::: Dinámicas para tutoría :::
VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
Chelucana, Yolanda jb / Viernes 14 de marzo de 2008
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Os damos la bienvenida al VII-CIO (Séptimo Claustro Ideal Oficial).

Como no podía ser de otro modo, dado el contenido de la página que alberga esta convocatoria, vamos a iniciar la sesión participando en un juego de rol. Os proponemos que leáis los diálogos representados más abajo y tratéis de poneros en la piel de los diferentes actores.

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LAS MADRES (Y ALGUNOS PADRES) FRENTE A LAS CONDUCTAS DISRUPTIVAS DE SUS HIJOS E HIJAS

Tutora - Pedro le ha llamado "hijo de p***" al profesor de matemáticas.

Jefe de Estudios - ¡¿Otra más?! - Hay que expulsarle. Se va a ir para un mes a su casa. ¡Ya no podemos aguantarlo más!

Tutora - Ya. Pero si le expulsamos, cuando vuelva estará todavía peor.

Jefe de Estudios - Eso es muy, pero que muy grave. No se puede ir "de rositas". A ese alumno le hemos perdonado ya demasiadas cosas.

Tutora - Pero sabemos que va a estar todo el mes en la calle.

Jefe de Estudios - A mí me da igual. Que le preparen trabajo para todo el mes y que se lo lleve.

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Madre (al teléfono) - Hola, ¿Quién es?

Tutora (al teléfono) - Soy la tutora de su hijo y le llamo para decirle que va a ser expulsado durante un mes.

M - Pero... ¿Qué ha hecho esta vez?

T - Ha insultado muy gravemente a un profesor. Vd. tiene que venir a firmar el informe y recoger al chico.

M - Algo le habrá dicho el profesor. ¡Que parece que todos le tienen manía en ese centro! Además, yo trabajo y no puedo ir por la mañana. Que traiga el papel y ya lo firmaré. ¡Se va a enterar cuando llegue a casa!

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Tutora - Hola Pedro.

Pedro - ¡¿Qué?! ¿Me van a expulsar otra vez? Me da igual. En este centro son todos unos c***

Tutora - Vamos, Pedro... Reconoce que esta vez te has pasado.

Pedro - Y el de matemáticas... ¿Qué? Él se pasa todos los días. Ya me tiene harto. ¡Sois todos iguales!

Tutora - Tienes que llevar este informe para que lo firme tu madre. Mañana lo traes firmado y recoges el trabajo que te van a poner tus profes.

Pedro - ¡Y una "m***"! ¡Yo aquí no vuelvo! Me voy a poner a trabajar.

EVALUACIÓN

¿Cómo creéis que se han sentido los diferentes personajes: tutora, jefe de estudios, madre, alumno,...?

¿Esta escena, o alguna similar, es frecuente en nuestro entorno educativo?

¿Existen alternativas de solución a estas situciones que sean educativas, consensuadas y satisfactorias para todas las partes?

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PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN EN EL VII-CIO

En el contexto educativo actual, ¿nuestra intervención aleja o acerca a la escuela a padres y madres? ¿Cómo lograr la implicación de los padres y madres que más necesitamos que participen?

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Foro

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    25 de noviembre de 2010, por Stella Reines
    Siempre estoy interesado en leer artículos sobre educación y otro tema que se relacionan con ella. Actualmente estoy escribiendo mi thesis acerca de los esfuerzos realizados por las organizaciones con el fin de mejorar la calidad de la educación en una sociedad. Esta es una gran pieza de la información y será de gran ayuda para Tudy misterio.
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    6 de abril de 2008, por Yolanda jb
    También nos queda tiempo para disfrutar de este enlace que Lola ha colocado en htt://www.internetaula.ning.com SALIRSE DE LA FILA: http://kindsein.com/
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    6 de abril de 2008, por yolanda jb

    Un poquito antes de conseguirle al CIO esa nueva casa, búsqueda que nuestra vida multitarea nos está poniendo difícil, aprovecho el espacio para una pequeña reflexión más que tenía pensado hacer desde hace tiempo.

    ¿Para qué sirven los deberes? ¿Para qué sirven los deberes si por lo general sólo consiguen abrir un poco más la brecha entre peques que lo entienden todo a la primera y aquellos chicos y chicas que no logran llegar a mínimos? ¿Reciben nuestros hijos e hijas deberes que de verdad refuerzan, apoyan y repasan lo ya explicado y lo ya comprendido por la mayoría o son simplemente una posibilidad de terminar aquello para lo que no hay tiempo en el aula?

    Por lo que yo misma he vivido muchas veces los deberes son simplemente una improvisación, un echar mano del trabajo que no hemos podido terminar en el aula. Habrá quien cuente en casa con el apoyo suficiente y saldrá adelante pero habrá mucha otra gente, especialmente en los cursos superiores, que de ninguna manera podrá realizar ese trabajo extra sin la ayuda de una persona competente en la materia que no siempre tiene a su lado. Y entre quedar con alguien del grupo que te ayude o no hacer los ejercicios seguramente la segunda opción es, posiblemente, la más elegida. Así vemos cómo día a día se nos van quedando atrás chicos y chicas que, con un bagaje de habilidades aceptable, abandona los estudios sin ni siquiera conseguir el título de la ESO.

    Y como ya he comentado en algún otro momento nos vienen a salvar con la privatización de esta tarea. Las empresas dedicadas al apoyo escolar hacen negocio con un profesorado precario y explotado donde lo haya, cuya única hoja de formación les informa de que deben conseguir que el alumnado permanezca matriculado para que sus míseras nóminas se puedan seguir pagando. Al menos eso es lo que yo he visto aquí en Madrid en algunos centros de secundaria. No quisiera generalizar pero son muchos ya los casos personales ene estas condiciones que he conocido.

    Y por lo demás sólo pediros que nos os desaniméis por la tardanza, el acuerdo está ya casi logrado y todo es cuestión de un tiempecito más. Así con esta pequeña desaceleración llegaremos al siguiente con ávidas ganas de participar.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    1ro de abril de 2008, por Juanjo

    Copio y pego el principio de esta noticia:

    «Los padres piden que el ’multacar’ no sancione en las puertas de los colegios

    Consideran que ir a buscar a sus hijos al colegio no es un capricho, sino una necesidad y por eso piden flexibilidad en la aplicación de la norma. La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Valladolid reclamó ayer al Ayuntamiento que los dos ’multacares’ que comenzarán a rodar hoy por la calles de la capital tengan en cuenta esta circunstancia y «no entren a saco» en la doble fila escolar. El presidente de esta organización, Cruz Catalina, argumenta que la llegada y recogida de alumnos se produce en un tiempo muy limitado con lo que el tráfico se puede entorpecer algo, pero sin llegar a causar retenciones de importancia.»

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    1ro de abril de 2008, por Juanjo

    Acaba la campaña de escolarización. He recibido varias decenas de padres y madres de alumnos/as nuevos en mi centro: todos los que han solicitado plaza. Se sorprenden de que les atienda en su primera visita al instituto y repiten sistemáticamente varios mensajes:

     Lo traigo porque en el centro en el que está lo expulsan cada dos por tres, "se lo quitan de enmedio" (lo repiten la mayoría que vienen voluntariamente, de colegios no adscritos) Respuesta: su hijo estará aquí en su casa, y de su casa no se expulsa a nadie.

     Necesito ayuda para educarlo y me han dicho que aquí... (Vienen más pidiendo ayuda que otro tipo de actitud. Respuesta: somos profesionales de la educación, es justo aquí donde podemos ayudarle).

     Llámenme ustedes en cuanto dé algún problema. (Respuesta: aquí tiene usted el número de mi teléfono móvil, lo mismo le pido).

     ¿Puedo ver las clases? (Con respuesta, evidentemente, afirmativa)

     ¿Si un día llega tarde lo van a mandar a mi casa? Es que tiene que llevar a su hermano al colegio... (Respuesta: evidentemente NO. La puntualidad no es el pivote ni la llave de la enseñanza, entrará, pero tendrá que irse acostumbrando a ser puntual)

    Cuando se repiten cosas como éstas, que evidentemente están en nuestra mano, podemos hacer un mínimo análisis. Quieren que queramos a sus hijos/as. ¿Cómo vamos a atraer a los padres/madres si no atraemos a los alumnos/as?

    Saludos.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    31 de marzo de 2008, por Ricardo
    En el contexto educativo actual, ¿nuestra intervención aleja o acerca a la escuela a padres y madres? ¿Cómo lograr la implicación de los padres y madres que más necesitamos que participen? Son preguntas para una reflexión muy profunda. Implican de suyo, especialmente la segunda, que los padres/las madres se sienten, se encuentran o están alejados/as de las escuelas. Y eso, ¿por qué? A primera vista, se me ocurre ponerme un poco a la defensiva y protestar por el hecho de que los/as docentes tengamos que cargar como nuestra responsabilidad el acercar a los padres/las madres a los colegios e institutos (¡otra cosa más!). Si convenimos que la educación y formación de los/as jóvenes es responsabilidad tanto de la casa como de la escuela (concedamos que incluso en la misma proporción), tanto interés debemos tener los/las docentes en dicha educación de nuestro alumnado como los padres/las madres de sus hijos/as. Pero, fíjense, si he dicho hasta ahora algo con cierto sentido, el hecho de ponerme a la defensiva como docente no ayuda a la necesaria colaboración que debe haber entre profesorado y padres/madres. Y esto es algo que sucede muy a menudo, por desgracia. También aquéllos se pondrán a la defensiva cada vez que surja un inconveniente con su hijo/a en los colegios o institutos. Y así, es decir, divididos, no podemos seguir. Necesitamos un “gran pacto escolar”, y no solamente de los padres/las madres y el profesorado, sino de todos los miembros que componen un Consejo Escolar (también el alumnado y la Administración). No puede seguir el profesorado siendo para los padres/las madres enemigo de sus hijos/as e incluso de ellos mismos; ni puede seguir el profesorado viendo a los padres/las madres como enemigos o boicoteadores de su trabajo. Es cierto que, en nuestro mundo actual, hay muchos casos de dejación de funciones en los padres/las madres, es cierto que existen muchas estructuras familiares con una grave problemática social y familiar, pero también existe, en ocasiones, dejación de funciones en los/as educadores. A mí ya no me vale el argumento de “yo soy licenciado/a en X: imparto y enseño la materia X, no le tengo por qué decir a un niño/a cómo debe sentarse, eso deben enseñárselo sus padres. A mí para esto no me prepararon”. El debate sobre quiénes están remando más y mejor en la educación de los/as jóvenes, si profesorado o padres/madres, es inútil, porque no nos lleva a ninguna parte. Necesitamos acuerdos concretos y buscar los puntos de convergencia y no recrearnos en los de divergencia. Los/las padres/madres deben conocer las normativas de los colegios e institutos, insistirles a sus hijos/as en su cumplimiento; a nuestra vez, los/las docentes deberíamos tomarnos más tiempo para difundirlas y ocuparnos, por supuesto, de hacerlas cumplir. Necesitamos personal especializado en el tratamiento de casos de alumnos/as con graves problemas disciplinarios, personal que trabaje en los centros con los podamos adoptar medidas comunes. Tras cinco años como jefe de estudios, recuerdo varios casos bastantes curiosos: uno de ellos fue el de una madre de una alumna que decía que no podía venir al instituto a recoger a la hija (que estaba enferma) porque estaba preparando la comida. Yo no sabía si, tras llevar a la alumna al centro de salud más próximo, debía poner una denuncia a su madre por omisión de socorro y auxilio a su hija. Otro caso fue el de un alumno que sufrió abusos sexuales por parte de un familiar. Avisados su padre y su madre, tardaron varios días en llevar al niño al médico y en cursar la correspondiente denuncia. Finalmente lo hicieron, tras las amenazas de una trabajadora social y de mí mismo de que si debíamos ocuparnos nosotros del asunto lo haríamos, pero después cursaríamos denuncia contra ellos. Reconozco que el ritmo actual de vida y de trabajo al que está llegando la sociedad provoca como consecuencia un abandono de los funciones de educación por parte de los padres/las madres. Lo reconozco, pero no me parece bien. Esto desalienta seriamente al profesorado que, en muchas ocasiones, siente que lo que se construye en el colegio o en el instituto se destruye en el domicilio familiar (aunque también, a veces, lo que se construye en el colegio o instituto se destruye en el mismo colegio o instituto); se ve con frecuencia desautorizado por un modelo de educación familiar que carece del respeto fundamental del hijo por el padre, y de la autoridad necesaria del padre hacia el hijo, por permisividades que no sólo maleducan en la casa, sino que maleducan para la vida. A su vez, los padres/las madres no encuentran, en muchos casos, satisfactorias, las medidas disciplinarias que adoptamos en los centros y protestan por ellas. El profesorado tiene la opción de ejercer su trabajo con elementos como el cariño, el afecto, la comprensión y el aliento, pero no puede suplir en su función a ningún padre o madre. Es como algo que decía Emilio Calatayud: “Yo no soy amigo de mi hijo, porque si no lo dejaría huérfano”. Los/as docentes no pueden ser padres y madres porque si no el alumnado se queda sin maestros/as y sin profesores/as. No podemos suplir carencias afectivas, aunque sí podemos paliarlas si utilizamos el cariño como herramienta de nuestro trabajo. El otro día me hacía gracia el reconocimiento de la culpa de un alumno, que me decía que era justo el castigo que se le había impuesto y que le parecía bien porque había sido castigado “con cariño”. Tal vez desde nuestros colegios o institutos no hemos insistido suficientemente a los padres/las madres en que su aportación es fundamental para nosotros/as los/las docentes, y, en el ámbito escolar, los padres/las madres no se sienten importantes, cuando lo son, y mucho. Tal vez se hayan separado tajamente la educación de casa y la educación de la escuela, cuando, al fin y al cabo, es educación en los dos casos. Tal vez el profesorado necesita (necesitamos) justificarse con el argumento de falta educación en casa; y tal vez los padres/las madres necesitan, a su vez, tranquilizar su conciencia, poniendo en solfa la “mala escuela” que tenemos. Y mientras nos tiramos piedras los/as unos/as o los/as otros/as seguimos teniendo graves problemas con el alumnado, faltas de respeto, menosprecios, indisciplina, etc, etc. ¿Quiénes están pagando entonces nuestra falta de acuerdo, nuestra falta de consenso, nuestra falta de interés, nuestra incapacidad? He abogado en algunos de estos claustros virtuales por la participación de los padres/las madres, incluso por la del alumnado. He reclamado como una necesidad imperiosa esa participación de ellos/as. Creo firmemente en que debemos estar unidos/as en la misma tarea maravillosa de EDUCAR. Un saludo muy cordial para todos/as.
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    28 de marzo de 2008, por Juan A. Pérez

    Creo que para conseguir que los padres y las madres se acerquen a la escuela se requiere un proyecto específico para este fin (con sus medios económicos, técnicos y humanos). Es importante acabar con la autarquía escolar. La escuela se ha de abrir al barrio, al pueblo, a la ciudad y a lo global. En los centros educativos convendría incluir a otros profesionales cualificados para fines educativos y sociales (supongo que yo no estoy cualificado para ejercer de docente escolar ni los docentes escolares están cualificados para realizar actividades socioeducativas); si aparcamos corporativismos la inclusión de, por ejemplo, educadores sociales puede cambiar la dinámica, las estrategias o la propia metodología de trabajo.

    Existe un porcentaje de padres y madres que no cumplen con sus responsabilidades respecto a la educación de sus hijos. Dar respuesta a esto significa planificar una intervención de tipo social y, preferentemente, pedagógica antes que terapéutica. Tiene que haber un proyecto de apertura de los centros formales a la sociedad civil. Se tienen que crear actividades lúdicas, culturales, deportivas…que creen redes de comunicación y participación.

    Los centros educativos tienen que ser inclusivos, abiertos, participativos: tienen que ser una parte esencial de la adaptación al entorno y de la adaptación con su entorno.

    También estaría bien poder delimitar lo educativo de lo que no lo es. Por ejemplo, cuando unos padres no cumplen con sus responsabilidades sobre la educación de sus hijos tiene que haber una intervención socio-educativa para cambiar dicha situación, por supuesto, pero no es un problema estrictamente educativo, también lo es legal. Es el juez quien tiene que intervenir y los centros educativos tienen la obligación legal de hacer las denuncias pertinentes. Las leyes contemplan claramente funciones y responsabilidades que en la práctica se incumplen sistemáticamente y, en muchos casos, con la complicidad de los profesionales.

    Un saludo

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      29 de marzo de 2008, por Montse

      Estoy totalmente de acuerdo contigo, Juan Antonio. En los centros educativos hacen falta educadores sociales, los profes no podemos jugar a lo que no sabemos, no vale sólo la buena voluntad, hay que planificar técnicamente las actuaciones. El problema, sobre todo en los institutos, es que muchos profes no quieren educar ni quieren tratar con las familias y los que quieren hacen lo que pueden pero con eso no basta.

      Un saludo, Montse

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    28 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

    Me encuentro, casi al fondo de este largo mural de palabras, la intervención de Raquel hace un par de días. La estructura "conversacional" de este CIO hace que las respuestas a debates anteriores se sitúen muy abajo y a veces cueste encontrarlas. (Pero no es una crítica, es sólo una observación "estructural").

    Yo para evitar "sumergirme", como Raquel, en el fondo de este CIO, comento aquí arriba, y sigo robando protagonismo. ;-)

    No sé el camino que seguirá este CIO. Quizás acabe aquí. Yo agradezco mucho las últimas intervenciones (Raquel, Eduideas, Yolanda jb) porque el tema me interesa, y de alguna manera, las fechas, el tiempo, o nuestra propia dualidad profesores-padres (al menos en mi caso) ha impedido que nos mojemos más a fondo.

    Cuesta ver a los padres, cuesta ver a los estudiantes, parece que cuenten con el don de la invisibilidad. Los más buenos en este sistema son siempre invisibles. Y no los dejamos acercarse. Y encima llamamos a los visibles, a los problemáticos... para decirles (+o -) que se vayan, que no sirven, que no tienen lugar, ni tiempo, ni remedio en este sistema.

    ¿Y cómo se arregla esto? aquí nos atascamos.

    Yo apuntaría algunas (utópicas o no) medidas:

    - Empezar por la base. Apoyar a los niños y familias desde los primeros años. Corregir y ayudar cuando se comienza a crecer. Eludir en los primeros años el "resultadismo", leer ya, contar ya, dibujar ya.
    - Mirar al alumnado y la Educación en su conjunto, desde los 0 a los 99,9 años. No son pies, manos y cabeza. Son personas completas. No fijarse en las metas sino en los caminos.
    - Transmitir a los padres, desde el principio, la importancia de su labor. Facilitarle medios, tiempo, formación y un lugar en la escuela para conseguirlo.
    - Trabajar la cooperación, no la separación, la corresponsabilidad, no las jurisdicciones, la organización, no la improvisación, la prevención y no el vendaje.
    - Cambiar el entorno físico, laboral y temporal para adaptarlo a esas nuevas funciones y objetivos.

    ¿Qué fácil, no? vale, dejénme que sueñe, ya que no duermo mucho.

    Saludos.

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      28 de marzo de 2008, por yolanda jb

      Buenoooooooooooooooo¡¡¡¡

      Con este último mensaje de Pedro ¡Queda inaugurado este pantano, digo claustro!

      Ayer nos reunimos Chelucana y yo y dimos el tema por zanjado. Hoy veo que Pedro no está por la labor de privatizar las AMPAS y se le han ocurrido este montón de propuestas que yo necesito tiempo para asimilar y comprobar su viabilidad, por mínima que sea.

      Reconozco que lo que más abunda en todas las intervenciones son preguntas sin respuesta. Yo no he sido capaz de responder, al contrario creo que me caían como losas aplastantes e inmovilizadoras. Por eso mi sensación era de abandono.

      Dadme unas horitas de fin de semana y me podré a pensar, incluso a soñar, como dice Pedro. Tal vez (o tal vez no) se me ocurra una última idea. Se admiten empujoncitos.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    26 de marzo de 2008, por Yolanda jb

    Antes de que nos llegue la hora de cerrar y buscar casa nueva (que tal y como están los tiempos no va a ser cosa fácil) os dejo un enlace con un título sugerente, según mi opinión.

    Unas AMPAS a reformar

    La formalidad, las tareas logísticas y hasta administrativas que hay detrás de algunas asociaciones de madres y padres, consecuencia de la legislación vigente y del poco interés de muchos centros en que funcionen, deberían dar paso a unas AMPAS pragmáticas, útiles, concretas y motivadoras.

    Me ha sorprendido bastante leer que muchos centros tienen poco interés en que funcionen. No es el caso de las que yo conozco.

    Supongo que otro pequeño detalle que se me ha ocurrido es que dado el poco interés que despiertan las AMPAS en general, pronto será otra de las cuestiones privatizadas con muy poca oposición social. Si su función principal es ofrecer actividades en las horas extraescolares quién mejor que una empresa privada para gestionarlo...

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      27 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

      ¿Dices, Yolanda, que los centros que conoces tienen interés en que sus Ampas funcionen?

      Pues me alegro sinceramente. Ahora, al trabajar yo en un centro de adultos, donde no tenemos Ampa, lógicamente, he perdido el contacto, pero mi experiencia anterior en Centros de Secundaria me dice que más que nada lo que yo veía es cierto desinterés, se trabajaba en paralelo, se pedían recursos, se buscaba aprobación, pero no había proyectos conjuntos ni una verdadera cooperación.

      En la adolescencia, una edad de pleno desarrollo, al llegar a los IES, los padres y madres dan un paso atrás, se desentienden más, se dejan contagiar por el "resultadismo", las notas, la actitud. El/la joven se fracciona en áreas, es bueno o malo en ..., y sus horarios laborales les dejan aún menos tiempo para participar. Además, los propios adolescentes rechazan ver la figura de sus padres y madres en el centro. No es extraño ver centros donde a los padres no se les deja acceder más allá de la entrada, si no están citados para, la mayoría de las veces, recibir quejas o malas noticias de sus hijos.

      Y por otro lado, la labor de contacto se ve circunscrita a un sólo profesor/a -portavoz (tutor/a), a unas determinadas horas de "atención a padres", que dicen por aquí, fuera de los horarios habituales del centro, y cercanas a los periodos de entrega de notas. Y si a eso se añade el poco poder real de decisión de m/padres, profesorado y alumnado (hablo de la escuela pública)...

      "Acercar padres y madres a la escuela" dice el título de este CIO ahí arriba. Yo lo creo posible y muy necesario, pero no con las actuales estructuras.

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      28 de marzo de 2008, por Juan A. Pérez

      Hay intereses en que las asociaciones de padres y madres no funcionen. El autoritarismo profesional y las formas no democráticas de reparto del poder escolar son una parte del problema. Los centros educativos son refractarios a la participación real de los padres. Pero, también, hay otros factores a considerar como el control político a través de "infiltrados" en las asociaciones. Tengo constancia de que muchas asociaciones están siendo controladas por determinados partidos políticos que las usan en el propio interés y que sobre todo persiguen impedir la participación ciudadana. Cosas que pasan...

      Un saludo

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    15 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

    A mí me quedan también un par de días para viajar también (no pongo donde para o dar envidia como Raquel), pero posiblemente aún intervenga alguna vez antes de eso.

    Mis mejores deseos para todXs en estos días, que espero que disfruten, descansen, se diviertan, duerman y ... todo lo que les apetezca.

    Es de esperar que este CIO sa quede un poco tranquilito hasta que el 24 de marzo, en plena primavera, busquemos de nuevo nuestros bolígrafos rojos y las fichas de alumnos y nuestra maleta repleta de papeles, y nos acordemos del CIO y digamos; ¡ah, sí... que yo iba a decir...!

    Pero no voy a esperar a la primavera para aportar una opinión "ecológica" sobre el problema: el lugar donde vivimos, trabajamos, descansamos, refleja también lo que somos o creemos ser, así que hablaré de cómo son visualmente y espacialmente los centros educativos en este país.

    Acerquemos los padres y madres a la escuela dice este CIO. Hasta la puerta llegan, pero luego, ¿qué lugar hay en los centros para los padres? ¿dónde esperan, que no sea de pie en la puerta de un despacho, o en un patio?, ¿dónde se les recibe, que no sea en una silla infantil o en un pupitre? ¿Dónde se reúnen, que no sea un aula o un mini despacho, o un rincón vacío?

    Ya sé, estas cosas no son importantes, lo que importa es el espíritu, la colaboración, la comunicación... lo de menos es el lugar, nos dirán los expertos, los inspectores,... ¿pero de verdad creen que es lo mismo hablar junto a un patio ruidoso, de pie en un pasillo, o sentados con las rodillas en la boca?

    Si además despejamos el diálogo con palabras incomprensibles, y atendemos a la carrera como los (malos) médicos del seguro, porque no nos dan más tiempo que el queramos y podamos tomar de nuestro propio tiempo, ya me dirán...

    Basta mirar por fuera y por dentro nuestros aburridos, monocromos, oscuros, cerrados y ruidosos centros educativos, pasear por sus orográficas canchas deportivas, entrar en sus insuficientes salones de actos, minúsculas bibliotecas, oscuros pasillos, lóbregos despachos, agonizantes jardines, espartano mobiliario, para comprender las cifras del fracaso escolar, la disrupción, la depresión y la falta de imaginación de nuestra educación.

    Que soy un exagerado, me dirán, que otros los tienen peor y prosperan, que lo importante es el continente no el contenido... bla, bla, bla,... por eso todXs preferimos desplazarnos en un camión volquete, comer sobre cajas de reparto, o escuchar música en un transistor...

    A lo mejor, para acercar padres, niños y profesorado a las escuelas alguien debería dejarse el dinero en derribar las que ya no sirven, contratar arquitectXs que no odien a los niños, especular menos con el espacio que requiere un centro educativo, con los colores y muebles más baratos, con el tiempo necesario para educar, que no es sólo el tiempo de clase, con el personal necesario... y después, mucho después, sumar y restar porcentajes, inventarse leyes milagrosas o vender el progreso en cajas de cartón.

    Saludos... otra vez.

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      16 de marzo de 2008

      Planteas un tema vital, Pedro. Los espacios físicos en los que se vive, estudia o trabaja marcan, condicionan y moldean estados de ánimo y pautas de comportamiento.

      El espacio físico tiene efectos sobre la salud física y mental de las personas. Las instituciones educativas están diseñadas arquitectónicamente para el control y la contención al mínimo coste y máxima rentabilidad. Ciertamente, los padres y las madres están excluidos, incluso, en lo físico.

      Un saludo Pedro.

      • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
        24 de marzo de 2008, por eduideas
        Podríamos debatir también sobre espacios y horarios, he lanzado unas preguntas para comenzar. Estoy de acuerdo con vosotros en que condicionan y mucho las clases
        • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
          27 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

          Una de las cosas buenas que tienen estos CIOs, aparte de obligarnos a pensar, pronunciarnos y equivocarnos, es encontrar por aquí personas muy interesantes, rincones y blogs muy útiles, agradables, curiosos, propuestas atractivas.

          Por eso me alegro, Eduideas de leerte por aquí. La mera mención a Mafalda, sólo un poco más joven que yo, bastaría para interesarme, pero los debates que aparecen en el mismo, Tiempo y espacio, el relativo a los CIO, me interesan mucho. Sólo la falta de tiempo y cierta "espesez" mental evitarán que lo visite frecuentemente.

          Saludos

          • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
            27 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia
            Me "comí" la d de Eduideas en el enlace final, y me quedó Euideas , que si mis recuerdos del griego no son malos (mi abuelo se llamaba Eugenio, "de buen genio") podría significar buenas ideas, lo cual tampoco es mal título. Pero lo corrijo:
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    15 de marzo de 2008, por Raquel Almeida

    Ante todo, quiero dedicar un tardío saludo y una felicitación a nuestras anfitrionas Yolanda y Chelucana, y a todos los participantes en este CIO. Hasta ayer, supongo que como casi todos, he estado liadísima con exámenes, evaluaciones y entrega de notas y no había tenido un ratito para sentarme con tranquilidad a leer todo lo que aquí se ha dicho. Al fin he podido ponerme manos a la obra y la conclusión a la que he llegado es que en este tema tengo muchísimo que aprender y muy poquito que aportar.

    Sin embargo, no voy a despedirme sin dar mi opinión sobre dos cosas que he observado en mis dos añitos y meses en la enseñanza pública.

    Lo primero es que detrás de un alumno conflictivo se esconde en la mayor parte de los casos (al menos en los que yo he conocido) una situación de abandono familiar. Y no me refiero a que el chico esté abandonado en el sentido más dramático del término, sino a un abandono muchas veces en presencia... Me explico: a una falta de dedicación de la familia, no por desinterés ni por falta de cariño, sino por lo que ya alguien comentó (no recuerdo ahora quién): por unos horarios de trabajo que no permiten que la familia cumpla el papel que le corresponde en la educación de sus hijos. Sin ir más lejos, ayer una madre se presentó con su hija de 3º de ESO a preguntarme por qué su niña había suspendido mi asignatura. Cuando le respondí que no había visto a la niña desde hacía días y que no se había presentado al examen de la evaluación y que además faltaba mucho, la señora se sorprendió. No tenía ni idea de lo que le hablaba. Claro, en ese momento caí en la cuenta de que algo estaba sucediendo con la niña y (me toca entonar el mea culpa) yo no había preguntado por ella a su tutora, ni en la evaluación se nos dio ninguna explicación de las circunstancias familiares de la chica. Parece que los padres están separados y la niña vive con su padre, así que su madre no estaba informada de las faltas de asistencia reiteradas de la niña. Después de la conversación con la madre, me fui a hablar con la tutora, (quizás ya demasiado tarde) y me explicó la situación. Sé que desde el centro se ha llamado a casa de la niña, pero parece que el padre de la criatura tiene depresión... en fin... ¿no la quieren? por supuesto que sí. ¿No se preocupan por ella? No me cabe la menor duda de que sí... Y sin embargo, ¿no podemos hablar de "abandono" entendido de esa manera más laxa?

    Lo segundo es que creo que desde la tutoría se puede hacer una labor valiosísima en favor del alumnado. El año pasado fui tutora de un tercero de la ESO y este año de un 1º de Bachillerato y considero que es un trabajo muy gratificante. "¡Estás loca!" probablemente pensará alguno. Pues a lo mejor es que he sido muy afortunada con los alumnos que me ha tocado "tutelar" hasta ahora, pero el caso es que también disfruto de ese trabajo. Por eso, me cuesta un poco creer que todo el mundo piense que es un "marrón".

    Para terminar, quiero decir que las preguntas que ha planteado Juanjo en su intervención me han parecido interesantísimas. Me las voy a apuntar en una libretita y me las voy a llevar conmigo a Sevilla donde pasaré varios días de vacaciones. En el avión reflexionaré sobre ellas y quizás cuando regrese, tenga algo más que decir.

    Saludos a todos y que disfruten y descansen en estos días. Raquel

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    14 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

    Esto no tiene que ver con el tema del debate sino con la forma de seguirlo. Es una anotación algo "téxnica", y pido disculpas si no les interesa.

    Estoy acostumbrándome a los RSS, esos enlaces que nos permiten estar al día de las novedades de una web, o como en este caso, sobre un debate o tema que a uno le guste seguir.

    Esta web de Educarueca, corríjanme si me equivoco, no lleva RSS, así que tengo que abrir el enlace y rebuscar a ver si hay mensajes nuevos.

    He encontrado, y aquí viene la parte "téxnica" una extensión para el navegador Firefox que se llama Update Scanner. Te permite seguir una web sin RSS, te señala con una flecha azul abajo cuando se ha actualizado y te resalta en amarillo las novedades. A mí me viene bien para saber dónde está el último comentario. Saludos.

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      14 de marzo de 2008, por http://www.educarueca.org

      Hola Pedro,

      Creo que esta propuesta tuya sí es realizable. El problema es cómo hacerlo.

      De momento este enlace te llevará a las novedades: http://www.educarueca.org/spip.php?action=rss&op=forums&args=page-public&id=21&cle=1c572d8d&lang=es

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      14 de marzo de 2008, por http://www.educarueca.org

      Y para los artículos :

      Puedes sindicar las novedades de este sitio con cualquier lector de archivos al formato XML/RSS (Rich Site Summary). Igualmente, SPIP puede leer las novedades publicadas en otros sitios que utilizan un formato de intercambio compatible (sitios sindicados).

      El archivo «backend» de artículos de este sitio se encuentra en la dirección:

      http://www.educarueca.org/spip.php?page=backend

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      16 de marzo de 2008, por Yolanda jb
      Que con esto del C.I.O. aprendemos "de to" no me cabe ninguna duda. Hoy EducaRueca tiene ya una Realmente Simple Sindicación para que te lleguen a tu casa las últimas novedades y no tengas que ir a buscarlas. Esquina superior derecha, bajo el Mapa del sitio. ¡Qué os sea leve!
      • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
        16 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

        Izquierda, Yolanda, izquierda,... que es que nos tienen locos. Hoy mismo ayudaba a mi hija. En su libro ponía "colorea los objetos a la izquierda del niño..." y dudé ¿los que yo veo a la izquierda del niño o los que el niño tiene a su izquierda? al final no supe qué decirle, cosas de un zurdo de nacimiento... (en realidad, en el libro decía derecha, en estos tiempos raro sería lo contrario, pero me cuadraba mejor para el comentario cambiar la posición...;-D)

        Así que tu derecha, Yolanda, podría ser nuestra izquierda, y viceversa, pero yo los RSS los veo arriba a la izquierda.

        Y esto me ha recordado a don Enrique Tierno Galván:
        - "Bendito sea el caos, porque es síntoma de libertad."
        - "La buena didáctica es aquella que deja que el pensamiento del otro no se interrumpa y que le permite, sin notarlo, ir tomando buena dirección."
        - "La política ha dejado de ser una política de ideales para convertirse en una política de programas."
        - "Toda gran revolución política es una gran revolución moral. Toda gran revolución moral supone una gran revolución política."

        Saludos

        • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
          16 de marzo de 2008, por http://www.educarueca.org
          ¿Será un virus esto de confundir la izquierda con la derecha o será el efecto de haber visto los debates preelectorales en televisión?
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    14 de marzo de 2008, por Yolanda jb

    Yo también quería hablar un poquito más de Pedro. Hoy, cuando mi hijo me ha dado las notas y las hemos comentado me ha venido la imagen de Pedro a la cabeza. ¿Cuándo comenzó lo suyo? Pensando en él he escrito un artículo para la página del AMPA y aprovecho para dejarlo aquí también.

    ¡HORROR! LLEGAN LAS NOTAS

    Hoy mi hijo ha traído las notas. Ya está en segundo. He notado que no le apetecía mucho abrir el sobre. Me ha dado la sensación que tenía algo de miedo a descubrir que podían ser malas. Cuando las ha visto no le ha resultado fácil interpretarlas. Me ha confesado que no sabía muy bien la diferencia entre el suficiente y el sobresaliente. Eran mucho mejores de lo que yo me podía imaginar. Todas notables y sobresalientes (¡Ah, un Bien en plástica! Su temor y su inseguridad me han hecho dudar del valor de este rito.

    Con frecuencia la profesora le corrige personalmente los trabajos y le pone notas escritas en sus cuadernos. "Necesitas mejorar esto o lo otro". "Te felicito". "Muy bien". ... Esas notas las comentamos y tienen para él todo el significado, que por lo general es positivo y le animan a cambios concretos y puntuales.

    ¿Qué persiguen estas otras notas a final del trimestre? La verdad es que no lo sé. Dudo que sirvan si son buenas y dudo aún más que sirvan si son malas. ¿Qué pueden significar unos insuficientes a un niño o niña de segundo de primaria? Me cuesta creer que le sirvan de motivación para esforzarse más. Probablemente para lo que sí le sirven es para humillarle, vaciarle su autoestima y colocarle en el cómodo rincón de los que no lo intentan porque ya les han dicho que son incapaces.

    Lo único que podemos hacer para contrarrestar este efecto negativo es positivizar cualquier resquicio que nos dejen abierto. En ningún caso deberán ser la escusa para un castigo o una reprimenda. Si estos chicos y chicas a esta temprana edad son calificados negativamente será debido a que alguien más en su entorno no lo está haciendo demasiado bien. Y no me refiero necesariamente a su padre o su madre. No creo que uno de sus objetivos expresos sea que su hijo o hija obtenga estos malos resultados. No son los progenitores lXs expertXs en temas educativos. Para decir que hay que cambiar ciertas cosas en el comportamiento infantil tendremos que tomar las medidas adecuadas que nos lleven a que esos cambios se produzcan para mejorar, no para que la situación se enquiste y de ahí en adelante se vuelva más crítica.

    Habrá quien interprete mis palabras con un: "¡Felicitemos a los chicos y chicas que no han mejorado su conducta o que no han asimilado ningún contenido!". "¡felicitemos también a todXs los que no han interiorizado ningún hábito, ninguna responsabilidad, ningún deseo de superación!". Evidentemente esa no es la alternativa. La alternativa está en que debemos aprender a alimentar esa curiosidad que aún tienen a esta edad, debemos atender sus deseos de aprender y de buscar el porqué de las cosas. Valdrá con que no les "extirpemos" estas habilidades con las que han nacido. El resto vendrá solo.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    13 de marzo de 2008, por Juan A. Pérez

    Tutora: “Pedro ha llamado hijo de puta al profesor de matemáticas”. ¿Cómo responde el centro ante esta falta? ¿Existe algún criterio protocolarizado? ¿Se actúa a salto de mata? ¿Depende de quién insulte o quién sea insultado la sanción es una u otra? ¿Tiene el centro criterios claros y conocidos por todos para responder a los insultos, a las agresiones o la violencia?

    El jefe de estudios pide la expulsión temporal (1 mes). Digamos que el jefe de estudios está “en su papel”. Dice: “a ese alumno le hemos perdonado ya demasiadas cosas”. El profesorado no está para perdonar nada ni a nadie (igual se ha equivocado de profesión)*. De esta frase podemos inferir que existe un proceso histórico personal y escolar. Pedro tiene una biografía. ¿Cómo se ha llegado a ese punto? ¿Por haber “perdonado” cuando tocaba hacer alguna otra cosa? ¿Se ha intervenido antes? ¿Cómo? Faltan datos. Aquí hay un error de base. Los límites (normas) deben estar claros y ser aplicados asertivamente cuando corresponde. ¿Se ha hecho? (No se ha hecho porque se le ha perdonado demasiadas veces).

    La madre. Se presenta como ausente en el proceso educativo de su hijo. Justifica y defiende a su hijo. De esto podemos deducir que la madre juega el papel de cómplice de su hijo. No hay suficientes datos pero cabría analizar ante qué estructura familiar nos encontramos: ¿negligencia? ¿sentimiento de culpa? ¿ignorancia?...

    La expulsión de un mes ante una falta como la cometida por Pedro, no parece que sea una solución, en todo caso, es un parche que anuncia el principio de más capítulos conflictivos. En conjunto lo que más destaca del diálogo entre tutora- jefe de estudios y tutora-madre es una estructura cronificada y cronificante que aparca problemas temporalmente pero que seguramente tendrá segundas partes. En el diálogo presentado si hay algo que destaca es la ausencia de soluciones (o de intentos de solución). Las relaciones entre centros educativos y padres se sitúan en una relación desigual de poder. Los centros educativos no son democráticos (algunos ni siquiera son educativos). La falta de democracia potencia la falta de participación, y esta, la falta de democracia.

    En el caso que se nos plantea podemos ver una estructura donde se repiten los síntomas, se repiten rituales y se obtienen siempre los mismos resultados: es una estructura de cronificación de los conflictos.

    * Si la frase es metafórica, entiéndase la crítica metafóricamente también.

    (Otro día más)

    Un saludo.

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      14 de marzo de 2008, por pitufo

      Estoy de acuerdo en lo que dices, es algo crónico que se debió solucionar o cortar mucho antes. Está claro que no se pueden permitir insultos pero siempre he dicho que prefiero el enfrentamiento que la pasividad total: al rebelde aún le importo (o el sistema escolar) como para saltar y agredir, el que ya está de vuelta de todo es simplemente un cuerpo sentado en la silla que ni siquiera ríe las gracias de los compañeros.

      Creo, insisto en ello, que la vía no es la expulsión sino la contraria: si no trabajan deben quedarse para recuperar el tiempo perdido, además ahí implicas más a los padres porque tienes que comunicarles la sanción y el horario y como mínimo hay un contacto

      • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
        16 de marzo de 2008

        Creo que era, Iván Illich, quien planteaba que los niños y jóvenes inadaptados y conflictivos en un alto porcentaje eran los que mejor salud mental presentaban al rebelarse contra instituciones de control social, de contención o de castigo puro y duro. En esto si que hay algo de verdad.

        Un saludo Pitufo.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    13 de marzo de 2008, por Maribel
    Buenas tardes. Es muy interesante el debate que se ha generado. Respecto al juego de rol, yo he vivido esa situación en varios centros en los que he trabajado. Creo que el papel de la tutora es bueno, pero cuando en la escuela actuamos individualmente, obtenemos escasos resultados. ¿Apoya el equipo directivo esa linea de acercamiento de la tutora? ¿Como se plantean los conflictos en el centro? En muchas ocasiones, ponemos la "etiqueta" al alumno o alumna (disruptivo, objetor, boicoteador...) y juzgamos a la ligera las conductas de ell@s. Creo que a partir de un incidente como el que se describe no podemos pretender acercar a la familia a la escuela. Ese es un trabajo a largo plazo, programado (plan de convivencia, plan de acción tutorial...), que traspase todo el plan de centro, asumido por tod@s. Pero claro, ¿de verdad queremos que los padres y madres PARTICIPEN? ¿O queremos un AMPA "a nuestra imagen y semejanza", obediente, que no plantee grandes interrogantes, dudas, cuestionamientos?, porque me da la impresión de que en muchas ocasiones, la familia está al margen porque l@s docentes lo propiciamos. Creo que es importante que conozcamos de verdad el entorno del alumn@, que exista un diálogo en profundidad con la familia, que detectemos qué carencias pueden existir, a través de qué recursos podemos apoyarlos... El establecimiento de vínculos personales con ell@s favorece a sus hij@s y también nuestra tarea. Respecto a la tutoría, ¿no somos todos tutores? ¿O sólo nos encargamos de los de 1º A, B, o lo que sea?. Evidentemente, no tenemos una tarea fácil, quizás la formación pueda ayudarnos, tanto a las familiasl como a l@s docentes, y no me refiero a cursos del CEP, (no sólo). Probemos fórmulas alternativas, escuelas participativas, comunidades de aprendizaje...CONSTRUYAMOS la escuela CON las familias, no al margen de ellas. un abrazo. Maribel
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    12 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

    De cara a este CIO, yo no me pierdo un sólo capítulo de "Un trabajo conjunto de padres y educadores" , el relato por entregas que incluye Chelucana en su página de la red Claustro Oficial Ideal.

    Creo que ilustra muy bien los desencuentros y opiniones que se dan entre p/madres y educadores.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    11 de marzo de 2008, por Ramón

    Hola:

    Estupendo juego de rol, Yola ... y difícil de resolver porque las soluciones o propuestas funcionarán en unos sitios y en otros fracasarán. Los IES son organizaciones más o menos independientes donde la figura del líder (que no tiene por qué recaer en una persona pues bien podría ser un grupo) ha de crear, mantener y desarrollar la propia cultura-esencia-línea del centro educativo. Hay que buscar sinergias que absorban estos problemas; es más, que los eviten, que los prevean y acaben con ellos antes de que la situación llegue a un punto de no retorno. Estas sinergias se alcanzan si existe una cultura organizativa comprometida, poderosa y motivadora, que impregna todos los rincones del centro y todas las maneras de pensar de los que, por allí, pululan. Docentes, AlumnXs, Orientadores, PAS, DirectivXs y Familias han de aceptar-crear-desarrollar-impulsar la cultura organizativa propia, el sello del centro. Todos a una, para que nos entendamos y estos problemas no surgirán. No es necesario explicar más cosas ya que todos sabemos que nada consigue un docente por sí solo si el resto de habitantes del centro no acompañan, si la filosofía del centro no es esa.

    Y, por supuesto, no hablamos de la Cultura Organizativa impresa en un papel. Hablamos de la que se lleva a la práctica, de la que todo el mundo participa, de la que están creando y desarrollando en el IES donde trabaja Juanjo sin ir más lejos. Si en tu centro se hallan elaborando un documento sobre convivencia y mediación y es normal que algunos alumnos estén en los pasillos expulsados, sentados en el suelo, mientras alguien del equipo directivo pasa por delante suyo sin ni siquiera preguntar y exactamente hace lo mismo la persona que trabaja como Orientadora, pues ... digamos que no se generan sinergias capaces de hacer frente al dilema propuesto por el juego de rol. Añadimos a esto la ausencia de un local para el AMPA, la absoluta desmotivación de la junta de delegados y la aceptación de los nenes en los pasillos expulsados ya tenemos la solución al juego de rol: expulsión en función de la falta y del ruido que pueda hacer la familia en concreto.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    11 de marzo de 2008, por eduideas
    El problema es dejar que un alumno como Pedro llegue a estos extremos y que la familia siga ausente. Eso no es cosa de este curso, se ha detectado mucho antes y no se ha intervenido o no se ha sabido qué hacer. Entonces Pedro cada vez se desconecta más del curso y sus padres no quieren más problemas. Falta conocer más a las familias, os incluyo algunos datos en el post que hay más abajo: no se acercan por horarios, porque no quieren, porque no saben qué hacer, porque han tenido malas experiencias anteriores, porque les da vergüenza oír según qué y se sienten culpables de lo que hace Pedro, porque han tirado la toalla, porque hay problemas más graves en casa... Podrían ser motivos varios que explicasen el contexto del problema. Sin conocerlos, es complicado intervenir. Creo que el colegio tendría que tener un diálogo fluido con servicios sociales y similares para actuar en casos así y lograr implicar a la familia y los mismo con tantos pedagogos y asesores externos que no ayudan al pobre profesor de matemáticas desbordado que no aguanta más o a la tutora que está impotente porque la familia no colabora.
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    10 de marzo de 2008, por Yolanda jb

    Ya tenía ganas de encontrar un minuto (o unos cuantos) para repensar aquí, en colectivo, esto de acercar a padres y madres a la escuela. Yo también me pido a mí misma y a Chelucana, dejar esto abierto hasta después de las vacaciones. Así, sin tiempo para la reflexión tranquila me pasa lo que a Juanjo, sólo se me ocurren preguntas. Y para poner las cosas un poquito más difíciles el alumno expulsado hace diez días que dio pie al diálogo de la introducción -que no todo era ficción- ha regresado a clase. Hemos tardado exactamente tres horas en volverlo a expulsar. Esta vez estará en su casa hasta después de la vacaciones.

    Por muchas amenazas, insultos, puños cerrados y miradas destructivas que nos haya lanzado a todo su entorno educativo sé que de su casa volverá reforzado a seguir con la misma actitud. ¡Qué más quisieran su madre y su padre que su hijo fuera diferente! Es el producto de un tiempo y de una serie de situaciones familiares absolutamente distorsionadas e inevitables. Sólo la escuela debería estar fuera de esa distorsión pero no sólo no lo está sino que además agrava la situación en la que vive esa familia. Para salvar nuestro honor lo devolvemos a su casa, peor incluso de como había llegado, y nos quedamos tan "agustito".

    Éste es sólo un caso extremo y un tanto aislado. Me gustaría centrar más la reflexión en aquellas familias que, sin vivir situaciones marginales, tampoco se sienten cercanas al proceso educativo que viven sus hijas e hijos.

    No hay que buscar mucho para encontrar montones de condicionantes que hacen imposible el acercamiento entre un buen número de padres-madres con el profesorado de sus hijos e hijas. A la experiencia poco gratificante ya vivida en toda la primaria hay que sumar las largas jornadas de trabajo, sobrecarga de responsabilidades familiares, horarios de atención a padres y madres absolutamente incompatibles con la precariedad de sus contratos... y una absoluta falta de costumbre de participar en procesos colectivos como pudieran ser las asociaciones de vecinos, los sindicatos, las organizaciones de voluntariado, etc.. Cómo mucho hay gente que todavía va a su iglesia, pero eso sí, en silencio, en absoluto silencio. Y en esa escuela de pasividad que es la vida para la gente no "organizada" no hay ninguna necesidad que cubrir hablando con las personas que tratan de desarrollar la personalidad integral de su hijos e hijas. ¿Eso qué es? Cuando cumpla los dieciséis ya buscará trabajo y del resto no hay nada que se pueda hacer.

    Y qué decir del profesorado que ya no disfruta la labor de "tutoría". Vendrán especialistas y personas técnicas que cubrirán este rol vaciando de contenido la tarea. Hablan de remunerarla. Pues todavía peor. Pensar que alguien se pueda encandilar con este oficio por unas pocas monedas me llena de horror. Si quieren incentivarlo que sea con reducción de horario para que esa atención pueda ser real.

    Cuánto más escribo y cuánto más os leo más claro tengo que soy maestra, que lo mío es educar de los 12 a los 14 (como mucho a los 16) pero no estoy ahí para llevarles a la universidad. Eso es, completamente otra cosa. Y hay algo que todavía me afecta más. Es que soy madre en infantil y primaria y ese redescubrir la primera escuela me ha llenado de razones para proponer cambios en la secundaria.

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      11 de marzo de 2008, por Montse
      Yolajb, creo que comparto contigo a grandes rasgo la misma concepción acerca de la educación. No obstante, en el caso concreto que cuentas, ¿no crees que más que maestra lo que pretendes ser es trabajadora social? Es que a lo mejor son cosas distintas y eso no significa renuncie a la educación de mis alumnas/os pero es que no podemos ser dioses. Un saludo afectuoso, Montse
      • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
        11 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

        Yo creo, Montse, y me parece que tú ya lo practicas, o al menos cuando leo tu blog, que cada vez es menor nuestro papel como meros transmisores del conocimiento, expertos, maestros en una materia, y mayor el de animadores de la curiosidad, iniciadores en la práctica, restauradores de la autoconfianza, orientadores hacia el futuro, guías de recursos, y por qué no, trabajadores sociales.

        Otra cosa es que sepamos, podamos, o queramos realizar ese trabajo. Porque, al menos a mí, nadie nos preparó para ello, nadie nos concedió el contrato social que nos permita intervenir o ayudar a resolver casos complejos.

        Pero lo cierto es, el tiempo lo dirá, que, con la adecuada formación y tiempo, cada vez deberemos ser TODXS más tutorXs y orientadorXs que simples profesorXs especialistas. Quizás entonces las tareas del tutor/a y orientador/a, al menos como los conocemos ahora, ya no sean las mismas, y la relación profesor-alumno-padres pueda cambiar.

        Puestos a pensar... claro.

        • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
          11 de marzo de 2008, por Montse

          Pedro, fíjate que asumo que somos educadoras/es y eso claro que lo practico, al menos lo intento -supongo que hay mucho que mejorar-. Pero una cosa es ser educador/a y otra es ser trabajador/a social. La mayoría de las veces las cosas se pueden solucinar educando, pero hay casos extremos -como el que propone Yola en su juego de rol- que sinceramente creo que las/os profesoras/es solas/os no los podemos llevar a buen puerto. Creo que hay problemas que deben ser tratados por personas que sepa de qué va el tema, temas que requieren algo más voluntarismo y ganas. ¿De verdad aceptaríamos que si tuviéramos un serio problema médico lo tratase alguien que pone mucha voluntad pero no tiene herramientas suficientes para afrontarlo? ¿Con nuestros chicos y chicas podemos seguir usando el ensayo y error? Insisto, hablo de caso muy concretos que transpasan límites muy complicados.

          Entre el todo está fatal, yo no puedo hacer nada y me limito a dar mi clase y el/la que llegue llegue y el/la que no no es mi problema; y el yo soy capaz de afrontar cualquier problema que un chico/a y/o su familia presenten aunque no tengo conocimientos, destrezas y estrategias profesionales para ocuparme del problema, hay un término medio. Un término medio que es -en mi modesta opinión- el de la educadora o el educador que es algo más que transmisor de conocimientos pero no es ni dios ni héroe.

          No sé, será que las experiencias que estamos viviendo en mi centro me están condicionando demasiado. Porque además, otra cosa importante que hay que poner de manifiesto es que no sólo se trata de hablar sino de llevar a la práctica. Porque si yo te contara cómo hablan algunas/os que tengo cerca y vieras cómo actúan... En fin, que como todo en la vida, el movimiento se demuestra andando. Y yo trato de no pararme nunca pero volar no puedo.

          Un saludo, Montse

          • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
            14 de marzo de 2008, por Yolanda jb

            Como igual ya he dicho en algún otro momento EducaRueca nació producto de una Licencia para Proyecto de Investigación. Con la idea de investigar sobre conflictos pasamos 7 meses de ese curso 05/06 en Inglaterra. Allí tuve la oportunidad de colarme en todos y cada uno de los institutos que me permitían entrar. No siempre era fácil eso de querer entrar a "investigar" por mi cuenta para saber qué hacían allí con la gente que se iba quedando "descolgada". Nunca reflejé por escrito un análisis global de mi observación pero una cosa se me quedó muy grabada: la enorme cantidad de especialistas e intermediarXs que toman parte en el proceso educativo y la absoluta carencia de valor de la tutoría. AlumnXs que son entrevistados, adaptados, remitidos, reforzados, compensados, ... por una enorme cadena de especialistas. Todo esto dentro del grupo, fuera del grupo, en pequeño grupo, individualmente y vuelta a juntar. Vamos, de mareo.

            En el extremo opuesto me viene a la mente la capacidad de organizarse de una maestra en una escuela unitaria de Extremadura a la que apoyé en mis primeros años de docencia. Al ser una escuela unitaria en una pequeñísima población conocía de maravilla a las familias, a los niños y niñas y hasta las propiedades del césped que crecía en el jardín.

            Estas dos reflexiones las quiero introducir para responder a Montse en su cuestión sobre si tenemos que ser trabajadoras sociales o educadoras. Yo me quedo con tutoras y todo lo que conlleva. Si es con el apoyo de una trabajadora social infinitamente mejor pero será una persona que te acompaña, no que te sustituya.

            Y en lo de heroínas o diosas nada de nada. Vale con tener un equipo de gente cercana en el que apoyarse para disfrutar los éxitos y llorar los fracasos. Algo así como lo que hacemos en estos CIOs pero sin lo de "virtual".

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      11 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

      Comparto tu visión, Yolanda, y eso que hoy te noto algo triste o cansada. Así que primero te envío todos mis ánimos (bueno, todos no, ;-) muchos ánimos).

      Tengo una hija pequeña de seis años que comenzó este año Primaria. Creo que en los siete meses que lleva en primero ha acumulado experiencia suficiente para el resto de su vida académica: deberes, lecturas, dictados, notas, pero también miedo a equivocarse, castigos, mensajes, correcciones, gritos, motines, observaciones diversas. En su clase hay niños (más los niños,sí) que son ya expertos en la disrupción. Ya lo eran con cuatro años. Conocen los gritos, las amenazas, la agresión a sus compañerXs, los castigos, los chantajes, los sobornos, la llamada a sus m/padres... ¿Cómo serán estos niños cuando lleguen a la Secundaria?

      Yo creo que la Educación hay que cambiarla desde abajo, desde el mismo útero materno, desde el apoyo a la labor de ser p/madre, desde una formación, un personal y unos centros adecuados, desde la guardería hasta la Universidad. No una repetición continua de errores y métodos desde los 0 a los 16 años o más. No un todo vale que vale para todXs. No una carrera de supervivencia para el deseo de aprender, la imaginación, el cariño y la curiosidad.

      No basta con encerrar a treinta niños entre cuatro paredes. No basta tener un reglamento y unas normas escritas. No basta entregar tres boletines de notas. No basta con mantener sentados en su silla durante horas niños de 3 años y adolescentes de 60 kilos. No basta una enseñanza basada en textos y memoria. Ni siquiera bastan los medios materiales, ordenadores, pantallas, ni los personales, orientadores, asesores, asistentes sociales, directivas.

      A nuestros hijos no les va a bastar con eso. Van a necesitar mucho más. Van a necesitar mucho tiempo y espacio para crecer, sentir, aprender, descansar, jugar. Van a necesitar a su lado personas que los animen, que los hagan reír, que los conozcan, que los comprendan, que los hagan pensar. Van a necesitar algo más que letras, números, o una silla con su nombre. Van a necesitar poder correr, bailar, jugar, gritar, cantar, desmontar, proponer, equivocarse sin miedo, probar, crear, sentirse útiles.

      Y que les dejemos cambiar, crecer. Y una escuela que cambie con ellos. A cada edad su espacio, su tiempo y sus tesoros que descubrir. ¿Será esto posible?

      • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
        11 de marzo de 2008, por Montse

        Pedro, por supuesto que que nuestros chicos y chicas necesitan "crecer, sentir, aprender, descansar, jugar" y necesitan "que los animen, que los hagan reír, que los conozcan, que los comprendan, que los hagan pensar" y necesitan "algo más que letras, números, o una silla con su nombre" y necesitan "poder correr, bailar, jugar, gritar, cantar, desmontar, proponer, equivocarse sin miedo, probar, crear, sentirse útiles". Estoy totalmente de acuerdo con tus propuestas y las defiendo a capa y espada. Pero hay que añadir más propuestas porque estoy convencida de que nuestros chicos y chicas también necesitan aprender a ser responsable, necesitan esforzarse para conseguir sus objetivos, necesitan ser tratados como personas y tratar a las/los demás como personas, necesitan aprender que no todo vale para obtener lo que una/o quiere, necesitan aprender que hay cosas que tienen precio pero no valor, necesitan aprender que hay que ayudarles pero no regalarles las cosas, necesitan comprobar que la/el que se esfueza en la ESO no va a suspender (pero hay que esforzarse y esforzarse es intentarlo con todo el alma sin tirar la toalla a la primera de cambio), necesitan aprender a soportar el aburrimiento y la frustración... Es verdad que no todas/os deben hacer lo mismo pero creo que también es verdad que no todo vale.

        Más saludos, Montse

        • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
          12 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

          Después de leer tu comentario, ya que cuando escribí el mío no me di cuenta, quizás esté mal empleado el verbo necesitar. Quizás esas necesidades que mencionamos sean más nuestras que de nuestros chicos/as.

          Quizá el asunto sea que sus necesidades (las de los hijos, pero también las de los padres) no son las que nosotros creemos, o decidimos que sean.

          Quizá habría que hacer un diagnóstico de sus necesidades reales. Quizás, por una vez, habría que escucharles... dejarles hablar.

          • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
            12 de marzo de 2008, por Montse
            Escucharles y dejarles hablar, por supuesto, y no por una vez sino siempre. Otra cosa es dejarles, abandonarles, pasar de ellas/os. Hay quien lo hace, te lo aseguro y no tiene problemas de ningún tipo. Ahora bien, ese dejar hacer que más bien es directamente pasar engañar, en primer lugar y lo más importante, a los chicos y chicas, y después a los padres y las madres, a la administración y a la sociedad. Creo que estamos de acuerdo en lo fundamental, mi discurso sigue siendo el mismo y trato de hacerlo coincidir con mi acción (lo digo porque últimamente parece que dudas de ello) pero hay que ser testigo de ciertas cosas para entender lo que digo. Un saludo, Montse
            • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
              13 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

              Por favor, Montse, no me malinterpretes,... por si queda alguna duda, ;-) yo no dudo de que tú lo haces a diario, basta leer lo que escribes. A ver si para dos que venimos interviniendo (ya sé, estas fechas son muy malas...) vamos a llenar este CIO de dudas y malinterpretaciones.

              Más bien si dudo, será de mí, y de lo que escribo a veces: "1 o 1,... he ahí el dilema. ¿Qué es mejor para mí, sufrir los debates, discusiones, alegatos, o levantarme y dedicarme a luchar contra otras cosas, y oponerme a ellas y que así cesen? Morir, dormir..."

              Y no es dejar hacer, al menos en el sentido pasota, es que se impliquen, ..., tanto padres como alumnos, que se les deje, no sólo decir sí o no, sino participar, organizar, decidir en lo que sea posible hacerlo,c...

              A lo mejor así juzgarían desde dentro, y tendrían parte en los éxitos y fracasos. Actualmente, me parece, padres y alumnos, y creo que también profesorado, no pintan casi nada en las decisiones importantes de los Centros. Democracia real, c...

              (Estoy un poco palabrotero, eso se arregla con una semanita en Granaá... o lo mismo es peor, que allí también se larga lo suyo... :-))

              Besos, Montse (Y demás asistentes al CIO, ... menos mal que no es en persona, porque tengo barba-fin de evaluación ;-€)

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    10 de marzo de 2008, por Manuel
    Tal como anticipé a Chelucana en un comentario anterior, vuelvo esta vez al claustro en condición de padre y aportando materiales y documentos que nos sirvan para reflexionar sobre el verdadero asunto que se está debatiendo en este CIO: el acercamiento de padres y madres a la escuela. En la elaboración del Plan de Convivencia para nuestro colegio -cuyo borrador elaboró el equipo directivo y que nos pareció incompleto y poco receptivo a la participación de los padres en el mismo- muchos padres consideramos oportuno implicarnos un poco más en su proyecto y hacer sugerencias y aportaciones que enriquecieran el mismo. Muchas de ellas las hicimos y debatimos a través del blog que está enlazado al final.Tal es el caso de nuestra compañera y representante del AMPA en el Consejo Escolar Isabel María Marín, que presentó su propuesta de la figura del "Delegado de padres", como una forma directa y democrática de involucrar a los padres en la formación escolar de sus hijos. Espero esta información sea útil a todo lo que aquí venimos debatiendo, aunque me salga un poco del "guión" del juego del rol. Un cordial saludo. Manuel.
    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      10 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

      Lo del juego de rol es una "tarea" que me encomendó directamente Chelucana, y que asumí disciplinadamente, :-)

      Tu comentario está, para mí, perfectamente centrado en el tema. A veces diseñamos programas, proyectos, de espaldas a padres y alumnos. No contamos con ellos. Entendemos que puesto que una mayoría no participa, no vamos a esperar ni pedirles nada. Y luego nos extrañamos de que el programa, proyecto, no funcione, que nadie participe en él.

      Me parece que una de las cosas buenas que traen las nuevas tecnologías es encontrar una nueva forma de compartir, debatir, participar, en nuestros momentos libres, sin la necesidad de una presencia real en reuniones y debates que no suelen ser muy efectivos.

      Faltaría saber qué opinión tiene al respecto (porque parece muy reciente la iniciativa) el equipo directivo y qué tal funciona esa figura de "Delegado de padres" (y madres, ;-D).

      Y me imagino que el enlace es el que nos proponías en tu comentario anterior: Blog de padres y madres del CEIP Sor Ángela de la Cruz

      Saludos

      • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
        10 de marzo de 2008, por Manuel.
        Sí, así es . Olvidé poner el enlace al final. Gracias Pedro.Lo de "Escuela de padres" es porque así viene en la propuesta original de mi compañera Isabel María. Debemos entenderlo como "escuela de padres y madres" porque todo el mundo sabe, que por regla general, que son las madres las más implicadas en las AMPAS y en la educación de sus hijos e hijas en general.
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    9 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

    Lo que sigue es mi ejercicio de empatía con el profesor de matemáticas:

    «Hola, soy Matías, ya saben, el malo de la película, el profesor de matemáticas, el que, día sí, día no, recibe los insultos de sus alumnos. Llevo veinte años dando clase, pero no me considero viejo, 45 años, podría ser joven en otras profesiones,... pero aquí... Tengo 200 alumnos de Secundaria, cinco clases de 25 adolescentes desde 12 a 17 años. Les doy clases de matemáticas, mates dicen ellos, "es que no son divertidas, profe..."

    Me dicen profe porque no les da por aprenderse ni mi nombre... y luego se enfadan si uno no se sabe el suyo: "¡me llamo Kevin, profe...!" Divertidas... ¿por qué han de ser divertidas? he estado en mil cursillos, "matemáticas recreativas", "matemáticas para la ESO"... Todo muy bonito, pero si algunos alumnos llegan sin saber ni la tabla de multiplicar!... Y los problemas... si pueden se los aprenden de memoria,... y no les cambies un número, que luego te dicen: "Eso no lo puso en clase!"

    Y luego está Pedro, y unos cuantos como él, que no es que no hagan nada, ni abran un libro ni una carpeta, es que se ponen a gritar, a hablar, a tirar cosas cuando intento explicar a sus compañeros. No respetan el derecho de los demás, pero si les digo, les hablo, les grito, "es que me tiene manía, profe..."

    Y se lo digo al Jefe de Estudios y me mira, y se me encoje de hombros. Y se lo digo a la tutora, esta chica recién llegada, y es que es verdad que nadie queremos ser tutores, menudo marrón, ser arte y parte, recibes bofetadas de los dos lados, y me dice que ya ha hablado con sus padres, pero que nada... pasan los días y meses repitiéndose la historia...

    Y un día me pongo a explicar las ecuaciones, y comienzan las risas y las voces, y les digo que se callen, y me dicen: "¡cállate tú, pesado!" no hace falta investigar mucho, me voy al fondo, me planto ante Pedro y le digo: "Fuera de mi clase, véte a la sala de Profesores y preséntate ante profesor de guardia" "No me voy" me dice, y se aferra a la mesa como una lapa, no voy a tirar de él, le digo: "Bien, entonces seré yo el que va al Jefe de Estudios" cuando me doy la vuelta le oigo claramente: "Usted lo que es ...es un hijo de..." todos se callan y me miran. Me doy la vuelta, le miro, resiste mi mirada, y salgo de la clase.

    Lo demás ya lo saben, al menos su versión... él es el débil, el ofendido, él tiene todas las razones y los problemas, y yo ninguno. Sus compañeros no tienen derecho a la educación, él sí, él tiene derecho a no hacer nada, a interrumpir y a insultar. Estará una semana fuera y luego se sentará en mi clase, con los pies sobre la mesa o la gorra calada hasta las cejas... y vuelta a empezar.

    Yo soy el culpable de todo. Ya me conocen. Y disculpen, que tengo otra clase con dos o tres como Pedro: Yurena, Kevin, Ibrahim...»

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      11 de marzo de 2008, por Yolanda jb

      Matias, he leído tu mensaje con mucha atención y de veras siento no poder ayudarte. Te entiendo y comparto tu desánimo y no tengo muchas palabras que puedan animarte. Ni siquiera sé si te servirá de algo que te preste mi hombro "virtual" para que llores un poquito. ¡Con lo bien que se queda el cuerpo después!

      Ya verás como tras las vacaciones vuelves con más ánimos y más ideas. Y aunque te parezca que no has hecho todo bien puedes estar seguro que poca gente lo hubiera hecho mejor en tu lugar.

      Se me ocurre sugerirte que aprovechando que estos días Pedro no va a estar en clase puedes debatir con tus alumnXs sobre lo que ha pasado. Escucharles y buscar propuestas para que Pedro, a su regreso, se sienta un poquito mejor en este entorno escolar que tan poco le gusta. Si entre todXs le encontráis una razón de ser igual no necesita estar de "protagonista" todo el santo día. Imagínate, podéis crear grupos de aprendizaje cooperativo y ponerlos en práctica con alumnXs de otros cursos inferiores. Seguro que le puedes dar un rol real que desarrollar.

      En fin, que no se me ocurre mucho. Sé que el cariño mueve montañas pero yo lo agoto cada día ante tanto rechazo e insulto como recibo de una pequeñísima minoría. Aún así busco a quien me lo refuerza y disfruto (en parte) esta aventura de poner granitos de arena para formar personas. Siempre me dejo contagiar de esa capacidad de olvidar que tienen a los 14 años y me lleno de su potencial ilusionante. Será que me gusta mucho mi trabajo ...

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    8 de marzo de 2008, por Maribel
    Buenas tardes. En primer lugar, felicitaros, Yolanda y Chelucana, por vuestra página, interesante y bien elaborada, y por plantear y llevar adelante este VII-CIO. Me presento: Soy Maribel Rivero. He aprendido mucho trabajando como orientadora en secundaria. Conozco la trayectoria de los CIO a través de Juanjo (Efervescente 2 H). Me pareció una idea interesante y muy pedagógica, así que aquí estoy. He leído lo comentado hasta ahora. Pronto volveré a intervenir para compartir con vosotros mis puntos de vista. Un abrazo.. Maribel
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    8 de marzo de 2008, por Ricardo L. Rodríguez
    Como todos/as los/as compañeros/as docentes, ando muy atareado en correcciones de muchos trabajos de cara a la evaluación. A eso se le une unos problemillas de salud de los últimos días. Así que mi comentario es para pedirles a nuestras anfitrionas que sean comprensivas con nosotros/as en estas fechas y que este claustro permanezca abierto (atendiendo también al interés del tema propuesto) al menos hasta después de Semana Santa, para poder leer con tranquilidad todas las opiniones y aportar la mía propia. Muchas gracias y un cordial saludo para todos/as.
  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    8 de marzo de 2008, por Montse

    Siento no disponer de tiempo necesario para intervenir como me gustaría, pero con casi 200 alumnos de 4º de ESO y de Bachillerato a los que corregir trabajos y exámenes en estas fechas me resulta imposible. No obstante, me gustaría participar aunque sea fugazmente y volver con más calma cuando pase esta agobiante semana (y quizá "sinsentido").

    Quiero hacer hincapié en que en el discurso teórico que subyace a la mayoría de las intervenciones que hasta ahora ha habido todas y todos estamos de acuerdo. Pero creo que la teoría se queda en eso teoría y que hay que pasar a la práctica. Por ejemplo, lo de la educación emocional está muy bien, ayer mismo hablaba de ello a mis alumnas y alumnos de 1º de bachillerato A, les explicaba cómo nunca decimos a las personas que más queremos que las queremos porque nos da vergüenza, les preguntaba cuándo había sido la última vez que le habían dicho que le querían a su madre, a su padre, a su hermana/o, les decía que la tarea que les mandaba hoy era que cuando llegaran a casa lo hicieran. ¿Y sabéis qué pasaba? Se ponían rojas/os, afloraba a su cara una sonrisa de vulnerabilidad y pudor, se miraban unas/os a otras/os dando a entender, ¡ay Montse siempre con sus cosas!, las cosas de Montse en las que nos sentimos reconocidas/os, identificadas/os. Y les decía, y sabéis por qué digo todo esto, porque simplemente reconozco y hago público lo que me ha pasado y me pasa a mí misma. Vale, todo esto es genial, pero esos mismos/as alumnos/as y yo estamos obligadas/os a cubrir un temario obsoleto, caduco y poco útil a nivel emocional para superar una prueba llamada PAU.

    Por otra parte, ese alumno que ha insultado al profesor, ¿es la primera vez que lo hace?, ¿está dispuesto a reconocer su error y pedir disculpas?, ¿está dispuesto a adquirir un compromiso real para que sus disculpas sean algo más que una frase que se dice pero en la que no se cree?, ¿sabe que él es una persona y los demás también son personas que sienten y padecen?

    La tutora que quiere educar y no sólo amaestrar cuenta con el apoyo del equipo directivo, del equipo docente, de todas/os los profesoras/es del centro, de la familia, de la administración. O va a 19, 20 ó 21 horas lectivas que excepcionalmente es legal y se acaba convirtiendo en algo normal.

    ¿El equipo directivo asume la responsabilidad que entraña serlo o simplemente asume la reducción horaria y el plus económico desatendiendo la parte "mala y desagradable" de su trabajo? ¿La inspección educativa y la administración se preocupa por algo más que las estadísticas de los resultados académicos por trimestre?

    Finalmente, para no echar balones fueras, cuando yo como profesora de ese chico le he escuchado, le he tratado de entender, he intentado partir del nivel que presenta para que no se sienta frustrado, le he tratado siempre con la dignidad que merece, llamo a la madre o al padre cada vez que sucede algo (una madre que supuestamente tenía mucho interés por la educación de su hijo), le escribo en su cuaderno notas de seguimiento y lo que sucede es que el niño sigue sin querer hacer nada en clase, no copia los ejercicios que corregimos, no hace nunca los deberes, contesta de manera irrespetuosa, llega incluso a empujarme para que me quite de la puerta porque quiere irse de clase a donde le dé la gana... La madre dice que el problema es que yo le tengo manía a su hijo, me dice cómo tengo que hacer mi trabajo, se permite el lujo de decir que yo miento, ya no coge el teléfono cuando le llamo y quedó en ir a verme hace más de mes y medio y todavía la estoy esperando. El equipo directivo siempre dice que no sabía nada de lo que pasaba, habiéndolo dicho verbalmente y por escrito. Otros compañeros se limitan a dejar hacer lo que los alumnos quieran (los alumnos dicen que les toca guardia cada vez que les toca clase con alguno de estos profes), llegan 15 ó 20 minutos tarde, se van 10 ó 15 minutos antes, no tienen problemas porque ponen buenas notas. Jefatura de estudios hace oídos sordos cuando se le comunica que algunos alumnos han vaciado un extintor en el pasillo y/o han robado material del taller de tecnología y/o ha quitado todos los tornillos de las mesas de clases...

    Cuando todo eso pasa, ¿entonces qué? Si alguien puede ayudarnos de verdad, aceptamos encantadísimas vuestros consejos, pero que sean consejos concretos, no plateamientos teóricos que por supuesto compartimos. Conste que todo lo dicho son casos reales que están pasando este año en nuestro centro y además con un grupo de alumnos de diversificación que han formado sin informes y no se sabe cómo (bueno yo sí lo sé, en mi opinión el criterio para organizar ese grupo fue que venían al centro dos hermanas Díaz Pedroche a ocupar las plazas de diver y había que prepararles un buen año).

    Sé que mi perspectiva este año está muy condicionada por actuaciones indecentes que se están dando en mi centro. Pero eso también existe y a veces pedir ciertas cosas es pedir que seamos héroes y eso tampoco es justo.

    Un saludo, Montse

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    7 de marzo de 2008, por Juanjo

    Buenas noches. Me limitaré en esta primera intervención a sugerir lo que espero poder desarrollar más detenidamente en posteriores intervenciones. Y antes que nada quiero felicitaros por el tema propuesto, que me parece fundamental, interesante a más no poder y poliédrico. Es decir, muy sugerente.

    Planteo inicialmente algunas preguntas:

    ¿Por qué se han alejado los padres y las madres de la escuela? ¿Hemos consentido ese alejamiento, permitido, fomentado, sufrido o...? ¿Cómo es posible recortar la distancia entre docentes y padres-madres? Me da la impresión de que, casi literalmente, los hemos echado, a base de "refuerzos negativos": "Su hijo ha hecho x (siempre algo malo)..." es el motivo de la inmensa mayoría de contactos que hemos mantenido durante años con ellos. ¿Cuántas veces los llamamos para decirles que sus hijos son geniales, que van bien, que estamos contentísimos con ellos? Y, aún más, si tan profesionales somos, cuando nos dicen "no sé qué hacer con él/ella" ¿sabemos aconsejarles? Y, momentáneamente paro aquí. Pero volveré en breve, con más tiempo. Y, otra vez, gracias Yolanda y Chelucana por tan fantástico planteamiento.

    Saludos y abrazos

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      25 de marzo de 2008, por Raquel

      Como dije en mi intervención anterior, las preguntas que plantea Juanjo me parecen muy interesantes. Aporto mi granito de arena a su reflexión:

      Quizás los padres se acercan poco a la escuela porque, cada vez que acuden, de alguna manera se sienten evaluados como padres. Los fracasos y éxitos de sus hijos son sentidos como fracasos y éxitos suyos. Si el niño va mal, automáticamente aparece en la mente del padre o la madre: "algo estoy haciendo mal". Si el profesor sugiere que el niño debería estudiar más, en la mente del padre aparece: "no estoy controlando suficientemente las horas de estudio de mi hijo". Y esto en los mejores casos... también puede suceder que los padres piensen: "éste me está diciendo cómo tengo que educar a mi hijo". Y entonces la distancia entre los unos y los otros se amplía aún más. Se me ocurre que, en muchos casos, se crea una relación hostil entre padres y profesorado en la medida en que los padres presentan de entrada una actitud defensiva. Acuden a visitar la escuela con la armadura puesta y con las escopetas cargadas. De nosotros depende en gran medida que esa actitud se modifique para que pueda fluir el diálogo y que ambas partes se muestren receptivas y dispuestas a colaborar. Y supongo que depende muchísimo de cosas (que para muchos pueden ser banales) como la manera en que nos dirijamos a ellos o el tono de nuestra voz o el hecho de que sonriamos o estemos serios. Si conseguimos que los padres no se sientan intimidados ni juzgados por nada de lo que podamos decirles sobre sus hijos, tal vez estemos preparando el camino para que la próxima vez no sea tan "duro" llegar hasta nosotros y empezar a construir algo en conjunto. Pero claro, si logramos que los padres se acerquen, ¿cuántos de nosotros estamos dispuestos a invertir trabajo extra en ayudar, trabajando estrechamente con ellos, a un alumno con problemas del tipo que sean? O mucho me equivoco, o la mayoría de nosotros, cuando termina nuestra jornada, no queremos saber nada más del alumnado hasta el día siguiente. Por otra parte, si quisiéramos hacerlo, ¿estamos preparados? Yo, desde luego, no sabría por dónde empezar. Supongo que me movería por purita intuición; pero, ¿eso vale?

      Un saludo.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    7 de marzo de 2008, por Chelucana

    Hola a todos, Pedro, Pitufo, Andriu y Manuel.

    Bienvenidos al VII-CIO y gracias por participar, y por romper el hielo, Pedro. Vuestros comentarios y testimonios, Manuel, son sufícientemente ricos como para animar el debate. ¡Hay mucho por comentar! Creo que es un buen comienzo responder a las impresiones que nos han suscitado el caso y la viñeta y aportar otras experiencias, siguiendo en la línea de vuestras intervenciones. Más tarde podremos dedicar tiempo a analizar los problemas en profundidad y encontrar alternativas de solución eficaces. ¿Os parece?

    Ahora trataré de devolveros mis apreciaciones a vuestros comentarios, por orden de intervención ;-)

    PEDRO: Gracias por abrir el fuego. Suponíamos que nuestro protagonista se te haría irresistible :-) Ahora ya podríamos llamarle Pedro-Kevin-Yoni. Tienes razón, falta empatía en esta escena. Conocemos el punto de vista de cada uno de los personajes, podemos imaginar cómo se sienten, pero parece que todos sentencian a partir de sus experiencias previas y, en consecuencia, nada cambia. ¿Qué puedes proponer para sacar a cada uno de su aislamiento, que permita hacer visibles y compartir los sentimientos y pensamientos de los demás? Respecto a la falta de asertividad, parece palpable sobre todo en caso del Director de la viñeta de FARO. ¿Cuál habría sido una respuesta más asertiva? Sí, ya sé, la asertividad es una habilidad compleja que conjuga muchas otras pero, en términos de “capacidad para tomar decisiones y emitir opiniones propias respetando las de los demás”, ¿Cuál sería la respuesta más ajustada?

    En relación a nuestras carencias educativas, tienes razón. En la escuela aprendimos a identificar los ríos y los mares, montañas y valles,... Pero nada en absoluto acerca de nuestra geografía interior: reconocer y aceptar nuestros sentimientos, manejar y superar nuestros miedos, angustias y frustraciones,... Y tampoco nos enseñaron en la escuela cómo explorar el territorio de las relaciones humanas, tan complejo. Eso sí contamos con la brújula que buenamente nos proporcionaron nuestros padres, o nuestras madres, algo más presente en aquellos días, aunque algunas apuntaran al Norte y otras... ¡Vaya usted a saber!

    Pero... ¡¿Qué estoy diciendo?! Si no recuerdo mal, hace más de una década, en 1996, el informe de la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, presidida por Jacques Delors, ya estableció los cuatro pilares de la educación: “aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser” Y, si mi memoria no me falla, también en alguna ley educativa de principios de los noventa, alabada por algunos/as y denostada por muchos/as, y previa a dicha comisión, se incorporaban estas ideas (¡!). Bueno, además,... ¡Por qué ir tan lejos! ¿No hay en la actualidad una asignatura que...? Vaya, dejémoslo así, que por aquí hay mucha Andalucía doliente y nuestra Espe, en Madrid, ha puesto sus barbas a remojar...

    Perdonen las divagaciones de una madre pero... ¿Me están diciendo que, en la Escuela actual, no hemos aprendido nada todavía sobre estas cosas?:-(

    PITUFO: Bienvenido a este Claustro Ideal Oficial. ¿Es el primero en el que participas? Desde luego, has dado en el clavo. Las expulsiones, lejos de solucionar, perpetúan los problemas. En otro CIO anterior sobre Premios y Castigos, hablamos acerca de este tema. Te vuelvo a lanzar la pelota ¿Cuál es tu propuesta alternativa a la expulsión? Te agradezco tu comentario. Sé por Yolanda que eres un fiel seguidor de EducaRueca. No dejes de participar, por favor ;-)

    MANUEL: Gracias, gracias, mil gracias por tu testimonio. Supongo lo duro que será para ti recordar un episodio tan desagradable pero, ¡Qué cantidad de información interesante aporta para este CIO! Trataremos de abordarlo de la forma más respetuosa posible ;-)

    Qué interesante tu perspectiva, basada en la evacuación de una u otra parte, sobre los motivos por los que vienen los padres y madres a la escuela: “a recibir un rapapolvo o a descargar sus frustraciones y miserias”. Parece que nuestra relación estuviera destinada a servir de cubo de basura alternativamente :-)

    Has apuntado un tema importante que aparece también en el caso: las etiquetas que colgamos a los/as chavales/as y que les predispone irremediablemente a actuar de acuerdo a ellas: “A mi hijo le miran mal, le tienen manía,...” ¿Cómo podemos desprendernos de ellas, si este es uno de los obstáculos que nos aleja a padres/madres y maestros? Y sobre todo ¿Qué alternativas ofrecemos a los/as adolescentes si les despojamos de su rol?

    Comentas que “tras los niños se ocultan historias familiares dramáticas y peliagudas”. ¿Es así en todos los casos? Hace unos día leía en el blog de Eduard Punset un artículo interesante que pretendía desmontar la asociación violencia con pobreza y marginación ¿La pobreza justifica actos violentos? Recuerdo también, hace diez o quince años, mi hermano comentaba que había coincidido con el “Tío Alberto” de La Ciudad de Los Muchachos en Leganés (Madrid). Quiso felicitarle por su trabajo, le habló de su extraordinaria labor con esos chicos marginales, con familias desestructuradas,... bla, bla, bla. Y este buen señor le respondió que no, que estaba confundido, que cada día llamaban más a sus puertas padres y madres de clase media, profesionales ambos ocupados en sus trabajos, con unos hijos de los que ya no podían hacerse cargo porque les resultaban desconocidos. Niños criados y educados por manos ajenas y carentes de referentes familiares. Así es que mi pregunta es obvia ¿Son sólo los centros educativos con poblaciones marginales exclusivamente los que tienen problemas para aplicar la disciplina en colaboración con los padres? Entre los participantes en este CIO ¿Contáis con experiencias que ilustren este caso en familias “bien”?

    Por último, Manuel, concluyes con las experiencias positivas que has disfrutado. Padres que se acercan al cole “para dar las gracias, dar un obsequio, una dedicatoria,..” Y el efecto que tu aportación ha tenido en el alumno: “recuperar la ilusión por aprender, sentir verdadero afecto y respeto. Sentirse feliz” ¡Qué suerte encontrar padres así! Pero, si esta devolución espontánea de algunos pocos padres nos pone las pilas a mil ¿Por qué no incentivarla?

    ANDRIU: Muy interesante tu reflexión inicial y en la que no habíamos caído al diseñar el caso. Dices que son los profesores los que piden al equipo directivo mayor número de medidas sancionadoras pero ¿no es vuestra responsabilidad también delegar funciones en los profesores o hacerles saber que los problemas de disciplina son, en primer lugar, competencia de los profesores y que han de resolverse desde el aula? Ya ves, parece que domino el arte de devolver balones ;-) El hecho de que la disciplina sea un asunto importante, Andriu, no significa que sea el único que atañe a la relación padres-maestros. Sí, por supuesto que en este CIO se puede y se debe hablar de acercar a padres y madres también en lo académico. Y, seguramente, ese debería ser el inicio de una buena relación. Sería una buena medida de prevención. ¿Cómo propones acercarles antes de que se inicien los conflictos?

    Aunque al categorizar siempre asumimos el riesgo de aportar sesgos, me encanta la clasificación que has hecho de los distintos tipos de p/madres, en su relación con la escuela. P/Madres que no se implican = malos resultados. P/Madres implicados/as = sacan lo mejor de sus hijos. P/Madres que desautorizan (y añado ¿desautorizados/as?) = minoría. P/Madres missing = mayoría. Y mis preguntas: Si los resultados académicos dependen tanto de la implicación de los padres ¿Qué hacéis los educadores durante la jornada académica? :-)

    Por lo que sé, los padres del tipo missing son tendencia y crecen como setas. Como ya comenté antes, hace unos años nos escandalizaba la realidad de los alumnos “llavero”, pero ahora parece que vamos acostumbrándonos. Es una realidad que los/as p/madres cada vez demandamos más tiempo de horario escolar y las administraciones cada vez responden más a esta nueva demanda social. Guarderías de 0 a 3 años para todos, p/madres de hijos horizontales,...

    Sí, efectivamente, son necesarias políticas de conciliación más eficaces, que no aumenten la jornada escolar sino que reduzcan las laborales. Pero mientras apoyamos la resolución de lo importante por parte de los políticos, desde nuestra parcela, debemos ir resolviendo lo urgente ;-) ¿Qué podemos hacer desde la escuela para implicar a los/as p/madres missing y “convertirlos” en padres finding

    ?

    PEDRO: No sé si me quedan energías :-( Pero, es cierto, el profesor de matemáticas esta missing en nuestro caso. ¿Podrías describir cuál sería su situación y qué haría en este caso? Decías que te costaba ser empático. Pues adelante, empieza por un colega.

    La solución al problema ya la estás dando: escuchar, escuchar, escuchar a todas las partes. Pero ¿cómo se hace?

    Y, por último, ¿cómo crees que debe actuar la tutora?

    Uff! Creo que cambiaré mi estilo de moderación. ¡Esto es un testamentoooo!

    Saludos y ¡al agua, los que aún no se han mojado! (Vale, ya sé que estáis como locos con los exámenes) ¿Un saludín, si acaso? ¿Sí?

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      8 de marzo de 2008, por pellejo

      Hola.

      Todo muy bien, salvo que no encuentro los comentarios de Pedro, Pitufo, Andriu y Manuel. No los veo por ningún sitio. Además, me parece difícil opinar en esta página;a pesar de ello me gustaría mucho hacerlo pues creo que el tema es interesante. Parece que en los comentarios se esté contestando solamente a una persona... No sé .. Me gustaría participar pero no veo como hacerlo con claridad... Espero que sea porque no entiendo bien como va esto...

      Saludos en cualquier caso.

      • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
        8 de marzo de 2008, por Chelucana

        Hola, Pellejo.

        Sí. La forma de organizar los comentarios en esta página es un tanto peculiar. Si quieres hacer un comentario general, pulsa en COMENTAR ESTE ARTÍCULO, al final del texto del artículo. Aparecen publicados en orden inverso a la fecha, es decir, los más recientes en primer lugar y los más antiguos al final. Si lo que quieres es responder a un comentario, como estoy haciendo yo ahora, tendrás que darle a RESPONDER A ESTE MENSAJE, que aparece en el cuadro de texto del mensaje (esquina inferior derecha), y tu respuesta se publicará debajo del que has comentado, con un margen derecho más amplio.

        Esperamos tus aportaciones, Saludos

    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      8 de marzo de 2008, por Manuel
      Lo estás haciendo muy bien, Chelucana. No siempre podrás extenderte en responder a todas las intervenciones. AL principio sí, para ir caldeando el CIO pero luego viene el aluvión y uno/a se ve desbordado/a. LO sé por experiencia propia. En una próxima intervención voy a contaros algunas experiencias participativas altamente positivas que hemos hecho un grupo de padres y madres en el colegio de mi hijo y que también recogemos en el blog que tenemos UN GRUPO DE PADRES Y MADRES:http://www.ampasorangela.com/. Precisamente acabamos de poner "PARTICIPACIÓN", una entrada sobre ¡la participación de las AMPAs!.. O sea, totalmente a tono con los temas que tratamos en este CIO. Los datos aportados nos pueden dar pie a muchas reflexiones . Saludos. Manuel
    • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
      11 de marzo de 2008, por Yolanda jb

      ¡Hay equipos (como el que formamos Chelucana y yo) en los que es un verdadero placer participar! ¡Una pone todo el curro y la otra lo firma!

      ¡Pedazo de comentario¡ Me lo pongo de tarea para las vacaciones.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    7 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

    Bueno, poco a poco vamos conociendo diversas historias y opiniones sobre el tema.

    A mí me falta en esta historia una versión: la del agredido (insultado, o mejor dicho su madre, qué culpa tendrá la buena señora...) profesor de matemáticas.

    ¿Y qué sabemos de los hechos? que son repetidos. Pero, si en esta historia todos hablan, y nadie escucha al otro (ni el Jefe de Estudios a la tutora, ni la tutora y la madre, ni el alumno a la tutora) ¿qué importancia podemos dar entonces a unas palabras en ese entorno tan viciado?

    Y la rápida, simplista y parcial resolución del incidente no ayudará precisamente a mejorar la comunicación en esa escuela.

    Para mí, la persona con un papel más difícil en esta historia es la tutora. Es el nexo común entre todos/as, no tiene apenas poder, muy poca capacidad de decisión, y recibe la incomprensión de todXS. No es extraño que cueste tanto asumir tan ingrato papel.

    Y si leemos la historia que nos contaba Manuel, a poco que el profesorado sea sensible, que lo es, estas historias dejan una amarga huella que suele durar bastante más que el incidente y la sanción.

    Saludos

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    6 de marzo de 2008, por Manuel

    Hola compañeras de Educarueca.

    El tema de este nuevo CIO no podía ser mas adecuado...y complejo, muy complejo. Evidentemente muchos padres y madres se "acercan" por primera vez a un centro educativo ( hablo de secundaria que es lo que mas conozco como profesor, ya que como padre de un chico en primaria tengo otra perspectiva que luego comentaré) para recibir el "rapapolvo" por tal o cual fechoría o conducta contraria a las normas de convivencia que sus hijos han cometido. Experiencias con padres ( como profesor, aclaro) las he tenido de todos los colores.Otros y otras se acercan para descargar sus propias frustraciones y miserias. EN mi primer año en las "Tresmil" me ocurrió un singular incidente que paso a comentar, aunque me duele recordarlo: estaba en mi aula esperando a un grupo de alumnos que faltaban por entrar, de repente un gran alboroto: un alumno de 1º ESO recien incorporado al que ni conocía ni le daba clases ( estábamos a mediados de curso) persigue e intenta agredir a otro compañero ( que tenía además cierta minisvalía física) por el asunto de unas zapatillas nuevas ( de marca, por supuesto) que se le había roto porque el otro accidentalmente le había pisado jugando al futbol o no se qué. El alumno perseguido se refugia en mi aula y yo , al ver llegar con cara de manifiesta agresividad al otro alumno, intento frenar su agresión y no dejarle pasar al aula. Le digo que por favor, me explique lo que está pasando y me contesta "que me quite de enmedio, pintamona", que le va a partir la cara al "payo ese". Le digo conn la intención de desviar el asunto, que si lo de pintamona es por ser profe de dibujo, pero claro está, él no escuchaba ni estaba para sutilezas ni ironías, tenía los ojos inyectados en sangre y con la vista puesta en el asustado alumno que estaba refugiado en mi aula. Me golpea la mano que tenía cruzada sobre la puerta y que le impedía el paso y ya me puse serio y tuve que utilizar la fuerza en defensa propia para que no me llevara por delante, lo sificiente para que desistiera y se fuese lanzando improperios y amenazas al alumno y a mi persona. Intenté calmarme como pude y continuar mi clase ( la última de la jornada), dejando para despues la tramitación del incidente ya que no conocia al alumno ni el curso en que estaba.

    Como no había nadie del equipo directivo, dejé el asunto para el dia siguiente. Llego al dia siguiente , me quito el casco de la moto y un señor ( por llamarlo de alguna forma, ya que era seguramente mas joven que yo) con cara de energúmeno y de pocos amigos se levanta como un cohete de un banco ( por lo visto llevaba esperándote un buen rato) se dirige a mí y sin mediar palabra me dá un golpe en el pecho y me expeta : ¿ porqué le ha pegado a mi hijo, por qué le has hecho esto ( y me vuelve a golpear) a mi "Yoni" ? Me quedé atónito., sin palabras y sin reacción. Sólo acerté a decir que con gente sin educación no hablaba. Acto seguido varios compañeros y compañeras intercedieron y el tal padre ( que tampoco lo era, sino el compañero sentimental de la madre, totalmente ausente en todo este asunto) fue conducido al despacho del director. Según parece el niño le había dicho al padre ( o tutor, o compañero de la madre) que yo le había "dado una patada en la espinilla" y que le había torcido el brazo. Sólo accedí a a hablar con ese "padre" si manifiestamente estaba calmado ( ya que parecía sobreexcitado por drogas o alcohol cuando se dirigió a mi por la mañana) y prometía pedirme perdón por su agresión. Cosa que hizo, aunque le costó dios y ayuda porque no parecía estar muy familiarizado con estas "habilidades sociales" ni con el lenguaje propiamente dicho. Le conté mi versión de los hechos y la que podían constatar todos los alumnos que en ese momento estaban en el aula. No quedó muy conforme ya que estaba obsesionado con que a su hijo lo miraban mal y le tenían manía (que era la "experiencia" que tenía acumulada de otros colegios, con un largo historial de expulsiones) Evidentemente en cualquier otro contexto a este niño se le hubiera expulsado inmediatamente y puesta una denuncia al padre. Accedí a no tramitar ninguna denuncia y a no propiciar la expulsión del niño ( gitano en este caso, pero que podría ser cualquiera) con la sóla condición de que el mismo niño me pidiera perdón ya que mintió al padre y tergiversó los hechos a su antojo, amen de los insultos y amenazas que me lanzó, que negaba descaradamente.

    El padre dijo que su hijo era "noble" y que me pediría perdón. Todavía puedo estar esperando. Ni el padre ni el hijo aparecieron mas por el instituto. Desaparecieron sin dejar rastro. No me agrada recordar esto. Lo pasé mal, muy mal durante algún tiempo. Afortunadamente, no he vuelto a tener este tipo de lamentables experiencias ni con padres ni con alumnos. También aprendí que tras los niños y muchas de sus conductas se ocultan historias familiares dramáticas y peliagudas.

    El motivo de contarla es referente al por qué muchos padres se acercan a la escuela o al instituto. Ya veis cual fué el motivo de la visita de aquel "padre" aunque también he tenido visitas totalmente en el sentido contrario, para darme las gracias, para hacerme un obsequio o una dedicatoria porque creian que l@s profesor@s haciamos un buen trabajo y no sólo con su hijo , que éste había recuperado la ilusión por estudiar y sentía verdadero afecto y respecto por el grupo de profesores que le daban clase , que era feliz asistiendo al instituto. Guardo con cariño un cuaderno de bitácora que elaboró con todo el esmero del mundo aquella madre en un taller para la escuela de padres ( y madres, que luego me vais a reñir) en un anterior instituto donde estuve antes de llegar aquí al Polígono Sur.

    Con estas historias creo que he perdido un poco el hilo de lo que iba a comentar pero, me calmaré y volveré con otra intervención más adelante. Un cordial saludo a tod@s. Manuel.

  • VII-CIO: Acercar a los padres y madres a la escuela
    6 de marzo de 2008, por Andriu

    Muy buenas Yolanda, Chelucana y demás claustrales.

    Ante todo, qué admirable el trabajo que se nota hay detrás de esta página. Muchas felicidades, Yolanda.

    En segundo lugar, tengo que protestar: ¡qué "malote" han retratado al jefe de estudios! El insulto fue bastante fuerte, es verdad, pero él se pasa: no sólo expulsa al chico ¡30! días; también le dice a la tutora que "le da igual" que se los pase en la calle y, para colmo, le endosa a la tutora el marrón de informar de la sanción al chico y, sobre todo, a la madre.

    Aunque no lo crean (¿quizás debido a mi defensa del castigo como mal menor en un claustro anterior?) si algo nos reprocha el profesorado (a los jefes de estudios o equipos directivos) es la falta de sanciones "ejemplares" (o sea, duras) ante ciertas conductas disruptivas. Por lo general, a los equipos directivos el profesorado les pide "más mano dura"; no al contrario, como hace la tutora del rol-playing. Y aunque no lo crean los jefes de estudio solemos ser más indulgentes y comprensivos con este alumnado "singular" (by Jolanda) precisamente por la frecuencia con la que visitan la jefatura, lo que nos ha permitido hablar con ellos, conocerlos y, por tanto, tener en cuenta dichas "singularidades" a la hora de tomar o no una decisión tan drástica como la del ejemplo.

    Bueno, termino esta digresión y paso al tema del orden del día: "Acercar a los padres y madres a la escuela". Entiendo que, al proponernos este rol-playing, se trata de reflexionar acerca de la colaboración de los padres y madres en lo relativo al comportamento. Dejo por tanto aparte otros ámbitos, como el estrictamente académico, sobre los que cabría hacerse la misma pregunta. Ya se irá viendo, supongo, a lo largo del debate, la pertinencia o no de abrir el campo de acción. (O acaso no hay restricción alguna y el ejemplo me ha llevado a equívoco).

    Desde luego, los padres y las madres son la pieza fundamental en la educación de la infancia y adolescencia. Los profes no nos cansamos de decirlo. Casi siempre para quejarnos (o echar balones fuera). Pero también lo notamos a la inversa, al ver por ejemplo cómo los/as hijos/as de padres y madres que acuden semanalmente a las horas de atención a familias que tiene el tutor son precisamente los/as alumnos/as que saben sacar lo mejor de sí mismos.

    Padres o madres que desautorizan sistemáticamente a la escuela y al profesorado y que le dan siempre la razón a sus hijos/as boicoteando la labor que desde las aulas se intenta realizar... los hay. Pero no son en modo alguno la norma.

    Lo que sí es muy muy muy frecuente son los padres y madres "missing", como la madre del ejemplo (bueno, ésta también desautoriza, al decir que en el cole le tienen manía), que no tiene tiempo de hacerse cargo del problema, porque está trabajando. Este es, pues, el problema: la generación de alumnos/as "llavero", que llevan la llave de casa al cuello, llegan, comen solos, ven la TV solos, (no) hacen los deberes solos, meriendan solos...

    Si es verdad que gran parte del problema es éste, entonces topamos con una situación que requiere medidas políticas y legislativas de mayor alcance. Hablo de reformas en materia de legislación laboral para hacer posible una mejor conciliación de la vida familiar y laboral.

    Pero bueno... esto toca pedirlo dentro de 4 años.

    Supongo que de lo que se trata aquí y ahora es de buscar soluciones más inmediatas y entre nosotros (escuela y hogar).

    Dejaré por ahora que intervengan los demás. Creo que en este tema tengo más cosas que aprender que que enseñar...

  • VII-CIO: Acercar a la escuela a los padres y madres
    5 de marzo de 2008, por Pedro Villarrubia

    Bueno... por alusiones a Pedro... (ojo, que yo no fui tan rebelde... creo) parece que me toca a mí abrir fuego.

    En principio, hace tres años que trabajo con adultos, y aunque algún padre (mejor... madre) aún pretende defender-controlar- a su hijo/a mayor de edad, y algún alumno/a viene con desaprendizajes adquiridos y ciertos malos modos, lo cierto es que no he vivido recientemente situaciones como ésta que relatáis.

    ¿Empatía, no? es la cualidad de sentir y comprender las emociones ajenas como propias. Como la asertividad, es un concepto bastante nuevo para mí. Y posiblemente dos de mis carencias. A mí me cuesta mucho ponerme en el papel de los demás. Y hasta que no fui padre no empecé a sentir y comprender como padre. Y aún así, estoy en mi sexto curso de padre. Me queda mucho que aprender. Y como hijo adolescente... hace tantos años de eso... Así que ya me ven, como dice Juanjo, todo un experto en lanzar balones fuera.

    Pero no se preocupen,... me voy a poner a ello... dénme algo más de tiempo.

    Sin embargo, antes de irme, voy a lanzar otro balón fuera: la culpa de estas dos carencias mías la tiene mi educación. Creo que falta mucha educación emocional en las escuelas e institutos. Ya sé... otra asignatura más. Pero es que pasamos horas asimilando conceptos y muy pocas desarrollando sentimientos.

    Yo creo que falta arte en los centros de enseñanza. Falta música, falta plástica, teatro, que tanto enseñan de sentimientos. No teatro recitado o decimonónico, teatro de expresión, de sentimientos, de situaciones reales. Los niños pequeños juegan a los roles, pero enseguida los ponemos a repetir, a leer, a memorizar... y luego,... miran a los adultos antes de decir algo, de inventar algo, de pensar...

    Y lo peor es que pocos profesores son capaces de enseñarlo... no lo aprendimos tampoco... repetimos, leemos, copiamos...

    Saludos, madres, padres, profesoras, profesores, alumnas, alumnos... políticas, políticas, clero...

    • VII-CIO: Acercar a la escuela a los padres y madres
      6 de marzo de 2008, por pitufo

      Las expulsiones muchas veces aceleran simplemente la salida del alumno del centro de manera definitiva. Creo que debe haber sanción, pero justamente la inversa: quedarse más horas, reparar el daño. Y si se ponen tareas, los padres deben implicarse más allá de simplemente firmar un papel, eso no sirve para nada y a veces es una simple falsificación.

      En el ejemplo que has puesto la tutora parece querer hacer algo diferente pero acaba siguiendo el consejo del jefe de estudios, eso da que pensar.

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