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Discurso de Gervasio Sánchez
Yolanda JB - http://www.educarueca.org
/ Lunes 16 de junio de 2008
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Discurso pronunciado por Gervasio Sánchez (periodista y fotógrafo) durante la entrega de los premios Ortega y Gasset el 7 de mayo.
En el acto estaban presentes la Vicepresidenta del Gobierno, varias ministras y ministros, exministros del Partido Popular, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, el Alcalde de Madrid, el Presidente del Senado y centenares de personas.
Estimados miembros del jurado, señoras y señores:
Es para mí un gran honor recibir el Premio Ortega y Gasset de Fotografía convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo. ….
Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.
No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto Vidas Minadas al que pertenece la fotografía premiada tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.
Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.
Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.
Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.
Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.
Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.
Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.
Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.
Pero como Martin Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.
Muchas gracias.
Artículo enviado por Jose a la lista: http://www.grups.pangea.org/mailman/listinfo/infomoc

Más información: http://blogs.heraldo.es/gervasiosanchez/
Reflexiones de Gervasio Sánchez después de leer su discurso: http://blogs.heraldo.es/gervasiosanchez/?p=843
He leido el discurso que el SEÑOR Gervasio Sanchez pronuncio al recibir el premio Ortega y Gasset, y estoy totalmente de acuerdo en la referencia que hace sobre la fabricación de armas en España. Me parece una aberración, e incluso una actividad delictiva, que fabriquemos armas "prohibidas" y que proporcionemos armas a paises que violan los derechos humanos y que están en la extrema pobreza. Creo que sería mas humano que intentaramos ayudar a que estos paises a solucionar sus conflictos, así como intentar que pudieran mejorar su vida. Harían falta proyectos para que estos pueblos pudieran tener los servicios básicos de agua,alimentos y medicina, así como proyectos educativos sobre todo para los niños. Ya sabemos que las verdades escuecen, y más si te las dicen a la cara, Don Gervasio demostró ser un grán ser humano, defendiendo a los que mas sufren en las guerras y conflictos. Ojala hubiera muchos Gervasios en España y en el mundo "civilizado", así otro mundo sería posible.
Enhorabuena Gervasio.
Estoy totalmente impactada por las imágenes que he visto y la valentía del discurso. Si todos fuéramos como Gervasio, otro gayo nos cantaría. Mi admiración total y plena por tener las hagayas de escupir a la cara a los principales mandos del Estado una realidad tan cruda como la de las minas antipersona..... qué vergüenza que forme parte de un País, con responsabilidad directa y causante de tanto dolor humano.
Que a nadie se le olvide nunca, que no elegimos dónde nacer!!! qué frase tan tonta y tan llena de significado, no os parece??
Gracias a Gervasio Sánchez por plasmar la realidad de una de las tantas consecuencias ocasionadas por una sociedad "desarrollada".
Gracias a la persona que le agradece con tanta naturalidad el que nos haya puesto voz a los votantes y ciudadanos de a pie y que les quisieramos exclamar un ruego por la Paz pero no nos dan la oportunidad.
Gracias a Sofia Elface Fumo, a su hija Alia, a Sokheurm Man, a Adis Smajic y a Mónica Paola Ojeda (entre tantos miles de seres humanos), sacrificados por el bien de la sociedad "desarrollada". Gracias por recordarnos que la dignidad humana es el mejor tesoro con el que nacemos todos y que en ella no caben ni la guerra, ni la injusticia, ni la falta de libertad... Gracias, gracias