La pausa.

Ver documento completo sobre la PAUSA aquí. Aquí en word.doc.

Cuando se nos presenta un conflicto, es importante contar con un ambiente de relajación y serenidad que nos permita abordarlo en las mejores condiciones de objetividad, creatividad y en construcción positiva.
A ese momento lo llamamos PAUSA. Es necesario especialmente al principio pero también podemos colocarlo en momentos críticos del proceso de regulación.
Cada persona y cada situación requiere espacios más o menos largos de pausa, pero sin ella podemos equivocarnos en nuestras decisiones.

¿Estás ya tranquila?

Podemos prepararnos para esta fase del conflicto entrenándonos en habilidades de distensión y relajación.

PARA SALIR AL PASO.

Cuando se nos presenta una situación conflictiva, podemos:

§ Respirar hondo y despacio durante unos instantes.

§ Relajarse despacio.

§ Tragar saliva

§ Contar hasta cinco antes de dar respuesta.

§ Congelar todo movimiento en prevención de violencia física.

§ Ir al baño. Beber agua.

§ Lavarse las manos y/o la cara. Bañarse.

§ Escuchar a las partes antes de proseguir.

§ Repetir lo que ha dicho la última persona.

§ Hacer ejercicio físico: caminar, correr, . . . .

LA TÉCNICA DE LA PAUSA.

En el desarrollo de alguna representación o juego teatralizado, pide a los participantes que en un momento dado se queden quietos como estatuas de la misma manera que sucede en los aparatos de video cuando apretamos el botón de PAUSA.
Entonces analizamos cómo se va desarrollando la acción, qué va sucediendo, cómo nos sentimos, . . .
Se puede repetir la PAUSA varias veces durante la representación.
Si dividimos la representación en partes, los participantes pueden ver la escalada del conflicto y qué soluciones se impiden con determinadas actitudes, pequeñas acciones, fallos de atención, etc.

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Más información sobre el trabajo educativo en REGULACIÓN DE CONFLICTOS aquí.

La etapa de provención en la regulación de conflictos interpersonales

Ver documento completo sobre PROVENCIÓN. Aquí en word.doc.

Al igual que en la ciencia de la medicina, también en el manejo de los conflictos resulta muy útil tener en cuenta una fase previa antes de que se presenten los conflictos. A esta fase no la llamamos claramente PREVENCIÓN porque su objetivo no es tanto evitar que se produzcan conflictos. A veces nos interesa que haya menos conflictos o que los conflictos al presentarse no sean tan agudos. Sin embargo contamos con que siempre habrá conflictos y que además esto puede ser positivo en nuestro crecimiento individual y de grupo.

Para estar mejor preparadas antes de que se presente una crisis, parece positivo estar bien entrenadas en las habilidades detalladas que figuran en esta cartilla. De ahí la importancia que tiene la multiplicación de talleres sobre la dinámica de conflictos.

Las actitudes previas de distensión, autoestima, estima a las demás, relajación, capacidad de análisis, escucha activa, trabajo cooperativo, asertividad, empatía, creatividad, respeto, . . . . . pueden ayudarnos a que haya menos conflictos o que estos se regulen sin traumas cuando se presentan. Todo esto lo podemos trabajar en talleres de activación de valores básicos y Juegos Cooperativos.

El ESPACIO FÍSICO de nuestro entorno, especialmente el del aula, el trabajo y la vivienda condiciona claramente nuestra conflictividad y condiciona nuestro estilo de vida.

El buen sentido del humor y la facilidad para la tolerancia y comprensión nos colocan en una situación más cómoda para el camino que se nos presenta.

Una buena salud física y psíquica, una alimentación sana, un buen descanso así como una afición de ocio, son elementos útiles para encontrarnos en situación inmejorable ante la presencia de un conflicto. Pasear al sol estimula la producción de serotonina siempre que no sea excesivo. El clima también influye en nuestra conducta.

El aprendizaje en los talleres y a través de la experiencia nos pude animar a sacar algunas conclusiones que nos sirvan como apoyo en nuestra conducta. Las experiencias anteriores a un nuevo conflicto nos dan pistas para tomar algunas precauciones en nuestras relaciones interpersonales, preparar algunas condiciones que favorezcan nuestro desarrollo positivo y poner más atención a algunas habilidades que necesitamos cuidar con detalle para mejorar el desarrollo de nuestras dificultades.

La experiencia de conflictos anteriores nos ayuda a organizar nuestro entorno de manera que seamos capaces de utilizar las dificultades para un mejor crecimiento personal y grupal.

Más información sobre el trabajo educativo en REGULACIÓN DE CONFLICTOS aquí.

Dinámicas generales en la educación para la regulación de conflictos

Encontrarás aquí actividades que sirven para ayudarnos a reflexionar sobre aspectos básicos de los conflictos. Aquí en word.doc.

Podemos utilizar estas actividades también para fijarnos en un aspecto concreto de la dinámica de los conflictos.

Podemos utilizar estas actividades al comienzo de un periodo lectivo como iniciación al temario o al final como repaso y profundización.

Primero desarrollamos alguna de estas actividades.

Después reflexionamos. ¿Qué os ha parecido?

Sacamos algunas conclusiones como aprendizaje y ponemos atención sobre la relación que hay entre la actividad y la vida real de las personas participantes.

Realizamos algunos compromisos de cara a nuestro comportamiento.

Más información sobre el trabajo educativo en REGULACIÓN DE CONFLICTOS aquí.

Bases teóricas y metodológicas para la regulación de conflictos interpersonales.

GUÍA TEÓRICA Y DIDÁCTICA aquí. En word.doc:

1. Introducción.

2. Provención.

3. Pausa.

4. Análisis del conflicto.

5. Comunicación.

6. Empatía.

7. Asertividad.

8. Toma de decisiones.

9. La mediación en la escuela.

10. METODOLOGÍA DIDÁCTICA.

11. Y todo esto ¿para qué sirve?

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