Dinámica – PRACTIQUEMOS LA AUTOAFIRMACIÓN

En ocasiones hablamos de la importancia de saber desobedecer, de saber decir no, de saber expresarnos en positivo, de saber trabajar en equipo, de saber ….

¿Qué escuela nos ha enseñado estos «saberes»?

Con esta dinámica que os presentamos queremos practicar el lenguaje que nos lleva a la autoafirmación. Saber expresar en positivo y con normalidad nuestros valores, nuestras capacidades, nuestra identidad.

Tomamos un papel grande que vamos a colocar en una pared. (Cuidado que los rotuladores gordos no traspasen el papel y dejemos la pared decorada hasta el fin de los tiempos)

Comenzamos libremente a escribir cosas positivas (estilo lluvia de ideas) que podemos decir de otras personas. (Siempre es más fácil pensar en los demás que hacerlo en primera persona) De momento, hoy, no le vamos a poner nombre propio a estas frases. Estamos simplemente familiarizándonos con este vocabulario, parándonos a encontrar esos valores que tantas veces pasan desapercibidos.

Cuando hablamos de las cualidades de una persona no estamos queriendo decir que es siempre, al 100% así, sino que es capaz de poner en práctica esa cualidad en algún momento de su vida.

Esta dinámica tiene un pequeño riesgo que debemos tratar de evitar. Algunas personas pasan completamente desapercibidas en algunos grupos. No tienen relaciones cercanas con otras personas del grupo, son silenciosas… casi anónimas. Esta dinámica no debe agudizar esta situación. Podremos utilizarla para ser nosotrXs las que saquemos a la luz cualidades de esas personas que no van a ser protagonistas en positivo de los comentarios de sus compañerXs.

Una vez que hayamos llenado el papel nos tomamos un tiempo para reflexionar personalmente sobre nuestras propias cualidades. Alguna nueva habrá que hoy hemos descubierto.

Comentamos brevemente algunas ideas que nos ha sugerido la dinámica. Más adelante la pondremos en práctica ya pensando en nosotrXs mismXs.

***Idea tomada del libro:

Mediation works¡

Conflict Resolution and Peer Mediation Manual for Secondary schools and colleges.

Dinámica – ¡PERO QUÉ BUENX SOY!

Si les preguntamos en clase cuántas veces han recibido descalificaciones a lo largo de la semana seguro que son capaces de contarnos unas cuantas. Si por el contrario les preguntamos en cuántas ocasiones alguien les ha expresado de palabra una valoración claramente positiva es posible que no nos sepan decir ninguna.

Pues es hora de practicar. Para que no nos falte una palabra de ánimo empezaremos por darnos una a nosotrXs mismXs.

¡Pero qué buenX soy!

Y ahora una lluvia de ideas un poco más concreta.

Nos sentamos en círculo e intentamos recordar situaciones en las que gente de clase ha tenido actitudes muy positivas hacia el grupo. Por muy poca cosa que parezca siempre hay quién está dispuesto o dispuesta a prestar un lápiz, a compartir un libro, a explicar un problema y bien sabemos que no siempre se lo reconocemos públicamente.
Este es un momento para ello.

Podemos echar mano de nuestra memoria de elefante para que nadie se quede sin su «reconocimiento». Incluso si preveemos la fecha de esta dinámica podemos prestar atención especial y tomar nota de actitudes positivas de aquellas personas que puedieran quedar excluídas del reconocimiento de sus compis, muchas veces simplemente porque pasan desapercibidas.

Un paso más allá sería poner por escrito algunas cosas por las que nos gustan nuestros compañeros o compañeras.

Numeramos la lista de clase, que ya estará numerada, y repartimos los números en secreto. Les pedimos que piensen durante 5 minutos en algo bueno en la personalidad del compañero o compañera cuyo número nos ha tocado. Sé que a veces les cuesta entrar en este tipo de valoración pero es muy positivo intentarlo.

Recogemos los papelitos y leemos en alto las opiniones positivas que se han escrito. Cada uno y cada una habrá de recibir por lo menos una valoración positiva.

Algunas personas igual os sorprendéis por haber propuesto esta actividad de forma anónima. Nuestra experiencia en primero y segundo de la ESO así nos lo sugiere pero, sin duda, ideal sería poderlo hacer de forma abierta y explícita y que por supuesto todo el mundo recibiera un montón de reconocimentos positivos.

Otra variante de esta dinámica consiste en recoger los «papelitos» en una caja o «buzón» con las valoraciones positivas a lo largo de toda una semana y leerlas en público al final del plazo. Seguro que habremos tenido tiempo suficiente para que toda la clase nos haya mostrado su «buen momento».

Dinámica – ENTREVISTA

ENTREVISTA

Formamos parejas de forma aleatoria. No vale juntarse con amiguitos o amiguitas.
Contamos a nuestra pareja 3 cosas que sabemos hacer muy bien. No nos confundamos, no se trata de decir 3 cosas que nos gustan. Son cosas que hacemos bien.

Nuestra pareja nos presentará al resto de la clase diciendo cuáles son esas 3 cosas.

Una vez que han terminado todas las presentaciones daremos un tiempo para que todas las personas puedan decir cómo se han sentido cuando han oído hablar en positivo sobre ellas mismas. ¿Es ésta una sensación frecuente?

En esta entrevista podemos utilizar el listado de cualidades que hemos propuesto en la actividad de conocimiento que encontrarás en este enlace:

http://educarueca.org/spip.php?article1009

Dinámica – LA HOJA DE PAPEL

LA HOJA DE PAPEL.

Cada participante toma una hoja de papel. Pensamos en algo que hicimos bien y alguien nos lo reconoció. Lo escribimos.

Después cambiamos los papeles por la clase para que se vayan leyendo en voz alta los de otras personas.

A continuación pensamos en palabras o expresiones de ánimo que alguien nos ha dicho alguna vez. Lo escribimos y a continuación quien quiera lo lee o lo pasamos para que sigan leyéndolo otras personas.

Finalmente les pedimos que se inventen un dibujo representando cómo se sienten cuando les reconocen algo que hacen bien.

El dibujo también lo haremos circular para que otra gente lo vea.

Comentamos la actividad. Qué nos ha parecido. Cómo nos hemos sentido. Fue difícil. . . .

Dinámica – LOS TRES SALTOS

LOS TRES SALTOS.

Buscamos un espacio amplio. Pedimos que se presenten tres personas voluntarias.

Una de ellas se coloca de pie con los pies juntos. Colocamos una señal en la punta de sus pies y le pedimos que adivine hasta donde cree que llegará dando un salto fuerte con los pies juntos sin tomar carrera.

Colocamos una señal en el lugar donde dijo que llegaría. Ahora se concentra y salta. Ponemos una marca en el lugar a donde llegaron las puntas de sus pies.

Analizamos lo sucedido, cómo fue la previsión, analizamos el resultado del salto y lo que sucedió mientras tanto.

Repetimos lo mismo con las otras dos personas voluntarias.

Si hay tiempo y el grupo lo considera interesante, puede ser conveniente repetir la misma actividad las tres personas de nuevo. A veces suceden cosas sorprendentes.

Análisis:

Finalmente analizamos la utilidad de la actividad. ¿Qué hemos descubierto? ¿Qué concepto tenemos de nosotras mismas? ¿Qué expectativas? ¿Nos ponemos metas inalcanzables? O nos gusta tirar a lo alto.

En otra ocasión pondremos en práctica una versión diferente en la cual, dos personas agarran por los brazos a la que va a saltar y le ayudan en el salto. ¿Ha llegado más lejos? ¿Es un ejemplo de trabajo cooperativo? ¿Nos hemos sentido diferentes al saltar, con más o menos seguridad? ¿Encontramos alguna relación con estilos de cooperación en la vida real? ¿Qué necesitamos para que el trabajo cooperativo sea eficaz?….

Dinámica – EL OVILLO

Vamos a aprovechar esta conocida dinámica para hacer una versión que nos ayude a reforzar esa parte positiva que siempre llevamos dentro.

También el hablar bien de nosostr@s mism@s lo vamos a poner en práctica desde otras dinámicas hasta que se haga tan normal oír nuestras cualidades como oír nuestros defectos.

Necesitamos un ovillo de lana gruesa y habremos de tener cuidado para que nose hagan nudos.

Si el grupo es mayor de quince personas, esta dinámica se hace demasiado larga.

Nos sentamos en círculo. Ya sabéis, sólo movemos las sillas. Las colocamos en un círculo completamente cerrado y aprovechamos para ir reforzando las mejoras que vayan alcanzando a la hora de hacer el círculo de forma ordenada y silenciosa.

Es obvio que si este primer paso no funciona, cualquier cosa que hagamos después, tampoco funcionará así que debemos darle su valor a este paso de hacer el círculo.

Una vez que estamos en círculo lanzamos un ovillo a otra persona del grupo, manteniendo la hebra de lana sujeta con nuestro dedo.

Antes de lanzar el ovillo debemos decir alto a todo el grupo una cosa que hacemos muy bien. Repetiremos que es una cosa que hacemos muy bien y no una cosa que nos gusta hacer.

Cada persona que recibe el ovillo, rodea uno de sus dedos con la lana y pasa el ovillo a otra persona. Así hasta que todo el grupo haya dicho algo que hace muy bien, pero muy, muy bien.

Lo primero que comentaremos, como siempre, es cómo nos hemos sentido. Nos ha costado decidirnos por una de nuestras cualidades. (Habrá ayudado si la reflexión sobre lo que vamos a decir la hemos hecho antes de comenzar la dinámica, así se evita que se copien y que dediquen un tiempo a pensar sobre su propia vida)

A continuación reflexionamos sobre lo que hemos construído:

¿Qué hemos construído al final de la dinámica?

Una tela de araña,

Un lío,

Una red, con esta última nos quedamos. Reflexionemos sobre lo que significa ser red, ahora que está tan de moda la internet (inter-red).

Cuando se trabaja en red, ¿cómo nos afectamos mutuamente?. Ejemplo: si una persona se levanta ¿qué les pasará al resto? Si se quiere ir, si no quiere sujetar la lana ¿afecta al grupo? Si tira con demasiada fuerza….

Buscamos situaciones reales de la vida para comparar esta situación. Hablamos de las ventajas o de los inconvenientes. Nos podemos centrar en el aula. ¿Somos una red? ¿Nos afectamos? ¿Cómo?

Estoy segura que no hace falta que el o la profe digan nada. Vale con que lancemos las preguntas más cercanas a la vida del grupo-clase. Si grabamos el debate tendremos una «superponencia» de lo que es el trabajo el red.