas.

El sexismo está relacionado con otros valores que le acompañan. Competitividad, agresividad y violencia para el género masculino.

Es sorprendente la cantidad de movilizaciones que se realizan en contra de la violencia, de la guerra, del terrorismo, de la violencia de género, . . . . . y sin embargo se les indica a los niños que la violencia es un juego divertido. ¿Por qué no se hacen anuncios para fumar? Antes los había. ¿O para beber alcohol? O para . . . . . .

¿Las niñas no verán esto como una contradicción? ¿No será que esto puede afectar a las relaciones generales educativas entre niñas y adultas? Las adultas me dicen de palabra que tal cosa es mala y después me animan a que lo use como juego.

Todas tenemos experiencias sobre la influencia educativa de los juguetes y sacamos algunas conclusiones. ¿Realmente se compran los juguetes para que las niñas jueguen? ¿Se compran los juguetes más divertidos? Pues no. Creo que uno de los juguetes más divertidos es un globo. También es superdivertido tener en casa cajas de tamaños diferentes. El balón es el juguete por antonomasia y sin embargo no había ni un solo anuncio de pelotas (los anuncios son para crear necesidades). Las más pequeñas no van a encontrar un juguete más divertido que la arena del parque o hacer ríos en la tierra. Lo más divertido es jugar con mi papá y mi mamá. Y claro, juegan más con las amigas sin juguetes que con los juguetes.

¿Los anuncios son así porque eso es lo que quieren las niñas? O ¿las niñas quieren eso porque los anuncios son así? ¿No hay gente que desea otros juguetes? Algunas ONGs venden muñecos que son personas minusválidas.

¿Este tipo de anuncios influye en el comportamiento de las niñas y niños? ¿Tienen alguna influencia educativa? ¿Inciden en las niñas para modular su futuro?
Pero ¿y la libertad de expresión? ¿La libertad de mercado? ¿Es cierto que las empresas tienen derecho a anunciar lo que ellas quieran?

Está claro que las empresas hacen esto porque tienen poder económico para hacerlo. Quienes queremos otros valores no tenemos tanto poder económico pero ¿podríamos conseguir otro tipo de poder para manifestar nuestras alternativas?

Nos queda el día a día, en casa, en la escuela, en la relación con nuestras niñas . . . Podemos prestarnos juguetes, compartir juguetes. Podemos construir juguetes con materiales de desecho. Podemos inventarnos juguetes. Cortar, pegar, colorear, . . De paso evitamos llenar los contenedores con más cosas y podemos usar parte de nuestro dinero en acciones solidarias.

Bueno, me gustaría que me escribiéseis vuestros comentarios porque puedo haberme equivocado. Y me ayudáis a aclarar mis dudas. Lo he escrito muy deprisa y corriendo. Y si tenéis alguna iniciativa o propuesta, la podemos compartir.

emilio.arranz.beltran@gmail.com

3 de Diciembre 2007

Por si acaso a alguien le resulta útil, los datos sobre estos anuncios los puede descargar en la página de Juguetes y anuncios en televisión

Haz que tu influencia sea positiva

LXs niñXs ven…

LXs niñXs hacen lo que ven…

Haz que tu influencia sea positiva.

El vídeo que podéis ver en el enlace que os presentamos no necesita de más palabras. Sólo son unos segundos pero las imágenes las verás repetidas en muchas escenas cotidianas.

Fuente: Educación para la Ciudadanía

Visto en: FILOSOFÍA EN VALORES PARA UNA ÉTICA CIUDADANA –

Asesoría del Ámbito Lingüístico del CEP de CÓRDOBA

NO TE CORTES: MUÉVETE POR QUIENES SUFREN LA A/MGF

A/MGF son las siglas de una práctica que es considerada una de las violaciones sistemáticas de derechos humanos más extendidas. Afecta cada año a 2 millones de menores de 10 años y actualmente hay unos 130 millones de personas que ya la han padecido. Sin embargo, las personas que hacen perdurar la A/MGF creen que es una práctica buena y saludable. ¿Qué es lo que significan las siglas A/MGF y qué es lo que hace que sea un tema difícil de tratar?

En 28 países de África y Oriente Medio hay muchos padres y madres que se enfrentan a un grave dilema social y de salud, a veces sin darse cuenta. Tienen que tomar una decisión sobre las personas que más quieren en el mundo. Pero esta decisión puede llegar a colocar a estos padres y madres entre la espada y la pared.

¿Quieres entender cuál es su dilema? Vamos a imaginarnos dos situaciones distintas: (…)

En la página de UNICEF puedes encontrar el resto de la noticia y propuestas para trabajarla.

Nota de EducaRueca.org

Este tema, como muchos otros que ponen en duda la positividad de las personas que habitamos el planeta, es necesario tratarlos con mucho respeto y sobre todo atendiendo a la edad de maduración del grupo con el que estamos trabajando. No se debe generar impotencia sino todo lo contrario. «Otro mundo es posible» y la llave para ello la tenemos siempre en nuestras manos. Desde EducaRueca no nos cansamos de repetir que el primer punto para cambiar las injusticias es querer conocerlas. A partir de ahí pasar a la acción sólo es cuestión de tiempo y de espacios que lo favorezcan. El instituto es sin duda uno de estos espacios transformadores.

Dolce & Gabbana, la frivolidad llega a la violación

« Me dicen que lo peor es que lo venden con un envoltorio fashion. Todos insolentemente guapos, insultantemente jóvenes, adonis metrosexuales de los tiempos de la modernidad. También me dicen que lo peor es que es una marca de prestigio, bien pertrechada en su background de lujo y calidad. Y todo ello es cierto, hasta tal punto que lo más indignante del cacareado anuncio de Dolce & Gabbana podría centrarse en ese aspecto de riqueza sin alma, de comercio sin otro objetivo que multiplicar los beneficios de la marca.

Sin embargo, y aceptando los términos anteriores, creo que lo peor de este simulacro de violación colectiva, con decorado megapijo, es la banalidad con que se trata el mal. Es cierto que no hablo del mal puro en el sentido que Hannah Arendt retrató en su famoso libro, pero si el color negro contiene grises, el mal tiene diversas gradaciones hacia la oscuridad. Y la violencia de género es uno de esos negros tintados que manchan la realidad hasta sangrarla. No estamos, pues, ante un anuncio de mal gusto, sino ante el uso consciente de un drama social, para convertirlo en un reclamo comercial. Y todo ello entre el ji-ji, ja-ja de la moda frívola y el fru-fru del éxito.

POR SUPUESTO, ni me planteo la posibilidad de que la intención de Domenico Dolce y Stefano Gabbana no fuera exactamente la que es, crear polémica con un tema delicado, para conseguir un gran ruido mediático. Y, como bien sabe Risto Mejide, el primer mandamiento del catecismo publicitario es el de existir por encima de la masa. ¿Qué otro camino, en estos tiempos de saturación, que la provocación en estado puro? A la vez, como también estamos saturados de metáforas provocadoras, solo queda el minado territorio de las cuestiones sensibles, el paraíso de la incorrección. La divina pareja, pues, no ha patinado, ni ha cometido un error de manual, ni, perdidos por las sendas vaporosas de su mundo fashion, ha olvidado el barrizal de la tierra. Muy al contrario, este dueto empresarial sabe a qué juega, con qué juega, y qué daño hace. Por ello, mi principal preocupación, más allá del celofán con que se presenta la maldad, es la banalidad con que se trata. El todo vale para vender una colonia o una camiseta. Especialmente todo vale cuando se trata de banalizar el mal contra la mujer […]

HACE MUCHO más daño, en la lucha contra el maltrato, un anuncio como este, que cualquier proclama de machismo jurásico. Pero, además, hace daño porque la publicidad, por arte de magia y/o poder, parece gozar de indulgencias que no existen en otras formas de comunicación. ¿Se imaginan este anuncio en forma de artículo? Quizá se trate de eso, de acabar con ciertas formas de impunidad. Ya lo dijo Hannah Arendt hace mucho: la banalidad del mal parte de la irreflexión de quien lo comete. Es la nada moral. »

Extracto de La banalización del mal, Pilar Rahola. elperiodico.com – Opinión – 23/2/2007

Visto en: Consume hasta morir

Para entender de dónde venimos en materia de mujer y publicidad hay que ver esto:
http://blogs.lainformacion.com/strambotic/2013/07/29/anuncios-sexistas/

Dinámica /Video – Presión grupal

Pequeño video de animación para analizar la presión grupal. ¿Somos iguales en grupo que cuando vamos sin compañía? ¿Nuestra pertenencia a un grupo/tribu nos impide pensar con voz propia?

Una respuesta en forma de animación de la comedia humana tan divertida en su percepción como en la forma en la que caricaturiza la predisposición a la violencia frente al uso de la razón. Todo el escenario del conflicto se reduce a su más simple dimensión – unos cubos y unas esferas representan a los grupos antagonistas. Por qué se da la pelea y qué sucede que después de una batalla es la parodia de la naturaleza humana. Es un corto sin palabras.

Para trabajar el video os proponemos visualizarlo por partes. Hacer pausas y comentar lo que estamos viendo y buscar algún parecido con la realidad. Puede resultar irritante con tanto corte y para evitarlo también podemos hacer una visión completa y luego, en el análisis, ir haciendo distintas pausas para el debate, que es preferible, como en otras ocasiones, que sea suyo propio.

FUENTE: National Film Board of Canada – Balablok

Podéis elegir «Large Format» para verlo en pantalla grande.

Si no lo ves bien, puedes intentarlo en este otro enlace:

BALABLOCK. O la difícil convivencia..

Aquí podrás econtrar otros vídeos y más cosas interesantes sobre el tema: http://complementaria.wordpress.com

Los «diamantes ensangrentados» son todavía una realidad

Los «diamantes ensangrentados» son diamantes de zonas en conflicto cuyo comercio ilegal exacerba los abusos contra los derechos humanos. Gracias a ellos, en los últimos tiempos se han financiado en África conflictos que han provocado la muerte y el desplazamiento de millones de personas. Durante estos conflictos, los beneficios del comercio ilegal de diamantes, que ascendían a miles de millones de dólares, sirvieron a los caudillos militares y a los grupos rebeldes para comprar armas. Se calcula que en Angola, la República Democrática del Congo, Liberia y Sierra Leona han muerto 3,7 millones de personas en conflictos mantenidos, en parte, gracias a los diamantes.

Es tarea de los gobiernos y la industria de los diamantes garantizar que no llegan a los consumidores diamantes procedentes de zonas en conflicto.

¡Actúa!

http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/diamantes-ensangrentados/

Dos reflexiones sobre la violencia hechas por mujeres

Creo interesante leer la entrevista a Adriana Faranda; nos puede ayudar a seguir la reflexión sobre violencia, víctimas, justicia transicional, etc.

También me llama la atención la entrevista a una ‘combatiente’ kurda que presenta la lucha como una liberación para las mujeres; Es un ejemplo de cómo se puede llegar a considerar la violencia, el martirio, el tomar las armas como una liberación para las mujeres.

Si leer a Reha Baran estremece, reconforta leer a Adriana Faranda.

Yolanda Rouiller

ADRIANA FARANDA, EX DIRIGENTE DE LAS BRIGADAS ROJAS

«Necesitas el apoyo de la otra parte para ir contra tu entorno y renegar de la violencia»

La secuestradora de Aldo Moro, fue de las primeras en desmarcarse del terrorismo y tras 16 años de cárcel culmina con un libro un largo camino de autocrítica


«La Iglesia fue fundamental para mediar con el exterior»
Las Brigadas y los ‘años de plomo’, dos décadas que sobrecogieron a Italia

Adriana Faranda, de 56 años, es uno de los rostros más conocidos de las extintas Brigadas Rojas (BR). Miembro de su Dirección Estratégica, participó en cinco atentados desde 1976 y formó parte del comando que secuestró y mató a Aldo Moro en 1978. Al año siguente fue detenida, aunque para entonces ya había abandonado la banda. Desde entonces sobre ella y su compañero de armas, Valerio Morucci, pesa una condena a muerte de la banda por su oposición a la ejecución del primer ministro italiano. En prisión promovió la disociación, el rechazo de la violencia sin colaborar con la Justicia.

Su proceso de autocrítica ha sido muy especial: encontró a las familias de las víctimas e incluso vendió su único patrimonio, un piso en Roma, para donar el dinero. Tras 16 años de cárcel, quedó libre en 1995. Actualmente es fotógrafa y acaba de publicar un libro, la novela ‘El vuelo de la mariposa’, en el que evoca sus años de prisión y ajusta cuentas con el pasado. Faranda reconoce que ese pasado en el País Vasco es aún presente y, desde su perspectiva, ha aceptado conversar sobre cómo se ve el terrorismo y su final cuando es algo que ocurrió hace 20 años, una envidiable y lejana posición, pero también muy útil en el actual momento que vive España.

-Adriana, usted tenía una hija de cinco años cuando entró en las BR.

-Fue la decisión más difícil de mi vida. Tenía un gran impulso emotivo por intentar regalarle un mundo diverso. Elegí la lucha armada y no me lo he perdonado nunca, obviamente. Creo que nada tiene el derecho de separar a una madre de sus hijos. Una de mis pesadillas era morir en un tiroteo y que a ella sólo le quedara la imagen de la combatiente dura, que yo no sentía ser. Vivía obsesionada con la idea de que no iba a poder explicarle todo.

-¿Y luego cómo se lo justificó?

-Es difícil. También su padre había tomado un camino análogo y huyó a Francia, y ella no conseguía entender nuestra ausencia. Luego he intentado explicarle, pero los traumas que ha sufrido no desaparecen, y yo siento que le he marcado la vida.

-A veces un joven llega a seguir los pasos de un familiar.

-Mi familia era humana y políticamente absolutamente contraria a mi decisión, y la educaron no según lo que yo pensaba, sino según lo que ellos creían justo, en una cultura democrática, de respeto a los demás y de no violencia. No ha tenido un ámbito familiar que me justificara. Me amaba, pero no me legitimaba.

-En el País Vasco hay casos así, aunque otras muchas familias comparten la decisión de un pariente. Usted ha escrito: «¿Por qué nadie me dijo simplemente: ‘Venga, volved a casa’?» ¿Cuánto influye el entorno para elegir la violencia y cuánto pesa para abandonarla?

-Éste es un punto fundamental. Es el mal de las ideologías integristas, como lo fue la nuestra: buscábamos nuestros iguales, todos aquellos que pudieran apoyar nuestro modo de pensar, que hablaban nuestro lenguaje. Al principio nos movimos en un humus social si no abiertamente favorable sí posibilista a la lucha armada. Tras el caso Moro se abrió una brecha con la sociedad, y luego se convirtió en una guerra privada entre las BR y el Estado. No todos se dieron cuenta.

-¿Pero por qué nadie le dijo: ‘Venga, vuelve a casa’?

-Para mí era difícil encontrar a alguien que me dijera eso… porque elegía ver y hablar con aquellos que jamás me lo habrían dicho. El camino hacia la lucha armada excluía el diálogo con quien pensaba de otra manera.

-Parece que habla de una secta.

-No me gusta esa palabra, pero hay elementos en común: un fuerte sentido místico de dedicación a la causa, un cierto dogmatismo, un sentimiento de hermandad con el grupo y el aislamiento del resto del mundo. Como las sectas, tienen una lengua propia y sienten como enemigo todo lo distinto, un rasgo integrista que es la muerte de un sentido de humanidad.

El escolta y la primavera

-Usted ha contado su crisis cuando vigilaba a los escoltas de Moro, preparando el secuestro, por un simple gesto: uno de ellos señaló al otro el paso de una bandada de golondrinas y se conmovió. ¿Allí descubrió la humanidad del otro?

-Me turbó muchísimo. Más que ver una sensibilidad hacia la vida o algo así, era por… el anuncio de la primavera. Lo que yo leí de terrible es que estas personas estaban esperando el futuro y pensé: ‘Estos hombres quizá van a morir’. En el secuestro de Moro uno de ellos sobrevivió y, esto no lo he dicho nunca públicamente, pero me vi en casa rezando para que se salvara. Aquel gesto de las golondrinas significó ser puesta ante la responsabilidad de poder decidir dar la muerte. Creo que es lo más terrible que pueda haber para un ser humano. Ésa fue mi primera duda, que se consolidó con el secuestro. En la lucha armada existe siempre la ambigüedad sobre el valor de la vida. La excusa es que estás obligado a matar porque si no el otro te mata a ti. Pero con Moro fue distinto: como prisionero pierde su identidad de símbolo y adquiere una dimensión humana.

-En su caso rechazar la lucha armada significó una condena a muerte de las BR. ¿Cuánto cuesta ir contra los compañeros, la autocrítica?

-Fue muy duro. Fue un acto rompedor porque nadie antes había desobedecido a la cúpula. La organización no se lo podía permitir y, como buenos estalinistas, se impuso la razón política sobre la vida. En prisión tuve una vida bastante dura, porque en los 80 hubo una matanza en las cárceles de ex brigadistas ‘arrepentidos’. Solían participar otros brigadistas que tenían que hacerse perdonar cosas por las BR y así podían salvarse ellos de represalias. Fue terrible.

-Después comenzó un lento proceso colectivo llamado ‘disociación’.

-Fue muy largo. Si yo llegaba a algunas conclusiones no podía expresarlas públicamente porque debía esperar a los demás, para hacer un proceso colectivo y dar una señal definitiva contra el terrorismo. Era fatigoso sacar adelante el debate, porque en la cárcel sólo tienes las cartas. Escribimos documentos que debían ser graduales, en pequeños pasos. La mayor dificultad fue la comunicación entre presos. Además nos acusaban de rendirnos y ordenaron el mismo castigo que a los ‘arrepentidos’: la eliminación.

-Entonces surgió la idea de las ‘áreas homogéneas’.

-Sí, pedimos que se instituyeran secciones de la prisión en las que pudieran confluir personas ‘homogéneas’, que empezaban a distanciarse de la lucha armada, para protegerles y que pudieran desarrollar una reflexión común.

-Más tarde llegó una fase de reconciliación. ¿Cómo nace la necesidad del contacto humano, del perdón?

-Nosotros no hicimos nunca una petición de perdón, es usar una violencia más contra quien ha sufrido ya la violencia del terrorismo, colocar al otro ante una decisión dramática, un problema de conciencia. Muchos de los parientes de las víctimas han dado luego su perdón, pero no es algo que se pueda pedir. Nosotros escribimos a casi todos expresando nuestro dolor por la responsabilidad terrible que habíamos tenido en la muerte de sus familiares. Aunque yo no maté materialmente a nadie, formé parte de una organización que lo hizo y me sentí igualmente responsable. Muchos de ellos nos respondieron. Algunos dijeron que no nos querían ver, y otros, como la hija de Aldo Moro, aceptó encontrarnos. Fue un momento muy importante de mi vida, del que no hablo, porque es muy privado.

-¿El perdón ayuda, alivia?

-Da una nueva apertura humana de posibilidades, pero no alivia de las responsabilidades, porque lo que se ha hecho es irremediable. El perdón significa que en la vida se pueden abrir relaciones que se creían inimaginables, y que te dan una gran fuerza para reafirmar el valor de la vida y de la paz.

-Usted fue más allá: vendió su piso para dar el dinero a las víctimas.

-El resarcimiento no puede compensar en absoluto una pérdida, pero yo también me sentía responsable de haber creado un posible problema económico, porque hubo fallos en las indemnizaciones. Esa casa era el único bien que yo poseía, y pensé que estas personas tenían derecho a él. Para no darles el dinero directamente, lo di a Cáritas, que se ocupó de todo.

El valor del diálogo

-Visto desde el País Vasco, parece a años luz. Quizá tienen que pasar muchos años.

-Sí, es un camino muy largo, muy sufrido, de pasos sucesivos, pero deben tener el apoyo de la otra parte. En el aislamiento total se puede tener, no sé, una conversión religiosa, pero yo creo sobre todo en la recuperación del diálogo y el contraste con el otro, con quien piensa de forma distinta, que te ayuda a poner en discusión tus posturas. Para casi todos nosotros fue fundamental. El diálogo no sólo con quien pensaba de forma similar y luego tomó caminos distintos, sino con quien siempre había pensado de forma diametralmente opuesta.

-Parece difícil. Hay un entorno que puede crear un vacío ante un cambio de rumbo.

-Nosotros también pasamos por esto. Es un problema trágico, porque te desarraigas completamente. Muchos compañeros tuvieron reacciones hostiles de su familia, de su ambiente y de un cierto tejido social que los había apoyado. Pero es entonces cuando la otra parte debe dar un paso al frente para dar apoyo y sustituirles o ayudar a cambiar lentamente la posición. Lo necesitas para ir contra tu entorno y renegar de la violencia. Porque es obvio que, emotivamente, un familiar de una persona tiende a sostenerla, pero paradójicamente cuanto mayor es la condena y el rechazo del resto de la sociedad, más se siente esta persona reconfirmada en su propio camino, porque sabe que si le falta su entorno, su familia, no habrá nadie más, estará solo.

-¿Qué piensa de aquellos compañeros suyos que, 20 años después, aún defienden la violencia?

-Son poquísimos, muchos son jóvenes, no participaron en la primera fase y no han visto la diferencia entre aquel período y el sucesivo, no pueden valorar los cambios que ha habido. Pienso que si la lucha armada en nuestros tiempos era el último residuo de una cultura, la revolución marxista-leninista, y estábamos ya un poco fuera de la historia, ellos están fuera de la historia mucho más que nosotros.

-«No es posible que de una hiena nazca una gacela», otra frase suya.

-No es posible desvincular el fin que se persigue de los medios que se usan. Si los medios no están a la altura, el fin queda reducido a algo vano.

Autor: ÍÑIGO DOMÍNGUEZ – Corresponsal de El Correo en Roma

http://www.elcorreodigital.com

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Las mujeres en la guerrilla kurda. El PKK y la mujer kurda

Autor: Paul Schemm

Las montañas Qandil, en pleno Kurdistan pero oficialmente en la frontera entre Irak e Iran, son el refugio del PKK, guerrilla kurda en la que la mujer juega un papel central. «Nosotras abrimos los ojos a la sociedad kurda», señala orgullosa la combatiente Arsehem Kurman.

Cuando una mujer abandona su hogar y toma las armas no estamos ante un hecho anodino. Es una revolución social. Nosotras abrimos los ojos a la sociedad kurda», asegura Arshem Kurman, mujer y guerrillera del PKK.

En una región del mundo donde también prima la sumisión de la mujer, las combatientes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) juegan un papel de primera línea en el movimiento de liberación kurdo, refugiado en las montañas del norte de Irak, cerca de la frontera con Irán.

Históricamente anclado en el marxismo ortodoxo, el PKK, que lucha por la independencia del Kurdistán Norte, mantiene una estructura militar que ha dado lugar a un feminismo guerrillero único. Pero no ha venido del cielo. Ha sido necesaria, y sigue siéndolo a día de hoy, la lucha constante contra los prejuicios de la sociedad, de los que participan muchos de sus camaradas varones, reconocen las guerrilleras.

«Ha sido sobre todo la cuestión del martirio lo que ha dado fuerza a nuestra causa», asegura Arshem Kurman, insistiendo en que han sido las mujeres caídas en combate o que llevaron a cabo atentados suicidas las que han forzado a los hombres de este movimiento armado a tomarlas en serio. «Las mujeres mueren todos los días, así que, cómo no va a calar nuestro mensaje», señala esta respetada instructora guerrillera, que recuerda cómo una kurda se inmoló en los años noventa causando la muerte a medio centenar de soldados de ocupación turcos.

A lo largo de sus años de lucha, el PKK ha llevado a cabo quince atentados suicidas. Once de ellos fueron protagonizados por mujeres.

En el campamento situado en las faldas del Monte Qandil, la mayor parte de los barracones muestran una fotografía de Vian Jaf, que se quemó a lo bonzo en febrero pasado para protestar por la opresión contra los kurdos por parte del Estado turco. Oficialmente, la dirección del movimiento no aprueba actualmente este tipo de acciones individuales.

Arrancar el respeto a los varones y lograr que les traten como iguales tampoco es fácil en las sociedades de Oriente Medio, reconocen las guerrilleras del PKK.

«Una mujer no puede reivindicarse en este contexto. En la sociedad tradicional kurda, sólo los varones tienen el derecho a la palabra. Si el marido no está en casa, es el hijo de más edad el que habla, sea cual sea su edad», asegura Reha Baran.

«En nuestras sociedades retrasadas, las mujeres son confinadas a los márgenes. Nuestro objetivo es resituarlas en el centro de la vida pública», añade.

Reha Baran muestra a un público compuesto por militantes feministas y responsables del PKK, en una escuela improvisada sobre la roca, cómo las mujeres han sido privadas de sus derechos y cómo pueden reconquistarlos.

Ella ha sido encargada por la guerrilla para transmitir estas ideas revolucionarias en sus aldeas y unidades guerrilleras, a fin de que se extiendan poco a poco en la sociedad kurda sin perder el inestimable apoyo por parte de la población.

La vida en el hogar familiar

Para las jóvenes combatientes del movimiento, vivir con el arma en la mano, al lado de sus camaradas masculinos, es mucho más interesante que la vida que les esperaba en sus pueblos y aldeas.

Una decena de entre ellas, con edades comprendidas entre los 15 y los 21 años, beben té contemplando la puesta de sol tras los montes Qandil, coronados por la nieve. Ellas estallan en carcajadas cuando se les pregunta si no hubieran preferido quedarse en sus casas y criar a sus hijos.

«Las mujeres que viven en la familia no tienen derecho a recibir instrucción. Muchas veces, el movimiento ayuda a adolescentes que no se resignan a ese futuro a escapar de casa y unirse a nosotras, particularmente en Irán», explica Rojbin Hajjar, una kurda llegada de Siria.

Hay que recordar que el Kurdistán está repartido en cuatro estados: Turquía, Irak, Siria e Irán.

Pero estas guerrilleras aseguran que su ejemplo va incluso más allá. «No somos tan sólo un modelo para las mujeres de Oriente Medio, sino para las del mundo entero», sentencia Sozdar Serbiliz, mujer y comandante guerrillera del PKK.

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