Atentado contra la Comunidad de Paz de San José de Apartadó

No podemos que expresar con sentimientos de rabia e impotencia como un estado mantiene su accionar de exterminio contra nuestro proceso, la imposibilidad de poder hacer algo frente a lo que nos anuncian es casi total, a lo que si podemos acudir es a la memoria, a la constancia histórica, para que algún día ese sentido de humanidad en muchos lugares del mundo juzgue todo este terror. – Hoy sábado 1 de noviembre a las 2:30 p.m. en el barrio Ortiz de Apartadó fue víctima de un atentado por paramilitares auspiciados por la fuerza pública JESUS EMILIO TUBERQUA representante legal de la comunidad. Jesús Emilio se encontraba en la puerta de un café internet cuando fue abordado por dos hombres de civil y reconocidos paramilitares, uno de ellos sacó un arma corta apuntándole a la cabeza y le dijo te vamos a matar, enseguida Jesús Emilio le cogió la mano en la que el paramilitar tenía el arma logrando empujarlo y así poder entrar dentro del establecimiento donde se encontraba una persona de la Comunidad de Tamera (comunidad hermana con la Comunidad de Paz ubicada en Portugal), allí se escondió. Al correr y en el forcejeo a Jesús Emilio se le cayó el morral en el que portaba documentos y papeles de la comunidad, su identificación, dinero de la comunidad y el celular, los paramilitares buscaron a Jesús Emilio no lo encontraron, recogieron la mochila y se fueron. Hace varios meses como hemos dejado constancia Jesús Emilio ha sido víctima de varias amenazas por parte de los paramilitares y militares, al igual que varios miembros de la comunidad. Pedimos la solidaridad nacional e internacional ante este hecho que es un claro atentado contra nuestra comunidad por parte del paramilitarismo y el estado que actúa en conjunto con ellos. Sabemos del riesgo de cada miembro de nuestra comunidad pues los sembradores de la muerte buscan exterminarnos, pero creemos en la vida y esta no podrá apagarse cuando se camina por sendas de paz y de acciones alternativas como las que construimos diariamente. COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE APARTADO Noviembre 1 de 2008P1100682-2.jpg Ver la página de la Comunidad de Paz. Nos parece muy importante y urgente activar la red de solidaridad con la Comunidad de Paz de San José. Te pedimos enviar correo electrónico a las direcciones indicadas a continuación (autoridades colombianas), copiando el texto que aparece más abajo. Para ello, manda un e-mail haciendo Copia y Pega. ESTA ACCIÓN PUEDE DAR PROTECCIÓN A LOS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD. Para: «Vicepresidente de la Repùblica, Dr. Francisco Santos» fsantos@presidencia.gov.co, buzon1@presidencia.gov.co Con Copia Oculta: siden@mindefensa.gov.co, infprotocol@mindefensa.gov.co, mdn@cablenet.co, comunicacion@mindefensa.gov.co, ministro@minjusticia.gov.co, plinares@procuradoria.gov.co, ccndgil@procuraduria.gov.co, quejas@procuraduria.gov.co, secretariageneral@procuraduria.gov.co, reygon@procuraduria.gov.co, cefranco@presidencia.gov.co, viceinterior@mij.gov.co, anticorrupcion@presidencia.gov.co, webmaster@procuraduria.gov.co, cap@procuraduria.gov.co, dsastoque@procuraduria.gov.co, contacto@fiscalia.gov.co, liromero@fiscalia.gov.co, defensoria@defensoria.org.co, asuntosdefensor@defensoria.org.co, cauca@defensoria.org.co, Texto: Doctor FRANCISCO SANTOS Vicepresidente de Colombia Bogotà D.C. fsantos@presidencia.gov.co Respetuoso saludo. El pasado sábado 1 de noviembre a las 2:30 p.m. en el barrio Ortiz de Apartadó fue víctima de un atentado por paramilitares auspiciados por la fuerza pública JESUS EMILIO TUBERQUA representante legal de la comunidad. Jesús Emilio se encontraba en la puerta de un café internet cuando fue abordado por dos hombres de civil y reconocidos paramilitares, uno de ellos sacó un arma corta apuntándole a la cabeza y le dijo “te vamos a matar”. Enseguida Jesús Emilio le cogió la mano en la que el paramilitar tenía el arma logrando empujarlo y así poder entrar dentro del establecimiento donde se encontraba una persona de la Comunidad de Tamera (comunidad hermana con la Comunidad de Paz ubicada en Portugal), allí se escondió. Al correr y en el forcejeo a Jesús Emilio se le cayó el morral en el que portaba documentos y papeles de la comunidad, su identificación, dinero de la comunidad y el celular. Los paramilitares buscaron a Jesús Emilio. No lo encontraron. Recogieron la mochila y se fueron. Hace varios meses como hemos dejado constancia Jesús Emilio ha sido víctima de varias amenazas por parte de los paramilitares y militares, al igual que varios miembros de la comunidad. Además, hemos tenido conocimiento cierto, de la presencia de fuerzas combatientes en las veredas de Las Nieves y La Esperanza del corregimiento de San José de Apartadó. En esa zona habitan familias que son miembros de la Comunidad de Paz y que han realizado el retorno a sus tierras. Estamos muy preocupadas por su seguridad y solicitamos que tome medidas de protección a su favor. Nos preocupa señor Vicepresidente, la intensificación en la zona de San Josè de Apartadò, del actuación paramilitar, que cuenta, según estas y otras denuncias que en los últimos años hemos recibido, con la colaboración y protección de las fuerzas militares y de policía en la región. La Comunidad de Paz de San José de Apartadó y los demás habitantes de la zona siguen siendo víctimas de amenazas y atentados criminales que al parecer, comprometen en manera grave a miembros de la fuerza pública, tal como sucedió con la masacre del 21 de feb ero de 2005,que hoy involucra a un alto número de efectivos militares indagados por la justicia colombiana. Agradeceríamos de manera especial al gobierno colombiano si pudiera informa nos sobre el desarrollo de esta investigación, especialmente en lo que tiene que ver con la identificación y enjuiciamiento de los autores no solo materiales sino también intelectuales de tan abominable hecho. Agradecemos su amable atención y su concreta intervención para investigar y evitar la repetición de los hechos arriba denunciados. Atentamente, Nombre completo y número de identificación.

 

Relatos de Diego Alexander Pulgarín Ossa

LO QUE FUE DE UN SOLDADO QUE NUNCA LO QUISO SER.

«Si es tan alta la presión por matar, es mi vida la que se entrega por no hacerlo. Si no es que antes uno de ustedes lo hace«.

. . . Porque no pueden obligarme a matar, ni a portar un fusil ni un camuflado . . . Todo por defensa de mi patria y de mi vida física. Esa defensa yo la encuentro en mis pensamientos, ideales y convicciones. Por ello desde el primer día de incorporado, reclutado, capturado, secuestrado legalmente, en fin, todo es lo mismo, decidí no prestarme para sus jueguitos guerreristas, incoherente y alejados de todo sentido de humanidad.

Sí. Desde el 5 de Enero del 2008 quisieron arrebatarme mi libertad en la Terminal del Norte. Soldados me pidieron ni libreta militar y como no la tenía encima, inmediatamente me subieron a un camión. Me llevaron al batallón Girardot. Me hicieron los exámenes médicos resultando apto y ya finalizando el día, incorporado en el primer contingente del 2008 en un escuadrón de soldados campesinos del batallón Juan del Corral.

Manifestaba constantemente no querer participar de una guerra absurda donde los únicos que sufrimos en realidad somos los que no tenemos acciones ni inversiones en ella. Manifestaba querer estudiar, desarrollar mis sueños de país, de humanidad, desde la no violencia, desde la revolución pacífica . . . Revolución de amor. Y como respuesta a esto se recibían malos tratos. Era tratado de marica y cobarde para arriba. Decían que el servicio militar era una obligación para con la patria que quisiera o no tenía que cumplirla.

Así comenzó pues la primera etapa de entrenamiento donde querían montanros una cantidad de enemigos cuando yo no tenía ninguno. Eran cosntantes la actividad de esfuerzo físico exagerado y forzoso. Todo con la escusa de que era incremento físico. Para todo eran 20 – 30 de pecho, abdominales, arrastrarse, de piernas, entre otras órdenes absurdas que hasta para comer o dormir nos obligaban cumplir. Tanto es que una vez en el dormitorio nos dejaron «volteando» hasta que los vidrios de las ventanas sudaran. El fin de ellos era convertirnos en «hombres de guerra«. Y así fue pasando la primera etapa tras noches, adoctrinamientos guerreristas inhumanos, conocimientos de armas para la guerra y preparación para la misma, etc. . . .

Luego de mes y medio en el batallón, nos llevaron para el centro de isntrucción y entrenamiento en los Llanos del Cuibá. Cada uno con un fusil, quinientos cartuchos de guerra y un equipo de combate. Me decían que allí sí me convertiría en un hombre de guerra a las buenas o a las malas. Era un lugar triste, frío, sin condiciones snaitarias ni mínimas comodidades humanas. Todo el tiempo recibíamos entrenamientos de combate y nunca se dejaban a un lado las consignas que desde un inicio nos habían enseñado y que buscaban crear odio ante un supuesto enemigo, que decían así:

«Y quiero bañarme en una piscina
llenita de sangre,
sangre subversiva
«.

O
«Sube, sube guerrillero
que en la cima yo te espero
con granadas de mortero.
Ahí de baja te daremos,
tus ojitos sacaremos
y con ellos un caldo haremos
«.

Canciones que yo no cantaba. Entonces me abordaban a mí solo y como castigo me hacían gritar:

«Soy hombre de guerra«.

«Mata que Dios perdona«.

Las cuales tampoco gritaba. Y por lo mismo una vez por no afirmar ser hombre de guerra un cbao tercero, con ela rgumento de que me faltaba milicia, me arrastró dos veces por una zanja en la cual me tiraba canecadas de agua. mas cuando terminaba, nuevamente afirmaba no ser hombre de ni para la guerra. Otra veces me castigaban poniéndome a cargar la ametralladora, sin enmabrgo, no lograron meterme su milica ni convertirme en el hombre de guerra.

Mientras estuve en el centro de entrenamiento me vistaron compañeros objetores de conciencia de la RED JUVENIL, brindándome ánimos y fuerzas para continuar resistiendo y defendiendo mi posición de objetor. Además la RED hizo una acción en el batallón con su arte y pacíficamente pidiendo mi libertad, acto que ofendió mucho a las fuerzas militares pues decían que nunca habían visto tal acto en su institución.

Por todos estos motivos, además de llamarme cobarde, marica y miedoso, comenzaron a tildarme de guerrilero, revolucioanrio, insurgente, entre otros. Es más, buscaban muchas veces irritarme con el fin de que actuara violenta o agresivamente, lo cual tampoco lograron. Me amenazaban con meterme a la pieza (calabozo) o hacerme informes por negarme a cumpli algunas órdenes o no firmar determinados papeles.

Asi se fueron pasando los meses desde enero hasta abril, en una constante lucha por defender pacíficamente mis ideales, entre burlas, castigos físicos, morales y psicológicos, sin lograrme convertir en lo que querían, como un hombre más para la guerra. Sin embargo, no aceptaron su derrota. No quisieron darme el desacuartelamiento y rechazaban los argumentos jurídicos (pues los habían). En exámenes psicológicos me declaró la psicóloga del batallón no apto para el servicio militar. Pero no bastaba. Como objetor de conciencia estaba convencido que a la vida hay que darle más vida y no atacarla con la muerte y la guerra. No aceptaron nada.

Simplemente el 11 de Abril llegaron y me dijeron: «Póngase su civil. Usted se va para su casa. No por lo problemático que ha sido, ni porque es objetor de conciencia, sino por una de las mal llamadas influencias que llamó y ordenó que lo desacuartelaran«. Más yo estoy convencido que se logró por el esforzado trabajo de JUAN DAVID y ADRIANA, abogados de la Red, el mismo apoyo de la Red y mi firme y constante posición como objetor de conciencia.

Ahora más que nunca estoy altamente convencido de que objetar por conciencia es un paso fundamental para que dentro de la revolución pacífica comencemos a encontrar la paz, nuestra libertad y divinidad, y un mundo más consciente de neustro sentido de ser humanos, hambriento de expresión, comprensión y amor.

Ellos, los violentos, solo tienen armas y dinero. Nosotros tenemos argumentos, ideales y principios, con lo cual no nos podrán vencer, pues no lo han hecho ni con JAIME GARZÓN, MOHANDAS GANDHI, JESÚS y otra cantidad de humanos que convencidos de sus argumentos han buscado la paz desde la noviolencia y la revolución pacífica, llegando al punto de dar sus vidas por no acabar con las demás vidas.

Escrito por D. A. P. en la revista MalCreyente. nº 221. Julio 2008. MEDELLÍN. Colombia.

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Declaración de Objetor por Conciencia. Medellín, Marzo 2008.

Diego Alexander escribe desde el Batallón. Medellín, 16 de Marzo de 2008,

El objetor Diego Alexander Pulgarin Ossa, fuera del ejército luego de 4 meses de estar reclutado. Medellín, 15 de Abril de 2008

Nunca más bombas.

Kikuyo Nakamura, vicedirectora de Hibakusha, asociación de supervivientes de la bomba atómica

«Crié a mi hijo con leche envenenada de mi pecho»

Autora: IMA SANCHÍS

Tengo 84 años. Nací y vivo en Nagasaki. Me casé a los 19 años y soy viuda desde hace tres. Tengo 2 hijos y 5 nietos. El número de países con armas nucleares aumenta, hay que tomar medidas. Nosotros tenemos experiencias terribles de la guerra y debemos levantar la voz. Soy budista

Lo recuerdo bien, era un día soleado de agosto de 1945. Desde que salió el sol, la alarma sonó varias veces. Yo salía y entraba con mi hijo recién nacido del refugio. Ya no tenía pañales limpios, y en uno de esos intervalos me fui al lavadero, en el patio de mi casa.

Temo lo peor.

De repente, una luz blanca fortísima lo invadió todo, oí un gemido extraño y un viento repentino me lanzó al otro lado del patio. Me levanté corriendo porque mi hijo estaba en casa. Cuando entré, el suelo estaba lleno de cristales, platos, tazas, sillas rotas… No había dónde pisar.

¿Y su hijo?

Mi mamá estaba protegiéndolo con su cuerpo, los dos estaban bien. Vivíamos en una zona rural rodeada de montañas (quizá por eso la bomba atómica nos afectó menos), a cuatro kilómetros del epicentro; allí vivían mis tías, tíos y sobrinas. Cinco miembros de mi familia murieron en el acto. Enseguida llegó aquel barco lleno de heridos.

¿Quiénes eran?

Estudiantes de la facultad de Medicina de Nagasaki. El espectáculo era insoportable: jóvenes sin cara a los que les colgaban las tripas.

¿Pudieron hacer algo por ellos?

Nuestros maridos estaban en el frente, sólo quedábamos mujeres. Los jóvenes nos suplicaban que les diéramos agua, pero el responsable nos dijo que no lo hiciéramos. A escondidas, les humedecíamos los labios.

¿Y?

El encargado tenía razón, en cuanto les dábamos agua morían, pero tranquilos, cerraban los ojos y nos daban las gracias: «Gracias, mamá». Era un infierno, morían abrasados, por eso en la plaza de la Paz, en Nagasaki, junto a la estatua que conmemora aquel genocidio hay una fuente.

Entiendo.

Cada vez que cierro los ojos, veo la cara desfigurada de aquellos jóvenes. Yo estaba embarazada de mi segundo hijo, que, años después, murió de leucemia. Fue muy difícil, porque mi nuera me culpó de su muerte.

Eso es ignorancia.

Yo no entendía qué pasaba, el médico me explicó que había criado a mi hijo con la leche envenenada que salía de mis pechos. Pero ninguno de los supervivientes fuimos informados de lo que significaba la radiactividad y de cómo actuaba a largo plazo.

¿Acabó entendiéndolo su nuera?

Abandonó a su esposo enfermo y se marchó. Yo no le conté a nadie lo que había descubierto, que el efecto de la bomba podía afectar a la segunda generación.

¿Por qué?

Ser hibakusha, ser superviviente, era como una maldición, te estigmatizaba. Nadie quería casarse con las jóvenes descendientes de hibakushas, así que nadie lo confesaba. Hasta este año, el Gobierno no ha reconocido los derechos de 250.000 afectados por la bomba, y sólo ha reconocido a un 8%.

¿Cómo fue su vida después de la bomba?

Tras la explosión, en los primeros días murieron 73.000 personas en Nagasaki y 150.000 en Hiroshima. Durante los 7 años siguientes vivimos en la pobreza más absoluta; entre las diez familias vecinas teníamos que compartir una col. Luego los norteamericanos nos mandaron comida y material, pero nadie quería la comida del verdugo.

¿Y no se volvió a hablar de la bomba?

Los civiles no supimos que lo sucedido había sido la bomba atómica hasta al cabo de un año y medio; sólo los militares lo sabían.

¿Cuándo empezaron a asociarse los hibakushas?

Trece años después nos formamos por primera vez como asociación de víctimas para pedirle al Gobierno ayuda para los tratamientos médicos, porque quien no tenía dinero para pagarlos, simplemente, moría.

¿Qué secuelas ha tenido usted?

Cuando cayó la bomba yo tenía 21 años, a los 25 me sacaron el útero, poco después tuve problemas de tiroides y el tratamiento me dejó calva. Pero cuando decidí hablar no lo hice por mí, sino por toda esa gente que no sabía que las enfermedades causadas por la explosión atómica alcanzan a la segunda generación; y tuve que pedir permiso a mi familia.

¿Con qué dinero ha vivido toda su vida?

Después de la guerra, mi esposo pudo volver a emplearse en la fábrica de coches, pero hemos sido muy pobres; la sal la conseguíamos del mar y acudíamos a otros pueblos para cambiarla por verduras y arroz.

¿Cómo se convirtió en vicepresidenta de la asociación de hibakushas?

Fui una de las fundadoras – ahora somos 50.000 miembros- y al morir el director me convertí en su sucesora, pero aún hoy en Japón una mujer no tiene poder ni influencia.

De otros genocidios se han hecho películas y se ha escrito mucho, ¿por qué no hay nada sobre el de Hiroshima?

Hasta hace muy poco, el Estado japonés no quería que se hablara de ese negro pasado, y el temor a las personas radiactivas sigue vigente en Japón.

¿No hay documentos?

Las fotos, documentos, diarios personales, cualquier vestigio de lo que había pasado se lo llevaron los norteamericanos. EE. UU. instaló dos centros de investigación médica, en Hiroshima y en Nagasaki, y sin decirnos lo que nos pasaba ni ofrecernos ninguna cura, estudiaron y experimentaron los efectos de la radiación atómica en nosotros.

Kikuyo Nakamura, vicedirectora de Hibakusha, asociación de supervivientes de la bomba atómica

«Crié a mi hijo con leche envenenada de mi pecho»

IMA SANCHÍS – 24/10/2008

Desarme, Desmovilización y Reintegración.

En este tercer anuario se analizan los programas de Desarme, Desmovilización y Reintegración en funcionamiento durante 2007.

En los contextos de reconstrucción posbélica, buscando una mayor estabilidad en el proceso de construcción de paz, los Programas de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR) de antiguos combatientes se está erigiendo en un aspecto lo suficientemente relevante al respeto.

Actualmente, en vista de la multiplicidad de factores que intervienen y en su dificultad para implantarlo de manera efectiva., la Escola de Cultura de Pau pretende realizar un análisis comparativo sobre los contextos dónde se vienen dando programas de este tipo.

Por esto aquí podemos encontrar unas fichas explicativas de los países con programas de Desarme, Desmovilización y Reintegración actualmente en funcionamiento, para que más adelante sean una herramienta de análisis comparativo.

Guerras actuales. Año 2007

¿Tienes alguna idea sobre cuál es el número de guerras actuales en nuestro recién empezado siglo XXI? ¿10, 20, 30 …? ¡No te lo vas a creer!

¿Sabes en qué países hay guerras?

Si entras en este artículo encontrarás el informe ALERTA 2008 sobre guerras, derechos humanos y construcción de paz.

Es un estudio que anualmente realiza la Escola de Cultura de Pau de la Universitat Autònoma de Barcelona, y que analiza el estado del mundo al finalizar el año en materia de conflictividad armada y construcción de paz.

A pesar del elevado número de conflictos armados y de escenarios de tensión social y política, así como del incremento de las hostilidades en muchos de estos contextos, el año 2007 deja varios escenarios en los que se vislumbran oportunidades de paz para un futuro no lejano.

Se trata de procesos de negociación, contextos en fase de rehabilitación posbélica, situaciones de tensión sociopolítica, así como temas de la agenda internacional, sobre los que en la actualidad confluyen factores positivos que podrían facilitar un avance satisfactorio durante 2008.

Alerta 2008 analiza también los acontecimientos y tendencias más relevantes en el escenario internacional en materia de conflictos armados, tensiones, procesos de paz, rehabilitación posbélica y acompañamiento internacional, crisis humanitarias, desarme, derechos humanos y justicia transicional y dimensión de género en la construcción de paz.

LOS CONQUISTADORES.

Había una vez un país muy grande gobernado por un General.
La gente de ese país creía que su manera de vivir era la mejor.
Tenían un ejército poderoso y un cañón enorme.
De vez en cuando, el General salía con su ejército a conquistar otros países.
“Es por su propio bien”, decía. “Así podrán ser como nosotros”

Los otros países se resistían, pero al final, siempre eran conquistados.

Llegó un momento en que el General gobernaba ya todos los países, excepto uno . . .
Era un país tan pequeño que el General nunca se había preocupado de invadirlo.
Pero ahora era el único que quedaba por conquistar.
Así que un día el General y su ejército partieron de nuevo.

El pequeño país sorprendió al General.
No tenían ejército y no ofrecieron resistencia.
Es más, la gente daba la bienvenida a los soldados como si fuera invitados.
El General se instaló en la casa más confortable y los soldados se alojaron con familias.

Cada mañana, el General pasaba revista a sus soldados y luego escribía cartas a su mujer y a su hijo.
Los soldados charlaban con la gente, jugaban a sus juegos, escuchaban sus cuentos, disfrutaban con sus canciones y se reían con sus chistes.

La comida era diferente de la suya.
Los soldados miraban cómo se preparaba y después se la comían.
Estaba deliciosa.
Como no tenían nada más que hacer, los soldados ayudaban a la gente en sus labores.

Cuando el General se dio cuenta de lo que estaba pasando, se puso furioso.
Envió a los soldados de vuelta a su país . . .
. . . Y los reemplazó por soldados nuevos.

Pero los nuevos soldados acabaron comportándose igual que los anteriores.
El General se dio cuenta de que no hacía falta tener allí un gran ejército. Así que decidió volver a casa y dejar nada más que unos cuantos soldados ocupando el pequeño país.

En cuanto el General se marchó, los soldados que se habían quedado colgaron sus uniformes y se incorporaron a la vida diaria del pequeño país.

El General volvió a casa triunfante, con sus soldados coreando como siempre:
“Somos los conquistadores.
Somos los conquistadores.”

El General se alegraba de volver, aunque ahora todo era diferente. La comida olía como la del pequeño país. Hasta su forma de vestir se parecía ahora a la de la gente del pequeño país.
El General sonreía y pensaba: “¿Ah!, los estragos de la guerra.”

Y aquella noche, al acostar a su hijo, éste le pidió que cantara para él. Así que le cantó las únicas canciones que podía recordar: las canciones del pequeño país.
El pequeño país que había conquistado.

Autor: David McKee.

Editorial: Kókinos, 2004

Aquí lo encuentras en una presentación de Power Point: Copia y pega en el navegador: http://educarenlanoviolencia.files.wordpress.com/2010/02/los-conquistadores.ppt. Para verlo hay que descargarlo al disco duro del computador.

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Reflexión:

¿Qué os ha parecido?

¿Cómo os sentís escuchando esta historia, alegres, tristes, tranquilos, con miedo, amor, . . . . ?

¿Me podéis recordar la historia?

¿Qué es lo que más os ha gustado de la historia?

¿Qué hemos aprendido al escuchar esta historia?

¿Alguna vez ha ocupado alguien tu espacio? ¿Cómo fue?

¿Cómo lo solucionaste?

¿Alguna vez te ha molestado alguien por ser de otro país?

Propuestas de continuidad:

Hacer un dibujo libre sobre algún momento de la historia que recuerdes especialmente.

Podemos escenificar con gestos y palabras la ocupación de espacio de otra persona por una que no le pertenece (alguien que ocupa la mesa de otra persona).

Compromiso:

Procuramos respetar los espacios de otras personas.

No abusamos de quienes son pequeños, débiles, diferentes. Más bien aprendemos de ellos.

Buscamos soluciones amistosas cuando alguien ocupa nuestro espacio.

UN AÑO POR ALGO.

Los compañeros de AOC que se ocupan de la revista llevan tiempo pidiéndome que cuente la experiencia que he vivido en la cárcel durante el tiempo que he estado allí. Llevo tiempo dándoles largas y ahora no se me ocurre alguna excusa para seguir haciéndolo.

Además creo que es necesario contarlo por ser el primer miembro de AOC que ha pasado por la institución penitenciaria y además les puede venir bien a los que vengan detrás (¡ojalá no sea así!); por cierto que en estos momentos hay un compañero de Madrid en tercer grado.

LA SENTENCIA

Ya desde el momento en el que decidí desobedecer al llamamiento de la PSS asumí que esa decisión tenía casi todas las posibilidades de llevarme a la cárcel. No es que yo fuese pesimista por naturaleza, sino que era la pura realidad.
Por lo tanto los fallos de los jueces no me pillaban de sorpresa; al contrario, sólo acababan confirmando lo que ya les había ocurrido a otros objetores insumisos del MOC y de KAKITZAT. La sentencia 2.4.1. (abreviatura carcelaria de 2 años, 4 meses y 1 día) era de esperar.
El apoyo recibido por la gente y los grupos que durante todos esos momentos me acompañaron y la certeza de que lo que estaba haciendo lo hacía con un fin y en conciencia, hizo que la celebración del juicio mereciese la pena.

LA CÁRCEL

Una vez conocida la sentencia mi interés se centraba en saber exactamente donde iba a ir, sin dejarme llevar por cualquier mito carcelario. Me puse en contacto con un insumiso del MOC en tercer grado y me relató su experiencia en la cárcel durante los primeros días. De esta forma mí entrada en Basauri fue más previsible.

Antes de entrar en el Centro Penitenciario de Basauri estuve acompañado de unos cuantos amigos disfrutando del último de los cálidos apoyos recibidos durante los últimos meses, momento que aprovecharon para regalarme una lima.

La entrada en la cárcel fue extraña, como si entrases en un matadero controlado asépticamente.

El abogado (Bittor) que me había acompañado hasta los funcionarios se despidió y los funcionarios me mandaron pasar a través de una gran puerta corredera metálica accionada a distancia, que sonaba como suenan en las cárceles de las películas.

Me registraron todo lo que llevaba, me retiraron la documentación y el dinero en forma de billetes, preguntaron por la organización a la que pertenecía y si pensaba plantarme al tercer grado. No mandaron desnudarme a pesar de que si lo habían hecho con otros insumisos. Posteriormente me invitaron a dejar las huellas de mis dedos manchados de tinta sobre unos papeles, cosa que a partir de entonces se convertiría en habitual, días más tarde vendría la foto de presidiario.

Me llevaron al pabellón de Régimen Abierto directamente a pesar de que estaba clasificado en 2º Grado; a otros insumisos les han llevado a la enfermería o a 2º grado aunque esto último es raro. Allí tuve la suerte de encontrarme en la misma celda (txabolo) con un insumiso del MOC que había entrado ese mismo día y que durante los días de espera del tercer grado me haría compañía.

SEGUNDO GRADO. LA ESPERA.

Desde que entras en el Centro Penitenciario ya estás pensando en salir debido al grado de aislamiento al que te sujetan. No posees documentación, estás aislado del exterior, las llamadas de teléfono están restringidas, las debes pedir mediante instancia y esperar a que te llegue la autorización, realizando la llamada delante de un funcionario. En nuestro caso, privilegiado, la salida o paso al tercer grado no suele tardar mucho, 5 ó 15 días en los peores casos.

La vida en el pabellón de tercer grado es monótona, durante el día hay algunos presos comunes que están a la espera del tercer grado y que se ocupan de diversos trabajos. Las comidas son comunes con unos horarios fijos y ligeramente adelantados a los habituales. La calidad de la comida deja que desear y no es raro ver a los comunes comprarse alimentos en la tienda de la cárcel.

No existe ninguna actividad ni horario excepto el de las comidas y el de salida y entrada del txabolo por la mañana y por la noche. Durante el día puedes estar en la celada, en la sala de TV que es a la vez el comedor o en el patio; sin ninguna restricción. Durante el día la megafonía está sonando constantemente dando avisos a los reclusos para que pasen por el médico, la educadora, la asistenta social, el rastrillo (caseta de control de paso)…
Esto te mantiene entretenido durante los primeros días visitando a todos estos personajes que van a velar por tu reeducación e inserción en la sociedad.

Hay que prescindir de los mitos que rodean la cárcel conviviendo con el resto de los presos con normalidad aunque teniendo en cuenta dónde te encuentras y con quién estas.

ABSURDO.

Durante la semana que permanecí en el pabellón de tercer grado, un momento muy importante era cuando venían los presos clasificados en este grado y que eran en su gran mayoría insumisos; en algunos momentos hemos llegado a estar más de 90.

La hora de entrada era a las 11 de la noche y los pasillos se llenaban de gente hablando de las últimas noticias sobre; quiénes eran los últimos insumisos que había entrado, cuando era el siguiente plante de insumisos…

Cuando habían entrado desde la calle todos los presos, los funcionarios pasaban a cerrar las celdas (txabolos)y hacía el recuento en cada celda, recuento que se repetía una y otra vez cuando había algún plante y no les cuadraban los números.

Ya en la celda; una habitación más o menos regular formada por unas literas, unas taquillas metálicas, un cuarto con el water y en algunos casos unas mesillas recicladas. Nos juntábamos gente de los más variopinta, insumisos que eran profesores de institutos, estudiantes, parados, vividores, empleados, empresarios o abogados que por las mañanas venían a la cárcel a visitar a sus clientes y por la noche volvían en chándal de clientes.
En esta celda había buena representación antimilitarista formada por el MOC, KAKITZAT Y AOC y no antimilitarista compuesta por un jarraitxu, esto le daba cierto colorido a los discursos que explicaban el que compartiésemos dormitorio. Aunque al final los discursos se agrupaban por personas y circunstancias y no por siglas.

También durante alguna temporada había algún preso común con nosotros, personas con las que en algunos casos llegábamos a mantener buenas relaciones.

Una vez cerrada la puerta metálica de la celda con doble vuelta de llave (para que no nos escapásemos), se iniciaba la tertulia nocturna sobre cualquier tema acorde con los interlocutores que allí nos encontrábamos. Tertulias inacabables que había que cortar para poder dormir algo, aunque en muchos casos eran prorrogadas por los vividores del lugar.

TERCER GRADO.

Cuando llegó el tercer grado respiré tranquilo. Podía recuperar parte de mi libertad, la suficiente para mantener un trabajo que me daba independencia, a partir de entonces sólo tendría que ir a dormir de Lunes a Viernes durante un año más o menos.

Era pura monotonía, llegar a las 11, pasar el control de la Ertzaintza en grupos de 15, enseñar el carnet de socio que nos habían facilitado al pasar al tercer grado, pasar por el “¡pesado!” detector de metales, dar el nombre en el control de paso y ver como se abrían las puertas cuando se habían cerrado las que tenías detrás. Antes hablaba de monotonía pero la verdad es que los funcionarios se encargaban de realizar estos pasos con diferentes variaciones todos los días.

Durante este tiempo no hubo ningún problema, los funcionarios soportaban la carga extraordinaria de trabajo que ocasionábamos con resignación, y sólo por parte de algún ertzaina hubo en algún momento un exceso de celo cómicamente mal ejercido, momentos que aprovechamos para ejercer nuestra desobediencia.

Cuando me concedieron la libertad condicional tuve que pasar por la cárcel de Basauri para recoger un certificado que acreditaba mi permanencia en prisión, el funcionario que me lo dio me dijo:

– Estarás orgulloso de ese papel.
– ¿Por qué?; le dije yo.
– Si yo hubiese hecho lo que habéis hecho vosotros lo guardaría para enseñárselo a los nietos.

SERAFÍN RUANO.

FUENTE: Bakearen Pipa. Enero 97

CRÓNICA DE UN SECUESTRO ANUNCIADO.

Torrejón de Ardoz, 15 de octubre de 1.996.

El día en que lo iban a secuestrar, Daniel A.R. había intuido que la mañana se presentaría despiadada y exacta. Algunos días atrás, una llamada telefónica desde la comisaría, aconsejaba con la dulzura de un padre:

-”... piensa en tus estudios, no lo pongas más difícil, me acerco a tu casa nos tomamos un café y te acompaño al Juzgado. Yo te comprendo pero debes comprender que yo tengo que cumplir con mi deber, y si no te entregas pondré policías en la puerta de tu casa”.

-”No voy a colaborar con vosotros, no quiero negociar nada”.

-”No estamos negociando nada, tú no puedes ofrecerme nada a mí, sólo trato de facilitarte las cosas, quieres que te detengamos en la Universidad, llamamos a la prensa, te ponemos las esposas y hacemos el paripé político…”.

-”No voy a entregarme, tu deber es detenerme, dices, el mío es no dejarme detener”…

-”Te doy tres días….”.

Y al tercer día fue perseguido y acorralado en el bar “Los Rosales” :

– “….me han capturado entre rosales y estiércol, hombres sin rostro cabalgando sobre mi lomo, reventándome las muñecas, arrebatándome a la niña de mis ojos….

Allí se reunieron más de veinte policías para llevárselo, al otro lado Angelines, la madre; Olga, la hermana, y él.

Sacaron del bar a la madre, y luego le arrancaron a su hermana de los brazos, entre cuatro agentes, retorciéndole las muñecas, entre insultos. Él se tumbó y fue entonces cuando comenzaron las patadas, los puñetazos, los agarrones del pelo, lo sacaron “arrastras”:

…..me apresaron, me arrastraron por el suelo de los cabellos, me arrancaron las manos, pero no la sonrisa no……”.

Gritaba: “Me secuestran, ayudarme”, pero los espectadores del bar eran más que nunca espectadores. El bar estaba lleno de rostros ramplones y pasivos, reducidos a garrafón y fútbol.

Consumado el secuestro, fueron trasladados a la comisaría su hermana y él, más tarde, esposados, al ambulatorio (hematomas, heridas, golpes, lo normal):

-SECUESTRADORES (Maderos) en el ambulatorio.- “Como se te ocurra hacer algo, te tiro por las escaleras y no entras al médico”.

-SECUESTRADO (Insumiso) : -”Qué miedo tenéis, yo estoy esposado y vosotros tenéis pistolas”.

SILENCIO.

De vuelta a la comisaría le comunican que tiene dos órdenes de busca y presentación de dos juzgados de Torrejón, además se les comunica que serán denunciados (su hermana y él) por resistencia, insultos y agresión a la autoridad. Más tarde: huelleos, fotos…
Alguien de los juzgados bajó a los calabozos:

ALGUIEN DE LOS JUZGADOS: “Esta comisaría está llena de listos, por qué habéis montado ese espectáculo, y a la chica por qué la habéis detenido.

ALGUIEN DE LOS CALABOZOS: “Es que la chica nos insultó.

ALGUIEN DE LOS JUZGADOS: “Pero qué queríais que hiciera, si estabais pegando a su hermano, ponerla inmediatamente en libertad.

Olga pudo salir.

MADERO: “Te ponemos en libertad, pero por favor mañana ves al juzgado, que si no me metes en un lío.
OLGA: “¿Estás bien, hermano?, nos vemos luego…»

En los calabozos, entra la suciedad y la espera, va pasando el tiempo, la noche se hace larga, pensamientos y fantasmas llenan la celda. El insumiso se niega a comer. Los secuestradores no comprenden. Un secuestrador tiene remordimientos:

SECUESTRADOR: “Yo no soy como los que te han detenido, pídeme lo que necesites, voy a traerte una manta limpia, te abro la celda para que puedas dar algún paseo…»

Pasa la noche, inmensa, insomne, entre la sintonía de Tele 5.

En la mañana lo esposan. Lo meten en el furgón. Siete individuos armados lo custodian. Están nerviosos. La gente grita LIBERTAD en la puerta de la comisaría. Lo llevan a los juzgados. La gente grita LIBERTAD en la puerta de los juzgados. Lo reclaman dos juzgados. Incumplimiento del servicio militar. No firma nada, no declara nada, sólo dice: “NO RECONOZCO TU AUTORIDAD”. Libertad condicional hasta el juicio…

No hay lazos azules por los más de 200 insumisos que siguen secuestrados en las cárceles. No hubo lazos en la noche de este secuestro. Los lazos azules, esa noche, colgaban de la solapa de los secuestradores.

Gracias a todas las personas que aportaron con su presencia, sus cartas, sus poemas, besos, rezos, gritos, lágrimas y risas, un poco de calor humano a la frialdad de los juzgados y calabozos.

Gracias por sentir.

(EL ESKOCÉS)

Educar para la paz.

Muchas personas sensibles ante la violencia que se genera en nuestro planeta se interesan en la búsqueda de métodos que la disminuyan desarrollando una educación que construya la paz sin usar la violencia.

Aquí va una amplia colección de recursos clasificados a los que podréis acceder directamente desde esta página por los enlaces. (…)

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Información sobre la Asociación Educar en la Noviolencia.
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SERIE EDUCACIÓN para la convivencia noviolenta:

La metodología activa SOCIOAFECTIVA en la educación para la convivencia sin violencia.

Juegos cooperativos para la convivencia.

Regulación de conflictos interpersonales

Educación Física y DEPORTES COOPERATIVOS.

Juegos cooperativos con PARACAÍDAS.

Danzas de Grupo.

Educar para la SOLIDARIDAD entre los pueblos. (Libro)

Educar para la NOVIOLENCIA. (Libro)

LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL de educación para la paz.

Cuentos para una convivencia sin violencia.

CANCIONERO PACIFISTA.

Películas y cine en la EDUCACIÓN PARA LA PAZ.

EDUCAR EN LA INTERCULTURALIDAD. . . .

Aprendizaje cooperativo. Una pequeña publicación para fomentar el aprendizaje mutuo de forma cooperativa.

FUNCIONAMIENTO DE GRUPO. Libro con actividades y dinámicas educativas que nos ayudar a estudiar el funcinamiento de los grupos

Los JUGUETES.
. Materiales didácticos.

Materiales educativos múltiples y variados para trabajar la IGUALDAD DE GÉNEROS en ámbitos educativos. se demora en descargar porque tiene muchas imágenes.

Educación MEDIOAMBIENTAL.
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Gandhi y la noviolencia.
. Te presentamos un cuadernillo informativo sobre la vida, ideas y acciones de Gandhi en su sistematización de la noviolencia activa.

Educar para el DESARME. (Libro)

¿EDUCAR PARA DESOBEDECER?

OTRA FORMA DE VER LA TELEVISIÓN. Recursos didácticos para aprender a ver la televisión de manera educativa. El documento es grande y tarda en descargar.

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Serie NOVIOLENCIA ACTIVA.

ALTERNATIVAS AL MILITARISMO. Luchas civiles noviolentas.

Historia de la acción noviolenta de Cthuchi Zamarra.

Desobediencia Civil. Henry David Thoreau.

ACCIÓN DIRECTA NOVIOLENTA.

Libro – La lucha política noviolenta de Gene Sharp.

INTERVENCIONES NOVIOLENTAS EN CONFLICTOS ARMADOS.

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Serie OBJECIÓN DE CONCIENCIA.

Objeción por conciencia al Servicio Militar.

OBJECIÓN FISCAL a los gastos militares por motivos de conciencia.

Gastos militares.

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Serie AMÉRICA:

Proyecto de EDUCACIÓN Y NOVIOLENCIA en América Latina.

La Comunidad de Paz de San José de Apartadó.

Descubrir América quinientos años después.

Azúcar y esclavitud en la República Dominicana

QUINIENTOS AÑOS DE RESISTENCIA INDÍGENA Y POPULAR

CARTA DE UN CHINO A LOOS AZTECAS.

12 de Octubre, NADA QUE FESTEJAR. Por Eduardo Galeano.